BUENAS NOCHES

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Escrito por:

Queen Evenstar

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Esa noche de viernes llegó a casa del trabajo como todas las noches, pero a diferencia de otras ocasiones, no estaba cansada. En cuanto abrió la puerta, el olor a café capucchino la recibió de lleno y eso la hizo sonreír, no sólo porque más rato tomaría algo reponedor, sino porque era una señal de que ella la esperaba con algo que sabía que le gustaba, y al mismo tiempo significaba que a esas alturas ya la conocía mejor que a sí misma. Lanzó sus zapatos a cualquier lado, y casi de inmediato se la escuchó gritar desde la cocina:

-Mione¿Eres tú?

-Sí Gin- respondió ella

A los pocos segundos Ginny salió de la cocina sonriendo de tal manera que Hermione no pudo evitar sentirse maravillada una vez más con esa chica que la hacía sentirse muy querida. La pelirroja se paró muy cerca de la castaña, quedando sólo a escasos centímetros de ella, y tras unas breves caricias, se besaron lenta y suavemente. Hermione acarició el cabello sedoso de

Ginny, y ésta acariciaba la espalda de la castaña, y aunque les hubiera gustado seguir más tiempo así, se separaron lentamente.

-Será mejor que nos tomemos ese café antes que se enfríe- dijo Ginny tierna

-Está bien- respondió Hermione

Las chicas se sentaron en el sillón a tomarse los tazones de café capucchino, y en todo ese rato conversaron de muchas cosas, que iban desde anécdotas de sus respectivos trabajos hasta las peripecias vividas en Suecia por Luna, pues ese mismo día Ginny recibió una carta de parte de la rubia, quien arrancó de una horda de polillas en su intento por ver a un Snorcack de Asta Arrugada. Luego lavaron sus tazas y regresaron al living, pero ninguna habló por un largo rato, hasta que Ginny se sintió nerviosa por la forma en que Hermione la miraba

-¿Qué pasa Herms?- preguntó la pelirroja

-Gin...eres muy hermosa- respondió Hermione mirándola maravillada

-¿En serio?- dudó Ginny

-Hablo muy en serio- respondió Hermione sonriente - No sabes cómo late mi corazón cuando pienso en ti, y cada vez que estamos juntas es como si fuera la primera vez, cuando nos declaramos nuestro amor en el balcón del palacio en donde se hizo la fiesta aquella. ¿Te acuerdas?

-Cómo olvidar el día más importante de mi vida- respondió Ginny, cuya memoria se fue de inmediato a una fiesta realizada hace dos años en un palacio, con motivo de la salida del colegio de Ginny. Hermione fue invitada a la fiesta, y durante toda esa noche estuvo nerviosa, cosa que no escapó a la atenta mirada de Ginny, que en un momento determinado decidió seguirla hasta que llegó a una balcón extenso, y con paso firme caminó hasta encontrarse frente a frente con ella, pues ese nerviosismo le estaba preocupando

-¿Qué pasa Herms?- preguntó Ginny

-¿Ah?- fue lo único que dijo la castaña

-¿Qué pasa?- repitió Ginny

-¿Por qué?- preguntó Hermione

-Porque a lo largo de toda la fiesta te he visto muy nerviosa. He visto cómo te frotas las manos y cómo te paseas de un lado a otro, además de lo temerosa de tu mirada

A esas palabras, Hermione sólo supo responder con silencio. En un nuevo intento por saber qué le pasaba a su amiga, Ginny la abrazó de lado, y en ese mismo instante la castaña no aguantó más y la besó apasionadamente en los labios. Dicho beso, corto por lo demás, tomó a la pelirroja por sorpresa, aunque correspondió de todas formas. Cuando se separaron, Ginny se mostró atónita, mientras que Hermione se veía aterrada

-Herms...- fue todo lo que pudo decir Ginny

-Ginny, estoy enamorada de ti. Durante mucho tiempo me lo guardé, pero la verdad es que ya no pude seguir aguantando lo que siento por ti, y por eso hice lo que hice. Era ahora o nunca- respondió Hermione nerviosa

-¿En serio?- preguntó Ginny con cierto brillo en la mirada

-Así es. Te amo, y me gustaría estar contigo por siempre- respondió Hermione con un evidente temor a ser rechazada

-Y lo estarás- dijo Ginny

-¿Qué dices?- preguntó Hermione sin entender mucho

-Herms, yo también te amo, y me encantaría ser tu novia por siempre- respondió Ginny sonriente

-Gin... te amo

-Yo también- y junto con ello se volvieron a besar, ésta vez más lento

-Esa noche estabas nerviosa como nunca antes te había visto- dijo Ginny

-Y traté de disimularlo, pero no me resultó- respondió Hermione risueña

-Sin duda, esa fue la mejor noche de mi vida- dijo Ginny

-La mía también, amor- respondió Hermione

Se volvieron a besar, y al tiempo que se tomaban sus rostros con delicadeza, Hermione se recostó en el sillón, quedando Ginny encima suyo. Como siempre, sus lenguas se encontraron casi de inmediato, y al acabar, se fueron a acostar, aunque no tenían mucho sueño. Ya en la cama, Hermione le dice a Ginny:

-Buenas noches, Gin

-Herms, todas mis noches son más que buenas teniéndote a mi lado

-Contigo me siento plena

-Y yo igual

Acercándose, se dieron un tierno beso de buenas noches y luego se abrazaron, asegurándose de darse cariño, protección, y por sobre todo, amor mutuo