Sam tiene17, Dean tiene 21.

Yo estaba allí…la primera vez…

Comencé a ir de cacería solo cuando cumplí 21.
Dejándote solo a ti y a papa durante días.
Me sentía tan culpable cuando lo hacía.
Yo sabía cuánto les costaba estar juntos.
Pero yo también necesitaba un poco de espacio propio.
Sólo algunos días por aquí y por allí.
Donde no sintiera que me estaban partiendo en dos.
Recuerdo que regresé la noche anterior a tu cumpleaños número 17.
Me había ido por aproximadamente tres semanas, el tiempo más largo en toda mi vida.
Esa cacería me llevó más tiempo del previsto.
Y estaba esa chica…
No hay palabras para describirla.
De todos modos, tu estabas dormido cuando regresé y papa no me permitió despertarte.
Así que no te vi hasta la mañana siguiente, tu cumpleaños.
Te levantaste de tu cama con ojos de sueño.
Y estabas enojado, no sé bien porqué.
Yo nunca me había ido por tanto tiempo.
Pero de golpe no te veías como un niño.
Eras un hombre.
Es la cosa más estúpida, como si hubieras podido cambiar en una noche.
Te veías mayor, y tenías esa mirada en tus ojos.
Como si de alguna manera ahora fueras más sabio o algo similar.
Dios, qué estúpido suena.
Pero es lo que parecía.
Papá y yo hablamos y decidimos que debías ir a tu primera cacería solo.
Sólo algo simple.
Papá ya lo había mencionado un año atrás pero yo no soportaba la idea de dejarte ir solo por allí.
Sin mi apoyo o el de papá.
Me hacía sentir enfermo.
Por eso le pedí a papá que lo dejara para más adelante.
Pero ese día, lo pude manejar.
Si, que yo lo pude manejar, no que lo hicieras tu.
Supongo que tengo un problema con verte crecer.
Sigo teniéndolo.
Quiero hacerme cargo.
Siempre quiero ocuparme de ti.
No puedo dejar de hacerlo.
Soy tu hermano mayor.
Y no importa
Cuántos años tengas.
O cuán alto seas.
Tu serás siempre mi hermanito.
Aunque ya seas un hombre.
Por eso es tan difícil para mí tratarte como a un igual.
No me sale.
Y no es porque no te ame.
Es porque te amo…
Te quejaste acerca de la cacería a la que papá te quería enviar.
Querías estudiar.
Pero fuiste.
Cazaste un fantasma sin problemas.
Actuaste como si no necesitaras ayuda.
Pero yo te puedo decir que estabas orgulloso de haberlo hecho solo, sin ayuda.
De que papá pensara que eras capaz de hacerlo.
De que yo lo pensara.
Y lo eres Sam.
Como te dije antes.
Tu eres el segundo mejor cazador que conozco.
Seguro que has cometido errores…
Pero quién no.
Yo creo en ti…
Hermanito.