Apéndice: Torneo de Tiro Supersónico
Era un día soleado en las cercanías de Green Hill, en un campo amplio y verde, con árboles apartados y colinas suaves aquí y en el horizonte. En un grupo de árboles se encontraba una animada reunión. Había mesas y sillas de madera, y algunos banquillos también. Los manteles estaban colocados en las mesas y sobre ellas había bocadillos como sandwiches, perritos calientes, nachos con queso y vasos con jugo y gaseosas.
El sonido de las voces de los amigos inundaba el aire. Los héroes estaban reunidos allí mismo para celebrar un acontecimiento muy, pero muy importante.
Allí se encontraba Charmy, revoloteando por el lugar con su alegría de siempre. Tomó su celular y, con un palito de selfie, se filmó a sí mismo.
— ¿Cómo están todos? — comenzó a hablarle a la cámara —Estamos aquí reunidos para celebrar la maravillosa unión de estas dos almas que… ¡Es broma! ¡Cayeron! Estamos por celebrar el tan esperado… ¡Torneo de Tiro Supersónico!
Charmy le hablaba a la cámara como si fuese el reportero de un canal de noticias. Recorrió volando el lugar en el que se encontraban sus amigos, que hacían distintas cosas, desde tomar bocadillos, hablar entre ellos o estirarse para el torneo.
— Y aquí tenemos a Jet the Hawk — dijo Charmy, acercándose al halcón verde que se encontraba con su extreme gear bajo el brazo. La imagen de la cámara se tambaleaba junto con los movimientos de Charmy — ¿Algo para decirle a tus fans?
— Les mostraré que no solo soy el mejor en el aire, sino que también en el tiro al blanco — dijo Jet con el puño cerrado y una sonrisa — ¡Sonic terminará con el trasero rostizado!
— ¡Impresionantes declaraciones de uno de nuestros competidores! — dijo Charmy mientras se alejaba y la cámara lo enfocaba. Ahora se había ubicado en un lugar donde se veían, detrás del abejorro, a Shadow, Silver y Blaze preparándose — Parece que están todos muy emocionados por esta competencia, en el que los participantes intentarán atinar a la criatura más rápida del mundo.
Shadow se volteó ante esta declaración y miró a CHarmy entrecerrando los ojos.
— E-Es decir, a una de las criaturas más rápidas, claro — se corrigió el niño al ver la mirada del erizo negro, y una gota de sudor le recorrió la nuca —¿Pero que tenemos aquí? ¿Es acaso Shade the Equidna? ¡No te había visto desde hacía mucho! ¿Emocionada por esta competencia?
— ¡Quítame eso de encima! — Charmy le había acercado demasiado la cámara a la equidna, llegando a enfocar su ojo derecho. Shade apartó la cámara un poco y se la pudo ver mejor. No tenía su armadura, pero llevaba un pantalón negro, una remera y unas zapatillas deportivas — Sí, como sea. Se ve interesante.
— ¡Mucho más que eso! — dijo Charmy — Pero dinos, ¿dónde te has metido? ¿Cómo sobrellevaste la guerra?
— Estuve peleando en el frente de Gigan Rocks, ya te lo dije — respondió Shade — Rescatando rehenes y protegiendo ciudades cercanas.
— ¡Y eso es por lo que estamos orgullosos de nuestra equidna, amigos! — dijo Charmy a la cámara, mientras Shade se llevó una mano a la cara — Bueno, esperamos tenerte con nosotros si tenemos que luchar contra Eggman y sus nuevas bombas, ¿de acuerdo?
— Claro que sí, cuenten conmigo —dijo ella con una sonrisa.
El tiempo pasó y todos se prepararon. Había una línea de salida en mitad del campo y Tails esperaba ahí parado, con Sonic a su lado, estirándose y golpeando levemente el suelo con la punta de sus zapatos. Todo a lo largo del camino se encontraban los participantes, separados entre sí una distancia de cien metros. Nack, los Babylon Rogues, Sticks, Silver, Blaze, Marine, Shadow, Omega y Espio se encontraban formando una línea larga, que estaba separada unos cincuenta metros de la línea recta donde Sonic correría.
Mientras Sonic se preparaba, con Tails a su lado, apareció Amy. La erizo portaba sobre su hombro su enorme martillo Piko Piko.
— ¿Estás listo? Espero que no te atinen, Sonic — dijo con una dulce sonrisa.
— Gracias Amy, pero, ¿por qué tienes tu martillo a mano? — preguntó el erizo intrigado.
— Porque yo también participaré.
— ¡¿Que qué?! — exclamó Sonic atónito. Tails, a su lado, se encontraba asombrado también — ¡Creí que tú serías la última persona en querer herirme!
— No seas llorón. No te pasará nada — dijo la erizo con una leve risita — En el peor de los casos te atinará alguno de nosotros, un poco de dolor y listo. Nada que no hayas sentido antes.
— Lo sé, pero tú…
— Quiero practicar mi puntería, eso es todo. Pero no te preocupes, trataré de no lanzarlo tan fuerte — dijo Amy, guiñándole un ojo al erizo azul, para luego alejarse de allí hasta su respectiva posición. Sonic sólo se llevó una mano a la cara, sin poder creerlo aún.
Al rato, Tails tomó un micrófono y comenzó a hablar. El sonido de su voz se transmitía a través de unos altoparlantes ubicados en unos árboles a lo largo del lugar.
— Atentos todos. Estamos a punto de comenzar…
— ¡Ya es hora! — exclamó Charmy volviéndose a su cámara — La línea de tiradores está lista y el blanco a punto de comenzar a correr. ¿Logrará alguno de nuestros competidores dar en el blanco? ¿Lograrán golpear a Sonic the Hedgehog?
— ¿Listo Sonic? — le preguntó el zorro a su amigo.
— ¡Más que listo! — dijo el erizo, a lo que Tails le colocó una venda en los ojos para evitar que viera venir los ataques y los esquivara por instinto.
— ¡Preparados! ¿Listos?... — anunció Tails por el micrófono. Los Rogues se subieron a sus Extreme Gears, Nack tomó su pistola, con balas de goma esta vez. Shadow mantuvo en alto una lanza Caos, mientras que Silver, Blaze y Marine cargaron energía en una de sus manos. Omega cambió su mano robótica por un pequeño cañón, Espio preparó un kunai y Sticks sacó su búmeran
— ¡YA! — exclamó al fin Tails.
El zorro presionó el claxon que tenía en una mano y Sonic corrió a toda velocidad. La onda de choque que produjo su turbo dejó el piso con unas leves llamas y provocó una fuerte ventisca alrededor de Tails. El erizo azul corría algo confiado, con los ojos vendados, todo recto hasta el final, mientras sus amigos apuntaban. Primero fue Nack quien disparó. El sonido de su pistola hizo estremecer ligeramente a Sonic, pero la bala se incrustó en una roca, cerca de sus pies en movimiento.
El erizo siguió de largo, dejando a la comadreja frustrada. Su carrera lo llevó hacia el primero del Team Babylon, Storm, quien falló en su disparo. Luego de él, Jet y Wave también fallaron. Los disparos láser sólo cayeron sobre la hierba. Sonic estaba comenzando a sudar. Aunque hasta ahora se había salvado, llevar una venda en los ojos mientras le disparaban no era nada tranquilizador.
Llegó el turno de Blaze. La felina entrecerró los ojos, apuntó y lanzó una bola de llamas, dirigida al pecho del erizo, que para su suerte no logró dar en el blanco. Marine disparó su esfera de vapor energizado, y luego Silver una hoja psíquica, ambos con resultados erróneos. Ninguno de los tres podía creer que hubieran fallado, y se miraron entre sí sin entenderlo.
Sonic bajó por una leve pendiente, para luego retomar un camino recto. Allí, Sticks lanzó su búmeran, que giró en el aire y estuvo a punto de rozar la nariz del erizo azul. Pero terminó volviendo a las manos de su dueña, sin éxito. A continuación, fue el turno de Omega. Todos estaban seguros de que lograría dar en el blanco, pues su avanzado sistema de localización y corrección de tiro aseguraban un éxito. Sin embargo, todos se sorprendieron al ver que la bala de su cañón sólo destruyó una gran roca cerca de Sonic. El erizo se estremeció al sentir los pedacitos de roca partida que le cayeron a la cabeza mientras corría y veía todo negro.
— ¡Hey! ¡Se supone que tengo que vivir después de esto! — le gritó enfadado a Omega.
— Mis disculpas — contestó el robot.
Sonic siguió su carrera a gran velocidad, y ahora era el turno de Amy. La erizo lo vio venir, apuntó y giró sobre sí misma como si fuera un lanzador de disco, pero con su martillo en mano. Luego lo soltó y su arma salió disparada girando, para luego colisionar contra el suelo y quedarse clavada allí como si fuese el martillo de Thor. Se escuchó un fuerte sonido por el impacto.
Al final, Shadow era el último. Todos sabían que el erizo negro estaría muy feliz de atinar, sobre todo Sonic, quien tragó saliva, pues sabía que muy pocas veces fallaba. Shadow posicionó su lanza Chaos sobre su hombro, apuntó con mucho cuidado, y sin emitir sonido, la lanzó. El proyectil de energía silbó en el aire, viajando rápido y certero. Todos creían que daría en el blanco, y si hubiesen tenido una cámara de alta velocidad, habrían sabido que fue el que más cerca estuvo de atinar. La lanza cruzó delante del pecho del erizo, apenas removiendo un poco de su pelaje, pero terminó haciendo estallar una roca lejana. Shadow sólo se limitó a dar un suspiro de fastidio.
Sonic terminó de correr y llegó a la meta, donde lo esperaban el resto de sus amigos, quienes lo felicitaron al verlo. El erizo azul se quitó la venda de manera triunfal y dio una pirueta en el aire.
— ¡Sí! ¡Así es como se corre! — dijo con un puño en alto y una gran sonrisa.
Al ver que Sonic había llegado invicto, Tails tomó el micrófono y habló nuevamente.
— ¡Creo que nadie dio en el blanco! Lo que significa que Sonic se queda con su colección de rings.
— ¡Y con su cuerpo en una sola pieza! —continuó Charmy delante de su cámara — ¡Qué competencia más emocionante! Aunque todos los competidores tienen una cara algo larga, pero creo que ya se les pasará. ¡Hey! ¡Arriba el ánimo que hay pastelillos y dulces! Nos veremos nuevamente en alguna edición futura de este emocionante… ¡Torneo de Tiro Supersónico! — exclamó el abejorro levantando el puño y dando una pirueta.
¡Hola a todos! ¿Cómo están?
Espero que les haya gustado este pequeño apéndice, donde se muestra cómo se divirtieron nuestros héroes en su singular torneo. Tenía ganas de escribirlo, y en su momento no pude hacerlo, ¡pero aquí está!
Nos veremos después
See you later!
