Desconocidos
Por Rin Tsuki
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Capitulo 25
Fuerza Rin
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Desde que regreso había notado algo diferente en ella, pero lo dejo pasar, su ánimo cambiaba tanto como las fases de la luna, esa mañana miraba cada cabello fuera de lugar en su rostro mientras esperaba a que despertara pero era la misma que hace semanas, ¿porque tenía que ser así? no lo comprendía, en ocasiones era tan distante como el astro nocturno y en otras era tan cercana como las sabanas de su cama, siempre tenía en su cabeza esa comparativa pero no por eso dejaba de amarla…
Jueves ocho de la noche, todo había pasado tan rápido que no vio venir esto, no pudo evadir la mano de Sara quien le dio un ligero aventón que no fue muy fuerte pero suficiente como para dejarla en el suelo mientras Sara aprovechaba para abrazarse a Sesshoumaru, había golpeado su espalda contra la puerta de la entrada y luego al suelo en milésimas de segundo que ella vio en cámara lenta, le dolía su abdomen más que su trasero y le estaba costando trabajo respirar con normalidad, el albino al darse cuenta se suelta como puede de ella y ayuda a su novia a levantarse, enojado hace a un lado a Sara y baja a la altura de Rin para tomarla de la espalda, lo único que Rin ve son los ojos del albino que la miran con preocupación buscándole la mirada y en cuanto se topan sus miradas se puede cerciorar de que todo está bien, instantes después deja de mirar a la ojimiel para dedicarle una fulminante mirada a Sara
-¿Que no ves que Rin aun está convaleciente?- le grita Sesshoumaru encolerizado a Sara que no hace más que tratar de ocultar su sonrisa detrás de sus manos a espaldas del albino, gesto que no nota Sesshoumaru – ten más cuidado Sara
-Perdón no me fije ¿estás bien Rin?- dice la chica sin el mas mínimo interés en la caída
-¿Que sucede?- dice Izayoi llegando hasta ellos con Inuyasha de la mano hasta la entrada
-¿Que paso con Rin-chan? ¿Por qué esta en el suelo Ani-san?- pregunta Inuyasha aproximándose a Rin y tocándole el hombro a la chica
-Rin ¿estás bien?- dice Sesshoumaru en su usual tono frio sin prestar atención a los recién llegados
-¿Que paso Rin?- vuelve a preguntar Izayoi
-Nada Izayoi-sama, perdí un poco el equilibrio – habla la chica aminorando lo sucedido
-Rin, no digas tonterías- le reprende Sesshoumaru haciéndola encoger los hombros- Sara la empujo – suelta el albino
-No seas mentiroso- replica Sara- solo no medí mis fuerzas, es que estoy tan feliz de verte- dice la mujer con una sonrisa recargando sus manos en las rodillas para estar a la altura de los dos
Fastidiado rueda los ojos y busca la mirada de Rin que aun sigue en el suelo, con sumo cuidado Sesshoumaru ayuda a Rin a ponerse de pie que no deja de tocarse el abdomen y la otra mano se la lleva al rostro
-¿Te mareaste? – pregunta Sesshoumaru casi al oído de la ojimiel
-Un poco- responde en voz baja pero casi no termina de decir esto cuando siente como es elevada en el aire por los brazos de Sesshoumaru quien la lleva de inmediato al sillón
Sesshoumaru la deposita en el fino mueble y no puede más que sentirse culpable por lo que le acaba de pasar, aunque no cabe duda que le tomo por sorpresa el recibimiento de Sara, de rodillas frente a Rin le acomoda el cabello para verla y la hace que se recargue en el sillón para después sentarse a lado de ella
-Rin, ¿hijo…?- se escucha al fondo de la sala
Es Inutaishio quien va entrando y el ver a su hijo allí lo toma por sorpresa
-Pensé que regresabas pasado mañana- menciona Inutaishio a lado de Izayoi
-Termine antes de lo previsto – dice sin entrar en detalles el albino
-Vaya si tenias prisa en regresar – le contesta Inutaishio y después dirige su mirada hacia Rin a lo que no puede evitar comentar – Rin, palideciste ¿paso algo?- dice encaminándose hacia esta que solo pone su mano en la frente, le daba pena crear tanto alboroto por su estado aunque no debía dudar que se sentía mal
-Estoy bien, solo me falto el aire por un instante – explica la chica con los labios blancos
-Sara la empujo- dice Sesshoumaru muy serio sin voltear a ver a Sara
-Eso no es cierto- continúa diciendo la chica como un berrinche- no fue mi intención
-Ya dejen de pelear, solo fue un accidente – interviene Izayoi yendo a un lado de Sara para sentarse juntas en el sofá de en frente
-Sara… - le llama Sesshoumaru volviéndose a verla con más seriedad
-¿Si Sesshoumaru? – inquiere la chica de manera coqueta por el repentino cambio de tono del albino
-¿Qué haces aquí?- pregunta el albino poniéndose de pie
-Sara se ha estado quedando aquí- les comenta Izayoi a lo que Rin simplemente siente como se forma un nudo en el estomago -La pobre ha tenido que cambiarse de casa, al parecer el barrio no es muy seguro y mientras habilitan su nueva casa se quedara aquí
-Espero no ser una molestia- menciona Sara tomándole la mano a Izayoi
-Para nada- responde Izayoi tomándola de la mano- Rin, Sesshoumaru ¿tienen hambre?
-¿Ya cenaron? – pregunta el albino sentándose a un lado de Rin
-Aun no, pero acompáñenme – dice Izayoi levantándose de su sitio para guiarlos al comedor principal
El albino ayuda a Rin a ponerse de pie y en silencio ambos caminan hasta el comedor tomados de la mano tras Sara e Izayoi
-Rin- chan, ¿te quedaras a jugar?- pregunta emocionado el pequeño Inuyasha que toma del pantalón a Rin deteniéndola
-Claro Inuyasha, ya tenía ganas de venir a tu casa – dice con voz muy suave la chica tomando la mano de Inuyasha haciéndolo que avance junto con ellos
Ya todos en la mesa esperan a que los platos sean servidos, la ojimiel toma un poco del agua de la copa y respira hondo pero aun así ese minúsculo dolor en el costado izquierdo no se iba, en tanto los demás estaban a mitad de una conversación que no le llama en lo mas mínimo la atención a ella hasta que escucha algo que la inquieta
-Sí, voy a trabajar en la publicidad del nuevo producto que saldrá a la venta- se escucha la voz de Sara
-¿Ganaste la convocatoria?- pregunta aun con duda Sesshoumaru
-Claro- dice contenta la morena- ¿qué creías? que tu papá me había ayudado, Inutaishio-sama es muy estricto- dice apretando los labios
Y ahí estaba otro malestar para el estomago de la ojimiel, en este momento solo siente como sus estomago se derrite del coraje en tanto que Sesshoumaru solo hace una mueca apenas perceptible y se reserva sus comentarios, definitivamente esto había acabado con su apetito, sin embargo la cena trascurre en calma sin una palabra de Rin y miradas de reojo de Sesshoumaru para ella, al terminar la cena todos se levantan de la mesa y van a la sala excepto Izayoi quien lleva a Inuyasha a dormir, se la paso toda la cena cabeceando siendo despertado por su madre
-Pero mami- replica el pequeño de la mano de su madre
-Es hora de dormir – dice Izayoi tomando en brazos a Inuyasha
-Pero iba a jugar con Rin-chan – dice el pequeño recargando la cabeza en el hombro de Izayoi
-Ve a dormir Inuyasha, otro día jugamos, yo también estoy un poco cansada – le dice Rin tocándole la frente
-Está bien – dice desanimado el pequeño cerrando los ojos
Mientras caminaban hacia la sala Rin toma su distancia de los demás y jala a Sesshoumaru de la camisa para hablarle en voz baja
-¿Me trajiste aquí para que me dieran esa gran noticia en mi cara?- le dice en voz baja Rin a Sesshoumaru
-Me acabo de enterar Rin, ¿qué quieres que haga?- dice serio el albino sentándose a un lado de Rin en el sofá
-En fin, creo que lo que ella haga aquí es lo menos que me debería de interesar- dice por lo bajo Rin jalando aire hasta sus pulmones mientras el albino escucha lo dicho por la ojimiel y lo que más le ha impresionado es el tono en el que habla, desde que regreso pareciera estar con una Rin muy diferente a la que había hace unas semanas
En tanto el postre estaba comenzando a ser servido, Izayoi no demora mucho en regresar para comenzar con la larga platica en la que solo intervinieron Izayoi y Sara y en contadas ocasiones Inutaishio y Sesshoumaru, la ojimiel continuaba mirando el adorno de la mesa del centro concentrada en la nada y a la vez pensando en lo que hará a partir del lunes, al principio la conversación se centro en el viaje que hizo Sesshoumaru pero después las única protagonista fue Sara que hablo de su corto viaje a París donde su madre vivía y la más interesada en la plática fue Izayoi que compartía con ella varias anécdotas de cuando joven
-Disculpen voy al tocador – dice Rin después de tres horas de solo escuchar avanzando a paso lento seguida por la mirada de Sesshoumaru
Ya en el tocador, se miro en el espejo un largo rato y se lavo las manos largo rato, no tenía ganas de regresar ahí, después de salir del baño aprovecha para ir a la cocina y poder tomar algo de agua, más tarde encontró el pastel del que comieron hace unos momentos en el refrigerador y tomo de él una rebanada con toda tranquilidad, la chica come sin prisa pasando así varios minutos en ese lugar, sola…
-Tenía hambre- dice la chica al ver a Sesshoumaru recargado en la puerta de la cocina con ese porte que caracteriza al albino
-¿Te aburriste?- pregunta el chico despegándose de ese lugar
-Debo aceptar que no estaba de humor para venir acá, pero pensé que al llegar estaría mejor- dice la chica terminando de degustar la pieza de pastel
-No pensé que ella estuviera viviendo aquí, de haberlo sabido ni siquiera te hubiera traído – dice Sesshoumaru mientras se sienta frente a Rin mirándola servirse jugo en el vaso de ha lado
-En una semana más regresare a la facultad para dar clases- dice de repente para cambiar un poco el rumbo de la conversación
-¿Y tú trabajo en la empresa? – pregunta contrariado el chico adivinando un poco a lo que quiere llegar la chica, desde que paso lo del accidente lo que él tenía en mente era verla más tiempo en la oficina y no solo por las tardes
-Creo que solo seguiré yendo en las tardes y descansare los fines de semana, renuncie al mi trabajo en el hospital hace una semana- dice la chica solo para confirmar lo que el albino pensaba
-Si es por dinero no quiero que te preocupes- dice muy hosco Sesshoumaru
-No necesito que estés sobre mis deudas Sesshoumaru– dice Rin a la vez que trata de controlarse tomando de su jugo y poniéndose de pie notando muy bien el tono de Sesshoumaru
-¿Porque no quieres que te ayude? – pregunta severo el albino mientras la observa depositar los platos en la tarja haciendo que esta se encoja en hombros
-Solo… no me sentiría bien – dice Rin volteando a verlo de lado ocultando un poco el pánico en su rostro ante el tono en el que le sigue hablando
Mientras que Sesshoumaru a sabiendas de lo orgullosa que es Rin decide callar y dejarla que haga lo que quiere, suspira derrotado a sus espaldas, esta conversación solo los llevaría a discutir y lo que menos quiere es molestarla por algo como eso pero no podía dudar que aun le exasperaba esa forma de ser por parte de ella pero se prometió a si mismo protegerla aun así sea de sí misma
-Mi hermano Hiroshi se casara en seis meses con Kyoko – dice de pronto la chica para acallar el silencio, sacando así de sus pensamientos a Sesshoumaru
-Dile que si ocupa algo puede pedírmelo- dice Sesshoumaru mientras camina hasta Rin para después recargarse en la barra mientras espera a que Rin termine de lavar los platos que uso
-Lo hare, ¿pero por qué no se lo dices tú?
-Tus hermanos no son de mi agrado pero también quiero ser agradecido con él por cuidar de ti estos días
-Debo aceptar que me cayó de sorpresa su visita – confiesa la chica sentándose nuevamente en la silla mirando a Sesshoumaru
-Acompáñame a empacar ropa- dice el albino tomando de la mano a Rin
-Está bien – contesta abandonando su silla
Suben hasta la habitación del albino y se sienta en la orilla de la cama de su novio mirándolo acomodar su ropa en la maleta, en cambio Rin se recarga en las almohadas y cierra sus ojos agotada, Sesshoumaru al darse cuenta de esto deja lo que tenía en las manos y la acomoda sin dificultad en la cama, quita los tenis de sus pies y la cobija con el edredón viéndola acomodarse como una niña pequeña, en tanto Sesshoumaru continua empacando
Viernes, ocho de la mañana, Rin despierta en una cama que no es la suya, de pronto recuerda que está en la cama de su novio pero no lo ve por ningún lado, se despereza un poco y se coloco los tenis, acomoda su cabello y lava su rostro, en cuanto de endereza siente otra vez esa molestia en el costado izquierdo haciéndola recordar la caída de ayer, baja las escaleras y nota más silencio, camina hacia la cocina y ve a la nana de Inuyasha preparando el desayuno
-Kaede-sama, ¿donde están todos?- inquiere la chica colocándose a la vista de la nana
-En el patio Rin, ¿que no te diste cuenta?
-¿De qué?- pregunta ingenua la chica
-Llego un empresario muy famoso de Japón, Okubo Muzashi a cerrar un trato con Inutaishio-sama
Curiosa la chica sale de la vista de Kaede y se asoma al patio al igual que Kaede mirando de lejos a Sesshoumaru e Inutaishio vestidos apropiadamente, Rin no se explica en qué momento se vistió así, ni siquiera se dio cuenta cuando se levanto, vuelven a meterse antes de ser descubiertas por los hombres que se encuentran fuera
-¿Donde está Izayoi-sama?- pregunta la chica ante el silencio en la casa
-Salió temprano con Inuyasha y Sara- responde Kaede a la vez que continua con sus deberes
-¿Entonces solo estamos nosotras?
-Ven a desayunar Rin – le dice Kaede poniendo el plato en la mesa de la cocina- seguido salen las dos a comer fuera y regresan con Inuyasha por la tarde
-Gracias Kaede-sama- dice la chica tomando los palillos para degustar
-Hacía mucho que no venias Rin – dice de pronto Kaede
-Si hace mucho, ya la extrañaba, por cierto el pastel de ayer estaba delicioso
-Lo hice yo, gracias Rin
-¿Podría enseñarme a prepararlo? Por lo visto Sesshoumaru demorara – dice la chica recargando la cabeza en la palma de su mano
-¿Te parece si empezamos en cuanto termines de desayunar?
-Claro- dice Rin sonriendo ampliamente
En cuanto termina su desayuno Rin se coloca el mandil que le ofrece Kaede y comienzan a preparar el pastel, animada la chica no presta atención a nada más que a Kaede, hacia mucho que no se sentía así de contenta, era nuevo para ella compartir tiempo como este con alguien mas, Kaede era como la abuela que nunca conoció o más que eso, como la madre que siempre la apartaba de su lado por que siempre estaba ocupada trabajando o atendiendo a sus hermanos y a su marido, con una sonrisa siempre en sus labios acata las indicaciones de Kaede
-Mételo con cuidado Rin
-Si Kaede-sama
Después de colocar el molde en el horno ambas van a sentarse mientras toman jugo de manzana y platican por largo rato hasta que el pastel ya se encuentra listo, la chica con cuidado lo saca del horno y lo coloca en la mesa, ambas lo sacan y lo decoran, cerca de la hora de la comida ambas comienzan a preparar algo delicioso para la comida, al parecer los hombre en el patio aun no terminan de hablar
Una treinta de la tarde, Kaede se acerca a los hombres que aun se encuentran en el patio y les avisa que la comida esta lista, de inmediato se levantan y caminan detrás de Kaede hacia el comedor donde se sientan en silencio
-Kaede-ba-san ¿donde está Rin?- pregunta Sesshoumaru levantando la mirada acaparando la atención de Kaede
-En la cocina Sesshoumaru-san- contesta dudosa Kaede
-Dile que venga a comer a la mesa- ordena Sesshoumaru mientras se acomoda la servilleta
-Si Sesshoumaru-san- acata Kaede entrando a la cocina
-¿Quién es Rin? – pregunta el empresario Muzashi con interés a Sesshoumaru
-Es la novia de mi hijo Muzashi-sama- interviene Inutaishio
-Será un gusto conocerla- dice el cano empresario con una sonrisa en los labios
Mientras que dentro de la cocina Rin aun sigue renuente en salir con esas ropas ante el empresario, Kaede insistente la hace que salga ante los empresarios y la acompaña hasta tomar asiento
-Buenas tardes Okubo-sama, mi nombre es Minamoto Rin – se presenta la chica reverenciándose antes de tomar asiento
-Buenas tardes Rin-san, adelante me da mucho gusto conocerla- le dice Okubo a Rin
-A mi también- dice algo nerviosa la chica
-Sesshoumaru-san, tiene una novia muy simpática – comenta Okubo sonriente
-Gracias Okubo-sama- contesta serio el albino, muy normal para el
-Y dime Rin-san, ¿qué estudias? – pregunta el mayor a la chica haciendo que esta levante la vista para verlo fijamente
-Ya termine de estudiar, soy Ingeniera en sistemas Okubo-sama- dice animada la chica al ver el interés de Okubo en sus estudios
-Vaya, que interesante, sabes me da gusto que más mujeres estudien carreras como estas- comenta el empresario
-Gracias Okubo-sama, me encanta mi carrera- dice la chica sonriendo ampliamente mientras observa a Kaede servir los paltos
-¿Y donde trabajas? – pregunta Okubo tomando del vaso de agua
-Trabajo en el Departamento de sistemas de SONCO y doy clases en la Facultad de Ingeniería
-Y también es enfermera – interviene Sesshoumaru tomándola de la mano de una manera muy suave lo cual notan Okubo e Inutaishio
-En serio ¿Dónde trabajas?- pregunta con más interés Okubo
-Trabaja en el Hospital Universitario de Tokio – interviene Sesshoumaru
-Aunque, acabo de renunciar hace una semana – dice cabizbaja la chica
-¿Por qué renunciaste Rin-san?- inquiere el hombre
-Fueron… cuestiones de salud Okubo-sama- contesta la chica sin entrar en detalles
-Ya veo, era mucha carga de trabajo- dice Okubo simplemente
-Algo así – dice la chica apagada lo cual nota Okubo-sama
-No importa Rin-san, veras que en cuanto estés mejor de salud regresaras a trabajar – la anima Okubo- pero dime, que trabajos has hecho
-Hace poco elabore la red de seguridad para SONCO y habilite cada computadora de la empresa con esta red
-¿Me juras que es impenetrable?- pregunta Okubo desde su lugar de una forma tan severa que llama a Rin a defenderse
-Se lo puedo asegurar – dice finalmente la chica confiada de sus palabras
-Hace poco ingrese a la página de SONCO ¿tu elaboraste el diseño? – inquiere Okubo
-Sí, con ayuda de Sesshoumaru ¿cómo le pareció? – comenta la chica mirando fugazmente a Sesshoumaru
-Me atrevo a decir que es muy bueno
Y así trascurre la comida de lo más tranquilo con Rin interviniendo inteligentemente con sus comentarios, era algo sorprendente para Sesshoumaru ya que nunca la había visto intervenir en una plática con más de cinco palabras, normalmente permanecía en silencio escuchando y manteniéndose al margen, no cabía duda de que este día había sudo muy provechoso para Rin, se miraba contenta y desenvuelta, sus palabras fluían como pez en el rio, esto solo era muestra del resultado de dar clases a un grupo de universitarios y al parecer a Okubo no le desagradaba, finalmente la hora del postre es servido por Kaede, inmediatamente Rin se pone de pie y ayuda a Kaede a servirlo
-¿Quien hizo este pastel? esta delicioso- comenta Okubo al terminar de degustar la primera cuchara del pastel que Rin y Kaede hicieron
-Lo elaboro Rin-san, Okubo-sama- se atreve a mencionar Kaede ante la pregunta de Okubo
-Vaya que es muy talentosa Rin-san- le dice Okubo
-Gracias, pero le debo la ayuda a Kaede-sama
Kaede solo sonríe y vuelve a la cocina mientras Rin toma asiento, después de terminar de comer Rin ve que todos se ponen pie, Sesshoumaru la ayuda a ponerse de pie y la invita a seguirlos, la toma de la cintura y la guía con ellos a la sala
-No Sesshoumaru- dice en voz muy baja la chica esperando a que Inutaishio y Okubo se retiren de ellos - será mejor que vaya con Kaede, no quiero arruinar los negocios con Okubo-sama, además sabes que me aburriría- le dice mientras toma la mano de Sesshoumaru
-Está bien, en cuanto termine nos vamos- le dice dándole un beso en la mejilla a Rin
-No te preocupes por eso, Kaede-sama es muy buena conmigo
-Cocinas delicioso – le dice Sesshoumaru al oído para después besarle la mejilla
-Solo ayude, anda ya vete no los hagas esperar
-Te amo preciosa- dice antes de irse
-Yo también te amo Sesshoumaru
Con una sonrisa en sus labios se da la vuelta y llega a donde Kaede donde la ayuda a limpiar la cocina, notablemente contenta sale al patio donde recoge los vasos que ocuparon los señores en la mañana para terminar de limpiar, se detiene un minuto a ver las flores de ese jardín, a simple vista se encuentran bien cuidadas
-Son muy bellas- dice la chica caminando hacia ellas, toma asiento la chica frente a ellas y comienza a olerlas
-Sí, lo son- se escucha la voz de Sesshoumaru detrás de ella- pero no más que tu
-Sesshoumaru, ¿pero qué haces aquí? – voltea la chica poniéndose de pie frente a Sesshoumaru
-Vine por ti para despedirnos de Okubo-sama
-Pero…- dice siendo interrumpida por Sesshoumaru
-Anda ven, el mismo pidió que viniera por ti, se ha quedado asombrado contigo
-¿Y eso? si solo interviene un par de veces en la platica
-Mi padre se la ha pasado hablando de ti
-¿De qué?
-De la red de seguridad que diseñaste para SONCO
-¿En verdad? – pregunta aun sin creer
-Sí, y al parecer quiere que trabajes con nosotros
Rin no puede más que sonreír y mirar a Sesshoumaru con felicidad desbordando su mirada, cuanto ansiaba escuchar esto
-Esto es lo que siempre has querido Rin, y me alegra mucho- dice Sesshoumaru sonriéndole ampliamente- nada me haría más feliz que verte realizada
-Estoy muy emocionada Sesshoumaru – dice la chica apenas audible a lo que Sesshoumaru reacciona abrazándola también emocionado por su novia
-Eres una chica muy inteligente Rin, esto y más te lo mereces porque eres una persona muy buena, linda y simpática, esta es tu oportunidad y lo sabes, Fuerza Rin- le dice Sesshoumaru sin dejarla de abrazar y acariciar su cabello – démonos prisa – le besa los labios tomándola del rostro con sus manos
Abrazándola por los hombros guía a Rin hasta la entrada, en cuanto llegan a la entrada se encuentran con Okubo e Inutaishio
-Rin-san, le pedía a Sesshoumaru que te trajera para despedirme de ti – le dice Okubo acercándose a ella
-Es un honor haberlo conocido Okubo-sama
-El honor es mío Rin-san pero no solo quería despedirme de ti, también quería pedirte algo muy especial, que trabajaras con nosotros- dice sin rodeos el mayor
-Me encantaría – contesta muy emocionada la chica
-Esa respuesta fue rápida – le dice Okubo sonriendo
-Quiero aprovechar cada oportunidad que se me presente y sé que esto será muy enriquecedor para mí – dice la chica desbordante de alegría
-Eso me gusta Rin-san, en ese caso te espero el lunes por la mañana en la oficina de Inutaishio para comenzar a trabajar
-Estaré allí temprano
-Gracias por aceptar – dice Okubo acercándose a ella para tomarle las manos dándole las gracias
Después de despedirse los tres observan como Okubo-sama entra a su vehículo, Rin sostiene la mano de Sesshoumaru fuertemente, aun no pasan los nervios, la emoción, la alegría que le producía ser parte de este proyecto, Inutaishio es el primero en entrar a la casa mientras Sesshoumaru y Rin se quedan fuera abrazados por unos instantes, Rin deshace el abrazo y guía a Sesshoumaru al interior de la casa, caminan juntos hasta la sala y continúan charlando, mas tarde ven llegar a Izayoi de la mano de Inuyasha y a Sara detrás de ellos, al verlos llegar ambos se ponen de pie y se despiden
-Es hora de regresar al departamento de Rin – habla en el albino poniéndose de pie
-¿Te quedaras allá?- pregunta Inutaishio
-Sí, me quedare a cuidar de ella – dice el albino tomando de la mano a Rin
-Me parece bien- dice Inutaishio acercándose a Rin con una carpeta negra – Rin quiero que revises esto para el lunes, es muy importante
-No te preocupes por eso papá, lo revisaremos en cuanto lleguemos – dice el albino tomando la carpeta acomodándola en la maleta que lleva en la otra mano
Al llegar a casa de Rin ambos entran exhaustos, Rin abre la maleta y comienza a acomodar las cosas de Sesshoumaru en el armario
-Deja eso Rin, mañana lo acomodaremos – le dice Sesshoumaru desde la cama
-Pero -
-Ven, vamos a descansar – dice dejando de lado el libro que leía antes de que el sueño lo venza
Rin deja las cosas en la silla y va a donde Sesshoumaru que la espera en la cama, se acomoda en ella junto a él para ser abrazada por su adorable novio, mirando sus manos entrelazadas con las de él, relajada sobre el pecho de su novio mientras este le besa la cabeza aspirando el perfume de su cabello abrazando la fragilidad de Rin, bajando sus labios hasta la cuenca del cuello de Rin haciéndola reaccionar inmediatamente ante los deseos de Sesshoumaru que sin perder tiempo baja el pantalón de Rin mientras esta se retira rápidamente las prendas superiores para quedar completamente desnuda y sin un jugueteo previo es penetrada por la bestia sobre ella de una manera salvaje, Sesshoumaru masajea bruscamente los senos de Rin provocando en ella mas placer mientras sus labios son besados dulcemente por el albino mientras sus movimientos son cada vez más rápidos y vigorosos hasta convulsionarse encima de la chica que tanto ama
-Eres mía Rin… solo mía- habla Sesshoumaru sin abandonar su posición
-Soy tuya Sesshoumaru… solo tuya- contesta con voz entrecortada sin dejar de besarlo
GRACIAS POR LEERME, HABIA ESTADO UN POCO OCUPADA EN MI TRABAJO Y ESTRESADA ADEMAS DE TODO CON OTROS ASUNTOS QUE ESPERO PRONTO SALGAN DE MI CABEZA, LOS QUIERO A TODOS Y ESPERO LEER POR LO MENOS UN REVIEW DE USTEDES QUE LEEN EL FIC
CUIDENSE MUCHO AMIGOS
Rin Tsuki
