Cold-Sesshy: Jejeje, Naraku es un maldito, pero es para darle sabor al caldo, ya que sin él la historia sería muy plana, tenía que llegar a fastidiar!! Amiga, mil gracias por tu apoyo!!!!!!!!

icegirl06: Ah y eso no es todo, lo más bueno está por venir!! Y Kagome no tiene tanto miedo de que la descubra, por que después de todo él la "engañaba" con Kagura, así que en realidad estarían a mano, pues Kagome no ha tenido sexo con Inuyasha. Muchas gracias amiga!!!!!

sophia06: Mil perdones otra vez, es la segunda vez que se me traba la página del fanfiction, no me había pasado antes, cuando quise subir el otro capítulo no pude, pero hoy, si esta cosa me deja, dejaré dos. EHH!!! VIVA!!! Continúa tu fic, no me dejes con la duda!! Como siempre te agradezco por tu apoyo amiga!!!!!!!

twindpd1: Ay que chido que te siga gustando, prometo no decepcionarte!!! Gracias por tu apoyo!!!!!!!!

lizraider: Perdón, es que no pude el lunes, pero aquí estoy de regreso. Todavía no has visto de lo que es capaz Sesshoumaru. Kagome está completamente confundida la pobre, no sabe a quién de los dos ama. Ahh y si son hermanos o no, sólo descubrirás si continúas leyendo, jejeje, creo que dejo demasiadas interrogantes. Kagome no puede estar embarazada, acuérdate que no ha tenido relaciones ni con su marido, ni menos con Inuyasha, por el contrato, está en total abstinencia, pobre!! Mil gracias amiga por tu apoyo!!

Otra vez perdón, pero esta vez fueron fallas técnicas ajenas a mí, espero que hoy sí me deje subir los dos cap!! GRACIAS!!!!!!


Capítulo 26: La batalla amorosa

El día del examen de doctorado de Sesshoumaru llegó y Kagome arribó a la ciudad un par de horas antes del mismo. Tenía el tiempo justo para arreglarse e irse con su marido. Se saludaron cordialmente, pero no platicaron nada.

Esta vez fue diferente de cuando Sesshoumaru hiciera su examen de maestría. Sesshoumaru hizo gala de su gran personalidad para exponer su tesis, sin embargo, no se veía entusiasmado, no como la ocasión anterior. Por su parte, Kagome también estaba como ausente. Cualquiera que los conociera sabría que no estaban concentrados en el examen, que lo que en realidad querían era estar a solas para poder hablar.

Al concluir el examen le dieron mención honorífica a Sesshoumaru. Kagome se acercó a felicitarlo en primer lugar, pero sólo por protocolo. Se tomaron unas cuantas fotografías juntos y tuvieron que seguir las normas de etiqueta social; ofrecieron una recepción igual que la ocasión anterior y Sesshoumaru y Kagome estuvieron juntos, aparentando alegría.

Al final del día, el señor Taisho les avisó que saldría de viaje a último momento. No quiso que lo fueran a acompañar al aeropuerto. El matrimonio se quedó finalmente a solas. Ninguno de los dos rompía el silencio. Después de una hora de mirarse el uno al otro tratando de adivinar sus pensamientos y emociones, Kagome habló.

KAGOME: Sesshoumaru…yo…

SESSHOUMARU: No te lo voy a dar. No hay justificación.

KAGOME¿Por qué no? Ya no me necesitas en el consorcio, tú solo puedes manejarlo mucho mejor que con tu padre y conmigo a tu lado.

SESSHOUMARU: No es justo, no lo voy a aceptar.

KAGOME¿Qué es lo que no te parece justo? Estuve contigo todo el tiempo que me necesitaste para levantar el consorcio. Mira, si es por las acciones, no te preocupes, no me interesan: Renuncio a ellas, no me llevaré absolutamente nada.

SESSHOUMARU: A mí tampoco me interesan tus acciones. Te quiero a ti.

KAGOME: No digas locuras.

SESSHOUMARU: No es ninguna locura. Además no hay ningún motivo para que pidas el divorcio. Jamás te he sido infiel. Ni siquiera en estos dos años en que no nos habíamos visto.

KAGOME¿Por qué no me quieres dar el divorcio Sesshoumaru? Por favor, lleguemos a un acuerdo. No tiene sentido que me retengas a la fuerza, ya no me necesitas para el consorcio.

SESSHOUMARU: Ya te dije que no me interesa el consorcio. ¿Sabes que había una importante licitación que lanzó el Gobierno de la Ciudad? Pues se la dejé a Naraku. De hecho, he perdido todo interés en el consorcio, no pienso volver a ocuparme de él nunca más. Si el precio que tengo que pagar es quedar en bancarrota para que nunca puedas separarte de mi, lo pagaré con gusto.

KAGOME: No puedes estar hablando en serio. ¿Quieres decir que abandonarás el manejo del consorcio para que yo tenga que retomarlo o de lo contrario dejarás que se vaya a la quiebra¡Es una locura!

SESSHOUMARU: Una de las cláusulas dice claramente que si las empresas de los que ambos somos socios se van la ruina, no podrás interponer nunca una demanda de divorcio y tendrás que quedarte para siempre a mi lado.

KAGOME: Sesshoumaru no me hagas esto, no otra vez por favor. No voy a poder resistirlo por segunda vez. Déjame hacer lo que me gusta.

SESSHOUMARU: Házlo entonces, yo no te obligaré a que abandones tu carrera. Pero no me pidas el divorcio.

KAGOME: Sesshoumaru ¿qué sucede? Sólo quiero ser libre.

SESSHOUMARU: Te dejé libre todo este tiempo. No te llamé una sola vez y no te pedí que regresaras aunque estabas obligada a hacerlo. ¿Qué más pruebas necesitas de que no seré posesivo contigo nunca más?

KAGOME: Tú no me amas.

SESSHOUMARU¿Cómo puedes afirmarlo¿Tú crees que si no me hubiera enamorado de ti habría hecho tantas cosas para que te casaras conmigo¿Tienes idea de cuántas mujeres desprecié antes de que tú aparecieras en mi vida? Además, tú me prometiste que regresarías. ¿Lo recuerdas?

KAGOME: Y lo hice. Aquí estoy.

SESSHOUMARU: Sólo regresas para decirme que quieres dejarme. ¿Qué tiene él que yo no tenga?

KAGOME: Sesshoumaru no me pongas en este predicamento. En realidad, lo que pasa es que él me ha dado su apoyo, me ha alentado a recuperar mis propios sueños y a retomar mi vida. Contigo lo que hice fue sumarme a tus propios planes. Él me da confianza y libertad…

SESSHOUMARU: No me has dado una oportunidad para demostrarte cuánto te amo.

Se acercó a ella y la estrechó en sus brazos.

KAGOME¿Qué no te di oportunidad? Pero si estuvimos juntos casi 4 años…

SESSHOUMARU: Eso ya lo sé. No me importa nada. Lo único que quiero es que te quedes a mi lado.

KAGOME: No puedo. Verás. Mi tesis ganó algunos concursos y mis trabajos fueron publicados en revistas con alto puntaje internacional. El Director del Centro me ofreció una plaza como Investigadora. ¡Es lo que toda la vida quise hacer! Por eso quiero que me des el divorcio, para poder dedicarme a eso toda la vida.

SESSHOUMARU: Pues házlo. Dedícate a tus investigaciones, pero a mi lado. No te separes de mí.

KAGOME: Sesshoumaru, no puedo, yo le prometí que…

SESSHOUMARU¿Quieres decir que cumplirás tu promesa con él? Para hacer eso entonces tienes que romper la promesa que me hiciste a mí primero.

KAGOME: No entiendes. Yo le prometí, antes de conocerte, que lo esperaría y que estaría con él. Él me esperó, de hecho me ha estado esperando todo este tiempo. Yo le dije que arreglaría esto contigo y que regresaría con él.

SESSHOUMARU¿Estuviste con él antes que conmigo¿Eso es lo que quieres decir? Eso significaría que estamos iguales. En cierto modo sería como si él fuese tu pasado y eso no lo puedo borrar, ni me interesa hacerlo. Pero sé que tú no estás convencida por completo de estar con él.

KAGOME¿Cómo puedes aseverarlo de esa manera?

SESSHOUMARU: Por que te conozco. Has estado hablando titubeante, escogiendo las palabras, para no herirme. Si estuvieras completamente segura de tu decisión, hablarías con aplomo y sin importarte herirme con tus palabras, por crudas que fueran, dirías lo que piensas.

KAGOME: Sesshoumaru, yo…

SESSHOUMARU: No digas más. Por el día de hoy ya no te presionaré. Hagamos esto: Déjame demostrarte cuánto te amo y cuánto me importa estar a tu lado. Dame sólo un mes. Si después de ese tiempo decides que ya no quieres estar conmigo, te daré el divorcio.

KAGOME: Pero yo no puedo quedarme tanto tiempo. La plaza no estará esperándome todo el rato. Tengo que regresar y decirles que la acepto, firmar el contrato y hacer muchos papeleos.

SESSHOUMARU: Eso quiere decir que no la aceptaste de inmediato por que estabas considerando que yo te obligaría a quedarte conmigo. Más a mi favor.

KAGOME: Eres un engreído.

SESSHOUMARU: No lo puedes negar, si hubieras estado segura de quedarte allá, no lo habrías pensado dos veces para acepar.

KAGOME: De cualquier manera tengo que regresar.

SESSHOUMARU¿Cuál es la prisa? Nos vamos mañana si quieres. Esta noche me debes algo que hace mucho tiempo no me das.

Sesshoumaru se acercó a ella mientras hablaba y la tomó por la cintura. Empezó a besarla primero suavemente y poco a poco subió el tono de sus caricias, hasta convertirlas en un torrente de pasión. Kagome estaba dudosa de aceptar a su marido nuevamente, después de todo sentía como si estuviera traicionando a Inuyasha. Él la había respetado todo ese tiempo, pues ella le reiteraba que si era infiel, jamás podría divorciarse de Sesshoumaru. En estos mismos momentos él seguramente estaba pensando en ella y la estaría esperando con ansias. Pero al final terminó cediendo. De cualquier manera, Inuyasha no tenía por qué enterarse, después de todo él no la tenía monitoreada. Estaba un tanto confundida, no sabía si aceptaba a Sesshoumaru por que lo quería o por haber estado tanto tiempo en abstinencia. Lo que era seguro era que ambos tenían una enorme necesidad de descargar sus instintos.

Sesshoumaru la hizo suya suavemente, con delicadeza. La colmó de besos y caricias y llegaron juntos al clímax.

Al día siguiente, a las 11 del día ya estaban en un vuelo a California.

Cuando llegaron a Estados Unidos, apenas iban en el taxi que los llevaría a su casa, cuando sonó el celular de Kagome.

KAGOME: Diga. ¡Hola! Sí, ya estoy aquí. Pues… es algo difícil, vino conmigo, tengo muchas cosas qué explicarte…

SESSHOUMARU¿Es él?

KAGOME: Sí, me pregunta que si eres tú.

SESSHOUMARU: Pásamelo.

KAGOME¿Qué? Dice que quiere hablar contigo. Ok –ella le dio el celular.

SESSHOUMARU: Así que tú eres…Yo soy Sesshoumaru, no puedo decir que sea un placer conocerte y no seré hipócrita. Hay algo que quiero tratar directamente contigo. Así que tú también. ¿Te parece que nos veamos en una hora en el "café bohemio"? Perfecto. Adiós.

KAGOME¿Qué sucede¿Te quedaste de ver con él?

SESSHOUMARU: Es obvio.

KAGOME: Escúchame bien Sesshoumaru. Te concedí el mes que me pediste y estoy dispuesta a estar receptiva a lo que tengas que decir o hacer. Pero nunca te voy a perdonar si te atreves a amenazar a Inuyasha ni mucho menos si le llegas a hacer algo. ¿Está claro?

SESSHOUMARU: Le quitas la emoción. Pero no pensaba intimidarlo o mandarlo a golpear si a eso te referías.

KAGOME¿Qué pensabas hacerle entonces?

SESSHOUMARU: Sólo iba a sobornarlo. No me mires con esa cara. Así podrías ver cuánto te ama en realidad.

KAGOME: Sesshoumaru, Inuyasha no es del tipo de hombres con los que estás acostumbrado a tratar. Hacer eso no te servirá de nada.

SESSHOUMARU¿Me dejas intentarlo entonces?

KAGOME¡No! No lo voy a poner a prueba si ese es tu plan. Estoy segura de sus sentimientos, no tiene nada que demostrarme y no hay discusión al respecto.

Llegaron a la casa y Jaken y Kaede los recibieron gustosos. A ambos sirvientes les daba gusto ver a sus amos juntos después de tanto tiempo. Kagome decidió quedarse a descansar en la casa y Sesshoumaru fue a encontrarse con su rival.

Sesshoumaru preguntó en el prestigiado café si alguien de nombre Inuyasha estaba esperándolo y le dijeron que sí y lo condujeron a la mesa. En el breve camino, Sesshoumaru pensó que por haber llegado unos minutos antes tendría que esperarlo, pero por lo visto ese tal Inuyasha también estaba ansioso por arreglar todo.

MESERO: Aquí es. ¿Qué le sirvo?

SESSHOUMARU: Un capuchino está bien.

INUYASHA: Así que tú eres Sesshoumaru. Tienes pinta de niño consentido, no esperaba menos de ti.

SESSHOUMARU: Supongo que para alguien como tú debe ser extraño el lujo. Pero dejemos esas nimiedades de lado.

INUYASHA: Me parece bien.

Ambos hombres se habían sorprendido al verse por primera vez a la cara. Sesshoumaru tenía la impresión de estarse viendo al espejo hace cuatro años e Inuyasha creía ver lo que serían sus facciones dentro de poco. Sin duda alguna, en cualquier otra circunstancia, ambos hubiesen tratado de indagar sobre la familia del otro, pues sus rasgos no eran nada comunes. Pero los dos tenían algo más importante en mente: Dejar en claro quién de ellos era el amor de Kagome.

SESSHOUMARU: Inuyasha. ¿Cuánto quieres por olvidarte de mi mujer?

INUYASHA¿De qué demonios estás hablando maldito engreído¡Kagome no es un objeto que puedas comprar¡No la olvidaré nunca ni por todo el dinero del mundo!

SESSHOUMARU: Vaya, por esos bríos con los que te expresas supongo que no importará que suma te ofrezca, no renunciarás a ella.

INUYASHA: El que debe renunciar eres tú. Ya déjala en paz.

SESSHOUMARU: Lamento decirte que no me es posible, puesto que es mi esposa. ¿Pero qué te parecen 3 millones de dólares por dejar de verla?

INUYASHA¡Desgraciado¡Ya te dije que no me interesa el dinero!

Inuyasha tomó violentamente a Sesshoumaru de las solapas de su traje y estaba por tirarle un golpe a la cara, pero Sesshoumaru lo empujó y en ese momento llegaron los meseros.

CAPITÁN DE MESEROS¿Está bien señor¡Saquen a ese tipo!

SESSHOUMARU: Está bien, déjenlo por favor. Sólo estamos jugando.

CAPITÁN DE MESEROS¿Seguro señor?

SESSHOUMARU: Seguro, no hay problema.

Los meseros dejaron a Inuyasha, quien estaba más que furioso y estaba por echársele encima nuevamente a Sesshoumaru.

SESSHOUMARU: Te sugiero que te calmes, de lo contrario no podremos hablar.

INUYASHA: De acuerdo.

SESSHOUMARU: Veo que Kagome te conoce bien. Efectivamente no cediste ante el soborno. Pero lo único que yo quería era hacértelo menos doloroso.

INUYASHA¿De qué demonios estás hablando?

SESSHOUMARU: Estoy perfectamente bien enterado de que te has estado viendo con mi esposa. Pero debes saber que sólo has sido un pasatiempo para ella. Una distracción de sus actividades cotidianas, por así decirlo.

INUYASHA: Estás muy equivocado. El hecho de que se haya casado contigo se debe únicamente a que la obligaste a hacerlo. Amenazaste con hacerle algo a su madre y a Sango. Eso se lo más vil y repugnante que pudiste haber hecho. Al contrario de ti, conmigo ha estado por gusto, yo nunca la he forzado a nada.

SESSHOUMARU: Así que piensas que Kagome vino a California siguiéndote por que está enamorada de ti.

INUYASHA: Así es.

SESSHOUMARU: Pues te digo que el que está muy equivocado eres tú. Ella vino aquí por que la línea de investigación que le gusta está en este lugar. Déjame decirte lo que realmente sucedió. Tú la dejaste antes ya sea por otra mujer o por seguir tus intereses personales. Después de darte cuenta de que el motivo por el que te separaste de ella realmente no valía la pena, decidiste regresar. Pero para tu mala suerte, ella ya estaba conmigo. Entonces, te diste cuenta de que Kagome estaba ansiosa por distraerse de los negocios. Al final, le propusiste venir a aquí y estudiar juntos.

INUYASHA¿Y qué si así fue?

SESSHOUMARU: Debería quedarte claro entonces que ella no te está siguiendo por amor, que lo hizo únicamente por que sintió que podía ser una oportunidad para retomar su carrera.

INUYASHA: Aunque fuera cierto lo que dices, eso no cambia el hecho de que está conmigo por que quiere, no por que la obligué a ello.

SESSHOUMARU: Eso es meramente circunstancial. Si quieres escuchar un consejo te diré que lo mejor es que te retires de una vez, antes de que tu triste realidad te arranque lágrimas que ella no estará para limpiar.

INUYASHA¿Y cuál esa triste realidad según tú?

SESSHOUMARU: Que Kagome no te ama.

INUYASHA: Así que lo que tratas de decirme es que Kagome no me ama a mí, sino que te ama a ti y que yo debería hacerme a un lado.

SESSHOUMARU: Exactamente.

INUYASHA: Pensé que serías más astuto y que idearías una gran estrategia para disuadirme, pero sólo eres un pobre derrotado a quien le gusta alardear. Ahora déjame decirte algo. Ella no te ama. Jamás podrá amar a un machista que la obligó, de la peor manera, a casarse con ella. Tú no la conoces como yo.

SESSHOUMARU: Puede que tengas algo de razón. Pero te equivocas por completo al afirmar que no la conozco y que no me ama. Prueba del amor que nos tenemos y de que sí la conozco es que anoche, después de no habernos visto en casi dos años y a pesar de haber estado contigo todo el tiempo, ella volvió a ser mía.

INUYASHA¡Mientes!

El joven iba nuevamente a abalanzarse sobre Sesshoumaru, pero éste lo detuvo con un gesto.

SESSHOUMARU¿Qué pasa¿Toda tu confianza y seguridad en ti mismo son tan fáciles de quebrar? No tiene sentido que te mienta. Si no me crees, puedes revisar tú mismo este aparato, estoy seguro que lo conoces y sabes cómo funciona.

Sesshoumaru sacó de su saco el celular con gps que Kagome le diera, ella tenía uno exactamente igual. Por supuesto Inuyasha sabía cómo usarlo, pues ya había jugado muchas veces con el de Kagome. Rápidamente ingresó a los registros del análisis del aparato y comprobó lo que Sesshoumaru decía.

INUYASHA: Eres un desgraciado. Bien pudiste haberla obligado.

SESSHOUMARU: Si creer eso te hace sentir mejor, está bien. Vive engañado el tiempo que quieras, allá tú.

INUYASHA: Por tu extrema seguridad, pareciera ser que es verdad. Pero estás jugando sucio. Kagome no puede estar conmigo por las cláusulas de tu maldito contrato.

SESSHOUMARU: En la guerra y en el amor todo se vale. Además si quieres recriminarle a alguien sobre esas reglas, reclámale a ella, puesto que ésa en particular, fue insistencia suya.

INUYASHA: Que Kagome accediera a tener sexo contigo no significa gran cosa. Te repito que no la conoces tan bien como yo. Te puedo asegurar que se acostó contigo sólo por que tenía mucho tiempo en abstinencia. No las has visto cómo se pone cuando no puede tener sexo. Pero ya que dices que en la guerra y en el amor, todo se vale, te anticipo que estés preparado. Por que no me la vas a quitar.

SESSHOUMARU: Ya lo hice. Ya es mía otra vez. No pasó un solo día de que nos volviéramos a ver y ya la tenía en mi cama otra vez.

INUYASHA: Ahora soy yo el que te dice que si quieres sigas engañándote. A Kagome no le importa sólo el sexo y te lo voy a demostrar. Ella estará de nuevo conmigo y te dejará, esta vez para siempre.

SESSHOUMARU: Sólo inténtalo.

INUYASHA: Ya lo verás, te haré tragar tus palabras.

SESSHOUMARU: Eso quiero verlo.

Los dos hombres dejaron al mismo tiempo un billete sobre la mesa y salieron prácticamente a la vez del café. Inuyasha se dio la vuelta y siguió su camino, viendo de reojo a Sesshoumaru.