Kung Fu Panda: Descubriendo el amor

Historia originalmente escrita por Fharkas, los personajes de Kung fu panda no me pertenecen y esta historia es sin fines de lucro.

Disfruten mi historia.

Capítulo 26: El principio del Fin.

Tigresa había conciliado el sueño por fin, el dolor en el rostro y la hinchazón eran molestos a la hora de querer cambiar de posición de dormir.

-En el sueño de Tigresa-

La felina se encontraba caminando entre un campo de bello pasto con flores de colores tan infinita su variedad como la misma imaginación, ella siempre alerta, parecía no confiar de un lugar que a todos se les haría lindo y relajante, encorvada en todo momento por si tiene la necesidad de correr o saltar en cualquier segundo, no parecía haber nada malo, continuo caminando por esos viejos territorios, hasta que… Las flores parecían marchitarse, los tallos se encorvaban, los pétalos perdían brillo, todas al mismo tiempo, segundo a segundo, perdían la belleza y la naturaleza que las caracterizaba, la tierra comenzó a moverse bruscamente, como si de un terremoto se tratase, Tigresa se hinco para mantener el equilibrio, de entre las flores marchitas comenzó a salir piedra volcánica, y lava a sus alrededores, sorprendida por lo que le podía pasar, corrió hacia el terreno más alto que encontró, a cada segundo se dispersaban los fragmentos de montañas llenas de tierra y piedra, ella dio un salto y alcanzo con facilidad el terreno más alto a su alcance, era extraño, ella muy en el fondo sabía que no era normal nada de lo que sucedía, de entre los pétalos sobrantes surgió una figura en el suelo, los antiguos pétalos que conformaban las flores, ahora danzaban entre si, abrazando una figura que Tigresa no podía admirar con facilidad, parecía una figura deforme, los pétalos se dispersaban con el viento y dejaba ver una mejor imagen a la felina, al parecer eran 2 tigres abrazados, hincados en el piso, vistiendo unas túnicas color marrón que le impedía ver a Tigresa sus rostros, Tigresa camino lentamente a ellos, pues parecían no reaccionar o moverse, lentamente acerco su mano para remover la túnica de su rostro pero a milímetros de tocarlos, se escuchaba un sonido como si el fango fuese pisado, aquella extraña figura, personas o estatuas se fusionaban con el terreno, desaparecían segundo a segundo hasta conformar el mismo piso que los sostenía, y como si una voz proviniera de su cabeza, una risa malévola, descontrolada y burlona resonaba en eco dentro de ella, la cual la hizo despertar de golpe, inhalando gran cantidad de aire.

-¿Soñaste algo mi amor? –Preguntó Po, quien estaba sentado cuidándola.

-Solo una pesadilla, fue muy extraño. –Tigresa intentaba sentarse en la propia cama con la ayuda de sus brazos.

-¿Quieres hablarlo? –Preguntó Po con el afán de no molestar.

-No, estoy bien Po, pero gracias. –Dijo Tigresa ya más aliviada.

Po se sentó junto a ella y la abrazo. –Tigresa tengo que reclamar algo que ya me está molestando o cansando de ti.

Tigresa se quedó callada, la reacción de Po es algo que jamás había visto.

-A veces siento que no me das mi lugar como tu novio, quiero saber que sucede contigo, y pareciera ser que eres un libro cerrado, en muchas ocasiones siento que te reservas mucho o de plano solo no quieres compartírmelo. –Po la tomo de la mano.

-Yo… lo siento Po, no creí que te sentías así. –Tigresa pone una cara un tanto triste. –Es por tu bien, solo quiero lo mejor para ti, para ambos.

-¿Y piensas que yo no? Quiero ayudarte, pero no me dices nada, y no sé cómo hacerlo, quisiera ayudarte a aliviar tu dolor, no quisiera que todo lo tengas que soportar tú. –Po se sentía molesto.

-Perdón Po, pero igual no siento que pueda ser nada grave, preferiría no preocuparte.

-¿Nada grave? Has tenido pesadillas y pensado cosas muy extrañas, claro que es grave, claro que importa.

-Solo... no es nada.

-¿De qué sirve que seamos pareja si no confiaras en mí? No le veo el caso seguir juntos. –Po se levantó de la cama.

Tigresa lo tomo rápidamente de la mano. –Espera Po, no te vayas, no es mi intención, solo no quiero que nada te haga daño.

-Pero me haces daño al no decirme, me siento inútil solo esperando a que tú hagas todo.

-Está bien, te lo diré… Es solo que Serapis metió un demonio dentro de mi.

Él se quedó atónito y confundido –Un… ¿demonio?

-Sí, la marca resulto ser un demonio llamado Dhast, y quiere controlarme, no obstante he tenido muchas pesadillas con lo que siento que son mis verdaderos padres, y el hombre de la máscara que te platique.

-Y… ¿el escucha todo lo que decimos? ¿No crees que es mejor no hablar de nada? –Po estaba preocupado.

-Sabe todo lo que pienso y mi pasado, pero solo lo escucho yo, actualmente estamos en un acuerdo de no matarnos.

-¿Lograste dominar a un demonio? –Se quedó sin palabras.

-No del todo, parece ser que aún no puede y no sé porque.

-¿Y qué piensas? ¿Qué haremos? –Po se preocupó.

-No lo sé, han pasado tantas cosas, estoy empezando a quebrarme –Ella se recarga en el brazo de Po. –Todo parece ser muy difícil, se aproxima una guerra en la que no estamos listos, un demonio intenta matarme, no sé nada sobre quien soy, ni de mis padres, un tipo enmascarado atormentándome, sobre Tai-Lung, tenemos que salvarlo, ya no sé qué hacer, Serapis es muy poderosa, y ya no podemos atrasarlo más, ella tiene todo listo, en cualquier segundo, comenzará una guerra.

-Con Serapis-

Ella entro a la misma sala con todos presentes, las hermanas Wu ya había llegado con ellos.

-Escúchenme todos. –Serapis se subió a un pedestal

Todos se acercaron a escuchar, Kai, Shen, Las Hermanas y muchos bandidos de menores rangos.

-Llego la hora, todo está listo para nuestro ataque al Valle de la Paz, tenemos todo lo que necesitamos, y más, ahora bien, ¿alguien, quien sea, tiene alguna duda? –Serapis guardo silencio para escuchar a alguien.

Todos estaban en completo silencio, muchos estaban nerviosos y llenos de miedo.

-Ohh vamos, puedo escucharlos de todos modos, me enojaría más la idea que no preguntaran. –Ella sonrió.

Todos con aun más miedo del que ya tenían, unos cuantos alzaron sus brazos para preguntar.

De entre los bandidos con menor rango alguien pregunto. – ¿Por qué el Valle de la Paz? Sabemos de los 5 furiosos, y los demás maestros, pero si conquistáramos otros reinos más poderosos, ¿no nos daría más influencia?

-¡Excelente pregunta! –Dijo Serapis emocionada. –Veras, atacamos el Valle, porque es lo que Po se encargara de proteger con su vida, es donde se encuentra el Palacio y donde resguardan sus mejores cartas, no obstante, el guerrero dragón es el principal objetivo.

De entre la multitud pregunto otro bandido -¿Que de especial tiene Po?

-Conozco de buena fe a Oogway, el no comete errores, solo 1, el de no usar el poder para cambiar las cosas a su modo, dicho esto, el tenia fe en que el guerrero dragón sería el elegido para acabar con cualquier oponente que se le interponga, y no estoy completamente convencida de esto, pero prefiero no tomar riesgos, todos juntos mataremos al guerrero dragón y con ello, todos los demás oponentes serán sencillos de vencer.

-Yo tengo otra pregunta. –Mencionó un cocodrilo encapuchado.

Serapis sonrió –Pero claro. –Ella había leído su mente. –La recompensa, seguramente al igual que este cocodrilo se preguntan, ¿Qué hay para nosotros? Pues, según el acuerdo, Kai, Shen, las hermanas Wu y yo tomaremos el poder de 1 continente entero y lo manejaremos a nuestro gusto, los de menor rango pueden unírseles al continente que gusten, ustedes no podrán conseguir tanto poder como nosotros, no sean ambiciosos en ese sentido, cualquiera de nosotros los mataríamos en 1 segundo.

Todos los bandidos tragaron saliva.

-Entonces, hay 6 continentes, América, Europa, África, Asia, Oceanía y la Antártida, después de haber elegido uno nosotros, sobraran 2 para ustedes, 1 de ellos seria para Tai-Lung, pero el muy tonto quiso jugar a ser héroe, así que están esos 2 libres, si gustan pueden matarse entre ustedes para obtenerlos, eso me da igual. –Serapis hizo una breve pausa. – ¿Alguna otra duda?

Ahora si nadie tenía nada más que preguntar, y Serapis ya no presentía duda alguna.

-Pues muy bien, el plan de ataque es el siguiente, Kai invocará a los antiguos maestros, y con su fuerza, serán capaces de empujar la estructura que sostiene los cañones de Shen, estos los ocuparemos para destruir defensas, el palacio y a quien se interponga, en dado caso que logren desbaratar los cañones, los maestros a control de Kai pelearan junto con nosotros, es allí donde atacaremos, esperen siempre lo peor, su principal refugio es el palacio y no sabemos que tantas cosas contengan, no sabemos que nos depara o que sorpresas nos aguarda, tenemos que estar todos listos.

Shen se acercó un poco más a exclamar. – ¿Cuándo iniciara?

-Los cañones, ¿están listos? –Serapis le pregunto a Shen.

-Todo listo.

Serapis sonrió. –En ese caso, esta noche.

-Con Po-

Él había tomado a Tigresa entre sus brazos y subió todas las escaleras para llegar de una vez al palacio.
Justo en la entrada, estaban todos los demás maestros con extraños artefactos cada uno.

-¿Que traen puesto? –Dijo Po sorprendido.

-¿Te gusta? –Dijo Mantis con unas pequeñas botas en sus patas.

-Se ven geniales- Po admiraba a todos los guerreros bien armados, listos para defenderse.

Shifu se acercó, traía consigo un paquete alargado –Esto es para ti guerrero dragón.

-Wow –Po ayudo a Tigresa a ponerla de pie para recibir el regalo de Shifu –¿Que esto?

-Es la feroz Espada de los Héroes. –Dijo Shifu sonriente.

-¡NOOOO ES CIERTO! –Dijo Po emocionado como niño. –El rápidamente y a la vez con mucha cautela abrió el paquete para ver la temible espada, tan reluciente como siempre. –Dios, esto es increíble. –Po la tomo y blandió un poco la espada, de ella, salio un corte del mismo tamaño, como energía color verde, desgraciadamente iba dirigida a Akame.

Rápidamente, Yin corrió y la tiro al piso, esquivando esa energía que termino por chocar con una pared, atravesándola completamente.

-¡Po! –Dijo Shifu molesto.

-Lo siento, no era mi intención, creí que la leyenda era falsa. –Dijo Po apenado.

Shifu suspiro fuerte –Mira Po, necesito estar seguro si puedo confiártela, el blandir esta espada, invocas energía con un filo casi infinito, podrías matar a alguien a distancia.

-Pero maestro, yo no deseo matar a nadie. –Dijo Po un poco desanimado.

-Sí, pero el enemigo no querrá morir, aunque quisieras, seria difícil, así que esta es una gran ventaja, créeme que no será fácil, úsala para destruir sus armas.

-¿Y los demás? Muéstrenme que tienen ustedes.

Yin se reincorporo después de salvarle la vida a Akame y tomo un martillo, al instante Po reconocio de que se trataba.

-Nooo, el martillo de guerra sagrado de Lei Lang, lo daba por perdido. –Po estaba muy emocionado.

Yin entro en la conversación para decir. –Solo que aún no sé qué hace.

Shifu comenzó a hablar. –El martillo sirve para… -En ese mismo instante Po lo interrumpió.

-Es el mítico martillo que destruye todo a su paso, con una onda de poder tan poderosa, que dicen que con la fuerza suficiente, puedes hacer retumbar el suelo que pisamos.

Shifu se le quedo viendo –Exacto, eso.

-Ohh, pues me complementa muy bien entonces. –Dijo Yin alegre.

-Para Argón. –Shifu saco una especie de orbe.

El la tomo y se quedó confundido. -¿Esto es? ¿Qué?

-Ya que manipulas elementos, este orbe absorbe toda la fuerza de los 4 elementos que uses, cuando ya no tengas energía, puedes usar todo el poder acumulado.

-Perfecto, algo que siempre quise. –Lo dijo muy feliz mientras lo tomaba entre sus manos.

-Para Tigresa… -Shifu se vio interrumpido.

-No gracias maestro, no uso armas. –Dijo Tigresa un tanto seria.

-Pero… necesitamos toda la ventaja posible. –Dijo su maestro. –Pero si no gustas, entenderé.

-¿Quien sigue? Ahh claro, tu Grulla, para ti tengo algo especial.

Grulla se hallaba muy emocionado, incitado por saber de qué se trata.

Shifu saco dos abanicos que parecían comunes y corrientes.

-¿Esto es una broma maestro? Necesito algo mejor. –Lo dijo decepcionado.

-No sabes de lo que hablas Grulla. –Shifu exclamó. –Son los míticos abanicos del maestro Águila, se dice que el viento que emerge de ellos, provoca ondas de aire tan poderosas, capaz de hacerle sentir un escalofrió a la tierra.

-¿En serio habla de estos abanicos? –Dijo Grulla con una voz aburrida.

-No tienes idea de su poder, ¿Por qué no los pruebas un poco? –Dijo Shifu sonriente. –Pero solo un poco.

-Está bien, dijo Grulla un tanto aburrido. –El apenas balanceo uno de los abanicos con su pata hacia sus compañeros y la onda de viento que desprendió los hizo casi caerse, a excepción de Tigresa que solo se le movió el pelaje, mientras que Mantis salió volando por los aires.

-¡No puede seeeeeeer! –Dijo Mantis mientras volaba por los vientos y se hacía cada vez más y más pequeño hacia la vista.

-¡Wooow! Maestro, esto si es impresionante, ¡Gracias! –Lo dijo mucho más emocionado.

Akame se quedó boquiabierta -¿Qué hay de Mantis? El pobre salió volando.

-Ya regresará, dijo Shifu sin hacer drama, bueno, sigues tu Víbora.

-¿Qué hay de nuevo chicos? –Dijo Mantis ya subiendo el último escalón hacia el Palacio.

Po quedo impresionado. –¿Cómo llegaste tan rápido?

Mantis levanta una de sus pequeñas patas. –Te presumo mi nuevo calzado, me hacen 4 veces más veloz de lo que soy.

-¿Entonces para eso servían? Wow, iras más rápido que la luz. –Dijo Po, mientras estaba muy feliz por el.

-Como decía… para ti Vibora, tengo este lazo, bien sabemos que eres muy buena con el baile de los listones, este lazo es muy especial, veras, este reconoce el corazón puro de alguien, y te reconoce como su dueña, y cualquier roce a quien tu consideres enemigo, el lazo transferirá su energía hacia ti, muy útil a la hora de que atrapas a alguien, su fuerza disminuirá y tu agarre se fortalecerá.

Vibora lo toma con su cola –Muchas gracias maestro, esto hubiera sido útil contra Tai-Lung.

Tigresa entre cierra los ojos al escuchar el nombre de su hermanastro, y solo se aparta del grupo, Po la ve retirarse, guardo rápidamente su espada y fue con ella.

-Hey, ¿que sucede? –Dijo Po preocupado.

-No es nada, es solo, que ya viene la batalla, y tenemos que rescatar a Tai-Lung con vida, se lo debo.

-Tranquila, ya verás que todo saldrá bien, ¿por qué no descansas un poco? Te necesitamos al 100%.

Tigresa abrazó a Po con mucha fuerza. –Tienes razón, tengo que descansar. –Ella comenzó a lagrimear. –Te amo mucho.

-Yo te amo mucho más. –Dijo Po sonriente.

Tigresa volteo hacia arriba, cerró los ojos y puso sus labios, esperando un beso.

Po sonrió de manera muy alegre, y le dio un beso muy apasionado, él se desprendió de ella y comenzó a sobar su nuca, haciéndola sentir muy bien –Duerme un poco nena, te amo.

Tigresa sonrió dulcemente, le tomo la mano y se desprendió de ella lentamente, comenzó a caminar hacia su habitación, y se dispuso a descansar un poco.

Po regreso con el grupo a ver si podía hacerse de información nueva, cuando vio a Akame con unos lentes.

-¿Y eso? –Pregunto Po curioso.

-Me los dio el Maestro Shifu, ¿qué tal luzco?

-Te ves muy bien, te quedan. –Po le sonrió.

-Escucha Guerrero Dragón, sé que estás enamorado de mí, pero lo nuestro no puede ser.

-¿Qué? –Dijo Po confundido.

-Sé que mueres por estas curvas. –Dijo Akame resaltando su trasero. –Pero lo nuestro no puede ser.

-¿De qué me hablas? –Dijo Po aún más confundido.

Akame le puso un dedo en sus labios para callarlo. –Escucha, no te humilles más, estas con Tigresa, y no puedo tolerar que estés con ella y me ames al mismo tiempo.

-Pero, no te entiendo nada.

-Shhh, escucha… soy mente abierta, si algún día te aburres de Tigresa, pasa conmigo y tengamos un poco de sexo, no te preocupes, nada amoroso.

-¡¿Que?! –Dijo Po ya sin saber qué hacer. –Yo no le sería infiel a Tigresa.

-No es infidelidad, solo tenemos sexo y se acabó, tengo curiosidad, jamás he visto un panda macho.

-Ni siquiera lo pienses, ¿me dirás para que sirven tus lentes? –Dijo Po un poco enojado.

-Shifu dijo que aumentan la visión, como un acercamiento de vista, la verdad es sensacional.

-Bueno, nos vemos. –Po se dio media vuelta hasta que sintió algo en su nalga, Akame le había pellizcado una por puro placer de ella. – ¡Oye!

-Solo inspeccionaba, no te preocupes panda, nadie se resiste a las curvas de una mujer panda.

-Escucha, no me gusta el juego que te traes, no es correcto.

-No te estreses tanto, no pasa nada, listo, se acabó el juego ¿vale? –Dijo Akame con una mano en el corazón.

-Está bien, pero no más juegos eh. –Po se retiró de allí.

Ya todos se habían retirado, nadie presencio lo que paso entre Akame y Po, Shifu se hallaba en el salón de los héroes y Po le dio una visita.
Po abrió lentamente la puerta y vio al maestro Shifu meditar.

-Amm, ¿maestro? –Dijo Po un poco nervioso.

-Si panda, ¿Qué pasa?

-¿Qué sucederá después? Parece que Serapis tiene todo listo, ahora solo queda esperar.

-¿Qué? ¿Esperar? ¿Qué hay de atacar primero? –Po se quedó confundido.

-No, nuestra mejor opción es tener una buena defensa, si salimos del Palacio somos blanco fácil.

-¿Y cuándo cree que ataquen? No se puede retrasar más, ¿cierto?

-Lo más probable es que sea estos días, ya no hay nada que podamos hacer, y me temo que será la batalla más complicada que tendremos.

-Pero lo tendremos ayudándonos, ¿cierto? –Dijo Po tratando de no ver las cosas tan mal.

-Asi es, pero me temo no ser suficiente, son enemigos muy poderosos.

-Pero tenemos armas muy poderosas.

-En eso tienes razón, no contábamos en el pasado con semejante equipo y armamento, espero todo salga como queramos.

-Sé que ganaremos maestro, puedo sentirlo.

-Yo me temo que tal vez veremos morir seres queridos. –Shifu tomo la mano del Panda y muy serio le dijo. –Po, tienes que cuidar de mi hija, necesito que lo jures.

Po se inquietó por la repentina actitud del maestro Shifu, nunca lo había visto actuar de ese modo. –Le juro maestro, que mientras yo siga con vida, no dejare que nada le suceda.

-Yo espero que así sea –Shifu le soltó la mano. –No podría vivir en un mundo donde ella este sufriendo.

Mientras tanto a las afueras del salón estaba Tigresa escuchando toda la conversación, ella se apartó de la puerta lentamente, se quedó viendo a la nada, tenía el ceño fruncido mientras idealizaba todo lo que había escuchado, ella solo soltó una pequeña sonrisa y su ceño dejo de seguir fruncido, ella se retiró de allí en completo silencio.

Po salió del salón y observo el sol en pleno atardecer, y se estiro completamente ante el calor del atardecer.

Tigresa se acercó por detrás de él y lo abrazo.

-Mi hermosa, ¿sucede algo? –Pregunto Po sonriente, mientras veía su rostro aun con heridas, lo cual le borro un poco la sonrisa.

-No es nada, solo que te amo. –Tigresa se aferra a él y lo abraza mas fuerte.

-Oww Tigresa, ¿qué te sucedió? No sueles ser tan cariñosa.

-Nada, solo te amo mucho Po.

Po se dio una vuelta sin librarse del abrazo, y le dio muchos tiernos, pequeños y cariñosos besos en su frente, cachetes, nariz y labios. –Eres tan hermosa.

Tigresa sonrió y se aferró a su pecho.

-Oye linda, ¿segura no quieres un arma?

-No, Po, no me van las armas.

-Pero no mataremos a nadie, es solo para defendernos.

-Me siento mejor con mi cuerpo, no te preocupes, todo saldrá bien.

-¿Sigues lastimada? ¿Crees poder luchar? –Pregunto Po preocupado.

-Estoy bien, no te preocupes. –Tigresa le sonrió.

-Mi amor, siento que la guerra está muy próxima, y no tenemos un plan de respaldo, son demasiados. –Po se sentía muy preocupado.

-No te preocupes, los hemos vencido antes.

-¿Qué hay de Serapis? Jamás la hemos derrotado en su máximo poder, y ahora rodeada de más villanos, no siento que ganaremos esta vez. –Dijo Po estresado.

-Po, sentiste lo mismo con Tai-Lung, con Shen, y al final lo conseguimos, ánimos, sé que podemos. –Tigresa le sonríe y le da un beso en la frente.

-Gracias linda. –Po se sintió más feliz.

-Necesitamos descansar Po.

-Lo sé, me gustaría dormir contigo abrazándote.

-Pues vamos… -Tigresa tira de su brazo para que vayan a los dormitorios.

-¿Que? Ni siquiera es de noche, ¿y si alguien nos descubre? –Dijo Po nervioso.

-Tal vez moriremos Po, y esto sería algo lindo, llegue al punto donde ya no me importa.

-Jajaja, ¿sabes qué? En verdad quiero dormir contigo. –Dijo Po emocionado. –¡Vamos!

Ambos tomados de la mano y un poco más felices con la situación, se dirigieron a la habitación de Tigresa, habrían elegido la de Po si no fuera por los olores, el desorden y las diferentes figuras de acción y coleccionables regados en el piso y por la pared.

-Me gusta más tu habitación, es más espaciosa. –Dijo Po feliz. –Además esta huele muy rico.

-El olor ya es algo que eliges tú, panda.

-Jajajaja, que buen chiste.

-¿Qué chiste?

Po hizo una carita triste. –Olvidémoslo

Ambos se acostaron en la cama y se estiraron para aligerar sus cuerpos.

-Esto es tan rico. –Tigresa se estiro aún más.

-¿No se te hace raro? –Pregunto Po.

-¿Qué?

-El hecho de que estemos aquí juntos, al principio no nos conocíamos, me odiaste por un momento… -Tigresa hizo una cara de dolor momentaria. –Nos conocimos mejor, nos dimos apoyo mutuo, ¡hubo fuego! –Tigresa soltó risas.

-Vaya que hubo fuego, te viniste dentro muchas veces.

-¡Oye! Estoy siendo romántico… Te decía, hubo bastante fuego, y pues, hemos vivido cosas muy buenas, otras malas, y me siento muy feliz de estar aquí contigo. –Po se dio la vuelta y la abrazo con brazos y piernas. –Me haces muy feliz Tigresa, no creí que este día llegaría, que sería novio de mi maestra favorita, de quien estuve enamorado desde que te vi.

-¿Yo? ¿Te gustaba desde hace mucho? –Despertó curiosidad en Tigresa.

-No sabía cómo manejarlo, creí que solo te idolatraba, pero, me gusta tu cara, todo de ti me gusta, lo digo en serio, y te veía las pompis mientras entrenabas.

-Eres un sucio panda. –Tigresa lo dijo con voz seductora.

-Y me gustaba mucho cuando hacías splits, esa flexibilidad, nunca creí que cogeríamos alguna vez.

-Jajajaja ¡Po! ¿No que romántico? –Dijo Tigresa sonriente.

-¿No es romántico decirte que me gusta tu trasero? ¿Y qué quería darte muchas veces?

-No, eso es… Sexy. –Dijo Tigresa viéndolo de manera sexy.

-No podemos ahorita Tigresa, nos descubrirán.

-Sí, creo que tienes razón, pero un oral no se escucha tanto. –Dijo Tigresa con voz sexy.

El pantalón de Po comenzó a denotar la erección, Tigresa le estrujo su miembro mientras se relamía los labios.

-Tigresa, ¿estas segura que no se escucha? –Dijo Po un poco inseguro.

Tigresa le bajo su pantalón y tomo su pene entre su palma. -Si nos atrapan es porque si se escucha. –Lo dice mientras se acomoda para quedar enfrente de su miembro.

-Jajaja, y sigues con los chistes.

Tigresa le sonrió y le dio un beso a su miembro, siguió bajando beso a beso hasta llegar a sus "panditas", ella le dio una lamida grande a ambas de sus bolas, lo cual hizo a Po retorcer de placer, ella siguió lamiendo sus testículos y jugando con ellos con su lengua, mientras su palma se encargaba de darle placer a su miembro, una vez que quedaron suficientemente babeados, fue a su plato principal, ella tomo la cabeza de su pene y le comenzó a dar pequeñas lamidas como si fueran besos muy románticos, de vez en cuando le daba lamidas, y sin esperarlo, engullo todo su miembro lentamente lo cual hizo a Po derretirse del placer, ella se apartó de su miembro un poco rápido para tomar aire, y regreso, ella continuo lamiéndolo, Po le acariciaba su cabeza mientras su novia hacia el trabajo, ella seguía engullendo su miembro mientras soltaba gemidos eróticos, y al cabo de 15 minutos, Po, con sus respiraciones más agitadas, alerto a Tigresa que estaba a punto de venirse, ella con más fuerza se comió su pene y con una mano también lo masturbaba, Po la tomo de la cabeza y se vino en su boca, Tigresa sintió todo el semen en su lengua y se comió todo lo que su novia le había dado, se despegó de su miembro, jadeante y excitada, y le sonrió.

Po estaba muy excitado y jadeante, Tigresa se acomodó a su lado y le pregunto. – ¿Te gusto mi amor?

Po tenía una cara adormilada –Mucho mi amor, que rico lo haces.

-¿Quieres dormir mi amor? –Tigresa le dio un beso en su frente.

Po extendió su brazo y Tigresa se acurruco en él, ambos se quedaron profundamente dormidos.

Pasaron unas horas, ambos estaban dormidos, el resto de los guerreros estaban preparándose para lo que fuera, ni siquiera se preguntaron donde se hallaban Po y Tigresa.

Todo parecía estar tranquilo hasta que… A lo lejos, se escuchaban campanas gigantes siendo golpeadas por palos hechos de metal, un sonido aterrador.

El fino oído de Tigresa alcanzo a escuchar y rápidamente se despertó, sacudió a Po para despertarlo igualmente.

-¿Que sucede? –Dijo Po con saliva escurriendo de su boca.

-Esa campana, es la que el pueblo usa para alertarnos de que nos atacan.

-¿Llego la hora? –Dijo Po un poco asustado.

Ambos se alistaron y corrieron al patio de entrenamiento, y estaba Shifu.

-¡Vamos! ¡Vamos! ¿Guerreros, prepárense para la batalla más importante de sus vidas? El destino del mundo depende de nosotros. –Dijo Shifu en palabras graves.

-No puedo creerlo, la hora llego. –Dijo Mantis con sus nuevas botas.

Po tomo su arma, así como el resto de guerreros.

-Hice un comunicado, y espero que otros maestros nos ayuden, mientras tanto, soportemos lo más que podemos. –Dijo Shifu.

-Entonces maestro, ¿ese es el plan? ¿Atacamos? ¿O nos refugiamos aquí? –Dijo Po.

-Defenderemos el valle entero, Grulla, necesito que te lleves a todos los aldeanos.

-¡Enseguida maestro! –Grulla con mucha fuerza despego y se elevó por los aires, dándose cuenta que ya muchos habían comenzado a irse.

Mientras tanto con Serapis.

Ella caminaba al frente y tenía todo un ejército detrás suyo.

Muchos lobos movían las pesadas armas de Shen, esos cañones infernales que escupían fuego, Shen caminaba a la par de Kai, este último le gustaba girar ambas de sus cuchillas sujetadas por 2 cadenas.

-Llego la hora Guerrero Dragón, este mundo se adaptara a mis ideales, porque yo soy el camino correcto, y daré lo que sea por curar el mal de este mundo, y no me detendré por nadie ni por quienes se opongan, este es el principio del fin.

Shen alzo su ala dando una señal, los lobos apuntaron la mira de los cañones hacia el palacio. – ¿Listos? –La mirada de Shen se encendió de odio. -¡Fuego!

Fin del Capitulo

Dejen sus comentarios, el siguiente será el último capítulo de esta historia, será muuuuuuy largo, los quiero mucho, y no me tardare casi nada, los amo.