n_n HOLA! Se suponía que actualizaría ayer pero no me sentía muy bien, me enfermé pero ya estoy mejor para dejarles el capi.

Ahora la reacción de Sakura, que la verdad... Mejor dejaré que lo lean en su momento. Y bueno este cap. revela algo importante, un secreto de Madara y ¿Karin? Si, espero les guste.

Gracias a todos por los reviews, sus palabras me alientan a escribir más fics, jeje. Un paso más cerca del final, CAP 26.

0o0o0o0o0o0o0o0o0

Una verdad revelada.

POV Sakura.

Sasuke-kun… él… no puedo creerlo… es como un sueño… y esa canción… Aunque lo intente no puedo dejar de llorar.

¿Por qué?, ¿por qué no me lo dijo antes?, nos vimos hace unos días, ¿acaso pretende jugarme una broma? No se cómo debo sentirme, estoy feliz pero no es justo, Sasuke-kun disfruta haciéndome sufrir, ahora debe de estar satisfecho porque no pude darme cuenta antes, porque fui una tonta despistada, soy tan torpe. No me lo creo, es algo tan increíble, Sasuke-kun puede ver, no estoy completamente segura, pero creo que tengo razón. Ahora sé por qué Naruto estaba tan misterioso todos estos días, seguro a él si le dijo, pero conmigo no tuvo esa consideración.

¿Qué le digo?, ¿qué hago?, estoy tan nerviosa que no sé si hice bien en buscarlo, debí esperar a qué él me aclarara todo, pero con algo así no es que esté tranquila. Ahora que lo pienso mejor, me estoy muriendo de la vergüenza, el día que lo vi en la universidad estaba tan feliz que no me importó nada más y lo besé, ¡él me vio todo ese tiempo! Seguro se dio cuenta de mis sonrojos y mi nerviosismo. Ahora está decidido, soy una completa tonta, pero es que él es tan perfecto, y yo sólo soy una chica nada especial, no puedo competir contra el resto de mujeres hermosas que tendrá a su disposición, él ya debe saber que no soy la clase de chica fabulosa.

Soy demasiado cobarde, no puedo hacerlo. Es mejor irme, no puedo, perdóname Sasuke-kun, ahora que puedes ver tengo miedo de lo que pienses de mí, nunca creí que llegado el día de tan buena noticia tendría que tomar la decisión más cobarde de mi vida, no soy una modelo ni tampoco excelente cocinera, soy la chica humilde que te ama. Que irónico, ahora comprendo sus miedos, uno siempre busca lo mejor para la persona que ama, ¿soy yo lo mejor para Sasuke-kun?

Espero que nadie vea que me marcho, necesito despejar este miedo, no soy así, no lo soy... ¡¿Pero qué? Alguien me ha jalado del brazo, seguro es un pervertido, no faltan en cualquier tipo de festivales, ¡pero ahora verá!, conmigo nadie se mete, no le daré tiempo de nada. Me volteé al instante y le golpeé la cara con fuerza. Eso se gana por… ¡oh no!, es… Sasuke-kun… Felicidades Sakura, acabas de agradecerle de la mejor manera, ¿las cosas pueden empeorar?

—¡Sasuke-kun! — siempre hago el ridículo, ¿por qué sólo me pasan este tipo de cosas a mí? Ahora el chico que me gusta se toca el rostro, creo que me pasé. Más motivos para sentirme avergonzada — yo… perdóname… no quise…

—Sakura, ¿por qué te ibas? — al parecer no le importaba el reciente accidente, él quería una explicación de mi huída.

No me sentía capaz de explicarle, me sentía mal por mi acción, así es como pagaba el lindo regalo que me había hecho y sobre todo la maravillosa notica de su recuperación, pero ¿él aún me quiere luego de saber cómo soy?, ¿una persona puede enamorarse de otra sin siquiera verla? Soy tan idiota, ¿por qué ahora me preocupo por eso? No lo sé, no hay duda de que es miedo, no quiero que se vaya de mi lado, después de todo él ya no me necesita.

—No lo sé… — fue mi insignificante y nada explicativa respuesta. Sasuke-kun no pareció conformarse con tan poco.

—Sí. Lo sabes, necesito que me lo digas — no era capaz de mirarlo, esos ojos negros eran invencibles contra los míos, siempre habían causado en mí el deseo de protección, ahora sólo mostraban preocupación — ¿por qué te ibas? — volvió a repetir luego del silencio que se había creado entre nosotros dos.

—Porque tengo miedo. Puedes ver, ¿no es así?, tengo miedo de que te alejes de mí, que puedas ver mis defectos, yo soy…

—Tú eres Sakura, la chica que amo. No dejaré que te alejes de mí — me dijo. Claramente me sorprendí por sus palabras, sus sentimientos no cambiarían aún si pudiera verme, creo que en vez de huir, debo de estar feliz por él y no ser la cobarde de hace un momento.

—Lo siento — los ojos se me cristalizaron nuevamente, si Sasuke-kun no me hubiera detenido, yo habría cometido un grave error, y el lastimado sería precisamente él — ¿por qué?... ¿por qué no me lo dijiste antes?

—Porque quería que fuera una sorpresa, pero cuando te vi marcharte pensé lo peor, que te habías enojado conmigo por no decirte nada y también porque creí que preferías al Sasuke sin vista y al que todos tenían lástima — dijo con la voz un poco apagada.

—¡No digas esas cosas!, sabes que no me gusta oírte hablar así. Te quiero, ya te lo he dicho, no me importa nada más, soy feliz si estás conmigo — dejé de lado la vergüenza y lo abracé, como tantas veces lo había hecho antes.

No me dijo nada, sólo correspondió, se sentía realmente bien estar juntos de ese modo, y sobre todo se extrañaba. Nos separamos sólo lo necesario para ver nuestros rostros, Sasuke-kun me sonreía y yo permanecía como hipnotizada. Él lo era todo para mí, todo este tiempo lejos me hizo darme cuenta de lo mucho que lo necesitaba, quería siempre estar a su lado, vivir una vida juntos. Se fue acercando a mi rostro, pero justo antes de llegar a su destino una voz hizo que nos separáramos, y esa persona que ahora yo observaba con cierto temor nos veía divertido, con una sonrisa que no me gustó para nada.

—Madara, ¿qué haces aquí? — preguntó Sasuke-kun, creo que tampoco se esperaba que ese hombre estuviera precisamente aquí.

—Vine a ver a mi sobrino, ¿por qué no me dijiste que tendrías un festival? — le dijo sin borrar esa sonrisa, me tensaba con tan sólo verlo — Si no hubiera llamado a la escuela, jamás me habría enterado de nada.

—Se me ha olvidado, tampoco invité a mamá por lo mismo, me descuidé — dijo para tratar de justificarse, pero Sasuke-kun y yo sabemos que eso no es cierto, odia a su tío y es lógico que no lo quiera cerca.

—Te estas volviendo muy despistado, ¿acaso tendrá esta jovencita algo que ver? — Su vista se dirigió a mí, sinceramente quiero irme, esto es demasiado incómodo y ese hombre me produce un miedo terrible — tenía pensado que no era tu novia, pero creo que me equivoqué.

—No lo es… — dijo Sasuke-kun un poco alterado, luego recobró la compostura — es sólo una amiga, nada más que eso — quiere protegerme, de eso no hay duda, creo que se ha dado cuenta de lo asustada que estoy ante la presencia de su tío Madara.

—Bueno, hasta con las amigas se divierte cualquiera — habla como si yo fuera una chica fácil, ese sujeto es de lo peor — me ha dado gusto verte de nuevo querida, espero puedas acompañarnos una de estas noches a cenar. — no contesté y eso pareció divertirlo más. Era extraño, una vez hasta lo había enfrentado por defender a Sasuke-kun, pero ahora era incapaz de hacer algo por mí misma. Ese hombre era el diablo encarnado — Debo irme, no llegues muy tarde sobrino — se alejó. Sólo hasta que no pudimos verlo, Sasuke-kun habló.

—¿Estás bien?, te ves un poco asustada — claro, eso ya lo sé, soy muy mala para disimular.

—Estoy bien, es sólo la sorpresa de verlo de nuevo — le contesté tratando de tranquilizarme ¿y si aún andaba por aquí?

—A mí también me sorprende, Madara no vino aquí a disfrutar del espectáculo, quería encontrarme en una situación como esta — sí, creo que eso era lo más probable, Sasuke-kun conoce muy bien las intenciones de su tío — y no se tragó eso de que somos amigos, ahora más que nada debemos estar separados, al menos por un tiempo.

—Pero Sasuke-kun, somos amigos… porque tú jamás… — no quise completar la frase, pero era verdad, él nunca me había pedido que fuera su novia y hasta que no me lo dijera yo sería sólo su amiga. Aunque no ayudaba mucho que nos estuviéramos besando cada tanto.

—¿Yo jamás qué? — creo que sabe a qué me refiero porque esa sonrisa en su rostro dice más que mil palabras. No quise responder, lo veía demasiado burlesco y autoritario al mismo tiempo — Sakura, a estas alturas eso no se pregunta, estamos juntos y nos amamos, no hay otra razón.

—¡Sí la hay! — grité un poco enojada, era el colmo que no le tomara importancia, para mí es importante ¿qué acaso le cuesta mucho decirlo? Por favor... si pudo confesarme sus sentimientos un día, bien puede decirme que si quiero ser su novia, no es tan difícil — ¡sólo dilo! No te cuesta nada.

—Sakura, tranquilízate, basta con saber que eres mía. Eso debería hacerte feliz — es demasiado posesivo y terco también, ¿qué tiene de malo decirlo? Pues si eso quiere, muy bien.

—Está bien Sasuke-kun, ¡pero ni se te ocurra besarme!, que no me dejaré hasta que me lo hayas pedido — me fui dejándolo ahí plantado, claro que muy en el fondo me causa risa, sobre todo al ver la cara de desconcierto que tiene.

—¡Sakura!, ¡Sakura, regresa aquí! – lo ignoré y seguí mi caminata entre algunas personas que salían. El festival había terminado.

Me encontré con Naruto y el resto de mis amigos, Sasuke-kun no se veía por ningún lado, era lo mejor, primero necesitaba calmarme y había hecho bien, tampoco quería gritarle más de la cuenta, lo único que quería era que entendiera. Aunque eso no tiene tanta importancia ahora, estoy tan feliz al saber que se encuentra recuperado que incluso quiero gritar, y debo admitirlo, me muero de ganas por besarlo.

Final POV Sakura.

0o0o0o0o0o0o0o0o0

Era domingo muy temprano, el pelinegro se encontraba desayunando en el comedor, estaba solo ya que su tío siempre se iba apenas salía el sol. Justo al terminar entró Shizune, lo que el azabache aprovechó para hacerle unas cuantas preguntas. La pelinegra era la única persona en toda la casa en quien podía confiar, y si ella llevaba trabajando todo este tiempo en la mansión Uchiha, entonces podría decirle algo de Madara, lo que fuera para culparlo o al menos mencionarle dónde guardaba los papeles importantes.

—Shizune, necesito hablar contigo en este momento — pidió el pelinegro con gran seriedad en sus palabras. La mujer lo vio, Sasuke se percató de que estaba intranquila y un poco nerviosa, pero ella asintió débilmente.

—Dígame joven, ¿en qué puedo ayudarlo? — El azabache se levantó de la silla y caminó hasta quedar a tan sólo unos pasos más alejado de la mujer.

—Quería preguntarte si tú conoces dónde guarda Madara los papeles de la compañía Uchiha, ¿es en su despacho? — había una oficina en la mansión, anteriormente era de su padre, luego de Itachi, pero ahora que Madara estaba a cargo, había pasado a su propiedad igual que todo lo demás.

—No lo sé, ¿para qué quiere saberlo? — sabía que diría algo así, Sasuke permaneció serio y no quitó esa mirada intimidante, necesitaba que le dijera cualquier cosa. Madara se la pasaba, casi todo el tiempo que empleaba fuera de las empresas, en ese despacho de la gran mansión Uchiha, así que lo más probable era que todo lo ilícito estuviera ahí.

—Hmp, es obvio que sabes para qué, no juegues conmigo Shizune, conoces muy bien esta casa, sabes todo lo que hace Madara, pero lo que más me sorprende es que lo encubras. Conoces muy bien sus movimientos, y a pesar de lo mal que te trata él confía mucho en ti. No dejes que siga haciendo lo mismo — le dijo el chico, pero Shizune no era capaz de dirigirle una sola mirada, hacerla hablar no resultaría tan fácil como lo pensó en un principio.

—Yo no puedo joven… lo siento — quería marcharse pero Sasuke se lo impidió con tan sólo unas palabras.

—No he pedido que te retires, — su ronca voz resonó en todo el comedor y por lo tanto, la pelinegra no tuvo más opción que permanecer en ese lugar — habla Shizune.

—No quiero, no puedo hacerlo… no quiero traicionarlo — ahora comenzaba a llorar, Sasuke pensó que estaba siendo un poco duro con ella pero era la única forma, además no estaba bien que cubriera las acciones de Madara. ¿Estaba siendo amenazada?

—¿Pero qué dices?, actuando de ese modo lo que estás haciendo es traicionar a mi padre, a mi madre, a toda la familia Uchiha, ese sujeto que tanto respetas no es más que una piraña que se aprovechó de la desgracia de la familia para quedarse con todo — con cada palabra, Shizune parecía llorar más, tenía la vista al suelo y sus manos entrelazadas — es un ser despreciable que no merece tu compasión ni la de nadie, no es más que…

—¡Yo lo sé! — Gritó la mujer, incapaz de seguir escuchando — se perfectamente todo lo que dice, pero… pero yo… yo… — y en ese momento lo entendió, el pelinegro ahora sabía sus razones. No podía creer que fuera tan tonta.

—Shizune, ¿tú estás enamorada de Madara? — alzó la vista al escuchar la pregunta del azabache, la había descubierto, el secreto que había guardado durante años, ahora alguien lo sabía. Limpió sus lágrimas, luego de unos segundos más respondió ¿Para qué ocultarlo más?

—Sí, amo al señor Madara desde hace mucho, por eso permanecí en la mansión Uchiha todo este tiempo. Quería que él me amara, pero no pude lograrlo, así que me conformo con estar a su lado — confesó con tristeza en su voz, pero Sasuke no podía entenderla, amar a Madara después de cómo la trataba era ridículo.

—Hmp, la ciega todo este tiempo has sido tú. Te conformas con tan poco, eres una idiota. — al pelinegro no le importaba hablarle así, total, de Madara recibía insultos peores. Lo que quería era abrirle los ojos, que se diera cuenta del error que cometía por apoyar a una persona así — No te importa lo que sufre mi madre, ni yo, eres una egoísta que sólo piensa en su felicidad, ¿pero sabes qué?, esto no es ningún castillo encantado Shizune, desperdiciarás tu vida si sigues dedicándola a un ser que no te toma en cuenta, porque Madara es incapaz de amar.

Sasuke se dio media vuelta rumbo a su habitación, ya había dicho todo lo que tenía que decir, estaba en Shizune darse cuenta de la realidad. Sólo esperaba que para cuando entendiera no fuera demasiado tarde.

0o0o0o0o0o0o0o0o0

No era posible, había buscado en tantas partes, incluso acompañó a Madara un día a la empresa, pero todo se veía tan normal que fue imposible encontrar algo verdaderamente acusatorio. Se estaba empezando a desesperar, si no encontraba una prueba pronto, su paciencia se iría al demonio. Pero ¿dónde diablos seguir buscando? No quería decirlo, pero Kakashi no había sido de gran ayuda en dejar ese papel tan confuso, nunca le había costado tanto encontrar la respuesta a algo. Frustrado se dejó caer en el gran sofá, estaba en su cuarto y lo peor de todo era que no podía llamar siquiera a Naruto, no estaba seguro pero sospechaba que Madara podía saber con quién se comunicaba, lo que dejaba fuera también a Sakura.

—¿Dónde más? — se jaló los cabellos intentando pensar, pero no obtuvo mucho. Si continuaba en su recámara tampoco lograría avanzar. Lo mejor sería bajar, tal vez si se encontraba de nuevo con Shizune podría darle remordimientos de conciencia, hasta que por fin se decidiera a hablar. Desde esa conversación habían pasado una semana y ella aún se empeñaba en no decir ni una sola palabra al respecto.

Era domingo, por lo tanto no había servidumbre, la única persona que permanecía en la mansión, aparte de él, era precisamente Shizune. Cuando bajaba la gran escalera, su celular comenzó a sonar, era un número desconocido, pero aun así contestó.

—¿Quién habla? — Sasuke siguió caminando, pero después de unos segundos más, se sorprendió al saber de quien se trataba.

Sasuke, necesito hablar contigo —era inconfundible, esa mujer ¿qué rayos quería?

—Karin, ¿qué es lo que quieres?, no tengo tiempo para tus estupideces — le contestó de mala gana, no deseaba tener que sostener una conversación con alguien así, además ya le había dicho que no sabía nada.

No es ninguna estupidez Sasuke, es un asunto serio, se trata de tu hermano Itachi — Itachi, al oír ese nombre se interesó de inmediato, ¿qué querría ella hablar de su hermano?

—¿Qué es lo que sucede?, no quieras pasarte de lista Karin, sabemos perfectamente que tú fuiste la que se le ofreció a mi hermano, además ese asunto ya no tiene remedio — le dijo con cierta irritación en la voz, no quería recordar momentos amargos.

Es muy importante, por favor Sasuke, no puedo decirlo por teléfono. Si puedes venir a mi departamento sería mucho mejor. Te prometo que no te molestaré más —era extraña su insistencia, ¿en verdad dejaría de molestarlo si iba?

—Muy bien, salgo enseguida. Más te vale que no me hagas perder el tiempo Karin, si es así, te arrepentirás de haberme llamado — y colgó, no le dio tiempo a la chica de decir nada más.

¿De qué querría hablarle? Tal vez estaba yendo hacia una trampa, pero no caería en ella. Cuando fue su novia en el pasado fingió tan bien que incluso su hermano Itachi le había creído, sólo su madre era la única que le advertía del tipo de novia que tenía, pero nunca confió en sus palabras, tuvo que pasar lo peor para darse cuenta de todo. Karin no era más que una arpía.

Madara le había regalado un auto a Sasuke, pero el azabache sabía muy bien porque lo hacía. No se dejaría envolver por el dinero como lo había hecho él. Jamás lo ayudaría en sus fraudes, él mismo le facilitaba las cosas. Karin debía vivir en el mismo departamento, manejó por las calles de donde recordaba vivía su exnovia. Dejó el auto en el aparcamiento y entró al enorme y lujoso edificio. Antes no comprendía como Karin podía pagar tanto, pero ahora todo estaba claro, era seguro que Madara tenía las narices en esto. Tocó el timbre del número de su puerta y a los segundos, una pelirroja se mostró dejándolo pasar.

Por alguna extraña razón, la chica no se le abalanzó ni trató de llamar su atención como en un principio creyó que lo haría, ya que siempre que podía hacía lo mismo. Ahora Karin estaba un poco diferente, su actitud ante él había cambiado. El azabache entró dando sólo unos pasos, no quería permanecer mucho tiempo en ese lugar, no eran sus planes.

—Y bien, ¿qué es lo que quieres? — dijo Sasuke cortante, entre más rápido, mejor. No quería seguir ahí, eran malos recuerdos.

—Siéntate, por favor — pidió la chica, pero Sasuke ni se movió.

—Así está bien, ahora dilo de una vez, ¿de qué quieres hablar?, ¿qué tiene que ver Itachi en todo? — Sasuke continuaba con la mirada indiferente que a Karin le atemorizaba, incluso cuando había sido ciego, pero a pesar de la incomodidad de ella, tuvo el valor de comenzar.

—Yo insistí en ir a ese lugar, ¿recuerdas?, esta apartado de la cuidad y era la mejor opción, jamás lo quise por ser un sitio de renombre, estaba planeado — soltó al final, cosa que a Sasuke le interesó de inmediato, Karin estaba hablando de aquella noche cuando pasó todo.

—¿A qué te refieres con eso? — algo no andaba bien, la pelirroja estaba demasiado seria y ese "estaba planeado" lo inundó de preguntas.

—Tú tío me lo pidió, no fue una coincidencia que nos hayamos conocido en una fiesta, Madara me contrató para que yo lograra ser tu novia y luego de un tiempo llevar a cabo su plan — era demasiada información en una sola frase, se quedó callado tratando de entender sus palabras. Así que Madara la había contratado, pero ¿a qué plan se refería?

—¿Qué plan? — dijo después de un rato, Karin lo miró y después de unos segundos en lo que pareció dudar, lo dijo.

—Asesinarlos, a ambos… — sus ojos se abrieron de la sorpresa, ¿lo que ella quería decir era que el accidente de auto no había sido precisamente un accidente?

Hubiera sido mejor aceptar la invitación a sentarse, su cabeza daba vueltas, ni siquiera podía decir una palabra. Tanto tiempo creyendo que había sido su culpa, que él era el responsable de la muerte de su hermano, pero no, Madara una vez más se metía con su familia, había sido el causante de la muerte de una de las personas que más le habían importado, Itachi.

—Itachi — Sasuke cerró los puños, completamente destrozado ante la noticia. Madara era un asesino, un maldito asesino. Cerró los ojos por un momento, varias lágrimas hicieron aparición, en ellas se reflejaba el dolor que sentía en esos momentos, su hermano había sido asesinado por su propio tío.

—Te revelo sólo la verdad, el plan consistía en que tú debías enojarte con Itachi, así podrías tomar el auto que acabaría de ser cortado de los frenos. Madara conocía muy bien a tu hermano y sabía que iría tras de ti — Karin siguió con la explicación, viendo como Sasuke permanecía con los ojos cerrados, aun llorando en silencio pero sin emitir ningún ruido — lo del animal en el camino fue una coincidencia, pero para Madara fue un golpe de suerte. Él tiene muchas influencias con algunas personas importantes de la policía, es por eso que en ese accidente no hicieron muchas averiguaciones, porque él los sobornó con una gran cantidad de dinero.

—¿Por qué… me cuentas todo esto hasta ahora? — dijo el azabache después de oír el relato de Karin, limpió sus lágrimas y regresó a su mirada fría de siempre. Resultaba extraño que ahora se decidiera a hablar.

—Porque ahora él ya no está — Karin fijo su vista en una fotografía que estaba en el centro de la mesita de la sala. Sasuke le puso total atención, se trataba de un chico de más o menos su edad.

—¿Quién es él? — preguntó con cierta curiosidad, jamás lo había visto antes. Tenía el cabello blanco y sonreía, mostrando unos dientes blancos bastante peculiares.

—Era mi novio — dijo Karin con un poco de nostalgia — se llamaba Suigetsu, murió hace una semana, tenía una enfermedad incurable. Por él hice todo, Madara me prometió que con su dinero lo curaría, y yo le creí.

Así que por eso había actuado de ese modo, aunque lo que dijera fuera cierto, Sasuke no sentía nada, ni siquiera un poco de compasión por ella ya que gracias a la decisión que había tomado ayudó a Madara a cumplir sus objetivos y ambiciones.

—Yo jamás te quise Sasuke, todo fue plan de Madara, y ahora que Suigetsu ha muerto ya no me importa nada más. Puedo confesar todo lo que sé a la policía.

—No, tú misma has dicho que Madara tiene influencias, la única persona de mi confianza en ese sitio ya está muerta — Sasuke se refería a Kakashi, el problema ahora era encontrar a alguien más que pudiera ayudarlos — tu palabra contra la de él no podrá hacer nada, yo mismo conseguiré esas pruebas — no había nada más que hacer ahí, ahora tenía un motivo más para hacer pagar a su despreciable tío.

—Ten cuidado Sasuke — el azabache no dijo nada, se fue sin mirar atrás.

Ahora de regreso a la mansión Uchiha, encontraría todo lo necesario para hundirlo. Mientras iba en el auto, paró en semáforo en rojo, de su bolsa del pantalón sacó el papelito que Tsunade le había entregado.

—Donde tus ojos no pueden ver — susurró para sí. Se quedó pensando por un momento, luego una sonrisa apareció en sus labios. ¿Cómo no lo había pensado antes?, estaba tan claro. Ahora sabía dónde buscar — prepárate Madara, que hoy no volverás a poner un pie en mi casa.

0o0o0o0o0o0o0o0o0

0_o ¿Alguna duda?, ¿opiniones?... Karin era importante porque así Sasuke sabría lo que realmente pasó con la muerte de su hermano... Itachi T_T (ya maté a 2 de mis personajes favoritos, falta Gaara pero él no está en este fic)

Sakura si pensaba irse, no fue lo mejor pero afortunadamente Sasuke la detuvo y "casi todo" esta bien... lo digo porque ella espera que Sasuke le pida ser su novia de manera oficial, creo que ya es algo tarde para eso, jeje... pero veremos después que pasa al respecto n_n

Por el siguiente cap. espero que a nadie le dé un infarto... bah! sólo bromeo pero si está más impactante porque Madara ya va a actuar!

Y ya me voy, muchas gracias por la lectura, cuídense y hasta pronto!