Dlanor: (seria sonrojada) acabo de decir que tu declaración es correspondida por mí.
Claude: (sonríe y la abraza) gracias… Dlanor… te quiero…
Dlanor: (corresponde al abrazo, sonrojada, seria y sorprendida por la reacción de Claude) no agradezcas, yo me siento feliz por haber hecho esto. Te quiero…
Claude: (la mira a los ojos y sonríe) me gustan tus ojos de felino que tienes. Se siente bien decir esto.
Dlanor: (seria con una sonrisa) me gusta tu actitud de niño que ocultas. Con la apariencia de adulto que tienes.
Claude: (sonríe) tú tienes una apariencia de una niña muy linda con una actitud de adulta.
Dlanor: (seria lo mira a los ojos) ¿quieres saber por qué tengo esta apariencia de niña?
Claude: (preocupado por sus palabras) no, no quise hacerte sentir mal u ofenderte por decir eso.
Dlanor: (seria) no, no me ofendió o algo parecido, solo pregunte si quieres saberlo. Es tu oportunidad de saberlo, si tienes curiosidad.
Claude: (serio, la mira con sospecha) ¿existe una razón, fuera de la genética?
Dlanor: (suspira) pensabas que era por genética… bueno, tiene que ver con magia y mi progenitor.
Claude: (preocupado) ¿Qué fue lo que te paso?
Dlanor: (seria) yo tengo 21 años, y mi apariencia es la de una niña de 12 años máximo. Y eso fue porque alguien cometió faltas a la santa inquisición y yo tuve que castigar a esa persona lo que me condeno a mí también. (Suspira) pero aunque no le guardo rencor, ya que yo lo ame mucho.
Claude: (serio) ¿Qué fue lo que hiciste?
Dlanor: (seria, pero con voz triste) tuve que matarlo…
Claude: (la toma de las manos) por favor explícame todo lo que paso, pase lo que pase… o digas lo que digas, mis sentimientos no cambiaran, no temas.
Dlanor: (suspira y se acomoda su cabello) había dejado de temer a esa verdad hace tiempo, pero… con estos sentimientos volví a lo mismo. (Sonríe ligeramente) soy un 20% humana el fin de cuentas.
Claude: (la mira) por favor continua.
Dlanor: (seria, mira a otra parte de la habitación, tratando de no verle a los ojos) mi padre, fue un inquisidor de un rango superior, fue uno de los mejores de su época o más bien el mejor. El alto mando, estaba orgulloso de él. Cuando yo nací, mi madre murió y el cuido de mi muy bien, tenía muchas misiones que cumplir y yo aun siendo bebe, me llevaba con él, siempre decía y recuerdo sus palabras perfectamente, "mi Dlanor es el regalo más valioso que le habían dado y que nunca lo dejaría en manos de cualquiera, solo en las suyas estaría seguro".
Claude: (la mira y desvía la mirada) debió ser un padre ejemplar… ¿las misiones eran peligrosas no?
Dlanor: (suspira) claro que sí, pero siempre me mantuvo con él en cualquier misión y por protegerme siempre recibía los peores golpes y se ganó muchas cicatrices de batalla, aun así fue un hombre muy guapo, por el herede mi mirada felina y mi cabello lila… al ir creciendo, papá me cuido y me educo también, me enseño todo lo que aprendí, me daba libros y me dejaba leer cuanto quisiera, por eso tengo esta capacidad intelectual.
Claude, la escucha, atento, sin interrumpirla.
Dlanor: cuando conocí a su mejor amigo, fue cuando tenía 6 años y con este a su hijo de 8 años, Will… de seguro ya te contaron del… ¿verdad?
Claude: (serio) si… tu primer amor… y maestro ejemplar y perfecto de katanas.
Dlanor: (seria) fue mi único amigo en mi infancia, el único que mi padre permitió que conviviera conmigo, bueno… Yo me empecé a involucrarme en ser inquisidora a la edad de 8 años, cuando permitía a los menores entrar y entrenar. Así paso un tiempo en mi entrenamiento, hasta que cuando tenía 12 años, papá cometió actos que son considerados pecados mortales ante nuestra organización y… (agacho la mirada) en si lo que cometió iba contra todo lo que me había enseñado, sus motivos nunca los dijo y hasta hoy nunca se sabrán… jamás… el castigo que debía recibir tenía que ser de una magnitud a la que había cometió, alta traición y él sabía muy bien… que lo tenían que traicionar como el hizo.
Claude: (la miro, serio) ¿lo mataste?
Dlanor: (seria) cuando me entere de todo, me lo ordenaron, pero quise primero hablara con él, solo me miro, me dijo que yo era su orgullo y su más preciado tesoro y que tenía que seguir órdenes. Lo hice… pero eso que hice también se considera un pecado grave, mas a mí solo se me castigo con quedarme de esta forma física… se supone que es para que los que reciben este castigo, no puedan tener hijos, la muerte o quedarse en una edad incapacitada para procrear…
Claude: (la mira a los ojos) lo siento mucho...
Dlanor: (suspira) no te apures, no me arrepiento de lo que hice, fueron órdenes y todo tuvo que ser así… nunca supe porque, y ya ahora no me importa… mi papá, fue un buen hombre y el mejor de los padres y mi condena, no dio esos resultados que quieren, lo se… porque yo me mantengo de esta edad, y mi forma biológica y física también… pero no quiere decir que no pueda tener hijos, sé que cuando eso pase… avanzara el reloj para mí y estaré bien.
Claude, miro el rostro pensativo de Dlanor… demostraba una tristeza y serenidad, que lo cautivaba más y se dejó llevar por los impulsos de sus sentimientos, dándole a Dlanor un beso y con esto sellando como un trato para ellos, que solo entendían.
-fin flash back (del momento que Dlanor y Claude se volvieron novios) -
Y ese fue como esos dos se hicieron novios, de verdad algo muy lindo.
Las dos semanas que faltaban para el día especial para Ange, habían pasado y el momento ya está a solo una noche. Era el 24 de mayo a las 10:00 pm hora Rokkenjima, estaban la mayoría dormidos porque al día siguiente sería muy agitado, los preparativos listos, todo en orden y perfecto.
Solo estaba despiertas Rosa y su hija, que estaban arreglando un detalle del vestido de esta última, y se irían a dormir.
Rosa: (cociendo la bastilla) que bueno que te probaste el vestido, si no… se te hubiera descosido al momento del baile.
María: (suspira) creo que hubiera sido un espectáculo muy revelador, si eso pasara.
Rosa: (ríe) y creo que hubieras dejado a dos chicos rojos como tomates y eso que su color es verde.
María: (la mira algo sorprendida) mamá, ¿Por qué dices eso?
Rosa: (corta el hilo y sonríe a su hija) escucha, soy mayor que tú y se mas de la vida, que tu eso es más que obvio y se reconocer cuando a un hombre le gusta una mujer y ese es tu caso mi querida hija. Esas dos tortugas gustan de ti, pero dime ¿tu gustas de alguno de ellos?
María: (seria) yo no estoy interesada en nada de eso… El amor no es para mí, de eso me doy cuenta. Y prefiero que eso se mantenga así.
Rosa: (la mira con ternura y le agarra los hombros) María, te podrás mentir a ti misma, pero nunca podrás hacerlo con tu mamá, te conozco mejor que nadie y sé que tu estas enamorada, pero lo ocultas muy bien, la pregunta es ¿de cuál de ellos? Y sabemos que no es de Sakutaro, por una razón.
María: (pensativa) prefiero de hablar de ello…
Rosa: (sonríe y le da un abrazo a su hija) cuando desees hacerlo, sabes que puedes contar conmigo, y la verdad… yo no soy como mi hermana, si amas a uno de ellos, por mi está bien. (Le da un beso en la frente y se va) buenas noches mi pequeña.
La joven de corona negra, se queda en su habitación pensando en las palabras que le dedico su madre, pero sabía que debía descasan… solo dio un último suspiro y se durmió, aunque en sus sueños no la dejaron en paz y soñó su verdadero amor.
Sus pensamientos volvieron desde hace tiempo a pensar en el amor… el amor que solo uno de esos chicos tortuga, la hacía sentir. Pero no deseaba decirlo jamás, ahora quería ella ser quien lastimara a ser lastimada. En su mente mantener su orgullo intacto le ganaba a su corazón con el deseo de confesar su amor y ser enteramente feliz.
Cuando llego por fin la mañana del 25 de mayo del 2014, las mujeres Ushiromiya, estaban preparando sus vestidos, que no les hiciera falta nada, última revisión de todo, adornos, lugares, lo que sea y cualquier cosa se pudiera salir mal. Debemos admitir… las Ushiromiya son muy perfeccionista.
Aunque todo empezaría hasta las 5:00 pm, tenían que tener todo bien y así la festejada no sucumbiera ante la ansiedad que le causaba que algo estuviera mal. Si Ange tiene ese problemita, se pone demasiado con ataques de ansiedad, si siente que algo saldrá mal, pero solo ocurre cuando es algo de "persona normal", cuando de magia o combates se trata, no lo demuestra.
Mientras que en isla Rokkenjima, se estaba engalanando para tal evento, en Nueva York, las cosas estaban más relajadas, aunque obvio, mientras más se acercaba la hora, las chicas debían llegar a la isla Rokkenjima para que las prepararan, con su vestido y maquillaje y peinado. En este punto los chicos se sentía muy afortunados de no llegar antes.
Aunque tres de ellos, ya querían ver a sus amadas…
