Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a J K ROWLING, solo la trama me pertenece.
Hola :D, muchísimas gracias por sus reviews, alertas, favoritos.
Draco subió la mirada hacia donde se encontraba Luna analizando que haría a continuación, si iba solo o esperaba a Theodore. La verdad, su parte impulsiva le exigía venganza, pero sabía que en esa dirección que le había proporcionado Luna no iba a encontrar a nadie. Era navidad. Toda esa prole debía estar completamente unida celebrando ser los mejores sin sospechar que en pocas horas iban a dejar de tener un miembro.
Enarcó una ceja al observar a Theo abrazando a Luna mientras ella tenía los brazos fuertemente apretados en su cuerpo evitando tocarlo. Él le estaba diciendo cosas muy cerca de su cara y ella miraba al suelo negando con la cabeza – ¿Nos vamos Nott? – preguntó agarrando el pergamino con más fuerza.
Theo frunció el ceño observándolo y soltó a Luna como si entendiera que ese no era el momento para resolver ningún asunto entre ellos. No cuando la rabia bullía en su interior y sus instintos asesinos se habían soltado de la prisión donde los había mantenido encerrados.
Nott observó a Luna y subió su barbilla para que lo observara – Volveré – prometió soltándola unos segundos después.
Draco salió de la casa y escuchó que ella llamaba a Theo pero los ignoro. Cuando estaban ya en el césped de la parte frontal de la casa lo observó frunciendo el ceño.
-¿Ya vas a dejar de lamentarte? - preguntó Draco acariciando el pergamino inconscientemente.
-Una vez Malfoy - dijo indignado - lo hice una… - bufó cortando su palabra y negó con la cabeza, sabía que no podía continuar por ahí ya que no ganaría - ya está solucionado. ¿Qué fue lo que te dio en ese pergamino?
-La guarida de la comadreja - murmuró Malfoy entregándole el papel ya que no lo necesitaba. Se había memorizado el sitio de las veces que lo había leído y visualizado.
-Esto facilita muchas cosas - dijo Nott pensativamente - Luna nos dirá si sabe algo sobre Hermione y sus padres también, solo tenemos que comunicarnos con regularidad, así que con respecto a ella solo nos toca esperar… pero esto significa que no hay que esperar para el asunto Weasley.
-Al parecer… - murmuro fríamente mientras se levantaba de su asiento - creo que este es un asunto que debo tratar solo Nott – no quería llevarlo a ese sitio, le preocupaba, Theodore siempre había sido quien lo equilibraba y era extraño verlo tan exaltado por un asunto.
-No - contesto furioso levantándose y quedando frente a él - yo también tengo mis asuntos pendientes que tratar con Ronald Weasley.
Draco lo observo analíticamente pensando sobre esa opción, no podía dejarlo por fuera ya que idiotamente le había entregado la dirección, así que era claro que iría a ese sitio así él lo abandonara en ese momento. También podría desaparecerse con Weasley una vez que llegara pero lo más seguro es que tendrán que pasar horas y horas de espera que Theo aprovecharía y haría su vigilancia apartado de Draco hasta cuando fuera el momento imposibilitando esa opción.
Suspiro hondo entendiendo que todos los pasos llegaban a una misma conclusión. Debía llevarse a Nott, no podía abandonarlo porque sabía que eso no tendría sentido, es tan terco como él, lo cual era mucho decir. Analizó el hecho de que no es lo más honorable o moral atacar a un hombre entre dos… pero también es cierto que ellos son serpientes. No son ninguna de esas cosas, bufó mentalmente ante un pensamiento de honorabilidad típico de un Gryffindor, maldita influencia de Hermione que llegaba hasta ese extremo aunque quiera evitarlo.
Observó a Theo y en su mente resonaban las palabras de Luna sobre que iba a perder por todo lo que había luchado, le preocupaba Theo y sabía que también debía protegerlo - Es mi batalla Nott no la tuya, te quiero apartado y que me dejes manejar el asunto como mejor me parezca – ordenó toscamente y Theo lo observaba frunciendo el ceño – son mis reglas y mi mando… y la única forma en la que me acompañes es si lo aceptas.
-Entiendo – contestó unos segundos después de sopesar lo que decía. Draco asintió lentamente y sacó su varita siendo secundado por Theo y aparecieron en un campo abierto frente a una pequeña casa de madera.
El ambiente era un poco oscuro en Rumania y la casa se veía tosca y de campo. Le divirtió que por fin ese hombre estuviese en un sitio donde se identificaba con su ambiente natural… en una porquería de casa y con la inmundicia alrededor.
Caminaron hasta llegar a la puerta de madera cuarteara que actuaba de entrada - Alohomora - susurró Malfoy haciendo que la misma cediera rápidamente.
Entraron y el lugar era dos veces más grande que lo normal. El ambiente era más acogedor y hogareño de lo que se esperaba; reviso todos los alrededores, conjugando hechizos de aparición para descubrir trampas o conjuros protectores.
Pero no encontró nada.
Cuando llegó a su cuarto arrugó la cara con desprecio al ver una foto de su Hermione y Weasley sonriendo ampliamente frente a una casa… la madriguera lo más seguro.
Él la rodeaba con una mano en la cintura y ella sonreía mientras saludaba a alguien. Se veía tan joven y pura que su corazón se contrajo. Tomó el portarretrato y lo partió rápidamente, sin pensar bien por qué lo hacía, sacó la foto y la destrozó por la mitad alejando a ese maldito hombre de su mujer.
Tiró al suelo la parte de Ron quien lo estaba manoteando como si quisiera golpearlo y guardó en su túnica a Hermione que lo observaba confundida.
-Incendio - pensó apuntando la foto y sonrió cuando vio cómo se desintegraba la imagen - aguamenti - murmuró apuntándolo con la varita cuando se había desintegrado completamente.
Salió del cuarto y se encontró a Theo en la sala observando todo el perímetro. Observó toda la sala y caminó lentamente hasta una silla que estaba apoyada en una de las paredes, se sentó en ese sitio con su túnica negra abierta cayendo por los lados y en su mano derecha tenía la varita girándola circularmente observando fijamente la llama de la chimenea. Volteó a ver a Theo y estaba apoyado en la pared a su lado con los pies cruzados relajadamente y las manos en los bolsillos en una pose aparentemente tranquila aunque con su mirada fija y él que lo conocía como nadie, sabía que apretaba la varita fuertemente en el bolsillo.
-¿Qué es lo que harás? – preguntó Theo diez minutos después.
-Es obvio por lo que estamos aquí Nott - dijo aburrido de esa simple pregunta - si no lo sabes eres más idiota de lo que pareces.
Theo bufó y movió la mano como si descartara el comentario - No hablo de tus deseos homicidas, los cuales comparto completamente… no es eso a lo que me refiero, ¿qué vas a hacer si no la consigues?
Draco observó a Theo por varios minutos sin decir ninguna palabra. Esa pregunta no la había hecho ni le interesaba, no era posible que eso sucediera - La conseguiré.
Theo camino de un lado al otro - Escuchaste a su padre, ya ella no es igual que antes, tal vez…
-No - dijo Draco cortando esa idea - ella volverá a mi lado, solo esta desorientada como…
-Tu - concluyó Theo sin dejarlo terminar - pero se fue… fuiste tan idiota que no la retuviste y ahora está lejos… no esta tan fácil como lo quieres ver, Hermione es igual de terca que tú y mil veces más inteligente que nosotros dos juntos.
-Lo sé… - contestó tratando de acabar el tema y evitar algo que no quería pensar.
-¿Por qué mierda fuimos tan ciegos con ella? – Theo frunció el ceño y lo observó furibundo – no… ¿por qué lo fuiste tú?, yo fallé al creerte, que te dejaste engañar como si fueras un gnomo, porque la realidad es que nunca le diste la oportunidad, quisiste creer lo que te mostraban sin cuestionar el factor más importante, quién era ella… y fuiste tan hijo de puta que cuando llegó a buscarte la convenciste que no la querías a tu lado... ¡maldito seas Malfoy!
Draco observó la chimenea sin decir nada. Si, ella era terca, orgullosa y Nott tenía razón... pero lo quería, se lo había dicho y lo había buscado porque no podía concebir su vida sin él. Y ahora que estaba por fin seguro de eso no se detendría hasta volver a tener lo que siempre ha sido suyo. No abandonaría hasta conseguirla pasara lo que pasara.
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Varias horas después, ya había oscurecido y ellos seguían en posición esperando que apareciera su víctima.
Ninguno se quejaba o hablaba. Solamente esperaban, ambos tenían un entrenamiento parecido así hayan sido hechos por personas distintas. Media hora después, observaron iluminarse la chimenea y se miraron comunicándose mudamente y alistándose para lo que venía.
Ronald Weasley se apareció en su casa soltando una túnica de color desconocido y tirándola en un mueble sin sentir que estaba en peligro. Draco y Nott estaban en las penumbras y lo detallaron mientras caminaba hacia la ventana.
-Expulso - pensó Draco apuntando hacia su enemigo tirándolo al otro lado de la habitación.
Ron cayó en la pared más alejada de la chimenea, cuarteándola y emitió un gemido de dolor por un segundo. Pero después reacciono. Subió su varita, sin tanta seguridad como debería tal vez por el golpe recibido y respirando aceleradamente se levantó del suelo apuntando al sitio donde había provenido el hechizo.
Un segundo después todas las luces de la estancia se encendieron y Ron pudo ver a sus visitantes.
-Tú - susurro Ron con odio y lo apuntó con la varita.
-Expelliarmus – gritó Draco evitando que lo atacaran y lanzando a Ron por los cielos hasta caer en la pared.
Por fin el maldito hechizo le sirvió para algo.
-Creo que ya era hora de devolverte la visita Weasley - dijo Draco burlonamente causando que Theo lo observara confundido.
-Estaba esperando este día Malfoy – contestó él midiendo entre su agresor y buscando su varita desaparecida
-Estoy seguro de eso - dijo Draco sardónicamente.
-Y como siempre eres tan poco hombre que tienes que venir acompañado para intentar ganarme - escupió con odio Ron parando su búsqueda y mirándolo fijamente- no entiendo que vio Hermione en ti.
-No te atrevas a pronunciar su nombre - siseo furioso acercándose a él olvidando que era un mago, que tenía una varita en su mano o que Theo estaba detrás de él para protegerlo - mereces que alguien acabe contigo de forma lenta y dolorosa… y yo soy quien tendré la satisfacción de hacerlo…Jinx – murmuró y levantó a Ron por los aires tirándolo de nuevo contra la pared más lejana.
Se acercó otro paso y lo apuntó mientras volvía en si después del aturdimiento propio del hechizo.
-¿Por qué? - Pregunto Ron unos segundos después - ¿Por tratar de alejarla de ti? ¡Tú fuiste el maldito que me la robo! ¡Era mía! Tú la manipulaste...
-¡Cállate! - siseó Draco apuntándolo más fuertemente con su varita sintiendo como poco a poco perdía el control.
-¡No me arrepiento de lo que te dije esa noche! Cada maldita palabra es cierta -Venite - gritó teniendo la varita un segundo después - Diffindo - gritó Ron lanzando un hechizo contra Draco.
Él se movió en un segundo y apuntó una mesa - Volarium - pensó mientras apuntaba hacia Ron.
-Bombarda - gritó Ron apuntando la mesa la cual quedó destrozada en miles de pedacitos y los tres se protegieron de los escombros.
Un resto grande del escritorio cayó contra la pared que Ron había cuarteado y terminó de romperla por lo que se observaba el campo verde que estaba fuera de la casa.
Theo fue el primero en colocarse de pie y observo a Ron con rabia - Disfrutare esto Weasley como nunca he disfrutado nada - Draco observo a Theo y se sorprendió de su semblante, era otra persona. Alguien a quien estaba seguro Theo no quería parecerse - Cruc…
-Impedimenta - gritó Draco hacia Theo evitando que lanzara la imperdonable y la fuerza del hechizo hizo que cayera al suelo.
-¿Qué? - preguntó Theo desorientado y Draco negó con la cabeza. No, esa batalla era suya, él no podía meterse, no lo permitiría.
-No te metas Theo… te lo ordené - gruñó Draco furioso y él iba a hablar pero en ese momento Ron se levantó del suelo.
-Verdimillious - gritó Ron impactando completamente en el hombro izquierdo de Draco y haciéndolo rugir del dolor. Era como si le hubieran partido todos los huesos.
-Diffindo - gritó Theo impactando a Ron en una pierna y rompiendo sus tejidos.
Draco se acomodó tratando de inmovilizar su brazo y observo a Ron tratando de levantarse, lo cual era un poco difícil por la fuerza del hechizo
Se volteó hacía Theo y volvió a negar. Era su pelea - Apártate Theo - gruñó y él lo hizo, alejándose de la lucha sin dejar el cuarto y quedando Ron y Draco frente a frente.
-Alejaste a tu Mortifago particular Malfoy, ¿qué? ¿no sirve en su papel de esbirro?
Draco sonrió de medio lado, pero lo miraba con furia disimulando claramente el dolor en su brazo izquierdo. Aunque sabía que Ron estaba peor ya que la pierna herida imposibilitaba un poco la fluidez de sus movimientos -No creo aurorcito que necesite a nadie para vencerte.
-Incarcerous - gritó Ron lanzando un grupo de cuerdas que Draco esquivo con facilidad.
-Diffindo - pensó Draco impactando a Ron en su estómago ya que por el golpe en la pierna se movía más lento.
-Acabare contigo Malfoy - grito Ron colocándose detrás de una pared como barrera. Draco estaba utilizando un mueble.
Theo servía como una especie de ser ausente. Observaba la pelea cumpliendo una orden y ninguno de los dos ni siquiera recordaba que estaba allí, ya que el odio que existía entre ellos era tan grande que no les permitía ver más nada.
-Tendrás que matarme Malfoy, es la única forma de que me vaya de su vida porque nunca la dejare ir… nunca.
-Tengo la intención de hacerlo - gritó Malfoy a la vez que sentía correr sangre de un costado. El maldito si lo había impactado.
-No dudes que yo no quiera lo mismo - escupió Ron - Avada kedabra - gritó el hechizo sin apuntar a nadie y Draco volteo hacia donde estaba Theo parado.
-Cave inimicum - conjugo deseando hacerlo correctamente y proteger a Theo del impacto de la imperdonable, aunque él se había movido y no lo iba a golpear completamente.
Un segundo después respiró hondo al ver que Theo estaba bien y volteó hacía Ron viendo rojo de la rabia. Ya había tenido suficiente.
-Aurorium - Pensó y se apareció frente a Ron protegido por la capa de humo, característica de los Mortifagos y que un Auror de mierda no sabía conjugar.
-Confundus - gritó Ron al ver que estaba a su frente.
-Sectumsempra - dijo él impactando completamente en su enemigo y causando que miles de cortes se crearan en su cuerpo y empezara a desangrarse.
-Eres un maldito mortifago Malfoy… - dijo una vez caído al suelo por el impacto, con la respiración entrecortada y se veía que estaba sufriendo un gran dolor. Él sabía que tan grande porque había experimentado el poder de ese encantamiento una vez - la engañaste todo el tiempo pero yo sé quien eres y nunca cambiaras… ¡mátame! - exigió con voz ahogada - termina con todo esto pero no cambiara nada. Yo sigo siendo el bueno, quien acaba con gente como tú… y tú vas a seguir siendo solo un maldito asesino y ladrón.
Draco entrecerró los ojos que lo veían con una furia tan fría que solo salía a relucir en sus momentos más oscuros y sintió que su interior gruñía - Eres un mal perdedor Weasley, yo no te robe nada porque ella nunca te perteneció… siempre fue mía.
-¿Tuya? - Ron rio sarcásticamente y escupió sangre mientras lo miraba como si quisiera matarlo - tú la humillaste toda tu vida, la odiaste, y batallaste para acabar con su tipo… ella me amaba y tú… la manipulaste para que te escogiera cuando no sirves para nada… eres una porquería, ¡alguien que le hizo daño una y otra vez!
Draco apretó el agarre de su varita y lo observó furioso. Era cierto y lo sabía. Mayor prueba de eso era la noche anterior. La había destrozado una y otra vez solo para disfrutar ver como la hería, aunque había una diferencia.
-Pero ella no te ama Weasley - siseo apuntándolo y disfrutando el dolor que paso por su mirada mientras escupía su veneno - y nunca he tratado de forzarla, lo cual no es tu caso ¿o si maldito roedor?
Ron entrecerró los ojos y Draco sopeso las palabras disfrutándola antes de pronunciarlas - Crucio - murmuró sintiendo el mayor odio y rabia que había experimentado en su vida para hacer el encantamiento mil veces más potente que lo normal.
Escuchó sus gritos y sonrió de medio lado con la mirada fría e inhumana que su tía y padre le habían enseñado.
¿Era un mortifago? ¿No es así?
¿No se lo había repetido una y otra vez?
¿Un maldito hombre capaz de matar a cualquier ser humano?
Pues lo demostraría.
Lo mataría. Por lo que les hizo, porque la simple idea de dejarlo vivo le daba asco, porque no quería pensar en que ese maldito ser tocó a su mujer, y si lo hizo no puede vivir para contarlo. Ronald Weasley es uno de los culpables y él irracionalmente lo culparía por todo.
Por haberla hecho mentir cuando habían estado la primera vez juntos ya que no era libre.
Por esa noche cuando él la tenía en sus brazos, sintiéndole en toda su extensión en un baile donde debió actuar como su pareja, y que no lo había sido ya que no quería que lo juzgaran y la atacaran a ella por escoger distinto.
Porque el maldito podía decir a todo el mundo que era su novio y saber que nadie los miraría extraño ya que no fue un idiota que defendió una pureza de la sangre que ahora se la podrían llevar a la mierda.
Por tratar de abusar a ella, tocándola donde nadie más que él tenía derecho a hacerlo. Draco era el único que podía rozar esos labios hasta volverlos hinchado y rojizos. El único que podía sentir su cuerpo, tocarla, besarla y bebérsela hasta que quedara tirada en una cama hastiada y cansada por el placer que solo él puede proporcionarle.
Y Ronald Weasley la había tocado…
Besado…
Tratado de que hiciera lo que únicamente le había prometido a él…
Y después había ido a su casa a humillarlo. A decirle que no merece lo que es suyo. A mentirle diciendo que mató a su descendencia cuando la realidad es que su mujer estaba en cama, luchando por sobrevivir y fue por él que no había estado con ella.
Porque el maldito era incapaz de aceptar lo que ella le había dicho.
Malfoy entrecerró los ojos al ver la sangre correr del antiguo Sectumsempra que había lanzado y escuchar gemidos donde antes había gritos de desesperación.
Ron lo observó con odio mientras respiraba aceleradamente y Draco cortó el hechizo.
Todos tenían derecho a una última palabra.
Ron escupió sangre y lo observo ya pálido y con un semblante de verdad patético. Respiró entrecortadamente y sonrió – Mátame… no me importa… pero no dudes que ella te odiara por acabar conmigo. Hermione siempre elegirá el bien… y eso no eres tú.
-Acaba con esto - dijo Theo y él volteo para observarlo ya que hasta se había olvidado de su amigo hasta ese momento. Nott estaba a su lado, ambos a cinco pasos de Weasley, sus hombros estaban tensos y miraba a Ron con una expresión oscura y atormentada. Malfoy lo miró concentrado y por primera vez vio su parecido con Nott mayor. En ese momento entendió que su amigo estaba a punto de perder su batalla de años de duración por él. Tenía la misma mirada fría de su padre y la misma resolución en la forma de sostener su varita que él había observado en el maldito Nott mayor en los entrenamientos mortifagos - o lárgate y déjame hacer lo que debí haber hecho cuando observe al maldito tocarla en el baile.
"Cuando llegue el final… que desees acabar con todo y hacerlo sufrir todo lo que crees que ella sufrió… recuérdala y pregúntate si ella hubiese querido que todo terminara así… no la olvides Draco que estoy segura que ella nunca lo hizo…"
Esas palabras resonaron en su interior y entendió a que se refirió Luna cuando las pronuncio.
Hermione…
No, no lo perdonaría si mataban a la comadreja, o que hiciera que Theo perdiera los restos de su alma que tanto había luchado por conservar.
Y lo más importante de todo… ese sería un castigo muy leve para su rival.
Negó con la cabeza y observó a Theo fijamente. Analizando el comportamiento de su amigo si desistía en ese momento, preguntándose si trataría de cumplir el fin de matar a Weasley lo mataría y quebraría por fin todo el trabajo que había tenido tanto tiempo realizando.
Camino dos pasos hacia Ron alejándose de Theo y volteó para observarlo mientras murmuraba el encantamiento a fin que no quedara duda de lo que iba a hacer - Partis Temporus - se encerró con el pelirrojo sin romper contacto visual con Nott, por lo que presenció su fruncimiento de ceño, y la transferencia del estado confundido al total entendimiento.
-¡¿Qué mierdas haces Malfoy? - grito Theo indignado.
Draco apretó los labios en una línea y observó a su amigo - Esta es mi batalla Nott no la tuya ya te lo he dicho.
Theo bufó enfurecido y empezó a caminar de un lado a otro despotricando contra todos, en especial contra los dos que estaban completamente fuera de su alcance.
Draco volteó hacia Ron y termino de cortar la distancia hasta quedar al frente - Vulnera Sanetum - murmuro mientras hacia el movimiento que había aprendido de Snape años atrás cosiendo cada una de sus heridas.
Unos segundos después Ron, quien había quedado prácticamente sin conocimiento, abrió los ojos y lo observo entre confundido y furioso - ¿Por qué? - susurró dudoso.
Draco se arrodilló apuntándolo con su varita y sonrió de una forma que toda duda de la mirada de Ron se alejó, todo atisbo de humanidad que el pelirrojo podría creer que tuviera desapareció.
-Porque no soy como tú - escupió con molestia mientras presionaba con fuerza su varita en el pecho, burlándose consciente o inconscientemente de la escena que ambos protagonizaron años atrás.
Con varias diferencias:
En vez de petrificado la comadreja estaba débil por tanta sangre que perdió.
Era el maldito pelirrojo quien estaba a merced de lo que él pudiera hacerle.
Además que toda la rabia y ofuscación por haber sido traicionado habían mutado porque ahora él sabía la verdad. Y se declaraba vencedor de ese enfrentamiento así hubiesen estado en los papeles contrarios, es decir en el suelo desangrándose por culpa de una varita.
Ya que él poseía algo que Ronald Weasley nunca tendría…
Y todos esos sentimientos se habían vuelto deseos de venganza. Pero no con sangre… no, ya eso lo había superado, lo que iba a hacer era mejor y más adecuado. Perfecto para el culpable del resultado de toda esa historia.
-No, nunca lo serás… eres una… basura - dijo Ron escupiendo otro poco de sangre y tratando de moverse sin ningún éxito.
Dranco sonrió y lo miró fríamente - No, no entiendes. No jugare un juego con el cual perderé ni te daré la satisfacción de lograr lo que quieres al cobrar tu muerte… no serás un mártir mientras me conviertes en la realidad de Mortifago que tanto has propagado. No la dejaré sola y triste por ganarme una muerte segura a manos de los Dementores únicamente para quitarle al mundo una escoria vestida de oveja como lo eres tu… no… no lo hare.
Ron lo observó con furia y Draco sonrió airoso porque descubrió su forma infantil y cobarde de juego. Si no podía tenerla a ella nadie lo haría o por lo menos él no lo haría porque estaría encerrado o en su defecto muerto.
Por eso tanta provocación e insultos… quería que lo matara y convertirlo en el malo, el terrible hombre que mató a alguien sin merecerlo.
Y Hermione no lo perdonaría por eso. Ambos lo sabían. No importa lo que la comadreja haya hecho, que los había arruinado, que los había dañado, igual fue alguien importante en su vida… así Draco fuera a resentir ese hecho de por vida.
-No te matare porque no lo mereces - Ron abrió los ojos desmesuradamente y Draco sonrió de nuevo - es una salida muy suave para ti, un final muy digno, sin sufrimiento… no, eso no es lo que tengo preparado.
Ron conjugo su varita, pero Draco le piso la mano hasta que la soltara, saboreando el gemido lastimero que emitieron sus labios.
-Petrificus totalis - murmuro con tono irónico mientras lo veía congelarse a la vez que lo fulminaba con su mirada - vivirás Ron - empezó para terminar el trabajo que había ido a hacer allí, de pronto se sentía hastiado y cansado de ver ese sitio, deseaba irse, alejarse de todo - y lo harás para verme con ella, para ver la vida que nunca podrás tener.
Ron empezó a respirar aceleradamente, aunque no se movía ni un centímetro pero Draco identificaba el esfuerzo y lo observo más triunfantemente, si podía.
Había pasado por todos esos estados un casi un año y diez meses atrás.
-Porque estaré con ella, será mi mujer, como siempre lo fue desde que nos encontramos en la Universidad. Desde ese momento te rechazo por mí. No podía permitir que la tocaras porque yo estaba grabado en su piel - se burló apretando con fuerza la varita hasta que le hacía daño, sobretodo porque tenía las cicatrices muy recientes de la maldición anterior - tendré hijos con ella y será más feliz de lo que tu soñaste que la ibas a hacer y tu Weasley… - pronunció su nombre con el mayor odio que había usado en su vida - pasaras toda tu vida pensando en lo que pudo ser tu vida si yo no hubiese existido… - se acercó a su oído hasta llegar a milímetros de distancia y que solo lo escuchara él - si yo no fuera mejor que tu… porque si… el mortifago, el príncipe de slytherin se quedó con el amor de la chica para siempre.
Se levantó del suelo dejándolo allí y camino dos pasos atrás, rompiendo el encantamiento de la barrera que había hecho para proteger a Nott.
Draco observó a Theo fijamente. Estaba estático, consumiendo cada palabra que había pronunciado, midiendo la escena y los resultados.
Toda esa cabaña quedo destrozada, dos paredes se habían derrumbado, los muebles se encontraban tirados por todas partes y afuera llovía. No sabe en qué momento empezó pero ahora lo hacía con fuerza.
Manteniendo a Ron petrificado giró su varita, haciendo que todo se reparara y conjugo un "Deletrius" para eliminar todo rastro de magia utilizada.
Se acercó a Theo y colocó una mano en su hombro para que reaccionara. No empezó a hablar hasta que él lo miró fijamente - Escúchame - le exigió porque sabía que no estaba conforme con su decisión, ambos habían ido con deseos de acabar con todo y él llego a una conclusión completamente distinta - no dejare que te conviertas en tu padre - susurró en voz baja y Theo frunció el ceño observándolo analíticamente - nos protegemos hasta de nosotros mismos ¿no es así? Pues este soy yo cumpliendo eso. Esto no es tu pelea Nott ni Hermione tuya para defender.
-Por él incumplí mi promesa - dijo Theo con rabia - ella… mierda Malfoy yo era su amigo. Él - dijo señalándolo con odio - debió velar por su bienestar y no lo hizo. Debería…
-Basta - siseó Draco haciendo que él se callara inmediatamente - lo sé - dijo en tono conciliatorio - pero es hora de irnos, ya está hecho - Theo asintió y se soltó de su agarre. Caminó dos pasos hasta Ron y Draco respiro aceleradamente – Nott… - advirtió.
Theo se acercó hacia donde Ron estaba tirado y se acuclilló para que él solo pudiera escucharlo aunque Draco logro oírlo de todas formas.
-No te matare hoy, es cierto lo que dice Draco pero… escúchame bien porque yo no soy Malfoy, no soy Mortifago arrepentido o a alguien que obligaron a meterte con un loco de mierda que quiera dominar el mundo… no, yo no soy eso.
Draco se tensó e intento acercarse pero Nott había colocado un escudo protector que los alejaba - Maldita sea - murmuró a la vez que con su varita intentaba acceder a donde estaban ambos.
-No te acerques a Hermione, de ninguna forma - advirtió en voz más alta haciendo que Draco escuchara sobre el ruido de los hechizos que golpeaban el escudo - porque si lo haces me volveré el hijo de mi padre… y acabaré contigo. Te cazaré lentamente y lo mejor… disfrutaré haciéndolo.
-¡Nott! - gritó Malfoy lanzando una imperdonable para tratar de acceder al escudo. Sin ningún éxito - ¡sal de allí!
-Recuérdalo… no me importa lo que digas que sientes ya que no es cierto, si la hubieses amado, ella no sería la sombra de lo que fue, sino que sería feliz al lado del hombre que eligió amar y que la ama. Tú hiciste eso… tú y tu maldito egoísmo. ¿Dónde mierda quedo eso de que los Gryffindor eran generosos y honorables? Pura basura o debe ser que el sombrero seleccionador se dejó engañar por tu patético color de cabello… - siseo en su oído. Se levantó del suelo apuntándolo fijamente y Draco sintió que se le movía el piso y un sudor frio escapaba por su espalda así por fuera tenga la misma expresión inescrutable que siempre.
-¡Por la mierda de Merlín! Déjame entrar maldita sea – gritó furioso.
Nott levantó la cabeza para mirar a Draco y por unos segundos temió por lo que pudiera pasar y observó fijamente la varita. Levantó la mirada y vio como Theo sonreía burlonamente - Episkey - escuchó que murmuraba a la pierna que había destrozado y junto con otro hechizo de curación que había aprendido de su padre y que él no conocía lo curó completamente.
Unos segundos después Ronald perdió el conocimiento y Draco frunció el ceño - Lo dormí - murmuró Theo caminando hacia Draco y rompiendo el escudo. Llego al frente y sonrió - así que si te preocupas por mí… que enternecedor – terminó sarcásticamente.
El rubio lo observó impasiblemente por unos segundos y después de considerar todos los encantamientos para herirlo y hacerlo sufrir volteó para alejarse de ese sitio y desaparecerse… ya había reparado el sitio, no quería volver a hacerlo.
-¡Malfoy! - gritó Nott acercándose a su lado. Apunto su varita y sanó cada uno de los cortes por la madera y el efecto del hechizo que le lanzó Ron en plena pelea.
Draco asintió y se volteó para emprender su camino.
-¿Qué vas a hacer? - preguntó Nott llegando a su lado. Él se quedó paralizado observándolo y Theo frunció el ceño asintiendo compresivamente. Entendiendo antes que él mismo lo que iba a hacer - eso lo tienes que hacer solo… iré a casa de Luna, me está esperando – sacó algo de su túnica y sonrió – me pidió que te entregara esto, que te iba a llevar a donde querías ir… - se encogió de hombros y sonrió divertido como cada vez que hablaba de la enigmática forma en como Luna parecía saber más que todos – este es para mí.
Draco observó el cepillo de dientes casi roto y frunció el ceño. Era un traslador, no había duda de eso, la pregunta es a dónde se dirigiría. Miró a Theo e hizo la mueca más parecida a sonrisa que tenía y asintió - Actuaste como un idiota esta noche Nott - no pudo evitar decir y Theo sonrió ampliamente.
-Yo también estoy feliz de que estés bien Malfoy - dijo burlonamente mientras le guiñaba un ojo - así hayas sido un pésimo combatiente y estés allí porque te salve el culo.
Draco rodó los ojos - Te metiste donde no te llamaban querrás decir.
-Lo que sea que te permita dormir por las noches y despertar por las mañanas - dijo pero al terminar la frase dejo de sonreír y se tornó preocupado - Vamos a encontrarla Draco.
Él asintió y tocó el cepillo de dientes desapareciendo del sitio, dejando a Nott allí porque necesitaba estar solo para meditar el próximo paso a seguir y sabía que él lo respetaría y le daría el tiempo que necesitaba.
Apareció en un patio de una casa blanca y frunció el ceño a la vez que revisaba los alrededores para descubrir a donde lo había llevado.
Solo le tomó dos minutos entenderlo.
En el patio había un pequeño juego de sillas y mesas de hierro y allí en una de las sillas se encontraba una pashmina verde que él le había regalado en un viaje a Praga. La habían visto en un puesto y a ella le brillaron los ojos al observar la tela por lo que se la compró rodando los ojos cuando empezó a discutirle sobre el valor del dinero y la obligación de saber administrarlo.
Caminó a ese sitio para tocar la prenda y como un idiota se encontró oliéndola para descubrir si efectivamente era de ella.
Respiró profundamente intoxicándose con su aroma que persistía allí así la prenda este al aire libre y haya aguantado el cambio de estaciones.
Caminó hacía la casa y con su varita abrió la puerta con facilidad. Entró y lo golpeó su esencia como si fueran mil crucios. Creyó haberse intoxicado de ella la noche anterior, las veces que la tuvo cerca, que la tocó sin poder controlarse sintiendo asco consigo mismo por no poder controlarse y odio hacía ella por consumirlo de tal manera que le era imposible mantenerse alejado.
Pero no lo había hecho.
Paseó por todas las habitaciones y asintió viendo en cada cuarto su gusto reflejado. Hogareño y minimalista, siempre prefería la madera al metal y los colores tierra a los vivos. Encontró una mesilla en la sala con una foto de sus padres y ella, al parecer del día en que obtuvieron esa casa y tembló al ver sus facciones.
Estaba tan delgada y pálida que su instinto protector gritó con tanta fuerza dentro de su ser que casi sintió dolor físico. Tuvo la necesidad de tenerla al lado y poder confortarla, tocarla… saber que todavía existía y que no lo había abandonado todo… desaparecido.
Que irónico que sea ella la que lo haya hecho a la final…
Dos años y seis meses atrás. Universidad Pilliwickle
Estaban en el lago acostados en el suelo sobre sus túnicas. Ya llevaban varias horas allí y estaba oscureciendo. Habían pasado varias horas hablando, ella le había estado contando sobre un viaje de su niñez explicándole sobre unos artefactos que volaban – ahora sabía que se llamaban aviones – y que la trasladaban de un sitio a otro. Ahora estaban en completo silencio.
Draco se encontró observándola incesantemente como siempre hacía a la vez que rozaba perezosamente un brazo y Hermione sonreía ampliamente porque sin quererlo él le estaba haciendo cosquillas… o tal vez si era un poco intencional.
Ella abrió los ojos y lo observó risueña, una ráfaga de viento sopló en esos momentos causando que todo su cabello se alborotara y su olor golpeara sus fosas nasales intensamente. Se tornó seria y lo miró fijamente haciéndole entender que no había acabado el tema que quería llevar así él hiciese lo indecible para evitarlo.
-Contéstame… - le pidió de nuevo y él entrecerró los ojos - Cuando terminó la guerra – volvió a preguntar y Draco se tensó al declararse derrotado. No le gustaba hablar de eso ni recordarlo - ¿fue muy difícil?
La observó por unos minutos y decidió contestar – Una parte de mi quería desaparecer de todo – confesó molesto consigo mismo por revelar todo pero sabiendo que no había control cuando ella se lo preguntaba.
-¿Desaparecer?
-Alejarme de este mundo para siempre y ser solo un mal recuerdo…
-¿Eso es lo que ibas a hacer?- murmuró anonadada.
-¿Y por qué crees que no es lo que hare todavía? – preguntó observando un ave que sobrevolaba el lago.
Hermione sonrió y se acercó a él hasta besar su cuello - Porque ahora estoy yo aquí.
Él sonrió mientras respiraba su esencia y metió la mano en su cabello que caía libremente cosquillando sus mejillas - ¿Y qué diferencia da eso?
-Que te encontraré a donde vayas - susurró segura y frunció el ceño como si se enfocara en lo que estaba diciendo - ¿de verdad preferías huir a enfrentar una condena?
-A la final no fue buen plan porque no lo hicimos. Mi padre no lo hubiese permitido. Pero esta sociedad hipócrita crea principios donde una vez pagada una condena hay una reinserción cuando la realidad es que nunca se es libre Hermione…
-¿Y la solución es desaparecer? - preguntó confundida.
Draco sonrió y acaricio su mejilla con un dedo - Alejarse de un mundo para encontrar un lugar que llamar tuyo… un sitio lleno de desadaptados donde pertenezcas - contestó como si le estuviese explicando algo tan básico como respirar.
-¿Y no extrañarías nada? - preguntó en un murmullo.
-No tengo nada, así que no, no lo extrañaría.
-Eso fue antes… - susurro ella acostándose en su pecho.
Él respiro hondo y cerró los ojos sintiendo su calor y controlándose para no voltearla sobre su túnica y poseerla con ahínco. Quisiera saciarse de ella, poseerla una vez y poder apagar ese ardor que solo se ha encendido por la cercanía de su cuerpo.
Por lo que ella representa…
-Además esa no es la solución, tienes que luchar por lo que quieres Draco, no puedes rendirte – insistió tercamente.
-¿Nunca pensarías en desaparecer? – preguntó por curiosidad aunque sabía la respuesta a esa pregunta.
-Nunca – dijo ella vehemente observándolo con su mirada llena de fuego y decisión – me consideraría una cobarde si huyo cuando puedo quedarme luchando… no sería muy gryffindor de mi parte – terminó para picarlo.
-¿Valentía o estupidez? – preguntó con intensión de molestarla.
-¿Frialdad o cobardía? – rebatió ella y él la tomó de sus muñecas y la volteó como había deseado desde mucho tiempo atrás.
Hermione rió divertida mientras acomodaba un mechón de su cabello en su puesto – Mientras haya por lo que luchar… un ideal, una idea o un deseo tienes que hacerlo.
Draco la observó por unos minutos sin rebatirle que a veces la vida y las decisiones se encargan de matar cada uno de tus deseos y te deja sin nada. Ella siempre iba a ser optimista y en cambio él había dejado de serlo desde hace mucho tiempo.
Salió de su ensoñación y cerró los ojos unos segundos para ubicarse en la realidad. Los abrió y volvió a encontrar la misma foto de ella con sus padres. Recordó la que tenía en su túnica y la sacó rápidamente para colocarla a ambas una al lado de la otra, una estática y otra fija pero ambas viéndolo con la misma expresión de confusión en su rostro - Maldita sea Hermione… - murmuró viéndolas a ambas - yo soy quien iba a desaparecer, no tú. ¿Acaso lo olvidaste?
Salió de allí para terminar de inspeccionar la casa. Por último entró a su cuarto y se apoyó en la puerta porque allí si lo golpeó su olor… era algo indefinible, o por lo menos a él le parecía así, tal vez era como una flor silvestre aunque él siempre lo identificaba con el sol, y en ese momento lo necesitaba con mayor fuerza de las que quería aceptar.
Soltó su túnica para tirarla al suelo, arrugando la cara al sentir el dolor de unos músculos que seguían tensos por el enfrentamiento anterior. Tiró sus zapatos con descuido y entró en la cama con sábanas blancas sin analizar si estaba bien o mal lo que estaba haciendo.
Respiró hondo en las almohadas y encontró en la izquierda su olor más concentrado que en la otra. Todavía dormía del lado izquierdo de la cama, como antes. Apoyó su cabeza allí y sintió algo duro. Movió el objeto y encontró una especie de diario.
Frunció el ceño y lo observó por unos segundos. Lo tomó en manos y murmuró un Lumos con su varita para ver de qué se trataba ya que no había chimeneas o candelabros cerca y se dio cuenta que efectivamente era un diario escrito por ella. Solo unas pocas hojas…
Llegó a la última y sintió que su corazón se aceleraba entre la expectativa y temor de lo que allí iba a encontrar.
"Por fin te encontré...
Por un mes batallé sobre buscarte o no y a la final decidí hacerlo. Aceptaré mi destino y lo que quieras darme únicamente para conseguir lo que perdí. A ti.
Sé que no será fácil. Que no querrás saber de mí o me despreciaras por lo que crees que te hice y te entiendo.
No hay dolor más grande que el de la traición de alguien en quien confiabas… a quien amabas… ese dolor fácilmente transforma sentimientos, personas… mundos.
Sé que me odiaras con tanta intensidad como una vez me amaste, si me queda duda de eso solo debo recordar tu mirada cuando todo acabo o la fuerza de las palabras que me destruyeron como ningún otro acontecimiento lo hizo en mi vida.
Pero igual iré a ti y emprenderé mi lucha… mi guerra personal.
¿Sabes que recordé cuando recibí la carta de Nott? Una vez que estábamos en el lago y tú me hablaste sobre tu deseo escondido de desaparecer del mundo…
Tal vez si no te consiga de vuelta desaparezca como lo mencionaste esa vez… fuera de ambos mundos y ausente del planeta solo tratando de encontrar un sitio donde pertenecer en un lugar lleno de inadaptados…
Ese día te dije que no podía ser… que había que luchar y ser fuerte, no rendirse, por eso voy hacía ti. No me dejare vencer hasta que me escuches, ni me alejare hasta que me lo pidas.
Pero si lo haces… si lucho mi batalla y pierdo… tal vez siga tu palabra y al viento…
No seré una cobarde ni huiré de mi destino sino que seré un héroe caído que batalló su mayor guerra y perdió ante su peor enemigo – el odio y la mentira – me volveré un ermitaño sin tierra ni gloria recordando tiempos mejores y lleno de sueños donde un simple roce significaba estar en casa y la ausencia de él estar lejos de ella…"
Draco terminó de leer la última palabra y cerró el diario sin poder leer más. Pero no lo boto o devolvió a su sitio sino que lo tomó como suyo. Era para él, por lo menos esa parte lo era y estaba seguro que cada escrito estaba dirigido a su persona.
Se pasó la mano por la cabeza y juró de nuevo como había hecho desde que esa maldita pesadilla había empezado o tal vez terminado… ya ni estaba seguro.
-Te encontraré… - murmuró en voz baja – no hay sitio donde puedas ocultarte Hermione Granger… ya es hora que cumplas tu promesa y que yo ejecute las mías…
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Hola.
¿Les gustó?
Gracias Twiching Palms y Gine ;)
Bueno chicas les anuncio que esta historia está llegando a su final…
Gracias por leer. Si les gusto o no dejen reviews :D
