Capítulo 24: Una búsqueda un tanto accidentada
-Bien, hoy toca que entremos en materia de Emblemas.- Yami ya les había avisado el día anterior. -Como sabéis, de los cinco últimos Emblemas, uno de ellos fue el que, digamos, tuvo más importancia, por cómo fue conseguido y lo que supuso.- Yami mira fijamente a Jen, que le devuelve una mirada resplandeciente.
-Pero nos contarás cómo encontraste los distintos Emblemas, ¿no?- Rika le pregunta con gesto serio y Yami asiente. -Menos mal, porque lo de llamarnos cada vez que encontrabas uno y no dar ningún tipo de explicaciones estuvo fatal.-
-Bueno, bueno, no te sulfures.- Yami calma en tono de broma a su amiga y continúa. -Si no os importa, me gustaría pediros ayuda a los que me acompañasteis en la búsqueda de cada Emblema, sobre todo a ti, Jen.- Takato, Henry, Rika, Jen y Ryo asienten y Yami comienza a contar la historia. -Mi cumpleaños había llegado y se había ido, he de reconocer que fue el mejor cumpleaños que había tenido nunca. Pero yo seguía pensando en la maldita misión que tenía, y el primer paso que debía dar era encontrar los Emblemas que faltaban, Milagro, Equilibrio, Protección, Justicia y Destino, por aquel entonces yo ya me hacía una idea aproximada de quién podía ser el poseedor de cada Emblema y sólo tenía serias dudas con el Emblema del Destino.-
(Milagro, Takato. Equilibrio, Henry. Protección, Rika. Justicia, Ryo. Destino… ¿Quién puede ser?)
Mientras camina en solitario al encuentro de Genai, Yami no deja de revolver en su mente los momentos en los que cada uno había logrado la digievolución a cuerpo Supremo: Takato, para luchar junto a Guilmon y poder protegerle, había obrado un Milagro al ser el primero en lograrlo. Henry, cuando comprendió que no estaba sólo y que debía poner atención a todos los que le rodeaban y no empecinarse en lograr sus objetivos en solitario, había conseguido un Equilibrio interior que le permitió unirse a Terriermon. Rika, que estuvo dispuesta a sacrificar su vida para salvar las de sus amigos, se fusionó con Renamon para lograr la Protección que deseaba para los que le importaban. Y Ryo, que quería ayudar a sus amigos y luchar junto a ellos, halló la Justicia al poder transformarse en Justimon junto a Monodramon. Pero quién dientres es el Elegido del Destino, es algo que Yami desconoce y que le molesta muchísimo desconocer.
-Maldita sea…- Yami no tiene a BlackGatomon a su lado porque le había insistido en que necesitaba hacer esto sólo, así que el digimon se ha quedado con Kari y Gatomon, que también habían intentado acompañar a Yami.
(Si nadie más ha llegado al cuerpo Supremo… Tsk, podrían ser Kazu, Kenta o Suzie pero, ¿quién de ellos? Y, lo más importante de todo, ¿por qué?)
Yami ha quedado con Genai en el Reino Sagrado, la tierra de las Bestias Sagradas y el predecesor de T.K. se está retrasando.
-Este Genai siempre haciéndome espera… ¡aaah!- Yami da un respingo cuando nota una mano agarrarle por el hombro, se gira bruscamente y ve a Genai mirándole con gesto serio. -¿No puedes decir hola como todo el mundo?- Yami le mira con gesto de reproche y Genai se disculpa.
-Lo siento…-
-No pasa nada, pero creí que podrías ser uno de los Reyes Demonio y…- Yami mira a los lados, hace demasiado tiempo que no sabe nada de Lucemon y los suyos y eso no le gusta nada.
-Tranquilo, por lo que sé, están bastante ocupados intentando encontrar la manera de entrar aquí…- Genai parece bastante preocupado y a Yami no se le escapa.
-Espero que tarden… Si Lucemon consigue los datos de las Bestias Sagradas…- Yami hace una pausa y se decide finalmente a abordar el tema que le ha traído hasta aquí. -Genai, quiero que me digas dónde están los otros cinco Emblemas.- Ir directo al grano es lo mejor, nada de andarse por las ramas.
-Puedo decirte dónde los escondí, pero no dónde están, el Mundo Digital ha cambiado tanto que es posible que ya no se encuentren en el mismo lugar…- Genai mira fijamente a Yami y éste asiente para pedirle que comience. -Veamos… el del Milagro creo que lo escondí en el Templo Divino, actual Templo de los Elegidos, el del Equilibrio lo enterré en una cueva sobre la que, mucho más tarde, Myotismon construyó su castillo.- Yami le mira perplejo y Genai se limita a encogerse de hombros. -El de la Protección… creo que está en los dominios de Zhuqiaomon, sí, lo sé, no escogí precisamente el mejor lugar. En cuanto al de la Justicia, si no me equivoco, lo escondí en el continente de Folder, creo que ahora toda la zona está sumergida en un lago enorme… Y sólo queda el del Destino… de ese me acuerdo perfectamente, lo escondí en una cueva volcánica en lo más profundo de lo que más tarde sería conocido como el Monte Mugen, el único problema es que, al igual que muchas de las zonas del antiguo Mundo Digital, el Monte Mugen ha dejado de existir así que es casi imposible saber dónde estará ahora el Emblema…- Yami se le queda mirando y no se muestra demasiado preocupado por eso.
-Da igual, tengo amigos en todas partes, seguro que los digimons a los que ayudé hace tiempo pueden ayudarme a buscar.- Yami se queda callado un momento y Genai intuye que hay algo más de lo que quiere hablar.
-Los Emblemas restantes no son el único motivo de que hayas venido, ¿verdad?- Genai mira fijamente a Yami que asiente con la cabeza.
-Me gustaría saber por qué Dios eligió a Azramon y a los Elegidos para encarnar a la nueva Tríada Celeste…- Genai hace un gesto de hastío y Yami le reprocha. -No me creo que sólo lo hiciera por lo que me contaste… Tiene que haber algo más, yo no me veo capaz de…- Yami prefiere no continuar así que mira a Genai de forma interrogante.
-Mira, si quieres saber las intenciones de Dios sólo puedes encontrar tu respuesta en un lugar… El Templo Divino, Dios dijo que abandonaría el Mundo Digital, pero es posible, aunque muy remotamente, que no se haya ido del todo o que, de haberlo hecho, él mismo dejase algún rastro que explique su decisión.- Genai parece ligeramente preocupado por el desasosiego de Yami pero éste se limita a encender su ordenador. -¿Qué vas a hacer?-
-Pues llamar a Rika, el Emblema de la Protección está en los dominios de Zhuqiaomon, ¿no?- Yami mira con aire circunspecto a Genai que se queda en silencio. -Puedes irte, ya nos las apañaremos.- Genai resopla ante las palabras de Yami y se marcha.
···
-Te repito que Zhuqiaomon me respeta, igual que respeta a Takato y Henry…- Rika intenta hacer entrar en razón a Yami, que quiere colarse en los dominios de la Bestia Sagrada sin ser vistos.
-Y yo te digo que, mientras estés conmigo, no hay respeto que valga, a mí me odia a muerte y no tengo ganas de peleas.- Yami intenta dar el tema por zanjado pero Renamon parece tener algo que decir también.
-Yami, seguro que si hablásemos con él…- Yami interrumpe a la digimon con un gesto cortante de su mano.
-¡Ya está bien! Zhuqiaomon no va a escuchar nada que tenga que ver conmigo, no tenéis ni idea de cuánto me odia. Así que, por favor, haced lo que os mande y saldremos de aquí lo antes posible.- Yami echa a andar sin esperar respuesta de Rika o Renamon y éstas le siguen, no muy convencidas.
Tras un buen rato caminando en silencio, los tres llegan al territorio de Zhuqiaomon.
-Oye, Yami…- Yami gira la cabeza hacia Rika que parece un tanto pensativa. -¿Qué crees que pasará cuando consiga mi Emblema?- La chica parece realmente intrigada.
-No lo sé, a lo mejor te vuelves más fuerte… ¿Quién sabe?- Yami vuelve a darse la vuelta y coge su D-Power, en la pantalla aparecen dos puntos azules y uno negro, está claro que el negro es Yami, uno de los puntos azules, el más cercano al negro, tiene que ser Rika y el otro… -Por aquí…- Yami echa a andar sin fijarse por dónde pisa y, justo cuando está a punto de caerse por el precipicio que separa el palacio de Zhuqiaomon del resto de su territorio, Rika le agarra del brazo y tira de él con fuerza.
-¡Yami!- Los dos se caen hacia atrás y Renamon les ayuda a levantarse. -¡Podrías tener más cuidado! Casi te matas.- Rika mira, un tanto enojada pero, a la vez, aliviada. a Yami.
-Tienes razón, lo siento, pero es que…- Yami mira fijamente al palacio de Zhuqiaomon, según su D-Power, el Emblema tiene que estar allí pero no le atrae demasiado la idea de entrar sin permiso en la misma casa de la Bestia Sagrada que más le odia y desprecia. Sin que Yami se dé cuenta, Rika digievoluciona junto a Renamon en Sakuyamon y coge a su amigo en brazos. -¿Pero qué…?- Yami exclama sorprendido mientras Sakuyamon vuela hacia el palacio de Zhuqiaomon.
-Bah, estaba clarísimo que al final tendríamos que entrar.- Sakuyamon le lanza una sonrisa y Yami pone los ojos en blanco.
-¿Y no pensaste que podríamos haber usado el puente?- Yami pregunta entre exasperado y divertido por la iniciativa de su amiga.
-Fuiste tú el que insistió en que no debían vernos…- Sakuyamon vuelve a mirar al frente y Yami centra su atención en su D-Power.
-¡Alto!- Tan pronto Yami le pide que se detenga, Sakuyamon frena y se queda flotando en el aire. -Está ahí.- Yami señala hacia abajo donde no hay más que…
-¡Agua! ¿Me estás diciendo que mi Emblema está en el agua?- Sakuyamon mira perpleja a su amigo que asiente despreocupadamente. -Genial.- Sakuyamon no parece demasiado entusiasmada pero Yami sonríe.
-Ey, esto es mejor que pelearse con Zhuqiaomon, ¿no?- Yami intenta animar a su amiga pero ésta le mira con una mueca de hastío y se deja caer en el agua.
-¡Esfera de Cristal!- Con su báculo, Sakuyamon crea una esfera alrededor de ella misma y de Yami para poder respirar tranquilamente bajo el agua. -¿Dónde buscamos?- Sakuyamon mira a Yami con aire apremiante y éste señala hacia el fondo de aquel extraño mar flotante.
-Pues mira, creo que esa cueva es un buen sitio.- Sakuyamon no responde al tono sarcástico de Yami, en su lugar, dirige la esfera en la que están, hacia la cueva que su amigo señala, una cueva grande que parece como tallada en la roca por una mano hábil. Cuando por fin entran en la cueva, Sakuyamon hace desaparecer la esfera de cristal que les rodea y se vuelve a separar en Rika y Renamon.
Un corto vistazo en derredor es suficiente, la cueva tiene un resplandor azulado que da una sensación de calidez inusitada que se une a la inexplicable presencia de aire para hacer de la cueva un lugar muy reconfortante. En una de las paredes, la silueta de un escudo con adornos circulares adorna toda la resplandeciente piedra azul y Yami le dirige una mirada impaciente a Rika.
-Vamos, usa el Circuito que te di antes.- La chica se le queda mirando un rato pero se acerca lentamente a la pared, con una mano un tanto temblorosa la acaricia y nota el contacto cálido de algo que parece llevar esperándola toda una vida… puede que incluso más.
-Esta sensación… ¿Tú también lo notas?- Rika mira a Yami con una sonrisa de complacencia y éste se sonroja un poco.
-Si, es… es… eres tú Rika, esa sensación eres tú…- Yami sacude un poco la cabeza para quitarse el ensimismamiento y apremia a su amiga. -Venga, pon el Circuito sobre la pared.-
Rika hace lo que le dice Yami y la pared comienza a brillar de forma fulgurante mientras toda la cueva comienza a temblar. Tras unos instantes de brillo cegador, éste empieza a concentrarse en el Circuito de Rika y en él aparece una pequeña tablilla azul marino con un escudo, como el de la pared, grabado.
-El Emblema de la Protección… Tu Emblema…- Yami mira a Rika con cara de estar tremendamente satisfecho.
-¡Salid de ahí!- La voz potente y profunda de Zhuqiaomon les llega desde el exterior de la cueva pero es imposible, están debajo del agua…
Yami, Rika y Renamon se dirigen a la salida y contemplan con estupefacción que, ahora, el trozo de roca en el que está esculpida la cueva, flota frente al señor de aquellas tierras.
(¡Claro! Por eso tembló antes toda la cueva…)
-Habéis osado invadir mi territorio… Me esperaba esto del Elegido de la Oscuridad pero tú me has decepcionado, Rika…- Zhuqiaomon parece sinceramente decepcionado pero Rika se adelanta.
-Hemos venido solo a por mi Emblema, el de la Protección…- Rika capta de reojo cómo Yami se lleva la mano a la cara como lamentando lo que la chica acaba de decir.
-¡¿El Emblema de la Protección?! ¡¿De qué estás hablando?!- Zhuqiaomon se enfada de repente y unas llamas salen despedidas en todas direcciones pero se desvanecen antes de alcanzar a Rika, Renamon y Yami.
-No te enfades con ella, es culpa mía.- Yami da un paso al frente y se coloca delante de Rika.
-¡Claro que es culpa tuya! ¡No contento con restaurar todo el poder de la Oscuridad también estás empeñado en devolver a este mundo los poderes de aquellos que lo traicionaron y ahora están del lado de Lucemon!- Zhuqiaomon se acerca a Yami. -¡Se acabó! ¡Haré algo que debí hacer mucho tiempo!- La Bestia Sagrada echa la cabeza hacia atrás y una bola de fuego comienza a formarse en su boca. -¡Fuego de Fénix!- La bola sale a gran velocidad de la boca de Zhuqiaomon y se dirige hacia Yami que se ve incapaz de reaccionar. Pero Rika, con gran agilidad, digievoluciona en Sakuyamon y, apartando a Yami de un empujón, detiene con gran facilidad la bola de fuego de Zhuqiaomon. El único problema es que Sakuyamon no parece la misma de siempre.
Yami la contempla con la boca abierta por la sorpresa, ante él está un digimon que solo se parece a Sakuyamon en la máscara con forma de zorro que lleva cubriéndole la mitad superior del rostro, por todo lo demás, no se parece en nada. La nueva Sakuyamon lleva una Chihaya, el atuendo tradicional de las sacerdotisas Miko, compuesta por una camisa blanca y una Hakama, una falda partida verticalmente en cada lado y de color rojo intenso, y su báculo, antes dorado y metálico, ahora es una vara de madera tradicional, también Miko.
-Guau…- Yami se queda impresionadísimo por la forma en la que Sakuyamon ha detenido el ataque de Zhuqiaomon e, incluso éste parece haberse quedado paralizado por la sorpresa.
-¡¿Qué me ha pasado?!- Sakuyamon parece, sin embargo, la más sorprendida de los tres.
-Supongo que esto es lo que hace el Emblema de la Protección…- Yami mira con bastante admiración a su amiga y ésta lo nota y se ruboriza. -¿Qué tal si nos vamos?- Sakuyamon asiente ante las palabras de Yami, lo agarra y, juntos, se teletransportan fuera del Reino Sagrado. Sakuyamon vuelve a separarse en Rika y Renamon y Yami no pierde el tiempo, el siguiente será Henry.
···
Henry ve en la lejanía cómo Rika, Renamon y Yami hablan entre sí con mucho interés. -¡Ehh! ¿Qué pasa?- Terriermon da un grito desde la cabeza del chico y sus tres amigos giran la cabeza alarmados. Henry se acerca a ellos corriendo y les pregunta lo mismo que su compañero.
-Ya era hora… En fin, estábamos hablando de la nueva apariencia de Sakuyamon…- Yami le muestra su portátil a Henry y éste ve la imagen de una Sakuyamon con apariencia de Miko y lee su descripción.
-Sakuyamon en Modo Miko, es capaz de utilizar las mismas técnicas que Sakuyamon pero su poder es, al menos, diez veces mayor. Además de esto, es capaz de moverse a una velocidad mucho mayor que la de su versión normal.- Henry mira a Rika con cara de estar bastante impresionado. -Cómo mola…- Rika sonríe complacida y, tanto ella como Henry vuelven la mirada hacia Yami.
-Creo que deberíamos ponernos en marcha, ya sé más o menos dónde está tu Emblema, el del Equilibrio.- Yami mira a Henry fijamente y éste asiente para demostrar que le ha entendido.
Rika y Henry se ponen en marcha tras Yami, que los conduce a través de una yerma estepa bastante deprimente hacia lo que parecen ser unas ruinas de una edificación antaño gloriosa.
-¿Qué es eso, Yami?- Henry pregunta con interés al mismo tiempo que señala hacia las ruinas que, al acercarse, parecen estar cubiertas de una niebla muy densa.
-Eso, Henry, son las ruinas de la antigua fortaleza de Myotismon… Sí, ese Myotismon.- Añade Yami al ver que Rika está a punto de preguntarle algo, al parecer, Yami ha interpretado bien la pregunta no formulada de Rika.
-Pero tú habías dicho que gran parte de ese Mundo Digital que vosotros conocisteis se había perdido…- Rika intenta obtener alguna explicación de Yami y éste niega con la cabeza.
-No, yo os dije que algunas cosas se habían perdido, otras, como ésta, solo cambiaron de sitio. Esto solía estar en el continente de Server y ahora está rodeado por fragmentos pertenecientes a Folder y otros que fueron creados al cambiar el Mundo Digital las Bestias Sagradas. Es una suerte que el lago en el que vive Genai también haya acabado por aquí.- Yami se detiene justo al borde del campo de niebla y extiende una mano un tanto tibueante para intentar traspasarlo. No lo consigue.
-¿Qué es?- Henry pregunta en tono curioso y Yami le dirige una mirada un tanto cansada.
-Veréis, cuando WereGarurumon y MegaKabuterimon destruyeron este castillo, toda la Oscuridad que irradiaba y de la que se alimentaba acabó por condensarse y formó esta maldita niebla… Espero estar en lo cierto porque, de lo contrario, no podremos entrar.- Yami se descuelga el Emblema de la Oscuridad del cuello y lo alza frente a la niebla que, casi al instante, se divide en dos para dejarle pasar. -Acerté, no os separéis de mí.- Tanto Henry, con Terriermon sobre su cabeza, como Rika y Renamon se acercan a Yami y, juntos, se adentran en la niebla, tienen algún que otro tropiezo porque, pese a que la niebla se ha apartado un poco, apenas ven por donde pisan y les cuesta moverse al estar tan juntos. Pese a todo, los chicos no tardan en llegar a un pequeño claro sin niebla en el que no parece haber nada de nada.
-¿Y ahora qué?- Henry y Rika miran en derredor pero Yami, que ya había oído las historias de sus amigos y recuerda perfectamente cómo había encontrado su Emblema Joe, mira al suelo y, en efecto, en una baldosa está grabada una especie de cruz perfectamente simétrica se mirase como se mirase.
-Aquí, posa aquí el Circuito…- Henry, a la orden de Yami, se arrodilla frente a la baldosa pero Yami le detiene de repente. -¡Espera!- El Elegido de la Oscuridad parece haber visto algo más. -Mira lo que pone ahí…- Yami le señala un texto apenas legible a poca distancia del Emblema.
-Aquel que reclame el poder del Equilibrio, que se prepare para enfrentarse a sí mismo.- La voz de Henry se tiñe de preocupación con cada palabra y, tras terminar, mira a Yami con gesto un tanto temeroso. -¿Tú que crees?-
-Que debes prepararte para pelear… aunque también es posible que Myotismon se encargase de lo que sea que guarde el Emblema o, incluso, que no sea más que otro cuento de las Bestias Sagradas.- Yami se levanta y se queda junto a Rika mientras Henry pone su circuito sobre la losa con el Emblema. Al instante, la losa desaparece y Henry, demostrando unos reflejos admirables, agarra el Emblema antes de que caiga por un agujero aparentemente sin fondo.
-Uff, ha estado cerca…- Sin embargo, Henry no parece tranquilizarse y sigue mirando con expectación el agujero.
Tras un rato sin que suceda nada, Rika lanza una risita un tanto nerviosa y mira a Yami aliviada. -Parece que tenías ra… ra…- Mientras Rika habla, la niebla que rodea la zona comienza a despejarse y una gran humareda negra comienza a salir del hueco donde estaba el Emblema.
-¿Quién osa despertarme?- Una voz profunda y aterradora comienza a resonar en toda la zona pese a no estar en una cueva y Henry traga saliva con dificultad.
-Te… Terriermon…- El digimon se baja de su cabeza y, en un destello, digievoluciona junto a Henry en MegaGargomon que, a diferencia de Sakuyamon, parece no haber sufrido ningún cambio.
Yami y Rika se apartan un poco y le dejan espacio a MegaGargomon para pelear. De repente, el humo negro comienza a arremolinarse y a formar una figura de altura y forma similares a las de MegaGargomon.
-¡No puede ser!- La voz de MegaGargomon retumba en toda la zona cuando, frente a él, aparece un MegaGargomon de color negro. Sin embargo, para Yami y Rika, aún no ha sucedido nada, y es que BlackMegaGargomon no es más que un rival con el que Henry debe lidiar en solitario, es su otro yo.
-¿Qué crees que le pasa?- Rika mira con extrañeza a Yami mientras contempla cómo MegaGargomon ha comenzado a pelear con el aire, por extraño que parezca.
-No tengo ni idea…- Yami también mira perplejo la 'batalla' que su amigo mantiene contra el aire.
-Está peleando contra sí mismo, contra su parte más oscura y retorcida…- Renamon habla con voz calmada y permanece atenta a la batalla.
-¿Cómo puedes saber eso?- Rika mira con admiración a su compañera y ésta se limita a encogerse de hombros.
Entre tanto, MegaGargomon pelea ferozmente con su propio reflejo.
Tras un intercambio de golpes infructuoso, Henry y Terriermon deciden pasar al ataque más seriamente.
-¡Misiles Gigantes!- Al mismo tiempo, los dos MegaGargomons disparan los misiles de sus hombros pero los de MegaGargomon atraviesan los misiles de BlackMegaGargomon y al propio BlackMegaGargomon y explotan en la lejanía. De la misma manera, los de BlackMegaGargomon atraviesan a MegaGargomon pero, en lugar de acabar explotando, parecen simplemente desvanecerse en el horizonte.
-¡¿Qué demonios?!- MegaGargomon se queda parado un buen rato y BlackMegaGargomon hace lo propio hasta que Henry por fin entiende lo que sucede y deshace la digievolución, provocando que BlackMegaGargomon desaparezca. -Vale, he captado el mensaje.- Henry contempla su Emblema, de un color verde apagado, y habla como para sí mismo.
-¿Qué ha pasado?- Rika se acerca a su amigo mientras Yami se pone frente al ordenador para llamar a Ryo.
···
Tras un buen rato esperando, mientras Henry, siendo MegaGargomon, probaba a ver si algo había cambiado, Ryo llega por fin junto a Monodramon que contempla con asombro a un MegaGargomon completamente negro.
-¿Se puede saber qué diantres le ha pasado a MegaGargomon?- Ryo mira también estupefacto a su amigo que se separa otra vez en Henry y Terriermon.
-Nada, es que han aprendido un truquito nuevo…- Rika mira con gesto de desaprobación a Terriermon que no deja de presumir mientras Henry le ríe las gracias.
-Pues vale… ¿Qué me he perdido?- Ryo mira a Henry como pidiéndole una explicación y éste contesta ipsofacto.
-Es por el Emblema del Equilibrio, ahora me puedo convertir en BlackMegaGargomon que tiene un poder destructivo brutal aunque también nos cansamos más… Pero el cambio de Sakuyamon es más notable…- Henry habla con una sonrisa en los labios y Rika se sonroja.
-¿Ah, si?- Ryo mira con interés a Rika y ésta le desvía la mirada.
-Mejor nos concentramos en tu Emblema…- Rika dirige su mirada ahora a Yami que tiene cara de impaciencia y mira a sus tres amigos con severidad.
-Bueno, ¿ya? A ver si os concentráis, que me gustaría acabar hoy.- Yami mira con gesto serio a sus amigos y todos se quedan callados y atentos a sus palabras. -Bien, el siguiente Emblema es el de la Justicia, los Gekomons con los que os encontrasteis hace tiempo me han dicho que algo raro pasa en su lago… Pues bien, teniendo en cuenta que esa zona antes pertenecía al continente de Folder, que ese lago es enorme, que Genai dice que ahora todo el lugar donde dejó el Emblema está inundado y que la energía del Emblema bien pudo atraer hace unos años a Orochimon a esa zona… Creo que es ahí donde debemos buscar, y para sumergirnos vamos a necesitar a Sakuyamon…- Yami mira con gesto de disculpa a Rika y ésta entorna los ojos para dirigirle una mirada cargada de reproche.
-Está bien, está bien…- Con gesto de desgana, Rika se fusiona con Renamon y, ante los chicos, aparece Sakuyamon en Modo Miko. -Venga, dadme la mano.- Los chicos se agarran a ella y los transporta a todos al lago de los Gekomons. Sin perder tiempo, Sakuyamon crea otra vez una esfera de cristal que rodea a todos y no tarda en sumergirla en el lago.
-Vaya… sí que es impresionante, sí…- Ryo mira con admiración a Sakuyamon y ésta murmura algo en voz tan baja que resulta inaudible para los demás.
-Ehh, mira hacia allí.- Yami señala una pequeña edificación en el fondo del lago y Sakuyamon dirige inmediatamente la esfera hacia allí. En cuanto llegan y entran, Sakuyamon deshace la esfera de cristal y se queda mirando fijamente a Yami y Ryo.
-¿A qué esperáis? ¿No decías que tenías prisa?- Yami sonríe mientras que Ryo se queda un poco cortado por la brusquedad de su amiga.
-Ven, anda.- Yami tira de Ryo hacia la pared del fondo de la sala, donde hay un extraño brillo grisáceo con forma de balanza.
-¿Es esto?- Ryo mira a Yami y éste asiente.
-Vamos, el Circuito…- Yami le mete prisa a Ryo y éste, con gesto dubitativo, saca el Circuito que le había dado Yami con anterioridad y lo mantiene en el aire. El brillo comienza a condensarse en el Circuito y una tablilla gris con una balanza grabada aparece en su interior, Ryo la contempla con embelesamiento y Yami mira alrededor.
-¿Qué te pasa?- Terriermon le pregunta a Yami con aire divertido y éste le mira un tanto desorientado.
-Es que las otras veces siempre ha pasado algo pero parece que ésta no…- Yami sigue con apariencia de estar alerta pero todo sigue tranquilo. -Bueno, pues mejor. ¿Qué tal si pruebas a digievolucionar en Justimon?- Ryo obedece a Yami y se fusiona con Monodramon al instante. -¿Notas algo raro?-
-Creo que si… Espera un segundo… ¡Mirad mi brazo izquierdo!- Todos le miran con desconcierto porque no entienden a qué viene tanto revuelo. -¡Venga, ya! ¿Es que no os dais cuenta? Es igual que el derecho, si no me equivoco…- Con un gesto de concentración, Justimon transforma sus dos brazos en las armas que antes sólo podía utilizar con el derecho. -Cómo mola, ahora soy el doble de letal.- Durante un rato, Justimon se entretiene probando distintas combinaciones hasta que, ya un poco harta de tanta fanfarronería, Sakuyamon interviene.
-¡Párate ya, pesado!- Justimon se detiene de inmediato provocando las risas de Terriermon, Henry y Yami. Tras esto, todos salen de la pequeña sala y Yami llama, por fin, a Takato.
···
Yami, pese a no reconocerlo, está muy impresionado con el dominio casi inmediato que los nuevos Elegidos ejercen sobre sus Emblemas y espera casi con ansias para ver qué efecto tendrá el Emblema del Milagro en Takato. Un Takato que llega acompañado de Jen.
-¡Hola!- Jen saluda a todos pero, como siempre pone especial énfasis en saludar a Rika, con la que se lleva especialmente bien, y ésta le devuelve con creces el saludo.
Yami está a punto de estrecharle la mano a Takato cuando le llega un mensaje de Andromon. -Lo siento, Takato, me acaba de llegar un mensaje, será mejor que los chicos te expliquen la situación.- Yami le da la mano a Takato y unas palmadas en el hombro y, mientras éste se acerca a Rika, Henry y Ryo, Yami inspecciona el mensaje de Andromon mientras Jen se acerca y se sitúa a su lado.
-Leomon lo ha encontrado, ven cuanto antes. Andromon.- La voz de Jen al leer el mensaje, el hecho de que Leomon fuese el que había encontrado el Emblema del Destino y una descarga eléctrica en su cerebro similar a la chispa que se produce cuando se unen dos cables, hacen que en la mente de Yami brote una sospecha terriblemente irónica.
-No puede ser…- Yami murmura mientras dirige su mirada a Jen que le devuelve una mirada de preocupación y extrañeza.
-¿Pasa algo?- Jen habla con voz un tanto sorprendida y Yami se da cuenta de que se le ha quedado mirando muy fijamente.
-No nada… es solo que… nada…- Yami responde a Andromon y apaga su portátil para volver a centrar su atención en los chicos. -Rika, tienes que volver a transformarte en Sakuyamon, nos vas a llevar al Mar Oscuro…- Rika le mira con cara de no saber muy bien cómo va a hacer semejante cosa pero Yami la tranquiliza. -Tranquila, yo puedo guiarte, pero es importante que confíes en mí…- La chica asiente e, incluso, le lanza una mirada de incredulidad a Yami, como si fuese una locura pensar siquiera que ella pudiese dudar de él. Tras esto, se fusiona con Renamon y Takato y Jen lanzan una exclamación de asombro al unísono.
-Que sí, que sí.- Rika parece entre harta y divertida de tanta admiración. -Venga, dadme la mano.- Todos se cogen de sus brazos y Yami, centrándose en el Mar Oscuro, intenta guiarla hacia allí. Pasa un rato desde que Sakuyamon desparece con todos sus amigos hasta que se atreven a abrir los ojos, temerosos de que algo haya ido mal. Pero no hay motivos para temer semejante cosa porque se encuentran en el Mar Oscuro, aunque está un poco distinto.
-¿Qué ha pasado aquí?- Yami da unos pasos mientras mira en derredor y contempla una estampa más terrorífica que nunca, si cabe. Varios Divermons están tendidos en la arena y parecen gravemente heridos o algo peor. Además, la Oscuridad, una vez mansa y dócil, ahora parece más salvaje que nunca y eso es algo que Yami nota perfectamente.
-Uff, este sitio me da escalofríos, pero no me sentía así la última vez que estuvimos aquí cuando…- Takato se calla de inmediato pues aquella vez Yami les había gritado, había pegado a T.K. y les había dicho que no quería volver a verles, Kari incluso había acabado llorando arrodillada sobre la negra arena de la playa.
-Es lógico que te dé escalofríos,no sé que ha pasado pero la Oscuridad se ha desmadrado y está en su estado más… digamos, salvaje.- Mientras habla, un Divermon en bastante buena forma se acerca a Yami.
-Es por la muerte de Dragomon.- El Divermon habla con una voz aguda y un tanto estridente y Yami se extraña al principio de que se dirija a él.
-Al morir Dragomon y marcharte tú, la Oscuridad comenzó a hacerse más y más fuerte y muchos empezaron a combatir, incluso los DemiDevimons de las cuevas y los Devidramons de tierra adentro alteraron su forma de vida…- El Divermon parece muy angustiado. -Necesitamos que alguien gobierne este sitio… Te necesitamos a ti, Elegido de la Oscuridad…- El Divermon termina de hablar pero mantiene una mirada suplicante a Yami que se ablanda un poco.
-Veré que puedo hacer, pero no puedo quedarme aquí para siempre… Lo siento…- El Divermon asiente ante las palabras de Yami y éste, de inmediato, se concentra para intentar domar todo el poder de la Oscuridad que se había concentrado en la zona, algo que consigue finalmente.
-Guau, ¿qué has hecho? La sensación de angustia ha desaparecido y ahora el lugar es incluso acogedor…- Henry mira con asombro a Yami y éste sonríe.
-Bah, no es para tanto…- Yami echa a andar sin más preámbulos hacia los riscos tras los cuales se esconde el Templo a los Elegidos, y los demás le siguen pero, cuando se pone a subir por ellos, Sakuyamon le da unos golpecitos en el hombro.
-¿Se puede saber qué estás haciendo? ¿Acaso no puedo llevaros yo?- Yami sonríe ante las palabras de su amiga y ella crea una de sus ya acostumbradas esferas de cristal para llevarles a todos hasta el Templo Divino.
Cuando por fin llegan, Yami se queda en la entrada y les detiene antes de que entren, en parte porque no quiere que vean los secretos que encierran aquellos muros y en parte porque tanto el Emblema como el lugar al que quiere ir Yami están en una cámara subterránea a la que se accede desde el exterior, al menos eso le ha dicho Genai.
-Creo que es aquí…- Tras una inspección de la zona, Yami se detiene frente a un trozo de terreno marcado con un símbolo parecido a una M de la que salen cuatro rayos de luz.
-¿Cómo lo sabes?- Ryo parece un tanto impresionado pero Yami se ríe y le señala el símbolo. -Pues mira, el Emblema del Milagro ahí dibujado es una buena indicación, ¿sabes?- El tono sarcástico de Yami hace que Ryo se sonroje y que Rika lance una risotada. -Takato, pon aquí tu Circuito.- Ante las palabras de Yami, Takato se adelanta y pone su Circuito encima del símbolo que representa el Emblema del Milagro, un resplandor tiñe toda la losa inmediatamente y la tablilla dorada aparece dentro del Circuito de Takato. El trozo de roca donde estaba engastado el Emblema ha desaparecido y una estrecha entrada aparece en su lugar.
-Oye, qué fácil ha sido, ¿no?- Jen mira primero a Yami y luego a Takato pero el Elegido de la Oscuridad no le hace mucho caso.
-Quedáos aquí y, por favor, no entréis en el Templo. Takato, podrías probar a ver qué hace tu Emblema.- Yami se adentra, sin dar más explicaciones, en aquella pequeña abertura y camina a través de un pasadizo hacia lo que parece ser un altar que resplandece con un extraño fulgor aparentemente, y aunque suene increíble, incoloro.
-Vaya…- Yami posa las manos sobre el Altar y enseguida aparecen unas palabras grabadas sobre él al tiempo que se torna de un color negro intenso y brillante.
-Bienvenido Kurayami Kimura, Elegido de la Oscuridad.-
-¿Cómo sabes mi nombre y quién soy?- La pregunta de Yami provoca que otras palabras aparezcan en el Altar donde antes estaban las primeras.
-Yo soy Dios o, mejor dicho, la entidad que conoce todo lo que ocurre en el Mundo Digital y que una vez, hace muchas eras, rigió sobre todos los seres de este mundo.-
-¿Qué eres exactamente?- Yami vuelve a preguntar y las palabras vuelven a cambiar.
-Los digimons me llaman Dios, pero vosotros, los humanos, me conoceríais como el núcleo del Mundo Digital lo que los informáticos como tú llaman…-
-El Kernel…- Yami se queda pensativo durante un rato, aquella deidad a la que adoraban los digimons no es más que el núcleo de un programa tremendamente complejo y que había desarrollado una inteligencia artificial tal que le permitía gobernar un mundo entero a placer. -Increíble…-
-No es tan increíble Kurayami, la existencia de los digimons desde tiempos inmemoriales es mucho más increíble. Pero no estás aquí para hablar de eso, ¿verdad?- Las palabras grabadas en el Altar, y que reflejan el pensamiento de aquel Súper Ser, tienen razón.
-No, es verdad, quería preguntarte cuál es mi objetivo, la razón de que forme parte del grupo de los Elegidos…-
-¿Acaso te parece poco lo que te ha contado Genai que, pese a resultar bastante perturbador, es completamente cierto? La verdad es que tú, Kurayami, eres el más débil del grupo pero también el más importante. Y es que, si bien la Luz debe poseer todas las Virtudes Sagradas y Poderes Celestiales y encargarse de fortalecerlos, y la Esperanza es el destinado a mantener el equilibrio entre Luz y Oscuridad, tú, Kurayami, eres el que debe cargar con todos los Pecados del grupo, porque, a diferencia de los demás, tú, mientras seas capaz de dominar tu poder, te fortaleces con el poder del Pecado y al mismo tiempo evitas que el resto tenga que cargar con ese peso.-
-Entonces… ¿Mi deber es aguantar todo lo que me echen? ¿Qué clase de misión es esa?- Yami parece indignado pero las palabras continúan apareciendo en el Altar.
-¿Sabes por qué fuiste elegido? Porque reúnes las habilidades y características necesarias para lograr eludir el destino que acabó con la vida de tu predecesor. Has sufrido tanto… Y, sin embargo, siempre has logrado sobreponerte a todas las dificultades, ya sea sólo o con ayuda de tus amigos. Debes seguir como hasta ahora, lo estás haciendo fenomenal.-
-¿Ya está? ¿Lo hago fenomenal y nada más?- Esta vez las palabras no aparecen en el Altar hasta después de un rato.
-Sólo puedo darte un consejo. Obedece a tu instinto, nunca te ha fallado y no empezará a hacerlo ahora.- Tras esas palabras el Altar se torna otra vez incoloro y Yami levanta las manos de él con una gran confusión en su cabeza.
(Menuda palabrería para decirme que soy sólo el paño de lágrimas del grupo… No sirvo para nada…) Yami se encamina hacia la salida con aire alicaído pero intenta fingir indiferencia al salir para no preocupar a sus compañeros.
-¿Has averiguado algo?- Henry mira de hito en hito a Yami y éste le devuelve una mirada extraña.
-Bah, nada importante. ¿Y tú que tal, Takato?- Yami intenta ocultar sus preocupaciones pero Rika le mira de forma bastante suspicaz.
-No he notado el efecto del Emblema, la verdad es que…-
-¿Qué te pasa?- Rika hace una pregunta que, a juzgar por su cara, lleva tiempo rondándole la cabeza.
-Nada, nada…- Yami vuelve a mirar a Takato. -Creo que es porque Guilmon y tú ya erais capaces de pasar a Gallantmon en Modo Carmesí.- Yami comienza a andar precediendo a sus amigos hacia la playa otra vez, esta vez Rika no se fusiona con Renamon para facilitar las cosas.
-¿Ya está? Creí que te ibas a centrar en el Emblema del Destino…- Jen mira un poco decepcionada a Yami pero éste asiente con la cabeza y le responde.
-Tranquila, mujer. Quiero dedicarle el tiempo y la importancia que se merece.- Yami le sonríe a su amiga y ésta muda su gesto de decepción. -Y ahora, si no os importa, antes de que me preguntéis nada, prefiero seguir con la historia del Emblema del Destino.- Yami se dirige ahora a todos sus amigos antes de continuar.
