Episodio XXVI

Playa, Saltadilla, Sábado, 12:49 pm.

Los tres estaban cansados, no podían hacer nada, habían usado mucha energía y en esos momentos estaban tirados en la arena sin esperanzas, Mojo rio de forma enfermiza y alzo un pie del robot para pisarlos, los tres se podían mover, pero no le veían ningún sentido.

Cuando todo parecía perdido una piedra se estrelló contra el robot, Mojo la miro con rabia, Rubí nuevamente llegaba.

– No me arrepentiré de esto –alzo a la chica con una brazo lastimándola, pues las cuchillas se enterraron en la piel blanca de la pelirroja, Brick se alteró al ver aquello levantando vuelo pero con un manotazo de la otra mano lo mando lejos.

– ¿Vas a matarme? –pregunto aparentemente indiferente.

– No sabes cuánto lo deseo niña entrometida –gruño con rabia el mono.

– Te puedes arrepentir –susurro y dijo algo más que ninguno entendió, solo Boomer escucho un poco–…no... los... Conoces…

– ¡Joder, no le hagas daño! –le grito Butch mirando impotente la escena.

– Créanme, es lo mejor –se rio el mono, la chica permaneció impasible.

– La… cúpula es de cristal, si la rompen… –cuando pronuncio aquello fue lanzanda contra un árbol rompiéndolo a la mitad. Boomer se acercó rápidamente a verla, de su cabeza caía un hilo de sangre igual que de su boca, sus brazos estaban perforados por las cuchillas y parecía inconsciente.

– Hijo de… –comenzó a decir Brick mirando la escena furioso, Butch igual se puso rojo de la cólera, ambos alzaron vuelo y sus ojos se tornaron rojos, Boomer igual volteo a ver con sus ojos rojos, los tres soltaron un rayo que dio directo al vidrio rompiéndolo. Mojo cayo a la arena vulnerable.

– ¿Ahora si, puto mono! ¿¡Quien te mando!? –le gruño Butch tomándolo del cuello de la camisa.

– ¿Realmente quieren saberlo? –se burló–, no creo que les guste saber la respuesta, el enemigo está demasiado cerca de ustedes.

– ¡Solo dilo! –le grito Brick.

– Como sea, las que me mandaron fueron… –no termino porque un balazo le dio en la cabeza, los dos voltearon a ver a Rubí quien disparo aun recostada en el piso, Boomer la miro con sorpresa, hasta ese momento había permanecido a su lado.

– No se fíen del enemigo –les dijo con voz débil, los tres notaron como de la mano de Mojo caía un cuchillo–. No les diría tan fácil quien es la persona –al acabar su frase volvió acostarse en la arena cerrando los ojos, Boomer la cargo en brazos y alzaron vuelo hacia la ciudad.

– Tonta ¿Por qué viniste? –pregunto Brick volando un poco más adelante, Boomer iba en medio y Butch hasta atrás.

– No lo sé, supongo que me dieron pena –se burló mostrando una pequeña sonrisa–. Además… aun me debes una explicación –con aquel comentario las mejillas de Brick se pusieron rojas y ambos hermanos se quedaron confundidos.


Saltadilla, Sábado, 1:38 pm.

Los tres llegaron encontrándose con la ciudad desértica o con alguno que otro autobús pasando, todos iban a la alcaldía así que fueron hasta ese lugar. Al llegar ya los esperaban las chicas, Boomer deposito a la pelirroja en un sillón.

– Por dios –susurro Caramel cubriendo su boca, la heridas eran horribles.

– Pendeja –dijo Esmeralda arrodillándose al lado de la pelirroja y acariciando una de sus manos–. No es lo mismo que conmigo…

– Déjalo, es mejor curarla –le aviso Chocolat y se pusieron manos a la obra.


Apartamento, Saltadilla, Lunes, 10:02 am.

Rubí estaba en la sala mirando las noticias, básicamente le obligaron a permanecer en reposo por lo menos una semana, ya habían pasado dos días y en ese momento las noticas sí que estaban causando un revuelo.

"– La muerte de Mojo Jojo ha aliviado a muchas personas; desde el caos del sábado se ha tenido más seguridad, he aquí unas de sus consecuencias.

– Más de quinientas personas heridas, entre ellos las hermanas Tainted, unos "detectives" bastante eficaces en el caso de "Las asesinas de Saltadilla", con Rubí Tainted en un estado casi grave al enfrentarse a Mojo Jojo –en la pantalla aparecen algunas imágenes del hospital y de ella siendo trasportada con vendas en sus brazos y cabeza."

– ¿Cómo obtienen estas cosas? –se preguntó en un susurro mirando atentamente.

"– Por otro lado, los otros villanos lograron escapar exitosamente, nadie sabe su paradero y los destrozos causados a la ciudad son bastante graves, tardaran un poco en reconstruir algunos edificios.

– Por último la desaparición de la maestra, Keane, trabaja en la secundaria Robles Nobles y parece cercana a los Rowdys –en pantalla apareció una foto de la mujer.

– No se tiene información, si está viva o muerta, esperamos noticias."

La pelirroja apago el televisor, le ponía de malas el ver como las cosas transcurrían sin ser participe. Escucho como tocaban la puerta y de mala gana fue a abrir, al hacerlo vio a Brick recostado en la pared, ambos se observaron. El rowdy miraba sus vendajes, le hacía sentir culpable por no haberlo evitado.

– ¿Qué pasa? –pregunto la chica cruzando sus brazos.

– Quería hablar contigo –le explico, ella asintió y se hizo a un lado para dejarlo pasar.


Ambos estaban en la terraza, mirando la ciudad. Ninguno decía nada pero el ambiente se sentía cómodo.

– Bueno –comenzó a decir el peli naranja.

– ¿Si?

– Primero que nada, vine a ver como seguías, no te he visto desde el sábado.

– Solo han pasado dos días…

– Aun así…

Volvieron a aquel silencio, mientras uno se armaba de valor el otro miraba fijamente un punto en la nada.

– ¿Sabes lo que siento por ti, verdad? –pregunto, ella asintió suavemente–, pues eso, me gustas, más de lo que te puedes imaginar, tu apoyo ha sido muy importante, incluso si en un principio éramos solo unos raros uno para el otro –aquello saco una risa por parte de ambos.

– Definitivamente para mi eras un loquito con súper poderes y complejo de Superman.

– Que linda…

– Y para ti, era la rara que no tenía ninguna razón para no querer hablar y te hacía sentir incómodo.

– Lo siento…

– Déjalo, es normal… supongo –abrazo sus dos piernas y recargó su barbilla en estas.

– No soy mucho de expresar mis sentimientos, pero una vez que todo esto termine, quiero determinar que pasara entre los dos…

– Lo entiendo… a ver si para entonces me sigues viendo igual…

– ¿Eh?

– Nos es nada –ambos quedaron en silencio un rato, disfrutando de aquel paisaje, por muy triste que fuera.

– Aún tengo miedo…

– Yo lo perdí hace mucho tiempo…

– ¿Tu accidente?

– Perdí un ojo Brick, tenía diez años, no pude defender a mis hermanas y perdí a mi familia, algo por lo que me esforcé cada día en mantener y todo por unos monstruos que solo querían vengarse, por eso yo también quiero hacerlo…

– Eso no explica que perdieras tu miedo…

– Viaje sola con mis hermanas, muchas veces se aprovecharon de nuestra ingenuidad y bondad, nos humillaron y a Zaphiro casi… no quiero entrar en detalles, solo sé que fue duro, pero nos volvimos fuertes y aprendimos a vivir por nuestra cuenta, no es la mejor vida ¿Pero que opción tenemos?

– Tienes razón…

– Esa sensación dulce y amarga, algo tan frío que es irónico que te llene de regocijo ¿Nunca oíste la frase, la venganza nunca es buena, mata el alma y la envenena? –el oji rojo asintió–, pues quiero probar de su veneno.

– ¿Aunque mueras intoxicada?

– Aunque muera intoxicada.

– Entonces yo te ayudare, moriremos los dos –le tomo del hombro y ella solo sonrió.

No tienes ni idea.

– Ya hablamos de mi… te toca.

– ¿Me toca?

– Cuéntame un poco, ex villano.