Espero que les guste esta locura que se me ha pasado por la mente además ¿a quién no le gustaría ver a Edward como un cantante súper-mega-ultra famoso?

Los personajes son de Meyer yo solo juego con ellos hasta done puedo claro que me encantaría jugar otras cosas con Edward pero m conformo jajaja…

¡Ah! Y la mayoría de las canciones de Edward Mesen tampoco me pertenecen pero son tan fantásticas como él, tanto, que moriría si lo viera cantando alguna.

Te amo ¿y tú no?

Edward POV

La vi ahí parada echa un desastre estaba sucia mojada y sus trenzas alborotadas pero joder era la cosa más hermosa que había visto en toda mi vida parecía una linda muñeca sucia sus ojos se anegaron el lágrimas y sentí mi corazón acelerarse.

Es real Mesen no es un sueño está aquí y estamos aquí ¡el maldito bosque nunca nos jodio!

Alce mi mano para que viniera hasta mi necesitaba sentirla, tocarla, tenerla mierda lo que sea pero la necesitaba ya.

— Anthony — susurro con voz de caramelo y quebrada sonreí mi corazón doblo velocidad ni siquiera mi imaginación podía recrearla tan hermosa.

— Nana — murmure tomando una bocanada de aire y sintiendo mis pulmones sin una sola gota de ese fuego que me quemaba.

— ¿estas vivo? —

— muy vivo —

— ¿estás aquí? —

— estoy aquí —

— ¿eres real? —

— soy real —

— ¿no eres un sueño? —

— soy tu sueño —

— siempre —

— por siempre —

— juntos — dijimos los dos a la vez sonreí y ella se lanzó a mis brazos rodeándome el cuello y escondiendo su rostro ahí entonces lloro y lloro fuerte puse mi frente en su hombro mientras le repetía una y otra vez que estaba aquí con ella y que estaba bien.

Adsorbí su olor y me ahogue con un gemido estaba jodidamente extasiado y completo ahora sí que me sentía completo su cuerpo caliente se amoldaba al mío y solo quería tenerla más y más cerca necesitaba fundirla conmigo que se metiera debajo de mi piel si es posible enterré mis dedos en su espalda y ella hizo lo mismo en mis hombros olvide el maldito dolor del cuerpo esto era mucho mejor ¡cinco putos días! Cinco malditos días donde no veía el sol ahora ya había salido y era un cabron feliz.

— Chisss... ya paso todo — susurre acariciándole una mejilla se levantó de golpe y me aguante en hacer una mueca sus ojos estaban encolerizados y sus mejillas ardiendo y yo... yo como que me estaba apendejando y excitando.

— ¡te fuiste! — grito golpeándome con sus antebrazos en el pecho gemí.

— Pero volví nana — masculle sobándome con las dos manos.

— Me dejaste — volvió a gritar levantándose y colocándose las manos en la cintura limpiándose las lágrimas con rabia sonreí poniendo mi mejor cara de leoncito.

— Estoy aquí contigo — ¡joder! Bella con un ataque de histeria era malditamente hermosa me revolví incomodo cierta parte de mi anatomía que no estaba jodida estaba tomando vida propia.

— ¡cinco días Anthony Cullen! Cinco malditos días en que vi todo gris por tu culpa — suspire y abrí mis brazos de nuevo.

— Ya estoy aquí nana — se lanzó de nuevo a mis brazos y me reí entre dientes estrechándola más fuerte, si el ataque de histeria había pasado empezó a llorar de nuevo pero ahora más calmado que antes.

Volví a poner mi frente en su hombro y murmure muchas mierdas que servía para tranquilizarla soltó un suspiro bien largo y sonreí cuando se quedó callada alce mi rostro y la mire ella parpadeo tres veces y sonrió a medias dejándome atontado y con dificultad para respirar.

— mmm... Bells... ¿Puedo atenderlo? — la voz de Carlisle me trajo de nuevo al mundo real lo mire y sus ojos mostraban diversión y ternura Bella se levantó de encima mío apoyando una mano en mi pecho e hice una mueca.

Miro hacia su alrededor y descubrió a todos mirándonos con sonrisas idiotas y ojos cuando se termina de ver una estúpida escena de una dramática película de romance los preciosos ojos de Bella poco a poco se desenfocaron y su rostro se puso más que rojo naranja Bella sonrojada era adorable Bella anaranjada era digna de una fotografía pensar en eso me puso un poco duro joder sí que se veía malditamente apetecible como para comérmela a besos sonreí con esa estúpida sonrisa que decía '' yo estoy jodidamente enamorado '' y mi amiguito cobraba vida con más fuerza pero su rostro anaranjado ahora un poco fosforescente me paró la excitación en seco cuando su mirada después de recorrer toda las personas me dijeron te matare Anthony-gilipollas-Cullen me encogí de hombros y rodé los ojos no es mi culpa que nos metamos en nuestra puta burbuja y que si el cielo se cae ni siquiera nos daríamos cuenta.

— Muy bien Thony no estás tan lastimado aquí pero solo será por precaución y... — Carlisle se acercó a mí y con una sonrisa idiota que tiene desde que me encontró se puso a vendarme las costillas pero su vos se perdió.

Pasee mi vista y lo último que me encontré fueron un par de ojos marrones que me miraban encolerizados y no precisamente eran los de mi adorada nana sino los del jefe Charlie Swan cubrí mis bolas instintivamente tenía que cuidar los hijos de Bella pero ¡Oh joder! Si pudiera darme un balazo lo fuera echo seguro no le agrado nada de nada que quisiera pegar el cuerpo de su hija con el mío en una manera nada apta para que vea un padre me mordí el labio pensando seriamente en sí debería volver a perderme o comprarme un estúpido chaleco anti balas pero mierda ¿y si quiere apuntar a la cabeza? O peor aún ¿a mi asunto que bajo como por arte de magia? Joder si es así rogaría para que me lo diera en medio de las cejas.

— entonces así quedamos… ¿y no me estas escuchando cierto? — lo mire desconcertado ladeando la cabeza mientras sacaba una jeringa de mi brazos hice una mueca y se rio entre dientes — ya después te digo — asentí y vi como de reojo veía a Bella que se puso colorada de nuevo le sonreí bobamente y le guiñe un ojo ella me dedico una mirada nada amable y resople sintiendo el cuerpo jodidamente cansado.

— ¿qué coño me pusiste? — pregunte acostándome y tratando de mantener los ojos abiertos.

— es un somnífero necesito que descanses y si te las daba por las buenas no ibas a aceptarlo — gruñí y cerré mis ojos lo último que vi fue a mi nana tan cabreada como yo lo estaba solo que horita no tenía fuerzas para pelear.

— Abusas de tu título cabron — masculle antes de que la negrura me tragara lo último que escuche fueron risas a mi alrededor.

Mesen — canturreo una voz aterciopelada que yo conocía muy bien.

Corrí lo más rápido que podía tenía que salir de este maldito bosque tenía que hacerlo ya.

No tienes a donde escapar niño — soltó una carcajada y seguí corriendo sin importarme que no pudiera salir de aquí solo no quería escucharlo más.

Sus pasos los empecé a escuchar detrás de mí acelere el paso y gruñí cuando se hicieron más cerca sentía el corazón en el cuello y mi vista nublarse pero no quería parar joder no podía hacerlo.

Detente — negué con la cabeza y seguí corriendo — te dije que te detuvieras maldito bastardo — me grito y sentí un golpe que me tumbo al piso gruñí me puse en cuatro patas y me levante como pude.

Alce mi vista y ahí estaba imponente y fantástico con sus dos metros de estatura su rostro serio como piedra sus ojos verdes oscurecidos y su cabello alborotado todo se había tornado negro ya no había más bosque ni luz solo su maldita presencia y la mía.

Hola — sonrió torcidamente ladeando la cabeza y sus ojos soltaron un destello malvado me cuadre de hombros y lo salude con la cabeza — ¿eres feliz? —

Soy muy feliz — chasqueo la lengua y negó con la cabeza.

Eres tan idiota niño — y en un solo parpadeo ya lo tenía sosteniéndome del cuello y volteándome me revolví para soltármelo pero gruño y me apretó más fuerte — tu eres igual a mi nosotros no merecemos ser felices — susurro en mi oído soltando una risita psicópata.

Suéltame maldito — le grite tratando de liberarme — más nunca me pongas las manos encima ¡suéltame! — como pude me solté y lo empuje golpeándolo el pecho.

Cayo al suelo y se paró rugiendo sus ojos se volvieron todos negros y sus pupilas de dilataron al igual que su nariz sonrió ampliamente y se fue alejando unos pasos moviendo sus dedos y como rayos de sol me segaron al reflejarse algo en ellos.

Entonces eres feliz — sentencio y pude ver lo que me había segado pero yo no tenía miedo sonreí y moví mis dedos y justo como quise allí estaban dos cuchillos afilados y relucientes.

lo soy papi lo soy — rugió y me lanzo uno que me paso por un lado del brazo me reí entre dientes y yo le lance otro que le paso por encima de su hombro — me enseñaste bien — solté una carcajada y juguetee con el cuchillo en mis manos.

¡Oh! ¿Pero que escucho? ¿Tú no escuchas algo? Porque yo si — se pasó los dedos por el largo de su oreja y sonrió de manera demente.

Entonces lo escuche... un eco que venía desde lejos y me llamaba se acercaba más y mas no conocía esa voz fruncí el ceño porque aunque no la conociera sentía la necesidad imperiosa de decirle que se alejara y me dejara solo de una maldita vez.

Tu eres mío niño — susurro en un tono bajo alzando la mano — tu eres mío y de nadie más solo mío somos iguales... — soltó una carcajada y lanzo el cuchillo que paso por encima de mi hombro y yo sabía que no estaba apuntándome a mí.

— ¡no! — Me levante de golpe — ¡malditasea! — grite cuando miles de cuchillos se enterraron en mi cuerpo de manera dolorosa.

Me levante como pude todo estaba a oscuras mire por la ventana y era de noche hice un mohín mientras bajaba por las escaleras teniendo cuidado porque el suelo y yo hemos nos hemos vuelto muy cercano algo así como una relación de tres con los putos arboles escuche voces desde la sala así que me dirigí ahí todos estaban excepto Marc el tipo que andaba con el jefe y Austin que se había quedado bastante confundido con la demostración de afecto entre Bella y yo Esme alzo su mirada y cuando me vio pego un gritito y se levantó casi corriendo.

— ven vamos para que te vistas que manía la tuya de nunca darte cuenta cuando vas semi desnudo — me regaño dulcemente mientras me jalaba por una mano me reí entre dientes y la deje que me guiara sonreí cuando vi las majillas coloradas de Bella y la asesina del jefe Charlie baje mi vista y solo estaba en mis calzoncillos negros supongo que debí sentir eso.

Me sentó en la cama y la miraba revolotear por todo mi cuarto mientras me regañaba por no dejar todo en orden suspire y la seguí viendo Esme es tan dulce joder casi una segunda mama cualquiera que nos viera diría que si somos madre e hijo me escogió una camiseta de los Rolling Stones con unos monos negros me puso el pasamontaña negro y no sé de donde coño saco otro par de lentes pero los tenia puesto.

Me tomo del rostro sus ojos caramelos se aguaron sonrió y me dio un beso en la frente.

— nunca jamás vuelvas a perderte ¿me escuchaste bien jovencito? Me has pegado un susto de muerte — me acaricio las mejillas y yo la veía como un idiota que ve por primera vez la luz — te quiero mucho Edward te quiero demasiado nunca me lo vuelvas hacer — gemí dolorosamente y la abrace escondiendo mi rostro en su barriga sip oficialmente estoy derretido ante la el cariño de Esme.

— ¿sabes algo Esme? Pensé en ti — puse mi cara de lado y ella me acaricio la mejilla — y llegue a la conclusión de que si no fuera sido hijo de mi Liz fuera sido tuyo ¿te gustaría Esme? ¿Te gustaría que yo hubiese sido tu hijo? — pregunte alzando la mirada y haciendo un puchero soltó un sollozo y se arrodillo abrazándome por el cuello.

— ¡dios! ¡Me encantaría! Fuese sido precioso mágico hermoso mi chiquito — me reí entre dientes y la separe limpiándole sus lágrimas.

— A mí también pero chis... — le di un beso en la frente y le quite un mechón de cabello de la cara — Liz es una Otelo cualquiera así que esto es secreto — soltó una risita y le guiñe un ojo.

— vamos abajo tienes que comer has bajado de peso pobre mi chiquito tener que estar sin comer ¿adivina qué? Te hice un pastel de chocolate con doble chocolate te encantara... — bajamos tomados de la mano y mientras ella parloteaba sobre ponerme mano dura en mi alimentación yo solo la veía y asentía riéndome —... Te tengo que decir algo — soltó de pronto parándose a dos pasos de la entrada al comedor asentí — es sobre Bella — iba a gritar pero me tapo la boca ¡joder! — no ha querido comer desde que paso lo que paso me tiene preocupada y a Carlisle también — suspire enfurruñado maldición con Bella seguro se puso de terca y de ahí nadie la saca.

— deja que yo le sirva Esme esa niña va a aprender — soltó una risita y rodé los ojos entrando al comedor.

Me fui directo a la cocina donde estaban Alice, Rosalie, Bella y ahora se le unió Esme empezaron a ir y venir de un lado para otro y cuando me iba a ir a saludar a los chicos Alice con sus pasos de bailarina salto sobre mí y no sé cómo coño lo consiguió pero no me dolió la rodeé con mis brazos y ella enterró su rostro en mi pecho.

— sentí el vacío que deja un hermano mellizo dentro del corazón cuando este se aleja — murmuro frotando su rostro sonreí y abrace más fuerte todavía.

Me acuerdo cuando Alice y yo éramos unos críos y yo era un idiota (cosa que no ha cambiado mucho) pero era un idiota crédulo y me quedaba apendejado en los ojitos grises de Alice y sus mejillas regordetas que eran como pétalos de flores joder Alice era una cosilla hermosa y diminuta siempre me engatusaba y me decía que éramos hermanos mellizos solo que de diferentes padres y yo le creía con la esperanza de que lo que Alice me contaba de su mágico papa fuera verdad para mí también una vez en medio de mi esperanza con solo seis años me acerque a Carlisle y le pregunte que si lo que decía Alice era verdad para que me llevara lejos de la mierda esa que se hacía llamar casa pero solo negó con la cabeza y oculto sus ojos azules de mi esa fue mi primera desilusión fue mi primera maldita esperanza rota ese día baje la cabeza caminando hasta mi casa del árbol y los deseos de que Carlisle fuera mío se desvanecieron por completo.

— pero llegue estoy aquí y no quiero verte triste joder no me deje vencer por el estúpido bosque tienes que estar feliz de esa mierda — soltó una carcajada y se separó de mi asintiendo con una sonrisa de labios cerrados.

Se fue hacia la cocina y empezó a revolotear por todos lados con un montón de mierdas me encogí de hombro y busque un plato lo llene de todo lo que hicieron Bella se tendrá que tragar todo esto así tenga que dárselo con la jodida canción del avioncito habían hecho ensalada de naranja, arroz blanco, carne gratinada y bacalao a la lucana con zanahorias a la scapece sonreí caminando hacia el comedor e ignorando la asesina mirada de Charlie ¡Ugh! Y yo que pensaba que le caía bien todos estaban sentados y el único que faltaba era yo Carlisle a la cabeza con Charlie de frente a él Esme a su lado y los chicos al lado de ella Bella quedo a mi lado junto a la duende y Rosalie suspire y le quite el plato de Bella del frente y le puse debajo del mío me miro interrogante de una manera parecida a su padre y le clave mi mirada sentándome con los brazos cruzados.

— come porque si no lo haces le diré a Charlie que te dé un par de azotes ya que no te los puedo dar yo para que seas más responsable contigo misma — susurre cerca de ella de manera dura tomándola la mano por debajo de la mesa y dándole un apretón sentí su cuerpo temblar y sus ojos abrirse un poco asintió medio aturdida y se dirigió a comer al igual que yo.

Ahora que lo pienso me encantaría dárselos yo es ese culito tan lindo y redondo que tiene y… ¡mierda! Me equivoque al mirar al jefe en medio de mi fantasía y sentí que podía leerme la mente joder podía sentir mis mejillas medio calientes gruñí y dirigí mi mirada a Carlisle que me estaba hablando de unas llamadas de unos tipos que le hicieron porque vieron mi pelea y no sé qué mierdas mas no me interesa nada de eso horita lo única que quiero es que todo el mundo se largue necesitaba hablar con Bella mi cabeza estaba llena de preguntas y las de ellas la podía ver en sus ojos y joder con Charlie cerca apenas si puedo pensar en su hija sentía que ese hombre podía leerme la mente y mi mente no es nada pura.

Termino la cena y nos dirigimos a la sala donde Emmett y Alice hablaron hasta por los codos mientras nos comíamos el pastel de chocolate de Esme por cierto yo llevaba ya tres rebanadas Charlie anuncio que se iba ahogue un suspiro porque eso me delataría.

— Bueno Esme me ha encantado tu cena pero me tengo que ir — le tomo la mano y se la beso caballerosamente alce mi cejas joder ver al jefe en plan dulce es casi espeluznante.

— no hay de que Charlie — ella sonrió dulcemente haciendo ruborizarlo ¡Ja! Y yo que pensaba que Bella heredo eso de su madre me ahogue con una carcajada y Bella me dio un hijo de puta codazo que hicieron que tosiera y me quejara — ¿te encuentras bien chiquito? — me pregunto un poco alarmada.

— Si Esme son solo golpes de la injusta vida cuando uno es perspicaz — respondí sonriendo angelicalmente Bella soltó una carcajada y la mire ceñudo y me aguante en sacarle el dedo ¡jodida Swan! Todos los que estaban negaron con la cabeza y dirigieron su atención a otra cosa que no fuéramos nosotros que casi llegábamos a la locura.

— lo espero mañana Carlisle tenemos mucho que hacer — Carlisle sonrió y le tendió la mano apretándosela fuerte me mordí el labio para no reírme al ver que aguantaba en hacer una mueca ante el apretón.

— Adiós Charlie te veo mañana — se despidió Alice abrazándolo el gran jefe de policías con sus dos metros de estatura y mirada que hace que te cagues en los pantalones se volvió un manso gatito mientras le daba palmaditas en la cabeza a Alice y se sonrojaba más rodé los ojos no crea en esa linda carita angelical con sus lindos ojos grises jefe es una demonio que viene de tamaño bolsillo.

— Adiós pequeña pixie — Alice se alejó y vino Rosalie y le dio un abrazo y si antes babeaba por Alice ahora lo hacia el doble con la rubia oxigenada resople tampoco le crea una mierda jefe es una rubia con boca de camionero y personalidad desesperante — adiós a ti también rubiecita — le palmeo la cabeza y Rosalie se alejó de el para sentarse de nuevo con Emmett que se despidió de Charlie con un asentimiento de cabeza al igual que Jasper y… ¡y mis calzones! Eso era respeto lo que venía del jefe hacia ellos pero si fuera para mí que me llevara un puto tren a la chingada.

Charlie se acomodó el cinturón donde estaba la pistola mientras me miraba de una manera muy amenazadora vale el gatito manso se fue al diablo y ahora está el tigre que me quiere comer de un solo bocado trague en seco joder si esa es su manera de despedirse lo invitaría a vivir aquí todo el maldito tiempo del mundo.

— Cullen — hablo fuerte haciendo que me levantara como resorte olvidando el jodido dolor del cuerpo — tenemos que hablar — asentí y lo seguí con la mirada beso a su hija le susurro algo en su oído ella se ruborizo soltó una risita y desapareció por la entrada.

— cuida tus huevitos Thony — se burló la rubia despreciable gruñí y todos soltaron carcajadas les enseñe el dedo y camine hasta la entrada.

— Trata de correr lejos para que la sangre no chispee la alfombra — grito Emmett rodé los ojos es un maldito imbécil.

— el truco esta en los ojos enséñale tus caritas primito — grito la duende haciendo que todos estallaran en carcajadas ¡jodanse imbéciles buenos para nada!

Vale decir que estaba cagado mientras iba al encuentro de Charlie era poco quizás si le explico bien la situación de querer meter a su hija dentro de mi cuerpo pueda que lo entienda si no me mata horita no se tal vez Rene cuando la conozca me ayude en eso Bella dijo que me amaría al instante de verme y yo la amaría a ella si me salvara de mi posible muerte mierda le daría todo lo que quisiera tengo entendido que le gusta el café quizá le haga una taza de café con su nombre y su cara que sea de un brillante color rosa con muchos corazones y flores y el platito seria de una enorme carita feliz y… ¿Qué pendejadas estoy pensando?

Agite mi cabeza Charlie Swan me está afectando el cerebro más de lo que ya lo tengo afectado ¡Oh mierda! Solo espero que si me va a matar que sea sin dolor y que no me apunte a mi asunto de orgullo.

Si te mata horita tienes el consuelo de una buena vida.

Maldición solo tengo diecisiete años.

Dije buena no larga.

¡Jodete!

Me cuadre de hombros y alce la cabeza ahí con sus dos metros de estatura estaba mi futuro suegro con rostro taciturno y mirada gélida sus manos en la cintura y apoyado en una pierna sonreí débilmente y antes de que el hablara (o sacara la pistola) lo solté todo.

— jefe Swan mire la cosa con su hija no es lo que parece yo solo estaba muy emocionado y ella estaba llorando y me desespere… además usted vio que no todo fue color de rosa ella me agredió a mi así que no es para tanto… mire si usted me deja tan solo explicarle que mi nana… digo que Bells… no ya va… que Isabella y yo no tenemos una relación en si… digo tampoco es que sea una relación vivimos como perros y gato claro yo por supuesto soy el perro pero no un perro como tal ahora soy decente eso era antes que lo era su hija se ponía celosa y por eso lo deje… no mire la cosa en si es que yo… —

— No espérate alto — paro mis divagaciones y agito las manos con exasperación — ¿de qué hablas tú? Yo vengo a decirte otra cosa — solté un suspiro y deje caer los hombros.

Relax Mesen con confianza

— claro jefe ¿de qué? — le anime más seguro de que mis bolas las veré por más tiempo sonriendo entre aliviado y feliz.

— cuando encontramos la moto de Mike Newton se pudieron identificar otras huellas de llantas que no tenían nada que ver contigo eran dos una Ducatti del 2009 negra y la otra Yamaha del 2005 en azul y por lo que se ve niño eso no fue un accidente — se cruzó de brazos y yo me rasque la nuca moviéndome en mi sitio no quería hablar de esta mierda con nadie — sabemos quiénes fueron al menos un conductor — resople.

— Si fue el perro pero no le diga a nadie — acepte a regañadientes frunció el ceño y se disponía a hablar cuando lo hice primero — mire esto no es nada para lo que esos malditos son capaces de hacer no quiero que estén alertas quiero que piensen que me dieron una lección o alguna mierda que quieran todavía necesito pruebas demasiadas pruebas — negó con la cabeza moviendo su bigote.

— así no se hacen las cosas niño tienes que hablar y Carlisle se tiene que enterar — fruncí el ceño empezando a emputarme ¿Quién es para que me venga a dar órdenes?

— a Carlisle lo deja fuera de este asunto no quiero que ande todo preocupado ya suficiente tiene con la maldita desaparición además si él se entera se entera Esme y le daría algo tiene prohibido decirle algo a alguien —

— ¿Cómo es la cosa? —

— Lo que escucho — resoplo como un toro furioso y se tuvo que inclinar colocando sus manos en la cintura no voy a mentir estaba cagado y me sentía chiquito pero no lo demostré a todos los jodidos policías de L.A los manada a comer mierda por cosas insulsas y ahora que esto es peor no lo voy a hacer ¡Ja! Ni por la madre teresa de... de... de lo que sea.

— mire niño usted a mí no me dice cómo hacer mi trabajo —

— Y usted a mí no me dice cómo proteger a mi familia — alce el mentón desafiante — ¡y me llamo Cullen o Thony o Anthony o como se le dé la gana pero nunca niño! — exclame emputado mirándolo de hito a hito.

— tienes agallas Cullen —

— Y todavía no me conoce jefe — sonreí con suficiencia mientras el resoplaba y se separaba un paso lejos de mí.

¡Oh sí! Edward Mesen y terror de todos los jodidos policías de L.A estaba hablando… suspire y trate de contar hasta diez ya estaba empezando a ver todo de colores necesitaba llegar a un acuerdo con el o si no Carlisle y Esme pegaran el jodido grito al cielo hasta me amenazaron con un equipo S.W.A.D si tan solo alguien dejaba de verme por tres horas continuas.

— Tregua — solté llevándome la mano al tabique y respirando pausadamente.

— ¿de qué clase? — pregunto con recelo estrechando los ojos.

— mire solo deme unos días si quieres dile lo de las otras motos y dile que posiblemente me obligaron a salir de la vía y yo diré que no recuerdo bien lo que sea solo necesito unos días y le prometo que los seis armaremos un caso — torció la boca y yo hice un mohín colocándome las manos en las caderas y respirando con fuerza.

— ¿seis? —

— Emmett es mi guardaespaldas trabajo para el gobierno y sabe de toda esa clase de cosas y Jasper es mi hermano junto con una chica Ángela Weber ella es una de las víctimas de toda esa mierda de la manada — suspiro con resignación y gesto huraño.

— Vale pero solo unos días — acepto a regañadientes — quiero meter a ese maldito a la cárcel y que este lejos de mi hija de todas maneras tengo que ir a investigar y hacerle unas preguntas me temo que estarán alertas de todos modos — dijo con voz dura.

— si bueno ya que pero no nombres a Carlisle en ese asunto si lo llegan a tocar tan solo un cabello rubio no respondo y acabo con todo jefe con absolutamente todo incluyendo su estación — amenace sintiendo la cólera correr por todo mi cuerpo.

— ¿no te atreviste a…? —

— ¡Oh si Charlie Swan! Lo estoy amenazando y advirtiendo usted… — replique empuñando las manos —… sabrá cómo hacer que todo resulte informal cero Carlisle cero Esme y cero todo lo que tenga que ver conmigo nadie correrá peligro por mi culpa — resoplo y empezó a caminar de un lado a otro.

— Lo que me faltaba que un muchachito arrogante con aires del dueño del mundo me venga a decir cómo hacer mi trabajo — exclamo indignado y encolerizado.

Dile adiós a la bendición de papito Swan

— yo no tengo aires del dueño del mundo jefe Swan yo soy el príncipe del mundo y mi familia es sagrada para mí no quiero faltarle al respeto pero es así y así se queda — vale de acuerdo me pase de idiota pero no pude evitarlo joder tan solo pensar que alguien salía herido por mi culpa me ponía enfermo me se cuidar solo desde que era un maldito crio me se cuidar solo nadie me tiene que decir que hacer y qué no y me importa un comino si me matan.

— Es admirable tu tenacidad — me señalo burlón y resoplo — lo peor de todo es que tienes todo el jodido dinero del mundo para hacer lo que dijiste que sea cierto — soltó una carcajada y se acercó a mi tanto así que tuve que alzar la cabeza vale ahora si estaba cagado muy cagado — quizás eso funcione con todos quizás todos tiemblan ante el apellido Cullen y la saga entera Carlisle me dijo que eras el heredero universal pero ¿sabes que Cullen? tu a mí no me das miedo solo tienes pinches diecisiete años yo hago las cosas como son sin que tengas que decírmelas o repetírmelas — gruñí carajos ¿heredero universal? ¿Cómo demonios sabe...? ¡Ya se! jodido Carlisle y su boca enorme se alejó de mí y se cruzó de brazos sonriendo.

¿Qué diablos…? ¿Sonriendo?

— pero admiro eso Cullen tienes agallas y tenacidad te has ganado mi respeto arrogante e idiota pero lo tienes — hizo un mohín y su bigote se movió graciosamente me atreví a sonreír un poco aliviado — aunque solo el tiempo dirá si te lo quedas o no — mi sonrisa cayó en picada se rio entre dientes y se fue hacia la patrulla.

Solté una enorme bocanada de aire que estaba reteniendo joder me he ganado el respeto del jefe Swan me aguante el puto baile de la victoria y empecé a caminar sintiendo el aire frio temblé se me antoja una taza de chocolate caliente.

— Cullen — me llamo me gire en mis talones y mi boca se abrió sentí las piernas como gelatina y mi nueva relación con el suelo se hacía cada vez más presente estaba con la puerta de la patrulla abierta y la pistola apuntando hacia el aire — mantén tus manos solo para ti estoy seguro que querrás proponer heredero para la fortuna universal ¿a qué si? — asentí como pude joder toda la sangre me huyo de la cabeza — vale solo decía no me gustaría ser responsable de esa tragedia — dijo con falsa tristeza se rio entre dientes y en un movimiento muy al estilo oeste metió la pistola en el cinturón entro a la patrulla arranco dejándome plantado solo imaginándome el sutil movimiento de la pistola.

Al menos no te matara… hoy se burló esa vocecita irritante reí sarcásticamente ¡Idiota!

Cuando entre a la casa solo los chicos estaban en la sala en un suspiro me deje caer lo más suave posible para que el puñetero dolor en todo el cuerpo no me jodiera todos me miraban sonrientes y expectantes Bella se arrimó a mí y me tomo la mano entrelazándola con la mía vale eso si es raro usualmente soy yo la sanguijuela.

— Todo bien al menos hoy seguiré vivo — murmure rodeando los ojos todos rieron.

— Eres un buen niño le caes bien créeme — dijo de manera dulce Bella me dio un beso en la mejilla y me sonrió haciendo que me derritiera y espantara al mismo tiempo

— Tenemos que celebrar — chillo Rosalie dando palmaditas y levantándose del sofá la mire como si tuviera tres cabeza ¿en cuál de las dos neuronas que tiene se le ocurrió que podría salir a un maldito club?

— ¿Cómo coño pretendes celebrar sin mi oxigenada? — replique frunciendo el ceño y me dirán cerdo egoísta pero nadie sale de aquí y se va a celebrar sin mí me miro con dagas en los ojos y se fue batiendo su melena rubia ¡loca!

— Veremos películas tus favoritas — me animo Jasper sonriendo — además tenemos una de Adam Sambler que te gustara — se levantó y siguió a la rubia hice un mohín cruzándome de brazos no quiero nada más que llevarme a Bella a mi cuarto y estar los dos juntos con el jodido seguro.

— Después lo aras primito deléitanos con tu presencia — dijo Alice como si pudiera leerme la mente me guiño un ojo y salió con su peculiar andar detrás del idiota de Jasper.

— no arruines nuestra celebración además te extrañábamos y a tu lengua sucia y viperina también — Emmett me lanzo un beso y gruñí cuando me esquivo para darle un golpe.

Mire a Bella rogante porque nos fuéramos a mi cuarto para que estuviéramos los dos jodidamente solitos pero me rodeo los hombros con sus brazos sonriéndome de esa manera que me hace babear y perder la conciencia del porque yo estaba cabreado.

— vamos tenemos que pasar tiempo de calidad con los chicos no quieres volverte un ermitaño amargado ¿o sí? — parpadeo tres veces y su voz de caramelo me hicieron que viera esos carnosos y rosados labios que me provocaba fallármelos hasta perder la razón ¡joder! se arrimó más a mí y… ¡Mierda, mierda, mierda! sentí ligeramente sus pechos que rozaban mi brazo y solo eso provocaban una muy grande y dolorosa erección empecé a respirar pesado mientras mis ojos bajaban.

No mires sus pechos Mesen terminaras jodido… no mires sus pechos… no mires sus pechos… no mires sus… ¡joder te dije que no lo miraras!

Subían y bajaban de manera acompasada ¡por todos los cielos! Se veían perfectos y cremosos tense la mandíbula y aparte mi vista a regañadientes de esas preciosas montañas no quería es más deseaba verlos en muchas posiciones pero tenía que hacerlo joder si no lo hacía terminarían uno en mi mano y el otro en mi boca o si no mi polla en medio de ellos en un maldito vaivén jodidamente único y… ¡Oh diablos!

— Vamos a ver la película nana — solté de pronto levantándome del sofá la mire cuando le tendí la mano sus ojos parecían desenfocados por un momento.

— voy por nuestro chocolate — murmuro levantándose con sus mejillas calientes las trenzas la hacían ver más malditamente adorable si quiero muchas cosas con esas trenzas muchas malditas cosas demasiado buenas y ricas muy ricas gruñí por lo bajo ¡ahora no! le grite dando saltitos para ver si bajaba la erección sin duda estos cinco días sin ella me están pegando demasiado fuerte.

Mientras caminaba hacia el mini-cine una idea me rondaba la mente ¿Isabella Swan coqueteándome? Me detuve en seco haciendo que la rubia chocara con mi espalda y se botaran algunas palomitas.

— Idiota — mascullo rodeándome y sentándose en el puf al lado de Emmett.

¿Isabella Swan coqueteándome?... ¿Isabella Swan ofreciéndome sus jugosos pechos?... ¿Isabella Swan coqueteándome a mí?... ¿A mí?... ¿Especialmente a mí?... ¿A Thony Cullen?... ¿Mi Isabella?... ¿Mi nana?... ¿Coqueteándome?...

¡Ordénate cabron!

Agite mi cabeza y me acosté en el sofá enorme eso no podía ser cierto ¿Por qué Isabella me coquetearía? Bufe y olvide esa mierda estoy seguro que lo hizo inconscientemente soy yo el idiota que esta babeado y que con solo mirarme ya caigo de rollito a sus lindos pies olvidarlo es lo mejor sip ciertamente lo mejor…

… y no está funcionando ¡maldición! ¿Qué putadas le está pasando al mundo? Estaba costado y tenía encima a Bella ella con su cabeza en mi estómago y una mano en mi corazón riéndose muy entretenida con la película de Adam yo también trataba de hacerlo los chicos aullaba de la risa y yo deseaba que se acabara pronto solo era una maldita tortura cada vez que Bella se reía rozaba levemente su pecho con mi entrepierna y justo como ahora eso era jodidamente frustrante y doloroso…

— ¡Ash! No Bells levántate — me queje con todo el maldito doble sentido ella se arrodillo en el sofá y me senté como pude.

— ¿te duele algo? — me pregunto Emmett negué con la cabeza.

— Solo estoy cansado de cómo estaba — asintió y devolvió a la película rodé dos los ojos ahora está más mamitizado que antes y no solo el Jasper está medio rarito tiene una mirada entre dulce y dudosa Rosalie tenía esa mirada que detestaba de necesito algo tuyo y Alice ¡dios! Esta súper-mega-ultra hiperactiva y encima de todo eso Bella me coquetea.

Tuve un descanso cerebral cuando vi mi película favorita ¿Qué paso ayer? Me reía a carcajada y los chicos también mi parte favorita era cuando aparecía el tigre (que me recordaba a Charlie) joder se la comieron con esa película era la mejor.

A la tercera película ya todos estábamos cansados y Bella se había quedado dormida en mi pecho solo Dios sabe cuánto me encanaría llevarla hasta su cuarto pero estaba jodido hasta la chingada los chicos se ofrecieron a llevarla pero los amenace con molerlos a golpes si se atrevían a tocar su muy precioso y generoso cuerpo me toco despertarla y arrástranos los dos hasta su cuarto la arrope completa y me senté a su lado acariciándole la mejilla.

— Te extrañe Thony — susurro con los ojos cerrados más dormida que despierta sonreí y le bese la mejilla.

— yo también te extrañe — se puso de lado y coloco sus manos debajo de la almohada.

— hice muchas cosas para no aceptar que te habías perdido —

— ¿ha si? ¿Cómo cuáles? — pregunte curioso levantándome suavemente.

— verte… siempre verte… todo el tiempo verte y… — callo en un profundo sueño dejando la frase en el aire me reí entre dientes como pude me arrodille a su lado y le aparte un mechón rebelde de su rostro.

— te quiero Isabella te quiero tanto, tanto que duele — roce ligeramente mis labios con los suyos y suspire cuando se le dibujo una pequeña sonrisa joder era tan hermosa tan preciosa era mi linda muñeca de porcelana.

Me levante con el corazón acelerado y el pulso sintiéndolo en cada parte esencial de mi cuerpo tenía razón mierda dolía tanto ya no aguanto más diablos necesitaba decírselo necesitaba dejar de ser un cobarde y afrontar de una puta vez todo lo que siento por ella en su cara pero me daba tanto pavor que tiemblo de solo pensarlo.

— Te quiero Anthony — su leve murmullo antes de que yo cerrara la puerta me detuvo el corazón por dos segundos y luego palpito a mil por horas.

Necesitaba decírselo lo necesitaba con desesperación…

Busque mi cuaderno de canciones su cubierta era negra y estaba desgastado por tanto uso con un lápiz y me senté en el cabecero de la cama necesitaba decírselo a mi mejor manera y esa era con la música abrí el cuaderno sus hojas eran amarillentas y olía a viejo y observe las miles de canciones que nunca me había atrevido a grabar y jamás lo haría aquí estaban toda mi desesperación mi deseo mi dolor y mi debilidad aquí están cuatro años de ser Edward Mesen pero el verdadero el que vivía con él y si alguien llegara a ver todo lo que aquí escribí sería una maldita locura la gente saldría corriendo pensarían que soy un puto emo rarito con sentimientos maricas sobre todo los que piensan que ser Edward Mesen lo es todo en esta puta vida sonreí con ironía si pudieran leer esto verán más que solo un tonta cara bonita y la fama de tus dos apellidos… suspire y empecé a mordisquear el lápiz maldito mal habito pero si no lo hacía no podía escribir ninguna canción.

¿Qué escribo? ¿Cómo le digo? ¿Qué le pongo? ¿Qué la amo? Eso lo se tengo que ponérselo pero algo original como yo… empecé a escribir borrar y a hacer tachones… escribir borrar y hacer tachones… escribir… borrar… tachones… borrar… escribir… borrar… tachones… borrar… escribir… borrar… tachones… escribir… borrar… tachones… escribir… borrar… tachones…

— ¡malditasea! — grite aventando el cuaderno contra la pared resople y me cruce de brazos haciendo muecas no puedo escribir la maldita canción ¿Por qué carajos no lo puedo hacer? Nunca jamás me ha pasado eso ¡nunca!

Rugí y me levante a buscar el puñetero cuaderno de la mierda necesitaba escribir pero llevaba más de una hora aquí y nada me salía bien solo era una letra de mierda que no tiene nada que ver conmigo…

¡Porque no es para ti cabron! Grito la maldita voz exasperada gruñí y le puse los ojos en blancos.

Si lo sé que no es para mí pero…

Pero nada que mierda contigo es para ella por ella y solo ella suspire y me puse boca abajo con el lápiz de nuevo en la boca y relajando mis músculos tensos y endemoniadamente adoloridos.

Vale si es para ella… entonces tiene que ser suave dulce y perfecta que diga todo lo que quiero decirle y que diga que es mi vida y que sin ella me muero ¡Me muero! Eso es me puse a escribir furiosamente sonriendo mientras la letra avanzaba por si sola mire el reloj y una hora después gemí de satisfacción al tenerla completa trace sus letras y sonreí buscando mi ¡Pap ¿Dónde demonios estaba? Estoy seguro que lo deje debajo de mi almohada puse mi cuarto patas arribas más de lo que ya estaba y no lo encontré gruñí y me abstuve de levantar a Esme a las cuatro de la mañana para que me dijera donde carajos estaba mi vaina será con los otros equipos saque todo de la gaveta y lo puse encima de la cama me puse los audífonos y empecé a mezclar pero nada serbia joder nada era suficientemente perfecto todo lo hacía lucir como una canción pop echa de plástico yo no soy así ¡maldición! Isabella Swan no es una canción pop echa de plástico gruñí y trate de tranquilizarme necesitaba estar calmado y relajado que se me haga por primera vez en mi vida difícil componer no quiere decir nada…

Te extrañé Thony…

Te quiero Anthony…

Sonreí como idiota al recordar su dulce voz de caramelo es una preciosa melodía demasiado perfecta para que siquiera pudiera ser grabada me acuerdo la vez que cantamos en el piano diablos fue lo más jodidamente hermoso que había hecho su voz me hizo olvidarme de todo Isabella Swan debería ser cantante quizá le proponga que cante en mi próximo álbum es increíble que llagar aquí me haya echo componer a millón ya me imagino los videoclips y las entrevistas y…

¿Qué putadas estás pensando Mesen? ¡El piano tarado!

¿Cómo no se me ocurrió antes? Me lleve las partituras y la letra y corrí directo al rey de todos los instrumentos… el piano.

Me senté frente a él y acaricie las teclas escuchando su silencio reto sonreí y toque una tecla grave y fúnebre la primera vez que lo vi sentí miedo solo tenía seis años y esta enorme cosa parecía que me quería tragar pero al escuchar el hermoso sonido proveniente no pude evitar amarlo odiarlo y sentirle miedo de perderlo así como de tenerlo conmigo tanto como el que lo tocaba como al instrumento mismo a los doce años Rachmaninov era mi mayor y único reto pasaba horas y horas practicándolo pero nunca me salía a la perfección Julliard decía que era un prodigio que era el niño más perfecto y talentoso del mundo que era el nuevo Beethoven yo solo rodaba los ojos ellos no podían darse cuenta todo lo jodido que estaba en esa pieza aunque haya superado a mucho que triplicaban mi edad jamás sería perfecto jamás lo haría perfecto y ellos no lo entendían terminaba hartándome y lanzando el banquito a los vidrios golpeando las teclas y tocando parado con toda la furia que me salía pero aun así nada era suficiente era asfixiante saber que todos te creían perfecto un niño prodigio cuando no veían que eras totalmente una mierda con esa pieza lo odiaba y lo odiaba con todo mi corazón no poder hacerlo como soñaba entonces llego el un día en medio de su drogadicción se sentó de nuevo en el piano y con aires de suficiencia y arrogancia toco majestuosamente esa pieza que tanto odiaba y amaba no podía despegar mis ojos de él se veía hermoso maravilloso como un maldito ángel oscuro que te decía obsérvame porque nunca serás como yo solo él podía saber que nunca la tocaría a la perfección solo él sabía que nunca sería perfecto solo él sabía que jamás llegaría a tocar como el aun con la droga en su sistema era lo más maravilloso que había escuchado jamás… agite mi cabeza olvidándome de ese maldito y a la vez hermoso recuerdo pero aun no me rindo en mi casa antes de irme tenía varios vidrios partidos supongo que ya los arreglarían pero no me rindo eso le encantaría a él y no quiero hacer nada que le dé la razón.

Me relaje me quite el puñetero disfraz sentía una traición porque hablaba yo con mi corazón dañado roto y rarito pero joder era yo y eso era suficiente para mí y espero que para ella también lo sea cerré mis ojos y deje que el misterio del rey me llenara por completo…

¿Qué sientes?

Amor un asfixiante y obsesivo amor…

¿Qué quieres?

Tocarla… quererla… amarla… sentirla…

¿Qué hueles?

Fresas y durazno con un toque de chocolate…

Olía sentía y la quería a ella conmigo por siempre por todo los malditos días del año por todo los siglos que dure mi vida a base de comida chatarra y licor por todo ese tiempo la quería conmigo… y sin pensarlo la melodía se empezó a deslizar por mis dedos haciendo eco en las paredes abrí mis ojos y observe mis dedos pasearse por las teclas de manera hermosa solo la luz de la luna iluminaba mis manos y se veía jodidamente lindo cuando la termine de escribir la volví a tocar y así estuve una rato mas era preciosa única era de ella y por ella me sentía extasiado.

Una mano pequeña y cálida se posó en mi hombro sonreí y deje de tocar era ahora o era nunca ya todo estaba perfecto y necesitaba decírselo ya sea para bien o para mal me estremecí imaginándome lo peor pero yo soy solo un maldito humano perdidamente enamorado y era débil ante todo y necesitado de ella de una manera que me daba miedo admitir.

— lo siento estabas componiendo no debí… —

— ven siéntate necesito mostrarte algo — le tome la mano y le hice que diera la vuelta se sentó a mi lado y la abrace adsorbiendo ese maravilloso olor solo por si sería la última vez que lo tendría conmigo — esto es importante para mí me gustaría decírtelo pero nunca he sido bueno con las palabras — la solté y le acaricie el rostro colocándole un mechón de cabello detrás de la oreja.

Vamos Mesen tu puedes díselo…

— Este soy yo Isabella y todo esto lo are por ti — le tome las manos y una se la lleve a mi corazón que retumba en mi pecho y la otra a mi cabello lo acaricio dulcemente rozando mi oreja mandando una descarga eléctrica por todo el cuerpo — el que te va a hablar seré yo y nadie más y no necesito un nombre para sentir lo que siento solo soy yo y espero que sea suficiente para ti — la sentí temblar y empuño mi cabello con su manita pequeña sonreí.

Era ahora o nunca…

La melodía comenzó a sonar y la calidez de su mano en mi pecho y en mi corazón esperando por ella me dieron el valor para cantar…

Yo me muero por ti, por ti, por ti

Y no sé qué decir, que hacer, para ser

Algo más para ti, para ti, para ti,

Escribí esta canción

Quiero que sepas que habla mi corazón.

Si yo te quiero y lo único que no puedo es hacerte daño

Y si tu estas preocupada porque pase lo contrario.

Déjame decirte que mi corazón era de piedra mucho tiempo atrás que mi vida solo es tormentosa cuando tu no estas

Pues eres la única mujer capaz de revivir un sentimiento llenarlo de momento especiales importante para mí

Perdidamente enamorado de ti.

Yo me muero por ti, por ti, por ti

Y no sé qué decir que hacer para ser

Algo más para ti, para ti, para ti,

Escribí esta canción

Quiero que sepas que habla mi corazón.

Mi corazón (el que late por ti)

Mi corazón (el que tú haces feliz)

Si me pides tiempo te doy una eternidad con la única condición de que tú me puedas amar

Solo te pido en este momento una oportunidad.

Yo me muero por ti, por ti, por ti

Y no sé qué decir que hacer para ser

Algo más para ti, para ti, para ti,

Escribí esta canción

Quiero que sepas que habla mi corazón.

La canción termino y todos mis sentimientos quedaron en los ecos de las paredes sentí un gran peso que se me quito de encima mi corazón palpitaba con fuerza y mi cuerpo temblaba pero lo había dicho todo.

Me gire hacia ella estaba paralizada no se había movido ni había emitido ningún sonido solté su agarre en mi camisa y lleve sus manos por detrás de mí cuello y pegue su frente a la mía tomándola del rostro limpie sus lágrimas y deslice mis manos por su espalda sintiendo su estremecimiento.

— te amo Isabella... para ti escribí esta canción y quiero que sepas que habla mi corazón — sonreí y pegue más mi boca a la suya rozándonos levemente — solo pido en este momento una oportunidad — bese la comisura de su boca y me fui haciendo un reguero de besos hasta su oído — mi corazón era de piedra mucho tiempo atrás — susurre contra su piel bajando hasta su cuello empuño sus manitas en mi cabello alzo su rostro y dejo que la besara como deseaba desde la primera vez que la vi deslice mi nariz hacia arriba y con una mano baje su boca hasta la mía — perdidamente enamorado de ti — dije antes de besarla...

... El beso no era tierno ni suave era necesitado salvaje y con deseo ese deseo que llevo peleando con él por tantos meses empuñe su cabello con mis manos y presione para que se pegara más a mi ella abrió su boca cuando pase mi lengua por sus labios y la deslice con lentitud exquisita sacándola y mordiendo su labio y volviendo hacer el mismo proceso me sentía en el paraíso y por mi podía hacer esto todo el maldito tiempo del mundo pero ella se desesperó y me ataco con furia gemí cuando saboreé su boca era caliente húmeda y endemoniadamente deliciosa ni siquiera en mis mejores sueños la realidad se podía comparar nos quedamos sin respiración y pegue mi frente a la de ella.

— te amo Isabella Swan como un puto demente te amo — suspire — desde el primer momento en que te vi te amé y cuando vi tus ojos ¡dios! Fue lo más hermoso del mundo me hechizaste por completo y yo gustoso deje que lo hicieras porque amaba amarte amaba tenerte amaba todo de ti y ya no puedo ocultarlo más te necesito mi mente te necesita mi cuerpo te necesita — tome su mano y la lleve a mi pecho — mi corazón te necesita es tuyo y de nadie más solo tuyo por siempre — escuche un sollozo salir de sus labios podía sentir lo calientes de sus mejillas en mi rostro húmedo por sus lágrimas — te amo, te amo, te amo, te amo y siempre lo are — le limpie sus lágrimas y la bese de nuevo con más necesidad y fuerza que antes porque maldición la deseaba tanto.

Bucee su cavidad como las olas de un mar embravecido recogiendo su humedad con embistes furiosos y necesitados mis dedos enmarcaron su rostro de porcelana limpiando sus lágrimas con un leve roce sus manos se dirigieron a mi rostro con una caricia electrizante que fue recorriendo mi columna y todo mi cuerpo haciendo que gimiera de éxtasis lleve mis manos a su cintura y la levante colocándola a horacadas sobre mi escuche su gemido y gruñí enlazando mis brazos en su cintura pequeña giré un poco mi cabeza sin despegar el contacto de su boca que ahora me parecía tan necesitaba como la mía ella pareció descubrir un sabor nuevo en esa forma jadeo en un tono sensual escurriendo su mano hacia mi cabellera y empujando mi cabeza en una secuencia de movimientos que colocaban nuestras bocas en diferentes posiciones enterré mis manos en su cintura y gemí con él vaivén de nuestro beso con el roce de nuestras ropas y con el maldito deseo que algún día me matara.

No se por cuánto tiempo prolongamos el beso pero ella tuvo que echar su cabeza hacia atrás para poder respirar lejos de separarme mi mano se deslizo por su espalda sintiendo esos lindos rizos entonces descubrí su cuerpo sudado y acelerado sonreí metiendo mi rostro en su cuello y escuchándola gemir me deseaba así como yo a ella tanto que me dolía tenerla así y que tanta maldita ropa nos estorbara joder mi entrepierna estaba que reventaba suerte que tenía un mono o sino los botones ya se fueran perdido en una alguna puta parte del suelo.

Baje su cabeza y tomo la mía alzándola cerré mis ojos y gemí cuando sus dientes se clavaron en la piel de mi cuello enterré mis manos en su cintura y la acerque más a mi quería que me sintiera que viera lo jodidamente duro que estaba por su belleza inhumana por su cuerpo de diosa y por sus gemidos que son la mejor maldita música del mundo.

— Eres precioso — susurro en mi oído con voz sexy y ronca gemí removiéndome debajo de ella dolorosamente — malditamente precioso —

— joder Bella — lloriquee levantándola en el aire y haciendo que enroscara su piernas a mi alrededor mandando el dolor de mis costillas y el de todo mi cuerpo a la chingada ataque su boca de nuevo sin compasión embistiendo y mordiendo sonreí medio segundo cuando se separó para tomar aire y luego me volvió a besar.

La lleve hasta la pared más cercana y me pegue a ella como hiedra gimió en cuanto me sintió me jalo el cabello y me apretó más con sus piernas gemí mientras mis manos recorrían a sus costados llegando a sus piernas y subiendo lentamente hasta su trasero hermoso y redondo.

— ¡Oh dios! — masculle apretándolo con fuerza contra mi le arranque un gemido y yo solté uno esto es mucho mejor mierda quiero llorar de solo poder saber que estoy tocando mi más grande obsesión y lo cierto es que me volví más adicto a ella como si esa chingada fuera posible — joder Bella me tienes como un puto demente por ti — enterré mi boca en su cuello y ella jalo mi cabello — todos las noches te sueño — bajando beso por beso — todas las noches te toco — apreté su trasero lindo y gimió — todas las noches saboreo tu piel olorosa — lamí su cuello y seguí el contorno de su hombro derecho — todas las noches gimo y grito tu nombre Isabella —

— Por favor — lloriqueo en un susurro y quite de su camisa de dormir el primer botón.

— eres tan preciosa que duele Bella tan perfecta que joder amaría encerrarte en un cuarto y nunca jamás dejarte salir — segundo botón — te deseo tanto que estoy que me corro y ni siquiera te he visto como quiero — me frote contra ella y soltó otro lloriqueo solté el tercer botón — no sabes todas las cosas sucias que me encantaría hacerte Bella porque eres la cosita más follable de todo el maldito planeta — quinto y último jodido botón la camisa se abrió y deslice mi mano por sus pechos gemí ante la sensación suave y sedosa y cabían a la perfección en mi mano — ¡hay Bella! No sabes todas las malditas noches en que soñaba en enterrarme en ti tan profundo y tan duro que no puedas levantarte a la mañana siguiente — puse mis dos manos sonriendo como niño chiquito ante un juguete nuevo y los acaricie con benevolencia carajo se sentían preciosos en mis manos.

— Anthony — susurro tomándome del cabello y empujándome hacia sus pechos.

— Isabella eres tan divina tan jodidamente divina — murmure bajando las copas de su sujetador y enterrando mi cara ahí.

— ¡Ash! —

Decir que la erección se volvió dolorosa era decir poco era toda una maldita tortura los pechos de Bella cabían en mi boca se sentían suaves y tersos gemí mordiendo uno de sus pezones y soltó un gritito que me hizo sonreír inflando mi pecho de orgullo hice lo mismo con el otro y volvió hacer lo mismo me reí entre dientes y ella soltó un ruidito de gatita que me volvió completamente loco aumentando la velocidad y alternando mis manos y mi boca chupaba como un bebe hambriento porque joder eso era un bebe hambriento de ella de toda ella.

— nena eres lo más hermoso del mundo joder eres una nenita preciosa y follable muy follable — murmure sintiendo como se tensaba en mis brazos ataque su boca y saboree su paladar mientras mis manos hacían su trabajo sus gemidos ahogados solo me excitaban más y más, pellizque sus pezones y ronroneo sensualmente me volví a reír y los apreté duro.

— ¡dios! — gimió arqueándose para que lo volviera hacer sonreí y los volví a apretar.

— dios no nena, dios no, el diablo en persona y putamente enamorado de ti nena — su cuerpo cada vez se tensaba más y sus piernas me apretaron con más fuerza alzo su rostro y puse mis manos en su espalda arqueándola y enterrando mis boca en sus lindos pechos de nuevo — córrete para mi amor vamos hazlo debe ser lo más hermoso del mundo poder verlo — y unos segundos después soltó un gemido ronco y se desvaneció en mis brazos subí poco a poco hasta su cuello y luego a su boca.

De nuevo sus lágrimas calientes bañaron mi rostro y un gemido lastimero salió de ella entonces supe que algo andaba mal su beso se tornó desesperado y melancólico su llanto aumento y se arqueaba contra mí como si le doliera que estuviéramos separados y al mismo tiempo con necesidad y terror fruncí el ceño y me aleje de ella.

— ¿Bells que pasa? ¿Qué tienes? ¿Te hice daño? — pregunte separándome de ella lloro incluso más fuerte y mi maldita excitación se fue a la chingada la tome en mis brazos y la lleve hasta el banquito del piano me agache frente a ella abotonando su camisa frenéticamente — por favor nena por favor dime que te hice — la luz estaba un poco más clara así que busque mi pasamontaña y mis lentes y me los puse.

Pude ver como se abrazaba a ella misma y se alejaba de mi sentí mi pecho doler y el cuerpo arderme como nunca antes trate de tocarla pero se alejó temblando un poco.

— Isabella por favor dime algo háblame lo que sea pero por dios di algo — trate de tocarla de nuevo pero se levantó y corrió fuera abriendo las puertas que golpearon con las paredes la luz me encandilo por unos segundos.

Me senté en el suelo y metí mi cabeza en mis manos mierda estoy seguro que ella quería estoy seguro que ella me deseaba ¿o mi deseo era tan grande que me imagine todo? negué con la cabeza y me levante aturdido y adolorido y ahora si era en todo el cuerpo completo.

La busque en la sala pero no estaba la busque arriba pero tampoco y solo en la cocina la puerta trasera estaba abierta corrí todo lo que el dolor me dejo sabía dónde estaba.

— ¿porque a mí? — grito lanzando una piedra al mar estaba iluminado por la claridad del amanecer y las olas rompían furiosamente había bastante brisa y su cabello alborotados se movía con ella.

— Bella — la llame suavemente caminando hacia ella se dio la vuelta y apretó los puños mirándome encolerizada — Bells si yo... si yo te hice daño no fue mi intensión créeme solo... —

— ¡cállate Anthony! — dos lagrimas rodaron por sus ojos y lanzo la piedra que tenía en una mano luego volvió a mirarme de esa manera que me emputa la sangre — si me hiciste daño mucho daño me destruiste me quitaste todo lo que yo consideraba especial todo lo que yo pensaba que era mío ahora es tuyo y no puedo hacer nada — cayó al suelo tapándose las manos y las miles de dagas al pecho no me prohibieron que fuera a buscarla.

Joder nunca quise hacértelo por dios mi vida te amo con locura solo dame una oportunidad y te lo demuestro repetía eso como una mantra y mi lengua quemaba por poder decirlas diablos ella era mi vida la tome en mis brazos y la levante como pude evitando hacer muecas de dolor cuando estuvo de pie creo que quiso abrazarme pero se paralizo y después de lo que me pareció una eternidad me empujo lejos de ella gemí dolorosamente odio que no me deje tocarla así sea una maldita broma como la última vez odio que lo haga ¿qué parte de adicción no entiende?

— aléjate de mí — ordeno con voz quebrada.

— Isabella por favor solo dime lo que te pasa prometo ayudarte en todo hice un juramento — rogué desesperado porque me dijera alguna maldita mierda.

— ese juramento no sirve tú no eres mi amigo — volví a gemir sintiendo el fuego entrar por mis pulmones.

— yo siempre voy a serlo Bella así tu no me quieras como yo te quiero voy a ser tu mejor amigo — sus mejillas se tornaron rojas y sus ojos brillaron de la rabia y el dolor que había en ellos.

— pues todo fue un maldito error nunca debimos ser amigos nunca debimos hacer ese pacto nunca debimos conocernos nunca debimos habernos mirado si quiera y mucho menos debimos besarnos — me aleje dos pasos de ella y patee el suelo exasperado y adolorido.

— eso es mentira tú me amas lo se lo sentía haya dentro — le grite apuntando la casa negó con la cabeza.

— fue un error un total y completo error —

— ¿porque Isabella? ¿Porque putadas lo fue? — pregunte gritando y dejando que todo el maldito dolor me dañara más de lo que estoy buscaba en mi memoria algún signo de molestia fastidio ira pero joder no había nada todo era deseo necesidad y amor malditasea era amor lo pude sentir yo no estoy tan jodido de la cabeza como para no darme cuenta.

— Porque tengo novio Anthony Cullen todo lo que paso contigo fue un error — ahogue un suspiro porque el pecho me quemaba solo era porque se sentía como una perra ella no es así solo la culpa por ese maldito perro no porque no me ame diablos casi chillo de emoción.

— lo entiendo de verdad lo entiendo y te pido perdón sabía que tenías novio y lo siento Bella pero nunca debí tocarte debí esperar pero eso pasa cuando se ama... —

— ¿cuándo se ama? — Pregunto bruscamente con contrariedad en el rostro — ¿de qué demonios hablas tu Anthony? yo no te amo se te zafo un maldito tornillo de la cabeza si piensas eso — jadee entre adolorido y sorprendido — yo nunca te amé — empecé a respirar superficialmente y el dolor era tal mi cuerpo comenzó a temblar.

— Eso no es lo que yo vi — murmure mirando el piso mi garganta me escocia y mis ojos picaban.

— pues viste muy mal yo tengo a mi novio Jacob Black y lamento que esto se alargara tanto debí dejarlo de una buena vez aquel día en el cine debí alejarme de ti pero soy demasiado terca y demasiado caritativa — alce mi vista y sus ojos lucían opacos y como piedras su rostro era duro y ya no lloraba el dolor de transformo en rabia apreté mis puños hasta enterrarme las uñas en las manos.

— ¿caritativa? — pregunte con los dientes apretados.

— Solo te auxilie aquel día porque me necesitabas no porque me importabas Anthony y de verdad disculpa nunca debí dejar que todo esto me sobrepasara — sus ojos se hicieron como posos sin fondos y yo caí en ellos dejándome llevar por su voz monótona y carente de todo puto sentimiento de mierda.

— ¿todo esto que paso fue por lastima? ¿Todo Isabella? ¿Fue por eso? — pregunte en un tono espantosamente bajo y sin ninguna emoción.

Me lo prometiste niño... Su voz retumbo en cabeza.

Ella bajo la cabeza y se miró las manos entonces algo dentro de mí se rompió y eso era importante solo que no sabía porque o que era y joder aun así era doloroso me sentía sofocado.

— en tu maldita vida vuelvas a sentir lastima por mi Isabella Swan — le grite pateando el suelo las arcadas en mi interior me anunciaban todo el vómito verbal que estaba a punto de soltar — casi mato a mi madre en el parto mi padre me odiaba, me golpeaba y me hacía hacer todas las mierdas que a él se le diera la gana le grite a mi madre que la odiaba y cuando vi que la quería golpear lo hice primero lo deje inconsciente luego el hizo lo mismo conmigo y aun así Isabella jamás en mi puta vida me permití tener lastima conmigo mismo nadie ni siquiera de mi madre deje que sintiera lastima a Alice le grite por esa mierda así que puedes decir todas las porquerías que decías todo lo que se te de la puta gana pero jamás que sientes lastima por mi ¡jamás te lo prohíbo! — le grite lo último limpiándome los ojos que querían derramar lágrimas pero no lo permitiría ella no se lo merece si yo no soy suficiente para ella entonces ella no se merece que llore y mucho menos frente a ella.

Su rostro se había quedado lívido y sus ojos se desenfocaron casi parecían dolidos se encogió en su mismo sitio y me provoco golpearme la cabeza con una jodida piedra aun con todo el maldito dolor que tenía encima quería consolarla pero aun así no era suficiente el hablo y siguió hablando.

— jamás te atrevas a sentir lastima por mi cuando tú eres la que tiene un novio drogadicto y podrido por dentro sabes muy bien que él no tiene salvación sabes que el caerá en un maldito hueco sin fondo y aun así estas ahí ¿para qué? ¿Para demostrar que? ¿Que eres fuerte? Te recuerdo niña que para ser fuerte tienes que saber qué es lo que quieres y aferrarte a ello tu no quieres nada y él no te quiere a ti es un maldito perro que se folla a la primera que se le pasa por el frente — hizo una mueca de dolor y me importo una mierda.

— Mentira todo es una mentira — solté una carcajada y aplaudí como un demente.

— ¡Oh Si! deberías verte me encantaría tomarte una puta foto es digna de una enmarcación joder me encanta cuando la gente por fin se quita la jodida venda de los ojos — me reí.

— es mentira Anthony todo lo que me dices es mentira no te creo Jake no es así — dijo con voz apenas audible hice un mohín y negué con la cabeza.

— no puedo creer esto pero el perro y yo por fin coincidíamos el algo y resulta que nos equivocábamos pensamos que cuando te enteraras de la verdad pelearías y mandarías a todo al demonio y pondrías tu vida y tu felicidad primero pero nos equivocamos y muy chingo nunca nos planteamos la idea de que te querrías volver a poner la puta venda en los ojos — sentí toda la ira correr por mi cuerpo y el vómito verbal sabía que no pararía — porque no sacas cuentas Isabella estoy en una fiesta llega tu santo noviecito nos peleamos te persigo para que no te lastime nos volvemos a pelear y luego desaparezco por arte de magia — gimió y le llevo una mano al pecho — ¿cómo putas crees que me perdí Isabella? — le grite viendo todo de colores y acercándome a ella sus ojos miraron los míos y solo había terror sonreí y me aleje de ella — no te preocupes no te are daño eso es lo que yo he tratado de evitar durante todo este tiempo — susurre tranquilizándome tratando de que la ira se fuera de mi cuerpo.

Ese algo que se rompió se removió y dolió mucho peor me mordí el labio para no gemir entonces me di cuenta de que era eso que se rompió la relación de nana-niño que teníamos esa relación donde me cuidaba estaba equivocado no era ella la que lo hacía era yo siempre fui yo la que la cuidaba y la necesitaba porque ella si me importa a mí porque yo la amo con ese maldito amor que es capaz de hacer lo que sea sin importar nada.

— todo siempre fue al revés contigo ¿cierto? — mire al piso y me aleje unos pasos — hice tantas cosas por ti cambie tanto por ti quise ser una mejor persona sabiendo que quizás jamás lo seria porque Isabella soy la persona más maldita del mundo y todo por ti y me defraudaste solo pedía una cosa Isabella y esa era que me amaras porque yo te amo a ti con todo y novio yo te amo tanto así que todo me lo iba a callar para que tu perfecto novio quedara como lo que piensas que es perfecto, para que el dolor que sientes no lo sientas para que nuestra amistad siguiera aunque me partiera el corazón a mí — me aleje tres pasos más y las malditas lagrimas rodaron por mi rostro me las quite rápidamente que sea un maldito bastardo no significa que me deba dejar ver cómo me humillo — siempre te preferí a ti por encima de todo siempre fuiste tú primero siempre tratando de ser algo para que llegaras amarme siempre estando ahí porque me necesitabas y ¿ahora qué? Lo prefieres a él ¿porque? Si sabes que él no tiene salida de nada está hundido Isabella y sabes que si duele... — hice una mueca y le di la espalda —... lo que duele es que gastes tu fe en alguien quien no lo merece y me dejes a mí que si la necesito que por primera vez yo necesito de ti — empecé a caminar sin mirar atrás porque si lo hacía me derrumbaría como un castillo de naipes.

Quería correr pero mi respiración no me dejaba era demasiado dolorosa aguantarla horita no quería imaginarme si corría.

Niño nunca jamás dejen que sientan lastima por ti lo tienes prohibido promételo bastardo imbécil tienes que prometerlo...

Cumplí mi promesa siempre cumplo mis promesas...

Así se ase niño...

Llegue hasta el rompe olas y lo subí sentándome en la punta el sol se estaba asomando y el mar se volvió más ruidoso aun así podía escuchar su maldita voz en mi cabeza ya me lo imagino sonriendo de manera psicópata y ladeando la cabeza mientras que sus ojos verdes brillantes y malvados se dilataban ante su victoria y su cabello endemoniadamente perfecto.

Me abrace a mis piernas y observe el amanecer con ese único pensamiento horita solo quería dejarme llevar por otro lado del laberinto ya no valía la pena seguir luchando ya me había estrellado con la pared que tenía escrito Anthony Cullen Isabella Swan Jacob Black en letras rojas y él había ganado era el al que ella había preferido suspire sintiendo mis pulmones quemarme.

Acostúmbrate Mesen porque será así para toda la vida.

— Edward — la voz de Carlisle me trajo de mi ensoñación fruncí el ceño y vi el sol ya no estaba amaneciendo estaba más alto me levante y me limpie las lágrimas secas de esta mañana lo mire y en sus ojos azul liquido rebosaban muchas emociones — yo... yo te escuche tocar y... y no pude evitar quedarme entonces llego Bella y los deje solos pero cuando escuche las puertas golpearse me asuste y baje entonces la vi que corrió lejos y tú también y te seguí — confeso con voz temblorosa asentí encogiéndome de hombros — ella se fue hace unas horas los chicos también lo hicieron yo... a mí... digo que deberías irte a L.A —

— ¿me estas corriendo? — joder lo que me faltaba que ni siquiera pueda cumplir el maldito castigo y que ya no tenga carrera.

— ¡Oh! No, no — se apresuró a decir agitando sus manos en el aire — solo quiero que te vayas por unos días tienes permiso hasta el miércoles de faltar a clases — se pasó las manos por el cabello y miro al suelo estreche los ojos colocándome las manos en la cintura.

— escúpelo ¿que no me quieres decir? — soltó un suspiro y se rasco la nuca.

— a Liz la hospitalizaron pero... —

— ¿cómo carajos no me dices esa mierda Carlisle? — le grite empezando a bajar del rompe olas.

— Edward espera — me grito desde lejos golpee el aire mierda yo aquí sufriendo por estupideces que sabían que me iban a pasar y mi madre hospitalizada — Edward solo... ¡Malditasea! — grito me detuve y gire en mis talones un poco sorprendido.

Aun con toda la mierda encima solté una risita y negué con la cabeza caminando hasta el que se había caído por culpa de una piedra resbaladiza sonreí y mientras se volvía a caer y soltaba otra profanidad que me dejo totalmente asombrado lo tome por la cintura y lo jale unos pasos más hacia acá.

— gracias — sus ojos azules me miraron con un brillo casi enceguecedor sonreí y asentí mientras lo soltaba cosa que lo hizo a regañadientes se acomodó su cabello rubio y suspiro mirándose el mismo estaba echo un desastre y estaba mojado — ¿te importaría que te acompañara? quiero ver a Liz hoy le dieron de alta sale en la tarde solo fue un susto y yo mismo me encargue de todo y mis mejores colegas la atendieron está en buenas manos — asentí y le hice señas con la cabeza para que empezáramos andar me metí las manos en los bolsillos y el hizo lo mismo.

Llegamos a la playa y tenía las Kro llenas de arena mire el mar pero ya no lo veía igual trataba de no respirar tanto dolía como el infierno agradecí de que Carlisle respetara mi silencio cuando llegue a la casa Esme me dio un abrazo un beso y me dejo solo creo que sabía algo o lo vio en mí no me importaba solo pensaba que en una hora y media partiríamos a L.A busque lo que me pondría y me acosté en la cama.

¿Y ahora que chingadas hago?

¿Que mariqueras piensas idiota? Eres Edward Mesen el jodido ídolo del mundo.

Busque el BlackBerry de Alice que me dio porque el mío lo perdí en el puñetero bosque rodé los ojos recordando el día que me la estaba dando de héroe se lo entregue antes de que nos fuéramos al instituto lo tiro en una gaveta y busco su Galaxi ella odia estos teléfonos ¿entonces para qué demonios se lo compra? yo odio los que a ella le gustan cuando lo prendí recordé que no tenía chip de línea lo tire por ahí y me busque la laptop y entre a todas las malditas redes sociales volveré a ser quien era así duela pero carajos eso are.

¡Y a la mierda todo el puto mundo!

VUELVO A L.A

¿Cómo puede alguien rechazar a nuestro león y hacerlo llorar?

¿Les gusto tan poco como a mí?

¿Les arranco algunas lágrimas por esa entupida y tienen deseos de matarla? No lo duden y déjenme su reviews para saber si compartimos los mismo instintos… jajajaja…

Espero que les haya gustado chicas y me dejen sus comentarios… repito lamento si les parece aburrido, tedioso o mas de lo mismo pero enserio esto es por ustedes y trato de hacer lo mas posible.

Pronto estaré por aquí de nuevo…

Besos mis chicas las adoro un mundo y les agradezco que tengan la paciencia de soportarme.

¿Reviews?

¿Porfis?

Les deseo lo mejor como que Eddie Mesen te folle contra la pared.