Invencible
Hay una cosa que Fate siempre ha sabido; los absolutos no existen. Así como no puedes decir 'nunca' tampoco puedes decir 'siempre', tal como una persona te muestra una cálida sonrisa un día y al otro las miradas del más profundo desprecio.
De la misma manera, está convencida que no existen los imposibles, sólo las cosas muy difíciles. Por eso desde siempre ha creído que puede hacer todo, que debía hacer todo… para que así su madre le sonriera otra vez ella debía ser capaz de cumplir con sus expectativas, ser invencible.
…Pero no lo era. Y aunque el perder esa vez le significó hallarse a sí misma y encontrar personas que la quisieran y le brindaran felicidad, a veces sigue olvidando que no es indestructible o no le presta importancia para llevarse al límite y arriesgarse, según sus seres queridos, descuidadamente. Eso le ha valido más de una visita al hospital después de una misión complicada, otras varias casi le ha costado la vida…
Y en cada ocasión que termina postrada en una cama, su adorada novia siempre le dice lo mismo: "Te he dicho que no eres invencible, Fate-chan" con una curiosa expresión mezclada entre regaño, preocupación y resignación.
—¿De qué te ríes? —preguntó una gangosa voz volviéndola a la realidad.
Fate se acercó a la cama donde reposaba una resfriada Nanoha, con la nariz roja, ojos llorosos y una gran montaña de pañuelos usados sobre la mesita de noche. Se sentó a su lado y la pelirroja inmediatamente se acurrucó a ella, apoyando su cabeza en su pecho, para que Fate le acariciara el cabello.
—Tú tampoco eres invencible, Nanoha —declaró con una ligera sonrisa. Nanoha formó un puchero.
—Mouu~ Deberías estar mimándome. —Se quejó.
—Lo estoy haciendo. —Se defendió la rubia alzando una ceja.
—No lo suficiente… —dijo con voz lastimera y ojitos de cachorrito.
La rubia le sonrió y la atrajo más hacia ella, besando tiernamente su frente.
—No estás besando en el lugar correcto si quieres que me sienta mejor, Fate-chan. —Se incorporó levemente para mirarla con expresión entre caprichosa y traviesa.
—Si lo hago yo también me enfermaré, ¿Y así quién cuidaría de ti y de Vivio?
—Para entonces yo ya estaría mejor y te cuidaría.
—Y lo convertiríamos en un ciclo vicioso —respondió sagaz, levantándose—. Así que no, la respuesta es no. Mejórate primero.
Nanoha intentó rebatir, pero una mano de Fate en su mejilla la detuvo para perderse en el suave contacto de otro cariño beso en la frente.
—¡Tacaña! —protestó cuando la rubia ya llegaba a la puerta.
—¿Jugo de naranja o melón? —preguntó con una sonrisa antes de salir.
—…naranja —contestó con otro puchero. Fate se alejó riendo bajito.
La pelirroja resopló dejándose caer en las almohadas. Se llevó una mano a la frente y sonrió bobamente; los besos de Fate siempre transmitían infinito cariño.
Hay algo de lo cual las dos estaban seguras al menos: lo único que era realmente invencible era el amor que compartían.
**Momento de desquite con el universo**
¡¿Cuáles son las posibilidades de que se corte la luz dos noches seguidas? La primera llegó a tiempo y alcancé a actualizar, pero la 2º ya no hubo tanta suerte, para peor que ayer los profes me mandaron a casa por estar enferma y me tuvieron amarrada a la cama... ya logré despachar a mi (autoproclamada) enfermera, pero mi otra clase comienza en poco tiempo, así que recién en la noche podré intentar subir más. Honestamente, el trabajo y eso es una cosa ¡pero esto es absurdo! Escúchenme bien, universo y leyes Murphy, dije que haría esto y no pienso retractarme, así que aunque tenga que actualizar 4 capítulos en un día lo haré y a fin de mes arriba habrá un bonito "Complete". got it?
**Momento de desquite con el universo off*
Ya, nos vemos, gracias por leer como siempre :3
