DECLAIMER: Harry Potter y su mundo son propiedad de J.K. Rowling.

RECUERDEN: Las imágenes de TODAS mis historias están en mi perfil. No olviden mirar la de este DraMione.

¡AVISO IMPORTANTE!: Ésta historia ha sido editada. Corregí errores de ortografía y unas que otras cosillas. La trama no cambió.


Epílogo

Tomo mi maletín tras haber metido dentro de él los exámenes que debo corregir en casa para mañana muy temprano entregárselos a la clase y la caja alargada color negro envuelta por una cinta roja que en la superficie forma un lazo casi perfecto que me esmeré haciendo. Miré nuevamente el despacho, todo está tranquilo, afuera el sol está más que deslumbrante y cómo no si apenas era mediodía. Justamente decido caminar hasta la única ventana de la estancia para colocar el seguro que la mantendría cerrada y con las cortinas evitar que siga entrando aquella bendita luz del día para no desperdiciarla, pero inevitablemente antes de hacer aquello último mi mirada se pierde en el frondoso verdor del jardín donde vislumbro a más de un estudiante transitar libremente por él. Todo está bajo control, todo lo que veo trasmite tranquilidad y eso me hace sentir viva. Debo reconocerlo.

Estaba dispuesta a girar nuevamente, pero dos figuras que caminaban muy juntas llamaron mi atención. Con una sonrisa los reconocí, él con su traje negro característico llevaba amablemente su mochila rosa a cuestas mientras su cabello oscuro se alborotaba por el viento apuntando así hacía todos lados, sin embargo ella con su túnica con los colores de Slytherin ondeando al compás de la brisa prefería como siempre tomar su mano y apoyar su cabeza cubierta por lizos y largos cabellos castaños en su hombro mientras de forma entusiasmada se adentraban en el jardín, precisamente hacia el árbol que una vez vio crecer el amor entre su padre y yo y ahora al parecer veía el de ella.

— La historia se repite...

Finalmente giré y fijé ahora mi atención en la chimenea que ardía con vigor. Caminé sin detenerme hasta ella pensando en todas las cosas que habían pasado aquellos años. Inevitablemente una sonrisa se había pintado en mis labios...

Aun me sorprende el hecho de que llegamos a decir que odiamos algo o a alguien sin saber realmente por qué ¿O será que no existen motivos para hacerlo? Me extraña además que apropósito o no nos hacemos los ciegos para así evitar mirar lo evidente, lo que flota por nuestras narices libremente. A pesar de los años reconozco que hacemos cosas sin detenernos a pensar un segundo en los pro y en los contra, sin embargo están otros momentos, otra acciones que son pensadas de forma analítica suponiendo que al hacerlas lograremos hacer lo mejor para todos cuando sin darnos cuenta produce todo lo contrario, aun no sé cómo llamar a esto ¿Descuido? Aunque debo reconocer que aprendí que aun cuando muchas personas de forma errónea piensan que tras transitar por algún problema deben superarlo de forma individual alejándose hasta tal punto de sus seres queridos comenten un gran error, al contrario, al estar con personas valiosas, que nos amanan y valoran los problemas simplemente pasan a un escalón de menor importancia hasta pueden llegar a solucionarse con mayor facilidad convertirse en bendiciones, quizás.

Estos años aprendí que dos amantes pueden decirse a través de un silencioso cruce de miradas lo mucho que se aman y desean mientras otros al divulgar el amor que se sienten hasta tal punto de jurar pierden fuerza y esto se evidencia al terminar a la primera discusión. Es por esto que aprendí que aun cuando los gestos, las miradas y en los hechos pueden llegar a demostrar todo los que una persona siente, las palabras nunca están demás, por esto es bueno mantener un sano equilibrio. Aprendí además que lo que hace que una relación siga de pie, superando cada obstáculo es la dichosa comprensión, el respeto y la tolerancia mutua. Draco y yo hemos basado nuestra relación en esos valores particularmente, por eso se los digo.

Justo, Draco y yo comprendimos que el tiempo vuela aun no teniendo alas ni escobas voladoras. Es que aun nos sorprende que en un abrir y cerrar de ojos estábamos en Hogwarts, los volvimos a abrir y cerrar y ya estábamos diciendo el tan sincero y esperado Sí, acepto. ¿Quién lo diría? Volvimos a abrirlos y estábamos en el presente yo aquí y él allá en donde habíamos acordado para celebrar nuestros 22 años juntos, contando los de noviazgo. 22 años, tal vez se digan fácil, pero no, no es así, tuvimos que aprender a ceder cuando nuestros alegatos subían de tono al discutir por cosas mínimas, aprendimos a cambiar pañales, bajar fiebres a media noche, a comprender en silencio cuando uno de los dos necesitaba un abrazo para poder seguir... Sin duda, han sido los mejores años de nuestra vida, de mi vida y no me arrepiento de nada. Los he disfrutado en su totalidad y justamente de eso se trata, de reconocer que el tiempo pasa veloz por eso debemos aprovecharlo en su máximo esplendor.

Aunque me siga pareciendo extraño nos dimos cuenta durante todo este tiempo que por más que juremos ser las personas más felices del mundo tal vez al siguiente día, al mes o al año ocurrirá algo, por más mínimo que sea que hará que esa alegría y regocijo se multiplique. En nuestro caso particular con el amor que ambos nos profesábamos tiempo atrás era suficiente, pero como me dijo Dumbledore una vez marcando para siempre nuestras vidas con aquella frase: "Nunca dejamos de sorprendernos de la vida" llegaron a nuestras vidas los que iluminaron cada rincón de la casa y nuestros corazones, aquellos que se volvieron nuestro motor para respirar, nuestros hijos, nuestros bebés que sinceramente ya no eran tan bebés. Scorpius y Daphne tienen 17 años de edad y precisamente están a punto de graduarse situación que nos hace sentirnos muy orgulloso, pero para sentir mayor dicha son los mejores de su graduación.

A mi hijo Scorpius recientemente le ha llegado una carta del Ministerio de magia donde solicitaban sus servicios después de graduarse. Aseguran que desean tenerlo de aprendiz en el departamento que justamente a él más le interesa, el de pociones mágicas donde tiene que hacer lo que más le gusta para escalar de a poco puestos, es decir, hacer, crear y mejorar pociones. Él durante sus años en Hogwarts con ayuda de su padre y Severus especialmente, llenó un cuaderno de apuntes con modificaciones y creaciones que si dejara salir a la luz lo convertirían en el Jefe de aquel departamento a pesar de su corta edad. Aun no decide si aceptar la propuesta o no, seguramente terminará respondiendo a la carta de forma afirmativa, puedo adivinar esto porque sus ojos brillaron con intensidad al mostrarme aquel pergamino.

Mi princesa, se ha inclinado por el arte de las letras. Ha escrito unos 4 libros que forman una serie que aun mantiene inconclusa la cual guarda en la Cámara de la familia en Gringotts junto a los apuntes de Scorpius tras su padre asegurarles a ambos que aquellas pertenecías valían tanto que debían ser protegidas bajo llave y él tenía razón al decir aquello. Tan solo la familia sabe de ellos. Calcula que terminarán siendo 6 tomos aunque aun no está segura. No los saca a la luz aun alegando querer hacerles una que otra modificación, pero tras dejármelos leer me maravillé al instante, aunque sé que no lo hace porque ahora mismo está concentrada en la relación que mantiene con su novio de un poco más de 3 años James Sirius que unos meses después de graduarse pasará a ser su esposo. Sí, todo ya está decidido, el chico tuvo el valor suficiente para enfrentar a mi marido y después de que éste le hablara por más de dos horas a solas aceptó entregarle la mano de su única hija mujer, de su princesa. Yo no podría estar más feliz por esa unión, sé que la ama ya que eso se le nota a leguas. Justamente James se convirtió en la mano derecha del Ministro de magia, es por esto que cada vez que tiene una tarde libre que coincide con las de Daphne no duda en venir a visitarla para al menos mirar juntos el atardecer sentados bajo la sombra del árbol que ella muy bien sabe ya tiene una historia escrita en su tronco, pero ¿Por qué no escribir dos en él y así que quede todo en familia?

Sin duda alguna, el sombrero no se equivocó al colocar a mis hijos en la Casa de las Serpientes ya que ambos son ingeniosos, astutos y creadores de cosas magnificas.

Por otra parte, Albus, mi ahijado se gradúa este año también y ha decidido prepararse como su padre hasta convertirse en Auror, aunque hoy en día los de esa profesión no tienen bajo sus hombros muchas obligaciones ya que gracias a los cielos y justamente al trabajo de su padre no hay gran peligro rondando por las calles mágicas.

Meliza ha tomado una decisión drástica, va a estudiar al extranjero aun cuando su abuela Molly le pidió que no lo hiciera alegando que necesitaba tenerla cerca para protegerla, pero realmente se lo pidió porque sabía que aun teniendo más nietos extrañaría mucho a esa particularmente. Pero la decisión está tomada y es feliz sabiendo que al menos sus padres y su abuelo Arthur la apoyan y ¿Cómo no lo iba a hacer éste ultimo si la chica heredó su fascinación hacia los Muggles? Eso fue lo que decidió, unirse a aquel mundo en el cual viví mis primeros años de vida.

Los pequeños de la familia, Lily y Rob están cursando su tercer año en Hogwarts; la primera en Gryffindor y para sorpresa de muchos el menor de la familia Weasley Lovegood en Ravenclaw.

Sobre mis amigos puedo decirles que Harry y Ginny están muy felices juntos, al igual que Ron y Luna; Dumbledore sigue con McGonagall y no le importa lo que piensen de él o digan ha decidido casarse también y en unos días lo hará. Al recibir la invitación me sorprendió no por el motivo en sí sino porque se habían tardado mucho, desde hacía varios años atrás estos dos debieron haber sido marido y mujer. Lucius y Narcissa, mis suegros, viven juntos, felices y tranquilos, ellos dicen que no cambiarían sus vidas por nada y aseguran que su mayor alegría es que sus nietos los visiten, cosa que hacen muy seguido porque justamente ellos los adoran también. Mi querido Severus logró dejar aunque sea unas horas de lado sus calderos para fijar sus penetrantes ojos en una mujer que aprendió a valorarlo y respetarlo tal cual es. ¿Saben que más? Tiene un pequeño hijo de dos años, es tan parecido a él y obviamente está demás decir que Severus Snape se siente el hombre más feliz del mundo y sin duda, es un gran padre como una vez pensé que sería. Aun teniendo su propio hijo no descuida a los míos y eso habla de su lealtad y sincero cariño hacia ellos.

Antes de entrar en la chimenea pasé mis manos sobre mis cabellos castaños tratando de peinarlos, desabroché los primeros dos botones de mi camisa blanca manga 3/4 dejando al descubierto buena parte de mi pecho hasta los inicios de mis senos. Tomé un poco de polvos flu y finalmente me adentré en la misma diciendo con claridad el destino que sabía debía y quería tomar...

— ¡Casa de Playa Malfoy! — En cuestión de segundos estaba en nuestro refugio, en donde habíamos planificado encontrarnos.

Salí de la chimenea e instantáneamente una sonrisa se pintó en mi rostro. Él estaba allí como yo suponía, esperándome con su camisa blanca fuera del pantalón negro que hacía juego con un saco que al parecer se había quitado, el nudo de la corbata color vino estaba flojo y varios botones sin cerrar dejaban al descubierto buena parte de la piel de un pecho que conocía mejor que la palma de mi mano. Permanecía sentado en el mueble doble de fino cuero blanco frente a mi, con las piernas cruzadas y la espalda y los brazos extendidos en su totalidad por el espaldar del mismo. Me miró en silencio de forma penetrante, tratando de mantener aquel aire de superioridad que sabía él me encantaba, pero de a poco en la comisura de sus labios se fue formando una sonrisa que iluminó sus ojos tan claros y suaves como el agua.

— Bienvenida a casa... — Susurró acercándose y no dudé en dirigirme a toda velocidad hasta él para así besar los labios del hombre que por más de 20 años había sido lo suficientemente amable, caballeroso, sincero y leal para continuar manteniéndome a su lado.

Sentí sus brazos envolverme con fuerza mientras mis manos se perdían en sus cabellos.

— ¡Feliz aniversario! — Murmuré sobre sus labios dichosa sabiendo que repetiría aquella frase por muchos años más.

Finalmente, nuestro amor estaba escrito y era para siempre, estábamos seguro de ello y totalmente felices también, aunque pensándolo bien...

¿Quién sabe realmente aquello? ¿Quién sabe si aquello que sentíamos era una felicidad total?

Tal vez la vida nos sorprenda otra vez uno nunca sabe lo que se puede esperar de ella y menos en el mismo día en el que celebrábamos nuestro aniversario de bodas. Éste, sin duda alguna, será un día memorable como todos los vividos a su lado...

FIN


"¿Aun te sorprendes de la vida? ¿Sigues negándote a pensar que un malvado hombre puede llegar a cambiar hasta tal punto de convertirse en una buena persona? ¿Te sorprende ver relaciones amorosas estables que día a día crecen aun cuando creías que fracasarían al instante? Honestamente sí, yo aun sigo sorprendiéndome, pero dentro de mi siempre existe la esperanza de que todo pueda ser diferente, por eso hoy a ti te lo digo… ¡No pierdas nunca las esperanzas!

¿Cuéntame, alguna vez se te han presentado estos casos?:

— Finalmente llegó el día en el que tienes que presentar esa que sabes es la prueba más relevante del año — no solo en tu escuela puede ser, sino también en tu trabajo —, pero no te has podido preparar lo suficientemente bien para ella, pero no fue porque no quisiste sino porque diversas circunstancias no te lo permitieron. Circunstancias que ocurrieron de forma inesperada y no pudiste hacer nada más que ponerte al día con ellas. No puedes postergarlo, no puedes pedir más horas para prepararte tan solo vas a realizar la prueba y te sorprendes de sobre manera al ver que sales tan bien que cualquiera juraría que pasaste noche tras noche preparándote para lograr el resultado obtenido o en otros casos simplemente no se lleva a cabo la dichosa prueba. ¿Te ha pasado algo así?

— Vas en tu coche o en el transporte público y miras tu reloj, vas tarde, demasiado realmente. Sin saber cómo o porqué se te ha pasado ya la hora en la que habías planificado con anterioridad encontrarte con tus amigos, tu primera clase del día o justamente asistir a tu trabajo, pero cuando llegas, extrañamente aun tus amigos no han llegado por una u otra razón o los que te esperan te reciben con un caluroso abrazo y no dicen ni palabra de tu tardanza. Te enteras, por otra parte que, tu profesor no llegó por circunstancias que se le salieron de las manos o simplemente llegaste antes que él o simplemente en tu trabajo no pasó nada, absolutamente nada… Justo en ese momento es cuando suspiras profundamente y das mil gracias silenciosas, ¿Cierto? ¿Alguna vez te ha pasado algo parecido?

No pudiste hacer nada, has perdido el autobús, metro o cualquier medio de trasporte que necesitabas tomar para llegar a donde deseas a la hora y el momento indicado… ¿Qué haces? Seguramente refunfuñas hasta más no poder e insultas internamente a la primera persona que se te pone en el camino o por la mente, pero ¿No te ha pasado que ese transporte que has perdido solo por muy poco minutos más adelante sufre un accidente o la delincuencia que se vive día a día en el país pues hizo acto de presencia en él? Las cosas simplemente pasan por algo ¿No crees?.

¿Te has enfermado gravemente o quizás algún conocido y has pensado que no podrás levantarte más nunca? Tal vez sí lo pensaste, pero a los días mejoras notablemente y al mes solo quedan recuerdos de esos fatales momentos mientras caminas junto a tus amigos o tu familia.

¿No te ha pasado que odias a alguien con todo tu ser, dices que es tu enemigo y sin querer o queriendo lo conoces por alguna razón que se escapa de tus manos y se hacen los mejores amigos del mundo? ¿No has conocido a tu mejor amigo de esa forma?

¿Has vivido en carne propia alguno de estos casos? Honestamente, yo sí y muchos de ellos, por eso te repito… no pierdas las esperanzas recuerda que sin esperarlo la vida siempre nos sorprenderá y no solo eso, será la que nos enseñará con lesión tras lesión.

Ahora bien, volviendo a lo nuestro, no te sorprendas si ves que:

— Un chico malo, arrogante, astuto y de buen estatus social se enamora de la chica a la cual dice odiar y por el amor que llegó a su vida éste decide cambiar su forma de ser totalmente. [El amor de Draco Malfoy y Hermione Granger]

— No te sorprendas si vez que alguien defiende con garras y dientes al amor de su vida, aunque deba hacer de su propia familia, de sus propios seres queridos. [Draco Malfoy]

— No te sorprendas si un día vez que alguien — O tú mismo — se cree la persona más feliz del mundo y de pronto algo marca esa alegría, tal vez con una pizca más de felicidad o al contrario, con tristeza. [Hermione Granger]

— Recuerda lo que te digo, aquello que consideramos malo siempre trae algo bueno consigo, eso es como una Ley de la vida, créeme. [La famosa carta]

No creas imposible sentirte más feliz de lo que ya te sientes aun cuando jures a los cielos que realmente lo que sientes es inimaginables e insuperable, aunque ten en cuenta que lo mismo puede pasar con el sentimiento contrario a la alegría. [Draco y Hermione]

No te asombres si el villano se une a los buenos. [Lucius Malfoy]

— Mucho menos te aflijas si en tu vida se cruzan personas que se merecen ser ángeles por lo buenas, caritativas y amables que son y lamentablemente son solo eso… personas comunes y corrientes como tu y como yo, pero sin duda alguna son esas pocas personas que dentro de nosotros, específicamente en nuestro corazón son ángeles, nuestro ángeles. [Albus Dumbledore]

Ya yo hice mi parte, ya te puse sobre aviso por esa misma razón espero que no te extrañes al presenciar o vivir alguno de los caso mencionados con anterioridad, pero pensándolo bien ¿Cómo te puedo decir esto si yo misma me contradigo haciéndolo? Es decir, ¿Cómo no te vas a sorprender? A veces no es lo que pasa en sí, sino las razones o circunstancias en las que puede pasar alguna situación lo que realmente logra asombrarnos para bien o para mal.

Así que repetiré una sola cosa por tercera vez de la cual sí estoy completamente segura debes tener siempre presente,… no pierdas nunca las esperanzas y sobre todo recuerda que la vida siempre, siempre estará llena de sorpresas y un día, sé muy bien que, suspiraras murmurando "Nunca dejo de sorprenderme de la vida"

Justo allí, en ese preciso instante recordarás mis palabras,

Rita Asabati


¡GRACIAS!

Realmente ya culminó esta historia y aun no sé como expresar mi gratitud a las siguientes personas: Nennylu Jny, blackmoon43, michi nolet, maaddy ddibiiaSe, tokio2323, KingdomHearts17, paolismalffoy, Princessmalfoy10, magicgirl15, valeriuscullen, Nino Black, AzulMafoy, Dramione Malfoy, silviota, Mikiaome Malfoy Felton Cullen, DDMO, lunaticapazion, HeidiRose, DiAnIzLoCa, SOPHIE, debbieta y Cassiophia23quienes me animaron con cada comentario a subir capítulo tras capítulo hasta llegar al final. Gracias por el apoyo, el aliento, los consejos,... honestamente gracias por hacerme feliz con cada minuto de tiempo que se tomaron para comentar esto que salió de mi corazón, mi mente y mis manos con amor.

Gracia también a los que siguieron esta historia de forma anónima, llevándola a sus favoritos sin pronunciar palabra, aunque debo sincerarme, nunca es tarde.

Me alegra enormemente saber que ésta historia distrajo a más de uno de sus problemas personales, el estrés diario o sus conflictos internos llevándolos a un mundo donde eran la Hermione y el Draco de este relato hasta tal punto de sonreír, suspirar y llorar junto a ellos, conmigo. Sobre todo me fascina saber que aunque sea por unas horas logré desconectarlos del mundo real que muchas veces se nos torna algo difícil para llenarlos de energía y así poder enfrentar lo que se nos viene encima, justamente allí es donde recae la magia de Fanfiction.

Recuerden que han ganado una amiga, si necesitan de mi siempre estaré para lo que necesiten. Esto no es un adiós sino un hasta pronto, espero verlos en mis demás historias. Así que nuevamente,

¡GRACIAS!