No tengo nada más que decir y agradecer profundamente a los lectores y seguidores de esta saga!
Disclaimer:
-Los personajes son de Capcom y SNK Corporation respectivamente.
-Los remakes son de Miki White.
-Los personajes de la generación SF son de Miki.
-Los personajes de la generación KOF son de mi autoría.
-Elliott Damon es de Miki, adaptada por Kein Sylvan.
-Saki Nozomi es de Miki, adaptada por ella misma.
-Seiko Hoshi es de Miki, adaptada por mi autoría.
Capítulo XII
Final
"Tú me enseñaste a pelear mis propias batallas, papá, y esta es mi pelea. Si no me dejas ir a combatir contra Elliott… no tendré otra opción que matarte para ir tras él."
Ryu oía en su cabeza las mismas palabras cuando intentó detener a Seiko y que alguna vez también las mencionó a Ken, Sakura y Chun-Li cuando se enfrentó a Seth o contra el mismo Gouki: que no intervinieran, que esta era su pelea y nadie debía ayudarlo. La intención de esa frase siempre fue evitar que otros salieran lastimados, protegerlos. Esa fue la última voluntad de Seiko… cayendo como un mártir más.
Absolutamente nadie podía creer que estaba muerto, nadie.
Algunos trataban de hacerse los fuertes pero no, las lágrimas fueron más poderosas que simplemente las dejaron caer… todos.
Ryoko se aferraba con un llanto a los brazos de Mel quien a pesar de todo no pudo hacer nada para evitar la tragedia.
Sakura encontró refugio en Chun-Li y Cammy quienes llegaron con rapidez tras controlar la situación de Black Hands.
El abrazo de Ken fue el único consuelo que Ryu encontró para volver a llorar después de su niñez y de la muerte de su maestro.
Emmet y Claire replicaron las gotas saladas tras ver como se cumplía lo que profetizó el guerrero antes de marcharse.
Los demás seguían sin explicarse como ocurrió esto, salvo los cuatro maestros que entrenaron al joven dragón quienes sabían de su destino.
– Peleó como un verdadero guerrero, Ryu – Oro se ubicó detrás de él para apoyar una mano en su hombro – Ni tú, ni nadie fue capaz de lograr que lo que tu hijo hizo. Lo menos que podremos hacer ahora es darle el funeral que se merece, como todo un combatiente que jamás declinó en la búsqueda de las respuestas que lo llevaron a la victoria.
…
El silencio se apoderó del maestro Ansatsuken.
…
– Tiene razón… – rompió el silencio – ni yo hubiese llegado a tal extremo cuando peleé contra Seiko. Incluso cuando intenté evitarlo y decirle que no me dejaba más alternativa que matarlo, no hubiera sido capaz de hacerlo… pero él sí.
– Por eso yo le pedí que aprendiera las técnicas del Satsui no Hado, Ryu, incluyendo el Shun Goku Satsu aunque tú lo consideres prohibido. Seiko a pesar de ser un guerrero notable a pesar de su edad, él seguía siendo bondadoso y la debilidad de su corazón noble opacaba el instinto asesino como heredero Ansatsuken. Ese instinto asesino debía ser controlado si es que se enfrentase en un combate a muerte como ahora o en el futuro – clarificó Oro quien recibió las miradas de todos, excepto de Rose, Dhalsim y Sagat… además de una sola persona quien aun sostenía en sus brazos el inerte cuerpo de Seiko – No niego su gran habilidad y sus destrezas como peleador Ansatsuken, pero sus demás combates los ha ganado de milagro y sin pensar en la muerte como último recurso. Ahora Seiko arriesgó y usó su poder al completo pensando en todos ustedes, en sus vidas, en sus futuros y en sus caminos a seguir de ahora en adelante.
Sakura quien oyó las palabras, se sumó a Oro.
– Ahora que lo dice, es verdad. Si Seiko con sus habilidades pasadas se hubiese enfrentado a Elliott, él ya estaría muerto tiempo atrás y además, Elliott seguiría con vida. – remarcó la matriarca Ansatsuken.
– Seiko nos dejó un "legado": Cuando supo que su corazón era débil y necesitaba superarse a sí mismo, se marchó para hacerse más fuerte. "Regresa" para "contraatacar" al destino y a la oscuridad que trataron de destruirlo [1]. – concluyó el maestro Senin – eso nos dejó en su memoria. Recordémoslo como se merece.
Cabizbajos, tristes, ya no quedaba nada más de esperanza, pero la oscuridad se desvanecía y el legado del joven permanecería iluminando cada uno de sus almas.
Ryu quería llevarse a Seiko, pero Saki aun seguía allí teniéndolo en sus brazos. Todos sabían que su dolor era indescriptible, que su historia siempre culminó en tragedias para presenciar otra.
– Iré con Rose y los demás por Elliott. El resto, dejen a Saki sola por un momento y no la molesten – ordenó Ryu con seriedad. Todos al percatarse de la situación le hicieron caso.
Una vez que la dejaron sola, Saki continuó refugiándose en el pecho de Seiko que mostraba una cicatriz cercana al costado izquierdo donde justamente se encuentra su corazón.
Las lágrimas no dejaban de derramarse, así como la leve lluvia que caía de los oscuros cielos londinenses sobre su cuerpo. La culpa rondaba en su cuerpo ya que ambos destinos se encontraban en sus manos y podía haberlos detenido a tiempo, pero su orgullo y carácter cegaron su realidad desde niña que cuando tuvo la posibilidad de cambiar aquello, simplemente decidió ignorarlo.
Se sentía la gran culpable de todo esto.
– Espera: si yo soy heredera de Cybile, eso significa que… ¡exacto! – reaccionó Saki al percatarse de aquel detalle durante el combate, lo cual la llenó de esperanza y al menos una posibilidad – Cybile… si eres real, por favor… haz que vuelva. No importa si yo tengo que morir con tal de que regrese, pero te lo suplico, ¡que Seiko vuelva con sus amigos, su familia!
El tiempo-espacio se detenían alrededor de ambos, donde destellos de varios colores se mezclaban en dos figuras y el espacio se tornaba gris, a excepción de ellos dos y las luces que se reunían en las figuras mencionadas y tomaban forma física en dos mujeres que se posaban frente a Saki. Aquellas chicas comenzaban a dar su verdadera identidad cuando sus cuerpos se volvían a crear y desnudas como espíritus nacientes, daban sus motivos de aparición.
– Nozomi Saki, mi última nieta viva que debe cargar con el peso de mi responsabilidad, quiero pedirte disculpas por dejar vivir toda tu vida en torno a mí y el fatídico destino desde casi quinientos años atrás – aquella mujer reveló su ser y era físicamente igual a Saki que estaba sorprendida: caderas anchas, busto no pronunciado, cabello azul y ojos ocres.
– Tú, ¡¿Cy-Cybile?! – Saki era la más sorprendida. Sin aquella vestimenta de princesa y de chica peleadora respectivamente, eran iguales, era como si un espejo se posase en medio de ambas.
– Y no solo ella, sino que yo también vine para dar mi última ayuda – la otra figura era fácil de reconocer con su físico pronunciado y esbelto en todo sentido: busto y trasero grandes, cintura perfecta, ojos color violetas al igual que su cabello y la diadema negra con la rosa amarilla en su frente.
– Ya es habitual verte, Rosalie… ¿pero que hacen ambas acá? – preguntó Saki aun impresionada de verlas en un momento así.
– A dar las últimas palabras antes de desaparecer y por supuesto, que tu cambies el destino – hablaron las dos al unísono.
No estaba acostumbrada aun a experimentar y a asumir todo de golpe, a pesar de conocer su origen y la historia pasada detrás de ellos. Sin embargo, la aparición de ellas no era simplemente coincidencia y Saki estuvo dispuesta a todo para tomar la decisión correcta para acabar con esta pesadilla.
– Saki, tuviste que probar lo amargo para ser feliz, tuviste que probar la soledad para estar acompañada, tuviste que probar el dolor para ser sensible… no dejes que esta maldición se apodere de ti. Usa el poder que tienes dentro de ti, úsalo para traerlo de vuelta – fueron las palabras de Cybile para romper el silencio.
– Y-yo… ¿traerlo de vuelta dices? – cuestionó Saki.
– Por supuesto – Rosalie correspondió con una sonrisa cálida – No es necesario sacrificarte, ¿recuerdas lo que te mencioné antes de morir? – Saki asintió – te entregué una carta de tarot nueva que descubrí entre los astros e incluso te mencioné su utilidad: "The Hope", la esperanza. La carta de la esperanza revelará su verdadera forma cuando ambos corazones se conecten en una sola frase… amor.
– So-somos Seiko y yo… – intentó clarificar Saki, cosa que Rosalie y Cybile negaron con la cabeza.
– No eres tú precisamente, sino mi amado y yo conectados por una sola palabra: "Esperanza". Ustedes son la reencarnación de nuestro destino, pero yo cometí el error de no aceptarlo antes – señaló Cybile – Su pelea aun no termina y necesitará de tu amor y de tus palabras de aliento para superar esta nueva barrera que se le impondrá.
Las manos de Saki comenzaban a brillar de la nada y el color de su aura se tornaba azul.
– Cumple tu destino, Saki, y lucha como él luchó por ti. – Cybile desaparecía del lugar.
– Ambos serán felices y además tienen un futuro prometedor. Por cierto, Saki… mi muerte fue un sacrificio, no un homicidio. Elliott no me asesinó del todo, sino que hay un responsable mucho mayor cuyo nombre es […] y también […] – Rosalie fue la última en hablar y mencionando al responsable y el motivo – Saki, adiós y cuídense, que yo también volveré un día para terminar nuestra tarea.
– ¿Volverás? ¡E-Espera! – Saki trató de detenerla para comprender qué quiso decir con eso último, pero Rosalie también había desaparecido del plano. – entonces… después de esto, debo enfocarme en mis fuerzas.
Saki se concentraba al límite, tomando con su mano la misma carta que Rosalie le entregó y depositándola en el pecho de Seiko en dirección al corazón de este mismo. Un destello blanco salía de su humanidad y no solo eso, sino que la misma carta comenzaba a desaparecer poco a poco conforme la joven se iba debilitando, signo de que sus fuerzas estaban haciendo efecto y de que por alguna sorpresiva razón, la cicatriz que Elliott dejó con su Psycho Slasher en la misma zona se cerraba por completo.
– Seiko… vuelve por favor. Te necesito para volver a luchar. Te necesito para volver a confiar… te necesito para decirte la verdad. Cybile, por favor. ¡Regrésalo ya!
Una vez que su corazón dejó de latir, extrañamente se encontró en un mundo irreal y a la vez raro. El lugar era totalmente negro, aunque con destellos con los luces del arcoíris que viajaban de un lado a otro como estrellas fugaces.
El se encontraba con su tenida de combate con la cual luchó, preguntándose dónde diablos estaba. Recordó que estaba a punto de morir cuando divisó a otra figura al frente suyo y que al acercarse, puso una sonrisa desganada.
– Viéndote, confirma que también estoy muerto – comentó Seiko cuando cierto peliazul volteaba sorpresivamente a observarlo.
– ¿Tú? ¿También? – era el mismo Elliott Damon quien interrogaba al japonés, solo que sus ojos ahora eran totalmente azules y no heterocromos. Además sus facciones eran más relajadas, como si esa llamada demencia hubiese desaparecido, pero la impresión no se le iba de su cara al ver a Seiko en frente suyo.
– Digamos que le hice honor al kamikaze japonés cuando recibí tu Psycho Slasher como único recurso para agotar tu ki y lanzar mi Hadoken – respondió el castaño con toda naturalidad.
Tanta simpleza, ¿cómo rayos pensaba en eso si estaba muerto? Esa era una de las tantas preguntas de Elliott que le haría más adelante, pero de pronto el plano cambiaba a un gris y posteriormente a un negro, donde las luces de colores se transformaron en un simple destello oscuro que formaba a un ser con la materia negra de aquella sombrío crepúsculo en un hombre de cabello similar a Damon, pero con los ojos rojos y además un físico más adulto.
– Vaya vaya, miran a quien tenemos aquí… a la escoria hecha persona y a quien mancha el apellido Damon.
– ¡¿Qué…?! ¡¿Qué demonios haces aquí?! – interrogó Elliott con molestia en todo su ser.
– Simple, estamos en el plano de los muertos, después de que esta basura se encargara de matarnos – respondió aquel misterioso hombre apuntando al japonés como el responsable de ambas muertes.
– Elliott… dime quién es él – Seiko preguntó mientras se colocaba en posición de guardia para atacar.
– No le revelo mi identidad a nadie, pero como tú además de ser una basura eres el hijo de aquel malnacido que arruinó mis planes, te lo diré. Mi nombre es "Hannibal Damon", y este bastardo a quien llamo Elliott, mi hijo. – señaló el padre de Elliott quien hizo presencia.
Hannibal Damon, cuyo nombre no era nombrado sino ante la gente que lo merecía. El primer líder y además fundador de la mafia criminal de Black Hands, el gran hampón de la mafia responsable de muchas muertes y del mayor contrabando de armas y drogas en Shadaloo.
– Tú… ¿¡Tú eres el imbécil que manipuló a Saki y además asesinó a Kai Nozomi!? – gruñó el japonés con rabia y encrespando puños al conocer su real identidad – ¡¿Por qué lo hiciste?!
– Es simple… porque tu querida noviecita es la responsable de todo mi delirio, o mejor dicho, sus padres son los responsables. Hace casi veinte años, yo tenía el control total de la organización de Black Hands que esos estúpidos de Interpol y Delta Red investigaron y como claro, yo tenía alianzas con Shadaloo, tu padre ayudó a destruir parte de la mercancía. – relataba Hannibal, mientras Seiko y Elliott ponían atención a sus palabras – Después hubo un enfrentamiento entre bandas rivales y una de ellas eran grupos de chicas llamadas "Gigi's Girls", comandadas por la jefa que posee el mismo nombre y que tenía el control de una de las calles de Londres – "Gigi's girls…" pensaba Seiko en su mente – Entre ellas se encontraba a quien me hizo delirar de pasión y cosas jamás vistas: Cassandra Blake, quien estaba en sus filas. Después comencé a buscar información de ella, peor, mi error fatal fue confiar en ese traidor… ¡en ese traidor que me apuñaló por la espalda! ¡ese traidor de Kai Nozomi! – gruñó el padre del inglés mientras Seiko buscaba enlazar las historias que Emmet y Claire le facilitaron más el diario de vida de Saki – ambos se juntaron y él me hizo creer que la información era correcta, pero las mercancías de Black Hands disminuían más y más cuando me enteré que él la embarazó y que ella lo había elegido desde antes por sobre mí. Entonces hice lo más simple: eliminar a ambos y a aquella niña. Kai murió con mis propias manos pero ella desapareció. Quedaba su preciosa hija… que quedó en manos de la hermana de Nozomi y fue a Japón, pero antes había engendrado a este verdadero indigno y claro, la puta de su criada satisfacía todo de mí por la muerte de Chrystal – Elliott recordaba a su madre, su enfermedad y las causas de aquello. Su maldito padre era el culpable de todo – cuando intenté abusar de ella, Elliott trató de defenderla e incluso de matarme y ahí tuve una idea genial: usar a mi propio hijo en su momento de rabia para apoderarme de su cuerpo y completar mi tarea. Funcionó y vacié mi conciencia en su mente antes de sentir el golpe de un fierro en mi cabeza, por lo cual aprovechando la debilidad de Isabelle en mi hijo ella comenzaba a ayudarme, sin saber que no era su pequeño Elliott sino yo. El plan salía a la perfección y usar a la hija de Cassandra para terminar mi venganza, ¡hasta que apareciste tú! – dijo apuntando a Seiko con odio. Este a la vez, comprendía que solo el bushido era similar al vacío de alma de su abuelo Gouken que Ryu contó y aclaró más su mente de los hechos – ¡pero al menos estoy satisfecho con tu muerte, la de mi hijo y con haber acabado con esa creación de probeta llamada Rosalie!
Seiko no podía creer las cosas que Hannibal había hecho, entendiendo que el delirio de Elliott por Saki era totalmente igual al de su padre con Cassandra, contando el hecho de que él causó la enfermedad al corazón de Chrystal, madre del mismo joven peliazul. No solo eso, le confirmó que Rosalie además de ser creada bajo el proyecto "R" de Shadaloo y Black Hands, él mismo hombre la había asesinado usando el cuerpo de Elliott.
– Engañaste a mamá… ¡tú la mataste! – recriminó Elliott con furia en todo su cuerpo – ¡Tú eres el culpable de su muerte y de desgraciar a Isabelle! ¡ellas dos siempre quisieron cambiar tu demencia y sed de poder y así les agradeces! ¡Acabaré contigo y…!
– Elliott, cálmate – Seiko lo detuvo a tiempo – como mi Hadoken destruyó el Psycho Power dentro de ti, no tienes como enfrentarlo. Además los tres estamos muertos y no podremos hacer nada.
– Al menos tienes razón en algo. Escúchenme ambos: yo de por sí marcharé al infierno y claro, tú también hijito mío. Ahí terminaremos esta discusión familiar, solo te advertiré que conozco las artes marciales y que gracias al bushido y otras artes similares, cortesía de Geese Howard, pude apoderarme de ti. – finalizó Hannibal para después desaparecer del plano.
Las luces volvían al color blanco y Elliott caía de rodillas, devastado, enfurecido, dolido como nadie al saber que su padre fue el causante de todo. Lo peor: él también partiría al infierno por los mismos crímenes que no pudo cometer sino por su progenitor. Estaba acabado, su vida había sido un desgracia, no disfrutó su adolescencia como tal y no solo eso, había matado a una inocente. Se obsesionó con una chica y su padre se apoderó de ese sentimiento para destruir no solo la vida de ella, sino a la persona que ella amaba.
Sin embargo una mano se posó en su hombro y era Seiko quien trataba de reconfortarlo.
– Al parecer mi Satsui no Hado de niño no es nada comparado a lo que te hizo este desgraciado… – indicó el japonés – Pero sabes, ese maldito te dio una oportunidad: ya que también irás al mundo infernal, tendrás una oportunidad de derrotarlo y no solo eso, podrás vengar la muerte de tu madre con todas tus fuerzas.
Pasaba de ser su enemigo ahora a su consejero, realmente podía haber evitado todo esto si su obsesión por Saki no superara los límites para que Hannibal se apoderara de ellos por muchas oportunidades.
– Lo acabas de decir, estamos muertos y es imposible derrotarlo – aclaró el inglés con pena.
– Pero eres Elliott Damon, mi más grande enemigo y rival. Encontrarás una forma – animó el japonés.
Increíble, hasta en los peores momentos él lograba buscar una solución a todo.
– ¿Cómo lo lograste? – preguntó Elliott con normalidad.
– ¿Lograr qué cosa? – cuestionó Seiko.
– Tienes dentro de ti un poder oscuro desde niño e incluso lo llegaste a controlar ante mí. Yo apenas podía distinguir lo que veía al frente mío por este… – Damon iba a terminar de hablar cuando Seiko lo interrumpió.
– ¿Quieres saber? – replicó el castaño. Elliott asintió – porque a pesar de todo, siempre tuve amigos que me apoyan y animan sin cesar hasta las últimas consecuencias. Porque en momentos de oscuridad aunque sean milimétricas las posibilidades de victoria, siempre iré hasta el final contra el enemigo. Por eso cuando me enfrenté a ti… o a tu padre, morir era una opción para mí, pero no sin antes buscar ese un por ciento de triunfo.
– Ya entiendo por qué Rosalie y Saki se fijaron en ti, de veras tienes gran fortaleza – afirmó el inglés.
– No digas eso, Saki vio cosas en ti que yo no las tenía, y esa era la tranquilidad para tomar la situación y cierta madurez que no poseo – rió Seiko. Elliott lanzó una pequeña risa imperceptible para cualquier persona, pero que el japonés sí notó.
De pronto una misteriosa voz salía de aquel mismo plano en dirección a los dos jóvenes que atentos y sobre todo anonadados, escuchaban atentamente sus palabras.
"Hoshi Seiko, Elliott Damon. Sus peleas aun no terminan y deben enfrentar un nuevo desafío, pero esta vez juntos como aliados, no como enemigos."
– ¿Tienes idea de lo que pasa? – preguntó Seiko a Elliott.
– Nada, pero mejor pongamos atención – añadió Damon.
"Seiko, por tu parte este no es tu lugar y debes regresar a combatir con ella el destino que Cybile les preparó, pero que ambos decidieron tomarlo por sus propias cuentas. Ella tendrá una nueva oportunidad de ser feliz y es tu deber estar allí para acompañarla en su nueva lucha, así como también eres el miembro de la familia legendaria Ansatsuken que debe cumplir con su misión a toda costa."
– suertudo… – lanzó Elliott con bronca, era lógico que esas palabras tenían un claro significado, aunque se extrañó por la última frase que volteó a mirarlo con la cara de pregunta en todo su rostro – ¿Familia legendaria Ansatsuken?
– Larga historia… – fue la respuesta del japonés.
"Elliott, tu llegada al mundo infernal no será coincidencia, aunque sí será necesario para que encuentres las respuestas y puedas luchar con todas tus fuerzas. Enfrentarás solo este desafío, pero luego en el camino encentrarás pistas con el fin de lograr la ansiada paz que mereces. Solo tienes una última misión más y tendrás la felicidad perdida.
– Supongo que esa misión será pelear contra mi padre – clarificó Damon.
– Es lo más seguro – apoyó Seiko.
"Les pido su última colaboración para poner paz en ambos planos, tanto el terrenal como en el más allá. Cada uno tendrá que luchar para impedir que la oscuridad reine otra vez en ambas dimensiones. Se los pido, por favor."
Una vez que la voz dejó de hablar, ambos cuerpos de los chicos desprendían un aura extraña con destellos de partículas que se desvanecían de sus humanidades, como si estuviesen desapareciendo de este plano hacia otro lugar más.
– Elliott, hagamos una promesa, por favor – solicitó Seiko con una amplia sonrisa.
– ¿Qué clase de promesa? – clarificó Elliott con duda.
– Ya que ambos le tenemos cariño a Saki, yo la cuidaré en la tierra y tú en el más allá. Así estará más segura – solucionó el castaño.
Si bien su destino era el mundo infernal por los crímenes de Hannibal y por el mismo destino, con la redundancia de la situación, Elliott por primera vez conoció el significado de la amistad. Rodeado siempre de niños ricos que les interesaba el dinero y de innumerables enemigos con el paso de los años, Seiko hasta el último momento y tras saber su verdad entregó su apoyo, y además, aceptó a cabalidad que tanto él japonés como Saki estaban destinados desde un comienzo.
– Adiós, Seiko… – esta vez Elliott ya lo llamaba por su nombre y estiraba su mano – sean felices ambos y lamento esa cicatriz que te dejé.
– Adiós, Elliott… y ojalá derrotes a ese desgraciado y puedas vengar a tu madre y no te preocupes, que esta cicatriz me hará recordarte como rival y como el mejor combate de mi vida – Seiko correspondió el apretón de manos con Damon, ya que en ambos quedaban solo de su torso para arriba y su brazo izquierdo como gesto final de despedida.
"Nos veremos… pronto."
Un último apretón de manos después de hablar al unísono significó que ambos desaparecieran del plano de los muertos para luego enfrentar un nuevo desafío, donde deberán seguir combatiendo para acabar con la oscuridad que Black Hands y Shadaloo dejaron en el camino.
La luz desapareció y todo volvió a su tiempo original, incluyendo la destrucción de la morada Damon y el infértil suelo inglés. Abría los ojos y se encontró con el mismo panorama visto durante el combate. Que destino cruel para Saki ver que nada había cambiado con aquel encuentro con Rosalie y su abuela Cybile en persona.
Una mano acariciaba su mejilla y la sensación la estremeció, pero la calidez era emanada de tal manera que no se asustó en lo más mínimo, sino que la relajaba por completo y su corazón latía con más fuerza que nunca cuando volteó su rostro con el responsable.
¡Era Imposible!
¡Era ilógico!
¡Era sorprendente y fuera de lo común!
– Sa-Saki… tú… ¿estoy… de vuelta?
¡Había vuelto a la vida!
¡Lo había revivido!
Su rostro se surcó en lágrimas e inmediatamente se lanzó a los brazos de Seiko quien sonrió ante el acto y le correspondió el afecto, apretándola con más fuerza mientras su corazón volvía a latir cuando la chica siempre estaba cerca de él.
Ella lo necesitaba. Necesitaba sentir su cuerpo una vez más, su olor, su esencia, sus palabras, su rostro, sus metidas de pata, sus travesuras, su alegría radiante. Extrañaba a Seiko en todo sentido.
– Perdóname… perdóname por todo lo que hice, por tratar de alejarte de mí… por tratar de negar mis sentimientos, por obligarte a que pasaras todo esto solo por mis estupideces y también – Saki fue silenciada cuando Seiko puso uno de sus dedos sobre sus labios.
– Saki, nada de esto fue en vano – rebatió Seiko mostrando otra sonrisa de aquellas que a Saki le encantaban – Aunque sé que volver a la vida fue un milagro de ti, todo esto fue para bien de ambos: por una parte yo me sentí débil y debía hacerme más fuerte para protegerlos a ustedes, y por otra parte, acabas de reconocer tus sentimientos a pesar de que eres reservada. Ambos cambiamos por una sola cosa en común: reconocer nuestros errores, aprender a ser sinceros y a decir siempre la verdad.
– Y hay otra verdad existente que debo decir – la peliazul se colocaba de pie, similar gesto que hizo el joven dragón quien se colocó firme al frente de ella, al mismo tiempo en que ella tomaba el rostro del chico con ambas manos y lo miraba de frente a sus ojos avellanas – Seiko… te amo, te amo desde el momento en que salvé a tu hermana y desperté en tu habitación después de mi accidente. Te amo desde que derrotaste a Bison y pusiste tu vida de los demás por sobre la tuya. Te amo porque a pesar de mi falta de afecto y de los golpes que te daba, siempre estuviste allí para protegerme y apoyarme en todo sentido. Te amo cuando me protegiste de Pierre y saliste vencedor. Te amo porque a pesar de mis deseos de alejarte, volviste por mí para rescatarme y anteponiendo mi vida por sobre la tuya – ya era habitual en Saki llorar ahora, pasando de la desazón por perder a Seiko ahora por confesarse completamente y sin nada que lo impida – No quiero perderte y no volveré a cometer los mismos errores, solo… déjame aprender, déjame aprender a amarte como tú lo haces.
Si bien Seiko siempre se enamoró de Saki desde dos años atrás, recibir todo de golpe por parte de la chica lo sorprendió que simplemente mostró una sonrisa cálida para demostrar esa tranquilidad que lo hacía querido por gran parte de sus amigos, conocidos e incluso rivales.
– Eso solamente necesitaba escuchar de ti, Saki… – se alegró el japonés quien bajó una de las manos de Saki para entrelazarla con la suya y la cinta roja entremedio de ellas, y la otra mano la usó para acariciar la mejilla de la chica con suavidad, colocando sus manos entre su cabello azulado y acercando su rostro al de ella – Yo también te amo, Nozomi Saki. Aprendamos juntos que yo prometo medirme contigo, no entorpecer tus cosas y respetar tus espacios. Además, ahora si puedo considerarme el hombre más afortunado del mundo.
No bastaron más palabras para que ambos se unieran en un apasionado beso, cerrando sus ojos para perderse en los sentimientos del otro y por fin estar juntos no por el destino que William y Cybile los unía, sino porque ambos por voluntad propia y desconociendo incluso la historia de la princesa, querían destinarse a estar unidos. Los labios de ambos eran una danza coordinada que daría envidia incluso a los mejores bailarines del planeta, pues esos movimientos, ese sentimiento, esa pasión y la historia marcada en el pasado fueron los responsables de que Seiko y Saki disfrutaran cada segundo deleitarse con los labios de su amado y amada respectivamente.
Seiko se detuvo y Saki también, se sentían observados cuando Mel con un rostro indescriptible y Ryoko impactada los observaban desde lejos. Cada uno de sus amigos se fue uniendo al verlos y no solo eso, su familia y maestros también, sorprendidos de lo que estaban viendo en estos momentos.
Saki podía ponerse colorada de vergüenza ya que todos los observaban en pleno beso y aun no superaba su falta de afecto y rechazo, pero su reacción no cambió ya que la impresión era que Seiko estaba vivo.
– ¿Qué? ¿Vieron a un Fantasma? – dijo Seiko con risas para romper la tensión y sin soltar a Saki de sus brazos.
La respuesta no se hizo esperar: todos fueron en manada para acercarse a él y Mel con Ryoko fueron los primeros en abrazarlo, seguido de sus padres y del dúo masculino de Esaka.
– ¡Estás vivo onii-san! ¡Estás vivo! – Ryoko fue la primera en hablar.
– ¡Volviste hermano! ¡Volviste! – Mel se sumó a la hermana del japonés.
– No sé cómo pasó, pero me alegra volver con ustedes. Kazuo, Sho, Mel, ya dejen de llorar como nenas si ya se acabó… se acabo por fin – dijo el joven dragón recibiendo el abrazo de ambos tras su hermana y mejor amigo.
– Cállate, idiota… de veras pensábamos que estabas muerto – Sho de partida, le dio un coscorrón después de hablar. Kazuo replicó la misma acción.
– En realidad lo estuve, pero cuando regresé, supe que debía seguir peleando – comentó Seiko para separarse y mirar al resto de quienes llegaron.
Cada uno de los chicos seguía comentando el milagroso regreso cuando divisaron a una mujer llegando con alguna que otra herida en el cuerpo. Las miradas de todos a excepción de Seiko y los Ansatsuken, recorrían de aquella fémina a Saki, preguntándose quién demonios era.
– Ella es… – Saki abría sus ojos con sorpresa: era su propia madre quien estaba al frente suyo y herida además.
– Saki… – Cassandra esperaba un odio de la chica por abandonarlo. Saki por su parte estaba confundida: la había abandonado a ella y a su padre, pero las palabras de Rosalie y el comentario de Seiko descubierto gracias a Feiling y Lauren más su plática en el plano con Elliott hicieron que su concepción de odio y resentimiento cambiaran.
Se separó de su amado y corrió a los brazos de su madre quien igual de sorprendida por el acto, solo la abrazó y sus lágrimas se unieron a la lluvia londinense.
…
– Así que…
– Su padre… Hannibal Damon, entró a su conciencia y lo manipuló, además de provocar las muertes de Rosalie y de los otros chicos años atrás – concluyó Seiko, contando aquel relato que para muchos parecía extraño, pero que enlazando las historias cobraba sentido – cuando Elliott recibió mi Tenchi Ryu Koku Hadoken, su padre también lo recibió y por ende, ambos murieron.
– ¿Y cómo demonios hizo eso? – cuestionó el mayor Kusanagi, seguido de los demás.
– Él seguía las artes del Samurái y especialmente del Bushido, así que no era tan común después de todo – respondió Seiko a la inquietud de Sho, Saki se sumó ya que también recibió aquella noticia a manos de Rosalie, por lo que ella continuó las palabras de su amado – así que provocó a Elliott intentando abusar de su criada y cuando estuvo a punto de matarlo…
– Vació su conciencia y cuando su cuerpo físico murió, entró a la mente de Elliott para controlarlo – remató Ryu la explicación – lo sé porque mi maestro y abuelo Gouken regresó de la misma forma tras recibir el Shun Goku Satsu de mi padre cuando Ken y yo regresamos de nuestros torneos.
– De hecho Ryu, el maestro Retsu nos explicó que esa misma alma, el maestro Gouken tomó forma física – Ken se sumó a la explicación del maestro Ansatsuken.
– Lo mismo me decía papá cuando tenía el disturbio y esas dos locas Hakkeshu de Mature y Vice volvían como sombras físicas en las noches de luna llena, a pesar de estar muertas – agregó y apoyó Kazuo, el mayor de los Yagami.
Vacío de alma, vacío de conciencia… ahora muchos se explicaban porque el padre de Elliott, Hannibal, era tan poderoso en la mafia y además, conocedor de las artes marciales y la cultura japonesa.
– Elliott luchó contra su padre y eso yo lo sabía – habló Saki para ganarse la atención de todos sin excepciones – no sabía que su padre lo controlaba, pero si sabía que luchaba contra su llamada "demencia". Nunca pensé que él era el responsable.
– Y por venganza… – culminó Seiko, entrelazando una de sus manos con las de Saki quien se sonrojó por la acción, pero jamás la soltó y la apretó con fuerza a las del japonés – esto lo hizo por venganza ya que la madre de Saki escogió a Kai y no a él. Entonces quería repetir lo mismo con la hija – dijo mirando a Saki – y con su hijo – señaló al cuerpo de Elliott.
– Pero nada de eso le resultó porque primero estuvo el padre de Saki y ahora tú lograste detenerlo – fue la respuesta de Mel que todos, sin excepción, apoyaron.
Seiko se soltó de Saki y se dirigió a donde estaba el inglés para cargarlo en sus brazos, murmurando de forma que nadie notase sus palabras por la promesa que hizo con el inglés.
– Elliott… tu muerte no fue en vano, y estoy seguro que estés donde estés… acabarás con ese desgraciado que no merece llamarse tu padre. Y espero también que estés entrenando y preparándote, porque si Bison sigue vivo, te lo enviaré para que lo derrotes allá ¡y puedas vengarte de todo lo que esos dos malditos te hicieron!
Las lluvias se desvanecían y coincidentemente los rayos estelares de la noche londinense caían sobre Seiko y Elliott, quien ahora debería afrontar un nuevo desafío en el más allá: acabar con Bison para que no regrese más y a su padre, Hannibal, el gran responsable de su arruinada vida.
2 meses después.
Llegaba enero y los exámenes de admisión a las universidades comenzarían pronto. Antes eso sí, Interpol como Delta Red y otras fuerzas decidieron mantener el paradero de Elliott en secreto, usando la coartada de Seiko como último rival para decir que andaba en un viaje de retiro. Isabelle decidió no irse a Japón a pesar de que Cassandra y Saki le pidieron una y otra vez que lo hiciera. Al final, se llevaron solo al pequeño Timothy al orfanato bajo el cuidado de madre e hija y de la hermana de Kai ya que decirle que Elliott estaba muerto no era el mejor plan.
Seiko enterró el cuerpo de Damon en su propia mansión, con Inglaterra, sus raíces, dándole una lápida pequeña con una memoria en él: "Aquí yace Elliott Damon White, nacido un […] y fallecido el 5 de octubre de 20XX. De parte de un gran amigo y rival, te deseo lo mejor para que puedas encontrar la paz que buscas desde años. Seiko." Fue solo una lapida pequeña, ya que él prometió regresar para terminar con su último cometido.
Ken se encargaría de la reconstrucción de aquella mansión que Isabelle agradeció para ocultar lo sucedido.
Ahora la primavera se acercaba más y más a Japón y los chicos comenzarían a decidir sus destinos apartados de las peleas por un breve tiempo. Retomando estudios, entrando a otros grados y concluyendo algunos.
Seiko retomaría su carrera de deportes y física en primer año, así como Sakura.
Saki retomaría la carrera de educación en el mismo periodo para cuidar a los niños del orfanato en el futuro.
Mel que había congelado su carrera, continuará en el tercer año de economía y negocios como futuro heredero de Masters Corporation gracias a sus buenas calificaciones. Después del título, regresaría a Estados Unidos una vez para realizar un postgrado y asumir pronto la dirección de la compañía de Ken… y en compañía de Ryoko, su futura esposa.
Ryoko pasó al primer año de preparatoria en el mismo Taiyo High School donde su hermano y novio estudiaron. Kyosuke sería su maestro de ciencias y claro, Natsu en deportes. Ella buscaría a futuro el intercambio de escuelas para mudarse a Estados Unidos y comenzar una carrera literaria donde Claire, le mencionó que tenía un abundante talento, aunque el intercambio era para no alejarse de Mel.
Los Bogard y Sakazaki retornaron a Southtown para continuar con sus actividades y retomar estudios en Norteamérica. Aoi con Andy y Mai, en cambio volverían al dojo Shiranui de Japón. Bryan continuaría con sus trabajos temporales en el café Pao Pao y entregas como agente, siguiendo los pasos de su madre Mary y en vista de que Dicky iniciaría una gira veraniega por Centroamérica. Los Sakazaki refundarían el dojo para expandirse más allá de las fronteras asiáticas y norteamericanas, aunque Kumiko ayudaría temporalmente en el Bar Illusion de King. Han por su parte, acompañaría a Charlotte y Ai en sus conciertos por Asia para luego darse tiempo de retomar clases de la misma forma que Mel, como otro joven más en asumir la dirección de una compañía: la Fundación García.
Los Howard también volvieron a Southtown y Yusuke retomaría la secundaria, esperando volver a ver a la hija de Shingo y Konoe que está de gira con Sho y Kazuo.
Feiling, Frederic y Lauren se darían un descanso para continuar sus estudios en la carrera de investigación.
Igualmente los Neo Ikari donde Svetlana es su nueva integrante.
Lee y Jan retornaron a Sur Corea para descansar y atender temporalmente el dojang de Kim, puesto que Jae Hoon y Dong Hwan irían a un torneo. Gang-Il y Luong también se quedarían un tiempo.
Sho, Kazuo, Fuka, Shun y Kaori, mejor dicho: los soportes divinos y sus duetos respectivos, se quedaron en Japón para terminar sus giras y conciertos cancelados para después reintegrarse en sus estudios con Fuka como invitada especial. Tabata por su parte tendría que entrar a la universidad para asumir Kagura's Corporation en el futuro.
Los Dash se quedarían en Japón por ordenes de Diana y que ellos terminen el estudio allí mismo. K' no puso objeción alguna y Kula fue la más feliz. Megumi entraría al primer año de preparatoria con la hermana menor de Seiko, Kaori Yagami y el menor Shun Kusanagi. Silver también se mudaría pero para su último año.
Los dos Crimson restantes de William y Olivier harán lo mismo en universidad y preparatoria respectivamente, pero Marie, la menor de doce años irá a secundaria.
Todos en su mayoría en las mismas secundaria y preparatoria Taiyo, y en la Universidad de Tokio respectivamente.
Así mismo antes de los exámenes, se acercaba un veinte de enero que en vez de ser un día feliz, por tres años fue una verdadera maldición para el joven dragón. Ahora que todo se resolvió, decidieron darle la fiesta que se merece en la misma mansión Masters de Japón antes de marcharse a sus respectivas actividades, giras, examenes y viajes.
Obviamente Seiko era el más contento de todo esto.
– Oigan chicas, ¿dónde está Seiko? – preguntó Saki a Claire y Emmet. La peliazul esta vez, se había cortado el cabello a uno corto. Típico cambio de aires que al joven dragón le agradó bastante. Además tenía cambio de vestimenta: una blusa azul de manga corta y pantalones negros ajustados con zapatillas del mismo color.
– Salió al jardín trasero para tomar aire un momento, pero dijo que volvería al rato – respondió Claire con un trago en mano, porque con el brazo libre se dedicó a darle de codazos cómplices a la joven mariposa – aunque es lógico que quieras ir, ¿eh?
– C-Claire… sabes que aun no me acostumbro a esto… – reclamó Saki sonrojada.
– Pero si ya llevas dos meses de novios con él, aunque tienes razón de que aun te cueste – apoyó Emmet a Saki – lo has pasado mal por años y ahora recién vuelves a experimentar la libertad sin trabas de por medio. Bueno, no te molestamos más y ve a buscarlo.
Con el guiño de Emmet, Saki salía al jardín trasero de la mansión Masters para encontrarse con el castaño que se encontraba apoyado en uno de los barandales, mirando aquellos pequeños insectos luminosos del cielo que se encendían y apagaban constantemente en la noche. Él no volteó a verla, sino que siguió mirando las estrellas ya que la presencia de ella era descifrable y no necesitaba un llamado sorpresa, así que se hizo a un pequeño lado para invitarla a ver el espectáculo estelar del cielo nocturno.
– Las chicas me dijeron que estabas aquí tomando aire – fue lo primero que Saki dijo para también apoyarse en el barandal.
– Es verdad, quería descansar un momento y después regresar a la mansión para beber algo – atinó el japonés. Éste tenía una chaqueta blanca, regalo del trío de Esaka que quiso usarlo de inmediato. Además tenía pantalones largos de color negro y con pitillo corto más una polera roja sin motivos debajo.
– Gracias por encontrar a mi madre, Seiko. En serio, fui una persona desconsiderada contigo y aun así me has ayudado bastante – se disculpó la peliazul.
– Saki… ¿qué hablamos semanas atrás? – preguntó Seiko enarcando una ceja con burla.
– Ya sé, que no me disculpe de cosas que nunca he hecho – reclamó Saki.
– Ay, amor. Sabes que no lo digo por fastidiar, sino para que dejes de responsabilizarte de cosas ajenas – se defendió el castaño.
– ¿a-amor? – la chica se sonrojaba con solo ser llamada afectivamente.
– Perdón, aun no te acostumbras y ya te estoy obligando a que aceptes un afecto excesivo como el mío – reía por lo bajo el japonés con algo de culpa.
– Caíste – Saki sacaba su lengua en complicidad. Es verdad que sigue luchando contra la anti-socialidad que la traumó de niña, pero ahora sabe que puede contar no solo con su ahora novio, sino que con una familia y amigos dispuestos a ayudarla.
Seiko solo se acercó a la chica, la tomó de su cintura y con su otra mano la entrelazó en el corto cabello de Saki.
– Me encanta tu nuevo corte de cabello, Saki. Te ves más bella así – halagó Seiko.
– Pues tú también deberías cortar el tuyo un poco – replicó Saki aceptando el cariño del castaño y porque nadie los veía, tomándose de la polera del chico – te verías un poco más guapo.
– Pues tomaré tu consejo – sonrió el japonés para luego pegar su frente con el de ella – Saki, no sabes cuánto te amo y no lo digo implemente por ahora ni años atrás, sino porque de verdad me causaste más cosas de las que podía imaginar. Sé que tengo que darte tiempo para que puedas acostumbrarte a esta nueva sensación, pero no quiero mantenerte lejos de mí otra vez.
La chica solo se limitó a mirarlo a los ojo y sonreír con un tinte carmesí en sus mejillas. Su vida cambiaría a partir de ahora.
– je je… yo tampoco quiero cometer el mismo error de antes. No duraré más, pelearé y no correré más de mi destino – correspondió Saki aferrándose ahora a la nuca del castaño y depositando un corto beso en los labios del chico – te amo, Seiko, y ahora pelearé contigo cueste lo que cueste.
Tuvieron que pasar años para consolidarse, para conocer la felicidad que se encuentra estar en los brazos del ser amado.
– Mañana iremos a visitar a Elliott, estoy seguro que donde quiera que esté, se alegrará de nuestra visita – sugirió Seiko.
– De acuerdo – Saki tomó la mano de Seiko y la entrelazó con la suya en posición de un beso más largo cuando sintió la presencia de Mel que solo asintió con la cabeza para dejarlos solos nuevamente. Definitivamente Mel Masters era un gran amigo en todo sentido.
Un beso más largo bajo la noche estrellada de Japón fue correspondido por el japonés donde duraron solo unos segundos ya que debían volver al salón.
– Feliz cumpleaños, Seiko – celebró Saki apoyando su cabeza en el pecho del castaño.
– Muchas gracias… Saki – agradeció Seiko el gesto con un abrazo y mirando hacia el cielo, donde un nuevo capítulo se escribiría para ambos mientras el cálido viento nipón abrazaba sus cuerpos con la misma danza romántica y porque no, cursi de los jóvenes.
Saki entendió que no debía huir de su destino como Cybile y ahora lo asume como tal, yendo hacia el frente para encarar y combatir los futuros desafíos que se le vienen como la sucesora de la antigua reina inglesa, y también, de aquel nuevo poder heredado desde los mismos cielos por la diosa Luna regente en ella.
Seiko derrotó aquella debilidad en su corazón, esa fragilidad que muchos se aprovechaban gracias al instinto asesino dormido dentro de sí mismo, lo cual una vez controlado, le benefició en afrontar los riesgos hasta las últimas consecuencias para proteger a los suyos.
Ambos acabaron con la maldición de Cybile… pero solo con las suyas.
Rosalie explicó que sus peleas aun no acaban del todo.
Sin embargo, ahora mismo y consolidándose como novios, juntos enfrentarán lo que el Psycho Power y Black Hands ocasionaron a la familia de la chica, a Seiko y su familia, y especialmente… a Elliott y Rosalie.
Seiko, Elliott y Saki contra Shadaloo y Black Hands, buscarán contra lo quedó de aquellas organizaciones criminales… la ansiada "venganza" de aquellos que les hicieron daño y poner la deseada paz a sus vidas [2].
...
FIN.
NdeC/
[1] Referencia a Seiko como protagonista de las tres sagas de Future Fighters hasta hoy: FF – Legacy (Legado), FF II – Returns (Regresa) y FF III – Sutoraiku Bakku (Strikes Back / Contraataca)
[2] Referencia al episodio siguiente de Future Fighters: FF IV – Revenge.
Soundtrack:
- Para Seiko y Saki a lo largo de la saga completa de FF había un tema en especial para ambos, créditos a Miki por elegirla: "Why don't you call me yet" de los Kagamine Rin y Len de Vocaloid.
- Para el regreso de Seiko y el reencuentro con los demás, decidí un ícono: "Forever Friends" correspondiente a la saga SF II Victory e interpretada por Masaaki Endoh.
NdeA/
Final! Luego de casi más de un año de desarrollo, pude concluir este tercer episodio de Future Fighters donde bloqueos, problemas personales, físicos (sobre todo a final y comienzos de año) tuvieron que interponerse, pero con valor y apoyo, me seguí animando a construir esta historia y concluirla.
El final ya está, pero se subirán dos epílogos de esta historia. La primera se llama "Lencería", un capítulo de humor entre Seiko y Saki ubicada dos meses después del final de esta historia que culminó con el cumpleaños de Seiko (20 de enero), que es un capítulo exclusivo de Miki White con total crédito suyo. La otra será "El camino a la redención" y es un capítulo propio mío dedicado a una de las peleas en segunda ronda del torneo y por un fragmento de "Distorsión" donde toque a dos personas y el reencuentro donde no estaba muerta, y el que pasó entre ese episodio hasta antes del final de Seiko vs Elliott. Hablo de Lee Sung Ho y la chica Jan Young Il.
Gastón: si ves este final, perdóname por ser troll en el cap pasado pero era necesario jajajaja gracias por tu apoyo dentro y fuera de Fanfiction así como tus reviews.
Gracias también a CaDuRe en Deviantart por el apoyo constante y también por este cariño que le tiene a la saga de este Fanfic.
A Kein Sylvan con quien desarrollé gran parte de esta historia, especialmente en el clímax y el combate final donde el festival de madrazos se lo debo a él. Gracias por hacerme mejorar la redacción y las historias.
Pero en especial, se lo quiero dedicar a la persona que estuvo conmigo en los difíciles momentos. Que a pesar de tener problemas justamente a fines del 2016 e inicios del 2017, apartamos el orgullo propio y nos mantuvimos juntos para superar los problemas hasta hoy. A Miki White: mi gran amiga, compañera, especialmente mi ángel guardián y creadora original de Future Fighters con quien estoy en deuda, muchas… pero muchas gracias.
Ojalá les guste el final. Yo no quedé tan conforme, pero ustedes como público son el verdadero jurado. Si es gustó, los review son bienvenidos. Si no, pueden comentar también y dejar sus críticas.
Nos vemos pronto en el prólogo de Future Fighters IV – Revenge que se estrenará en marzo! Adieu!
