¡Retirada!
Kiba y Yamato se encontraban peleando con los zombis, cada uno daba lo mejor de sí para derrotarlos, pero sin importar lo que hicieran estos no se destruían, incluso si se les cortaba alguna extremidad o incluso la cabeza ellos mismos se la volvían a pegar haciendo una batalla agotadora.
Lee se había armado de valor y había ido a ayudar a sus dos compañeros, aun así no era suficiente.
Por otro lado Kaoru y Naruto aun se encontraban paralizados en la entrada, ambos abrazándose y temblando como gelatinas.
-¿Qué hacen ahí parados? ¿dejen de temblar y ayúdennos?... ¿Qué acaso no son ninjas? –grita con molestia Kiba mientras con la ayuda de Akamaru peleaban con varios zombis.
El grito de Kiba hizo que ambos reaccionaran. Naruto dejo de abrazarse de Kaoru y puso muecas de seriedad mientras pasaba saliva con dificultad tratando de ignorar el miedo que le provocaban esos seres.
-No quiero pelear. Tengo miedo. – Kaoru se abrazaba a sí misma aún temblando mirando con horror a todos esos horribles seres mal olientes y con los sesos de fuera.
-Sé que son feos y dan miedo Kaoru-chan, pero tenemos que pelear. –dice con valentía poniendo una pose heroica a todo estilo Gai-sensei.
-¡Bien dicho Naruto-kun! –Lee que miró al rubio de reojo sonrió y levantó su pulgar en son de aprobación mientras que pateaba a uno de los zombis con los que peleaba y Naruto levanto su pulgar mirando a Lee, a ambos le destellaron sus dientes mientras sonreían de lado.
-Aunque me digas esas palabras tan heroicas y hermosas Naru-chan mi cuerpo no me responde. –dijo con pesar Kaoru haciendo que el rubio regrese su mirada a ella.
-Kaoru-chan. –dijo con seriedad y tomándola de los hombros. – recuerda que soy el futuro hokage y como tal te ordeno que pelees. –dijo en forma de orden y Kaoru asintió convencida.
-Tienes razón Naru-chan. –dijo seria. –peleare por el bien del futuro Hokage. –dice heroica mirando el horizonte con heroísmo.
-¡Dejen de jugar y pongan atención atrás de ustedes! –grita Yamato no pudiendo ir a ayudarlos porque varios zombis los rodeaban, aun así miraba a esos dos de reojo.
Ante el grito de su capitán ambos voltearon viendo que unos diez zombis se lanzaban hacia ellos. Ambos chicos se abrazaron mirando con horror a los zombis y su cabezas se quedaron en blanco sin saber que hacer o como esquivarlos ante la impresión y el miedo.
-¡Seremos comida de zombie! –gritan ambos llorando a moco suelto.
-¡GATSUUGA! –se oye el grito de Kiba y este arrasa con los diez zombis usando su técnica combinada junto con Akamaru salvando a sus dos compañeros.
-¡Gracias! –dicen ambos mirando al castaño como su salvador y de hecho así es.
-Cuando Naru-chan sea hokage te aumentará el sueldo por haberlo salvado junto con su amiga del alma. –dijo mirándolo con ojos de cachorro mojado y Naruto asintió mirándolo igual.
-Emm... ¡si claro! –dijo extrañado mirándolos como el par de locos que son. – lo mejor es que dejen las distracciones y se concentren en la pelea. –dijo con fastidio. – ¡andando Akamaru! –dijo dando media vuelta y corriendo a atacar a los demás zombis.
-Ese Kiba es un buen chico. –dice Naruto asintiendo una y otra vez con la cabeza muy convencido y Kaoru asintió dándole la razón, ambos con los brazos cruzados a la altura de su pecho. –andando Kaoru-chan, es momento de mostrar las grandiosas habilidades de los miembros del equipo siete y demostrarles a todos que no nos dejamos dominar por nuestros miedos. –dijo nuevamente con heroísmo.
-¡Claro Naru-chan! –contesta Kaoru emocionada mirando al rubio tal cual le hubieran lavado el cerebro.
-¡Andando! –grita con un puño en alto dando media vuelta. – ¡kya..!—grita como niña al quedar cara a cara con un feo zombie y por instinto lo golpeo con su puño. – ¡jojojo..! para que aprendas que con Uzumaki Naruto nadie se mete. –dijo riendo como loco y con los brazos en la cadera estilo jarra mirando al zombie tirado en el piso y Kaoru le aplaudía emocionada.
-¡Se levanta! –grita la pelinegra saltando encima de la cabeza del zombie, y saltando una y otra vez encima de esta enterrándole la cabeza al pobre zombie en el pavimento mientras que el rubio miraba con varias gotas de sudor en la nuca. –eso es por asustarnos. –dice dejando de saltar y chocando sus manos entre sí, sacudiéndolas.
Con el equipo uno, todos estaban peleando, tratando de buscar alguna forma para acabar con todos esos zombis, que por más que se les atacara o cortaran seguían peleando.
Karin había reaccionado y solo se dedicaba a correr de un lado a otro gritando y llorando mientras algunos zombis la seguían y sus compañeros sólo la ignoraban poniéndole más atención a sus batallas, aunque Suigetsu y Ayame se la curaron al principio, pero después de un rato se les hizo aburrido ver la misma escena, así que mejor decidieron divertirse según ellos jugando con sus nuevos amigos los zombis.
En eso se ve a Suigetsu cortarle un brazo con su espada a uno de los zombis con los que peleaba y el zombi como si nada se agacha, toma su brazo y se lo pega. Ayame que estaba a su lado miro todo junto con el peli-blanco, ambos habían dejado de pelear.
-¡Eso es sencillamente genial! –gritan emocionados y con estrellitas en los ojos. –¡quiero hacer los mismo!—grita cada uno mirándose de forma cómplice.
Ayame toma el brazo izquierdo de Suigetsu dispuesta a arrancárselo y Suigetsu toma el de la peli-plata dispuesto a hacer lo mismo. Ante tal idiotez incluso los zombi contra los que peleaban los miraban con extrañeza.
-A la de tres Aya-mana. –dice con diversión Suigetsu y Ayame asintió con emoción.
-Uno, dos… -el conteo de ambos fue interrumpido por una zape en la cabeza a cada uno por parte de Sakura.
-¿Por qué nos pegas Sakura? –dice adolorido Suigetsu sobándose el enorme chichón que la chica le saco.
-Si frente de coco, es de mala educación interrumpir cuando uno se le quiere arrancar el brazo a su compadre. –se queja Ayame con fastidio sobándose también el enorme chichón y Sakura los miraba molesta con un tic nervioso en la ceja.
-La verdad no me molestaría que entre ustedes se maten para probar si reviven como esos zombis. –dijo ya notando que estaba fuera de sus casillas y sin mirar atrás golpeo con su puño al par de zombis que se acercaban cautelosos para atacarla. – pero verlos haciendo esas pendejadas, me hacen desear ser mejor yo las que les arranque cada una de sus extremidades de forma lenta y dolorosa… ¿quieren que les ayude? –pregunta amenazante con un aura asesina rodeándola.
-No gracias. –dice Suigetsu temeroso y pasando saliva con dificultad.
-Siempre arruinas la diversión. –dice con molestia Ayame mandándole rayitos con la mirada a Sakura y esta con gusto se los respondía. –siempre, siempre te crees mejor que todos y te la vives amenazando a quienes te dan la contra o hacen algo que no te gusta maldita frentona ególatra. –dijo tronándose los dedos mirándola retadora y Sakura no se quedaba atrás.,
-¿Are? ¿Cómo llegaron las cosas así? –Suigetsu sintiendo lo tenso del ambiente y el enorme aura asesina que desprendían esas dos comenzó a sentirse incomodo. –lo malo es que yo estoy en medio. –dijo con pesar. –aunque pensándolo mejor esto es bueno. —dijo pensativo sobándose la barbilla. – parece que estas dos van a pelear y no hay nada más excitante en la vida que ver a dos hermosas mujeres peleando como fieras. –dijo deforma pervertida para después gruñir como si fuera un tigre, mirando emocionado a esas dos.
-Y tú comportándote como retrasada mental, sacas a todo el mundo de sus casillas, además que te crees mejor que todo el mundo cuando no eres más que una ratera traidora que solo busca su propio beneficio. –contesta Sakura fulminándola con la mirada.
-Ssss… eso dolió Aya-mana. –dice Suigetsu mirando de reojo a la peli-plata y agitando su mano.
-Créeme frente de coco, estoy orgullosa de eso. –dijo burlona. –en cambio yo estoy segura que tú no estás orgullosa de ser una amargada que en el pasado puso su venganza antes que sus amigos, aldea y el amor de su vida. –dijo venenosa fulminándola con la mirada.
-¡Auch! Aya-mana dio en el punto. –comenta divertido el peliblanco ahora mirando a Sakura de reojo.
-Lo sé, ambas somos escorias. –dice cortante Sakura mientras desenfunda su espada y Suigetsu se emociona al ver que la pelea va a empezar.
-Pero ese no es el punto aquí. –dice Ayame desenfundando su espada, levantándola, poniéndola frente a su rostro.
-El punto es demostrar que yo soy más poderosa que tu y humillarte nuevamente. –dice Sakura pasando su mano por el filo de la espada haciéndola brillar en chakra color verde.
-(¿desde… desde cuándo puede hacer eso? O.O) –Suigetsu miraba impresionado como la espada de Sakura ahora brillaba más con su chakra.
-Puede que en este momento tengas un poco de ventaja sobre mí pero pronto las cosas cambiaran. –dice pasando su lengua por lo largo de la espada y el acero se coloreo de rojo, como si lo estuvieran fundiendo.
-(¿Qué demonios pasa?) –Suigetsu miraba a la espada de Sakura brillando con chakra verde para después mirar la espada de Ayame que el filo era rojo, mas no parecía tener chakra como la de Sakura,
-La que mate más gana este reto. –dice ambas de forma retadora y a la vez voltean.
Sakura enterró su espada a cinco zombis que estaban atrás de ella y estos al instante explotaron en miles de partes gracias al potente chakra que uso, mientras que Ayame con un ágil movimiento paso su espada por la cintura hacia los cinco zombis atrás de ella y los cuerpos de estos al tener solo un poco de contacto con la espada su cuerpo se envolvió completamente por un potente fuego que no se disolvió hasta que solo quedaron cenizas de ellos.
Ambas sin mirar atrás corrieron hacia los demás zombis para atacarlos de la misma forma dejando a un peliblanco, que sacado de onda se rascaba la nuca viendo impresionado las cenizas y pedazos que quedaron de los zombis que estaba ahí.
-Ósea ¿Cómo?
-Sabía que pronto empezaría la competencia de haber quien mata más zombis. –Suigetsu volteo viendo a Sasuke atrás de el cruzado de brazos, mirando con tranquilidad a su novia matar a zombis a diestra y siniestra.
-Ya se habían tardado, ya me había aburrido de pelear con esas cosas que se regeneran. –kakashi estaba sentado en la rama del árbol que estaba atrás de Sasuke y estaba leyendo tranquilamente su libro.
-Esperen, ¿me están tratando de decir que les dejaran todo el trabajo a ellas? –pregunta con extrañeza.
-La experiencia nos ha enseñado a no meternos en sus competencias. –dijo con tranquilidad Sasuke.
-Además… ¿para que cansarse cuando tienes a dos hermosas chicas que fácilmente pueden acabar con ellos? – dijo con sabiduría Kakashi levantando la vista de su libro para mirarlo.
-¿Saben una cosa? –pregunta Suigetsu mirándolos con seriedad. –sus argumentos me convencieron. –dijo sonriendo de oreja a oreja colocándose alado de Sasuke mirando con diversión a ambas chicas pelear. –te apuesto el desayuno de la semana a que Aya-mana gana. –dice mirando de reojo al pelinegro.
-Va. –dice Sasuke sonriendo de forma torcida mirando al peliblanco de reojo. –si Sakura mata más me pagarás ese desayuno. –dice con arrogancia y Suigetsu sonríe divertido mostrando sus puntiagudos dientes.
-Yo apuesto el desayuno de un mes a favor de la que gane. –dice despreocupado Kakashi y los dos chicos lo miran incrédulos, con una gota de sudor resbalando por su nuca.
-Su apuesta no la aceptamos. –dice ambos.
-Que malos perdedores son. –dijo tranquilo poniéndole mas atención a su libro.
Era una tranquila noche en la hermosa aldea Konoha. Se veía demasiado tranquila al ser ya media madrugada. No había ningún ruido más que algún búho que andaba por ahí y de alguno que otro gato que maullaba en el tejado de alguna casa.
-¡como que mando a Sakura, Kaoru y mi otouto con esa loca! –se escucha un grito masculino desde el despacho de la hokage.
-¡A mí no me gritas maldito mocoso! –ahora se oyó el grito furioso de una mujer para después oírse algo estamparse contra un muro.
Nos enfocamos adentro del despacho de la quinta y vemos a Tsunade sentada en su silla mirando furiosa al ANBU que tenía frente a ella, al cual por cierto tenía el escritorio clavado en la cabeza. Alado de la rubia estaba Shizune mirando con compasión al pobre ANBU que seguro tenía un fuerte dolor de cabeza.
Unos minutos después se ve el escritorio pegado nuevamente con cinta, a la Hokage sentada tras de este, alado Shizune que suspiraba resignada y frente a la quinta estaba el mismo ANBU sobándose el enorme chichón en su cabeza.
-Lo siento Tsunade-sama, perdí la compostura al recibir esa noticia de golpe. –dice despreocupado el joven ANBU sin dejar de sobarse su enorme chichón.
-Solo estamos Shizune y yo, así que quítate la máscara. –ordena la quinta con fastidio y el ANBU asintió quitándose la máscara revelando el apuesto rostro de Uchiha Itachi.
-Igual sigo pensando que fue un riesgo mandar a Sasuke, Naruto, Sakura y Kaoru a esa misión estando esa loca con ellos. –dice con seriedad el pelinegro y Tsunade asintió de forma pensativa. –si en verdad ella esta aliada con Madara, esta sería la oportunidad perfecta para ella llamarlo. Sabe que Madara no desaprovechará la oportunidad para tener al último biju, sin contar que desea más que nadie en el mundo matar a Sakura, quedarse con los ojos míos y de mi hermano y matar a Kaoru por lo que hizo su padre. –Tsunade asintió.
-En todo tienes razón Uchiha, pero esa misión era urgente y Ayame es una ninja que les puede ser de mucha ayuda al igual que los demás. De igual forma Kakashi están con ellos y le dije a él al igual que a Sakura que se mantengan alertas con Ayame y que la mantengan vigilada. –dijo con seriedad. –tú estabas de misión y sabia que llegarías hasta el anochecer, así que no podía esperarte para que los acompañaras. –Itachi asintió con entendimiento.
-Entiendo eso. –dijo con tranquilidad. –Hokage-sama pido permiso para formar un equipo para seguir a los demás en esa misión. –dijo con firmeza. –no está de más estar preparados ante cualquier cosa. Además como pretexto podría mandarle un mensaje a Kakashi-senpai diciéndole que él nos llamo como apoyo.
-Me quitaste las palabras de la boca. –dijo con orgullo la quinta sonriendo de forma torcida e Itachi sonrío levemente. –conociéndote tienes en mente a las personas que llevaras. –Itachi asintió.
-Llevaré a Hyuga Neji. La loca esa es débil ante los encantos del Hyuga y él es la mejor carnada para tenerla calmada por si nos piensa traicionar. –dice con burla y la rubia sonrío divertida al igual que Shizune. –por otro lado pienso que las habilidades de Abamure Shino y Ama Tenten serán de gran ayuda.
-Perfecto. –dijo con seriedad. –búscalos y explícales la misión. A ellos sólo diles que van como refuerzos para los dos equipos que están en esta misión.
-¡Si Hokage-sama! –dijo con firmeza para después hacer una leve inclinación de cabeza. –con permiso. –dijo dando media vuelta para salir de la oficina.
-Con Itachi y Kakashi estando en esa misión ya se siente más segura ¿verdad Tsunade-sama? –pregunta la pelinegra cuando el Uchiha salió del despacho y Tsunade sonrío levemente mientras asentía.
Con el equipo Yamato se ve a este junto con los demás en medio del campo de batalla, a su alrededor están los zombis desmembrados o atravesado con alguna arma. Todos suspiraban con alivio al fin haber terminado con cada uno de esos raros seres, eran tantos que pensaron que jamás terminarían.
-¡Jojojo…! –Naruto reía como loco mientras tenía las manos en su cadera. – ¡eso para que aprendan a no meterse con Uzumaki Naruto! ¡dattebayo!
-¡Se lo merecen por meterse con el futuro sexto Hokage y su mejor amiga! ¡Wuajajaja! –Kaoru hacia la misma pose que Naruto y reía como loca al igual que él.
-¡Ese es el poder de la juventud! –grito enérgico Lee.
-Y éste se les une también. –dijo con fastidio Kiba mirando a ese trío como si fueran unos retrasados.
-No canten victoria tan fácilmente. –dice con seriedad Yamato apuntando hacia adelante haciendo que el trío de tarados, digo de ninjas junto con Kiba voltearan viendo como delante de ellos todos los cuerpos de los zombis como si fuesen imanes empezaban a juntarse enfrente de ellos.
Los cinco ensancharon los ojos al ver que los cuerpos se juntaban formando uno enorme. Cuando estuvo completamente formado se dejo ver un monstruo de cinco metros con aspecto horroroso y aliento putrefacto.
Naruto, Kaoru y Lee se abrazaron mirando temerosos al enorme monstruo, estaban pálidos y del miedo no podían ni hablar. Akamaru ladraba hacia el monstruo y Kiba seguía impresionado viendo lo que se formo frente a ellos mientras que Yamato hacia rápidamente unos sellos con la mano y un muro de madera salió de abajo del monstruo partiéndolo a la mitad.
-¡El capitán Yamato es genial! –gritan Lee, Kaoru y Naruto emocionado y dejándose de abrazar, pero se vuelven a abrazar temerosos y temblando como gelatina al ver que como si nada las dos partes del monstruo se volvían a unir.
El monstruo gruño haciendo que con su aliento los pelos de los cinco se ondearan hacia atrás al igual que sus ropas. Cuando dejo de rugir dejo ver que a los cinco junto con Akamaru les lleno de una especie de cosa viscosa de color verde.
Naruto, Kaoru y Lee estaban más blancos que una hoja, fue todo lo que su miedo resistió y se desmayaron con el alma saliéndoles de la boca. Kiba miraba su cuerpo asqueado al igual que Akamaru y Yamato se quitaba la cosa viscosa de la cara.
-¡Cuidado! –grita Yamato cargando rápidamente a Naruto, Kiba hizo lo mismo con Kaoru y Akamaru tomo a Lee en su hocico y así los tres saltaron esquivando el manotazo que el monstruo dio, lo que provocó un leve temblor y el piso que golpeó se quebrara.
Karin se había desmayado hace un rato, pero ahorita comenzaba a despertarse. Se sentó mirando desubicada hacia todos lados. De pronto recordó todo y sus ojos demostraron temor. Rápidamente se puso de pie buscando a Sakurita con la mirada, era lo único que le preocupaba, que su amada siguiera con vida y esperaba que los demás hayan muerto.
Sintió que algo le tomaba el pie por lo que bajo la mirada viendo el brazo de un zombie sostenerle el tobillo.
-¡Kya…! –grita y comienza a darle de pisotones a la mano mientras gritaba como loca.
La pelirroja deja de pisar la mano y sale corriendo de ahí, mirando hacia atrás viendo como la mano la seguía provocando que gritara mas como desquiciada.
Kakashi, Sasuke y Suigetsu miraban entretenidos como Sakura y Ayame terminaban con los zombis sin algún problema. En eso oye el grito chillón de una femenina haciéndolos que volteen viendo a Karin correr hacia ellos con una mano siguiéndola. A los tres les resbala una gota de sudor en la nuca.
Karin al ver a los tres varones acelera el paso y se le echa encima a Suigetsu abrazándolo como si fuera un gato temeroso. Sasuke con fastidio hace un Katon calcinando la mano que seguía a la pelirroja.
-Zanahoria sé que soy hermoso, pero no me gustan las remolachas. –dice con burla Suigetsu. –pobre de ti, estas destinada a ser rechazada. –Karin molesta se suelta rápidamente del peli-blanco.
-Ya quisieras que me gustaras tiburón. –dice con arrogancia mirándolo con desprecio. –yo solo tengo ojos para mi Sakurita. –dice melosa y los ojos en forma de corazón. Sasuke rodó los ojos.
-Si, si, lo que digas. –dice Suigetsu mirándola como retrasada mental, e incluso se le notaba compasión en su mirada y la pelirroja lo fulminó con la mirada.
-¿Dónde está mi Sakurita? –pregunta preocupada y cambiando de tema, según ella a uno más importante.
-Ahí. –contesta tranquilo Kakashi apuntando hacia donde peleaban el par de mujeres.
-¡Sakurita es tan genial! –grita emocionada mirando toda orgasmiada a Sakura que peleaba con gran agilidad.
-Maldita machorra. –gruñe Sasuke mirándola de reojo con molestia haciendo que Suigetsu sonría de forma socarrona.
-Oh, ya los vencieron a todos. –dice tranquilo Kakashi viendo como Sakura le daba el golpe final al último zombi y Karin asintió emocionada mirando a Sakura como si fuese la heroína de alguna historia.
-¡Wuajajajaja…! ¡Te gane frente de coco! –grita Ayame mientras según ella pone una pose cool.
-Ya quisieras tarada. Yo mate más zombis. –dice con arrogancia Sakura mientras que mira con superioridad.
-Esto se pone más emocionante. –dice Suigetsu con emoción y Sasuke suelta un largo suspiro.
-¡Kakashi! –gritan ambas dejándose de fulminar con la mirada y este solo levanta su mano en son de saludo. – ¡¿Quién mato mas zombis? –Kakashi se soba la barbilla en una pose pensativa mientras los demás lo miran atentos.
-No sé. –dice despreocupado después de tenerlos en suspenso por cinco minutos y todos caen estilo anime.
-¿Qué es eso? –pregunta asustada Karin mientras se pone de pie y todos miran hacia donde la pelirroja apunta, viendo como las cenizas de los zombis que el par de chicas destruyeron se empiezan a juntar en un solo lugar y se forma un liquido viscoso y gelatinoso de color negro.
El líquido empieza a tomar forma ante la vista de todos formándose un monstruo de unos siete metros, de un aspecto horroroso y espeluznante mientras que de cada extremidad le resbalaba el mismo líquido viscoso.
-¡Esto es más genial que los zombies! –grita emocionada Ayame saltando estando a unos centímetros del monstruo y Suigetsu unos metros atrás de ella lo miraba con estrellitas en los ojos.
Sakura alado de Ayame la mira como la retrasada que es. Sasuke miraba al monstruo que se formo con impresión y Kakashi con seriedad mientras que Karin se había vuelto a desmayar.
-Enserio ¿para qué trajimos esta cosa? –dice Suigetsu apuntando a la desmayada Karin. –hasta ahorita no ha hecho nada más que desmayarse y peor aún no sabe apreciar las cosas monas. –dice despreocupado y agitando sus hombros, pero nadie le contesto, seguían mirando al enorme monstruo, así que al verse ignorado el peliblanco se volvió a encoger de hombros y siguió mirando al monstruo como si fuera el amor de su vida.
-¿Qué eres? ¿Cómo te llamas? ¿quisieras ser mi mascota? –gritaba emocionada Ayame mirando al monstruo mientras saltaba.
El enorme monstruo rugió dándoles de lleno a Sakura y Ayame haciendo que tanto sus ropas, pelo y piel ante la presión del rugido se ondeara fuertemente hacia atrás y no solo eso las manchaba de esa cosa viscosa de color negro.
Kakashi agradeció estar alejado de ellos al igual que Sasuke, aunque el último también se lamentaba por no haber aventado a Karin hacia haya para que saliera toda manchada. Y Suigetsu se lamentaba por no haber estado junto a esas dos.
Cuando el monstruo dejo de gruñir Sakura se limpio la cara haciendo una mueca de asco al percibir el horroroso olor que desprendía de lo que la mancho.
-Esto huele a drenaje. –dice Ayame tranquila limpiándose la cara con la mano. –es lo más genial que me ha pasado en mis diecisiete años de vida. –dijo con un aura brillante rodeándola. – ¡mánchame otra vez! –grita suplicante y Sakura la mira de reojo de forma incrédula.
Pero Sakura dejo de mirar a Ayame para saltar rápidamente hacia atrás cuando el monstruo dio un manotazo hacia ellas. La peli-rosa cayo de pie alado de los varones y le resbalo una gota de sudor al ver que Ayame no esquivaba el ataque y la manota le daba de lleno mandándola unos metros lejos haciéndola estrellarse con quien sabe cuántos muros.
-Eso fue extremista. –dice impresionado Suigetsu mirando con ojos muy abiertos por donde fue lanzada Ayame. – ¡pero fue genial!—grita emocionado y a los demás les resbala una gota de sudor en la nuca.
-(tal para cual) –piensan Sasuke y Sakura soltando un largo suspiro.
-En fin, lamento que Ayame muriera, más aun si no logre llevármela a la cama. –dice con falso pesar Kakashi y limpiándose unas imaginarias lagrimas de su ojos provocando que otra gota de sudor resbalara en la nuca de Sasuke y Sakura.
-Ahí vienes esa cosa. –dice Sasuke poniéndose en guardia y haciendo que los demás dejen sus payasadas.
Sakura desenfundo su espada y corrió hacia el monstruo junto con Sasuke que la imito y ambos de forma coordinada partieron en varias partes el monstruo para después caer de pie frente a los pedazos de la rara vestía.
-Ya lo mataron y yo que lo quería como mascota. –dice deprimido Suigetsu poniéndose en cuclillas y haciendo círculos en el suelo.
-Esto no me está gustando nada. –dice Kakashi con seriedad viendo como las partes del monstruo se vuelven a unir formándolo de nuevo y sin ningún rasguño.
-¡Revivió! –grita emocionado Suigetsu y saltando como loco.
Sasuke y Sakura fruncieron el entrecejo y se pusieron a pelear con el monstruo, pero cada que le cortaban alguna parte esta se volvía a unir sin problemas.
Kakashi tenía el entrecejo fruncido mientras que Suigetsu también queriéndose divertir corrió con su enorme espada en manos y se puso a ayudar a Sasuke y Sakura.
Kakashi cerró sus ojos dando a entender que trataba de relajarse, de pronto los abrió mostrando más seriedad en su mirada. Hizo unos sellos a una velocidad impresionante y apoyo su mano en el suelo formando un sello en color negro en este, al instante una pequeña nube de humo apareció enfrente de él y cuando se disperso dejo ver a Pakkun.
-¿Qué se te ofrece Kakashi? –pregunta el perro mirando con seriedad al peli-plata.
-Yamato junto Naruto, Hinata, Kiba, Lee y Kaoru están en este mismo país justo al sur. Búscalos y diles que nos reuniremos en la parte noroeste que está en el bosque fuera de esta aldea. Diles que para destruir esa cosa. –dijo apuntando el monstruo contra el que peleaban Sasuke, Sakura y Suigetsu, que al verlo Pakkun ensancho levemente los ojos impresionado. –se tiene que encontrar a quien la controla y probablemente si la encontramos también daremos con el paradero de las sacerdotisas. –Pakkun asintió y salto hacia un árbol para seguir su camino de árbol en árbol, por otro lado Kakashi se enderezo e hizo unos sellos y al instante alado de él aparecieron dos clones, los cuales corrieron hacia donde estaban esos tres peleando mientras el verdadero Kakashi cargaba a Karin en sus hombros como si fuera costal de papas.
Sakura miro de reojo hacia atrás viendo como Kakashi formaba los clones que ahora corrían hacia ellos para atacar al monstruo.
-¡Retirada chicos! –grita el verdadero Kakashi saltando hacia una de las ramas del árbol atrás de él.
Sakura y Sasuke al ver a Kakashi supieron que descubrió algo, así que lo obedecieron saltando a la misma rama que él, dejando al par de clones encargarse del monstruo. Suigetsu solo bufo y colocando su espada en su espalda salto a la misma rama que ellos.
-¿Qué pasa? –pregunta con seriedad Sakura.
-En el camino les digo, es mejor irnos antes de que el monstruo termine con los clones y nos siga. –dijo con seriedad saltando a otra rama e irse de rama en rama y los otros tres lo siguieron.
-¡Eh! ¿y Aya-chan? –dice Suigetsu.
-Ella no muere con eso y es seguro que nos seguirá cuando deje de estar jugando. –dice con tranquilidad Kakashi. –es muy lista y seguro tiene algo en mente o sabe algo, con ella no se sabe. –dice despreocupado.
-O también puede que no le dieron ganas de pelear y se hizo la tarada como siempre para escapar. –dijo indiferente Sasuke.
-Creo que lo que dice Sasuke es lo más probable. –dice con fastidio Sakura y Suigetsu sonríe divertido cayéndole mejor la peli-plata. –como sea, dinos lo que descubriste. –dice Sakura mirando de reojo a Kakashi.
-Imagino que ustedes notaron que hay algo que le está mandando chakra al monstruo para reconstruirse. –pregunta mirando a los tres de reojo y estos asintieron. –pues trate de concentrarme y pudo percibir un leve sonido, era demasiado leve que muy apenas y se percibe, pero pude distinguir que a través del sonido las sondas de chakra le llegan al monstruo. Pienso que el que controla a esos zombis debe de estar en un lugar donde el sonido que provoca y las ondas de chakra lleguen hacia los zombis de esta aldea y la del sur, es por eso que en una noche dos aldeas son atacadas. –Suigetsu silbo impresionado.
-Veo que no exageraban cuando decían que el ninja copy es muy inteligente. –dice admirado y Kakashi solo sonrío con arrogancia bajo su máscara mientras Sasuke y Sakura rodaban los ojos.
-De igual forma no me gusta dejar sola a Ayame. –dice con preocupación Sakura haciendo que Sasuke y Suigetsu la miren impresionados. –si vigilándola nos mete en problemas ahora no vigilándola nos mete en mas. –dijo con fastidio y tanto Sasuke como Kakashi asintieron dándole la razón.
-Igual no siento ningún chakra más el de ella y el del monstruo y están algo alejados, así que no creo que se alié con alguien para jugarnos alguna clase de traición. –dice pensativo Sasuke.
-Eso espero. –dice con fastidio Kakashi mandándole una mirada cómplice a Sakura y esta entendió el mensaje de mantenerse alerta al chakra de Ayame mientras que Suigetsu solo los ignoraba.
Habían dejado a Naruto, Kaoru y Lee en una zona segura mientras que Yamato junto con Kiba y Akamaru peleaban contra el monstruo, pero ningún ataque lo destruía.
-Kiba despierta a Naruto, Kaoru y Lee. Diles que vallan por la sacerdotisa y los niños, que los alejen de aquí. –ordena con seriedad Yamato mientras esquiva algunos ataques. –el monstruo no es fuerte, podré entretenerlo.
-¡Hai!… ¡Vamos Akamaru! –dice mientras corre hacia donde están sus compañeros y el perro de un ladrido lo siguió.
Kiba llegó hacia donde estaban sus compañeros y se hincó alado de Kaoru.
-Despierta a los demás. –ordeno mirando al perro y este sólo ladró en son de obediencia. – ¡ei! ¡Kaoru! –la llamaba mientras le daba unas leves palmaditas en las mejillas.
Se oyó un grito masculino cuando Akamaru mordió en un pie a Naruto para despertarlo y el rubio del susto saltó. El perro rápidamente mordió en una pierna a Lee y éste tuvo la misma reacción que el rubio mientras que Kaoru ante el ruido se levantó de golpe dándole un cabezazo a Kiba.
-¡Mi patita! –lloriqueaban Lee y Naruto mientras saltaban en un pie sobándose el otro que estaba flexionado.
-Mi cabeza. –exclaman adoloridos Kaoru y Kiba sobándose el área afectada.
-¡Kiba controla a tu perro! –grita furioso Naruto fulminando con la mirada al castaño.
-No lo culpes, el sólo los despertaba a su manera. –dice con indiferencia aún sobándose la frente mientras hace una mueca de dolor. –es culpa de ustedes por desmayarse en medio de una misión. –los mencionados bajan la cabeza apenados sabiendo que tiene razón.
-Por cierto ¿Dónde está el monstruo? –pregunta Lee mirando a sus costados en busca del susodicho.
-El capitán Yamato esta entreteniéndolo. –dijo apuntando hacia la dirección donde se encontraba y los demás voltearon pasando saliva con dificultad al ver al horroroso monstruo dar manotazos que con facilidad Yamato esquivaba. –el capitán dijo que ustedes vallan a donde esta Hinata para que lleven a la sacerdotisa y a los niños a una zona más segura.
-¡Yosh! –dijo con firmeza Lee. –Naruto-kun y Kaoru-san pueden ir con Hinata-san y yo ayudare al capitán Yamato a pelear. –dice de forma heroica.
-Oye cejotas no tomes decisiones por ti. –protesta molesto Naruto.
-¿Qué? ¿acaso deseas pelear contra el monstruo? –pregunta burlón Kiba.
-¡Bien chicos! ¡Esfuércense! –dicen Kaoru y Naruto a la vez mientras se pasan un brazo pos los hombros de otro. – ¡nos vemos! –ambos dan media vuelta y salen corriendo de ahí dejando sólo una nube de polvo.
-Cobardes. –murmura Kiba mirándolos alejarse con ojos entrecerrados.
-Bien Kiba-kun, nosotros derrotemos a ese monstruo demostrando todo el poder de nuestra juventud. –dice de forma heroica levantando un puño.
-El decir eso con las piernas temblando como gelatina te hace ver ridículo. –dice Kiba mirándole las piernas que efectivamente temblaban peor que una gelatina y Lee sonrío de forma forzada.
-Tiemblan de emoción ante la batalla. –dice nervioso rascándose la nuca.
-Sí, claro. –dice irónico aún mirándolo con ojos entrecerrados.
Ayame estaba acostada boca arriba debajo de algunos escombros. Mantenía su mirada tranquila hacia arriba mientras apoyaba su brazo derecho en su frente. Una pequeña araña de unos diez centímetros comenzó a caminar acercándose al brazo que tenia extendido en el suelo y se subió a el haciéndole cosquilla. Ayame miro de reojo la araña y puso su mano frente a su rostro dejando los ojos de la araña frente a los suyos.
-¿encontraste al que lo controla? –pregunta con indiferencia. – ¿para qué pregunto si ni hablas? –suspira con pesadez. –pero si regresaste es porque encontraste algo, así que llévame. –de un salto se pone de pie quitándose de encima los escombros, se inclina dejando en el piso la araña y con tranquilidad y sin perderla de vista la sigue.
La araña la siguió guiando hasta la parte trasera del templo cuando el monstruo estaba en la delantera aun peleando contra los clones de Kakashi. Ayame se detuvo y alzo ambas cejas al ver a la araña meterse en una pequeña abertura que había en el piso. Se puso en cuclillas y comenzó a quitar con sus manos la tierra permitiéndole ver una puerta de madera. La peli-plata la abrió y de un salto se adentro, al ver todo oscuro extendió su mano y creó una llama como si de una antorcha fuera, noto que solo había un camino en forme de túnel y siguió caminando.
Naruto y Kaoru llegaron a donde estaban resguardadas las dos mujeres y los dos pequeños. Hinata al verlos corrió hacia ellos mirándolos con preocupación y el byakugan estaba activado.
-Pude ver en lo que se convirtieron los zombis. –dijo con seriedad. –también pude ver que sondas de chakra se le están mandando de alguna dirección mas no logro ver de dónde provienen... –Naruto y Kaoru se miraron de reojo con preocupación.
-Tenemos que avisarle al capitán Yamato. –dice con seriedad Kaoru y Naruto asintió.
-Primero llevémoslos a una zona más segura y después yo iré a avisarle. –dice con seriedad el rubio pero a Hinata y la sacerdotisa les resbaló una gota de sudor en la nuca al ver que ambos ninjas por muy muecas serias que trajeran sus piernas temblaban como gelatinas.
Naruto suspiro con pesadez y se puso en cuclillas frente a la sacerdotisa dándole la espalda.
-Debemos movernos, este templo no aguantará mucho. –dice aparentando tranquilidad y la sacerdotisa asintió mientras que Hinata y Kaoru hacían lo mismo con los otros dos niños para llevarlos en su espalda.
Yamato junto con Akamaru, Kiba y Lee peleaban contra el monstruo, Kiba al igual que Akamaru mueven su nariz levemente y voltean hacia Yamato.
-Capitán, Pakkun se acerca. –dijo Kiba mirando a Yamato, en eso Pakkun saltó en el hombro de Yamato y este rápidamente saltó poniéndose en una zona segura dejando a los otros dos ninja que entretengan al monstruo.
-¿Qué pasa Pakkun? –pregunta con seriedad.
-Kakashi me mandó para avisarte que esa cosa esta siendo controlada. –Yamato ensanchó los ojos levemente mostrando impresión. –que para destruirla debemos encontrar a quien lo controla. Que se reúnan con el equipo de Kakashi en el bosque que está afuera de la aldea del norte, exactamente al noroeste. Yo los guiaré. –informa con seriedad.
-Necesitamos distraer al monstruo con algo para que no nos siga. –dice con seriedad y Pakku asintió.
Yamato hizo algunos sellos con su mano y al instante un clon apareció alado de él.
-¡Chicos retirada! –grita Yamato mientras su clon corre hacia el monstruo haciendo que Kiba y Lee lo miren de reojo extrañados.
-¡Vamos Akamaru! –llama Kiba saltando hacia donde están Yamato y Pakku al igual que Lee dejando al clon en su lugar.
-Pakkun... Naruto Hinata y Kaoru deben de estar llevando a la sacerdotisa junto con dos niños a una zona segura, llévanos a ellos y de ahí nos vamos al punto de reunión. –pide amablemente Yamato y Pakkun asintió saltando de su hombro y siguiendo el olor del rubio mientras que Lee lo sigue.
-Nosotros también podemos hacer eso. –dice ofendido Kiba mientras corre siguiéndolos con Akamaru a su lado. – ¿verdad Akamaru? –el mencionado ladra dándole la razón.
En una pequeña bodega en donde había varios trozos de carne seca colgada se logra ver a un hombre de tamaño bajo, complexión robusta y calva. Por sus ropas demostraba ser monje. De su cuello colgaba un largo rosario color morado. Tenía ojos pequeños de color negro y sus facciones se veían maduras.
El hombre estaba partiendo algunos trozos de la carne y camino hacia donde estaba una hermosa mujer de cabellera roja, facciones delicadas, angelicales y hermosas. Tenía unos enormes y hermosos ojos de color azul, pero en esos momentos mostraban absoluta tristeza. Su piel era clara, pero manchas de tierra adornaban su hermoso rostro, al igual que la larga túnica que cubría su cuerpo. La túnica se veía costosa y elegante, era de color roja con algunos bordados en dorado.
La mujer estaba hincada y tenía la mirada perdida en algún punto de la habitación.
-Sawako-sama tenga, debe comer algo. –dice de forma respetuosa el hombre extendiéndole un trozo de carne. La mujer lo miro y tomo la comida que le ofrecían mas solo la miro.
-No merezco vivir. Las personas que debo proteger murieron. –dijo con tristeza y su mirada se volvió mas vacía.
-No diga eso. Usted no pudo hacer nada y como su deber era proteger a los aldeanos el mío es protegerla a usted y mantenerla con vida. –dijo con firmeza el sacerdote y la sacerdotisa bajo la mirada. –pronto nos quedaremos sin oxigeno. Si seguimos aquí pronto moriremos, pero si salimos esos zombis nos mataran. –dijo con preocupación en eso se oyeron unos pasos acercándose a la puerta haciendo que ambos la miren. –quédese atrás de mí, yo la protegeré. –dijo el monje con valentía colocándose delante de la sacerdotisa.
-Espera. –dice tomándolo de la manga derecha haciendo que voltee a verla. –la energía que siento de la persona que se acerca no se parece nada a la de esos zombis.
-Tal vez alguien vino a salvarnos. –dice esperanzado.
-O a matarnos. –dice con tranquilidad la sacerdotisa haciendo que la frente del hombre se coloree de azul.
La perilla de la puerta comenzó a ser forcejeada dando a entender que la querían abrir mas era inútil al estar cerrada por dentro.
-Lo siento Takeshi, mi energía se termino y no puedo seguir manteniendo el campo de fuerza para protegerte. –dijo con remordimiento.
-Mi deber es protegerla y eso haré. –el hombre que saco de entre sus ropas el cuchillo con el que estuvo cortando la carne y poniéndolo enfrente de él, miraba hacia la puerta tratando de ocultar el miedo que sentía.
Se oyó un fuerte golpe en la puerta y esta se cayó dejando ver a una hermosa peli-plata que tenía el pie levantado dando a entender que la había pateado para abrirla. Ayame bajo con tranquilidad el pie y se enderezo viendo que dentro de la habitación solo había una mujer y un hombre a su punto de vista normales.
-¡Oh! Siento interrumpir su encuentro romántico en la bodega de carne. –dijo despreocupada dando media vuelta sin ver como a la sacerdotisa y al monje les resbalaba una gota de sudor en la nuca. –no ayudaste mucho, desaparece. –dice y a Sawako y Takeshi les resbala otra gota de sudor en la nuca al no saber a quién le hablaba, pero oyeron que alado de ellos se oyó un "puff" y al voltear solo vieron una pequeña nube de humo.
-¡Espera! –grita el hombre haciendo que Ayame detenga su paso. –ella es la sacerdotisa Sawako y yo soy uno de sus monjes protectores, me llamo Take…
-No me importa. –dijo cortante manteniendo su mano en alto en son de despedida sin voltear a verlo.
-¿No visite a salvarnos? –pregunta Takeshi con extrañeza. –eres ninja, lo veo por tu ropa y banda, como tal debes ayudar a los que te necesitan.
Ayame detuvo su paso en el aire y vio con fastidio la banda que tenia amarrada en su brazo derecho.
-Ahora que recuerdo la misión era salvar a unas sacerdotisas súper poderosas. –dijo pensativa y el monje sonrío esperanzado mientras la sacerdotisa miraba la espalda de Ayame de una forma analítica. –si llevo a la persona que debemos salvar a la frentona, le demostrare que soy mejor que ella por haber logrado parte de la misión sola ¡Wuajajajaj…! –empezó a reír como loca poniendo las manos en la cadera en forma de jarra.
-(¿estaremos a salvo con esa ninja?) –el monje miraba cauteloso a Ayame que seguía riéndose y se estremeció cuando esta volteo dejando ver sus ojos de lunática.
-¡Soy Uesugi Ayame, ninja de Konoha! Vamos, los llevare a una zona segura. –dice sonriendo de oreja a oreja haciendo el símbolo de amor y paz con las manos provocando que a sus acompañantes les resbale una gota de sudor en la nuca.
-(bueno después de todo nos va a salvar, no se puede exigir que este algo cuerda)—un largo suspiro salió de los labios del monje que volteo hacia donde estaba la sacerdotisa. –Vamos Sawako-sama. –dice el monje de forma cálida extendiéndole la mano a la pelirroja para ayudarla a levantarse, esta la toma.
Ayame caminando al frente llegaron hacia donde estaba la abertura para salir. La peli-plata miro hacia arriba notando que el cielo comenzaba a aclararse. De un salto salió, pero rápidamente volteo al sentir una presencia atrás de ella viendo a un hombre de complexión delgada y tamaño pequeño, su cuerpo era cubierto por una capa negra con nubes rojas y usaba una máscara naranja en forma de espiral.
-¡Oye! ¡ayúdanos a salir! –grita Takeshi desde adentro mirando hacia arriba.
-¡Estoy algo entretenida!—grita juguetona sin apartar su mirada burlona del hombre frente a ella. –Aun no es halloween, deberías quitarte la máscara.
-A Tobi le gusta usar mascara. –dice de forma juguetona, aniñada y confianzuda.
-Bueno, cada quien con sus fetiches. A mí me gusta acosar a Neji. –dice despreocupada y encogiéndose de hombros con indiferencia.
-Tus "amigos" –dice con burla. – ya descubrieron que los zombis están siendo controlados y me siento generoso, así que te diré donde esta quienes los controlan y donde están las otras dos sacerdotisas para que les digas. –dice juguetón.
-Buen premio para Konoha, pero no soy recadera. –dice con burla mirando de reojo hacia atrás viendo que aun no logran salir la sacerdotisa y el monje.
-Créeme te divertirás al ir con ellos y sé que donde hay diversión tu vas. –dice como niño chiquito y Ayame solo se mantiene seria sin borrar esa sonrisa socarrona. –ellos están en la aldea oeste, en el templo de la sacerdotisa. Los recibiremos con gusto. –dice con seriedad usando su voz ronca e intimidante para después desaparecer.
-A eso le llamo bipolaridad. –dice divertida volteando hacia atrás viendo como la sacerdotisa se agarraba de la orilla para poder salir, rodó los ojos con fastidio y se acerco a ayudarles.
-¿con quién hablabas? –pregunta la sacerdotisa ya afuera mirando como Ayame ahora ayuda a salir al monje.
-Con mi amigo imaginario. –responde divertida provocando que a sus acompañantes les resbale una gota de sudor en la nuca. – ¡vamos! –dice comenzando a caminar ya después de sacar al monje, ambos la siguen, pero se detienen al igual que ella al ver al enorme monstruo a unos metros frente a ellos. –ups, las copias de Kakashi fueron destruidas. –dice divertida poniéndose en posición de pelea mientras el monje se pone atrás de Ayame colocando a la sacerdotisa atrás de él y mira asustado al horroroso monstruo, de pronto el sol le dio de lleno y el monstruo comenzó a deshacerse convirtiéndose en las cenizas que fue antes de formarse.
Ayame alzo ambas cejas extrañada mirando el cielo, viéndolo completamente claro mientras que Sawako y Takeshi miraban a todos lados sin entender.
-(con que en el día no funciona la técnica que están usando) –una sonrisa torcida adorna el rostro de la chica. – (ya veo porque cuando llegamos no nos atacaron. Cuando la frente de coco escuche todo lo que he descubierto y vea que encontré solita la sacerdotisa se pondrá furiosa ¡jojojojo!) –Ayame hizo unos sellos a una velocidad impresionante y alado de ella apareció un clon. –vamos, súbanse, así llegaremos más rápido con mis demás compañeros. –dice poniéndose en cuclillas al igual que el clon.
El monje y la sacerdotisa se miran entre sí dudosos, pero deciden obedecerla subiéndose cada uno en la espalda de cada peli-plata.
En el lugar de encuentro estaba Kakashi sentado en una rama leyendo tranquilamente su libro. Sentado en el suelo limpiando su espada recargado en el mismo árbol esta Suigetsu de lo más tranquilo mientras tararea una canción. Alado de este está la aun desmayada Karin que roncaba como locomotora y Suigetsu se había cansado de reírse de ella por eso se había puesto a limpiar su amada espada. Por otro lado en el árbol de enfrente, parada, recargando su espalda en el tronco estaba Sakura, tenía sus ojos cerrados y sus brazos cruzados a la altura de su pecho en una expresión tranquila y Sasuke estaba sentado a su lado mirándola embobado.
Todos levantan la mirada al sentir el chakra de Ayame demasiado cerca viendo hacia esa dirección y ven a la peliplata junto con su clon saltar en medio de donde están ellos.
-¡Mira lo que encontré frente de coco! –dice de forma aniñada y presumida bajando de su espalda al monje y la sacerdotisa y a su vez el clon desaparecía en un "puff".
Suigetsu ensancho los ojos al igual que la sacerdotisa y el monje al ver como Sakura había aparecido a unos pocos centímetros frente a Ayame y la tomaba del cuello apretándolo mientras la miraba con el rin´negan en sus ojos.
-(no se pudo controlar) –Sasuke suspira con pesadez mientras Kakashi se golpea la frente con la palma de su mano.
-Te haré unas preguntitas tarada y quiero que me contestes por primera vez en tu vida con la verdad o te parto el cuello de forma lenta, oyendo con satisfacción tus huesitos tronar. –dice amenazante y Suigetsu paso de la impresión a la diversión ante el sadismo de su ex-jefa mientras que Kakashi y Sasuke suspiraban con pesadez y los otros dos se alejaban algo temerosos de ese par de chicas.
Sakura gruño molesta y apretó más el cuello de la peli-plata al verla sonreír con arrogancia.
-¿Qué hacías con Madara hace un rato? Y no trates de negarlo, no deje de rastrear tu chakra al igual que Kakashi y Sasuke y pudimos sentir perfectamente el chakra de Madara junto a ti por unos minutos. Tampoco salgas con que me confundí, que conozco ese chakra mas que nadie, por algo pase mucho tiempo con él. –dijo amenazante.
-Tal vez si aflojas un poco el agarre me llegue el aire al cerebro y logre recordarlo. –dijo con burla, aun así en su voz se notaba lo difícil que le era hablar por el agarre.
Sakura chasqueo la lengua y le aflojo un poco el agarre sabiendo que no podría hablar, mas no la soltó y con su mano libre saco su espada y puso el pico en el vientre de Ayame.
-Habla. –ordena y Ayame respira hondo tratando de agarrar el aire que la peli-rosa le había privado por unos segundos.
-Mande a una araña a buscar el que manipulaba al monstruo, pero ella me guió hacia ellos. –dijo apuntando al monje y sacerdotisa que miraban asustados a Sakura y es ahí cuando los demás los miraron apenados por el show sádico que se aventó Sakura, bueno Suigetsu no los vio, seguían entretenido viendo como Sakura amenaza a Ayame. –ella es una de las sacerdotisas que buscábamos, así que los ayude a salir, cuando salí Madara apareció atrás de mí y me dijo que los que controlan los zombis y tienen a las otras sacerdotisas están en la aldea del oeste exactamente en el templo, después se fue… Por cierto descubrí que esas cosas solo atacan de noche, porque cuando le dio el sol al lindo monstruo se volvió a ser cenizas. –explica con tranquilidad.
-¡Genial Aya-chan! Descubriste mucho. –dice con admiración Suigetsu y Ayame le guiña un ojo, pero frunce el entrecejo al sentir que Sakura apretaba mas su cuello.
-¿Cómo sabes quién es Madara? Según tú nunca lo has visto. –dice molesta apretándole cada vez más el cuello.
-No hay que ser genio para saberlo, logre ver su sharingan y cualquiera sabe que Madara es un Uchiha, además fue el único con el que me tope. –dice con dificultad a causa del agarre y Kakashi suspira con pesadez al ver que Sakura está buscando pretextos para matarla mientras que Suigetsu miraba mas emocionado.
-Sakura deja de asustar a las personas que dejas en mal nombre nuestra aldea. –dice Kakashi en forma de regaño aplaudiendo levemente.
Sakura suspira con pesadez mientras Ayame sonríe burlona sacándole la lengua a Sakura, la cual molesta desistió de soltarla y la apretó con más fuerza, pero Ayame pateo su espada quitándosela del pecho y estaba por darle un puñetazo en el estomago a la peli-rosa pero esta la soltó para esquivarlo.
-¡Buuu! Y yo que me divertía. –dice desanimado Suigetsu mientras que Ayame se sobaba el cuello mirando con burla a la peli-rosa que la fulminaba con la mirada.
-Solo eres una exagerada, bien que te pudiste librar fácilmente. –dice Sasuke con fastidio poniéndose de pie y Ayame se encogió de hombros restándole importancia.
-Igual les iba decir todo eso para presumirle a la frente de coco que yo si fui útil en la misión. –dice con arrogancia y a Sakura se le hincho una vena en la cabeza, estaba por echársele encima a la peli-plata pero Sasuke la abrazo por atrás deteniéndola haciendo que esta lo mire de reojo molesta.
-Tranquila Sakura-chan. –dice en un susurro solo para que solo ella lo escuche. –estas asustando a ellos. –dice mirando hacia donde está el monje y la sacerdotisa mirándolos pálidos lamentando irse con esos locos.
Sakura suspira con pesadez y cuando se calmo un poco el sentir la calidez del abrazo se Sasuke y en especial su respiración demasiado cerca, se le sonrojaron las mejillas y Sasuke al verla sonrío con arrogancia, así que travieso acerco mas su cadera hacia ella sacándole un leve jadeo y Sakura rápidamente se puso una mano en la boca bajando su cabeza para que su pelo tapara lo roja que se había puesto.
Suigetsu, Kakashi y Ayame notaron los gestito cariñoso de ambos haciéndolos sonreír burlones mientras que los otros dos miraban extrañados a ese par.
-En el camino vi unos arbustitos que les dará mas intimidad. –dice con burla Ayame haciendo que Sasuke se sonroje y rápidamente suelte a Sakura y les dé la espalda para que no vean su sonrojo.
-Yo traje condones. Nunca salgo sin ellos, por si quieren unos. –dice Suigetsu sacando de su bolsillo trasero una tira de condones haciendo sonrojar mas a la parejita y a Sawako y Takeshi.
-Los demás van a tardar un poquito en llegar así que tienen tiempo. –dice Kakashi con burla moviendo sus cejas de arriba debajo de forma insinuante.
-¡Cállense! –gruñe Sakura y salta a la rama más alta del árbol atrás de ella refugiando su vergüenza entre las ramas mientras que Sasuke bufando con fastidio salta a la rama de enfrente para hacer lo mismo que su novia, si se iba con ella les daría más motivos a ese trío para molestarlos.
-Esto de joderlos si que quita el estrés. –dice Suigetsu estirándose un poco y ríe divertido al oír un par de gruñidos desde las ramas de los árboles. Ayame solo sonríe socarrona mientras va y se sienta alado de Suigetsu y se acuesta cerrando sus ojos y el espadachín le siguió con la limpieza de su amada espada.
-Bueno, faltan unos compañeros por llegar. Ustedes descanse, nosotros no dejaremos que nada les pase. –dice Kakashi de forma confianzuda mirando al par de civiles.
-(pero si ustedes dan más miedo que los zombis) –piensa el monje aun estando delante de forma protectora de la sacerdotisa.
-¡Muchas gracias! –dice la sacerdotisa haciendo una leve inclinación de cabeza y Suigetsu levanta la mirada para verla y ella al sentir su mirada voltea y este le cierra un ojo coqueto provocando que esta desvié su mirada mientras una gota de sudor resbala por su nuca.
Kakashi estaba sentado en una rama de un árbol y aunque estuviera leyendo su librito se mantenía alerta ante todo. En eso vio un cuervo volar en círculos encima de él, detalle que no pasó desapercibido para Sasuke y Sakura que conocían perfectamente a alguien que los invocaba.
El cuervo aterrizo en el brazo que extendió Kakashi y mirando de reojo a todos lados, notando que sólo Sasuke y Sakura lo habían visto, así que regreso su mirada al cuervo y quitó el pergamino que colgaba del cuello de este y movió un poco su brazo para que este emprendiera nuevamente su vuelo.
El peli-plata abrió el pergamino y lo leyó, después lo guardó en uno de los bolsillos de su chaleco y continuó leyendo su libro como si nada hubiera pasado. Por otro lado Sakura y Sasuke volvieron a cerrar sus ojos sabiendo que si Kakashi no decía nada era por algo, así que serian pacientes y esperarían el momento.
Un rato después Kakashi levanto su mirada al sentir el chakra de los que esperaban acercándose y bajo de la rama en la que estaba de un salto. Suigetsu también lo sintió y dejo de picar a Karin con un palo para ponerse de pie mientras que Sasuke y Sakura finalmente se bajaban de la rama del árbol en la que estaban mirando hacia la dirección de donde se acercaban. Y Ayame se había quedado dormida desde hace rato así que no despertó mientras que el monje y la sacerdotisa miraron curiosos hacia la dirección donde los demás miraban.
Frente a ellos saltó Pakkun siendo seguido por Yamato, Kiba, Akamaru que llevaba en su lomo al par de niños, Lee, Naruto que llevaba en su espalda a la sacerdotisa, Kaoru y por ultimo Hinata.
-¡Uzumaki Naruto el mejor ninja de Konoha está aquí junto con sus seguidores! dattebayo! –grita enérgico haciendo el símbolo de amor y paz con las manos.
Kaoru le aplaudió emocionada, Suigetsu le aplaudió aburrido mientras que a los demás les resbalo una gota de sudor en la nuca. Naruto se agachó para dejar bajar a la sacerdotisa y Sawako al verla sonrío emocionada.
-¡Himeno! –grita llamando la intención de la sacerdotisa del templo del sur.
-¡Sawako! —grita Himeno mientras corre hacia la pelirroja y la abraza.
Lee llora dramáticamente completamente conmovido por la escena. Kaoru, Hinata, Naruto, Kiba y Yamato sonríen levemente sintiendo satisfecho de ver sonreír por primera vez desde que la conocen. Takeshi y el par de niños sonreían emocionados al ver contentas a su respectiva sacerdotisa. Sasuke, Sakura, Suigetsu y Kakashi se mantenían mirando la escena despreocupados mientras que Karin seguía desmayada y Ayame seguía dormida.
-Senpai ¿Qué haremos ahora? –pregunta con seriedad Yamato haciendo que al igual que él todos miren con curiosidad a Kakashi.
-Pedí refuerzos a la aldea, así que los esperaremos, no deben de tardar. –dice con tranquilidad.
-¿Para que pedir refuerzos sensei si conmigo es más que suficiente? Le patearé el trasero a cualquier enemigo. ¡Dattebayo! –dice de forma heroica.
-¡Así se habla Naru-chian! Y yo te ayudaré. –Kaoru grita emocionada siguiéndole el juego mientras que los demás integrantes del equipo siete rodaban los ojos.
-¿Quiénes eran los que temblaban como gelatinas ante los zombis? –pregunta burlón Kiba.
-Ni idea. –dice Kaoru volteando a todos lados mientras suda nerviosa.
-No sé de que hablas Kiba. –dice Naruto mirando a todos lados mientras silba despreocupado.
-Con que tenías miedo dobe. –dice con burla Sasuke.
-¡Claro que no teme! –grita furioso el rubio mandándole rayitos con la mirada.
-Conociéndote es seguro que hasta te orinaste usuratonkashi. –Sasuke tenía una sonrisa torcida adornando su rostro y a Naruto un aura asesina lo rodeaba.
-¡Que no teme!
-¡Que si dobe!
-¡Teme!
-¡Dobe! –Sakura suspiró con pesadez ante la tan común pelea entre ellos y se dio media vuelta porque de seguirla escuchando le dará dolor de cabeza.
Por otro lado Kakashi se fue a leer su libro nuevamente en lo que esperan a los demás. Suigetsu decidió seguir los pasos de Ayame y dormirse un rato. Kaoru le echaba porras a Naruto para que le ganara a Sasuke. Kiba se puso a jugar con Akamaru. Y los demás miraban la infantil pelea con varias gotas de sudor resbalando por su nuca.
Continuara
pufff si ke me habia tardado en subir la conti de este fic Uu.u siento mucho eso hehehehe eskee de repe se me fue la inspi en este fic pero ya regreso jojojojojo
espero ke el kapi les haya gustado ^^
... y las preguntas dl millon ¿en vdd ayame sera una traidora? o.O naru y kao dejaran de tener miedo? karin dejara de desmayarse? itachi llegara pronto? la cinta ke uso tsunade para pegar su escritorio de ke marca es como para pegar como si nada madera? a itachi se le mataron todas las neuronas con el escritorazo ke recibio? een esa epoka existen los condones? suigetsu me regalara uno si se lo pido?
cuidense mucho
GRACIAS POR SUS HERMOSOS REVIEWS
BESOTES
