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ATENCIÓN:

Cambiamos de cover, hecha por Hanoi-chan! (deviantart)

El personaje de Karinn pertenece a Hikari Asakura! (fanfiction)

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–El shaman legendario…– Susurró Len pensativo.

–Bueno papá, ya sabemos de lo que es capaz Hatake pero… ¿Por qué dejó Zerathos que tomáramos el orbe y rompiéramos el sello?– Preguntó Miki.

–No lo sé.– Respondió a secas.

Castillo de Cristal.

–¡Idiota, todo el lugar estaba congelado y dejas que…!– Nagato fue callado, cuando Zerathos alzó la mano lentamente, dándole la espalda.

–Sólo así se liberará el poder que quiero.– Respondió.

–¿El poder que quie…?– Pero de nuevo fue interrumpido.

–Antes de encerrarse ellos, Yoh Asakura y los demás guerreros sellaron los orbes para que un poder oscuro como el mío no pudiese romperlos, así que, los volví a sellar de manera que cuando rompan mi sello, rompan el de Yoh Asakura también, en este momento he enviado a Minami, el sur, con Higashi, el este.– Respondió Zerathos con una sonrisa.

–Pero quieres romper los sellos… entonces ¿Por qué protegerlos?– Preguntó Nagato caminando hacia él.

–Si los guardianes despiertan con el sello, sería un problema, por eso necesito que los maten primero jajaja…. Ven conmigo.– Ofreció mientras salía de la habitación.

–¿A dónde vamos?– Preguntó Nagato mientras entraba a una habitación llena de computadoras, y en el centro, varios tubos para reposar cuerpos, en uno estaba Hatake, en el otro había un cuerpo con una máscara de metal que le proporcionaba el líquido que le daba Zerathos, cosa que impedía ver su rostro, y en otro uno de lo que parecía ser un humano normal, este tenía el pelo rojo y largo, y estaba desnudo.

–Estoy preparando a Hatake para que recupere el poder de un oni completo, si lo hace, e introduzco el poder de los collares en él, no habrá nada que impida que haga a mi propio Shaman Legendario…– Sonrió con malicia.

–¿Y el otro?– Cuestionó Nagato, el ser tenía una fuerte musculatura, y aparte de eso portaba una armadura, negra, como la de un caballero, pero esta tenía enormes garras metálicas en las manos.

–Buena pregunta, este es el monstruo en el que trabajo para que acabe con esos shamanes.– Respondió con una sonrisa.

–¿Qué hay de él?– Apuntó al que estaba en el último de los tubos.

–Hmp, él es Kasai Tasogare, él fue uno de los que se ganó el título de shaman legendario en el pasado, uno de los pocos que ha logrado dominar a las bestias de Argak y Garak…– Completó, cruzándose de brazos.

–Uff…. ¿El este, dices?– Preguntó Yohken mientras se tiraba en el lomo del oni que iba volando.

–Sí, ahí está el siguiente sello, si lo rompemos sólo faltarán dos.–

–¿Cuáles?– Preguntó Jun.

–Bueno, el del oeste y el del medio oriente.– Respondió Arale.

–¿El medio oriente?– Preguntó Len. –Vietnam…–

–¿Vietnam?– Preguntó Miki.

–¿¡Bromeas!? ¡Ese lugar ha estado en guerra desde antes que nuestro papá naciera, o… desde antes que el papá de nuestro papá naciera!– Reclamó Yohken levantándose.

–Para un shaman eso no es problema, al menos ahora ya no, Hana-san se encargó de eso.– Habló la voz de Naktsune, mientras volaba.

–¿En serio, por qué?– Cuestionó Jun.

–Pues porque los espíritus los protegen, hay bastantes, así que no teman.– Respondió.

–Hakuto, ¿Tú estuviste ahí, no?– Preguntó Yohken a su oni, que apareció en forma de hitodama.

–Sí, de hecho yo ataqué ese lugar.– Rió.

–¿Cómo, y cómo le hiciste?– Preguntó Arale con curiosidad.

–Bueno digamos que Hana-san y yo le quitamos el brazo a Hatake.– Respondió algo avergonzado.

–Eres un descarado.– Sonrió Jun.

–Papá dijo que cuando se enfrentó a Hatake este tenía el poder de un demonio completo… – Dijo Miki.

–Entonces papá usó el poder del shaman legendario y lo asesinó…– Habló Yohken.

–Su padre es un tipo muy raro.– Dijo Len. –Es decir, muy frío.–

–Eso es por lo que le ha pasado…– Respondió Miki con una sonrisa.

–Si… no es fácil sonreír cuando tienes una gran responsabilidad.– Dijo Zelda. –Yo lo admiro mucho, Hana-san es muy fuerte, y utilizó todo su poder para protegernos.–

–De Zerathos…– Susurró Arale con rencor.

–Bueno, nacer con un furyoku tan elevado, morir y revivir para saber que un monstruo se come tus memorias, que tus padres te han dejado por una misión de vida o muerte, ser el líder en un torneo donde se decidirá el futuro del Shaman King, invocar esas feas criaturas cuando tu vida corre peligro y luego no recordar nada, finalmente, cuando tu relación con tus padres mejora y puedes estar finalmente con ellos… estos mueren y te enteras que la tierra está en peligro… – Zelda suspiró tras decir eso.

–De hecho todos nosotros quisiéramos conocer a nuestros padres…– Habló Arale.

–Pero murieron hace mucho, cuando apenas eran bebés…– Dijo Len.

–Nuevas vidas nacerán… otras más terminarán…– Dijo Arale.

–Eso se repite en un ciclo infinito…– Jun bajó la mirada.

–Nacimos nosotros.– Habló Zelda mientras veía al cielo.

–Pero murieron nuestros padres…– Dijo Arale.

–Dicen que ser el hijo de un guerrero elemental es un gran honor…– Suspiró Jun.

–Arale, ¿Eres hija de Horokeu, no? – Preguntó Miki.

–Y Zelda de Lyserg jajaja...– Yohken comenzó a reír.

–¿Por qué ríes?– Preguntó Len.

–Es que… si Zelda es hija de Lyserg, y Arale de Horokeu, y estos dos eran como hermanos con los demás guerreros, y papá es hijo del abuelo Yoh, entonces ustedes serían como las primas de papá.– Sonrió pensando en la reacción de su padre, que seguramente sería terrible.

–Pffft jajaja tienes razón.– Rió Miki. –No se lo digas a papá, lo más seguro es que le dé un infarto.–

–Jajaja ¡Anda ya sé cómo molestar al viejito!– Arale sonrió de manera macabra.

–Jajaja no lo había pensado.– Rió Miki. –Espera… –

–¿Qué pasa, Miki?– Preguntó Jun con una sonrisa.

–Si papá y Aarón-sensei se consideraban hermanos de sangre… eso significa...–

Yohken y Miki se vieron uno al otro, al momento que Arale comenzaba a carcajearse.

–¡Jajaja Aarón es su tío!– Todos comenzaron a reír ante el comentario de Arale.

–Parece que se divierten, pero hemos llegado.– Habló la voz de Naktsune.

–¿Eh, aquí está el otro orbe?– Preguntó Len viendo un túnel gigante de roca.

–Sí, esta es una cueva secreta.– Dijo Hakuto.

–Sólo los shamanes pueden entrar.– Dijo Atzune.

–Entonces será genial…– Sonrió Yohken.

Neo-York.

–Zerathos quiere algo, no defiende a los sellos de los orbes, y ahora con este ya casi terminarían.– Dijo mientras veía las estrellas, y a la Luna.

–Quisiera poder responderte algo.– Respondió cerrando los ojos, mientras recostado en la pared, suspiraba.

–Hana, no es tu culpa el no poder controlar esta guerra que apenas comienza.– Le dijo viéndolo con ojos gentiles.

–Sí lo es… cuando Zerathos complete su ejército de shamanes, todo comenzará, ahora los humanos están viviendo en paz, pero una vez que todo comience, los shamanes saldrán a la luz.– Hana vio a la Luna, siendo cubierta por las nubes, esta parecía desaparecer, suspiró nuevamente. –Madre… Padre…– Musitó, cosa que Alumi notó.

–¿Crees que ellos sabrían que hacer?– Preguntó levantándose para ir con su esposo, y lo abrazó.

–No lo sé.– Cerró los ojos nuevamente. –Como no puedo hablar con ellos, quisiera por lo menos hablar una vez más con Tamao-mom, o con mi sensei, pero ahora están bajo el mando de Zerathos…– Bajó la mirada, mientras sentía el viento en su piel y su cabello, y el tibio cuerpo de su esposa al abrazarlo, introducir sus manos dentro de su camisa, y sentir su pecho, Alumi se acercó a él, y Hana la besó.

–Algún día todo esto terminará, es sólo un mal sueño.– Le susurró apoyando su cabeza en el pecho de él, que la abrazó por la cintura.

–Desearía poder dormir hoy, y despertar mañana teniendo seis años otra vez, solo así podría cambiar las cosas desde cero…– Se limitó a apretar su agarre, y a verla directo a los ojos, los azules de ella brillaban con la luz de la Luna, que sobresalía entre las nubes ahora, y los ambarinos de él, estaban ocultos entre la oscuridad, sin embargo, aun así brillaban, dejando ver su tonalidad cristalina en su totalidad.

–No digas eso… Hana, tú no has hecho nada mal.– Alumi comenzó a acariciar su rostro con sus manos, mientras este las olía, su suave olor a vainilla, y la besó nuevamente, para juntar sus frentes.

–Lo único bueno que he hecho, han sido amarlos a ustedes tres.– Sonrió levemente.

–Disculpa, Hana.– La voz de Gakko los interrumpió, mientras ambos se separaban lentamente.

–Gakko, ¿Qué pasa?– Preguntó con una leve sonrisa.

–Zerathos planea…– Dijo con leve temor.

–Yo sé, una vez que rompan los sellos de los orbes comenzará la guerra.–

Cueva Antigua…

–Este lugar es realmente misterioso.– Dijo Zelda observando sus alrededores.

–Luego de esto sólo faltaran el oeste y el centro.– Sonrió Len.

–Y podremos enfrentarnos a Hatake y a Zerathos con el poder de los orbes.– Dijo Jun mientras caminaba al lado de Yohken.

–Bien chicos, estamos aquí.– Habló Miki mientras las paredes de roca se corrían, para dar paso y ver al orbe sobre un pequeño pedestal en el centro de la cueva, que brillaba de color azul y esmeralda.

–Bienvenidos.– Saludó una voz.

–¿Ustedes osan a retar a Lord Zerathos?– Preguntó la otra.

–Recuerden que en el sur no había guardián.– Dijo Len.

–Hoy habrá dos por uno.– Sonrió Yohken.

–¡OVERSOUL!– Gritaron todos formando sus posesiones.

–Minami, encarguémonos de ellos.–

–Estoy de acuerdo, Higashi, después de todo ellos asesinaron a nuestro hermano.–

–A luchar.– Dijo Yohken, mientras esquivó una flecha prendida en fuego.

–¡Son Minami, el sur, y Higashi, el este!– Gritó Miki mientras un hombre y una mujer aparecían.

Él tenía el cabello negro, y los ojos blancos, y ella era pelirroja, sus ojos eran rojos, ella portaba un arco y él una jabalina.

–¡Higashi, ellos son Asakura!– Gritó la mujer mientras una enorme flecha de fuego se formaba en su arco.

–¡Entonces deben morir, los Asakura deben morir, son descendientes de Hao!–Gritó Higashi.

–¿Hao?– Preguntó Yohken por lo bajo.

–¿Quién es… Hao?– Dijo Miki.

–Oh no…– Pensó Hakuto. –Naktsune…– Llamó, por medio de lo que parecía, hablaban por su mente.

–Lo sé, ella se los ocultó, no lo saben.– Respondió.

Neo-York.

–¿¡No les dijiste nada de mi tío Hao!?– Preguntó mientras Azor se posaba en su brazo.

–No lo hice, Hana, ¡Era muy peligroso para ellos!– Respondió mientras veía a su esposo.

Cueva Antigua.

Yohken chocó su over soul contra la jabalina de Higashi, quién lo lanzó lejos en cuanto esta se estiró.

Del suelo comenzaron a salir varias sombras, cosa que Len notó.

–¿Qué es esto?– Preguntó viendo cómo estas comenzaban a tener la forma de medianos fantasmas negros, con garras y ojos blancos.

Castillo de Cristal.

–¿Sombras?– Preguntó Nagato mientras veía a Zerathos.

–Son seres de las sombras, parecidos a los onis, pero estos son como fantasmas.– Sonrió.

–¿Y entonces?– Preguntó el castaño mientras veía cómo Zerathos comenzaba a reír.

–¡Los onis de Hana Asakura contra los seres de las sombras de Hatake Kurayami jajajaja!–

Len partió uno de ellos, que inmediatamente se volvió a unir, y a atacar.

–¡Son muchos!– Gritó Arale mientras cortaba a varios, y estos se unían de nuevo.

–¿Qué hacemos?– Pensó Jun mientras atacaba a Minami, la cual deshacía sus ataques con sus flechas.

Inmediatamente Miki pudo sentir que varios seres de las sombras se le prendían al cuerpo, impidiéndole moverse, no pudo esquivar un ataque de Higashi.

–¡Miki!– Gritó Yohken, cortando más seres de las sombras.

Zelda sintió cómo los ataques de los seres de las sombras hacían efecto, ya que tenía varios rasguños, de repente, Minami apareció y la golpeó, lanzándola lejos, luego Jun impacto contra Minami, y Arale congeló a varios de ellos, sin embargo el hielo se derretía y lograban escapar.

–¡Eh, estas cosas son indestructibles!– Gritó Yohken.

–¡Minami!– Gritó Higashi.

–¡Sí!– Respondió ella.

Yohken y Len eran los únicos libres, mientras que los demás se encargaban de los seres de las sombras, los cuales parecían estar hechos de aceite, ya que los cortaban, y se unían de nuevo, Minami atacó a Len con su arco, que sacó dos puntas metálicas de los lados, convirtiéndose en un arma cuerpo a cuerpo, Len reaccionó y evadió el corte horizontal de Minami.

Yohken por su parte, estaba con Higashi, el cual con su jabalina, llena de espinas, chocaba con las garras del over soul de Yohken, los dos iban muy parejos, y luchaban muy cerca, mientras Yohken lanzó el látigo de la cola de Hakuto que se enroscó en la jabalina de Higashi, este la jaló, y lo atrajo hacia él, dándole una patada, el ala en la cintura de Yohken se desenvolvió y lo protegió.

Los demás se encargaban de los seres de las sombras, sin embargo estos se iban uniendo y se iban haciendo más grandes, Miki y Jun se juntaron espalda con espalda, y Arale con Zelda, vieron el enfrentamiento que tenían Len y Yohken con Minami y Higashi, así que decidieron que no debían dejar pasar a los seres de las sombras, los cuales comenzaban a mutar, a algunos les salían garras más grandes y otros tentáculos, juntos los cuatro, contra miles de ellos, comenzaron a destrozarlos uno por uno, tratando de que no avanzaran hacia Yohken y Len.

Len lanzó un corte hacia el pectoral de Minami, la cual lo evitó con un corte de su arco, y le devolvió el ataque, que Len esquivó con un salto hacia atrás, ella formó otra flecha de fuego, que se incrustó en una de las partes del over soul de Len, que comenzó a quemarse, no se apagaba, hasta que chocó contra el arco de Minami, Len lanzó un ataque rápido en contra de ella, nuevamente chocó con uno propio de los suyos.

Yohken pateó en el estómago a Higashi, lanzándolo levemente lejos, pudo ver cómo la jabalina de este iba directo a él, se cubrió con el ala de Hakuto, que servía como escudo, sin embargo apenas pudo desviar el ataque, ya que estaba siendo atravesada, Yohken lanzó el látigo de nuevo, a un pico de roca sobre Higashi, y lo dejó caer, este lo esquivó y lo rompió en varios pedazos, con su jabalina dando vueltas, lanzó esas astillas de roca directo a Yohken, y cual se cubrió con el ala de Hakuto, y al ver, Higashi ya no estaba, salió detrás suyo, y rápidamente Yohken se dio la vuelta para chocar sus garras contra la jabalina de Higashi, a centímetros de su rostro.

–¿Quién es Hao?– Preguntó mientras él y el guardián chocaban sus armas a centímetros.

–Eres su familiar, y ni siquiera sabes su relación con respecto a tu padre.– Respondió entrecortado debido a las fuerzas que ambos hacían, hablaban con dificultad.

–Ja, ya lo veremos, me lo dirás, antes de que te mate…– Dijo mientras extendía el ala lanzando algo lejos a Higashi.

Len seguía contra Minami, ella lo pateó en el brazo, y él lo bloqueó gracias a su over soul, ella sonrió, y a centímetros de él iba a lanzar una flecha, sin embargo, algo la interrumpió, Miki había lanzado su Katana hacia ella, que la evadió, eso le dio segundos de ventaja a Len, que chocó su over soul con el de ella, así quedaron muy parejos en el aire, de repente.

De repente sobre el lugar donde la batalla se liberaba pasó una cacatúa, mientras volaba en círculos en el lugar, se posó en el brazo de una persona, mientras esta se quitaba la capucha…

–Creo que es hora de ayudarlos jajaja.– Rió.

Tanto Minami como Higashi sintieron la presencia de un furyoku elevado, fruncieron el ceño.

–Karinn.– Dijeron al unísono mientras esa mujer, saltaba hacia el campo de batalla…

CONTINUARÁ…