Mi fantasía, Mi realidad

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Capitulo 25

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¡Aiya! A todos, espero que estén bien y no me maten por el atraso, pero no pude actualizar con anterioridad, ya sabe, la uni, pero bueno aquí estoy y se que prometí orcos y goblins y toda la batahola de chicos malos pero tendrán que esperarse hasta el próximo capi o salía muy largo, no pensé que este conflicto de los poderes se fuera a largar tanto, pero así salió, pero como ya tengo el otro capi ya listo, mañana lo coloco o en la noche, ya que este lo estoy haciendo algo apurada, sin más un beso a todos y gracias por sus comentarios, nos vemos abajo.

Namarië

HADA :)

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Aragorn miraba de reojo a los niños, especialmente a las dos pequeñas. El guerrero cerró los ojos para luego abrirlos de nuevo- ese sujeto derrumbó lo que tanto les había costado conseguir en todo este tiempo. Habría que empezar de nuevo, pero primero había que descubrir que intentaba Hyarmendacil con todo esto- el montaraz volvió a mirar de reojo a los niños, a pesar de todo ellos no dejaban ver más allá que la tristeza y las pocas lágrimas que derramaron al contar aquel relato- eran muy fuertes- pero eso podía jugarles en contra. El rey de Gondor miró a su lado. Frodo también estaba preocupado, al parecer tampoco podía dejar mirar a los pequeños- el rey subió la mirada encontrándose con la azul de su amigo, Legolas lo miraba de reojo, con preocupación. El elfo bajó la vista hacia el pequeño, se notaba preocupado, especialmente por que no levantaba la cabeza y estaba renuente que alguien a parte de su prima u hermana lo tocara.

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Ariel estaba conciente de las personas a su alrededor, sabía que estaban preocupadas por ellos, además que la incomodidad empezó a surgir de un momento a otro, pero no podían aclara las cosas ahora. Como dijo Gandalf -no era el lugar indicado, menos con tantas miradas rodeándolos. Llamaban demasiado la atención, especialmente ahora, es que parecía como si nunca hubieran visto a unos niños. Ariel trataba de disimular que no le afectaban las miradas que en ese momento tenía encima pero tenía que demostrar todo lo contrario, por los niños- la chica suspiró- de repente odiaba ser la fuerte, según Haidée- Ariel giró la cabeza mirando a su prima, no se veía muy bien que digamos, estaba pálida y sus ojos rojos, pero no quería aparentar debilidad. Esa faceta no se la conocía, Ariel se acercó un poco más a la niña.

-Haidée- dijo en un susurro mientras esquivaban algunas personas que se atravesaron y se acercaba a la niña de nuevo -¡Haidée!- Volvió a llamarla, la niña centro su mirada en sus facciones, estaba asustada- Haidée- dijo finalmente pero más calmada, a esto su prima la miró de medio lado- no te sientas mal- dijo Ariel a lo que la niña bajó la mirada- dijiste lo que yo incluso no pude decir, no te lo guardaste, aunque fue bastante fuerte- a esto Ariel le dio una sonrisa de medio lado, Haidée bajo la cabeza.

-Espero que no se hayan molestado- dijo mientras evitaba que la empujaran, pasando por el lado de un guerrero. Pero al tratar de esquivar a otra persona, choca sin querer contra una hombre que la miró acusadoramente cuando bajó la mirada al ver quien había chocado contra el.

-Lo siento mucho -dijo Haidée haciendo una reverencia, pero la cara del sujeto no cambió de faceta. Haidée solo bajó la cabeza reanudando el paso, pero al parecer el guerrero no quería dejarla ir ya que no se movió impidiéndole el paso, pero en ese momento Legolas llegó tomando su mano sacándola de la incomoda situación, al mismo tiempo que miró al guerrero con ganas de matarlo. Haidée tragó saliva.

-"Esto se estaba complicando"- pensó la niña mientras que el elfo hizo una reverencia de mala manera sin quitar la mirada del hombre mientras sacaba a la pequeña del tumulto.

Ariel a esto solo miró de reojo, algo incomoda- esto se estaba saliendo de lugar- suspiró mientras acomodaba al niño en sus brazos cuando una mano se apoyó en su hombro.

-Vamos pequeña, es mejor que salgamos de aquí lo antes posible- susurró Aragorn mientras la incitaba a caminar de nuevo. Ariel solo asintió mientras que los hobbits miraban de reojo a todos los invitados- Ariel suspiró- en realidad los que mas desconfiaban eran los hombres, los elfos, generalmente se inclinaban como saludo ante ella, aunque algunos dudaban, eso se podía sentir. Pero con todo lo que ha sucedido y lo que está pasando con los ataques, no era para menos que desconfiasen.

Estaban pasando por una pared donde Ariel tuvo que bajar a Aarón o no podían entrar por el diminuto espacio que había dejado entre los invitados y el muro. Lo tomó de la mano para poder llegar al otro extremo mientras que Aragorn hacía espacio para que los niños pasaran. Ariel miró hacia atrás viendo como Legolas le hacía paso a Haidée y en el momento en que iba a pasar por otro tumulto de gente para poder salir de llenó con Aarón del enorme lugar. Una punzada empezó a atacar su cabeza. Paró de un momento a otro haciendo que el niño la mirara, empezó a respirar más rápido recargándose momentáneamente en la pared.

-¿Ariel? -dijo el pequeño ya preocupado por el semblante pálido de su prima… -¿Ariel?- repitió de nuevo el muchacho, a lo que la chica se apoyó con la mano alejándose de la pared para mirar al niño, mostrándole una semi sonrisa.

-Estoy bien- dijo en un murmullo- solo fue el encierro- mintió, pero otra punzada la hizo ceder y apoyarse nuevamente en la pared, a esto Aragorn ya se había dado cuenta, sin más se acercó a la niña.

-Ariel- le dijo mientras tomaba a la niña de la cintura y la acercaba para colocar la mano en la frente de esta- estás ardiendo en fiebre-dijo preocupado, Ariel solo negó con la cabeza.

-Voy a estar bien, no es nada- dijo la niña pero Aragorn no estaba convencido, las mejillas estaban sonrojadas y de a poco su frente se empezó a perlar de sudor.

-No mi niña, no. Estás mal, debo llevarte a la cama- pero en el momento en que el guerrero la iba a tomar en brazos, un pequeño sollozo lo saca de su acción al ver al niño con las manos en los oídos y de cuclillas a su lado.

-¿Aarón? -Dice el guerrero pero el niño mueve la cabeza de un lado a otro.

-Dígales que se callen por favor- dice el pequeño a lo que Aragorn se acerca a él tomándolo de la cintura. En eso el guerrero se da la vuelta al ver que Legolas también sostiene a Haidée que respira agitadamente mientras se toma la cabeza con las manos. Sin más Aragorn alza al niño en brazos y se da la vuelta para ver que Frodo y Sam tienen a Ariel abrazada.

-¡Legolas! -dice el rey -¡hay que sacarlos de aquí! -termina diciendo el guerrero mientras toma a Ariel en brazos. Con los dos niños a cuesta y con los hobbits por detrás el guerrero apresura el paso para salir del enorme Salón. Legolas va detrás de él mientras aferra contra si a Haidée que esconde la cara en el cuello de este, mientras se toma la cabeza.

A medida que iban pasando por entre la gente, varios de estos se daban vuelta para ver que sucedía, muchos de ellos en desconfianza, pero la mayoría de los elfos preocupados, especialmente Aratan y Anardil al ver que sus amigos trataban de salir del Salón con los niños a cuesta. Se miraron poniéndose en marcha ya que no les gustó en lo más mínimo el ver que varios de los guerreros de Harad se acercaban a ellos, se perdieron entre la gente.

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No podía ser cierto, la cabeza le daba vueltas y las palabras se amontonaban una tras otra, era un bombardeo el cual solo tenía un propósito, volverla total y completamente loca. Ariel se dejó caer en el hombro del guerrero que al ver su reacción, solo aceleró el paso preocupado.

Legolas no estaba de más, también susurraba palabras en elfico, para que la pequeña se calmase, pero era inútil, parecía que a cada paso la niña sufría, como si le estuvieran arrancando el alma del cuerpo. Ella de todos modos intentaba disimular, pero las lágrimas delataban su estado.

-Que se callen, por favor, que no hablen más- decía entre gemido y lágrima, mientras que el Eldar la atraía más contra el.

-Tranquila angelito, ya vamos a salir, por favor resiste- decía Legolas pero no podía acallar el dolor que en ese momento también sentía al tener aquella criatura en ese estado en sus brazos.

-Aguanta Ariel, aguanta por favor- le decía en un murmullo el rey de Gondor, mientras veía que ambos niños se retorcían en sus brazos. En un momento dado la enorme puerta estaba ante sus ojos, pero cuando iban a salir una fuerte voz lo detiene, a ambos. Legolas entrecierra los ojos al ver dos hombres de Harad en la entrada, Aragorn lo mira al igual que los hobbits que se pusieron instintivamente en posición de defensa.

-¡Mi señor Aragorn! -Dice con cinismo Hyarmendacil- tan rápido se va de esta reunión ¿hay algún problema? -Le dice el guerrero mientras se encuentra a unos metros de Aragorn abriéndose paso entre la gente que se despeja dejando una abertura entre la entrada y el centro de la pista de baile, el cual quedó vacío de inmediato a la fuerte y escalofriante voz del rey de Harad.

¿No me diga que nos abandona tan rápido? -Replica el sujeto mientras dos hombres de su confianza se acercan a cada lado de él. En eso Aragorn ve a Legolas y asintiendo ambos se dan la vuelta, enfrentando al rey que los miraba con un supuesto asombro al ver a los niños en brazos de los guerreros.

-¿Qué se le ofrece, Señor Hyarmendacil? -Dice despectivo el montaraz- Lamentablemente no puedo atenderlo ahora, ya que debo llevar a los niños a dormir, no creo que sea inconveniente llevar a mis "sobrinos" a la cama- dice Aragorn con apego y sobriedad.

-¿No sabía que tenía sobrinos, mi Señor? Solo un hijo- el hombre alzo la barbilla- Pero la existencia da varios cambios en esta era de paz, incluso la presencia de nueva vida- a esto el rey muestra una media sonrisa, al igual que los guerreros que estaban a su lado -¿son hijos de algún hermano quizás o amigo? Pues no los había visto nunca por estos lados- dice el rey acercándose a Aragorn, que ya Ariel veía que se lanzaba encima del sujeto. La niña se aferró más al montaraz, estaba temblando, esto lo notó Aragorn y sin más solo se dignó a contestar moviéndose para que el rey de Harad no se acercara tanto.

-En realidad, son hijos de un amigo, con los que mis días de ser capitán de los montaraces tuve el honor de conocer, lamentablemente, ellos fallecieron. Hace poco que los niños llegaron a nosotros, por eso no los había visto Señor Hyarmendacil- explico Aragorn no muy a gusto de decir esa mentira, pero no podía arriesgar a los niños. A esto Ariel se enderezó un poco ladeando tímidamente la cabeza para ver al hombre que sin ningún tipo de discreción, fijó su mirada en ella. Ariel solo pudo sentir un escalofrío, pero no se dejaría intimidar.

-Señor Aragorn, baje me por favor- dijo en un susurro la niña para el desconcierto del montaraz.

-¿Estás segura Ariel? -dijo el guerrero mirándola preocupado, mientras que la niña solo asentía. Sin más Aragorn la fue bajando de a poco y Aarón aprovechó de igual manera de bajarse, pero tomó la mano del guerrero, el cual solo sonrió al gesto, pero no lo soltó.

La niña se dio la vuelta por completo encarando a los hombres, que solo alzaron la ceja, para su desconcierto, ya que pensaron que la niña no estaría bien. Ariel entrecerró las cejas y luego miró de reojo a Legolas que sostenía a Haidée que también miraba de reojo a los sujetos, luego miró a Aarón, tampoco estaba feliz, más los encaraba de igual manera. Ariel sintió como Aragorn se erguía lentamente sin dejar de mirar a los haradrim.

-Vaya- interrumpió Hyarmendacil- es una niña muy bella, tiene cierto parecido con usted, si me deja admitir, Señor Aragorn, parece su hija- a esto Ariel se cohibió un poco, ya era como la sexta persona que le decía lo mismo. Aragorn solo colocó una mano en el hombro de Ariel.

-Su padre era muy cercano a mí, sabe bien que la gente de Númenor nos parecemos bastante unos con otros- le replico Aragorn, mientras apretaba levemente el hombro de la pequeña. Ariel solo asintió levemente y le tomó la mano mientras aún estaba de espalda contra él.

-Si eso es cierto- el rey de Harad se inclino- es un placer conocerla pequeña dama- dijo en un gesto el hombre mientras no quitaba la vista de Ariel, la cual solo hizo una reverencia, aceptando el saludo.

-El gusto es mío, Señor- dijo levemente, pero firme, levantando tenuemente la mirada. El hombre solo sonrió, para luego colocar la mirada en el pequeño.

-¿Es su hermano? -Pregunto despectivamente el hombre, a lo que Aragorn, afirmó un poco más fuerte la mano del niños que miró al mismo tiempo a Ariel la cual solo asintió. Aragorn vio el gesto.

-No, es su primo- dijo el montaraz, haciendo que el niño se parara al lado de Ariel la cual tomó la mano del chico- su nombre es Aarón- el niño solo hizo una leve reverencia ante el señor, más no dijo nada.

-Sí, ya me lo imaginaba, pues se parece más a la pequeña que sostiene el príncipe Legolas. A esto el elfo aferró un poco más a Haidée que solo suspiró, cuando la mencionaron. Haidée sabía que no podía hacerse la cobarde en ese momento, si aquel sujeto quería intimidarlos, ella no se dejaría hacer, menos con alguien de esa energía, le daba escalofríos solo mirarlo a los ojos, la niña suspiró.

-Señor Legolas- dijo la pequeña, el elfo se volvió a mirarla- estaré bien, puede bajarme- pero los ojos de la niña irradiaban miedo, Legolas se negaba dejarla en ese estado. Haidée se dio cuenta y por un impulso o sin saber el por que, solo para reconfortar o darle a entender al elfo que no le pasaría nada, de un movimiento algo inesperado por el Eldar, la niña lo abrazo, inundando a este de violetas. El elfo sonrió, la pequeña olía a violetas, el la aferró más hacia el recordando el peculiar perfume de la criatura, cerrando los ojos.

-Estaré bien- se escuchó en un murmullo, a lo que Legolas no se pudo resistir. La fue bajando de a poco a medida que deshacía el abrazo, para cuando la dejó tocar totalmente el piso, le besó la frente y le sonrió gentilmente, a lo que Haidée le devolvió la sonrisa para ir donde sus primos. Legolas la siguió con la mirada, para luego unirse a ella al lado de Aragorn.

A esto el rey de Harad sonrió más ampliamente- pero miren nada más, si son tres pequeños, es un placer- terminó el guerrero mientras una luz que inquietó de sobre manera a los niños se asomó por los ojos del hombre- ¿no me diga que los tres son hijos de su amigo?- sacó de repente el sujeto- pues a mi parecer no se asemejan mucho, solo algunas facciones.

-En efecto- interrumpió Legolas- los niños son de distintos padres, yo fui muy amigo de los padres de Haidée y Aarón. Por casualidad supimos un día que ellos eran primos, cuando los presentaron como tales- dijo altivo y seguro el elfo.

-Vaya, supongo que ahora están bajo su tutela- dijo Cemendur uniéndose a la charla, a lo que el elfo iba a hablar. Pero fue interrumpido por una suave, pero fuerte voz que salía de un extraño del Salón.

-Están bajo mi tutela, Señor Cemendur- dijo Elrond que se asomaba entre la masa de presentes que escuchaban atentamente la conversación- ahora los niños, son parte de mi familia- afirmó el medio elfo, mientras que Arwen aparecía junto a Glorfindel y sus hermanos.

Todos los presentes entraron en murmullos y conversaciones secretas, ya que hacía tiempo que el Señor de los elfos no daba palabra alguna, que no fuera de protocolo o deberes políticos –sociales al Rey de Harad y sus acompañantes. Desde que se había formado la alianza, entre ambos países solo esos temas eran su prioridad. Hyarmendacil y sus acompañantes, dieron una reverencia a Elrond el cual solo movió levemente la cabeza, por educación.

-Mi Señor Elrond, es un placer verlo después de tanto tiempo- dice el rey de Harad asintiendo con la cabeza- como siempre todo está de maravilla, especialmente la hospitalidad, aunque es una lástima el que nos reunamos en días tan oscuros y de desconfianza- esto lo dice serio con la mirada acusadora. Lord Elrond suspira y sonríe, algo que descoloca al guerrero.

-Aunque en sus palabras, hay verdades, de igual modo, estos días tan aciagos, traen maravillas y sorpresas, especialmente noticias de amigos y reencuentros inesperados- a esto Elrond se acerca junto a sus hijos a Aragorn y a los niños -¿creo que ya conoce a los niños lo suficiente, Lord Hyarmendacil? -A esto el rey solo asintió- Es tiempo que los pequeños vayan a la cama- a lo que la mayoría asintió.

-Si me permite, Lord Elrond -interrumpió el guerrero- podría decirme ¿Quiénes fueron los padres de los pequeños? Las facciones se me hacen conocidas, a lo mejor los conozco- a esto todos se miraron algo desconfiados- no veo que sea problema, a menos que no sean de agrado el nombrarlos- a esto Lord Elrond miró de reojo a los niños, para luego alzar la mirada.

-No creo que sea conveniente el hablar de sus padres en este momento, ya que los niños han perdido recientemente a su madre, además que hace poco han sido atacados por las tropas de orcos que ahora andan por Arda- dictó solemne el Señor de los elfos dejándoles en claro que no había nada que discutir.

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La tensión era bastante en ese momento, más con tan grandes Señores viendo la platica, muchos no se entrometían por la razón de que cualquier comentarios fuera de lugar podría provocar un mal entendido. Que mal entendido, seamos francos, los ánimos estaban que estallaban, especialmente con lo de las invasiones y el que cada uno dudara del otro no ponía muy ameno el encuentro y la conversación.

Ariel pensaba que estaba en una olla a presión, en cualquier momento podía estallar y los pedazos le llegarían a cualquiera. La niña miraba a cada integrante del pequeño grupo que se formó, justo a la salida de la enorme habitación, la niña exhaló con un dejo de dolor en su rostro.

-Estaba segura que esto se iría complicando cada vez más y no era para menos el hecho que también, las molestias en su cabeza no cesaban, las de sus primos tampoco, por que más que mal, como dijo Gandalf, estaban conectados. ¿Cómo sucedió? Ni la mas remota idea, el solo hecho de ser ellos, suponía la niña mientras su mirada vagaba entre la escena del Rey de Harad, con Lord Elrond, la tenebrosa mirada que daban los guerreros del desierto y el nerviosismo de sus primos, la tenían totalmente descolocada. Si seguían en ese lugar iba a gritar y se llevaría a sus primos consigo, además que estaba haciendo un esfuerzo adicional. Si, por que había descubierto como bloquear momentáneamente los malditos comentarios que ahora deberían estar cuchichiando entre cada invitado del lugar, Frodo le había preguntado a Haidée si escuchaba sus pensamientos y la niña al final dijo que no y eso era por ella. Ariel cerró los ojos, no es que se sintiera orgullosa por el logro, la había costado un montón y si tenía un poco más de experiencia que sus primos y podía bloquearlos momentáneamente como para no delatarse completamente, lo haría, aunque los sesos le salieran por las orejas.

Pero sabía que no duraría mucho. Ariel alzó la mirada, la jaqueca había aumentado, enormemente y lamentablemente los murmullos se hacía cada vez más claros. eso le consta, por que además de empezar a escucharlos ella, podía sentir el dolor y el no saber que hacer de sus primos que la miraban de reojo. En eso, sin duda alguna, Ariel entrecierra los ojos al escuchar una voz que no le agrada de ninguna manera, especialmente por lo fría y áspera. La niña empieza a buscar por el lugar el dueño de esos pensamientos, oscuros, vengativos y de avaricia, jamás había sentido así. En eso Ariel alza la mirada hacia el frente encontrándose con los ojos de Cemendur y Hyarmendacil, que no la dejaba de observar.

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-Lo siento Elrond pero, quiero saber el origen de los niños, ya que la energía que sentí hace muy poco en el comedor, no fue para menos desapercibida por todos los presentes- a esto el rey de Harad hizo un ademán para que varios de los invitados acrecentara su suposición,-me extraña el ver a unos niños con tanto desplante de poder- dijo el sujeto mientras otros se acercaban, esto se estaba saliendo de una conversación apacible.

-No tiene nada de extraño que los niños manifiesten ciertos dones. Todos aquí presentes, tiene ciertas características que los hacen especiales y diferentes, unos con otros. Los pequeños no son la excepción- dijo el Señor de Rivendell que fue respaldado por algunos altos elfos que se acercaron a él.

-Eso lo entiendo perfectamente, pero me incomoda el que niños "humanos" manifiesten ese tipo de energía, es extraño por que se que hace mucho tiempo solo existió una raza que podía manifestar tales dones, aunque eran pocos, se distinguían perfectamente de los demás hombres- a esto Hyarmendacil alzo la vista- creo que aquí todos los presentes saben a quienes me refiero, lamentablemente dejaron un muy mal recuerdo de su existencia.

-Le aseguro, Señor, que estos niños no son lo que usted manifiesta, se lo puedo afirmar. Más si solo los juzga por sus dones, yo también puedo dudar de algunos presentes- a esto hubieron varios murmullos- pero no lo hago- aceptó de inmediato- por que valoro el juicio, el honor, la honestidad y la buena dignidad de todos los presentes, además que sería algo imprudente- esto lo dijo recalcando la palabra- el delatarse entre estas paredes, ya que no saldría bien librado, antes de eso, sería juzgado por sus acciones y el por que y me temo que mi gente no pierde movimiento alguno de ello, lo que abarca a todos por igual.

-¿Nos está amenazando, Lord Elrond? -Dijo con sorna el rey de Harad, mientras venían como algunos soldados de este se arremolinaban en torno de él.

-No es una amenaza, es una advertencia y además estamos entre amigos, es una conversación de palabra y social, como lo requieren estos días. Solo lo pongo al tanto Hyarmendacil , al igual que a todos, sin excepción- Elrond mira a todos los presente- se dice que no hay que faltar a la palabra, cuando de alianza con los elfos se trata- a esto la mayoría asintió. En eso habían llegado Eomer, Boromir, Faramir y el príncipe Imrahil que se colocó al lado de los gemelos que estaban cerca de su padre y Arwen que miraba de reojo a los niños los cuales no tenían buen aspecto.

-Eso lo tengo bastante claro, más no sería extraño que nos estuviera ocultando algo-. A esto varios elfos lo miraron enojados y renuentes a creer que un humano le haya osado hablar a si al Señor de los elfos.

-Me tiene sin cuidado lo que piense de mi o desconfíe de mis actos, soy bastante juicioso y se cuando las palabras actúan aún más fuertes e hirientes que las mismas acciones y le digo Señor, que lo que pase en mis terrenos no es de incumbencia de ningún ser vivo que no este ligado y relacionado con migo y este lugar.- Dijo indignado el moreno.

-Eso pone más en duda a lo que sospecho ampliamente- el rey se irguió- esos niños son una amenaza- sentenció a la mirada de todos y la furia por parte del grupo de la comunidad y compañía.

-¡Nada respalda sus palabras Hyarmendacil! -interfirió Glorfindel al escuchar semejante estupidez- son solo unos niños, no entiendo a donde quiere llegar- espetó el Noldo.

-No pretendo llegar, Lord Glorfindel, estoy más que seguro que esas criaturas- dijo el rey apuntando a Ariel que había fruncido las cejas y Haidée tomaba fuertemente la mano de su hermano que se recargó contra ella- no tengo dudas de que son descendientes de "Annatar" (Quenya, "Señor de los Dones" señor de la Tierra) - Aquí quedó la tendalada. Al parecer ese nombre no era muy bien recibido, además que hacía tiempo no se escuchaba, pero el efecto seguía siendo el mismo, muchos de los elfos presentes se incomodaron y de igual modo miraron a Hyarmendacil como si quisieran matarlo. Elrond alzo la mirada furioso y Glorfindel ya estaba que se echaba sobre aquel sujeto.

-¿Cómo te atreves a decir eso?- dijo en un tono bastante duro el Eldar -no tienes escrúpulos o moralidad al decir ese nombre en este sitio, especialmente al decir semejante sandez- Le espeto Glorfindel mientras que el rey reía cínicamente.

-Todos bien saben que los descendientes de esa criatura, están maldecidos por los Valar, desde que traicionó su confianza y la de Celebrimbor y los Gwaith-i-Mírdain y todos aquí presentes saben cuales son sus características, especialmente las de sus habilidades hereditarias- Hyarmendacil miró severamente a los niños- ellos encajan perfectamente en esas características- dijo acusadoramente el guerrero.

-El hecho que los niños tengan algunos poderes mentales o expandan energía por su desequilibrio emocional, no los acusa o los declara que son de esa descendencia- dijo firmemente Aragorn con los puños blancos de rabia- lo niños no están maldecido, menos son unos asesinos para que los acuses de esa manera- dijo eufórico el rey de Gondor, la tensión iba creciendo cada vez más.

-Esa niña- apuntó a Ariel- tiene un tipo de energía muy extraña, muy desconcertante. El ambiente cambió de sobremanera cuando se desequilibró emocionalmente, incluso llegó a ser espeso. No fui el único que la sintió, además que está inseguro, está muy propensa a que pueda caer en la oscuridad, si es ya no está en ella y este manipulando a su antojo- a esto Legolas fue retenido por Gimli que lo miraba preocupado pero amenazadoramente dispuesto a que ese sujeto se atragantara con las palabras. Más, sabía de lleno que no podían empezar una disputa, no en ese lugar estando como está, es un riesgo- al igual que la otra mocosa- esto lo dijo mirando también a Haidée, la cual solo entrecerró los ojos para su descontento. -Son una amenaza, estoy más que seguro que no le son indiferentes al mal que esta creciendo en este momento en la Tierra Media- este comentario alteró a varios de los presentes.

Ariel estaba más que asombrada por las duras palabras del hombre. Era increíble que lo dijera como si nada. Pasó la vista por el tumulto de gente. No le gustó nada como la estaban viendo a ella y a sus primos, esto estaba fuera de control, la niña sintió un escalofrío hasta que pudo notar esa mirada sobre ella, una vez más.

-¿Qué le pasaba a ese hombre? -se dijo Ariel- no entendía ¿que tenías monos en la cara, al parecer? además que no le gustó nada el comentario, el no tenía derecho alguno de acusarlos. Ariel en vez de rehuir la mirada la enfrentó, a esto el hombre le mostró una sonrisa cínica, a lo que Ariel alzó las cejas, de no saber que se proponía.

-Yo se…qué eres…yo se…que haces aquí…

Ariel escuchó claramente esas palabras dentro de su cabeza.

-Sé que me escuchas…niña…se que tienes habilidades, sobre humanas…

A esto Ariel se contrajo un poco, el sujeto le estaba hablando mentalmente como si nada, como si el siempre lo hubiera hecho y sabía…Sabía sobre sus…

-Qué no te sorprenda…se que tu y tus primos…tienen unos "dones" especiales, mejor dicho…son hijos de la más pura energía que podría existir en esta tierra…

-¿La más pura energía? -Pensó la niña -¿no que eran demonios y esas cosas…? -a lo que sintió una risa- el sujeto se estaba riendo ¿de ella? No había nada de gracioso- se dijo- a lo que el hombre calló, pero aún con una sonrisa en sus labios.

-¿Aún no sabes lo importante que son ustedes? No saben cual valiosa es su existencia ahora, especialmente por lo que está a punto de ocurrir- Ariel tragó saliva, esto no estaba bien, que tenía que ver ella y sus primos con todo lo que dijo aquel sujeto- en eso ve como el hombre asiente y clava su mirada en Aarón. Ariel lo mira de reojo para luego voltearse de lleno al ver que el niño empezó a sujetarse la cabeza entre sus manos, volvió la mirada al guerrero que no dejaba de ver al niño.

-Son unos demonios…hijo de la maldad…sus padres debieron sufrir por darlos a luz…

Aarón se retorcía negando con la cabeza una y otra vez.

-Ellos no saben- dijo el niño- no saben nada- se repetía en un susurro a esto Ariel estaba incomoda.

-¿Qué estaba haciendo ese sujeto? es un estúpido- pensó Ariel mientras veía que Haidée miraba preocupada a su hermano que no dejaba de temblar.

-¡Lo estaba haciendo a propósito! -se dijo- es un maldito- en eso Ariel iba a interferir, pero en un desplante y alza de voz por parte de los presentes, se escucha el ruido de varias copas rompiéndose y una exclamación general se hace notar acallando los miedos en un profundo silencio.

¡HIJOS DE DEMONIOS…MONSTRUOS…DEBEN MORIR… MAL NACIDOS!

Los cuchicheos y los susurros se hicieron insoportables, hasta que la paciencia tuvo su límite, especialmente cuando los sentimientos estaban involucrados.

-¡YA BASTA! -Se escuchó en el tenso lugar, hubo una exclamación por parte de los invitados que se miraron asustados y luego fijaron la mirada en los niños y otros en las enormes mesas que habían en el lugar, asustados miraron lo que parecía una pequeño riachuelo de vino que se desplazaba por los blancos manteles antes llenos de copas copadas de este líquido. Ahora todo desparramado con fragmentos de vidrios por doquier.

-¡NO TIENEN DERECHO, NO SABEN LO QUE OCURRIÓ!

Se escuchó decir en la enorme habitación, todos los presentes fijaron su vista en la pequeña figura que se sostenía la cabeza entre las manos, temblando de miedo y de furia. Se hizo un silencio general el cual todos estaban expectantes y algunos con miedo al ver la tremenda masacre por parte de las distintas copas que había en la mesa, ahora no quedaban ninguna.

-Sabía que no eran de confianza- dijo el rey de Harad mirando al niño- eso prueba lo que he dicho, esos poderes no son los de un niño normal. Nadie que no sea humano puede hacer explotar los objetos de esa forma- el hombre miró severamente a Aarón, el cual tenía los ojos cerrados. A esto los hobbits se colocaron entre los niños y el hombre, asombrando a los presentes. Ariel se acercó a Aarón hincándose enfrente de él.

-Aarón- dijo en un susurro la niña, el pequeño movió negativamente la cabeza de un lado a otro, la niña tomó sus manos sacándolas de la cabeza.

-¡Ellos no saben, no tienen idea de lo que ocurrió! -dijo el niño con una voz de tristeza -¡ellos…ellos dieron su vida…su vida por nosotros y los tratan como monstruos! -El niño eleva la cabeza con furia en sus ojos mirando a todos los presentes- Ariel solo baja la cabeza, sabía que esto iba a suceder, la niña cierra los ojos.

-¡NADIE SABE AQUÍ POR LO QUE TUVIMOS QUE PASAR…NADIE TIENE DERECHO DE DECIR NADA SOBRE MI FAMILIA…LOS MOSNTRUOS AQUÍ SON USTEDES…!

Gritó Aarón con furia mientras algunos recelosos lo miraban fortuitamente desconcertados.

-No detendría a su primo, no lo haría- pensó la niña mientras miraba el suelo. Haidée se iba a acercar pero el niño negó de nuevo con la cabeza, se quitó bruscamente las manos de su prima y retrocedió, aún mirando a los presentes.

Legolas estaba angustiado con la mirada del niño al igual que Aragorn, el Eldar intentó acercarse, pero el niño se alejó aún más subiendo y bajando el pecho en son de cansancio. Sabía que sus sentimientos habían estallado al igual que su poder y eso lo había agotado, pero no se dejaría avasallar por unos hombres que pese a que pudieran ser los más altos nobles de ese lugar, llegaran a pisotear a sus padres, a su familia así como así.

-Aarón- dijo en un murmullo el elfo, a lo que el niño no lo miró solo entrecerró más los ojos, para luego empezar de nuevo con los murmullos en su cabeza el niño de nuevo cerró con dolor los ojos para luego alzar la vista mirando la semi sonrisa de los hombres de Harad y al rey de este.

-¡No puedes hablar de esa forma chiquillo, estás insultando a todos los grandes Señores de estas tierras, más si piensas que puedes salirte con la tuya por tener a algunos de los grandes Loores de esta casa bajo tu poder. Déjame decirte que no saldrás con vida de este lugar! -dijo con sorna.

-¡CALLA HYARMENDACIL! -Gritó de repente Elladan ya emputecido por el desplante de descaro que tenía el hombre para con los niños -¡NO TIENES DERECHO A ACUSARLOS O LEVANTAR CUAL PREJUICIO CONTRA ELLOS! -Le llamó la atención el pelinegro que era detenido por su hermano que también miraba acusadoramente al guerrero.

-Se está pasando, Señor- dijo con voz seria Elrohir- está faltando el respeto y diciendo calumnias sobre mi padre y mi gente, por no decir el de todos los presentes.

-¡No tiene pruebas, rey de Harad!- interrumpió fuerte y calmo Gandalf pasando entre la gente- el solo hecho de que los niños hayan manifestado un descontrol en sus poderes, no le da la autorización de levantar falsas calumnias contra ellos, menos el de acusar a los muchos presentes que estamos bajo su poder, eso incluyéndome a mi. A menos que creas que tres niños puedan tomar como una marioneta al más alto señor de los Elfos y a un Istarí! -Dijo severamente el mago a la vista de todos. Gandalf estaba más que decidido a bajar los humos, sabía de antemano que propia maldad estaba ante sus ojos y quería adueñarse de los niños a como de lugar y lo mejor en ese momento era la cizaña de la duda.

-¡No retractaré nada de lo que he dicho. Esas criaturas lo único que traerán es devastación, como lo hicieron sus descendientes¿Díganme si me equivoco? no saben de donde salieron ¡Es mentira el que conozcan a sus padres! -Dijo acusadoramente el guerrero mientras se murmuraban cosas por la enorme habitación, los niños no son de confianza.

-El que no es de confianza es usted Señor- espetó rápidamente Eomer ya harto de las injurias del hombre- los niños no son amenaza alguna, para nadie y yo soy fiel del conocimiento que tiene Aragorn y Legolas la decir que conocen a sus padres, pues yo también conocí no hace mucho a su madre que en paz descanse- dijo el rey de Rohan interrumpiendo la prorroga indeseada del rey de Harad, este sonrió con ironía.

-Ariel pensó en ese momento - ¡en que estarían pensando, para haberse metido cada rey, guerrero, enano, hobbits para mentir tan descaradamente por ellos!- la niña dejó de respirar un momento al ver que los soldados la miraban de reojo. Les devolvió la mirada, haciendo que estos se dieran vuelta.

-Entonces- espetó con cinismo el guerrero del desierto- no hay por que ocultar el origen y los nombres de los padres, si no son, lo que no tengo duda alguna de quienes pueden ser descendientes ¡entonces digan lo contrario, revelen los nombres! -dictó tajantemente el hombre para el disgusto de todos, más cuando Boromir iba a echarle la bronca, fue interrumpido de improviso.

-¡Usted no tiene derecho a saber los nombres de mis padres! -Se escuchó fuerte y claro. Haidée se alzaba segura con Aarón abrazado a ella y Ariel a unos metros, cerca de la enorme puerta -¡No tiene derecho de saber ni siquiera de donde es mi familia"… después del descarrile de palabras, blasfemias y maldiciones que habló de ella! -En eso todas las miradas se posaron en los niños ¡no tiene vergüenza!- siguió enojada para el desconcierto de los presentes-¡ni que fuéramos invisibles, se larga hablar de nuestra vida y coloca palabras en la boca de los demás para poder dar acierto a "sus" verdades, a "sus" miedos y "sus" inseguridades, llevándose a los demás! -Ariel volvió la cabeza asombrada a las palabras de su prima.

-Y creía que yo era la cabezota de la familia- pensó con una ceja levantada.

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¡Me encanta. Me encanta Haidée, a pesar que es una bocaza de primera, dice la cosa cara y raja¡Genial, increíble! hay pocas personas así ¿no? Pero bueno todos entraríamos en conflicto si fuésemos así de sencillos y transparentes. jojojojojo, que se le va hacer, y aquí se me alargó la historia no se de donde salió, pero salió y eso que la soñé, tendrán que aguantarse no más para la primera batalla, que rayos, si yo misma estoy algo extrañada por donde tomo camino este fics, pero bueno un beso a todo y gracias por aguantar me; p

¡Ahora los review!

Ieliania Greenleaf: ¡Perdón amigui! Pero no tendremos orcos, aún, no se como me pude chantar 40 hojas de un tirón, no me preguntes como, pero pasó y esta cosa se alargó más de la cuenta, jejejejeje, en la noche pongo el otro, y si tienes razón algunas personas no miden las palabras, pero a mi me gusta así, y vas a tener que seguir aguantando por que pone muy calurosa esta conversación, especialmente cuando salen a relucir ciertos "dones" jejeje, espero te guste el capi, besos, Namarië.

Morning: o KeLpIeenoch, jejejeje el otro es más fácil de recordar, hola ¿como estas? Espero que bien, gracias por seguir por estos lados, es genial leerte y bueno no te creo maricón y esas cosas y si lo fuera no tendría nada de malo, pero se que no lo eres, y bueno sorry por que no te gustó la respuesta pero, en mi pequeña sección que coloca esta pagina me describe muy bien, pero bueno gracias por el review, te estaba extrañando un beso y espero te guste este capi¡actualizare pronto besos! namarië.

"M": Siempre tan puntual, hola, espero que estés bien, yo aquí ajetreada, pero dándole duro, y si me gusta hacerlos sufrir pero como veras, ahora ellos serán los que tomen el mando, ( jejejejejejeje cara de mala) algún día debían desquitarse no? Y ya veras a un enojado Legolas, lo prometo, besos y gracias por el review, Namarië.

Isil: ¡Gracias! Si se que yo también estoy algo desaparecida, pero las cosas aquí no perdonan mucho, así que no hay mas que contar que este atolladero ya se volvió algo pesadito y hacía tiempo que no te vei por eso te coloque perdida en acción ;P jejejeje pero bueno, espero que me sigas aun : HADA LLORA: por que sin mis amigas y lectoras que haría yo, que dramática, pero te agradezco que aún me sigas por estos lados, un beso y espero te guste el capi, el otro viene en camino , un beso Namarië.

Ely-chan: Amiga mía de mi, yo se que tu nunca me dejarías, eres una de las lectoras que mas estimo por que me dejas los tremendos pasteles de comentario, jejejeje, eres genial, de veras y gracias siempre por los acotaciones y a quien no le gustaría tener a cierto elfito de hermano, pero lo necesito , lo reclamo como padre, o si no esto no funciona, especialmente al final por que va haber una batahola con quien se va a quedar con los pequeños, especialmente por el próximo casamiento… ¡UPS/O. O / yo no he dicho nada, metí la pata… metí la pata, borra eso: HADA se pone a silbar: fiu...fiu…fiu...mira el pajarito¡hay! Se me salió la bocaza, jejejejeje pero de veras que lo necesito como papito, y no te compliques con lo de los reyes, mira que más adelante explicaré quien o quienes están a cargo de sus reinos por ahora y lo otro deben estar toditos ya que es un Concilio de toda la Tierra Media, creo que por ahí escuche lo que llamaban el Concilio Blanco o algo por el estilo, pero bueno esta cosa es mundial, por eso están toditos de todos, inclusos los espesos ( como el rey de Harad).

Gracias de nuevo por aguantarme, de veras y por seguir a mi lado, que emocionante ¿no? Pero bueno, un beso, abrazos y gracias de veras, nunca más digo que no me lees y aguántate un poquito más que va a llegar lo bueno, aquí van a ver lo que son capaces unos "simples niños" jejejejeje, una pregunta, se verá mal si coloco lemon? Jejejejeje¿medita lo he? Un beso, Namarië.

layla kyoyama¡Tú ¡linda, preciosa y adorada lectora¿Cómo estas? Espero que bien, pero bueno por fin te leo por estos lados de nuevo¿estaba ocupada o algo por el estilo? A lo mejor yo fui la desaparecida, jejeje sorry, Y pido disculpas pero como me salio tan larga la historia tuve que cortar, no sabes cuanto hay que batallar cuando la imaginación te dicta y dicta cosas de la cabeza, increíble ¿no, pero bueno, no desesperes por lo de los poderes que aún no defino quien con quien, pero cuando empiecen las clases se van a definir mejor, por ahora es un caos y eso es entretenido, aunque veras que algunos van a definirse más que otros, un beso y gracias por dejarme tu amado comentario un beso y no desesperes , pronto pondré el próximo capi ,a lo mejor en la noche y nos veremos todos en una contienda con los chicos feos, nos leemos Namarië.

¡GRACIAS A TODOS POR SUS REVIEW Y NOS ESTAMOS LEYENDO, PRONTO!

¡DEJEN TOMATITOS, QUE TENGO HAMBRE!

BESOS

HADA:p