Hola gente como estan? Bueno yo se que me tarde mucho pero finalmente he logrado escribir el capitulo 26 de esta historia, y todo lo que representa esta historia con respecto al romance ahora tiene un sentido pues yo estoy viviendo un amor asi como el que se tienen Harry y Ginny y me es mucho mas facil escribir ese sentimiento porq ahora se lo que es… asi que este cap se lo dedico a mi novio (aunque dudo que lo lea nunca jeje).

Espero que lo disfruten… besos


26-San Mungo

(Momento de Respiro I parte)

…toc…toc…toc…toc…..toc…

Los dedos flacos y pálidos de una joven pelirroja chocaban contra la mesa, haciendo un suave sonido casi imperceptible para los demás sentados en ella, que hablaban casi en un cuchicheo que la arrullaba, bueno… cualquier cosa podría arrullarla en aquel momento.

Suspiró, apoyando el rostro a su otra mano comenzando a hacer con la otra los mismos golpecitos en la mesa que inconcientemente hacia para no quedarse dormida allí y parecer grosera con los demás.

Sus ojos observaban la ventana que estaba justo frente a ella, una bastante grande con cortinas azul indigo que la cubrian completamente, sin embargo podia ver un poco de luz salir de las endijas que dejaba ver la cortina cuando se movian por el viento suave que entraba, lo que indicaba que estaba amaneciendo…

Lentamente sus ojos pasaron de la ventana a los hombres que ahora hablaban mas alto haciendo que ella espabilara un poco.

Uno de los hombres que integraban lo que ella habia entendido que eran "Los caballeros de Arturo" alzaba cada vez mas la voz y Fudge se levantaba del asiento con el ceño fruncido y aparentanto estar apunto de gritar al igual que el caballero.

Ginny se puso alerta.

-Que no entiende! Quien usted sabe puede haber sido derrotado pero el no esta solo! Nunca lo ha estado! –bramo el hombre haciendo que a la piel de Ginny la recorriese un escalofrio.

-Usted dice tonterias Bors –expecto el ministro de Magia subiendo el tono de voz al igual que el antes mencionado –ningun aliado de quien ustedes saben se alzaran ahora, temen lo que pueda sucederles –

Dumbledore miraba todo desde su lugar, callado, pensativo, Ginny supo entonces que ya no sentia sueño y que se sentia mucho mas alerta, no debia perderse ni un detalle de lo que ellos hablaban,

-Iran tras el chiquillo –finalizo Bors dejandose caer en la silla con una especie de suspiro que parecio mas un lamento, quizas por lo duro e incomodo de las sillas.

Hubo un intenso silencio en el salon, Ginny sentia su corazon latir con mucha fuerza en su pecho y su garganta secarse.

-…Hablan de Harry…? –pregunto en un hilo de voz, pronto muchas miradas se encontraron fijas en ella.

Nadie respondio de inmediato, parecian haber olvidado que ella estaba alli despues de que declaro casi todo lo que sabia de Voldemort, los espias… evadiendo la transformasion de Remus, la mordida de Hermione y la prueba del chaman.

Fudge abrio un par de veces la boca sin embargo al final no decia nada, entonces esa voz tan familiar para Ginny se escucho en el salon, por primera vez en mucho tiempo en que habia permanecido en silencio.

-Naturalmente Virginia, ellos hablan de Harry –dijo Dumbledore con voz calmada sin embargo aquello no logro calmar a Ginny quien en ese momento comenzaba a ponerse nerviosa…

Quienes irian tras Harry?

-No es necesario incomodar a la joven Weasley con estas tontas ideas… ya ha tenido bastante en su dia… ha hecho mucho por el mundo magico y el mundo en general señorita Weasley, quizas sea mejor que se… -

-No, no Cornelius, de ninguna manera –interrumpio Dumbledore a Fudge –a mi me parece que la señorita Weasley es la persona indicada para saber el peligro que corre el señor Potter, despues de todo ella estaria involucrada en ellos tambien –el anciano dirigio una rapida mirada a Ginny quien se sonrojo levemente sin saber por donde interpretar lo dicho por Dumbledore.

-No es que lo ponga en duda Albus –Dijo el Ministro comenzando a perder la paciencia –pero no pasara nada, ellos han aprendido su leccion… -

-Quienes? Los Mortifagos? –pregunto Ginny nuevamente.

-…El señor tenebroso no solo tenia sus sirvientes Mortifagos Joven dama –hablo Arthur poniendose de pie seguido de los demas caballeros de su mesa –criaturas oscuras lo acompañaban –

-…Los dementores no… -

Pero Fudge nuevamente fue interrumpido por Arthur.

-…Vampiros, druidas, washees…. Una cantidad mas que no estaran muy contentos con Harry Potter –

Ginny perdio el color rapidamente y sus labios se abrieron poco a poco, por un momento penso que todo habia terminado, pero nunca penso en ellos, nunca lo imagino.

El ministro de magia suspiro derrotado y volvio a sentarse en la silla, siendo seguido por los caballeros que ahora miraban a Dumbledore en busca de una respuesta.

-El joven Potter tiene grandes poderes –Comenzo Dumbledore con un brillo especial en sus ojos dirigiendo una rapida mirada a Ginny con algo de complicidad que Ginny entendio inmeditamente, como la profesia –No digo que los Vampiros no se deben tomar en serio, la verdad es que son criaturas a las que hay que temer… son muy astutos, demasiado sin duda alguna pienso que intentaran llegar a Harry –

-Podemos llevarlo a Camelot –propuso Arthur -…una escuela de aurores con experiencia con Vampiros y otros seres oscuros, podremos mantenerlo fuera de peligro, la magia de Merlin resguarda al castillo –

-Sin duda es una gran idea Arthur, pero el chico ha estado fuera mucho tiempo, lo pensare bien y lo consultare con Harry –Dumbledore dirigio una rapida mirada a Ginny quien solo sostuvo el aire en sus pulmones -Harry ira a Hogwarts a terminar su año escolar, ninguno de esos seres pueden entrar a Hogwarts tampoco –

-Entonces lo esperaremos al finalizar el año escolar, nos ha llegado una carta de Hogwarts que nos ha informado que el señor Potter esta interesado en estudios de Auror –dijo Arthur levantandose de su mesa – sin duda Camelot a seguido su linea de vida desde hace años y estaremos gustosos de recibirlo entre nuestros alumnos –

Ginny no sabia si la informacion no llegaba bien a su cerebro o simplemente se habia perdido de algo en el camino. Camelot, Merlin? Es decir que aquellos aurores que habian estado frente a ella todo ese tiempo eran los famosos profesores de Camelot la mejor escuela de Aurores en toda Gran Bretaña, a la que solo entraban exclusivos magos, de la que no se sabia mas que sus estudiantes eran excelente en lo que se especializaban, y se desconocia su direccion exacta?

Y Harry habia sido aceptado?

Entonces... Arturo era el Director?

...Descendiente directo de Ginebra y el Rey arturo, pupilo directo de la magia de Merlin?

Todas aquellas preguntas pasaban por la cabeza de Ginny quien ahora miraba a los Caballeros de Arthur con la boca ligeramente abierta y sintiendo como su corazon se aceleraba de emocion y quizas una nostalgia antisipada al saber que ella y Harry estarian separados.

Todos se ponian de pie a excepcion de Ginny que se quedaba sentada aun.

-Bien, bien –dijo el Ministro con cierto nerviosismo –ire a preparar todo, en pocas horas tengo que dar muchas entrevistas, explicaciones… arreglar tantas cosas… con esto de que consiguieron a Peter Petigrew atacando a la familia de la joven Granger junto con Malfoy, es algo que hay que nos ha dejado al Ministerio fuera de base… –

-Entonces Sirius Black sera liberado de toda culpa? –pregunto Ginny saliendo por un momento de su antiguo trance mirando a Fudge.

-Me temo que habiamos juzgado a un inocente por poco mas de disiciete años –dijo el ministro mientras se acomodaba su tunica grisacea manchada de lodo y cenizas –hay que regresarle todo lo que le hemos quitado –

Ginny sin poder evitarlo se levanto sonriendo, sintiendo que por primera vez en mucho tiempo escuchaba una buena noticia, y que todo lo que se habia sacrificado valia para ayudar a Sirius a recuperar su libertad.

Fudge miro algo extrañado la reaccion de la peliroja pero sin decir nada con un breve "adios" desaparecio ante sus ojos con un suave "plop"

-Veo que estas cansada... –Ginny se giro a aquel anciano que caminaba a su lado de vuelta en los pasillos de San Mungo, sonrio levemente y asintio.

-Cansada y pensativa… no ha sido un dia facil –admitio entonces noto como Dumbledore giraba un poco su cabeza y detras de aquellos ojos vivaces noto como habia tranquilidad en su rostro.

-Que pensamientos atormentan tu mente cansada Virginia? –pregunto Dumbledore Ginny abrio la boca para responder sin embargo de sus labios no salio mas que aire, algo le decia en su corazon que Dumbledore ya sabia lo que preguntaba.

-Puedo adivinar? –Ginny torcio un poco la boca y asintio.

-Te inquieta el que Harry se valla a Camelot? –

Ginny apreto los labios y asintio.

-No es que me preocupe… -comenzo –se que es lo mejor para Harry, es decir nunca pense que ellos serian los profesores tan nombrados de la escuela de Camelot, solo pense que eran aurores… pero ellos son.. –

-Famosos? Excelentes aurores? –

-Gruñones? –pregunto Ginny recordando a las discuciones que habian empezado en el salon del Ministerio momentos antes de volver a San Mungo.

-Tambien… –dijo Dumbledore soltando una risita que contagio a Ginny –son muy buenos y sabios, tienen mucha experiencia y saben de magia muy antigua… enseñan solo a personas que son muy especiales –

-Como Harry… -Dumbledore miro a Ginny y coloco su mano en el hombro de ella.

-…Esta en el decidir que hacer pero Harry es una persona que posee poderes inimaginables, y puede aprender mucho ahí en Camelot… -

Ginny bajo la cabeza sintiendo un pequeño dolor en el pecho, respiro hondo y le sonrio a Dumbledore.

-Entonces ellos habian trabajado para el Ministerio antes? –cambio el tema rapidamente Dumbledore entendio y asintio.

-Hace muchos años… pero hubo problemas y se divorciaron de todo –

Ginny supo que no debia preguntar mas acerca de aquellos problemas pues se quedaria con la pregunta hecha y con una evasiva de respuesta.

-Oh… -

Hubo un pequeño momento de silencio entre los dos, pasaban entre la gente que dormitaba en sillones que habian sido ubicados en los pasillos, a los lados de las habitaciones, la mayoria de las personas dormitaban otros aun paseaban entre los pasillos con vasos humeantes de cafe y hablando entre ellos. El ambiente era mucho mas tranquilo que horas antes cuando Ginny habia arrivado a el Hospital por primera vez.

Los dos estaban sumidos en sus propios pensamientos, la pelirroja pensaba en Harry, en si estaria bien, en sus hermanos, sus padres... en Bill y en Vanessa.

Sin darse cuenta lloraba en silencio sumergida en recuerdos… en tanta impotencia y dolor que se unian en su cabeza para atormentarla.

Al Dumbledore detenerse ella lo imito casi roboticamente si siquiera prestar atencion en que puerta estaba, simplemente se limpio las lagrimas que corrian por sus mejillas y lo miro a la cara sin mirarlo realmente y espero a que el anciano dijera o hiciera algo.

-Bien, aqui te quedas, nesecitas descansar –

-Pero... de quien es este cuarto? –pregunto tratando de enfocar el nombre que habia a un lado de la puerta pero le costaba leer, veia algo borroso por las lagrimas que nuevamente luchaban con salir de sus ojos.

-Es la habitacion de Harry... supuse que seria el unico lugar en el cual querrias descansar… –Dumbledore abrio la puerta, la habitacion estaba clara, sus paredes estaban pintadas de blanco, la ventana que estaba justo frente a la puerta dejaba entrar a travez de sus cortinas verdes claras una luz verdosa que terminaba de darle a la habitacion un aire tranquilo.

-Muchas gracias Profesor... –

Dumbledore solo le sonrio como respuesta y siguio su camino por los pasillos laberintosos de San Mungo mientras terminaba de entrar a la habitacion sintiendo una repentina tranquilidad al ver a Harry acostado en la cama, respirando apasible con su rostro levemente inclinado a un lado y el cabello cayendole desordenado sobre el mismo y la almohada, se acerco y se estuvo un momento de pie a su lado.

Se veia limpio, y noto como sus muñecas estaban vendadas, no iba vestido con su tunica si no con una especie de camison blanco que se confundian facilmente con las sabanas que lo arropaban, solo ahí Ginny se percato de que aquel cuarto era bastante frio.

Se quedo ahí un momento mas pensando en los dos, en todo por lo que habian pasado en estos ultimos meses, que habia sido tan poco tiempo juntos, pero para ella era como si ya hubiese vivido toda una vida con el.

Sonrio y acaricio su mejilla notando como el se movia entre sueños y se giraba al otro lado de la almohada entonces ella supo que no aguantaba ni un momento mas despierta, dejo en su frente un rapido beso y se dirigio al mueble que habia a un lado de la cama pegado contra la pared.

Se quito la tunica rapidamente. Olia a sangre, pero al mirar su bata suspiro resignada sonriendo cansadamente.

-No creo que halla mucha dferencia –solto una risita viendo como casi toda la parte frontal de su bata estaba manchada de sangre seca.

Y sin mas se termino de acostar en la cama sintiendo como poco a poco el dolor en todos sus musculos se iba desapareciendo junto con ese incomodo palpitar en su cien que no la dejaba en paz desde que salio de casa de Hermione.


Sintió de pronto un dolor intenso en su pecho que subía pronto por su garganta hasta llegar a su boca y dejar pronto en su lengua un sabor que lo hizo despertar… ese sabor que lo había hecho despertar ya en varias ocasiones.

Abrió los ojos de golpe y comenzó a toser mojadamente y aquella tos se escuchaba fuerte y como un eco en la callada habitación, que en ese momento estaba ligeramente iluminada pues las cortinas oscuras apenas dejaban pasar un rayo de luz tenue.

Escucho pasos rápidos hasta el… pero sin embargo no logro percibir su aroma, y sus ojos aun a pesar de observar al sitio donde escuchaba los pasos no lograba ver nada… aquello lo extraño pues el poseía desgraciadamente ese "don" de sentidos mas agudos…

Entonces sintió que una mano colocaba un pedazo de tela en su boca, sin brusquedad, simplemente lo puso y al momento que su propia mano sujeto el pañuelo aquella mano se alejo del lugar sin embargo aquella persona seguía ahí. Tosió un par de veces mas sintiendo que aquel sabor se hacia mas presente en su boca… y cerro los ojos con fuerza deseando en ese momento estar en una horrible pesadilla, el poder olvidar aquel dolor tan horrible en su estomago y pecho.

O olvidar simplemente el recuerdo latente de la carne de una joven apreciada para el en sus dientes y luego ese sabor… el sabor de la sangre en su lengua.

Apretó el pañuelo en su mano y apretó los labios con impotencia.

-…Estas bien? –abrió los ojos de golpe... ahora sin nesecidad de percibir su aroma podía saber quien era, sonrió levemente y se sintió mas tranquilo.

Quizás en el momento en que Harry le había dicho que todos se encontraban bien el mismo no lo quiso creer que Sirius estaba incluido y aquello le había estado pesando en el alma, por el mismo recuerdo que el tenia en su mente, pero ahora que lo escuchaba a su lado la antigua preocupación pareció desaparecer por un momento.

-…Ahora mejor… -respondió suave.

-Cierra los ojos… voy a encender la luz –hizo lo que le dijo y al abrir los ojos de nuevo observo a Sirius mirándolo de un lado de la cama con el ceño ligeramente fruncido de preocupación –enséñame el pañuelo… -

-Esta bien, no es nada Canuto –dijo Remus apretando con mas fuerza la tela en sus manos.

-Sabes que ahorita no estas en posición de decirme que no? –Remus volvió a sonreír sintiéndose culpable.

-Siento mucho lo de esta noche Sirius… -

-No cambies el tema… -

Por un momento intercambiaron miradas en silencio hasta que Remus termino por bajar la mirada y soltó poco a poco el pañuelo que al caer sobre la sabana flaca se vio clara una mancha roja… Sirius sintió una leve punzada en el pecho y tomo rápidamente el pañuelo en su mano.

-Remus estas tosiendo sangre? –Lo miro espantado –llamare al medico –

-No –

-No que? –

-No lo hagas… -pidió y suspiro –el ya lo sabe no es nada muy grave… -

-Que no? Que no ves esto! –le paso varias veces ante los ojos el pañuelo ante sus ojos.

Remus lo ignoro, se sentía bastante cansado en ese momento, y adolorido.

Sirius tomo aire un par de veces y se cruzo de brazos al ver que su amigo cerraba los ojos lentamente mostrándole que dormiría.

-No piensas tomártelo en serio no es verdad? –Pregunto ciertamente molesto y preocupado –siempre haces lo mismo… -

-…-

-Remus? –

-……..-

-Se que estas despierto… -

-Es normal que pase esto –dijo abriendo los ojos –tengo una herida en el vientre que aun no ha sanado…. y no estoy bien, pero el medico dijo que sobreviviría… ya ves? –

Sirius soltó poco a poco sus brazos.

-Tienes sueño o simplemente no quieres hablar en este momento? –

-Harry vino hace unas horas… –

Sirius sonrió ligeramente –si... vino a traer a Hermione, hizo tantas cosas… -

-Me dijo que Hermione estaba bien… -

Sirius suspiro y paso su mano por la cabeza despeinando su largo cabello negro.

-Ella esta bien, Ginny llego a casa de Hermione momentos después, no se mucho, la verdad es que estaba inconciente, lo único que se es que salvo 3 vidas hoy… y ella no sabe todo lo que hizo aun, pero le debemos mucho los tres…-

Remus pareció impresionado y una infinidad de preguntas crecieron en su cabeza y sonrió pues creyó en Sirius con lo Hermione.

-Y quien me trajo a mi entonces? –pregunto Remus.

-Fuimos Mariane y yo… -

-Mariane? Quien es… -Remus se quedo en silencio, un breve flash vino a su cabeza como un recuerdo muy borroso en partes, el quejándose de un dolor que no lo dejaba ver bien… agonizando… una voz suave…

-Una doctora que llego con Harry, estuvo ayudándonos bastante… no la recuerdas? –pregunto el hombre de cabello oscuro.

-No lo se… tengo un recuerdo extraño, imagino que seria ella, no estaba muy consiente… -

-Um… bueno es probable que halla sido ella, es bajita de cabello corto –

-No vi esos detalles Sirius… -

-Es verdad… perdón –dijo ligeramente apenado.

-Y ella como es que no se asusto cuando te vio? –

-Lo hizo! –Dijo con una sonrisa el animado –casi le da un infarto cuando entro a la habitación y me vio, pero Harry de una vez le explico que yo no era culpable y ella creyó ciegamente en el, de venida me dijo que ellos habían salvado su vida y no dudaba de su palabra… -

-Ellos? –

-Es una larga historia amigo… -Remus sonrió un poco sintiendo un fuerte dolor en el abdomen, tomo aire profundamente,

La puerta se abrió lentamente de pronto, ambos se giraron a ella y Sirius rápidamente casi sin pensarlo se alejo en pasos apresurados hacia una columna pegada a la pared que lo tapaba momentáneamente. Contuvo la respiración observando el rostro pálido de Remus quien al ver entrar por la puerta a una joven de cabello cobrizo cargando unas bandejas cerrando la puerta tras ella.

Ella caminaba rápidamente y con nerviosismo, sus mejillas estaban completamente rojas y la bandeja temblaba en sus manos…

…Pero Remus no se daba cuenta de esto…

La veía con extrañes… como si no la reconociera.

Las piernas le temblaban… Y el nerviosismo de un recuerdo pasado viajaba por su mente en ese momento, trato de parecer tranquila, aquello no debía afectarla, no a ella.

-Buenos días Remus, como amaneciste? –Remus se sintió ligeramente incomodo por la repentina confianza de ella hacia el… era desconocida a sus ojos, pero no a sus oídos, aquella voz le sonaba familiar.

Remus miro de reojo a Sirius quien en ese momento parecía sonreír aliviado y salía de su escondite haciendo que una Mariane asustada se girara hacia el y sonriera de igual forma.

-Me asustaste –comento mientras colocaba la bandeja en la mesita que estaba a un lado de la cama –por poco me haces tumbar todo esto… -

Remus miraba todo confundido aunque ya su cabeza imaginaba cual era la identidad de dicha chica.

-Hubieses hecho mucho escándalo –dijo Sirius llegando hasta ella saludándola con un gesto de la cabeza –que gusto verla de nuevo doctora –

-Y que haces tu aquí? Si entra alguien que no sepa la verdad te va ir mal, los Mortifagos no son bien vistos, menos hoy –

-…Así que tu debes ser Mariane? –ambos se giraron a Remus, quien la miraba con curiosidad, ella nuevamente se sonrojaba y lo miraba confundida.

-No me recuerdas? –Remus negó con la cabeza apenado.

-No lo siento… -una clara decepción se dibujo en su rostro.

-Bueno… -no sabia que decir en ese momento por su cabeza no pasaba ninguna palabra y su corazón latía cada vez mas lento en su pecho… pero no veía en los ojos de el mentira... tomo aire y hablo con una pequeña sonrisa pensando que quizás así era mejor, que todo se olvidara igual había sido algo que no debió pasar - yo soy Mariane, una de tus médicos, estoy encargada de tus pociones para la recuperación de tu herida, y te traje a San Mungo con Sirius… estuvimos hablando poco después que despertaste la primera vez… -Mariane se sonrojo ligeramente, un calor recorrió su cuerpo, vergüenza y decepción, ante un recuerdo que ahora era solo de ella -…hablamos un rato… -repitió con la vista algo perdida.

Sirius levanto una ceja más que la otra extrañado y miro a Remus quien parecía igual o más confundido con antes.

-…Um… no recuerdo nada –mintió aun confundido sin querer admitir ese recuerdo borroso que a veces llegaba a su mente, igual no era algo muy claro y no parecía ser muy importante.

-Debe haber sido por el estado en el que te encontrabas en ese momento –dijo ella comenzando a sacar las pociones que estaban en los frasquitos comenzando a mezclarlas en un caldero pequeño que acababa de sacar de unos gabinetes en la mesita de noche –estabas despertando apenas de la poción anestésica… es normal –

-Oh… -dijeron Sirius y Remus a la vez observando la copa humeante que Mariane le extendía a Remus, su mano tembló al sentir por un pequeño instante el contacto de los dedos de el rozar los de ella.

-…Y esto para que es? –pregunto Remus examinando la poción arrugando un poco la nariz cuando percibió el aroma de esta.

-Es para ayudar a cerrar la herida cicatrizar y desinflamar… para casi todo –

Remus dio un pequeño trago y esta vez no solo su nariz se arrugo si no sus facciones completas y aparto la copa de su boca momentos antes de mirar a sus dos acompañantes con suplica.

-Tengo que tomármelo todo? –pregunto colocando cara inocente, como la de un niño pequeño a lo que obtuvo por respuesta una carcajada de Sirius y una Mariane que colocaba ambas manos en las caderas y suspiraba con cansancio.

-A ver, dime tu, que crees? –le pregunto con paciencia –ya estas grandecito para esto… -

Remus se sonrojo intensamente mirando reprobadoramente a Sirius quien soltaba una carcajada mas fuerte y pronto era callado por Mariane.

-Bien, es verdad… disculpa, ya debería estar también acostumbrado a las pociones con mal sabor… quizás me iría mejor si aunque fuese les pudiese echar un poco de azúcar –sonrió ligeramente siendo acompañado por Mariane y se empino la copa.

-…Con eso te sentirás mejor, prometido… -Remus se recostó un poco más en su almohada y sentía pronto que los parpados le pesaban.

-…Tenia somnífero….? –pregunto despacio notando como la silueta de Sirius se acercaba mas a la cama con cierto aire preocupado.

-Solo un poco, para que descanses… -dijo Mariane tomando su muñeca tomando su pulso.

-Estará bien? –

Escuchaba las voces más lentas…

-Tu debes dejarlo descansar… -

En ese momento no quería descansar… y dejar de escuchar aquella voz que en ese momento se le hizo como el ultimo somnífero que le faltaba para quedar completamente dormido.

-Tienes razón… -dijo Sirius mientras Mariane volvía a tomar la bandeja entre sus manos y caminaba a la puerta –ey… sabes algo de Harry? Como esta el? –

Mariane se giro a Sirius y mordió su labio inferior, lo había olvidado, decirle lo ocurrido con Harry hace unas horas.

-Ocurrió algo… es que al parecer dos Mortifagos los atacaron a el y a Ginny en una de las salas de espera del corredor 400 y pues esta ahora en una habitación descansando –

-Pero… esta bien? –Pregunto Sirius con preocupación –dime donde esta… iré a verlo –

-No creo que sea buena idea, deberías dormir y reponerte, el esta bien… solo agotado y adolorido, nesecita un buen descanso y cuidado con una de sus muñecas… es todo –

-Sus muñecas? Que le paso? –

-No sabría decirte… cuando lo vi la primera vez en San Mungo le cure unas heridas y una de la muñeca derecha estaba bastante profunda pero no estaba sangrando…. Se la cure y vende porque parecía estar cicatrizando por su cuenta pero nuevamente tenia hace unas horas la cortada y esta vez si estaba sangrando… ya la cerramos pero debe cuidarse mas eso –

-Uhmm… -respondió Sirius pensativo –bien… iré a visitarlo entonces mas tarde… cual dijiste que era la habitación? –

-No lo dije –sonrió Mariane con astucia –y no te lo diré porque tengo el presentimiento de que todos ustedes son iguales! –

Sirius levanto una ceja más que la otra sin entender.

-A pesar de que uno les dice… "no vallan", "descansen", "dejen descansar", "no se levanten", "es delicado"… no hacen caso así que te lo diré cuando vuelva a darle la medicina a Remus y sepa que Harry ya esta despierto –

Sirius miro a Mariane con frustración y abrió la boca para decir todo lo desacuerdo que estaba con aquella comparación de la joven doctora, pero esta lo dejo con la palabra en la boca con un simple "adiós, ten cuidado y te ve alguien" se marcho de la habitación.


Cuando Harry abrió los ojos ya la mañana estaba bastante adelantada… y lo primero que pensó fue en Ginny, miro a todo rincón de la habitación pero esta estaba vacía… sola.

Arrugo el rostro con preocupación, algo le hacia pensar que la había sentido a su lado hacia poco.

Sus ojos pronto examinaron su muñeca, estaba vendada sin embargo el no sentía ya ningún escozor, la palpo un poco y nada sucedió.

Muchas preguntas pasaban por su cabeza en ese momento, preguntas como… donde estaría Ginny en ese momento?... estaría bien?...y Diana y Sebastián?

Su ceño se arrugo en ese momento, solo con recordarlo todo apretó los puños, pero sus pensamientos fueron desviados pues en ese momento una joven pelirroja entraba al cuarto sujetando una bandeja con desayuno en sus manos y tarareando una canción y al verlo despierto mirándola se quedo en su lugar sintiendo como su corazón se aceleraba.

Ambos sonrieron sin perder el contacto visual, y ella retomo su camino hasta la cama a un lado de el… se inclino un beso sus labios.

-…Estaba pensando en ti –comento el moreno sujetando la mano de ella cuando esta ya había puesto la bandeja en la mesa de noche a un lado de la cama –no es que sea raro no… -dijo el soltando una risita ahora estaba mucho mas tranquilo –pero estaba preocupado por ti… -

-Eso tampoco es raro –bromeo Ginny ampliando la sonrisa haciendo que las pecas se multiplicaran en su rostro –Porque tu tienes la manía de preocuparte por todo el mundo cuando se supone debes descasar… -le reclamo ella en broma haciendo un pucherito haciendo que el cogiese su rostro con ambas manos y apretase juguetonamente sus mejillas.

-Tu no eres todo el mundo para mi… -dijo suavemente acercando su rostro al de ella haciendo que las puntas de sus narices se tocaran –…Lo sabes… -

-Lo se –dijo ella con una sonrisita mientras llevaba su mano a la mano vendada de Harry y la sujetaba con cuidado… girando un poco su rostro beso la palma de su mano –como te sientes? –

-Bien… tu? –

Los ojos azules de la pelirroja se enterraron en los de Harry quien sintió que su corazón se encogía ante tal mirada de tristeza, ella solo mordió su labio inferior y dejo que el la abrazara apoyando su cabeza en su pecho.

Lloro ahí por todo, por Bill… por Vanessa…. Por sentirse engañada por tanto tiempo… tan idiota por no haber podido recordar antes.

-…Gracias por estar aquí… -susurro sintiendo como el la estrechaba aun con mas fuerza hacia a el y besaba su cabeza.

-…Siempre voy a estar aquí para ti, lamento mucho todo lo que estas pasando Ginny, pero no te culpes… -Ella fue alejándose de el mientras se limpiaba las lagrimas, mirándolo directamente –No tienes la culpa de nada, lo sabes no?-

-...Lo se, pero… siento tanta impotencia, me siento tan tonta por no haberlo averiguado antes, haber dejado que esto le pasara a Vane… ES QUE ES TAN HORRIBLE! –gimió comenzando a llorar nuevamente recordando a su amiga de Hogwarts… su mejor amiga, una que había muerto pensando que ella la había traicionado.

Harry apretó los labios tomando su mano sin saber que decir.

-Solo espero que ella se halla dado cuenta que no era yo antes de que la asesinaran… -

-Ella te conocía bien, seguro lo hizo pero esos desgraciados no te dijeron nada para que sufrieras… -

Hubo un momento de silencio entre los dos.

-Harry… tu lo sabias? –el sintió su corazón acelerarse y no tuvo que darle una respuesta para que ella la supiese.

-Desde cuando lo sabias? –pregunto molesta.

-Ginny… no te lo dije porque no quería que te sintieses mal y… -

-Como me vas a ocultar eso también? –ella no podía describir todo el dolor.

-Me entere días antes de enterarme que Bill había sido trasladado a cuidados intensivos, Dumbledore me dijo que era mejor no decirte nada por los momentos… que iba a ser mucho peso para ti y… -

-Pero que todo el mundo aquí cree que soy una niña? A la que tienen que estar disfrazando cosas… cosas tan importantes como estas! –Ginny se levanto de la cama soltando la mano de Harry –o tan débil como para no asimilarlo? –

-Ginny… -

-Que tu mi pareja me ocultas cosas porque me crees débil! –

-Eso no es cierto! –Harry levanto mas la voz arrugando el ceño Ginny se mantuvo en silencio pero aun lagrimas bajaban por sus mejillas –Yo no creo que seas débil, jamás lo creería, lo único que quería era que estuvieses bien allá con los elfos por todo lo que habías pasado, no porque creía que no eras capaz de manejarlo! Porque imagino todo el dolor, imagino como te sientes, y no entiendes que para mi es doloroso también saber una noticia tan triste e importante y creer que es mejor no decírtelo? -

Hubo solo sollozos…

-No fue porque te consideráramos débil o infantil, fue solo para darte un momento de respiro… y porque no podías salir del bosque Ginny, no podías! E ibas a querer hacerlo, todo fue por tu bien, que no lo entiendes? –

-…Si lo entiendo… pero no lo vuelvas a hacer mas nunca Harry, no me ocultes nunca mas cosas así porque yo puedo tomar decisiones y pues entender cosas… pero no es fácil entender que a pesar de todas esas razones me ocultaste algo tan importante para mi –

-Tienes razón, lo hice por ti pero no pensé en que te sentirías así luego… perdóname –

Hubo un largo momento de silencio entre los dos, entonces limpio sus lágrimas y volvió a acercarse a Harry acariciando su cabello por un momento.

-Tienes Hambre? –

Harry sonrió aliviado y asintió con la cabeza mirando como ella le sonreía de vuelta y comenzaba a extenderle los bocadillos que había traído para el.


-Shhhhh –Un susurro.

-No me dejas ver Fred! –gimió uno apartando a su hermano gemelo de de al frente ocupando el su lugar detrás de la puerta donde por una pequeña endija podían ver a una Jove pareja besarse con timidez.

-Se van a dar cuenta George! –se quejo el otro tratando de apartar a su hermano que mantenía la boca ligeramente abierta con impresión y una sonrisa incrédula en el rostro.

-…Por fin lo hizo, no es cierto? –giro su vista a su gemelo alzando ambas cejas –después de 7 años al fin lo hizo! –

Fred solo intento quitar a George de al frente haciendo que la puerta se abriese de par en par haciendo que la pareja se separasen con susto, altamente sonrojados.

-Ustedes dos que hacen aquí? –y aquel era Ron Weasley que se levantaba de la cama perdiendo por un momento el equilibrio, con las orejas rojas y con ambos puños apretados, mientras los gemelos se reian a carcajadas quejandose a veces por dolores que eran causados por la risa.

-Oh por Dios que vergüenza Ron! –dijo Hermione sonrojándose de igual forma bajando un poco la mirada, Ron permanecía allí queriendo asesinarlos por inoportunos.

-…Veníamos a visitar a Hermione…. Jajajajaja –comenzó George tratando de contener la risa sin mucho éxito –no sabíamos que izamos a encontrarnos esta escenita! –

Hermione levanto la mirada sonrojándose mas que antes, Ron solo apretó los labios y los miro con más furia.

-Y no podían solo haberse ido? –pregunto despacio y peligrosamente.

-No –dijo uno.

-No –lo siguió el otro.

-Esperamos por esto por 7 años… apostamos con Dean incluso que nunca ibas a envalentonarte y confesarle tus sentimientos a Herm –

Hermione miro a Ron quien ahora era el que estaba altamente colorado.

-7 años? –pregunto incrédula sintiendo su estomago sacudirse en su cuerpo.

-…Bueno no me había dado cuenta en ese entonces… -le dijo apenado, Hermione solo le sonrió –pero eso no es problema de ustedes así que… -

-…Nos has quitado un enorme peso de encima! –dijo George con rostro de alivio.

-Ah? –

-Primero –continuo Fred –hubiese sido una enorme perdida de dinero con Dean! –

-Y porque el aposto que nunca lo haría? –pregunto Ron al final dejándose llevar por la curiosidad olvidando lo penoso del momento.

-Aseguraba que eras gay igual que Harry –contesto George.

-Perdón? –dijo Ron con sorpresa y enojo. Hermione no pudo soportarlo y soltó una risa descontrolada.

-Aja… pero eso no es relevante, al final George y yo estábamos creyéndolo y nos llevamos un buen susto querido hermano –dijo Fred acercándose a Ron con intensiones de abrazarlo, pero este lo aparto violentamente con el ceño fruncido cayendo por el impulso sentado en la cama nuevamente y Fred riéndose luego.

-…Y porque Dean dijo eso de los muchachos? –pregunto Hermione luego de un tiempo con curiosidad.

-…decía que no entendían como Harry no se daba cuenta de Ginny o de las otras chicas si no solo con Ron y como Ron no lograba decirte nada a ti pues era obvio que los dos… bueno… tu sabes –Hermione se sonrojo intensamente y sonrió mientras le tomaba la mano al pelirrojo.

-…Pues ya ven que equivocado estaba Dean -dijo Ron con en ceño fruncido apretando un poco la mano de Hermione en la de el –no soy GAY y ya logre decírselo a Hermione finalmente… ahora… les molestaría irse? –

-Um… -

Pero los gemelos no pudieron contestar pues por la puerta entraba Mariane que al verlos a todos allí solo pudo soltar un gemido y un "Esto no me puede estar pasando a mí"


Y dos días luego Ginny regresaba a la madriguera con los señores Weasley y los gemelos, Harry había sido dado de alta el día siguiente y había sido buscado por Sirius quien sujetando un ejemplar del profeta en las manos paseaba por los pasillos del hospital con una amplia sonrisa en el rostro, llevando jeans desgastados y chaqueta de cuero negra, afeitado y luciendo años mas joven de lo que había lucido la noche de muerte en la que Voldemort había caído en manos de Harry.

Y levantaba miradas por doquier… pero nadie decía nada, solo murmullos quedaban detrás en los corredores casi desiertos ahora.

Entonces al Harry verlo allí parado en el umbral de la puerta corrió a el entonces sintió el periódico en el pecho y al bajar la mirada lo primero que pudo leer fue "Sirius Black inocente!"

Harry levanto la mirada y con una sonrisa tomo el periódico y comenzó a leer "Tras haberse conseguido a Peter Petigrew vivo atacando a una joven bruja de nombre Hermione Weasley en compañía de otros Mortifagos se a determinado que Sirius Black nunca fue el asesino de aquellas personas y traidor de la familia Potter hace 17 años cuando el señor tenebroso quien hace apenas tres días fue derrotado por el Niño que vivió (Harry Potter)…" Harry volvió a levantar la mirada y abrazo a Sirius con fuerza sintiendo la felicidad recorrer su cuerpo, sintiendo como el lo abrazaba de vuelta pensando que ahora podría tener una vida normal lejos de los Dursley finalmente.

-Al fin te han dado la libertad que bien te merecías Sirius –le dijo alejándose de el.

-Que NOS merecíamos Harry… y me han dado todo lo que me han quitado, tengo la casa de mi familia ya y podemos irnos para allá ahora mismo, solo tenemos que ir a donde tus tíos a buscar tus cosas –

Harry sonrió con sinceridad asintiendo tomando su túnica negra aun con olor a sangre seca en ella miro por ultima vez aquel pálido cuarto y salio de allí con Sirius. No habían caminado mucho cuando una joven mujer se acercaba a ellos con una sonrisa en el rostro.

-Leí la noticia –dijo acercándose extendiendo su mano a el quien la estrecho con igual afecto –me alegro mucho que todo allá salido bien para ti Sirius –

-Muchas gracias Mariane… por todo –

Ella le sonrió y se giro un poco a Harry.

-Entonces supongo que esta es nuestra despedida Harry…. –

-Supongo –fue la respuesta de Harry acompañada de una pequeña sonrisa –le mandaras mis saludos a Sebastián… -

-Lo haré sin duda, se recuerda mucho de ustedes… de ti y de James –Mariane sonrió un poco para luego apretar sus labios y abrazar a Harry como una especie de impulso –muchas gracias por todo… me has salvado mi vida, ya te lo había dicho, pero solo quería que lo supieras…. Sabes que puedes contar conmigo y… -

-Tranquila Mariane, lo se, además nos volveremos a ver, estoy seguro de eso –dijo Harry mirando a Sirius quien en todo el momento no había despegado sus ojos de ella.

-Si… si es cierto –dijo ella tomando aire y revisando una planilla que tenia en sus manos tachando un nombre de allí –bueno espero que todo les valla genial y nos veremos pronto… -

-Seguro que si –dijo esta vez Sirius –bueno… creo que haremos en un tiempo una especie de reunión en mi casa, para celebrar tu sabes… te mandare una lechuza… -

-Ok… la espero –

-Vale… -

-Oye Sirius, no se si te lo habían dicho antes, pero te ves muy bien! –le dijo ella con una pequeña sonrisita en el rostro antes de girarse y regresar en sus pasos dejando a un joven animago algo anonadado y sonrojado cosa que noto su ahijado al lado quien se había dado cuenta de algo.

-Entonces… que con ella? –se animo a preguntar, Sirius se giro hacia el y le sonrió despeinando un poco su cabello rebelde.

-No se te escapa nada eh Harry? –

-Se me escapan muchas cosas, pero eso esta muy bandera –se rio un poco y ambos salieron del hospital a una nueva vida que los esperaba… un nuevo camino.


Es este el fin? Es el fin? NO! Jajajaja no, como se les ocurre que lo voy a dejar alli? No no no, aun falta poco, pero muy poco para el final de esta historia, de verdad disculpen la demora, las clases me tenian como loca y luego en las vacaciones trabaje como una esclava! Jajajaja

Pero al fin lo acabe, a sido uno de los capítulos mas difíciles de acabar, quería meter tantas cosas! Pero al final me decidí en colocar todo lo de San mungo en un capitulo y luego los días antes del reintegro a clases en otro… bueno espero que les halla gustado, dejes reviews

Besos!