¡Hola! Otro martes, otro capítulo. Por si no conocen la canción es de Cher Lloyd, si no la conoces a ella tampoco xD es una cantante inglesa que se hizo conocida en X Factor, y cómo hasta último minuto no sabía que canción poner de título, se me ocurrió esa. Como les dije antes, todo el tiempo que las hice esperar con las Brittana, intentaré recompensarlas con los capítulos que se vienen!


CAPÍTULO 23:

WITH UR LOVE

…Porque me tienes volando con tu amor

Brillando con tu amor

Viajando con tu amor

Me siento en la cima del mundo con tu amor…


La luz de los rayos del sol que se adentraban curiosos por entre las cortinas, hicieron que Brittany poco a poco comenzara a abrir sus cansados ojos azules. Si hubiera sido por ella seguiría durmiendo mucho tiempo más. Pero pasaba, que siempre que se despertaba, volverse a dormir se le hacía imposible. Además, ahora que miraba a su lado y veía como una sensual morena dormía tranquilamente cubierta sólo por una delgada sábana, lo que menos se le pasaba por la cabeza, era volverse a dormir.

Si decía que había descansado 3 horas, era mucho. Ya no recordaba todas las veces que Santana la había hecho el amor. Y hubieran seguido mucho tiempo más. Pero poco a poco el sueño las venció a ambas. Además, era necesario que durmieran algo que sea para así tener fuerzas suficientes y poder disfrutar el día.

Antes de dormirse, habían acordado ir a visitar la ciudad. Aunque ahora, esa no era la mejor idea que se le venía a la mente.

Durante la noche y gran parte de la madrugada estuvieron en esa cama entregándose de mil maneras distintas todo el amor que se tenían, pero es que eso de recuperar el tiempo perdido, ambas se lo tomaron muy en serio. Eso sí, Brittany sentía que durante todo la noche que pasaron juntas, la morena había sido la que tomó las riendas del asunto. Pero pasaba que a la rubia le causaba cierto temor no cumplir con las expectativas que tenía la latina. No sabía si sería capaz de retribuirle todo el placer que Santana le había entregado. No era que Santana se hubiera dedica sólo a encenderla a ella y que Brittany no hubiera hecho nada para hacer lo mismo con la latina, porque si lo había hecho. Sólo que le hubiera gustado hacer ciertas cosas que la morena hizo con ella y que no se había atrevido. No aún.

Pero ahora que veía a la latina durmiendo tan tranquila, había encontrado la forma perfecta de despertarla.

Santana tenía solamente la parte baja de su anatomía cubierta por la blanca sábana, haciendo que sus pronunciados pechos estuvieran a la vista de la rubia, que tragó saliva al percatarse lo apetitosos que se veían.

Brittany no lo pensó más y se levantó delicadamente de su lado de la cama, tratando de no despertar a la morena, comenzando a bajar hasta lograr posicionar su cabeza entremedio de las piernas de Santana, bajo la tela que la tapaba. Como lo suponía, la latina no dejó ninguna indicación de que se había dado cuenta de algo, seguía profundamente dormida.

Brittany separó de manera suave las piernas de la morena, que se movió un poco, pero de ninguna manera despertó. Colocó su cabeza cerca del sexo de la latina, tocando con la punta de la lengua de la manera más delicada el sensible clítoris de Santana, que en un primer momento no mostró ninguna señal visible de que se había despertado, pero con la segunda lamida que dejó la rubia, de a poco se empezaba a incorporar.

La de ojos azules sintió como Santana se comenzó a mover despertando del pesado sueño, por lo que dio lamidas mucho más rápidas que antes. Era la primera vez que estaba en esa posición, pero se sentía increíblemente bien.

"¡Oh!" dijo Santana en un sonido gutural cuando se despertó completamente "que… que ¡Dios!" volvió a gemir cuando la rubia dejó un suave mordisco en su clítoris "¡Dios! qué… ¿qué haces Brittany?" logró decir mientras apartaba la sábana que cubría parte de su cuerpo y de la cabeza de la rubia.

Cuando Santana removió es su totalidad la tela que tapaba a Brittany, se encontró con la sombría mirada de la rubia. Que dejó de lado por unos segundos lo que hacía para responderle inocentemente.

"Despertándote" Brittany bajó nuevamente su cabeza lamiendo cada uno de los pliegues de Santana. Que a pesar del poco tiempo que la rubia llevaba haciéndole eso, estaba completamente empapada.

"No sabes… no sabes cómo me gusta tu manera de despertarme" Brittany no dijo nada y subió sus manos hacia los pechos de la morena, que como lo supuso estaban ansiosos de ser tocados. Agarró entre sus dedos los pezones de ésta, dándose cuenta que estaban mucho más duros de lo que pensó y los comenzó a apretar con el mismo ritmo con que ahora su lengua penetraba a la morena. Haciendo que arqueara su espalda inmediatamente.

"¡Oh! ¡Mierda!" gritó "parece… parece que alguien aprende rápido" Santana trataba de calmar su respiración, pero el sentir lo que le hacia la rubia se le estaba haciendo complicado. Realmente complicado.

"No te imaginas cuán rápido, pero pasa que aprendí de la mejor" Santana sonrió frente a eso mientras que la rubia bajaba la mano derecha para comenzar a pasarla suavemente cerca del centro de Santana, sin dejar ni un segundo de estimular con la otra el pecho izquierdo.

Brittany posó su lengua nuevamente en el pequeño órgano nervioso mientras acercaba todavía más su mano a la entrada de la morena, haciendo que de un segundo a otro un dedo de la rubia la penetrara firmemente. Santana dejó un ronco gruñido cuando eso pasó.

"Ne… necesito otro" fue lo único que salió de su boca, haciendo que Brittany cumpliera inmediatamente lo que le pedía la morena. El cuerpo de Santana se agitó aún más. La latina enredó sus dedos en el sedoso cabello de la rubia aprisionándola más cerca de su centro.

"Córrete… córrete Santana" dijo la de ojos azules haciendo que sus dedos salieran y entraran una y otra vez del cuerpo de la morena "quiero que te corras ahora" Brittany aprisionó el clítoris de la latina con sus labios desencadenando la explosión de morena.

"¡Sí!" fue lo último que alcanzó a pronunciar antes de que su cuerpo se estremeciera completamente producto del orgasmo que recibía. Empujó de manera mucho más brusca la cabeza de la rubia hacia su sexo, haciendo que sintiera todavía más intensos los espasmos que tenía.

Santana comenzó a reír de manera involuntaria cuando las últimas señales del orgasmo se difuminaron. Brittany retiró los dedos incorporándose al lado de la morena, sonriendo de la misma forma que Santana ahora lo hacía.

"Sabes maravillosamente bien" dijo casi sin pensarlo, mientras metía en su boca los dos dedos que había introducido recientemente en la morena. Santana sólo sonrió por lo que hacía la de ojos azules.

"Y tu al parecer aprendes realmente rápido".

"¿Eso quiere decir que estuvo bien?" Santana limpió con su mano parte de sus propios restos que quedaban en la boca de la rubia y luego la besó dulcemente.

"Eso quiere decir que estuvo realmente increíble" y le volvió a sonreír "pero creo que hay otro par de cosas que me gustaría enseñarte" Brittany le devolvió una traviesa mirada "y pienso darte clases justamente ahora".

Santana comenzó a dejar lentos besos por todo el cuerpo de Brittany. Que como siempre, se sacudía con cada uno de ellos.

Tanto Brittany como Santana habían planeado levantarse temprano para recorrer la ciudad. Pero al parecer habían encontrado una actividad mucho más entretenida que realizar.

Al menos por ahora.

O mejor dicho, al menos por las próximas dos horas.


Luego de decenas de veces que lo intentaron, finalmente lograron levantarse de la cama. Más bien fue Brittany quien lo hizo, porque Santana estaba de nuevo profundamente dormida. La rubia sintió ganas de despertarla como lo había hecho horas atrás, pero sabía que si lo hacía, definitivamente no conocerían nada de Los Ángeles. Nada más que esa habitación.

Se bajó de la cama dirigiéndose rápidamente a la ducha. La tibia agua hizo que su cuerpo se relajara por completo. Era delicioso sentir como las gotas recorrían su piel. Podría haber despertado a Santana para continuar con la interesante mañana que ya comenzaba a terminar, pero prefirió dejarla descansar. Es que verla de esa manera durmiendo, con el rostro tan pacífico, se le hacía imposible siquiera pensar en moverla de donde estaba.

Salió de la ducha envolviéndose con una de las toallas que se encontraban en el baño. Cuando se puso frente al empañado espejo para mirarse, se percató que en su cuello había un par de chupetones. Haciéndola sonreír al recordar en que momentos la morera se los había dejado. Nunca le llamó mucho la atención dejar marcas en la otra persona. Pero ahora que los veía, le gustaba, porque recordaba que cada uno de ellos. Todos habían sido hechos segundos antes de que Santana llegara al orgasmo, y obviamente tenía el cuello de la rubia cerca, porque las veces que estaba entre sus piernas era muy poco probable que lo pudiera hacer. Es que le encantaba ver como Santana se estremecía y gemía su nombre cuando acababa.

Decidió que lo mejor era irse hasta la habitación contigua, y así vestirse. No tenía nada suyo en ese lugar ya que todas las maletas que trajo las había movido a la pieza de al lado el día anterior. Se fijó que cerca de donde recién se había bañado había un albornoz blanco, por lo que se cambió la toalla por eso. Se secó un poco el cabello y salió del cuarto de baño.

Cuando miró a la morena, se dio cuenta que estaba boca abajo desparramada en la cama. No lo aguantó y se acercó hasta ella para dejar pequeños besos en su espalda, que al sentirla y sentir como pequeñas gotas de agua caían desde el pelo de la rubia se comenzó a incorporar.

"Mmmm… ¿otra vez encontraste una buena manera de despertarme?" susurró Santana mientras se cambiaba de posición quedando ahora de espalda a la cama logrando mirar de frente a la rubia.

"Me encantaría, pero creo que esta vez no va a poder ser de la misma manera".

"¿Por qué no?" cuestionó Santana quitando de la cara de la ojiazul un mojado mechón de pelo.

"¿Tu no paras nunca San?" preguntó "¿no estás cansada luego de toda la actividad que hicimos?"

"La verdad es que sí, pero apenas te veo así" Santana removió el albornoz de la rubia dejando al descubierto el hombro y la parte de arriba de su pecho "el cansancio se me pasa de inmediato" Brittany se mordió el labio coquetamente, pero luego se alejó de la morena poniéndose de pie.

"Te quiero lista en una hora" dijo mientras caminaba hacia la puerta.

"¿Qué?" preguntó confundida "ni siquiera me despertaste para ducharme contigo" hizo un puchero como los que le dejaba la rubia.

"Si lo hacía, no íbamos a salir nunca de esta habitación" Brittany se detuvo frente a la puerta, ya preparada para salir.

"¿Y? ¿No te agrada esa idea?" su tono de voz sonó bastante soberbio.

"No sabes cuánto" se confesó "pero también tengo otros planes en mente".

"¿Cuáles?" preguntó intrigada mientras se sentaba ahora en la cama, haciendo que sus pechos quedaran expuestos completamente. Brittany tragó saliva mientras los contemplaba, pero luego la volvió a mirar a los ojos.

"Conocer la ciudad por ejemplo" Santana sólo sonrió. Tenía más que claro que tanto para ella como para la rubia la mejor idea que se les pasaba por la cabeza era seguir encerradas en esas cuatro paredes, pero también pensó que lo más probable es que no volvieran a Los Ángeles en mucho tiempo más, por lo que llevar a Brittany a conocer la ciudad, no le parecía un tan mal plan.

"Está bien, será como digas entonces".

"Voy a cambiarme y te vengo a buscar".

"Como quieras Britt" le respondió. Brittany le sonrió mientras tomaba la manija de la puerta para marcharse, pero antes de que lo hiciera, la voz de la morena la detuvo "espera" dijo. Brittany la miró, sabía cuál iban a ser las palabras que iban a salir de la boca de la latina, por lo que antes de que se las dijera, ella respondió.

"Yo te amo más" Santana puso cara de sorpresa.

"¿Cómo sabias que te iba a decir eso?" le preguntó haciendo que la rubia se encogiera de hombros.

"Te conozco San y como te conozco tanto será mejor que salga rápidamente de esta habitación antes de que las ganas que sé que tienes, vuelvan a aparecer" Santana sonrió de forma maliciosa.

"Entonces sí que me conoces" dijo Santana haciendo un ademán para levantarse, pero antes de que lo lograra la rubia abrió la puerta sacando casi por completo su cuerpo de la habitación.

"En una hora San, ni más, ni menos" no esperó ninguna respuesta y cerró finalmente la puerta.


Quedaban menos de 5 minutos para que pasara la hora que le había dicho a Santana, pero como conocía a la morena, tenía más que claro que si se presentaba ahora no iba a estar lista. Por lo que decidió que le daría un par de minutos más antes de ir a buscarla. Aunque se moría de ganas de ir corriendo hasta la habitación y volver a besarla, volver a tocarla, de volver a sentirla. Creía que luego de hacer el amor con la morena sus ganas de estar con ella disminuirían. Un poco que fuera. Pero en realidad pasó todo lo contrario, porque ahora que finalmente se habían entregado la una a la otra, quería seguir compartiendo mil momentos más así.

Se sentó en la cama y se dedicó a mirar la pantalla del televisor. Lo tenía puesto en una extraña película en blanco y negro que no tenía idea de que se trataba. Cuando creía entender algo de ella, su móvil vibró, para luego aparecer un animado todo. Sí, era Rachel. Tomó el celular que estaba sobre el velador y le contestó. Antes de siquiera hablar, sabía que su amiga la iba a llenar de preguntas.

"¡Hey! Rach".

"Britt, hasta que al fin me contestas. Anoche te llamé no sé cuántas veces y nunca me respondías. Pensé hasta que te había pasado algo" Brittany se sacó su celular de la oreja y miró la pantalla. Tenía más de diez llamadas perdidas de su amiga. Pero es que el día de ayer había suficientes razones para no sentir el móvil. Además, lo había dejado en esa habitación, así que había sido imposible escucharlo desde el otro lado.

"¡Oh! Sí, lo siento, es que anoche estaba un poco ocupada y la verdad es que ni cuenta me di que me habías llamado".

"¿Por qué?" preguntó curiosa, sabía que más pronto que tarde comenzaría el interrogatorio.

"¿Por qué qué cosa Rach?"

"Es obvio Britt. Porqué estabas tan ocupada".

"Porque sí ¿Qué importa?".

"¡Dime!".

"No".

"¡Que me digas Britt!"

"¿Pero que más quieres que te diga?"

"Que cosas estabas haciendo que estabas tan ocupada".

"¿Por qué quieres saber?"

"La pregunta sería, por qué no me quieres decir".

"¡Porque no!"

"¡Cuéntame!" casi gritó Rachel.

"No me vas a dejar tranquila hasta que te diga ¿verdad?"

"Diría que eso es altamente probable" rio la castaña.

"Está bien, estaba ocupada porque… porque ayer yo con San estuvimos juntas".

"Esa no es ninguna novedad, tonta ¿Tanto te costaba decirme eso?"

"Pero… pero no sólo juntas como siempre" Brittany comenzó a jugar nerviosamente con los dedos de la mano que no tenía ocupada "ya sabes… cuando dos personas están juntas porque se aman".

"¿Quéee?" gritó Rachel haciendo que Brittany alejara por unos segundos el celular de su oído "¿eso quieres decir que ya no tienes escrita en la frente la gran V Britt?" rio la castaña.

"Tonta" le respondió "¿es lo único que se te ocurre decir después de eso?"

"Pues la verdad es que sí. Aunque sabes que no te salvaras de ninguna de las preguntas que tengo por hacerte".

"Ya me estaba pareciendo extraño".

"Soy Rachel Berry ¿recuerdas?"

"Nunca se me olvidaría ¿Qué quieres saber?"

"Todo, detalle a detalle" Brittany dejó un suspiró antes de que la castaña continuara "¡Cuéntame! ¿Cómo se dieron las cosas? ¿Fuiste tú o ella la que comenzó todo? Porque sé cómo es Santana, pero también sé cómo eres tú con ella ¡Cuenta Britt! ¿Cómo es Santana en la cama? ¿Te gustó? Estoy casi segura que no debe haber estado nada mal, porque al menos yo cuand…"

"¡Rachel!" la interrumpió Brittany "¿te puedes calmar un poco?" rio haciendo que desde el otro lado de la línea también surgiera una risa "hablas muy rápido y sé que tengo años de práctica contigo, pero de todas formas no entiendo todo. Además, no te pienso contar ninguna de esas cosas".

"¿Qué? ¿Por qué? Un poco que sea. Al menos dime ¿Fue como lo habías pensado?" Brittany sonrió al recordar como por décima vez la noche de ayer.

"Sí que lo fue. Fue mucho mejor de lo que creía. En realidad Rach, no pudo ser más lindo" Brittany sonrió como boba, cosa que notó su amiga aunque no la pudiera ver.

"Deja de sonreír como estúpida y cuéntame más" la rubia no cambió su cara y le volvió a hablar.

"Íbamos a salir comer afuera, pero preferimos hacerlo en la habitación, entonces San hizo una cena increíble. Luego de comer estuvimos un momento abrazadas y sin querer se me salió que la amaba".

"¿Le dijiste que la amabas?" preguntó asombrada "¿Y qué te dijo ella?"

"En un principio pensé que iba a salir corriendo, pero luego me dijo que también me amaba y después nos besamos y una cosa llevó a la otra, y… y eso".

"Pero no cuentas la mejor parte" su amiga no podía ser más cotilla.

"Que pervertida Rach, seguro que yo te pregunto todo lo que hacen con Quinn".

"Bueno, está bien. Pero no estamos hablando de mí y de Quinn, estamos hablando de ti y Santana" Brittany rio.

"Sí, claro. Cambia el tema, pero en realidad Rach no sé, todo fue tan lindo, tan… tan increíble".

"¿Eso quiere decir que no te arrepientes de nada de lo que pasó?"

"La verdad es que sí" respondió la rubia haciendo que su amiga se sorprendiera al escuchar esa respuesta "me arrepiento de que no haya pasado antes" volvió a reír.

"¡Que cochina Brittany!" dejó escapar Rachel riéndose de la misma forma que la de ojos azules "me imagino que tiene que ser así, pero tienen todo el tiempo del mundo para disfrutar".

"Así es" justo en ese momento sintió como alguien golpeaba la puerta.

"¡Britt!" gritó la morena desde afuera "ya pasó la hora y no me fuiste a buscar, ya estoy lista".

"¡Ya voy!" dijo la rubia levantándose de la cama "Rach, me tengo que ir, iré con Santana a conocer Los Ángeles, hablamos en la noche".

"Está bien, aunque eso de hablar en la noche no lo creo mucho, lo que menos querrás es hablar conmigo cuando llegues" dejó una carcajada "sólo disfruta, luego hablamos. Te quiero Britt".

"Yo igual Rach".

"Adiós" y sin más cortó la conversación. Brittany tomó su bolso, apagó el televisor y le abrió la puerta a la morena.

"¿Por qué tardaste tanto en abrirme Britt-Britt?" preguntó Santana ingresando a la habitación.

"Estaba hablando con Rachel" le sonrió haciendo que Santana hiciera lo mismo "¿y ese milagro que estas lista a la hora que corresponde?" preguntó.

"Eso es…" Santana se acercó hasta Brittany quedando a sólo unos centímetros de distancia "porque te extrañaba y me moría de ganas de verte de nuevo" la morena acercó su cara y besó a Brittany por un momento, cuando se separó dejó sus frentes unidas haciendo que lo que salía de su boca fuera un simple susurro "y además porque quiero enseñarte lo antes posible Los Ángeles, ya que eso significa que entre antes nos vayamos, antes volvemos" Brittany se mordió el labio haciendo que la mirada de la morena se dirigiera a su boca "Britt, no hagas eso, porque si lo sigues haciendo lo que menos querré hacer es salir de esta habitación" la rubia dejó su labio tranquilo y ahora fue ella la que acercó su cara a la de la morena dejando un atrevido beso, que Santana se lo respondió de la misma forma, prolongándolo por más segundos de los necesarios.

"Entonces será mejor que nos vayamos" espetó Brittany mientras se alejaba de la boca de la latina y le tomaba una mano para que salieran.

"Está bien" dijo Santana siguiendo perezosamente a Brittany "pero quiero que te fijes bien en cada uno de los lugares que recorramos" la rubia se giró para mirarla "porque sólo por hoy saldremos a conocer Los Ángeles. Tanto mañana como el domingo no te dejaré salir de la cama… ni siquiera para tomar agua" Brittany le devolvió esa oscura mirada que surgía cada vez que Santana decía ese tipo de cosas.

"Como diga señorita López, por mí no existe ningún problema" dejó de mirarla, abrió la puerta y finalmente salieron juntas de la habitación.


Santana con Brittany llevaban horas recorriendo los lugares más importantes de Los Ángeles. Ambas se notaban sumamente entusiasmadas por todas las cosas que estaban haciendo juntas. Pero el sol las estaba matando. No es que hiciera tanto calor, pero si se comparaba el clima que tenían que soportar en Nueva York al tiempo que tenían ahora era bastante diferente. En la Gran Manzana generalmente hacía mucho frío, al menos en la estación que se encontraban. Además, el tipo de calor era distinto entre un lugar y el otro.

Decidieron que lo mejor era ir a comer algo por ahí y luego se dirigirían hacia al hotel. Brittany estaba feliz de haber conocido tanto de Los Ángeles y más aún si era al lado de Santana. Siguieron caminando e ingresaron al primer local que vieron.

"Estoy que muero de sed" dijo Brittany mientras se sentaban en una de las mesas del lugar.

"Yo también, además siento que mi cabeza explotará. No estoy acostumbrada a pasar tanto tiempo bajo el sol" Santana tomó la carta y se dedicó a mirar las cosas que salían ahí, Brittany hizo lo mismo.

"Yo tampoco, es más creo que estoy un poco roja" la morena subió su vista para mirar a la rubia y se dio cuenta que tal como decía tenía sus mejillas un poco más coloradas que antes.

"Te ves como cuando te sonrojas".

"Entonces eso significa que no te podrás dar cuenta si me haces sonrojar o no".

"Lo sabré de todas formas" le sonrió Santana.

"¿Cómo?"

"Porque siempre que te sonrojas, sonríes de una manera que solo lo haces cuando pasa eso" la de ojos azules sonrió "ves, esa misma sonrisa que tienes ahora".

"Te amo" fue lo único que salió de la boca de la rubia.

"Y yo te amo a ti" espetó mientras tomaba por unos segundos la mano de Brittany que tenía sobre la mesa. Justo en esos momentos llegó la camarera a pedirles a orden. Santana sacó lentamente la mano de la de Brittany.

"¿Ya decidieron que ordenar?" dijo alegremente la mujer que se encontraba parada frente a ellas.

"Para mi" fue Santana la que habló "sólo quiero un jugo de naranja".

"Yo quiero lo mismo, pero también me gustaría tomar esta copa de helado" dijo la rubia mientras le mostraba una de las tantas copas que había en la carta "la que tiene crema".

"¿Algo más?" volvió a preguntar.

"No, sólo eso" Santana respondió. La mujer tomó los menús que estaban sobre la mesa y se retiró.

"Como te iba diciendo te amo" Brittany hizo un dulce gesto logrando que Santana hiciera lo mismo. Se siguieron sólo mirando sin decirse absolutamente nada más. Pero había momentos en que no eran necesarias las palabras para entenderse. Pasaron un par de minutos así, hasta que la camarera llegó con la orden y le dio a cada una lo que había pedido.

"Gracias" dijeron las dos casi al unísono. La morena bebió inmediatamente parte del jugo mientras que Brittany comenzaba a comerse el helado que tenía. Siguieron así hasta que Brittany le ofreció de su copa a Santana. Cuando dirigió la cuchara a la boca de la latina intencionalmente manchó con helado y crema los labios de la morena y parte de la nariz, haciendo que Santana la mirara entrecerrando los ojos por lo que hacía.

"¡Britt! Me manchaste entera" rezongó dejando una sonrisa para luego tomar una servilleta y limpiarse, pero antes de que pudiera hacerlo Brittany se levantó de su silla y por sobre la mesa se aproximó hasta la cara de la morena quedando a escasos milímetros de distancia y pasó su lengua por los manchados labios de Santana, que se quedó quieta por el inesperado acercamiento de la rubia haciendo que en su entrepierna se instalara un conocido calor. Cuando hubo quitado todo lo que había en los labios de la morena dejó un pequeño beso en la nariz para remover lo último que quedaba ahí y sin más se alejó de ella.

"Esa era la idea" dijo cuándo se sentó nuevamente en su silla. Ni siquiera le había importado que alguien se fijara en lo que acababa de hacer. Cuando Santana puso sus pensamientos en orden habló.

"Mmm… después de eso, creo que se me ha ocurrido una idea mucho mejor".

"¿Con eso no fue suficiente?" preguntó cruzándose de brazos.

"La verdad es que no, contigo nunca tengo suficiente".

"¿Entonces cual la gran idea?" Santana se acercó al oído de Brittany y le comenzó a hablar suavemente, de manera que nadie más la alcanzara a oír. A medida que se las decía los ojos de la rubia se agrandaban más "helado… crema… desnuda… cama" fueron esas palabras sueltas lo único que salió de la boca de la de ojos azules mientras Santana seguía susurrándole. Hasta que finalmente se alejó de ella.

"Eso mismo Britt" sonrió "tal vez no hoy, pero muy… muy pronto" rio.

"Pronto" fue lo único que susurró Brittany.

"Sí, pronto. Pero y entonces ¿qué te parece la idea?" preguntó Santana mirándola con una coqueta sonrisa.

"Creo que me parece una idea bastante interesante" Brittany se mordió intencionalmente el labio haciendo que como siempre la mirada de la morena se fuera hasta su boca.

"¡Demonios Brittany! te dije que dejaras de hacer eso" Santana se levantó de su silla, sacó dinero de su bolso y lo puso sobre la mesa "nos vamos, nos vamos ahora ya" su voz sonó entre autoritaria y desesperada.

"¿A dónde nos vamos?" preguntó de manera inocente. Aunque tenía más que clara la respuesta.

"Al hotel" volvió a hablar de la misma manera "ya no me aguanto las ganas de hacerte el amor y si no nos vamos ahora, te prometo que no me importaría cogerte sobre esta misma mesa" Brittany se levantó rápidamente y siguió a Santana. Después de todo, ella también deseaba llegar lo antes posible al hotel y hacerle -cuantas veces fuera necesario- el amor.


"¡Oh Dios!" gimió Brittany tratando de ocultar sus quejidos en el cuello de la morena.

"Preferiría que gritaras mi nombre" Santana siguió masajeando los pechos de la rubia por sobre el sujetador que traía puesto. Se habían tratado de contener todo lo que pudieron en el trayecto que duró el viaje en taxi, pero ahora que finalmente estaban a solas, ya no podían hacerlo más. No les importaba que al abrirse las puertas del ascensor en el que se encontraban, alguien las viera. Lo único que deseaban era sentirse la una a la otra. Santana pasó sus manos por debajo del sostén sintiendo directamente los excitados pezones de la rubia mientras los apretaba con sus dedos haciendo que Brittany gimiera todavía más fuerte.

"San… San… para… para un segundo" dijo Brittany mientras le sacaba las manos a Santana de donde las tenía y se comenzaba a arreglar rápidamente la ropa, cosa que hizo que la morena la mirara raro, pero dejó de hacerlo cuando sintió que se abrían las puertas del ascensor. Sólo estaban en el tercer piso, por lo que el llegar hasta esa planta duraba sólo unos segundos.

Brittany salió rápidamente haciendo que Santana la siguiera, ni siquiera se fijaron en las personas que ingresaron en el elevador.

Era la rubia la que tenía la tarjeta electrónica por lo que fue la primera que se acercó hasta la puerta para abrirla. Comenzó a buscar en sus bolsillos, pero no la encontraba por ninguna parte.

"Britt, abre esa maldita puerta luego o te juro que la derribo con una patada" la ojiazul rio frente a la desesperación que mostraban las palabras de Santana, pero dejó de hacerlo cuando pasaban los segundos y aún no encontraba nada.

"No encuentro la tarjeta San" la morena suspiró pesadamente.

"Tal vez está en el bolso" Brittany comenzó a revisar en él, obteniéndola finalmente, pero antes de que la pudiera posar en la ranura sintió como Santana se colocaba detrás de ella aprisionándola contra la puerta mientras introducía su mano dentro del pantalón de la rubia, que dejó un quejido de manera inmediata cuando uno de los dedos de la morena comenzó a acariciar su clítoris.

"Estás tan mojada Britt. Tan dispuesta para mí" Santana siguió moviendo sus dedos mientras que con su otra mano masajeaba uno de los senos.

"Sa… San… nos… nos puedes ver aquí" a Brittany apenas le salían las palabras, además no sabía si podía permanecer mucho más tiempo en esa posición sin que sus rodillas fallaran y cayera al suelo. Santana acercó su boca a la oreja de la rubia y le susurró.

"No puedes negar que es excitante pensar que en cualquier momento nos pueden descubrir" sí que lo era, pero prefería que todo lo que le hacía la morena se lo hiciera sobre la cama, por lo que como pudo puso la tarjeta en la ranura haciendo que la puerta se abriera por completo y pudieran ingresar las dos a la habitación. Haciendo que se separaran por unos segundos.

"Quítate la ropa ¡Quítatela ahora!" de nuevo la voz de la morena sonó autoritaria, haciendo que Brittany se quedara quieta, pero antes de que pudiera hacer algo, Santana se acercó hasta ella y le sacó en un segundo lo que traía puesto, dejándola solamente con la ropa interior, para luego tirarla bruscamente a la cama.

Brittany se mordió el labio mientras se acomodaba y veía con la rapidez que la morena se desvestía hasta que quedo en las mismas condiciones que ella arrojándose inmediatamente sobre la rubia.

Santana la besó con desesperación haciendo que su lengua diera una pelea con la de Brittany. Pasaron apenas unos minutos y ya ambas estaban completamente desnudas.

La morena cambió los besos por pequeños mordiscos que comenzó a dejar por todo el cuerpo de la rubia, deteniéndose en los pechos, que los lamió, y succionó cuantas veces quiso hasta que seguió bajando hasta llegar a su entrepierna.

Separó sus labios, acercando su boca al hinchado clítoris de Brittany, que se agitó al sentir la lengua de la morena en él, mientras que con sus manos pellizcaba los duros pezones. Absorbió con desesperación toda la humedad que la rubia liberaba, pero quería que se mojara más, mucho más.

Cada vez que sentía que el orgasmo de la de ojos azules se hacía inminente, dejaba de lamer el pequeño órgano nervioso, haciendo que cada una de esas veces Brittany gruñera. Era desesperante sentirse tan cerca de tocar el cielo y que de un momento a otro no pasara.

Santana volvió a posar su lengua por el clítoris de la rubia, lamiendo de la forma en que sabía hacerlo, pero cuando Brittany apoyó sus manos en la cabeza de Santana esta nuevamente detuvo lo que hacía.

"San basta favor… no sé… no sé qué estás esperando para acabar con este martirio de una vez por todas".

"Fácil, que me ruegues para que te haga acabar" dijo con una soberbia sonrisa.

"¿Así que estamos con esas?" preguntó la rubia mientras se sentaba en la cama "ya veremos quién es la que le ruega a quien" Santana se movió de donde estaba, mirando extrañada por lo que recién había dicho Brittany, pero no pasó mucho tiempo para que la rubia cambiara de posiciones siendo ahora su cabeza la que estaba entre las piernas de la morena.

"¿Te gusta esto?" preguntó Brittany mientras pasaba su lengua por el húmedo sexo de Santana.

"¡Mierda! Sí… sí" logró pronunciar.

"¿Y esto?" dijo, ahora que pasaba su lengua por el clítoris de la morena.

"¡Oh! ¡Sí! Eso… eso aún más" Santana posó sus manos sobre la cabeza de la rubia, de la misma forma que lo había hecho Brittany hace unos minutos atrás, pero ésta se separó de su sexo y le dijo.

"No, nada de eso. Te haré correrte de la forma que yo quiero" Santana la miró contrariada, pero no dijo nada más, le parecía rara la forma en que se comportaba, pero a la vez era extremadamente excitante que Brittany tomara las riendas en la cama.

La rubia comenzó a pasar muchas veces su lengua haciendo que con cada lamida Santana agitara su cadera contra ella. Sabía que por la forma en la que se movía la morena no faltaba nada para que llegara al clímax, pero tal como se lo había dicho, Santana tendría que rogarle si quería algo más. Por lo que dejó de hacerlo, para ahora mirarla con una traviesa sonrisa.

Santana no hizo nada y la miró de la misma manera. No iba a dejar que Brittany se saliera con la suya, al menos no tan pronto.

Brittany acercó nuevamente su boca al centro de la latina jugando y mordiendo el excitado órgano, pero cada vez que sentía como Santana se comenzaba a estremecer, dejaba de hacerlo.

"¡Ya!" fue lo que soltó media ofuscada la morena, no le gustaba perder, pero eso estaba pasando "lo entendí, pero necesito… necesito… Britt ya estoy desesperada" Brittany sonrió al lograr lo que quería.

"Aún no escucho tus suplicas San" dijo de manera inocente.

"Por… por favor Britt".

"Por favor ¿qué?"

"Por favor, necesito… necesito que me hagas terminar en tu boca" Brittany no necesitó nada más. Cogió las caderas de Santana atrayéndola más cerca de ella, para poner entre sus labios el duro clítoris de la morena chupándolo como nunca antes. No necesitó muchos segundos para que, tal cual como se lo había rogado, Santana se corriera en su boca. Gimiendo muchas veces. Tantas, que ya había perdido la cuenta.

Brittany comenzó a dejar perezosos besos por el estómago de Santana cuando el cuerpo de la morena dejó de contraerse. Pasó por entre los pechos para finalmente llegar hasta su cara.

"¡Te odio!" fue lo que salió de la boca de la morena cuando se miraron a los ojos.

"No, tú me amas" sonrió "además, así estamos a empate".

"No es así" dijo Santana mientras se cambiaba de posición siendo ella ahora la que quedaba sobre la rubia "tu no me has rogado por nada aún".

"¿Qué? No seas mala San, ya sabes cómo se siente".

"Y como lo sé, haré que tu sientas lo mismo y me supliques que te haga acabar".

"Que cruel" sonrió al sentir como Santana balanceaba su cuerpo haciendo que sus mojados sexos se unieran, logrando la fricción, que la hacía querer cada vez más.

"Puede ser… pero de todas formas te amo" ambas sonrieron al mismo tiempo.

Santana comenzó a dejar embestidas aún más fuertes que antes haciendo que tanto ella como Brittany gimieran.

Esa noche ninguna de las dos dormiría. Pero es que tenían cosas mucho más interesantes que hacer, y no pensaban ocupar el tiempo, en nada más que en eso.


Ese fue el capítulo! Así que espero que les haya gustado! Ya en el próximo se acaba el viaje, y bueno, se vienen nuevas cosas. Gracias a todas las que comentan, de verdad que con cada nuevo comentario, dan muchas más ganas de continuar la historia!