25º Muerte a la torre

James conducía con decisión hacia el lugar en el que había quedado con Laurent, repasando en su cabeza todo lo que había hecho antes de dirigirse a Forks. Pensó en todas aquellas personas a las que había matado en Seatle, muchas de ellas eran personas decentes y trabajadoras, sin culpa de nada, pero el sistema era corrupto y no le importaba quitar vidas inocentes para acabar con el mal que había allí.

Se centró en el recuerdo de Aro Vulturi, en como había palidecido al verle, como había temblado igual que un flan y suplicado como un cobarde antes de apretar el gatillo y acabar con su despreciable vida.

Sabía cual sería su destino después de todo, sabía que no volvería a estar con las personas que quería, o bien lo llevarían al corredor de la muerte o lo condenarían a cadena perpetua, y en su opinión, ambas soluciones eran muy poco castigo para todo lo que había hecho. Sabía que no podría hacer nada por impedir ese destino, y no quería evadirlo, deseaba ser castigado por el dolor que había infligido a su familia, lo único que esperaba era poder encontrar algo de paz antes de que llegara ese momento.

La imagen de su preciosa Isabella sonriente cruzó su mente cuando aparcaba en un lado del arcén en la carretera de la Push, en aquella imagen, Isabella estaba preciosa, con la sonrisa jovial y cariñosa que tenía cuando se casaron. Renesmee apareció también en la imagen, abrazada a su madre y saludándolo con la mano, tan feliz como era antes de él conociera a Laurent.

Al pensar en ellas recordó que entre los papeles de Aro había leído que su pequeño había llegado al mundo y solo pudo dejar caer una lágrima al pensar en que no se merecía ser el padre de ese niño, no merecía tener a nadie. Isabella no le permitiría nunca acercarse al pequeño y nunca se lo reprocharía, él se había convertido en un monstruo, alguien que solo merece morir.

Con la esperanza de poder verlos una vez más antes de que lo apresaran, James salió del interior del coche con el que había ido hasta allí, se ocultó tras la maleza espesa que lindaba con la carretera y esperó a que Laurent hiciera su aparición. No tardó mucho en escuchar el sonido de un coche acercándose a su posición, a pocos metros de su coche paró otro del que salió Laurent un poco nervioso.

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Laurent llevó el coche hasta el lugar que Aro le había indicado en el mensaje, algo extraño estaba ocurriendo y lo sabía, no era normal que Aro actuara por propia iniciativa sin más, y sobretodo refiriéndose al tema de Isabella.

No tardó mucho en llegar, aparcó en el carril derecho, a pocos metros de donde había otro coche aparcado, se bajó del coche sin preocuparse de coger su arma del asiento del copiloto, después de todo, era Aro quien lo estaba esperando.

Bajo del coche algo nervioso, no podía ver a Aro desde donde estaba y eso no le gustaba, necesitaba controlar la situación. Caminó lentamente hacia el otro coche, miró a través de los cristales y pudo comprobar que no había nadie en su interior, entonces echó una ojeada a su alrededor pero no había nada.

Asustado por aquella situación, Laurent corrió de nuevo hacia el coche en el que había venido, fue a coger la pistola que había dejado en el asiento del copiloto pero ya no estaba allí.

-¿Pero que...?- Miró repetidas veces a todos lados, buscando a quien le había cogido el arma- ¡ARO! ¡SI ERES TÚ NO TIENE GRACIA!- No hubo respuesta- ¡SAL DE DONDE QUIERA QUE ESTÉS!

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-¿Pero que...?- Vio como Laurent miraba repetidas veces a todos lados, buscando a quien le había cogido el arma- ¡ARO! ¡SI ERES TÚ NO TIENE GRACIA!- No hubo respuesta- ¡SAL DE DONDE QUIERA QUE ESTÉS!

James empezó a reír a carcajadas entre la maleza, observando como aquel hombre que lo había manipulado durante los últimos años ahora tenía más miedo del que él había tenido en toda su vida. El sonido de aquella risa hizo que Laurent se estremeciera y mirara de nuevo a su alrededor buscando al artífice.

-¿¡QUIÉN ERES! ¡DEJA QUE TE VEA!

-Claro- Siguió riendo James mientras salía de su escondite y se mostraba ante él- Aquí me tienes.

-¿James?- Se sorprendió Laurent al verlo allí, eso era lo último que se había esperado- ¿Has cogido tu mi arma?

-¿Te refieres a esta pistola que había en el asiento del copiloto de tu coche?- Preguntó mostrándole el arma mientras Laurent asentía- Si, la he cogido yo.

-¿Qué haces tú aquí? No te esperaba a ti.

-Lo se, pero tu amiguito Aro ha tenido un percance y no podrá reunirse con nosotros- James daba vueltas a la pistola con diversión. Laurent vio en su comportamiento el cambio de actitud que había en él.

-¿Qué le has hecho a Aro?- Su voz temblaba- Creí que aun seguías en el hospital.

-Y así era, estaba en el hospital, pero mi sed de venganza era más grande y no pude permanecer más tiempo allí.

-¿Tu sed de venganza?- Al escuchar esas palabras, Laurent pensó que James estaba gastándole una broma de mal gusto- Haberlo dicho antes amigo- Sonrió ampliamente relajando su postura- Bueno, cuéntame que es lo que le ha sucedido a Aro.

-Háblame tú a mi primero de mi mujer.

-Está bien- Sonrió mucho más tranquilo- Tu zorrita se ha escapado con otro hombre y tus dos críos porque se enteró de que la estaba siguiendo- Se cruzó de brazos, complacido de la cara de ira de James- Se que estás furioso, pero antes de que hagamos nada, dime que le ha sucedido a Aro.

-Aro ya no forma parte del equipo- James cargó el arma de Laurent- Recibió un balazo en la frente- Apuntó a Laurent.

-¿Qué... Qué haces?-Laurent retrocedió unos pasos asustado de nuevo- ¿A que viene esto? Creí que habías dicho que querías venganza.

-Y así es- Se acercó unos pasos hacia él con decisión- Voy a vengarme de la persona que destrozó mi vida y la de mi familia, voy a acabar con el verdadero problema- Disparó dándole en la pierna y haciendo que Laurent cayera al suelo gritando- Aunque considero que esto no es suficiente para todo lo que has hecho, no estoy dispuesto a que sigas respirando el mismo aire que Isabella, Renesmee y mi pequeño- Un disparo en el hombro- Te veré en el infierno en breve y te haré tragar todas las drogas, los golpes y palizas que ha habido en mi vida estos años.

-James, por favor... Somos amigos... No me mates...

-Dime donde están Isabella y los niños- Cargó de nuevo la pistola y apuntó a la cabeza de Laurent.

-No lo se, lo juro, lo que te he dicho es verdad, se ha ido con otro hombre y los niños cuando se enteró de que estaba en el pueblo- Laurent vio como James bajaba el arma- Sabía que no me matarías...

-Tú no sabes nada- Levantó el arma de nuevo y apretó el gatillo haciendo que la bala atravesara la sien de Laurent.

James arrastró el cuerpo de Laurent hasta el coche que había sido de Tanya, lo puso en mitad de la carretera para que alguien lo encontrara y diera parte a la policía, junto al cadáver dejó dos notas, una para el padre de Isabella como jefe de policía y otra para ella.

Hola de nuevo, aquí tenéis el siguiente capítulo, como prometí ha sido en menos de una semana, eso si, no se cuando podré subir el siguiente, voy a estar sin ordenador durante unos días porque voy a estar en casa de mis padres, con la pierna tan mal como la tnego no puedo estar sola y mi marido trabaja todo el día.

Gracias por los reviews maravillosos que me habéis dejado, os lo agradezco un montón, y también por los ánimos.

Para los que seguís la otra historia, intentaré tener el capítulo siguiente para la semana que viene, pero no prometo nada, todo dependerá de mi pierna.

Nos leemos pronto