Disclaimer: todo lo que reconozcan pertenece a J. K. Rowling (ya no habrá nada que tenga que ver con la película a partir de aquí)
Bueno, creo que sois demasiadas para contestar uno por uno los reviews como a mí me gusta, así que simplemente quiero dar las gracias a:
luna-maga, mitsuky092, Glambicion, twilighter girls, Aby-penita, GeDra, barlow, eliiiisabet!, alice paola, Elisabeth88, karis, mary-loki, maruuchiss, CGinny, Alex de Malfoy, Vic y niesuGui.
Bienvenida a las nuevas, hola a las que llevan más tiempo por aquí, encantada de que te hayas animado a las que no me habían dejado un review hasta ahora y perdonad por no haber actualizado en tanto tiempo V_V. Estoy encantada de que a todas les gusta mi fic y de que el último capítulo les pareciera genial. Disculpad si no respondo a alguna preguntilla, pero si no, no tendría gracia seguir leyendo, ¿verdad? n_n Adelante y decidme que les parece este nuevo capi. ¡A leer!
CAPÍTULO 26: TRAS EL PRIMER BESO
Hermione Granger no sabía ni en lo que estaba pensando cuando se subió con él en la escoba, pues estaba tan lejos de la realidad tras lo que acababa de suceder en el campo de quidditch que por una vez no pensó en nada cuando Draco recogió la escoba del suelo, la puso entre los dos y le dijo con voz ronca: "Será mejor que nos vayamos de aquí ya". Ahora que ella misma recobraba la compostura, le era obvio que él no parecía haberla perdido nunca. Si se hubieran quedado allí el tiempo suficiente como para que el resto del colegio saliera de su asombro sólo Merlín sabe lo que hubiera pasado.
Y allí estaba ella, fuertemente agarrada para no caerse de la escoba que, para su gusto, iba demasiado rápido. También mantenía los ojos cerrados para no ver a qué altura estaba, ya que no era muy amiga de ellas. Además hacía mucho tiempo que no montaba en escoba y estaba más desentrenada que de costumbre. Pero, a pesar de todo, había algo más importante que rondaba por su mente: Draco Malfoy. No habían dicho nada desde entonces, pero en ese momento era plenamente consciente de que lo tenía más cerca de lo que jamás se había atrevido a soñar, y había dicho que la quería. No sabía si la adrenalina que hacía latir de aquella manera su corazón era por causa del miedo o del chico.
-Voy a descender –le advirtió Draco. Ella sólo se agarró más fuerte como respuesta.
Con más suavidad de la que se pudiera esperar, Draco inclinó la escoba hacia delante y pronto tocaron el suelo con los pies. Hermione se soltó rápidamente de Draco y bajó de la escoba. Se tambaleó mareada por el vuelo y casi se cae al suelo de no ser porque Draco la agarró a tiempo y la equilibró.
-¿Estás bien? –le preguntó preocupado, todavía agarrándola por los hombros.
-Sí –contestó rápidamente, alejándose de él instintivamente.
Pasaron unos minutos en un silencio incómodo, y Hermione mantuvo la mirada en el suelo mientras Draco se preguntaba qué debía hacer a continuación. Finalmente, Hermione levantó la vista y echó un vistazo a su alrededor. Ella no se había fijado en dónde se encontraban hasta ese momento.
-¡Vaya! –exclamó maravillada-. ¡Estamos encima de una torre!
Parecía un gran mirador circular de piedra gris con un muro dentado que lo rodeaba. Era la más alta de las torres y en el medio estaba la ondeante bandera de Hogwarts. Las vistas eran increíbles y se podían ver todos los terrenos del colegio, el lago e incluso Hogsmade.
-Exacto –confirmó Draco.
-¡Es precioso! –exclamó de nuevo mientras se acercaba al muro y se apoyaba en él.
En realidad, no sólo se acercó al muro para admirar el paisaje, sino también para escapar de la incómoda situación en la que estaba. En un momento había conseguido lo que había deseado durante tantos meses, pero el acto de Draco había sido tan inesperado y espontáneo que ahora ninguno de los dos sabía muy bien qué hacer. Hablar de cualquier cosa insustancial sonaría artificial, hablar de su complicada relación sería difícil y apresurado y quedarse simplemente callados no hacía más que empeorar las preocupaciones de ambos.
Draco se puso junto a ella y apoyó la escoba en el muro. Miró una vez hacia el horizonte, suspiró y también él se apoyó en el muro. Se miró las manos, no muy seguro de cómo empezar.
-Hermione, lo siento –dijo finalmente-. Por todo lo que te hice sufrir, tanto ahora como en el pasado. De verdad que lo siento.
Ella le miró atentamente y él le devolvió la mirada. Hermione sentía la sinceridad de sus palabras y el dolor con el que las pronunciaba. Inmediatamente quiso consolarlo, quitarle hierro al asunto a pesar de todo lo que había sufrido.
-Ya me pediste perdón antes, y si estoy aquí es porque yo ya te perdoné –le aseguró firmemente.
-Mereces más que eso… y yo mucho menos –contestó él apenado.
Hermione suspiró para aliviar la tensión del ambiente y luego continuó en un tono más alegre:
-Yo tampoco es que fuera muy agradable contigo –le sonrió.
-Supongo que no –dijo devolviéndole la sonrisa, sintiéndose cómodo por primera vez en todo ese tiempo.
-No importa. Ahora estamos juntos y el resto da igual… ¿no? -añadió dubitativa.
Draco mostró una de sus sonrisas torcidas ante su tono de duda.
-¿Te crees que después de lo de hoy sería fácil hacer como si nada hubiera pasado?
Hermione se rio de la irónica pregunta, pero su risa en seguida desapareció.
-¿Qué pasará ahora que todo el mundo lo sabe? –dijo volviendo la vista al lago.
-No lo sé –contestó Draco, girando suavemente el rostro de Hermione con la mano para mirarla a los ojos-, pero ya lo averiguaremos.
Sin que ninguno de los dos pudiera contenerse, se acercaron y sus labios se rozaron por segunda vez. Draco deslizó su mano desde la cara de Hermione hasta su espalda, pasando por su cuello y su hombro, y la empujó contra él, haciendo que sus labios se entrelazaran. Se besaron cada vez con más pasión, aumentando la intensidad del beso a cada segundo, hasta que parecía como si no pudieran tener nunca suficiente el uno del otro. Hermione abrazaba fuertemente al Draco con sus manos entrelazadas alrededor del cuello, en un intento de evitar que se alejara ni un solo milímetro de ella. Cada vez estaban más desinhibidos, cada vez con más soltura, como si se fueran conociendo más y más en el transcurso de un beso de amor, como si aquello fuera lo más importante en el mundo para ellos. Como si no existiera nada más.
Y, probablemente, así era.
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Harry y Ron entraron apresuradamente en la Sala Común con unas expresiones asesinas en el rostro que daban miedo. El partido había acabado hacía cinco horas y acababan de volver de la buscar a Hermione y a Draco, habían recorrido y analizado minuciosamente cada rincón y no los habían encontrado, por supuesto. Atravesaron la estancia acaloradamente y se sentaron de forma brusca sobre uno de los sofás, cada uno en un extremo, sin mirar a nada ni a nadie, hasta que uno de ellos levantó la vista hacia el otro.
-¿Dónde diablos se habrán metido? –se preguntó Harry en voz alta.
-Cuando vea a ese hurón albino… -gruñó Ron cerrando el puño con fuerza.
-No puedo creer que Hermione nos haya hecho esto… -dijo Harry furioso.
-… se va a enterar de lo que vale un Weasley -terminó Ron su frase.
-¡Nada más y nada menos que con el estúpido de Malfoy! -exclamó Harry.
Ron le miró con el ceño fruncido.
-Tenemos que alejarla de él. Estoy seguro de que le ha dado un filtro amoroso o algo así -comentó el pelirrojo.
-Tiene que ser eso porque si no, no lo entiendo -corroboró Harry.
Ginny, que los había visto entrar de semejante forma, se había ido acercando por detrás del sillón y había alcanzado a oír la conversación. Se dio cuenta enseguida de que debía hacer algo a favor de Hermione. Por supuesto, ella estaba preocupada por su amiga, pero más por los problemas a los que Hermione se enfrentaría por estar en una relación tan complicada que porque estuviera saliendo con Malfoy.
-Chicos, están bastante equivocados -les informó ella, sobresaltándolos con su súbita aparición.
-¿Equivocados? -repitió Harry mirando a su novia.
-No lo creo -sentenció Ron.
Ginny suspiró y dio un rodeo al sillón para sentarse en medio de su hermano y Harry. No podía decirles toda la verdad a menos que Hermione quisiera, pues no iba a revelar los secretos de su mejor amiga ni siquiera a ellos, pero sentía que debía hacer algo para que no rompieran la burbuja de felicidad en la que Hermione se encontraría cuando volviera. Tenía que suavizar las cosas.
-Sólo quiero pedirles una cosa -les dijo mirando a uno y a otro.
-¿El qué? -preguntó Harry con sospecha.
-Que dejéis a Hermione en paz. Al menos hoy. Y si quieren hablar, que sea mañana, cuando todos se hayan calmado.
-Ni hablar -se plantó Ron- . Hermione va a tener que darnos explicaciones en el mismísimo momento en el que entre por el retrato.
Harry asintió en acuerdo.
-Por supuesto que sí. No se irá de nuestro lado hasta que nos explique lo que ha pasado. ¿Y si fuera un hechizo o una poción?
-No lo es -dijo la chica en un suspiro-. Y no quiero que la molestéis. Por favor -casi terminó suplicando la pelirroja.
-¿Cómo estás tan segura? -inquirió su hermano.
-¿Tu sabes algo, no? -preguntó su novio.
-Evidentemente, sí -respondió con autosuficiencia, intentando sonar calmada-. Si no yo también estaría preocupada.
-¡Cuéntanos! -Demandó Ron-. Y a lo mejor te haremos caso –añadió para persuadirla.
-Ni hablar -se negó en rotundo-. Son cosas de ella y yo no tengo derecho a contarlas. Lo único que necesitan saber es que ella está bien. Y, por favor se los pido -repitió con un suspiro-, dejen a Hermione en paz por hoy.
Los dos chicos se miraron y, con la misma expresión mortífera en el rostro, negaron con la cabeza. Ginny se indignó por la poca consideración de ambos y se levantó rápidamente.
-Muy bien, pero se van a arrepentir de no haberme hecho caso. Adiós.
Y se marchó a su habitación. Si por lo menos pudiera avisar a Hermione...
*+*+*+*+*+*+*+*+
Aquella noche, en alguna estancia de alguna construcción desconocida, las grandes y duras puertas de madera se abrieron de par en par de manera tan brusca que chocaron contra las paredes y rebotaron hasta casi cerrarse de nuevo. Voldemort levantó la vista y frunció el ceño ante semejante interrupción.
-¡Mi señor! –Exclamó Bellatrix entrando rápidamente en la oscura estancia-. Mi señor… ¡lo ha averiguado! ¡Ya sabe quién es! –La mortífaga blandió un sobre amarillento en sus manos-. ¡Casi no me lo creo! ¡El estúpido de mi sobr…!
-¡Bellatrix! –La acalló, con el rostro ahora encendido de expectación-. ¡Dame la carta de una vez! Supongo que es de nuestra querida espía, ¿no?
-Sí, mi señor –dijo acercándose y entregándole la carta.
Voldemort alargó su nívea mano de finos dedos y cogió el sobre, mientras Bellatrix reemprendía su retahíla de quejas y juramentos al respecto del contenido de la carta. Voldemort abrió el sobre y sacó la hoja de pergamino, y empezó a leer. Pocas eran las palabras escritas, pero su rostro y sus ojos se contrajeron con ferocidad y furia.
-No puede ser… una… ¿sangresucia? ¡Y la amiga de Potter, nada menos! ¡Nunca pensé que esa pequeña serpiente se atreviera a tanto! –Gritó temblando de enfado-. ¡Esto es una ofensa para Lord Voldemort y los suyos! Ahora más que nunca, se merece un castigo.
Su mano se cerró en un puño alrededor del papel, arrugándolo hasta que sus propias uñas lo agujerearon y se le enterraron en la carne.
-Mi señor –se atrevió a intervenir Bellatrix-, ¿puedo hacer algo por usted?
-Déjame solo –contestó sin dignarse a mirarla-. Tengo que pensar muy bien mi siguiente movimiento.
Buenooo, debo decir que POR FIN he actualizado!!!!xD Siento mucho el retraso, pero he estado muy liada y las ganas y la inspiración no estaban muy dispuestas a ayudarme. Espero animarme más a partir de ahora.
Sé que el capítulo no es muy grande, pero se puede decir que es un poco de transición.
Tenemos la escenita romántica de Draco y Hermione, que creo que no está del todo mal, aunque no es una maravilla tampoco :S (¿qué tal el beso, por cierto?)
Luego un poco del comportamiento de Harry, Ron y Ginny con respecto al tema. Ya lo desarrollaré más en al siguiente capi.
Y finalmente el momento en el que Voldemort se entera de que Hermione es la chica a la que Draco ama.
Y ya está, espero no haberles decepcionado con este nuevo capi, sobre todo después de tanto tiempo sin escribir.
Espero con impaciencia vuestros REVIEWS, que ya saben que es el aliciente que me ayuda a escribir n.n
Muchas gracias a los que se toman la molestia de leer, deseando que todos se animen y comenten mi fic.
(L)kisses&hugs(L)*+*+Ariadi Potter*+*+
