I AM BACK! AND IM SO F***ING HAPPY

Disclaimer: Naruto es propiedad de Masashi Kishimoto
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Despertando el Pasado

Capítulo XXVI. " Raikiri"

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Todo se movió más rápido de lo que cualquiera se hubiera imaginado, tras unos segundos Kakashi escuchó como Neji a su lado preguntaba la razón de ese allanamiento al Uchiha, pero este no respondió. Solamente cerró los ojos un momento, para abrirlos ahora vueltos de color rojo. Un brillante color escarlata que se antojaba a sangre… No iba a ser una batalla tranquila.

Neji se echó para atrás al ver el legendario Sharingan, y activó su Dõjutsu mientras tomaba a Anko de los hombros y ambos empezaban a caminar hacia atrás despacio. Pero para antes de que eso ocurriera, Itachi había desaparecido ya del frente y estaba del lado opuesto listo para llenar la sala con una lluvia de kunais. Kakashi por su parte se había quedado estupefacto al ver la repentina desaparición, y solo reaccionó al escuchar un kunai que pasó rozando su oído. ¿Qué podían hacer? El lugar a pesar de ser grande no iba a permitir una gigantesca batalla, estando en casa ajena y sabiendo que había personas en el piso de arriba…

Y justamente, hablando del piso de arriba, se escuchó que uno de los niños comenzaba a gritar de espanto. Itachi apenas miró hacia arriba, y aprovechando la distracción del señor Hyuuga, con toda su velocidad avanzó tomando a Anko del codo y la jaló hasta la puerta corrediza de la sala. Lanzó un kunai atrás dirigido a Kakashi y luego intentó escapar por la puerta. Anko en vez de gritar, intentaba golpear a Itachi de alguna manera, pero a oscuras, su visión estaba horriblemente atrofiada; en cuanto escuchó que la puerta se iba a abrir, opuso una resistencia golpeando el vidrio para que este se rompiera e Itachi se viera obligado a frenar.

— Tu sabes que eso no servirá — le dijo el Uchiha avanzando entre los vidrios

— ¿Estas seguro? — Romper el vidrio no solo fue para intentar detenerlo, si no para darle tiempo a Kakashi de llegar. Y fue justo el milisegundo necesario. Pues el peli plata estaba ahora sosteniendo a Itachi de uno de sus tobillos y lo hizo tropezar, Anko cayó junto con él pero le dio tiempo de ponerse en pie, y con uno de los vidrios, (junto con todo el pesar de su corazón) arañó el brazo de Itachi que la sostenía, desde el codo hasta la palma. Fue solo un segundo, que Itachi aflojó el puño al sentir, no dolor, si no una especie de estremecimiento, y soltó a Anko, que corrió en dirección al Dojo de los Hyuuga, en busca de un arma para ella misma, y para huir de aquella batalla. Neji por su parte había subido las escaleras por que sin duda había sido el grito de uno de sus niños.

— ¿Que se te ofrece? — le preguntó Kakashi al oji negro que aún yacía en el suelo.
— No son dignos de llamarse ninjas. La seguridad de la ciudad esta pendiendo en quien tenga a Anko, si es Akatsuki, o es Orochimaru… si ella llega a estar con alguno de los dos, se acabó para todos. — dijo con su frio semblante, el ahora oji rojo, se levantó mirando con furia a Kakashi — Nosotros, como clan, no vamos a permitir eso.

— Habíamos quedado en un acuerdo, — le respondió el peli plata — Tu padre prometió discutir esto como personas civilizadas. Y aceptamos, estas rompiendo lo que se dijo.

Itachi solo frunció el ceño y miró con furia a Kakashi. No dijo nada, solo junto las manos y cambio de sellos varias veces, para luego formar una gigantesca bola de fuego que se dirigía a Kakashi. Con un jutsu de remplazo Kakashi se salvó y fue detrás del Uchiha para recibirlo con la misma técnica, que fue esquivada con un gran saltó por parte de Itachi. Pero esto no se iba a quedar así, Kakashi en cuanto vio el saltó corrió para recibir al peli negro en el suelo y de una patada lo mando al otro lado del patio, haciéndolo chocar con la pared. En toda la batalla había mantenido ambos ojos abiertos, su profundo ojo negro y su Sharingan, solo en caso de un Genjustu que viniera del Uchiha. Cuando escuchó que el golpe había dado efecto corrió para encontrarlo, rezando para que no se hubiera escapado y hubiera ido a buscar otra vez a Anko.

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Aseguró la puerta por dentro y rectificó que nadie pudiera entrar por ningún lado. No encendió las luces, prefería estar a oscuras, quizás así no la verían. Cuando intentó caminar, sintió una fuerte punzada en donde tenía la Marca de Maldición. Se detuvo de pie con la mano sosteniendo su hombro, repentinamente en el día sentía ese tipo de dolor, pero no sabía a que podía deberse…

— Kakashi necesitará ayuda… — pensó, — pero si voy, Itachi me llevará, si no voy Kakashi podría salir herido… — Anko no podía saber quien iba a ganar la batalla, para empezar, no sabía ni por que había comenzado. No sabía si las habilidades de Kakashi eran superiores a las de Itachi o viceversa, en su ninja vida pasada Itachi no había sido rival para nadie...

— Creo que lo primero será… saber porque vino Itachi. — dijo en voz alta. Y caminó hacia un de los lados del Dojo donde se encontraban algunas armas y protecciones. Miró donde había dejado sus cosas de entrenamiento ese día y dudó un segundo en si alistarse o no. La Marca empezó a punzar nuevamente.

— Si voy… podría ser yo un estorbo, e Itachi dejaría de pelear para ir por mí. O podría pelear al lado de Kakashi, que dudo mucho que eso suceda. Si me quedó, podría venir cualquiera, a salvarme o incluso a raptarme ahora que estoy sola— sentía como su agujas gruesas se insertaran en su piel en cada parte de la Marca — Pero Itachi es mi amigo, debe de hablar, sé que lo hará. No haría algo en contra mía ¿O si?

Motivada por ese pensamiento, Itachi después de todo era su amigo, y no la pondría en peligro así, Tomó sus armas y se paró frente a la puerta dispuesta a salir.

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— ¿Dónde demonios esta Neji? — Nadie había salido a ayudarlo. Y no era posible que pensaran que era él, Kakashi, un super ninja.

La batalla con Itachi se había vuelto un interminable Taijutsu, series de patadas y golpes, amenazas con objetos a la vista, pero ninguno se había hecho un daño. Por más rápido que fuera Kakashi, no podía asestar ni un golpe en Itachi, ni uno solo. El Sharingan era muy problemático en ese momento.

Itachi por su parte, se estaba frustrando, el uso del Sharingan del peli plata lee estaba costando la batalla. No imaginaba en verdad que alguien se le pudiera poner enfrente de esa manera, tenía que ir por Anko, pero a donde quiera que se moviera, Kakashi lo seguiría. Dio entonces un saltó hacia atrás con una acrobacia en el aire, se sostuvo unos segundos antes de lanzar una enorme llamarada a Kakashi. Y clonarse dos segundos después, así podría ir por Anko y se evitaría la fatiga de tener que luchar eternamente.

¿Por qué no ha usado ningún Genjutsu contra mí? — pensó Kakashi, todos los movimientos del Uchiha se había limitado a Taijutsu y Ninjutsu, pero según recordaba, el maestro en tortura mental, en grandioso Itachi Uchiha, podía usar un genjutsu con solo mirar a los ojos a alguien… Y sin embargo, el mismo peli plata había mirado los penetrantes ojos rojos de Itachi en más de una ocasión esa noche, y no había caído en ninguna trampa. Tras esquivar la bola de fuego, pensó en usar algo que le facilitaría la batalla. Se agachó al suelo invocando a 7 perros de tamaños diversos.

— Yoh, Kakashi — dijo uno pequeño. En su cabeza el perro tenía las letras "Pakkun XVIII" —¡A la carga!

La idea era atrapar a Itachi con ayuda de todos sus perros, el peli plata saltó para encontrar a Itachi descendiendo del salto.

Raikiri — pensó mientras con su mano derecha una chillido bramaba amenazante. Itachi abrió mucho los ojos en ese momento. Luego sintió que algo se colgaba de sus pies y al mirar abajo descubrió un perro colgado de su ropa, Maldijo mentalmente, y luego sintió como el peso de muchos perros más lo obligaban a quedarse en una posición. Al frente venía en Raikiri, no podía moverse, y ya estaba demasiado cerca para escapar.

Kakashi ya estaba a solo dos metros de estampar su poderoso ataque. Podría matar a Itachi, pero no quería otra cosa más que darle un buen susto. No era un asesino. Aun así, a esa corta distancia escuchó como alguien gritaba "Chidori" a su derecha. Con el rabillo del ojo se dio cuenta de que Sasuke había saltado de una ventana de la mansión y se dirigía con su propio jutsu a él.

Ambas energías chocaron en el suelo, Kakashi se desvió para recibir a Sasuke, aunque este ya había pensado en estamparse con el Raikiri de Kakashi.. Los dos usuarios del Sharingan se quedaron cegados casi por un momento después del brillante choque de truenos. La luz duró varios segundos y el resplandor fue tan enorme, que iluminó todo el patio y muchísimo más allá. El choque fue de tal intensidad que todos los ahí presentes fueron empujados por la fuerza del encuentro a varios metros de su posición inicial, sobretodo Kakashi y Sasuke.

— ¡Uchiha! — se escuchó gritar a alguien, en el patio los tres seguían aun un poco atontados por el golpe y por la luz, pero Sasuke se levantó como pudo y echó a correr hacia una de las paredes para escapar de quien gritaba. A los dos segundos Sakura saltó de la misma ventana por la que el pequeño Uchiha había salido y lo siguió subiendo por la misma pared mientras le gritaba. — ¿Por qué van a hacerlo? ¡Sasuke!

— ¿Hacer que? — le preguntó Kakashi al Uchiha que se estaba poniendo de pie frente a él. Los gritos de Sakura se escuchaban ya lejanos. Itachi sin embargo no parecía inmutarse ante nada.
— Nada que deba discutirse contigo — le respondió al fin el Uchiha, que al mismo tiempo formaba un sello con una sola mano y miraba fijamente al Hatake. Para cuando el peli plata se dio cuenta, ya era demasiado tarde: El cielo y todo su alrededor se estaba volviendo de color rojo escarlata, y las nubes y objetos se tornaron negros y sin sombra.

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— ¿Qué sucede Itachi? ¿Ahora planeabas raptarme?

— Tú sabes que no haría eso.

No había caminado ni un cuarto de patio desde el Dojo, cuando escuchó que alguien caminaba a su lado. Reconocería su perfil en donde fuera, incluso en esa noche oscura y sin luna.

— Entonces, ¿Cuál es la gran idea? — podía sentir a Itachi, (o a su clon) justo detrás de ella, así que solo sentó en el suelo esperando a que el Uchiha le diera toda la explicación. — No me hagas juzgarte mal.

Pasaron unos increíblemente largos segundos, en los que ninguno de los dos dijo nada. Anko solo miraba al cielo, y a veces hacia al frente, pues creía que podía distinguir a Kakashi peleando con alguien más allá. Cercano a la mansión y a la ahora rota puerta.

— Quisiera que vinieras conmigo.

— ¿Ir a donde? — al principio pensó que Itachi tenía alguna especie de razón romántica detrás de lo que dijo. Así sonaba. Pero… había algo más detrás de todo.

— Tú bien sabes que esta ciudad ya no es segura. Y mucho menos para ti. Después de lo que pasó hoy. Mi padre y mi madre, consultaron unas viejas reglas que se establecieron para el Clan. — Su voz sonaba tan firme y tan segura, pero había una pequeña nota de tristeza, casi imperceptible al final de cada palabra que decía Itachi — Ante esta situación, estamos obligados a irnos. Quiero que vengas con nosotros.

— Apenas te declaras, y esto suena a una propuesta más allá. — sonaba todo demasiado "Romeo y Julieta". Pero era interesante, por que Itachi, sabía perfectamente que ella, Mitarashi Anko, detestaba en gran parte ese tipo de propuestas de la época del romanticismo.

— No me mal interpretes. No es por mi. No esta vez. Es una propuesta que vengo a traerte en nombre de mi padre. Quiere ofrecerse personalmente para tu cuidado, llevarte con nosotros y esconderte de todo este asunto. Estarás a salvo.

— ¿Se te olvida que tengo una vida? — irse nunca había estado en sus planes.

— A ti se te olvida que todas las personas que conoces, por el solo hecho de saber tu nombre, corren un riesgo mortal, Anko. Como pasó con Tsunade… que esperemos este bien.

Ella simplemente se trago su saliva, había intentado con todas sus fuerzas convencerse de que todo lo que pasaba no era culpa suya.

— Piensalo, nadie podría salvarse, ya sea Orochimaru o Akatsuki, no creo que duden en pasar por encima de lo que sea para llegar a ti. Sea cual sea su objetivo. Anko, es una propuesta no te presiones, es solo una idea, alejarte de el centro de todo este asunto y ponerte a salvo. Lejos… a tus padres los podemos llevar de igual manera. O si quieres que se separen, también puede ser. Esto no solo es por ti, es por el bien de la ciudad. Piénsalo bien.

— Pero nada garantiza que si yo me voy de la ciudad, estos asesinatos, atentados… todo. Vaya a terminar. ¿Qué tal si en mi búsqueda asesinan a todo aquel que conocí? Por mi culpa… por no estar yo aquí.

— Anko… no seas fatalista. — la regañó viendo que incluso el ánimo de la Mitarashi iba en caída libre.

— ¿Me aseguras que si me voy, todo aquí se calmará?

Itachi había llegado a esa misma pregunta cuando su padre le mandó ir por Anko. No podía contestar a eso último, nadie podía saber con exactitud que es lo que pasaría si Anko no estuviera en la ciudad, podrían rastrearla, pero estaría segura, podrían torturar a todo el mundo, pero jamás encontrarla… 'torturar a todo el mundo' era demasiado. Si se quedaba… eso podría facilitar que cualquiera de los bandos la atrapara… Solo deseo haber podido quedarse con ella.

— No puedes asegurarlo Itachi.

— Apoyo la idea de que nos acompañes, solo para que estés a salvo. Yo sé que no hará la diferencia en la ciudad, igual se calman las cosas, igual te rastrean, o el asunto crece… Del mismo modo podría pasar si te quedas, no sabemos que rumbo tomará esto sin ti. — Anko meditaba las palabras de Itachi, era como si le hubiera leído la mente, acababa de pensar en todo eso, era increíble que así de la nada, Itachi hubiera llegado con tal propuesta sabiendo que no cambiaría nada en absoluto; ella le estaba dando la espalda mientras él hablaba, y conforme avanzaba en lo que decía, Itachi se iba acercando, hasta que la tomó de los hombros y le susurró al oído: —Lo importante es, que ninguno de los dos, Akatsuki u Orochimaru, debe poner un solo dedo en ti. ¿Vendrás?

— Itachi… — sabía que ni Fugaku, ni el mismo Itachi confiaban en las habilidades de Kakashi, Jiraiya o alguien. Iba a girar para encarar al Uchiha cuando de repente, su amigo tembló y cayó de espaldas hacia atrás, ella solo se volteo a mirarlo de reojo y alcanzó a ver como muchos cuervos salían volando de donde estaba su amigo. — Clon…

Cuando volvió mirar al frente, se encontró con un intenso brillo de color azul y un horrible chillido de pájaros. Era ya la segunda vez que veía ese jutsu en una pelea. Era el Raikiri de Kakashi, lo que significaba que… ambos seguían peleando.

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Atrapado en un Genjutsu, no podía moverse, no se iba a mover… Temía a las habilidades del Uchiha. Temía que fuera a torturarlo una y otra vez, hasta dejarlo inconsciente. Así que solamente se quedó quieto, mirando al frente a Itachi, que hacía lo mismo que él, mirarlo con esos ojos escarlata.

— ¿Cuál es la gran idea?

Y escuchó un cascabel, y luego otro…

Sus ojos se abrieron con terror, Itachi lo iba a hacer pasar por esa sensación otra vez. La misma sensación que una semana atrás cuando enfrentó a la chica, Tayuya, en el salón Paradise. El sonido iba en aumento, había empezado discreto y discontinuo… pero cada vez lo escuchaba con más intensidad, más cerca, rozando sus tímpanos para provocarlo y hacerlo gritar.

Trató de cubrirse los oídos, pero en cuanto intentó moverse, se dio cuenta de que estaba atado a un árbol y sus manos enroscadas alrededor, evitando así su movimiento. Luego apareció una aguja que tenía atado un cascabel frente a él. Un viento que no existía ahí lo hacía moverse… lo hacía sonar cerca de su oído para volverlo loco.

De repente, sintió un dolor punzante en el anverso de su codo que estaba contra la pared. Itachi tenía en la mano afiladas agujas, y había lanzado una que se clavó en el lugar de la punzada. Atravesó la piel limpiamente hasta tocar sus nervios y hacer sentir dolor… Ahora no solo los cascabeles lo llevarían al infierno, si no que el dolor que estaba por causarle Itachi, lo harían desear la muerte.

Una segunda aguja se clavó en el mismo brazo, y se fue hundiendo en el hasta llegar al tronco, atravesando por completo el brazo del Hatake. — Es solo un Genjutsu, es solo eso— se decía mentalmente para controlarse. Pero no daba resultado, intentó liberarse el solo, pero por más que lo intentara, no podía ni siquiera concentrarse en otra cosa que no fueran los cascabeles o el dolor.

Pasado un rato, volvió a mirar su brazo, ahora tenía una hilera de agujas clavadas desde la muñeca hasta el hombro, en ambos brazos, todas ellas se clavaron y se fueron hundiendo lentamente en su cuerpo… ¿Qué seguía? Su cabeza estaba por estallar, de tantos cascabeles y el dolor lo estaba enloqueciendo.

Itachi dio dos pasos adelante, y luego cayó de rodillas y se sujeto la cabeza mientras tosía. El cambio tan radical era algo que apenas podía ver Kakashi con sus ojos entrecerrados que aguantaban el dolor. Itachi había empezado a jadear y gemir de rodillas y decirse en voz baja:

— No, no ahora… Maldita sea.

De un momento a otro, notó que ya no estaba amarrado a ningún árbol, y que las agujas, habían desaparecido, junto con los cascabeles. Fue un cambio sumamente radical, y por lo que medio podía ver Kakashi, no fue controlado. El dolor en su cabeza lo hizo caer de frente, contra el suelo, no podía sostener su cuerpo con sus rodillas y brazos pues el dolor aunque falso, hizo temblar sus extremidades, haciendo que el peli plata cayera con la cara en el suelo.

Le costó mucho trabajo volverse a levantar, y cuando lo logró. La escena a su alrededor había cambiado, estaba encima de un rio extrañamente, o al menos lo podía describir como un río, se quedó de rodillas mientras veía a todo su alrededor, no necesitaba poner Chakra de su parte para sostenerse, al parecer seguía en un Genjutsu.

Itachi del otro lado, miraba atónito lo que tenía enfrente, sabía donde estaba, y sabía que escena era esa. En medio de ambos shinobis, había otros tres, en otra época. El Genjustu de Itachi, había sido modificado por las repentinas imágenes en su cabeza, las repentinas visiones de su vida pasada. Dos de los shinobis estaban de pie, uno era Itachi vestido con una larga capa negra con nubes rojas, miraba de costado al otro, que era Kakashi, vestido con el uniforme de ninja de la aldea de la Hoja. El tercer shinobi, mas bien, kunoichi, estaba de rodillas al lado de Kakashi, tenía cabello negro profundo y vestía de rojo con blanco, estaba mojada y al parecer sorprendida por lo que estaba ocurriendo.

— Kurenai… — dijo Kakashi al identificar a la kunoichi. Miró al Itachi contemporáneo del otro lado con una cara de terror y el pánico en los ojos. Al parecer ya no tenía control sobre el Genjutsu.

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Dos resplandores se estrellaron de la nada, uno era el de Kakashi, no tenía duda alguna. El segundo no supo decir de quien era, ambos destellos se estrellaron haciendo una gigante ola de energía que llegó incluso a ella en forma de una gran ola de aire y Chakra. Trajo consigo un destello cegador. En ese momento se preocupó por Kakashi y por quienes estuvieran de aquel lado, se preguntaba también si Neji o alguien habría acudido a ayudar a Kakashi.

Luego escuchó aullidos, y muchas patas dirigiéndose hacia ella, corrían por el pasto a una gran velocidad. Miró en dirección de lo que venía hacia ella, y una voz desde el suelo le dijo.

— Niña Anko

— ¡Pakkun! — el perro que alguna vez estuvo tratando como marioneta estaba ahí, y aunque no podía distinguirlo con claridad, sabía por su voz que era el pequeño perro de Kakashi.

— Kakashi esta en problemas. — Anko no le dijo nada al pequeño can, simplemente empezó a correr, sintió que Pakkun no era el único perro ahí, pues después de que corrió, muchas patas y ladridos la siguieron de cerca.

— Es aquí.

La luz de la casa aunque estaba lejos, la ayudaba a divisar a Kakashi y a Itachi ambos uno frente al otro, Itachi estaba de rodillas sujetándose la cabeza jadeando y sin moverse, Kakashi por su lado estaba de pie con las rodillas torpemente flexionadas, miraba al suelo con los ojos desorbitados. Enseguida lo notó…

— Liberar — pensó, mientras le tocaba el hombro a Kakashi. Este reaccionó de inmediato de su congelada postura, y cayó hacia atrás gimiendo espantado. Del otro lado Itachi empezó a toser un poco y se recuperó de su postura sentándose en el suelo con las manos en la cara. ¿Qué había ocurrido?

Se arrodilló junto a Kakashi intentando despertarlo.

—Hey, ya basta. Despierta de una vez, sé que me estas escuchando. Kakashi.

— ¡Apártate! — gritó Pakkun, Anko giró de inmediato para ver que Itachi se había recuperado ya y se dirigía con furia hacia ella y Kakashi. No tenía nada que perder, aun si Itachi peleaba con Kakashi, el peli plata no estaba en condiciones de seguir. Así que ella se levantó con un kunai en la mano y recibió el golpe de Itachi deteniéndolo.

— Anko… — el Uchiha no pensó que eso sucedería.

— ¿Qué le hiciste a los demás? ¿Dónde están todos?

— No tengo idea. La pelea no es contigo Anko, tu yo solo debemos hablar.

— No lo creo, no mientras estés intentando atentar contra mis amigos. — le respondió con severidad. Luego le lanzó varias shurikens que Itachi esquivó de un salto, pero lo vio fue que en una de ellas, venía una bomba de luz, que explotó justo enfrente de los ojos del Uchiha. Y con ello no fue capaz de aterrizar como es debido, si no que cayó con las rodillas y de lado gimiendo.

— Anko, no deseo pelear contigo.

— No debiste iniciar la batalla. — La Mitarashi formó varios sellos con las manos, y le lanzó una poderosa llamarada a Itachi, que por no estar en las mejores condiciones, pudo esquivar apenas, sin embargo su brazo sufrió una considerable quemadura.

— Solo quítate de en medio.

— ¿Por qué quieres pelear con él Itachi? El asunto es conmigo. — Kakashi se estaba levantando en ese momento, veía a Anko decidida enfrente de él, y escuchaba todo lo que ella decía. Uno de los perros se acercó y le lamió la cara para que reaccionara, y en verdad ayudó, solo que sus brazos aún seguían dormidos, y la cabeza aún le daba vueltas.

— No solo es contigo. — Itachi se acercó a Anko sin intenciones de pelear. Pero ella lo recibió con técnicas de Taijutsu que el Uchiha se vio obligado a corresponder, sin agredirla, solo para defenderse.

— Anko, quítate de el medio — Kakashi se había puesto de pie con toda su fuerza de voluntad. Y estaba justo detrás de la peli morada. Con un brazo la apartó y se colocó frente a ella. — Esto no solo es contigo… — repitió lo mismo que Itachi.

— Esto es por ti. — dijeron los dos shinobis al mismo tiempo.

Y es que ambos sabían, desde un inicio siempre lo supieron, ninguno de los dos estaría feliz hasta pelear. No por ellos, tal vez no a morir, ninguno estaría feliz hasta saber que habían perdido o ganado, en una batalla por Mitarashi Anko.

Continuara…


Aún me recuerdan? Me solía llamar DreamFighter 1556. Hace como una año… o mas no recuerdo.

En fin, casi un año desde la última actualización. No tengo vergüenza. Un saludo para la telaraña que esta en este fic, olvidado… Ya compré mi spray para sacudirlo, y me alegra decir que, ya estoy editando todos los capítulos, incluyendo formatos… bla bla bla… Bah, nadie se ha de acordar de mi.

Este capítulo es una promesa, para k2008sempai, una vieja seguidora, que quería ver una batalla entre el sexy oji escarlata y el apuesto peli plateado.

Saludos a todos.

Enkelii Chan.

Comenta si te gusto, o no :D Critica constructivamente.