Se empieza un nuevo año, así que este será el primer fic que actualizo.
Cambio de papeles
Horas después: Atardecer
La lluvia había secado. Las nubes grises aun estaban en el cielo, el sol del atardecer daba con sus débiles y escasos rayos naranjas la región de Kanto. Y en una parte de la mansión de Ciudad Azulona.
Y en un sofá acostado estaba un joven castaño. Carlos dormía plácidamente, pero a su vez de forma accidental y obligatoria.
-… (Bostezo).- Pero el joven se iba levantando.- ¿Don-donde estoy?- Se preguntaba.
-¡Ohh!, Pareces que has despertado.- De repente, venia una viejecita, con un acompañada por un Nidoran y un Meowth.- ¿Te sientes ya mejor?
Carlos empieza a recordar todo, la canción que toco en el piano, ver a su amada Pokémon enfrente del instrumento y después ya no recuerda nada. Pero algo le viene a su cabeza al recordar a su Pokémon.
-¿Mi Pokémon, donde esta?- Pregunta Carlos entrando en preocupación.
-Con que ese Gardevoir si es tuyo.- Responde la ancianita.- Ella está bien, no te preocupes. Ella te trajo aquí. Yo te atendí y cuide.
Carlos sigue desconcertado de lo que paso, pero poco a poco empieza a bajar más su semblante al recordar más cosas.
-¿Qué te paso jovencito?- Pregunta la ancianita.
-No… No lo sé.- Dice el joven desmotivado.- Creo que tuve una caída.- Responde el una mentira.
-No te vez con un golpe, cuando te atendí.- Comenta la viejecita.- Pero si dices que caíste, te creo. Por qué digo, ¿Que más pudiste hacer?
El joven se queda callado con una vista hacia abajo.
-Me gusto mucho esa canción que tocaste en el piano.- Alaga ella, con una sonrisa.- Expresa alegría. Pero a su vez expresa una tristeza.
-…Lo sé.- Responde el joven aun mas desanimado.
Carlos termina de recordar todo. En eso otro sonido se escucha. Y esa era el Pokémon de Carlos, Luna.
-Mira. Llego tu Pokémon.- Dice la viejita feliz.
La Gardevoir Shiny tenía un par de bolsas, una en cada mano.
-Muchas gracias.- Dice la ancianita.- No tienes idea cuanto trabajo me hubiera costado en traerlas, con esta lluvia.
-Gardevoir.- Luna le sonríe, diciéndole "De nada" a su forma.
Carlos por un momento ve a su amada, ahora se siente peor que nunca, mas no dice nada.
-Perdona por molestar a tu Pokémon y mandarla sin tu consentimiento.- Se disculpa la viejita.
-No se preocupe.- Dice Carlos, que no se sentía en verdad molesto.- Me cuido y me dejo tocar su piano, era lo mínimo que podía o mejor dicho ella pudo hacer. Yo la verdad no hice nada.
-Pero en realidad si has hecho demasiado.- Dice la ancianita corrigiéndolo.- Esta Gardevoir es muy amable y a simple se puede ver que la has criado con demasiado amor. Eso quiere decir que eres un buen entrenador.
Carlos intenta dar una sonrisa, pese al alago, el opina diferente. Luna por su parte se sienta a lado de su esposo, ella sonreía por ese alago.
Un sonido se escucha fuertemente.
-Ya está el te.- La ancianita se para.- Iré por el.- Dice yéndose de la sala.
Mientras tanto los demás Pokémon de la ancianita jugaban por el lugar.
-Fue buen gesto que hayas ido por sus cosas.- Comenta Carlos.
-En realidad te sientes bien.- Le pregunta ella, preocupada.
Carlos tarda en responder.
-Aquí está el te.-En eso entra de nuevo la ancianita con la charola de tasas.
-Muchas gracias.- Dice Carlos, ignorando a Luna en esa pregunta.
Luna sonríe, pero debajo de su semblante muestra eso, había algo en su pequeño que no la dejaba en paz. Era más que obvio que Carlos no estaba bien.
Una hora después.
El joven y su Pokémon se retiraban de la mansión, aunque la dueña de esta quería que se quedara por esta noche (porque en realidad ya lo era), pero para Carlos era demasiado.
Esta muy feo el suelo del bosque para poder acampar.- Decía Carlos.- Y el hotel de esta ciudad es mucho más exigente y cuidadoso.
-…No tengo esta vez problemas en dormir esta noche en la pokeball.- Dice Luna, un poco molesta por ello.
Carlos se sorprende de esa respuesta.
-Prometo que será esta noche.- Dice Carlos agarrándola de la mano.
Esta vez Ciudad Azulona estaba vacía, no había mucha casi nada de gente y más como había llovido.
-Carlos. Alguien puede vernos.- Dice Luna que estaba muy roja de esa actitud.
Pero Carlos no la suelta, hasta la aprieta más.
-Me lastimas.- Dice la Pokémon, expresando un poco el dolor.
-¡Upps!, perdón.- Dice él un poco avergonzado.
Esta vez a la Gardevoir no le gustaba ese apretón, aparte de que estaban en plena ciudad, si no que su amado emana algo mas, que no le gusta, algo que no era común en el, estaba mezclado. Pero entre momentos de caminata que pasan "eso" se va y el vuelve a ser el mismo.
Al día siguiente
La pareja ya hacia cansada en medio del camino de bicis, que se supone que es cortó. El infernal sol estaba sobre sus cabezas y eso que no han tenido que luchar contra alguien.
-Si camino corto, como no.- Decía Luna molesta.- Llevamos horas.
-Es corto.- Dice Carlos serio.- Es corto si traes una bicicleta.
Y eso era lo que los fastidiaba. Carlos no tenía una bicicleta porque el dueño no estaba en la Ciudad Celeste para poder comprar una. El joven había burlado al guardia, pero eso tendría un precio y era ahora mismo caminar sin bicicleta y con el caliente sol sobre ellos.
Mientras caminaban, se escuchaban algunas burlas de los demás entrenadores al ver al joven sin bicicleta para poder trasladarse y obviamente lo retaban. Pero Carlos se vengaba de ellos, en batalla usando a sus Pokémon.
Pero. Había algo que no encajaba en las batallas. Carlos era más agresivo a la hora de atacar, no dejaba a su oponente contraatacar, sin decir que en su voz se notaba diferente, más seria y fría a la hora de ordenar los ataques.
Inclusive sus Pokémon (A excepción de Snorlax, puesto que no lo conocía del todo), Vibraba y Buneary, se sentían ese cambio y les extrañaba. Más Luna que inclusive se contenía ante sus rivales, pese a las órdenes de su maestro, sentía que su amado era más agresivo y provocaba más daño de lo común.
Y para empeorar más su situación.
-¡Hey niño!
Carlos pasaba entre una banda de motociclistas, uno de ellos se le acerca.
-¡Dame todo lo que tienes!
Carlos da un suspiro largo. Ya tenía sus propios problemas en sí, para que se le acercaran mas, normalmente lo toleraría esa actitud, pero no puede. Y para ver que las cosas se verían aun más negras, sin previo aviso es golpeado en su ojo derecho, viendo un destello blanco. Mientras tanto Luna que salía de su pokeball y que descansaba por el infernal sol que la agobio, lo ve y se espanta, al mismo tiempo que avienta al hombre que estaba encima de su amado.
El motociclista espantado al ver como un Pokémon ataca a un humano. Manda a su Weezing. Y se preparan para luchar.
Unos minutos después.
La batalla Pokémon había acabado.
Carlos con el ojo derecho rojo y la cuenca morada, consumido por su ira, estaba encima del motociclista que estaba tirado. El hombre esta vez espantado al ver al infante, sabía que no podía hacer nada. Lo habían derribado fácilmente, estaba débil, tras el ataque del Gardevoir, cuando lo separaron del joven.
-Dame todo lo que tienes.- Pide Carlos, con mucha severidad, combinado con una monstruosa seriedad.
Carlos sin pensarlo dos veces y con su pie patea la cara del motociclista. Mientras atrás estaba su Gardevoir viendo con un semblante triste aquella actitud que empezaba a tomar Carlos.
Cuatro horas después
Y entre horas largas de calor y caminata, mas peleas que han tenido. Inclusive llega un momento que…
-N-no tengo.- Decía un entrenador de pelo negro, de la misma edad que Carlos.- Solo tengo $200.
-Por la batalla contra un Machoke y un Gloom.
El entrenador calla. No sabe qué decir, no tenia como pagarle a Carlos y este estaba malhumorado. Luna y Vibraba habían peleado contra esos Pokémon.
-Eso te pasa por burlarte de mí y mis Pokémon.- Dice Carlos molesto que no lo contenía.- Si no tienes… Veré la forma como cobrarte. No en balde mi Gardevoir y mi Vibraba lucharon contra tus Pokémon.
Aquel entrenador tuerce la boca, creía poderle ganar al Gardevoir de aquel chico con su Gloom, pero lo que no veía venir era que su oponente tenía un Pokémon del tipo tierra.
-¡Ahh!, Ya se.- Dice Carlos, sonriendo.
Luna veía esa sonrisa su amado, con un semblante triste. Su marido sonreía con cierta malicia.
-Quiero tu bicicleta.- Eso pide Carlos.- No quiero tu dinero. Yo quiero esta bicicleta.
-¡¿Qué?!- El otro entrenador no lo cree.- ¡¿Mi bicicleta?!
-¿Que no oíste?- Dice Carlos, aun mas molesto.- Quiero la bicicleta.
-No te la daré.
-$200 no alcanzan para nada.- Dice el castaño de mala gana.- Apenas y le comprare un antídoto a mi Vibraba, ya que use uno para poderlo curar.
-Pero esta bicicleta es lo único que me queda.- Dice el chico.
-No me importa. Te comerás tus burlas, al tener que tú que caminar.- Pero Carlos no acepta nada y aun más molesto dice.- Si yo hubiese perdido, créeme que yo te pagaría lo justo. Así que, ¡Dámela!
-¡No!- Pero alguien intercede por ese entrenador.- Tú no quieres esa bicicleta.
El entrenador castaño voltea la cabeza y ve a su Pokémon Shiny que le habla telepáticamente.
-"Luna, no te metas"- Dice Carlos, telepáticamente.- "Es para llegar rápido"
-Tu nunca te has apresurado en nuestro viaje.- Dice la Gardevoir.- ¿Por qué ahora quieres hacerlo?
-"Porque él no tiene con qué pagarme"- Responde su amado.- "Y quiero algo".
-El Carlos que yo conozco, nunca se hubiese puesto así.- Dice Luna, molesta.- Pese a este calor. Hubiese aceptado ese dinero y no hubiera dicho nada.
-"Ya no soy rico"- Dice Carlos, serio.-"Así que, ¡No te metas!"- Dice molesto y regañándola.
Luna se queda, casi boquiabierta, atónita ante ese tono. Su amado nunca la había regañado de esa manera, a excepción de su primera pelea, pero era comprensible, puesto que Luna tocaba un tema delicado ese día.
Mientras Carlos veía al entrenador que no tenía como pagarle. Pero mientras discutía con ese entrenador, este le iba a dar la bicicleta.
-"¿Qué es esto?"- Se pregunta el castaño, sintiendo algo en su pecho.
Carlos sintió una punzada, voltea levemente la mirada y ve a Luna, ella estaba seria, pero no hacía falta ver para saber que estaba mal. La Gardevoir baja un poco la mirada, para no verlo.
-…- Carlos piensa, se enfurecía al verla.- Dame el dinero.
-¿Qué?- Pregunta en entrenador pelinegro.
-Que me des el dinero.- Pide Carlos, más molesto.
El entrenador sin pensarlo le da lo que tiene, que era poco, agradece. Pero Carlos bufe molesto. Luna se queda desconcertada ante eso. Pensó que su esposo le quitaría la bicicleta al entrenador. Eso la alegra.
Pero al poco tiempo y cuando quería acercarse a su amado, este simplemente se da vuelta y vuelve a caminar, ignorando a su esposa. Luna siente como algo se rompe en su interior, vuelve a poner una cara triste, pero se contiene, pensando rápidamente en otras cosas, para distraerse, porque se da cuenta que Carlos esta aun más enojado al obedecerla.
Dos días después
El camino había sido largo para la pareja. Más para Luna que ve como su pequeño era consumido más por la amargura. Carlos estaba molesto, soportaba las burlas de los demás entrenadores y las batallas que libraba para poder cerrarles la boca.
Luna Pov
Amor… ¿Qué tienes?
No eres el mismo después de la Mansión Azulona. Desde ese día en que tocaste el piano, te has estado consumiendo en una profunda depresión, te sientes furioso, fastidiado. Y los entrenadores no ayudan. Ha habido motociclistas que empeoran más la situación, te han hasta golpeado, si bien podía defenderte y quitártelos de encima. No puedo quitar esa ira que tienes.
Te consumes en un odio que tanto temo.
Lo peor de todo es que este odio, no es hacia los demás.
Es un odio a ti mismo.
Un odio al no poder superar aun tu trauma.
Mi esposo. Te sientes inferior aunque no lo eres, ahora mismo libras una batalla contigo mismo. Me duele, porque que estás perdiendo, porque noto que tu odio crece cada vez mas.
No sé qué intentas probar.
He intentado acercarme a ti, pero siento que aun no es el momento. En estos días en que hemos caminado en este camino, no he podido estar contigo, debido a que estamos a plena vista de los demás.
Mis demás compañeros Pokémon ya se han dado cuenta de tu estado y se preocupan por ti. Pero actúas de forma fría e indiferente, aun con ellos.
…
Como tu familia. Te vuelves más cruel como tu madre. Y más frio como tu padre.
Han sido pocas las veces que actúas de esa forma, desde que llegamos y ahora mismo esa actitud está presente y no la quiero.
Al día siguiente: Anochecer
Por fin salimos de ese camino. Pero a pesar de todo, el guardia te regaña al no tener bicicleta. En tu rostro se ve el fastidio y sin aguantar le gritas y usas malas palabras, confinadas con tu refinamiento a la que acostumbraron. Ambos gritan y solo escucho. Me deprimo en verte de esa forma.
Al final solo ignoraste. Pude ver a ese guardia. La verdad lo lamento, se que solo hace su trabajo y que tiene todo el derecho de recriminarte.
Nos había agarrado la noche y estábamos recorriendo lo que quedaba hasta Ciudad Fucsia, ya estabas muy cansado y yo iba atrás de ti. Sintiendo un incomodo silencio. Por un momento pienso que me ignoras, pareces que vas solo en este camino, sin tomarme en cuenta.
¡Ya me canse que sigas de esta forma!
-¡¿Luna que haces?!- Tu reacción era como la esperaba, te molestas conmigo.
-¿Por qué te enojas?- Te pregunto, viéndote a la cara.
Pude ver con la poca claridad el sonrojo, pero no como el que acostumbro, aun sigues molesto.
-¡Jaja!, Pareces un niño pequeño.- Te digo felizmente, porque lo parecías, como si me hicieras solo un berrinche y es eso lo que has estado haciendo todo este tiempo, un berrinche.- Ni para que me digas que alguien puede vernos. No hay nadie en estas horas.
Lo que yo hacia simplemente era tomar tu mano. Eso hacía, aunque te enojes. Es normal para toda pareja agarrarse de la mano. Así como lo hiciste tú en plena ciudad. Veo que funciona, ese enojo va disminuyendo. Tu respiración es lenta, pero fuerte. Después sonríes un poco.
Y así recorro contigo lo que queda de camino. Y mientras lo hago, puedo ver un cambio. Pero es algo que no veía venir. La tristeza te gana poco a poco. No sé lo que pienses Carlos.
¿Por qué te sientes triste?
Narrador Pov
La pareja Humano-Pokémon caminaban en pleno camino. Por un momento sienten libertad. Para Carlos cuando lo había hecho en Ciudad Azulona, era como gritarle al mundo su relación con su Pokémon. Pero a su vez sin gritar, solo un pensamiento que era nada para el mundo y que si lo hacía solo ganaría más problemas de los que ya tiene.
Para Luna que lo vuelve hacer, es solamente para alegrarlo. Para decirle que no estaba solo y bajarle el coraje que tenia. Pero por un momento a Luna le llega ese momento, estar sin bajo esos problemas de sociedad. Corrían un riesgo si alguien los veía.
-¡CARLOS!
Eso espanta al susodicho que suelta rápido la mano de su esposa y esta de él. La pareja voltea atrás y bajo el foco de un poste se deja ver a aquel que grito el nombre. Estaban tan cerca de la Ciudad apenas y pasaban debajo de un poste.
-Esta vez me aprendí tu nombre.- Dice un adolescente.- Que ni debería hacer, por cierto.
Carlos arruga su rostro y todo lo que sentía hace rato, vuelve y ahora con más fuerza.
-Jonathan.- Dice Carlos ese nombre de mala gana.
Al que había espantado a la pareja era un bully, que siempre molestaba a Carlos y este esta vez no tenía la paciencia de estarlo aguantando.
Luna ve que las cosas van a empeorar.
-Es algo tarde para caminar por esta ciudad. O más bien llegar.- Dice el Bully, burlándose.- Niños como tu deben acostarse temprano a la cama.
-Así como tu.- Dice el castaño aun con el mismo tono.
-¡Je!, Yo no necesito de mi Pokémon, para que me cuide.- Pero Jonathan no se deja.- Tú siempre estas con esa Gardevoir... Hasta me hace pensar otras cosas. Si no mal vi.
-¡¿Qué cosas?!- Carlos se enfada aun más y lo grita.
Jonathan por un momento calla, al oír hablar de esa forma a Carlos, con ese rostro lleno de furia.-… Que fue tu primer Pokémon.
Luna no dice nada y ve a su amado, algo iba mal, después por un momento ve a Jonathan que se sintió intimidado.
-… Lo es.- Dice Carlos, algo sonrojado al contestar.
La Gardevoir siente algo en su amado. Varios sentimientos mezclados amor, ira, tristeza.
Jonathan, ve una debilidad en esa respuesta y contesta.- ¡Ayyyy!, El niño quiere mucho a su Gardevoir.- Y se venga.
-¡Cállate!- Carlos explota y con demasiada rabia dice.- ¡A que vienes tu maldito imbécil!
-¡¿Qué?!-Jonathan al igual se enoja.
-¡Lo que oíste, estúpido sordo!- Recalca el joven castaño.
Luna se espanta, ella no ve a su pequeño.
-¿Qué quieres?- Pregunta Carlos.- ¿Quieres una pelea?
El bully se queda sin palabras al ver que se las ganaron. Jonathan queria una pelea contra Carlos, pero sin decir más, saca una pokeball y la lanza. De esta sale Magneton. Carlos gruñendo saca su pokeball y sale Vibraba.
Y obviamente Jonathan ve la desventaja a la que estaba. Saca otra pokeball, pero…
-¡Disparo de lodo!- Ordena el castaño.
Vibraba dudoso al oír de esa manera a su maestro, obedece y ataca con eso gran ráfaga de tierra sale y embiste al Magneton dejándolo fuera de combate a la primera, cayendo a lado de su maestro y este verificando si estaba bien.
-¡No me dejaste reaccionar!- Se queja el bully.
-¿Enserio?- Pregunta Carlos, sarcásticamente y haciéndose el sorprendido.- Recuerdo que la primera vez tu me hiciste algo parecido, cuando este Pokémon era aun un Tranpich.
Jonathan gruñe.- Si es así como lo quieres.- Dice metiendo a su Pokémon en su pokeball.- ¡Vaporeon sal y usa Rayo Aurora!
El adolscente lanza su ball y sale su Pokémon de tipo agua, que lanza su ataque, ondas de hielo.
-¡Vibraba!- Luna grita en su forma Pokémon.
Que embiste al pequeño Vibraba y cae. Carlos ve sorprendido y asustado de lo que paso, se acerca a su Pokémon que tenia pequeñas partículas de hielo. Pero eso causa que su ira solo se eleve aun más. El castaño lanza su siguiente ball y de esta sale Snorlax.
-¡Vaporeon, Surf!- Jonathan, esta vez presionado ordena.
Grandes cantidades de agua salen y tratan de derribar al coloso Pokémon, pero este no se mueve, lo resiste.
-¡Embístelo!-Ordena Carlos.
El coloso Pokémon lo hace, pero su rival lo esquiva con facilidad.
-¡Vuelve a usar Surf!- Sigue diciendo el bully.
-¡Vuélvelo a embestir!- Dice Carlos, sin bajar de su estado.
El agua sale con más potencia, tanta que cubre a Snorlax. Jonathan respiraba más fuerte, esta no era una batalla común para él, es como si realmente su vida dependiera de ello, siente como si estuviese en peligro, por la forma que si rival lo trata. Pero antes de ordenar otra cosa. Snorlax sale de entre las olas y embiste a Vaporeon que sale varios metros, hasta chocar con el suelo.
-¡Vapor!- Vaporeon se intenta levantar, pero se siente paralizado por el ataque.
-¡Otra embestita mas!- Ordena Carlos.
-¡Ataque rápido amigo!- Dice Jonathan.
El Pokémon agua, usa ese ataque, embistiendo a Snorlax, haciéndolo un poco retroceder. Pero el gigante Pokémon aun así lo embiste, dejándolo fuera de combate.
-Esto no es posible.- Dice Jonathan.- ¿Estas bien?- Le pregunta.
Vaporeon se intenta parar, pero ya no puede, su maestro ve que tiene herida una de sus patas, a la hora de intentar. Jonathan esta vez va enserio.
-¡Nidoking, Ve!
Jonathan usa su Pokémon más fuerte. Un poderoso Nidoking.
-¡Usa doble patada!- Ordena en bully.
Nidoking obedece y da un par de poderosas patadas a Snorlax, que cae debilitado ante ese ataque.
-Bien hecho Nidoking.- Dice Jonathan, satisfecho.- Ya no soy el mismo.- Le dice eso a su rival.
-No, no has cambiado.- Dice Carlos con inmensa ira.- ¿En qué has cambiado?
Yo quiero ser más fuerte.- Responde el bully de forma seria.- Pero desde que me enfrente a ti, he visto como tratas a tus Pokémon. Muy diferente a mí, que solo buscaba al Pokémon más fuerte. Pero me di cuenta que no hay un Pokémon fuerte si un buen entrenador y eso me faltaba a mí.
-¿Enserio?- Pregunta Carlos, haciéndose de nuevo sorprendido.- Si realmente lo eres, ¿Por qué cambiaste a tu Arbok por Magneton?
Eso calla a Jonathan. Pero sin dejarse, responde.- Me he arrepentido desde que lo hice. No le di oportunidad, cuando perdió con tu Tranpich. Le echaba la culpa, cuando el verdadero culpable, era yo.
-¿Y porque te comportas así, rebajando a los demás?- Sigue preguntand Carlos.
-Cada quien tiene sus actitudes. Yo he corregido los errores de mi pasado, al ser solo un Bully.- Responde el ex-bully.- Pero no cambio mis actitudes, a las que me identifico. Me arrepiento de lo que hice, inclusive con Tomi. Inclusive el te diría lo mismo.
-¡Ohh! ¿Ahora te crees psicólogo.- Pregunta Carlos, burlándose por un momento.- Deberías cambiar esas actitudes.
-Mira quien lo dice.- Dice Jonathan molesto.- El quien le quería quitar la bicicleta a un entrenador. Hasta acá llegaron los rumores. Me entere de ti al saber que un entrenador tenia a una Gardevoir Shiny. Si bien puede que otro de ese Pokémon este en Kanto. Nadie tiene un Shiny como el tuyo.
Tanto Carlos como Luna estaban sorprendidos. Más la Gardevoir al ver que era cierto, podía sentir a Jonathan diferente.
-Te comportas como yo.- Dice el ex-bully.
-¡Cállate!- Eso enoja mas a Carlos, al decirle que era igual que el.- ¡Es tu turno Luna!
La Gardevoir, de forma lenta se pone al frente de su maestro. Pero dudosa en pelear. Jonathan se pone nervioso y preocupado, sabe que está en clara desventaja. Si bien la Gardevoir también lo está, es obvio que su velocidad es superior. El adolescente ve a su Nidoking que estaba firme, sin dudar en pelear, eso le da valor por seguir.
-Es hora de que acabe contigo.- Dice Carlos entre dientes.- ¡Luna, usa fuerza psíquica!
Nidoking se prepara para el golpe. Pero Luna en lugar de usar sus poderes psíquicos, pero en lugar de eso, ocupa Paz Mental.
-¡¿Qué?!- Carlos se desconcierta al ver que su amada le desobedece.- ¡Usa fuerza psíquica!
Y Luna de nuevo ocupa Paz Mental. Ni siquiera Jonathan y Nidoking creían eso. La Gardevoir Shiny desobedecía a su maestro y por primera vez lo hacía. El castaño vuelve a ordenar pero Luna desobedece.
-"¡¿Qué pasa contigo?!- Le grita Carlos desesperado.
-¡Cállate!- Dice Luna con su voz telequinesia diferente.- Tú no eres mi amo. Yo solo obedezco a mi único maestro y tú no lo eres.
Carlos se sorprende de lo que su esposa le decía, que él no era su maestro. Y esta Gardevoir solo obedece a su único amo.
Mientras tanto Jonathan y su Nidoking que veían eso, el Pokémon gime un poco.
-Es mi oportunidad.- Se dice Jonathan.
-¡Estoy harta de ti!... ¡Lo intente, créeme que intente de que te calmaras y sanaras en estos días, pero desgraciadamente no todo depende de mí!- La voz de Luna, se escuchaba con rabia y dolor.- Yo ya no te obedeceré. Porque tú no eres mi Carlitos. Eres un desconocido.
-¡Nidoking usa bomba de lodo!- Ordena Jonathan rápidamente.
Carlos se espanta, olvidaba su batalla y el Pokémon del tipo veneno ataca con su atributo. Sacando grandes cantidades de veneno que se dirigían a Luna.
-¡Esquiva!- Ordena desesperado Carlos.
Pero Luna no le obedece, usa en su lugar Paz Mental, pero por más que usara esta técnica, no se relajaba, quería estar tranquila, estaba con mucho dolor al ver que su amado tenia tanto odio en su ser.
Luna sale disparada, al ser igual muy delgada y es cubierta con grandes cantidades de veneno. Haciendo un símil de lo que pasa, estaba siendo envenenada por la actitud de su esposo, el odio que se tiene a sí mismo.
De repente al entrenador se le paralizan las piernas y rápidamente se arrodilla, algo se rompe dentro, pero no era suyo, pero a su vez sí. Carlos sintió como Luna es envuelta de dolor, un dolor en especial. El entrenador suda. Pero después no siente nada.
La Gardevoir no se para, estaba debilitada, sus ojos estaban cerrados.
Mientras tanto Jonathan sentía la presión y por esta vez, por más que anhelo una victoria sobre Carlos y en especial sobre su Gardevoir. No la siente, siente algo amargo. No siente una victoria.
Carlos estaba en shock, al ver su derrota, no era porque perdiera, que de hecho era la primera vez que lo hacía. Si no que sintió lo que su amada sentía por él.
Su lazo con su amada, se rompió, cuando esta se debilito.
Pasa un momento de profundo silencio. El entrenador castaño, estando de rodillas, tenía una vista fija sobre su Gardevoir, con los ojos muy abiertos veía que ella estaba bañada de veneno e inconsciente. Mientras tanto Jonathan metía a su Nidoking, tenía una vista cansada, esta vez el combate lo había agotado.
-Te dije, que te estabas comportando al igual que yo.- Dice Jonathan que por experiencia lo sabe, que esta vez no sentía nada, estaba serio, no sentía alegría, solo lastima.- Esta batalla fue una prueba de ello. Tú perdiste cuando, no cuando mi Nidoking la ataco. Si no cuando tu Pokémon te desobedeció.
Carlos no decía nada y no cambiaba su rostro.
-Tal vez yo no valga la pena.- Dice Jonathan, acordándose de las palabras que le dijo Carlos en Ciudad Carmin.- Pero… ¿Realmente vales la pena para tu Gardevoir?
Jonathan, por su parte y viendo que no podía hacer nada, se retira del lugar, haciéndole esa pregunta a su rival. Dejándolo solo.
Mientras tanto, Carlos se siente roto al igual que su Luna. La pareja se quedan juntos en el suelo, a plena vista, como tanto quería estar con ella.
¿Enserio creían ustedes que Carlos había podido avanzar, después del capítulo anterior?
En este cap, muestro a un Carlos diferente, siendo consumido por el odio y depresión al no poder superar su trauma del piano. Eso lo lleva hasta su límite, estaba harto de la miseria que carga, también harto de ocultar su relación con su Luna, al darse cuenta que era injusto también.
Luna por su parte, se encargaba de sanar ese odio que su esposo sentía, pero no podía. Puesto que era una batalla que Carlos tenía que hacer solo.
Carlos de forma inconsciente adquiere otra actitud para enfrentar con sus problemas, que ya la vieron. Eso lleva que su Gardevoir lo desconozca y harta de esa actitud, decide no obedecerlo.
El mismo título del capítulo lo dice.
Jonathan por su parte, represento esta vez lo contrario. Eso fue gracia a Carlos, por sus peleas anteriores contra este. Pero sin dejar arte de sus actitudes, como ser un burlón. Por su parte Carlos al igual no deja parte de sus actitudes.
Aparte es para recordar que no soy del todo cursi.
Bueno esto fue todo por este capitulo
Agradezco sus comentarios a LyCox032, James Anderson, KRT215, dragon titánico (No te preocupes, comprendo), LinkAnd0606, Twilight-Minish, ZarcortFan25 (No crei que alguien como tu llegara a este fic y supongo la decepcion que te llevaste en cap siguientes XD, pero gracias).
Sin más que decir me despido.
Adiós y cuídense.
Hasta la siguiente actualización.
