Disclaimer: Los personajes le pertenecen a la hermosa S. Meyer, la historia es en parte una adaptación y en parte invención mía. Yo tomo todo prestado para goce de ustedes y NADA me pertenece.
UN PEQUEÑO REGALO PARA USTEDES, BESOS Y A LEER.
Con esto terminamos definitivamente. Lean la nota del final. Besos.
Esté capítulo es especialmente dedicado a mis fieles lectoras que se toman el tiempo en dejar un hermoso comentario, gracias a: Jade HSos, Yoliki, ashleyswan, Guest, MilaStorm27y a todas las que agregan a favoritos y Alertas, igualmente gracias. A mis lectoras fantasma igualmente gracias, solo un favor, no me asusten. Besos. Jane.
UN MILLON DE LAGRIMAS…
Música:
Como Yo Te Amo – Gloria Trevi
Safe – Taylor S.
OUTAKKE UN BEBE YA VIENE
La chica miraba la televisión emocionada por ver en que terminaba la serie, así que tenía un vaso de jugo, un bol de palomitas sobre su gran y enorme vientre de nueve meses ya. Había tenido dolores pero supuestamente eran normales, hasta que Nat se dio cuenta.
-Nena deberíamos de ir al hospital y…
-Nada, papá me dijo que tardaría en que los bebes nazcan porque soy primeriza, además quiero ver el final, tenemos tiempo – el chico suspiro y volvió a lo que estaba haciendo, metió la maleta al coche y demás cosas.
-¿Ya podemos ir?
-No – estaba emocionante, lástima que había muerto, justo cuando se ponía de pie una fuerte patada de unos de sus bebes le sorprendió – uf esa si fue dura, venga vamos a ponernos de pie.
-Nena ¿ya? – ella asintió dado que no podía decir nada debido al dolor – Dios estas pálida, hay que apurarnos.
Durante todo el camino vinieron un poco más fuertes, aunque eran todavía largas en tiempo, cada que una llegaba ella tomaba la mano de Nat, que para estos momentos debía de estar fracturada.
-Nat cariño necesito llegar al hospital ¡Ya!
-Nena hago lo que puedo, tranquila tu padre nos está esperando ya en la salida.
-Bien vamos apúrate.
Él chico asintió y acelero, una vez en la entrada fue sustituido por su suegro que venía con una camilla.
-Tranquila cariño.
-¡Duele mucho! ¡Maldita sea Nataniel no volverás a tocarme nunca! – el chico estaba blanco ante esa confesión pero se recupero pronto para ver a su chica gritar como posesa. Subieron al elevador para ir directamente al piso de maternidad, pero al parecer el destino no estaba cooperando, pues a mitad del camino el elevador se detuvo - ¡¿Qué pasa?!
-No sé, el elevador se ha detenido, déjame ver qué pasa.
-Tranquila cariño enseguida vas a…
-¡Me duele! Oh algo pasa ahí abajo – entonces el chico alzo su vestido premamá y vio que había liquido y sangre, estaba por desmayarse al ver semejante espectáculo cuando su suegro lo quito.
-Cariño has roto fuente, estas por dar a luz.
-¡¿Qué?! no quiero dar a luz en un elevador, haz algo.
-Nena juro que quiero hacerlo pero siento que me voy a desmayar.
-Mira Nataniel Prior, si tú y tu debilucho cuerpo se pierden el nacimiento de mis bebes, así tenga que ser en un elevador, juro por lo más sagrado que voy a castrarte yo misma, ahora solo puedo lidiar con dos bebes, no con un tercero, se hombre.
-Ok, lo siento nena. ¿Qué hay que hacer?
-¡Ah! – entonces una contracción le vino y ella pujo.
-Cariño no pujes más.
-Ellos quieren nacer y lo van a hacer.
-Cariño necesito que pongas tus piernas dobladas, voy a ver qué pasa – él levanto el vestido y vio como la cabecita de uno de sus bebes se asomaba, sentía que perdía la respiración pero se obligo a controlarse, su nena le necesitaba – bien, veo la cabeza, por favor nena cuando tengas ganas puja, yo lo tomare aquí, por favor con fuerza, son dos bebes – ella asintió y en cuanto la contracción vino tomo la cama y pujo con todas sus fuerzas, sentía un ardor en sus partes pero eran más fuertes las contracciones. Dos pujones más y pudo escuchar el sonido más hermoso que había podido escuchar en su vida, el llanto de un bebe – es una nena cariño, es nuestra pequeña Isabella.
-Estoy cansada Nat.
-No amor, por favor falta traer a nuestro pequeñín también, respira y cuando te diga tomas aire, en cuanto sientas pujas, ten sostén a nuestra bebe para que te de fuerzas – ella tomo a la bebe entre sus brazos que estaba envuelta en una cobija, de las que traían en la pañalera, entonces cuando sintió que un dolor volvía a extenderse por toda su zona pélvica pujo con todas sus fuerzas, mientras Nat intentaba ayudarle y recibía a su bebe – nena lo estás haciendo muy bien, así se hace, puja más fuerte, anda cariño.
-¡Ah! ¡Agh! Nat no puedo hacerlo.
-Ve a nuestra pequeña y piensa que nuestro pequeño quiere estar aquí también, anda, puja cariño un esfuerzo más – entonces con las pocas fuerzas que le quedaban pujo hasta el cansancio y entonces volvió a escuchar el sonido más hermoso, el de su bebe – así cariño, ya está aquí, descansa. Shh, shh – volvió a tomar a su pequeño y lo envolvió en la manta, estaban ahora los cuatro juntos y a salvo, aunque ellos lloraban, le daba miedo pues no había sido un profesional quien los trajera al mundo.
-¡Carlie! ¡Nat! ¿Están bien?
-¡Sí! Edward por favor Carlie ha dado a luz a los bebes, no sé qué hacer, están llorando pero ella está cansada.
-¡Enseguida van a sacarles de ahí, tranquilo, mantén a Carlie despierta y a los bebes llorando – él se pregunto si tenía que peñiscarlos, pues de qué manera se podía tener a un bebe despierto.
-Tranquila cariño enseguida van a sacarnos de aquí, shh, shh.
En cuestión de minutos el elevador empezó a bajar hasta detenerse en la planta baja, cuando las puertas se abrieron el primero al que vieron fue a Edward, este saco la camilla con cuidado y empezó a revisar junto con otros dos médicos a sus nietos, un obstetra se encargo de Carlie y mientras todo estaba bien había una mala noticia.
-Hay que subir de nuevo en el elevador, necesito que expulses la placenta, y colocar a los bebes en un ambiente limpio y checarlos más a fonda.
-Estoy segura como que acabo de dar a luz dos bebes que no voy a subir ahí de nuevo.
-Nena aquí vamos a estar todos, no hay de qué preocuparse.
-Papi no me dejes.
-No princesa, bien hecho Nat – este asintió pero enserio quería un lugar donde descansar, se sentía más cansado que su pequeña que había dado a luz a dos bebes – vamos es hora de terminar este parto.
Durante todo el recorrido ella no soltó la mano de su padre y a sus bebes. Cuando llegaron a la sala de parto, el médico le dio indicaciones de que hacer, mientras atendían a los pequeños.
…..
-Y ¿Cómo se llaman?
-Ella se llama Isabella Marie y nuestro príncipe se llama Matt.
-Oh que hermosos nombres.
Sí, claro me encantan cariño, espero que te recuperes pronto, nosotros les dejamos para que descansen y disfruten.
-Gracias papi, te amo.
- Y yo a ti hermosa, descansa. Felicidades a los dos.
-Gracias Edward.
Todos empezaron a salir hasta dejarlos solos, entonces fue cuando se dio cuenta de lo que había pasado, no era un parto realmente como todos, pero era digno de contra, como su padre, su esposos, su amigo había traído a sus bebes al mundo, como había sido su pilar desde siempre y aun lo seguía siendo en los momentos más difíciles. Lo amaba, amaba a su Nat, y estaba segura que su madre le había mandado este ángel tan lindo.
-Te amo Nataniel.
Te amo Carlie.
…..
FIN. 3
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Bueno un pequeño capítulo de cómo nacieron los bebes hermosos.
NOTA IMPORTANTE:
El nombre real de la historia de Un Litro De Lagrimas búsquenla así en youtube, son 11 capítulos de una hora cada uno, están doblados al español, esto porque es una serie coreana, la historia también está inspirada en el libro que se llama El Diario De Aya así lo pueden buscar, realmente solo tome la idea, porque si leen o ven la historia no es nada a como la plasme, así que espero les haya gustado y seguir contando con su apoyo, se les quiere mucho y gracias por ser pacientes.
Locura realizada…
Cambio y fuera…
JaneAntoCullen.
