Todos los personajes de Naruto le pertenecen a Masashi Kishimoto

SEGUNDA PARTE DEL FIC

Capítulo 12 – El plan falla

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Estaban a punto de infiltrarse en la habitación donde estaba Ino, cuando de pronto un destello del tamaño de la cabeza de una aguja obligó a Shikamaru a detenerse. Preocupado, el varón extendió la mano hacia la chispa brillante frente a sus ojos para ver de qué se trataba, pero se detuvo a escasos centímetros de tocarla. A tiempo. Se trataba de un delgado y trasparente hilo que se extendía justo frente a ellos, y que se perdía justo en la reja que los separaba de la habitación bajo ellos. Una trampa.

En el acto, el castaño retrocedió y se volteó para advertirles a sus compañeros lo que acababa de descubrir, pero ya era demasiado tarde. Kankuro ya había soltado a su marioneta.

—¡Nooooo!— gritó desesperado, saltando sobre Karasu para evitar que accionara el mecanismo frente a ellos. Su cuerpo impactó contra la dura madera de la marioneta, pero no logró detenerla lo suficiente, y ésta terminó rozando con los dedos de la mano la hebra frente a ellos.

La trampa se activó.

Primero, sintieron el sonido de un "click" justo de donde pendía el hilo. Luego, escucharon el ruido de una mecha encendiéndose a escasos centímetros de ellos. Después, pudieron detectar casi al instante un intenso olor a pólvora invadiendo peligrosamente los alrededores. Y por último, un fuerte ruido sacudió todo el lugar.

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En ese mismo momento…

En la colina frente al campamento enemigo, un presentimiento hizo que Hinata activara su Byakugan con rapidez y se levantara de golpe de su posición, para observar lo que estaba ocurriendo en el campamento enemigo. Lo que vio la hizo palidecer. Y terminó casi al borde del colapso nervioso.

Aquello no le gustó para nada al pelirrojo.

—¿¡Que sucede?!— preguntó, incorporándose de un salto al lado de la Hyuuga y cogiéndola de los hombros con fuerza, obligándola a observarlo al rostro.

Hinata balbuceó algunas palabras en un intento por contestar a las interrogantes del varón, pero no pudo articular palabra alguna. No podía hablar. Lo único que atinó a hacer, fue levanta el dedo hacia la montaña, y señalarla con la mano temblorosa, aún sin poder hablar.

Alarmado, Gaara soltó a la chica y se giró lentamente hacia donde estaba señalando ella, y justo en ese momento un par de explosiones retumbaron con fuerza por todo el lugar. En el acto, palideció.

Ino…

Y Kankuro, Naruto, Shikamaru…

De pronto, la lluvia de pronto comenzó a caer sobre ellos.

Y las explosiones continuaron una tras otra, sin detenerse.

Si, no había duda de ello. Él no iba a quedarse esperando en ese sitio ni un minuto más…

—Voy por ellos.

—Yo voy contigo.

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—¡Cuidado! — gritó alarmado Shikamaru, levantándose a tiempo y lanzándose con los brazos extendidos sobre sus compañeros, cubriéndolos con su cuerpo.

Las explosiones no se hicieron esperar. Primero, sintieron el impacto del sonido estridente de la dinamita estallando justo a sus espaldas. Luego, la onda expansiva los lanzó hasta varios metros de distancia, en dirección al centro del ducto de ventilación. Lo siguiente que supieron, era que el aire se hacía cada vez más espeso y apenas podían respirar, y que las estructuras tanto sobre como debajo de ellos estaban a punto de colapsar, y que en cualquier momento terminaría cayendo sobre ellos. Iban a morir si no salían de ahí pronto.

Pero eso no era lo peor de todo.

Apenas acababan de sobrevivir a la primera explosión, cuando de pronto sintieron en ruido de un derrumbe justo detrás de ellos. Al darse la vuelta para verificar, se encontraron con que la habitación en la que había estado Ino había quedado reducida a un montículo de rocas y arena.

Shikamaru palideció ante la escena.

—¡Maldición! ¡Ino! — gritó alarmado, listo para correr a sacar a su amiga.

Kankuro se apresuró en detenerlo.

—¿Qué haces? ¡Tenemos que salir de aquí antes de que terminemos sepultados vivos!

—¡¿Qué?! ¡Dejar a Ino morir sin hacer nada!

—¡¿Y qué sugieres tú?! ¡¿Ir a morir con ella?! ¡Eso tampoco la va a ayudar! ¡Si quieres ayudarla, primero tenemos que salir con vida de esta!

El olor a pólvora pronto se hizo intenso nuevamente en el ambiente. Otra explosión estaba por venir, y justo donde estaban parados en ese momento

Sin intenciones de escuchar razonamiento alguno, Shikamaru se soltó del agarre del hermano de su ex–novia y estaba a punto a volver hacia la habitación en donde había dejado a su amiga, cuando de pronto otra voz le hizo detenerse.

—Eso que vimos allá… no era Ino.

El castaño quedó estupefacto ante la revelación del Hyuuga.

—¿Qué quisiste decir con eso?

Neji estaba a punto de contestar, cuando de pronto otra explosión hizo temblar la roca tanto sobre como debajo de ellos. Kankuro se apresuró en hablar.

—Lo que sea que tengan que conversar, háganlo mientras salimos de aquí ¿Entendido? No tengo intenciones de morir hoy.

Sin discutirlo más, los cuatro shinobis comenzaron a correr, sin embargo, Shikamaru aún no podía quitarse de encima la sensación de estar cometiendo un grave error. ¡Rayos! ¿Cómo iba a dejar a Ino sola en ese lugar? No,no podía.

Estaba a punto de darse la vuelta e ir solo a rescatar a Ino, cuando de pronto unas palabras hicieron eco en su mente. "Eso que vimos allá… no era Ino…" ¿Qué habrá querido decir Neji con eso? ¿Y por qué se refirió a lo que vimos como "eso"?. Se preguntó, confundido.. Estaba seguro que ahí estaba Ino, él mismo la vio ahí recostada sobre la camilla, lista para ser operada, y…

De pronto, alentó el paso hasta detenerse, mientras comenzaba a atar cabos sueltos. Y en ese momento, todo tuvo sentido. ¡Claro! ¡¿Cómo no lo había pensado antes?! ¡Era imposible que esa chica fuera Ino! Hashimoto no se iba a ser tan estúpido como para tomar tantas molestias en secuestrar a su amiga, para luego dejarla morir por culpa de una trampa que él mismo había preparado. Ino tenía que estar en algún otro sitio del complejo, sana y salva. Esperando a que la rescaten…

Pero si eso era cierto, entonces, ¿Qué fue lo que él vio allá atrás?

¿O será que acaso... sus sentidos también fueron manipulados? ¿Igual que como ocurrió con Gaara? ¿Pero... cuando?

Meditó unos cuantos segundos antes de tenerlo todo claro. ¡Claro!, ¡Como no había pensado antes!. Cuando estuvieron secuestrado con Chouji semanas atrás...

Más explosiones continuaron llegando en su dirección.

—¡Vamos! ¡Apresúrate! — Ordenó Kankuro, retrocediendo hacia el castaño para jalarlo del chaleco y obligarlo a avanzar. Segundos después, una enorme roca cayó justo donde había estado parado él.

Sin tener tiempo de agradecer, Shikamaru asintió ante la orden del mayor y ambos continuaron avanzando, hasta alcanzar a sus compañeros. Y las explosiones continuaron persiguiéndolos peligrosamente, lo que pronto despertó la atención de todos. Cuando llegaron hasta donde estaban los otros, comenzó la discusión.

—¿Pero cómo nos descubrieron? — preguntó de pronto Naruto.

Shikamaru tosió seco antes de contestar.

—No lo sé, pero…

—Tal vez tenga que ver con el hecho de que lo que vimos allá, no era Ino.

La mirada severa del castaño sobre el Hyuuga no se hizo esperar.

—¿Cómo que no era Ino? ¡Tú nos dijiste que ahí estaba ella! ¡Nos llevaste directo a una trampa!

Neji observó hacia el suelo y se escogió sus palabras antes de hablar.

—Ino estaba en esa dirección, pero no en la habitación que vimos. Debieron moverla justo antes de que llegáramos. Según mis cálculos, debe haber estado una o dos habitaciones más allá.

Shikamaru maldijo internamente. Diablos, los habían descubierto y les habían tendido una muy buena trampa. Pero eso no era todo. No habían logrado llegar hasta Ino, y ahora estaban corriendo exactamente en sentido contrario de donde estaba ella, tratando de salvar sus propias vidas. En definitiva, su plan se había ido al carajo.

—¿Hay alguna otra forma de llegar a ella?

—Solo por abajo, por la entrara principal.

—Diablos…— pronunció en ira el castaño. La entrara principal debía estar llena de guardias.

Continuaron avanzando tan rápido como pudieron, cuando de pronto pudieron ver a lo lejos la misma abertura por donde ingresaron al ducto de ventilación, bien sellada.

Naruto frunció el ceño y adelantó a resto.

—¡Yo me encargo! — gritó, para luego lanzarse sobre la reja recientemente colocada y obligarla a ceder de un solo golpe.

En el acto, los otros tres aumentaron la velocidad, y justo cuando todo parecía indicar que terminarían muriendo en ese mismo sitio y aplastados por roca solida, los cuatro lograron salir por la abertura y caer sanos y a salvo en el pasadizo principal.

Pero apenas pisaron suelo firme, fueron recibidos por un todo un batallón de ataque.

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Desde su posición, Temari saltó alarmada y volteó hacia la montaña tan pronto como comenzaron las primeras explosiones. A su lado, Chouji observó primero hacia los lados con desconfianza, y luego dirigió la mirada seria hacia el mismo lugar que estaba observando su acompañante, mientras el agua golpeaba con fuerza su rostro.

La lluvia ya se había intensificado notoriamente.

—Maldición, ¿Qué demonios está haciendo el baka de Shikamaru allá adentro? — farfulló molesta Temari. Chouji frunció el ceño antes de hablar.

—Eso no creo que sea idea de Shikamaru, yo creo que…

De pronto, ambos callaron y se observaron a los ojos, alertas.

Algo andaba mal.

Si, casi podían percibirlo…

—¡Abajo!

El Akimichi obedeció en el acto la orden e inclinó el cuerpo hacia abajo, justo antes de ver desaparecer a Temari frente a sus ojos. Lo siguiente que supo, era que la kunoichi estaba utilizándolo para apoyarse sobre él con las manos, y que estaba girando hábilmente los pies en el aire, en donde terminó golpeando contra "algo".

Cuando se volvió a incorporar, se encontró con dos cuerpos tendidos en el suelo.

—Eso estuvo bueno, pero ¿Como vamos a hacer con el resto?

Antes de que Temari pudiera contestar, cientos de sombras comenzaron a rodearlos peligrosamente. Aquello solo le hizo sonreír con confianza.

—Pues de la única manera que conocemos: peleando.

En el acto, ambos shinobis se pusieron en posiciones de ataque. Sabían que sus amigos estaban en peligro allá adentro, pero por el momento no podían hacer nada por ayudarlos. De nada iba a servir que ahora intentaran correr hacia donde estaban ellos, porque lo único que iban a lograr era que todos esos shinobis los siguieran y terminaran atrapándolos a todos. Lo único que podían hacer en ese momento, era pelear.

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Segundos después, ráfagas de viento y explosiones invadieron todo el lugar.

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Dentro de la montaña, Kankuro manipuló hábilmente a su marioneta para colocarla justo delante de él, y atacó con ella a un grupo de cuatro shinobis que se habían lanzado directo a su ataque, deteniéndolos. A su lado, Shikamaru logró reaccionar a tiempo para sujetar con las manos desnudas una katana que casi lo atravesaba a la altura del pecho, para luego quitársela a su enemigo y devolverle el favor. Aunque la poca iluminación le impedía al Nara utilizar la mayoría de sus jutsus del tipo sombra, aún tenía un par de estrategias bajo la manga.

El número de enemigos pronto comenzó a incrementarse.

En el acto, Naruto gruñó de ira y rápidamente se preparó para igualar las cifras. Y antes de que el enemigo pudiera reaccionar, cientos de Narutos aparecieron de la nada en el enorme pasadizo y se lanzaron al ataque, con Rasengans en mano listos para ser utilizados. Si a ellos luchaban dos contra uno, con Naruto de por medio, ahora la batalla sería cuatro contra dos.

Neji hizo lo suyo e intentó apoyar en la pelea, pero sin su Byakugan era imposible que lograra algo. Las técnicas que recordaba de su infancia se apoyaban todas en su técnica de línea sucesoria, y sin ellas no podía contar con una ventaja sustancial contra el enemigo.

De pronto, un ninja logró evadir hábilmente los golpes del shinobi y se lanzó directo hacia sus espaldas para atacar, pero justo en ese momento uno de los clones de Naruto se enfrentó a él y logró detenerlo a tiempo. Aquello resultó humillante para el Hyuuga, quien jamás se había imaginado que su vida algún día podría estar en manos del idiota de Naruto y del vago de Shikamaru. Maldición, se había convertido en un completo estorbo. Tenía que recuperar sus recuerdos… y rápido.

Pronto más ninjas aparecieron tras los anteriores, listos para atacar. Naruto continuó atacando con cuantos clones podía manejar, pero el grupo enemigo continuaba creciendo, y dentro de aquel lugar cerrado no había muchas técnicas que pudiera efectuar, que no terminaran ocasionando un derrumbe sobre sus cabezas. Kankuro manipuló hábilmente a Karasu y logró detener la segunda tentativa de ataque del enemigo, pero era evidente que pronto vendría más. Shikamaru logró detener a otros dos, pero eso no ayudaba en mucho. Habían demasiados enemigos, y ellos eran tan pocos…

Sin otra opción a la vista, el Uzumaki se disponía a dar una demostración gratuita del último jutsu que acababa de perfeccionar con sus bunshins y la evolución del Rasengan, pero justo cuando estaba a punto de efectuar su plan, algo ocurrió. La tierra bajo sus enemigos comenzó a temblar en forma extraña, y luego comenzaron a brotar pequeñas puntas de arena desde el suelo. Segundos después, dichas puntas crecieron casi en un instante hasta convertirse en afiladas lanzas, atravesándolos a todos en el acto.

No tardaron en reconocer al autor de dicha técnica.

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En el exterior, las cosas pronto comenzaron a ponerse difícil para los shinobis...

Con cada ataque que lanzaba Temari, podía sentir como se le iba agotando las reservas de chacra, y su enorme abanico cada vez se sentía más pesado. El efecto de la lluvia cayendo sobre ellos sumado a lo resvaladizo que se había vuelto el terreno, no ayudaba en mucho. Pero ella no tenía planeado rendirse tan fácilmente.

Si tan solo dejara de llover…

Daikamaitachi no Jutsu—. Gritó una vez más Temari, y en el acto una fuerte ráfaga de viento salió directo de la poderosa arma de la kunoichi, llevandose consigo los pocos árboles que aún quedaban en pie frente a ella y a un buen grupo de sujetos que pretendían atacarla en grupo.

Pero apenas éstos desaparecieron, otros más se apresuraron en llegar.

La rubia terminó cayendo agotada y con la respiración agitada. Cuando levantó la vista, unos cuatro shinobis estaban a punto de atacarla, cuando de pronto una enorme sombra cubrió su cuerpo.

Bubun Baika no jutsu—.gritó Chouji justo tras ella, alzando su mano incrementada en tamaño y protegiéndola, para luego golpear con fuerza a los atacantes.

No hubo tiempo para agradecimientos. Otros shinobis se disponían a atacarlos cuando de pronto algo extraño ocurrió. De en medio del grupo enemigo, un remolino comenzó a formarse justo frente a sus ojos, y de pronto los cuerpos de los shinobis fueron absorbidos por el mismo, para luego ser lanzados con fuerza por los alrededores.

Para cuando todo estuvo despejado, pudieron reconocer a la autora de semejante hazaña.

—¿Hinata?

En el acto, Temari se irguió frente a la Hyuuga y preguntó con el rostro preocupado.

—¿Y donde está Gaara?

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Una sombra surgió de entre los escombros y comenzó a avanzar lentamente hacia los cuatro shinobis. Su respiración se sentía agitada, lucía las ropas gastadas y los cabellos alborotados, y el semblante se le notaba cansado, incluso estando en la oscuridad. No hizo falta que hablara para que supieran de quien se trataba.

—Dejé a Hinata con Temari y Chouji, pero necesitan refuerzos. Los están atacando.

Kankuro maldijo al escuchar eso.

—Tenemos que ir con ellos…

—No. Te necesito aquí — dijo tajante, antes de voltear hacia Neji—. También voy a necesitar de tu ayuda. Shikamaru y Naruto irán a ayudar a los otros.

El tono en la voz del pelirrojo cogió a todos por sorpresa, sobre todo a su hermano mayor. Hacía mucho que Gaara no usaba ese tono tan… autoritario con él. Casi podía sentir que dejaba de ser su hermano y se convertía en el Kazekage de Suna. Si, para que Gaara estuviera actuando así, debía estar muy molesto o muy seguro de lo que iba a hacer. O ambos.

Shikamaru miró fijamente a Gaara a los ojos y pronto captó el mensaje en su mirada. Había ido en contra de sus planes y no se le veía arrepentido ni nada por el estilo. Todo lo contrario. Esa seguridad y confianza que irradiaba el pelirrojo era algo que no había visto desde hacía mucho tiempo en él. Digno de todo un líder. Sin embargo, aún le quedaban ciertas dudas por resolver: ¿Cómo iba a lograr llegar hasta Ino sin caer en otra trampa? ¿Y cómo pensaba a avanzar si ni siquiera podía confiar en sus propios sentidos? Solo se le ocurrió una única manera.

—Vas a usar un capullo de arena, ¿Verdad? Vas a aislar todos tus sentidos y luego te guiarás solo por lo que te diga Neji, ¿O me equivoco?

—Exacto. Y llevaré a Kankuro y a sus marionetas solo por si las cosas se nos escapan de las manos. A él las técnicas de manipulación mental de Hashimoto no le van a hacer efecto.

El castaño respiró hondo ante la resolución que estaba demostrando Gaara, aún con dudas en su mente. ¿Podía confiar en él? ¿Acaso podía... irse y dejar todo en manos de Gaara? ¿Era eso lo correcto? Diablos, la respuesta no era nada fácil. Ino necesitaba ser rescatada y pronto, y él ya había fallado una vez. Hashimoto de seguro había logrado confundir sus sentidos del mismo modo como lo había hecho antes con Gaara, y por eso él había pensado que Ino estaba en aquella habitación que se había derrumbado minutos atrás, lo que había resultado ser una farsa.

Maldición, ambos tenían el mismo punto débil, sin embargo, había un punto que ponía a Gaara clara en ventaja. Él podía usar la arena y cubrirse con ella, aislando por completo sus sentidos. Eso era algo que él no podía hacer. Sin embargo, la debilidad que había visto en él horas atrás...

Respiró profundamente y volvió a observar a Gaara a los ojos. Había resolución en ellos. Fortaleza, y confianza. Si. Ahora sí podía confiar en él. Frente a sus ojos, ya no se encontraba el mismo shinobi que horas atrás no hacía más que culparse por lo que le había pasado a Ino, y que lo intentaba ocultar con una pésima máscara de frialdad. Éste, era un shinobi decidido a cumplir con su objetivo, y venía con un plan mejor elaborado que el suyo. Un plan que tenía muchas más oportunidades de ganar.

A demás, alguien necesitaba ir a apoyar a Temari, y pronto...

—Entiendo—. Resopló hondo antes darse la vuelta—. Naruto y yo iremos a ayudar a los muchachos.

Segundos después, ambos shinobis partieron hacia el camino de salida del complejo, dejando a los otros tres shinobis atrás.

Gaara observó severo mientras Shikamaru y Naruto corrían hacia la salida, y luego miró hacia el suelo, pensativo. Después, se giró en sentido contrario y observó serio a Neji, decidido. Iba a confiar en él. Iba a llegar a Ino. Ino… ¿Cómo estará ella? ¿Estará bien? ¿Estará… viva?

—¿Aún puedes sentir a Ino?

Neji se sorprendió ante la pregunta del pelirrojo, y pronto se puso a actuar. Cerró los ojos y se concentró, de la misma forma que lo había hecho antes, para poner su mente en blanco y concentrarse en ese pitido que lo había estado siguiendo desde hace horas atrás, hasta ese momento.

—Ella…— de pronto, el sonido se incrementó a niveles incalculables—. ¡Ahhh! — gritó, cayendo al suelo de rodillas.

Sangre comenzó a salir de su nariz.

Tanto Kankuro como Gaara reaccionaron en el acto y corrieron hacia el varón, para ayudarlo. Pero estaban a escasos centímetros de tocarlo, cuando de pronto una extraña sensación les obligó a tensionarse, y a quedarse estáticos.

¿Qué está pasando?

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Segundos después, una luz intensa azulina rodeó a la montaña entera.

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Fin del capítulo.

Holas a todos, y como siempre gracias por seguir leyendo este fic. Mucha acción y nada de romance, pero eso cambiará en el siguiente capítulo, que tendrá el tan esperado reencuentro GaaIno. Espero que les guste a todos.

Les tengo dos noticias que contarles, espero que se las tomen a bien. La primera es que el fic tendrá dos capítulos más, no uno como les había dicho antes. Lo que pasa es que me quedó demasiado largo el último capítulo y preferí cortarlo en dos. Lo segundo, y esto es lo que sí les va a gustar, es que esos dos capítulos ya están terminados, y que saldrán en breve. Pienso sacar uno dentro de tres o cuatro días, y el otro en otros tres más para que tengan tiempo de leer con calma.

Ahora quelo he estado pensando, yo he escrito mi final a mi antojo pero aún no les he preguntado qué quieren ustedes. Para el final de la pelea, ¿Quieren el héroe que salva a la damisela en peligro? ¿La heroína que lo hace todo sola? ¿O a la pareja que todos aman luchando junta para vencer al enemigo? Yo tengo escrita una de esas tres posibilidades, pero me parece justo preguntales a ustedes que quieren. De acuerdo a lo que digan, puedo hacer unos ajustes.

Luego del esos dos capítulos, vendrá un capítulo de cierre que va a ser cortito (parecido al capítulo de transición que puse en medio de la primera y segunda temporada), y ahí se acaba el fic. El epílogo será un adicional, que subiré luego. La idea es que todo termine ahora en febrero y que no me exceda más.

Saludos a todos, y gracias por seguir leyendo este fic.