¡HoLaZ!
Y aquí el capitulo siguiente.
El capi pasado le deje corto por que en realidad eran uno solo éste y el pasado pero me iba a quedar muy largo y la verdad no se si quieren capis muy largos o cortos :S
Pero bueno, empezemos que el que bien empieza bien acaba.
Una aclaración, verán un nuevo nombre aparecer "Tzekel"... se lee como "c-kel" la T esta muda por que le dio gripe n.n ... no recuerdo donde lo escuche y lo vi, pero se que fue en algún lado...
Desclaimer:
En serio ¿Debo ponerlo en cada capítulo?
Claves:
-Bla, bla, bla.- diálogos en Inglés.
-Bla, bla, bla.- pensamientos
-Bla, bla, bla.- diálogos en Español.
-Bla, bla, bla.- diálogos en náhuatl.
Capítulo 25
Expiación de culpas
El haz de luz violeta se alejo del castillo, recorrió todo Reino Unido y atravesó el océano a una gran velocidad. Llego a México y cruzó el país hasta su capital, a las antiguas ruinas de la capital azteca. A su paso muchas personas sintieron un llamado y varias, al sentirla, dejaron lo que estaban haciendo y se desaparecieron para seguirlas.
Un hospital cerca de la capital estaba por terminar una operación a corazón abierto, el médico era uno de los más reconocidos del país. De pronto la mano del doctor se detuvo, miro a los demás médicos y disculpándose con un movimiento de cabeza se desapareció y salió detrás de la luz violeta. Muchas otras la seguían y otras más se le estaban uniendo.
Llegó hasta la pirámide del sol y entro en la cámara especial que tenía mientras todas las personas se reunían a los pies de la pirámide, esperando.
OoOoOoOoOoOoOoOoOoO
-Charmont...-Elnorm se había acercado a él.-Lo lamento mucho, es mi culpa...
-No, no lo es... Tu escogiste tus prioridades y las cumpliste. Yo conocía las mías y las abandone.-La Orden entera rodeaba a Dumbledor que no se veía nada bien, Fernando ya se había llevado a Caleb al hospital.
-Albus...-trataba de hablarle McGonagall.
-Minerva... Minerva ¿Por qué? ¿Por qué a él otra vez?-le decía.-Mi muchacho... ¿No te parece que ya había pasado por mucho? ¿Otra vez lo mismo?
-Pero Albus, no es así...
-Cris murió, protegiéndolo. Él lo sabe bien y eso lo va a matar... no puede soportar perder a alguien otra vez, y menos por culpa suya Minerva... Eso lo va a matar sin duda.-Albus Dumbledor estaba llorando sin poderese contener.-Hay que reunir a la Orden, tenemos que buscarlo al menos. No voy a dejarlo morir con ellos.
Charmont se acercó y con la cabeza indicó que todos tenían que reunirse.
-Albus.
-Charmont.
Los dos se miraron, para ambos Severus era un hijo. Uno era su padre biológico y el otro de crianza. Era imposible que alguno renunciara a buscarlo.
-Lo encontraremos.-le dijo Albus.
-Los dos... Reúne a tu Orden, yo avisare al Santo Oficio. Nos reuniremos y empezaremos con la busqueda.-le dijo el Alto Elfo luego miro al cura y el otro saco un relicario de su bolsa.
-No pensé ser yo el que diera la señal de emergencia.-dijo más para si mismo. En ese momento el castillo resonó de nuevo, todos se pusieron en guardía y Luís fue arrojado al centro del grupo.
-¿Qué te pasa?-le dijo a Elnorm.
-No quiero que te pase algo.-le dijo el otro.
-Si estoy aquí es por que me puedo defender yo solito, muchas gracias.-le dijo molesto.
En ese momento una silueta se acercó hasta ellos por donde anteriormente estaba la puerta del Gran Comedor. Era un hombre no muy alto, arreglado con una capa blanca, con bordados de oro y con una especie de falda igual. Portaba un collar de oro con piedras incrustadas y tenía pulseras en el brazo izquierdo, además de aretes de oro. Llevaba el cabello negro, le cubría un poco la cara y lo tenía largo, casi le cubría toda la espalda.
Todos lo miraron sorprendidos. Era muy parecido a Severus y además no parecía muy mayor. Tanto Elnorm como Charmont parecían estar en shock, hasta que el príncipe dio un paso al frente, el otro estaba parado solamente observando con una expresión inescrutable tenía una gran presencia y eso obligaba a los otros a mantenerse atrás.
Lucius pensó en lo mucho que se parecía a su amigo y si tendrían algún parentesco.
-¿Tzekel?-hablo Charmont.-Eres... ¿de verdad eres tú?-le dijo mientras se acercaba, el otro lo miro.
Si no pudo entenderle no lo aparento por que asintió levemente con la cabeza.
-Tzekel...-le dijo antes de abrazarlo y empezar a llenar de besos su rostro. El otro solamente lo miraba, tranquilo hasta que Charmont empezo a besar sus manos esbozo una leve sonrisa.-Te extrañe demasiado... Y ahora, estas aquí. Como si nada hubiera cambiado.- Tzekel le dijo algunas cosas en un idioma extraño con una voz tranquila y casi susurrante, los de la Orden se confundieron aún más. Luís ya había abofeteado a Elnorm para hacerlo reaccionar.
-¿Quien es ese?-pregunto Lucius. De verdad se parecía a Severus.
-Tengo una mejor pregunta.-dijo Moody.- ¿Quienes son esos?-y apunto a donde alguna vez había estado el techo. Una gran luz se acercaba directamente hasta ellos. Poco a poco varias personas comenzaron a aparecer dentro del castillo.
-Pero... las defensas de Hogwarts...-dijo Dumbledor sorprendido por ver aparecer a tantas personas a la vez.
-Estaban débiles pero no se preocupe, haremos otras para usted.-le dijo un hombre que parecía que acababa de levantarse de la cama. Todos se giraron a donde estaba el extraño y se arrodillaron frente a él.
-Señor ordena y lo cumpliremos. Seguimos las órdenes de nuestros ancestros, ordenes de proteger al Señor Izcalli... Ordenes de obedecer sus órdenes.-le dijo el mismo hombre.
Tzekel los miro, luego regreso la mirada a Charmont que parecía no creer lo que veía y luego les sonrió a los recién llegados.
-Gracias.-les dijo sin dejar de sonreír.-Les agradezco de verdad que estén aquí. Levántense, no tienen por que rendirme respeto, no saben quien soy. Sin embargo aceptaré su ayuda, debo encontrar a mi hijo y creo que ustedes, además de las otras personas involucradas podrán ayudarme a encontrarlo, y de forma más rápida.
-Sería un honor para nosotros seguir tus órdenes.
-¿El ejército de tu padre?-le pregunto Charmont.
-Así es. Es bueno saber que a pesar del tiempo la amistad perdura.-le dijo el otro tranquilamente, luego se giro a ver a los de Hogwarts. Para él, ellos eran extraños, para ellos él era el raro y Tzekel lo sabía.
-Albus.-dijo Charmont mientras se acercaba al anciano, con el otro hombre tras el.-El es mi esposo, Tzekel. Tzekel, el es Albus Dumbledor, cuido a Severus mucho tiempo... A propósito, su nombre es Severus.-le dijo con una sonrisa.
-¿Esposo? Pero ¿No estaba muerto? ¿Que paso?-pregunto el anciano, no le gustaba no estar enterado de todo lo que ocurría.
-No estoy muy seguro, pero me lo contará.
-No entienden lo que digo.-dijo el otro mirándolos.
Luego miro al Alto Elfo y con la mirada le indicó algo, acerco su mano a la cara de Charmont y toco su sien, retiro la mano después de un momento. Se acercó a Dumbledor e hizo un asentimiento con la cabeza.
-Su nombre es Albus ¿no es verdad?-le dijo Tzekel.
-Yo... Así es.
-Mi nombre es Tzekel, sacerdote principal y guardián de la capital azteca... o lo fui. Sé de usted, lo conozco por Severus.
-¿Por Severus?-le pregunto Charmont confundido. Tzkel lo miro y suspiro en silencio.
-Cuando me atacaron reuní toda la energía que pude y trate de protegerlo... No tenía otra opción más que enviarlo a otro lugar, pero para eso necesitaba un cuerpo que lo recibiera. Ya estaba entre los dos planos y sin las restricciones del tiempo ni el espacio. Sentí una petición, había una mujer... una bruja bastante fuerte que deseaba tener un hijo, vi a su esposo y no me agrado para nada pero en esos momentos no tenía otra opción... Lo deje con ella y al momento de hacer el traspaso mi conciencia quedo atrapada con el, pero yo no podía hacer mucho, me convertí en energía... y de vez en cuando podía hacerlo soñar o ver mis recuerdos.
-La visión... y el color... eras tu.
-¿Violeta?-pregunto Dumbledor y entonces Tzekel lo miro a los ojos. Dumby casi se va de espaldas junto con todos los demás al ver los ojos del hombre.
-Son ¿violetas?-dijo Lucius que parecía haber olvidado los colores.
-Así es ¿No les parecen hermosos?-dijo Charmont.
-Estraños... y lindos también.-dijo Hermione.
-No nos desviemos ¿Que paso después?-dijo Dumbledor una vez que se recuperó.
-Esa misma noche entre en los sueños de la mujer, Eileen se llamaba, le dije la verdad, quien era el hijo que estaba esperando y extrañamente a ella no le importo. Le pedí que lo cuidará, y ella dijo que lo haría, por que ya era hijo suyo también. Después de eso me quede casi todo el tiempo en su inconciente. Sólo cuando estaba muy alterado podía liberarme un poco y tratar de confortarlo sin embargo no fue suficiente... Aunque le agradezco mucho a Eileen lo que hizo, cuidarlo y ponerle nombre además...-dijo Tzekel con una sonrisa.
-¿Por qué lo del nombre?
-Nunca hubiéramos podido decidir.-le dijo mientras miraba a Charmont, el Alto Elfo asintió.
-La lista más pequeña que habíamos hecho tenía 16 nombres...
-¿16?-pregunto Albus con una sonrisa.
-No podíamos decidir...-le dijo Tzekel.
-Pero aún no entiendo algo ¿Como es que ahora hablas nuestro idioma?-le pregunto el anciano.
-Lo aprendí de los recuerdos de Charmont.-le dijo Tzekel como si nada, esa actitud de "aprendo en cuestión de minutos lo que ustedes en horas y me parece perfectamente normal" era la misma que tenía Severus, Minerva McGonagall lo recordaba perfectamente bien, Severus no había sido particularmente bueno en trasformaciones, por lo general necesitaba hacerlo dos veces para que le saliera bien... y eso era en un día con mucha suerte pero por lo general era excelente en todas las demás materias y en ocasiones solía ser peor que Hermione Granger.
-Oh...-alcanzó a decir Dumbledor. En ese momento más personas aparecieron, encapuchados con capas color púrpura.
-Es el Santo Oficio.-dijo Luís.
-¿El Santo Oficio? ¿El mismo que intento acabar con todos los magos del mundo?-pregunto Lucius con rencor.
-Digámoslo así, pero ahora estamos involucrados en otras cuestiones... y como se dará cuenta muchos de nosotros somos magos.-le dijo uno de los encapuchados
-¿Y Caleb?-pregunto Dumbledor.
-Él... no puedo decirle que esta bien. Sufrió un infarto y esta en el hospital, esta siendo monitoreado y en caso de que algo ocurra usted será avisado de inmediato.
El anciano director parecía demasiado exhausto, Tzekel se acercó a él y tomo su hombro.
-No puedo hacer que Severus regrese tan pronto, pero puede estar seguro de que lo regresaré. En estos momentos él es más hijo suyo que nuestro. Usted lo cuido todo este tiempo... así que lo único que puedo hacer por usted ahora es darle un poco de paz para que descanse y que pueda empezar a ayudarnos mañana.-Dumbledor asintió con la cabeza levemente.-Estará bien, no se preocupe. Su sangre y su raza lo mantendrán a salvo un tiempo.
Muchos lo miraron confundidos.
-Cuando un Alto Elfo se ve en peligro, inconcientemente se vuelve más atrayente... así puede manipular las mentes y protegerse durante algún tiempo.-dijo Charmont.
-Además, su sangre de mago azteca es fácil de localizar. Aunque se encuentre dentro de los mejores escudos creados en la historia podré localizarlo, aunque probablemente me tomé algunos días...
-Días en los que sus enemigos estarán debatiéndose si es buena idea lastimarlo.
-Pero ¿Para que lo quieren?
-Para liberar al Señor Azul... Él fue uno de los más grandes magos en la historia, hasta que llegué yo. El no estuvo muy feliz cuando se entero.
-¿Un gran mago?-pregunto Remus.
-Si lo era, un mago oscuro por cierto pero logro hacer cosas extraordinarias, hasta que yo llegue... y empecé a lograr cosas mejores. Me odió, me ataco y tuve que frenarlo. Debí haberlo matado pero entonces no tenía suficiente experiencia en asesinatos y lo encerré. Esos hombres que vinieron por Severus son sus seguidores, su ejército. Deben querer liberarlo y para eso necesitan a Severus.
Vaya, no cabe duda de que cuando uno se lo propone lo logra... He hecho estos últimos capitulos en menos de 4 días y estoy super feliz, espero que les agraden.
Se aceptan reviews y cajas de pañuelos para el pobre Sevy que todavía no se recupera, en el proximo capi lo verán ya que en este no apareció...
Michel: la depresión no lo dejo aparecer, comprendamoslo ¡¿Por qué?! ¿Por qué la mataste?
No seas exagerado...
Micehl: ¡¿Por qué todo lo que es bueno nos abandona tan pronto?!
Michel...
Michel: ¡¿Por qué tuviste que descomponer la máquina de los refrescos?!
Arghh... eres odioso e insensible, Sevy te matara y yo me reire cuando lo haga...
Michel: ¿Por qué? Ah, por lo de Cris... Buaaaaa, sinf, ya ni me acordaba buaa... ¿Por qué lo hiciste? Snif, snif...
Lo dejo, me rindo, será lo mejor. Hasta la proxima.
