Y solo tenemos que contar todas las veces que podía hablar y arreglar las cosas, pero no lo hice, sino que había levantado mi cuchilla y asesinado a esas personas. Haciendo oídos sordos a sus súplicas.
(MizukoSōMegami)
Siete meses habían pasado desde que ella dejó su familia temporaria y un año que dejó su hogar en Konoha.
La pequeña ya tenía sus trece años y viajaba a todas partes, entrenando sus poderes. Tenía un buen control con la gravedad, la fuerza y el aire, aunque todavía se encontraba entrenando con dificultad para controlar la tierra y el agua. La menor se había quedado atónita al tener esos poderes, más el de la tierra cuando la había matado a sangre fría. Sakura pensó que eso era muy sospechoso y aunque trataba de dar teorías, no sabía porqué tenía los poderes de esas dos deidades.
En ese tiempo su corazón rechazaba toda muestra de cariño de todas las personas que querían tenerla, y si eran ebrios los mataba. Toda persona que dañe a una persona inocente, los mataba sin remordimiento alguno.
Un día se encontraba recorriendo una pradera, buscando algo a que sacar sus frustraciones porque el vuelo no le iba tan bien.
Pero no espero que en un momento su cuchilla sintiera la presencia de un dios, y así fue a su cacería.
(SakuraHaruno)
Kagome se había dado un largo baño en un lago y al salir, y cambiarse, se dirigió hacia algún lugar para comer.
Cuando había terminado se dirigió al norte pero se detuvo bruscamente y se dio media vuelta.
¿y por qué? Porque una presencia, la de su pequeña hermana estaba cerca.
Y así rápidamente voló con Kirara hacia ese lugar.
(KagomeHigurashi)
—¿a qué vinieron? —preguntó un pelirrojo cerrando sus ojos.
—a pasear, últimamente en Akatsuki no hay nada divertido hm—respondió el rubio.
—Tobi solo vino para encontrar a su amiga Sakura-chan... —habló el peli-negro.
Gaara abrió sus ojos con sorpresa.
—¿todavía siguen con eso? ¿Por qué no la dejen en paz?
—no podemos Gaara... —habló Sasori con seriedad —no sabemos nada desde que su hermana murió...
—hump... No lo entiendo ¿por qué se preocupan por Haruno?
—eso no te importa hm—contestó Deidara cortante.
—fíjate bien a quien te diriges...
—¿ah si? Y dime ¿a quién exactamente me dirijo?
Gaara lo fulminó con la mirada y el otro pelirrojo solo dio un suspiro.
Pero de pronto abrió sus ojos con sorpresa y miró hacia atrás.
—siento su presencia —habló de pronto el mayor.
Todos lo miraron y Tobi empezó a bailar de felicidad.
—¿entonces que esperamos? —sacó un ave y hizo un sello para que crezca.
Subió a su lomo, con sus dos compañeros, pero rápidamente de dio cuenta como Gaara se creaba una plataforma de arena y se ponía a su altura.
—¿y qué crees que haces? —preguntó fastidiado el rubio.
—no tengo nada que hacer como ustedes, así que los acompañaré...
Deidara bufó y ordenó al ave volar, seguido de cerca por el pelirrojo junchuriki.
(SakuraHaruno)
En un terreno baldío se encontraban cinco personas que se miraban fijamente.
—es increíble que los encuentre a ustedes —dijo la mujer con una sonrisa nerviosa.
—eso mismo digo hm... —asintió el rubio.
—¿qué haces aquí? —preguntó el pelirrojo mayor.
—sentí a mi hermana, era seguro que iba a venir... —respondió la azabache con una mueca.
Gaara miró todo el lugar y después a los jóvenes.
—yo no veo a nadie...
—lo se... —murmuró Kagome con el ceño fruncido —pero no se como pude sentir su presencia, cuando no lo hacía... Es raro... Y tengo un mal presentimiento...
De sus manos empezó a emanar una luz morada.
—¿qué eres? —preguntó el pelirrojo menor.
—mejor no preguntes niño... —extendió su brazo y rápidamente se creó un arco con su energía espiritual.
De pronto se escuchó una risa que los estremeció a todos.
—¡vamos a jugar! —gritó una voz masculina.
Todos miraron hacia esa persona encontrándose con un hombre joven, de cabellera corta y rojiza, ojos del mismo color y unas cuchillas en ambas manos.
—oh dios —murmuró Kagome con el ceño fruncido, se frotó la frente y dio un suspiro —están invadiendo pelirrojos...
A todos se les cayó una gotita ante esto.
—¡los voy a matar a todos! —volvió a gritar el recién llegado.
—una pregunta... ¿Cómo te llamas?
—¿eso importa? —murmuró Deidara con fastidio.
—¡ja! soy Kasai, el dios de fuego... —habló con sorna.
—je, estamos muertos... —la joven se rasco la nuca con nerviosismo.
El pelirrojo dio una gran sonrisa y apuntó una de sus cuchillas a los humanos.
—quemalos vivos...
Varias bolas de fuego salieron de la nada y se dirigieron velozmente a los jóvenes, no tenían escapatoria hasta que Kagome corrió hacia las bolas de fuego, agitó su arco espiritual y las bolas desaparecieron.
—¿quién eres?
—¡Soy la guía Kagome Higurashi, Cariño! —le guiñó un ojo y de sus manos aparecieron flechas.
Él volvió a atacar pero ella tiró una de sus flechas y desintegró todos sus ataques.
—¡será mejor que salgan de aquí! —les gritó la sacerdotisa.
Ellas dieron la vuelta pero quedaron congelados al ver una persona frente suyo.
—no...
(KagomeHigurashi)
Los pasos rápidos de Sakura se volvieron en corridas, corría velozmente. Pero algo estaba pasando, algo que no entendía.
Sakura no podía llegar al lugar donde estaba el dios, algo se lo impedía.
Frustrada empezó a golpear los troncos, haciéndose varios cortes en sus nudillos.
La niña se sentía como en ese día trágico en que vio morir a su hermana menor y no pudo hacer nada. Solo llorar, ese día se había sentido tan inútil. Y por eso prefirió elegir el camino de hielo que el del fuego. Ella creía que con el camino de hielo no sufriría y no se volvería sentir una inútil más. Ella temía que si entraba al camino cálido volvería a ser esa niña chillona, enamorada y débil.
Ella solo quería cumplir con su misión y listo, quería hacerlo rápido para no sufrir más.
Pero había algo en lo que estaba equivocada.
El camino de fuego no te hará más débil, si sabes como crecer te harás más fuerte que en el del hielo. Porque tienes a alguien a quien proteger, en cambio, con el camino frío, solo eres tú y tu objetivo.
Y por culpa de esa equivocación las cosas empeorarán.
(SakuraHaruno)
Veo que sigues matando, que sigues cumpliendo con tu misión. Con la misión de un cazador. Pero hay algo que no me está agradando.Esos humanos están estorbandote, tendría que hacer algo rápido.Y que más que matarlos frente tuyo.
(KagomeHigurashi)
Personajes de Kishimoto y Rumiko.
MARIAANGELZ.
