Disclaimer: La Trama y los personajes no me pertenecen, los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y la trama al dorama coreano Boys Before Flowers, la que vi con subtítulos de doramamex.
Hola, aquí les dejo cap nuevo. Estuve de vacaciones y operaon a mi hermana, asi que… 0 tiempo. En fin espero que les guste y nos leemos pronto. A! al final les dejo una interesante pregunta.(para las que no han visto aún la serie) Adiosines
Boys Before Flowers
Capítulo 26
Alice acompaño a James a su estudio, la chica jugueteaba con una pequeñita fuente de cerámica.
-¿Se ve muy frágil? ¿Verdad?- pregunto el chico, pero Alice no respondió nada. Luego comenzó a echarle agua muy caliente a una fuentecita igual y otra simplemente la arrojó al suelo y esta no se rompió. Mientras Alice miraba sorprendida.
-Es más fuerte de lo que parece. ¿Sabes cuánto tiempo le tomo para volverse así?- preguntó James, pero nuevamente Alice simplemente lo observaba curiosa, por lo que el chico continuo hablando.
-Seleccionando y seleccionando, rompiendo y rompiendo cada vez. Esto tiene que resistir temperaturas de 1300 grados. Ese no es el final. Si después de aquella privación, esto no está bien, tienes que dejarlo ir, limpiamente. Como esto.- dicho esto se agacho a recoger la fuentecita que anteriormente había arrojado al suelo. La tomo y la puso en un paño con el cual la cubrió, luego con un martillo la destruyo, para sorpresa de Alice. Luego continuó explicando.
-Para ser fuerte, para encontrar quien realmente eres, es necesario que pases por todo esto…Así como lo experimentaste hoy.
-Creo que entiendo lo que dices. Gracias.
-Bueno, ¿entonces saldremos?- preguntó de pronto James, dejando confundida a Alice.
-¿Adonde?
-He tenido un mal día también. En tiempos como este, sólo tienes que soltarlo. Vamos.
James llevo a Alice a una exclusiva peluquería, en la cual le arreglaron el pelo hermosamente. Alice trato de ver si James la miraba pero no era así, cuando la chica dejo de mirar, James si se percató de lo linda que se veía. Luego pasaron por el maquillaje y luego se fueron por el atuendo. Terminaron en un exclusivo atelier, James escogió el vestido que a Alice le calzó maravillosamente. Finalmente de la mano se la llevó al club donde supuestamente trabajaba Edgard.
Al llegar se lo encontraron abrazado a la chica de la tarde. James la dejo ahí y se fue hacia la gente. Pero lo que no contaba Alice era que James se fuese hacia el escenario provocando que al pasar los gritos de las chicas se escucharan.
Edgard le pregunto a su acompañante
-¿Y quién es ese bastardo?
-Wow, es James. Los F4 no vienen a un lugar como este. Ahora que lo veo, parece que brilla.- dijo la chica con un suspiro.
-¿F4? ¿Qué es eso?
-Los herederos magníficos, los F4 ¿nunca has escuchado de ellos? – en eso James llega hacia ellos nuevamente, esta vez con toda la atención del local. James se dirige a la chica.
-¿Disculpa?
-¿Te diriges a mí? ¡Si dime!- dijo la chica sacándose el brazo de Edgard encima.
-Me gustaría tocar una canción. ¿Estaría bien?
-¿Tocar una canción? Claro sube. ¡Puedes tocar toda la noche si quieres!
-Gracias.- dijo James extendiendo el brazo para que la chica emocionada le diera la mano y lo acompañara al escenario donde le entrego el saxofón.
En esto Edgard noto la presencia de una chica ahí de pie en la entrada, y una sonrisa arrogante le surco la cara.
En cuanto James se puso cerca del micrófono las chicas corrieron hacia el escenario.
-Hay alguien que se ha robado mi corazón, aquí mismo…- no se hicieron esperar los gritos de las chicas. Mientras Alice atrás escuchaba atenta.
-Para esa persona, mostraré mi corazón.- dijo y se escucharon los plausos para luego una hermosa melodía interpretada por James. La melodía llena de sentimiento tenía a todas las chicas emocionadas, mientras Alice simplemente observaba atenta, sabía que esto en el fondo era una farsa.
Bella salía ofuscada de la tintorería, hablando sola.
-Mierda ¿No fue esa disculpa suficiente? Me saca de la casa en medio de la noche.
Bella continuaba caminando ofuscada, mientras se dirigía a destino.
-Esta tonto si piensa que diré "amorcito estaba equivocada" Prefiero…- pero la frase se cortó porque de pronto se encendieron miles de pequeñas luces en el lugar, y a medida que avanzaba vio como todo estaba cubierto con luces. Todo, es todo, la placita completa tapizada en luces de colores y flores, los juegos, asientos, basureros, hasta el detalle más mínimo. Realmente parecía un cuento de hadas.
-Tu…- dijo Bella.
-"tu tu". Ahí vas de nuevo, sorprendiéndote por las cosas más sencillas.- dijo Edward cortándola. Bella continúo avanzando hasta donde estaba Edward.
-Edward… ¿Por qué haces todo esto?
-No es mucho, pero lo adorné como los campos Elíseos. ¿Te gusta esto?
-Sí, es bonito. Es realmente bonito.- decía Bella sonriente observando a sus alrededores.
-Parece como navidad.- dijo de pronto la chica.
-¿Qué es lo bueno de la navidad?- preguntó Edward.
-¿No te agrada? Es agradable solo el pensamiento sobre la navidad.
-Nunca he sido feliz durante la navidad.
-¿Por qué?- pregunto Bella curiosa. Instantáneamente Edward rememoró alguna navidad pasada.
-Flashback-
El pequeño esta sólo en el gran comedor frente a un gran pastel, el mayordomo Jenks vestido de viejito pascuero trae algunos regalos, mientras las mucamas le cantan canciones navideñas.
El pequeño Edward abre las tarjetas que simplemente dicen "Feliz navidad", ve el sobre que dice mamá y lo tira lejos, al igual que el pastel, etc. Y simplemente se va triste corriendo.
-fin flashback-
-Así era.- dijo Bella sentada en uno de los columpios.
-Oye, Bella Swan … ¿Queda todavía de los tallarines que hicimos?
-Cómo lo dices suena como si hubieses hecho todo el trabajo.
-Quiero comerlos.
-¿Realmente?-
-Si… y la comida que puso tu mamá en mi plato. Y la comida que tu papá me compro… Yo no sabía lo que era una familia. Pero viendo a la tuya, pienso que tengo una pista. ¿Puedo tener una así algún día? – preguntó Edward mirando a Bella que lo oía atenta.
-¿Cuando has pedido permiso para algo?
-No bromeo.- dijo Edward y se puso de pie, luego camino hacia el columpio de Bella y se acuclilló frente a ella.
-Quiero eso. Realmente, todos los días.- dijo el chico, y luego lentamente comenzó a acercarse hacia Bella, hasta que por fin le pudo dar el primer beso, cargado de magia gracias a los "mini campos elíseos".
En tanto James estaba en su presentación con el saxofón, cuando la finalizó le entrego el instrumento a la acompañante de Edgard, la que quedo sola en el escenario.
En eso Edgard se acercó sin saber que era Alice.
-Hola, no debes ser de acá nunca te había visto. Yo soy… - dijo Edgard al acercarse se dio cuenta que era Alice.
-Wow, Alice debiste haberte vestido así antes. ¿Viniste a verme?...¿Deberíamos salir?
-Señorita Alice…¿conoces a este tipo?- dijo James apareciendo de pronto. Alice estaba estática, James simplemente negó levemente y Alice reaccionó.
-No, no lo conozco.
-¡Que! ¿Alice tienes algo con este tipo?- preguntó molesto Edgard. James sonrió engreídamente, luego se giró a las asistentes que estaban atentas de la escena y dijo.
-La persona que tiene mi corazón por completo y que no me lo regresará es ella.- seguido a esto muchos "oooo" se escucharon en el lugar, mientras Edgard no podía creer lo que estaba pasando y Alice tenía los ojos de par en par, pero James prosiguió con su perfecta actuación.
-Alice, por favor deja de hacerme sufrir y ven conmigo.- Estiró su mano hacia la chica y Alice al verlo sonriente acepto. Edgard gritó "¡Alice!" mientras la pareja se iba.
La chica con la que estaba Edgard antes volvió junto a él comentando.
-Cuánta suerte tuvo que acumular esa chica en su vida anterior.
Edgard no cabía en sí de su enojo, no lo podía creer.
Al salir del local, Alice se quedó unos pasos atrás de James. Aún algo conmocionada por lo ocurrido. El chico se devolvió hacia ella sonriente y le puso su bufanda.
-Aunque sea sólo actuación, ¿no deberíamos hacerla hasta el final?- dijo el chico con esa sonrisa reluciente y luego le ofreció el brazo.
Mientras avanzaban todas las chicas miraban impresionadas que James del F4 estuviera con una chica caminando el brazo por la calle…
En el local de avena Alice miraba concentrada revistas de chocolatería. Mientras Bella atendía unos cuantos clientes. Mientras le dio a Billy una orden se acercó a su amiga.
-¿Qué es todo esto?- dijo Bella mirando la mesa llena de moldes, diferentes tipos de chocolates y cosas varias.
-Mañana es el día de San Valentín.- respondió Alice orgullosa y luego comentó.
-¿No crees que sería un desperdicio no hacer nada?
-ooooo ¿A quién se los vas a dar?- pregunto Bella curiosa.
-¿A mi? ¿A mi?- de la nada apareció Billy preguntando.
-Sólo… a alguien con quien estoy muy agradecida. Pero Bella, ¿No vas a darle a Edward algunos chocolates?... toma esto- extendiéndole variados materiales para hacer chocolates.
-¿Por qué debería darle algo?...ok pero dame este también…
Siguieron así por unos instantes hasta que entro un peculiar personaje.
-¡Hey! ¡Miren el terrible estado de este restaurante! Es totalmente vergonzoso para alguien que sigue la filosofía de la comida, tendría que confiar en el chef pero no puedo encontrar nada de eso en este restaurante… Qué despreciable.- decía esto el hombre ya mayor, acomodándose en uno de los lugares. Mientras Billy tragaba en seco sin decir nada. Bella se acercó al caballero ya acomodado.
-Señor, nuestras avenas son realmente deliciosas.
-¡Fideos con salsa de frijol negro!
-Señor, este es un restaurante de avena. Si quiere fideos con salsa de frijol negro debería ir a un restaurante oriental.- dijo Alice cortésmente.
-¡Fideos con salsa de frijol negro!
-¡Señor!... perdón… Señor, hay un restaurante cerca, puede ir allí.- agregó Alice tratando de contenerse, mientras Bella asentía tratando de sonreír.
-Dile que espere- soltó de pronto Billy.
-¡¿Qué!- preguntaron las chicas mirando sorprendidas a su jefe.
-Podemos hacer Fideos con salsa de frijol negro.
Billy se fue a la cocina mientras las chicas no entendían lo que pasaba a su vez, el caballero tranquilamente acomodó sus cosas y comenzó a leer el periódico.
Todos estaban atentos a como comía el señor. El caballero se comió todo el plato. Luego Bella cortésmente pregunto...
-¿Qué le pareció?
-Nunca había probado unos fideos tan terribles en toda mi vida. ¿Cómo pueden servir comida tan horrible? ¿Llaman restaurante a esto?
-¿Quién lo manda a ordenar frijoles en un restaurante de avena?- murmuro Alice a su amiga. Mientras el señor comenzó a recoger sus cosas Bella lo detuvo.
-Pero, señor, tiene que pagar por el plato.
-Ah, si.
Mientras el señor rebuscaba entre sus cosas las chicas comentaban entre ellas.
-¿Cuánto crees que deberíamos cobrarle?- pregunto Bella.
-Como fue un pedido especial al menos deberíamos cobrarle 30 dólares.
Pero de pronto el hombre les extiende un pez medio vivo. Bella desconcertada pregunta.
-¿Qué es eso?
-El pago por la comida.- Respondió campante el caballero.
-Señor tiene que pagar con dinero ¡No con esto!- exclamó Alice,
-¿Por qué debo pagar con dinero por esa mierda?- preguntaba el hombre molesto mientras bella tomaba el pescado con cara de asco.
-Dile que haga sopa de pescado la próxima vez.- soltó de pronto el hombre mientras recogía sus cosas.
-¡Que! ¿Va a volver otra vez?- preguntó Alice preocupada.
-¿Qué clase de personas trabajan en este sucio y terrible restaurante?- dijo el hombre y se fue.
Las chicas se acercaron a donde estaba Billy
-¿Qué le sucede a ese anciano?- pregunto Alice.
-Jefe, no piense mucho en esto. Es sólo un ancianito.
-Pero…¿podemos probar de lo que comió él?- pregunto Alice mirando el plato restante sobre el mesón. Billy se lo extendió y las chicas lo probaron quedando asombradas con el exquisito sabor.
-Jefe, esto es mejor que cualquier otro restaurante de la calle.- dijo Bella impresionada. Mientras Billy simplemente tenía el pescado en la mano y lo observaba serio.
Bella trataba de estudiar en su escritorio, pero las palabras de Alice resonaban en su cabeza. "Mañana es san Valentín. ¿No crees que sería un desperdicio no hacer nada?" "Se los daré a alguien con el que estoy muy agradecida". Bella no pudo evitar rememorar los momentos en los que estuvo agradecida con alguien. Primero con Jasper cuando con su pañuelo le limpió un poco su estropeado uniforme con comida, luego, cuando este mismo la cubrió con su saco en la fiesta de la escuela para cubrir su disfraz lleno de comida…Cuando le prestó su gorro de lana al salir de la piscina…cuando le regaló antigripal.
"Pero Bella, ¿no vas a darle a Edward algunos chocolates?" Esas palabras resonaron en la cabeza de Bella. Sola comenzó a preguntarse por qué debía regalar chocolates, pronto se resignó y se fue a la cocina a cocinar los dichosos chocolates.
Estuvo hasta tarde trabajando y puso todo su esfuerzo en ellos. A medida que los hacia no podía evitar reírse, esperando que a su futuro dueño le agradasen.
Ya era la tarde casi noche de san Valentín. Se abre la puerta del coche y sale de él un flamante Edward, mientras Bella esperaba en la puerta del lugar.
-¿Por qué me haces venir a un lugar como este? Que mala opción para venir a un lugar.
-Te pedí amablemente que vinieras ¿No puedes simplemente aceptarlo?- respondió Bella comenzando a enfadarse para variar.
-¡Hace frío! Entremos luego.
-Sígueme.
-¿Adónde vamos? Me vas a llevar a algún lugar extraño de nuevo a causar problemas, ¿no es así? – ante estas palabras Bella simplemente frunció un poco el ceño y se fue caminando dejando a Edward atrás, él que obviamente comenzó a seguirla.
Bella llevaba dos cafés hacia donde se encontraba sentado Edward, mientras decía.
-Es divertido, es cálido y además el café y el té son gratis.
-No está hecho para gente común como tú.
-La mentalidad de servicio del dueño es mala. Estoy preocupada por el futuro de tu compañía.- Bella decía esto debido al que en el local que se encontraban era parte del consorcio Cullen. Edward notó el paquete que Bella traía con ella.
-Y eso que está ahí ¿Qué es?
Bella tomo el paquete avergonzada y negó con la cabeza.
-¿Esto?... No… no es nada.- Pero Antes de que Bella lo pusiese en su lugar, Edward lo tomo. Curioso lanzó la bolsa lejos, luego deslizo la cajita y se encontró con galletas de chocolate con diferentes caras.
-Esto…
-Lo hice para dárselo a alguien más…Se ven terribles, ¿verdad?...Pero están buenos.- decía Bella mientras Edward miraba absorto las caritas, sin duda se dio cuenta que eran galletas imitando sus diferentes expresiones…Enojado, feliz, triste, curioso, risueño, con sueño… Así todas las galletas tenían una expresión distinta. Bella ante la nula respuesta dijo.
-Me voy a comer uno.
-¡Hey! Me los diste a mí, así que son míos.- dijo Edward quitándole la galleta y luego dándole una palmadita en la mano. Luego comenzó a mirar sonriente sus chocolates. Bella al ver su expresión, no pudo evitar sonreír también.
Luego a lo lejos comenzó a sonar una voz en los altos parlantes. "Si, hemos esperado este acontecimiento. El concurso del día de San Valentín por un celular gratis, comenzará ahora. Todos los que deseen unirse al concurso de parejas, por favor, ¡bajen ahora mismo!"
Al oír esto, Bella rápidamente miro suplicante a Edward. El cual al entender puso cara de "ni de broma". El locutor seguía hablando…"Todos esperaron y empezaron a apresurarse para el concurso."
Bella llevo a tirones a Edward y quedaron seleccionados para participar. El concurso contaba en que pareja lograba sostener más tiempo a caballito a su acompañante. "Rayos, la economía debe estar muy mala en estos días, ¡cuántas parejas!" El locutor dio el aviso para que las parejas se subieran y todas lo hicieron, excepto Bella que saltaba tra Edward, pero este estaba de pie sin agacharse si quiera un poco para que ella pudiera encaramarse. El locutor ante esto le dijo "Hombre necesitas agacharte más."
Ya llevaban unos cuantos minutos de competencia y varias pareja ya habían perdido. Luego el locutor hiso que los que sostenían hicieran unas sentadillas, estar sobre un pie, etc. A los 57 minutos ya sólo quedaban dos parejas, en las que estaban Edward y Bella. El locutor se acercó a las parejas para preguntarles hasta cuando durarían a lo que Edward dijo simplemente "Hasta que ganemos".
Luego ya algo cansado dijo
-Bella si se enteran que el hijo de la presidenta de la corporación, está haciendo esto será la primera plana en el periódico.
-Oye, tranquilo.
-Estoy exhausto…Si necesitas un celular, dímelo. Te lo compraré.
-Mi propósito es ganarlo con mi habilidad.
-¿Esta es tu habilidad? ¿No será la mía?
Pero no todo podía ser color de rosas, de la nada el carro de la presidenta de la corporación se aparcó fuera del local.
Fin/ ¿Quién era ese anciano?
