-Mama ¿Adonde fuiste? - pregunto la pequeña demonesa al ver llegar a la sacerdotisa.
-Tuve que hacer algo que no pude hacer hace años... -miro de nuevo hacia atras nostalgica.
-Tu... No te quieres quedar? -pregunto inocentemente la ni a buscando el bien de su madre ante todo.
-No mi pequeña, mi felicidad esta contigo y tu papa.
Se sentaron esperando al portal que pronto apareceria y en el cual llegarian 4 sailors.
-.-.-.-.
-Seiya. -grito de alegria Sailor Moon al ver a su demonio entrar y quitarle de encima a Taiki. Vio como se avalanzo contra Yaten para ayudarles lo mas que podia a ella y sus compa eras y no le quedaria mal pero lo vio fatigado no podia quedarse viendo como era defendida esta vez, ahora ella tambien pelearia hasta el final asi que no espero mas y corrio a tratar de acabar con Lujuria junto a Miniako.
-Cadenas de amor de Venus.
-Por el poder del cristal de la luna plateada. -Atacaron juntas haciendo caer a su contrincante pero no fue suficiente ya que seguia vivo haciendo el estado del brazo de la princesa de la luna empeorar.
-Niñas eso no funcionara conmigo. -decia el demonio mientras se iba levantando pero fue atravesado por un brazo llevandose la vida y organos internos de Lujuria, vieron atonitas como este seguia retorciendose y gritando mientras el brazo fue removido y vieron caer el cuerpo ya solo con espamos y atras de el a Seiya.
-Muevanse y tengan cuidado no puedo estar en todo. -miro hacia un lado y vio a sus hermanos pelando con las chicas.
-Gracias. -solo atino a decir Minako mientras lo veia irse.
-Maldito demonio. -decia la otra rubia enojada por la reprimienda, lo habian hecho bien hasta ahora que todo se habia vuelto mas complicado gracias a los hermanos de Seiya, aun que la verdad ya estaban en apuros con Lujuria.
-Vamos.
-Si.
Makoto estaba peleando fisicamente contra Yaten que no dejaba de tratar de atacar con sus garras pero fue tambien atacado por la sailor del amor haciendo las cosas mas dificiles. -Hermanos. -grito haciendo que los otros reaccionaran y se acercaran.
-Ugg...
-Usagi...- se acerco la morena a su amiga que estaba tomandose el brazo aun perforado por la espada de Lujuria.
-No es nada Rei.
Los tres demonios alzaron vuelo pero Seiya no los siguio, descansaria eso, todos estaban tensos, las sailors tampoco atacaban ya que estaban demasiado cansadas.
-Esto va mal. Maldito Seiya escapo y ahora ya no esta Lujuria. -decia Taiki mientras veia el cuerpo inerte del nombrado.
-Tenemos que apoderarnos de esa ni a o nunca entraremos.- miraron a Yaten mientras este veia a Sailor Moon. -Estupido Lujuria la hirio y podria morir.
-Vamos. -Grito Kakyuu volando directo a la chica pero antes de llegar topo contra otra. Era la sailor del conocimiento, Mercury. Yaten fue sujetado de una pierna por las cadenas de Venus y azotado, mientras Taiki trato de apoyar a su hermana pero Seiya lo tomo.
-Maldita mocosa. -se quejo el demonio de pelo plateado mientras que ella le propinaba un golpe en la cara con el puño. Sonrio y la miro divertido. -Tienes fuerza, tal vez no seas tan debil.
-Nunca me subestimes. -los dos se miraron mientras en sus labios habia una sonrisa, tal vez eso seria un desafio.
-No usare espada...- la solto divertido ante la mirada atonita de la chica y decidio atacar. -pero no por eso bajes la guardia.
-No. -grito divertida mientras esquivaba el golpe.
-.-.-.-
-Mama.. en serio crees que ellos comprendan?
-No lo se Kousagi...
Abajo estaban las sailors exteriores junto con el rey de la Tierra esperando un indicio de algo.
-Tal vez fue una trampa, y si en realidad ellas saldran por otro lugar y solo fue esto un distractor. -opino Luna preocupada.
-Luna ¿En verdad crees que Usa nos mentiria? -pregunto Artemis.
-Tu viste que ella no era la Usagi que conociamos Artemis, estoy preocupada.
-Calma Luna yo vi que ella no mentia. -dijo segura Hotaru. -Ellas llegaran.
Hubo un sinlencio pero pronto fue lleno por sonidos extraños y un gran hoyo frente a ellas donde no podia ver nada del otro lado.
-MIREN. -grito Haruka mientras veia una luz.
-.-.-.-.-.-
-Alejense de mi malditas mocosas.- grito frustrado Taiki mientras aventaba a Makoto y a Amy. Kakyuu estaba luchando con Seiya mientras Yaten aun seguia con Minako y Usagi estaba cansada, la hemorragia no paraba. Todos estaban exhaustos.
-Maldita sea Seiya entiende que ese poder nos favorecera. -decia Kayuu.
-No me importa, tu sabes bien que este templo exige un sacrificio.
-Esa mocosa lo sera. Como una vez lo fue Yuki.
-No.
-Si, Rasgar vendra y tu sabes lo que pasara si eso sucede. -decia felizmente.
-El no vendra...
-Tu lo crees hermanito pero... mira solo mira los cuerpos de tus antiguos subordinados. -apunto al cuerpo de Envida y vieron como daba espasmos y empezaba a morverse torpemente pero intentaba ponerse de pie. Todos miraron a los cuerpos irse parando y reconstruyendo sus cuerpos, un silecion sepulcral lleno el lugar unos pasos se escucharon en la entrada y vieron a un hombre con una coleta igual que los tres hermanos pero de color naranja, era mas alto de Taiki y corpusolo, sus dos grandes alas negras llaman la atencion y su sola presencia hizo a los tres hermanos arrodillarse.
-Rasgar. -no le tenian ley ni lo veneraban pero eran listos y sabian que si lo hacian enfadar sus vidas correrian peligro, tal vez solo esperaban el momento perfecto para tenerle una trampa.
-Valla, diganme... quien es...
-Es la chica del peinado extraño Rasgar. -dijo rapidamente Kakyuu.
Usagi lo miro y al fin conocio a la persona que le hizo en un pasado tanto daño a su demonio, sus miradas chocaron y un escalofrio la invadio, de pronto sintio como se interponia un cuerpo entre sus miradas.
-No te atrevas! -rugio Seiya mientras que al otro le dio risa.
-Siempre enamorandote de la persona equivocada, hermanito. -decia con sorna.
-Sei... Seiya... -tenia miedo.
-Nada te pasara. -una promesa que no sabria nadie si se cumpliria.
-Fue la misma promesa que le hiciste a Yuki.
-CALLATE.
-Lastima que esta tenga ya un encargo... veo en ella otra vida dentro. -dio el recorrido para hacercarse a la chica pero fue bloqueado por las sailors. -Mmmm no molesten. -chasqueo los dedos y fueron atacadas por los pecados juntos. -Jueguen.
-Chicas. -iba a correr Sailor Moon a ayudarles pero Yaten, Taiki y Kakyuu se interpusieron, estaban rodeados.
-Es hora de que sirvas para nosotros. -decia alegremente la demonesa por el giro que dio la batalla. - O tal vez quieres que Seiya sea... asesinado por Rasgar? te adivierto que el no es muy paciente. -la chica miro al demonio sonreir.
-No es verdad Usagi...
- No le haran nada?... yo... -vio a sus amigas siendo atacadas y perder la batallas - yo.. no quiero ver sufrir a mis amigas... mis sailors no merecen esto... paren por favor... por favor Rasgar.
Este solo dio una orden y los demonios pararon y se acercaron a el. -Solo ven... -tendio la mano hacia la chica pero Seiya ataco con su espada... que nunca llego a su objetivo por que Gula estaba atravesado, mas no murio solo quito la espada.
- Que...?
-Hermano ellos estan muertos... no puedes matarlos.. son invensibles. - Seiya fue sujeto por los demonios mientras forcejeaba.
-Chicas... -las miro y ellas vieron algo mas -Denme su poder. -era su ultimo intento, no dejaria caer los sueños y esperanzas de sus amigas tan facil. Las sailors sonrieron pero estaban preocupadas por la vida de su princesa.
-Usagi gracias por siempre estar con nosotras. -dijo Amy. Mientras que Seiya veia un adios en esas palabras.
-Por el poder del cristal de Marte.
-Por el poder del cristal de Mercurio.
-Por el poder del cristal de Venus.
-Por el poder del cristal de Jupiter.
-Gracias. Por el poder del cristal de plata... -juntos sus manos al rededor del broche haciendo salir un hermoso cristal cristalino como las aguas de un manantial mientras destellos de los colores del arcoiris se le unian. La chica cambio sus ropas de Sailor se desvanecian y una luz fuerte emanaba su cuerpo, un largo vestido blanco fue adornando su cuerpo mientras los demonios no sabian lo que pasaba y ni como reaccionar. Rasgar intento atacar pero la luz no lo dejaba acercar. La herida seguia pero ya no sangraba aun que una mancha escalata estaba en la tela tan blanca como la nieve.
- Que fue esto? -pregunto Kakyuu mientras veia a la chica.
-Atrapenla- grito Rasgar mientras recuperaba la vision.
Los hermanos se avalanzaron contra la chica pero fue inutil ya que un campo la rodeo. La princesa Serenity estaba viendo a los pecados y sus amigas preocupada por lo que les podria pasar asi que camino hacia la otra puerta de aquel lugar donde estaba el templo, el verdadero templo, se encargaria de abrir el portal y dejar ir a sus amigas, ella se quedaria a arreglar las cosas y ayudar a su demonio hasta el final.
-Tu no iras a ni un lado hasta que yo lo diga. -fue atacada por la espalda por Rasgar que era demasiado fuerte penetrando el campo golpeandola.
-Serenity!
La chica se paro y fue sujetada por unos hilos iguales a los que usaba Seiya pero estos eran cafes, sabia lo que significaba trato de safarce pero le era imposible, no gritaria, no pediria ayuda, su cuerpo fue de nuevo envuelto por una luz blanca mientras en su cara habia un gesto de serenidad, los hilos se rompieron y Rasgar fue tirado a mas de 3 mentros lejos de ella.
-No se preocupen por mi, siganeme chicas, ustedes regresaran. -les dijo mientras salia y junto a ella intentaron seguirla las chicas, Seiya preocupado por no volverla a ver seguia luchando por safarce de su prision pero era inutil los 7 era fuertes y mas el poder que les regalo Rasgar era imposible.
- Crees que podras irte como si nada? -Pregunto Taiki mientras se posaba frente a ella.
-Esto no es nada. -lo apoyo Yaten.
Los tres fueron contra la chica pero esta saco el cristal de plata. -Por avor ayudanos cristal de plata. -los demonios fueron cegados por la luz y poco a poco fueron sientiendo su fuerza desvanecer. -Tenemos que ir rapido. Este poder no sera por mucho tiempo.. y perdi mucha sangre.
-Vamos. -la apoyo Minako.
