D. D
―Quiero tres cajas de estas y cuatro docenas de estas otras. ¿Qué me dice de las trufas? Oh, espere, ¿aún tiene bombones de chocolate? ¿Qué tal las que llevan menta?
―¿Organizará un banquete, su majestad? ―el chocolatero apuntaba todo con rapidez.
―Oh, no, son sólo para mi hermana ―pareció recordar algo―. Y un muñeco de nieve.
