CAPITULO 26
RETRATOS DE FAMILIAS
Hermione y Draco llegaron agitados al encuentro con sus hijos, quienes los esperaban ya en la sección muggle de la estación. Los Potter los acompañaban y en la cara de Harry podía verse su disgusto al ver a su casi hermana llegando muy risueña con aquel hombre que la amaba y quien le había prometido no jugar sucio. Terminado los saludos y disculpas las familias volvieron a sus hogares con la promesa de reunirse para celebrar las fiestas.
-Mamá, tenemos que ir con la abuela de paseo, yo preferiría quedarme en casa- había opinado Rose.
-Si mami, solo tenemos diez días para nosotros y no me gustaría dejar la casa, la extrañamos mucho y me gusta estar aquí contigo- completó Hugo.
-Mis amores yo haré lo que Uds. quieran, los extraño demasiado y eso haremos, nos quedamos y disfrutamos los tres juntos- les había tranquilizado su madre mientras se acomodaban en su amplia cama- quien apaga la luz?- preguntó Hermione, era una tradición desde que eran pequeños, ella les había enseñado a usar la magia sin varita y sus hijos se turnaban en ello.
En la Mansión Malfoy el clima familiar era parecido, Scorpius estaba con su padre en la cocina tomando una última copa de helado, su pequeña tradición, su padre se la servía sin que los elfos se percataran de ello y le contaran a Narcisa, quien cuidaba a su nieto como su tesoro.
-Padre, podemos quedarnos solos en casa, por más que conocer ese lugar es una tentación yo preferiría estar acá contigo- suplicaba el pequeño Malfoy- el abuelo entenderá y a la abuela la convenzo fácil- añadió.
-Sin lugar a dudas podrás con tu abuela- reía Draco- pero no te aburrirás conmigo?- preguntó temeroso.
-Jamás, padre, voy a enseñarte a usar el snowboard, con mis amigos nos divertimos como locos, hasta el profesor Longbottom se une.
-eso no es garantía de diversión pero lo intentaré.
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-Harry James Potter puedes dejar de dar vueltas en la cama? no puedo conciliar el sueño- renegaba Ginny quien se había hartado de la actitud de su marido y había prendido la luz de la lámpara.
-Lo siento mi cielo- intentó disculparse- voy a la cocina a prepararme un té, tú descansa- se incorporó y cuando intentó salir su mujer lo petrificó.
-ella tiene derecho a ser feliz Harry, no importa que sea él u otro, es joven y hace mucho tiempo que no la había visto reir de esa manera.
Harry se dio vuelta y se sentó en la cama- pero Ginny él prometió que no haría una jugada si ella no estaba preparada, mi miedo es que la haga sufrir- resopló angustiado.
-Ya nada puede hacerla sufrir, pasó por todos los dolores Harry, tú también, no interfieras, si tiene que darse se dará y sino ella gana otro amigo- su marido la miró ceñudo- no como tú o Neville, Uds. son sus hermanos- acarició su mano- anda tómate un té si lo deseas o si lo prefieres- lo miraba sensualmente- yo puedo darte más calor que una insulsa taza de té.
La dichosa infusión quedó en el olvido pero Harry se quemó en los brazos de su amada, su mujer de fuego.
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La cena de Nochebuena en la Madriguera había llegado. Los sonidos que llegaban a la cocina, llena de mujeres, eran heterogéneos. Gritos, risas, ruidos de platos rotos- sabía que era mala idea encargarle a los gemelos que se ocuparan de poner la mesa- suspiraba Molly que secó sus manos, se sacó el delantal y salió presurosa.
-menos mal que hay una sanadora en la familia, ese par de niños grandes van a necesitarte Hermione, mi madre será implacable- se burlaba Ginny, sus cuñadas salieron tras su madre para evitar una reprimenda aún más intensa de la que se llevarían.
-pero justo es este momento acabo de olvidar los hechizos de curación- respondió cómplice la castaña mientras terminaba la ensalada.
-algo nuevo para contar?- inquirió su cuñada, Hermione la miraba sin entender-qué onda entre tú y el huroncito?- preguntó directamente y con las manos en la cintura.
-Ginny no sé a qué te refieres, pero si es por lo de la estación puedo explicar sin ocultar nada- respondió incómoda.
-Soy toda oídos- las amigas se sentaron con una copa de vino cada una, la castaña le contó lo sucedido, además agregó a su relato lo que había escuchado en la librería de Theo- Quién será esa mujer?- se preguntó disimuladamente mientras de reojo espiaba la reacción de Hermione- desde los catorce años dijiste?- asintió la castaña- entonces fue a Hogwarts-habló segura- pero dices que fue un amor imposible?- Ginny intentaba que ella uniera las piezas que allí tenía- entonces no estaba en su misma casa o tampoco era una sangre pura- agregó como si no le importara.
-Pero lo que fue una sorpresa es que ha renunciado a ese amor, dice que él no la merece y que prefiere no perderla, se conforma con ser su amiga.
-Eso no suena al Malfoy que conocemos Mione.
-Para nada, pero creo que la vida está dando sus frutos- finalizó.
Molly y Arthur habían presenciado la charla de sus hijas. Sin hablar, solo se miraron y ellos supieron de quién se trataba cuando nombraban a esa misteriosa mujer. Los años vividos, las luchas pasadas, los dolores y sobre todo las alegrías de tantos años juntos les dieron la sabiduría suficiente para entender que la mujer que había logrado cambiar a Draco para bien, era Hermione. Solo una persona no lo había notado. Ella. La implicada estaba ciega ante tanta verdad.
-Familia- levantó la voz y su copa el patriarca Weasley- es una noche de paz y amor, la paz nos costó años, y seres queridos, ahora solo nos queda cuidar de ella- carraspeó emocionado, su esposa tomó fuerte sus mano- el amor nunca nos faltó, al contrario, siempre nos mantuvo unidos y fuertes y ruego a que siempre siga así- miraba a cada uno de los presentes en esa inmensa mesa- por la Paz y sobre todo por el Amor, sin él no estaríamos aquí, Salud- bebió y luego besó a su amada compañera de la vida- te amo cada día más y si fuera posible me casaría contigo un millón de veces.
-te amo mi vida, mi cielo, mi compañero, mi razón de levantarme cada día- le respondió Molly- mi amigo.
-tú crees que debemos hablar con Hermione?
-lo mejor que podemos hacer es apoyarla Arthur, ella más que nadie merece ser feliz- susurraba al hombre de su vida mientras le acariciaba el rostro- y Draco hizo mucho para ganarse nuestro aprecio, no lo crees?- Él asintió.
-Atención familia- empezaron los gemelos todos los miraban esperando uno de sus ridículos pero ingeniosos discursos- por primera vez en nuestra corta pero agitada vida vamos a hablar en serio- agregó Fred- George, ya tenemos su atención, son todos tuyos- y se sentó y abrazó a su esposa.
-Gracias lindo- había convocado un sobre que suavemente se asentó enfrente de sus padres- Sabemos que cuando se casaron no pudieron tener una luna de miel, papá trabajaba mucho y aún así no les alcanzó, entonces con mi aquí hermoso hermanito decidimos que ya es hora que la tengan- Molly sollozó fuerte no podía contener la emoción- Sr. y Sra. Weasley tengan a bien recibir este regalo- los aludidos abrieron el sobre lacrado- van a disfrutar de un mes en la soleada Grecia, en una isla a su entera disposición y por favor no queremos más hermanitos- terminó George y una lluvia de servilletas le llegó y el chillido de alegría de su madre, también avergonzada.
La Navidad fue completamente encantada.
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Hermione había recibido un elegante sobre. Era una invitación formal para la cena de Noche Vieja con el matrimonio Nott, con los chicos incluídos, había agregado de puño y letra Theo acompañado de varios corazoncitos. La reunión sería en un conocido y fino restaurant Le-Gavroche-Luna y sus ideas- susurraba emocionada- estos dos se traen algo entre manos.
-Padre cenaremos con los tíos?- preguntó Scorpius mientras leía la nota de invitación- si por favor, ella me encanta es muy divertida.
-iremos, es bueno reunirse con la gente que queremos- pensaba en su leona no la había visto desde la llegada de los chicos.
Estaban todos listos para partir hacia el lugar de reunión. Hermione en un vestido púrpura muy delicado y lucía el colgante con la amatista que le habían regalado Draco y su hijo hace varios años. Hugo con un traje gris oscuro y una corbata verde- la costumbre de la casa- se había excusado, ella miraba a su casi adolescente hijo, hermoso como pocos. Rose tenía puesto un delicado vestido blanco muy juvenil.
Cuando llegaron al restaurant fueron conducidos a la mesa reservada, Luna y Theo ya estaban allí. El lugar era muy íntimo, una combinación de rojo y verde oscuro con obras de artes en las paredes. Fueron guiados por el maître y cuando se acercaron advirtieron que los Nott no estaban solos. Draco y Scorpius estaban allí ignorantes de los otros invitados.
Fue una sorpresa agradable para todos, los niños se enfrascaron en su charla pero Hugo de reojo cuidaba de su madre. Celoso como pocos.
-Precioso lugar Luna- comentó Hermione un poco nerviosa.
-Theo me trajo aquí cuando regresamos de la luna de miel, se convirtió en nuestro lugar de buenas noticias- le respondió misteriosa.
-No me avisaste- le recriminaba Draco a su amigo.
-Ahhh, no-respondió indiferente- pensé que te lo había mencionado- tomó agua- se me pasó entonces.
-Bueno gracias por venir, Uds. son muy importantes para nosotros, solo faltan Harry y su familia que no pudieron venir y Neville que está muy ocupado con la boda pobre, los nargles lo tienen distraído.
-no nos desviemos mi amor-canturreaba Theo mientras los chicos se divertían con este par de locos adorables.
-está bien mi Ojitos de miel- besó la punta de la nariz de su enamorado marido- estamos aquí para celebrar buenas noticias y queremos compartirlas con Uds.- se emocionaba al pronunciar cada palabra- primero y la más importante es que vamos a ser padres, por fin nos decidimos y ya viene en camino- Hermione se levantó y lloraba abrazada a su dulce amiga.
Draco levantó su copa y brindó con su amigo- hermano que te sea leve, pero me haces inmensamente feliz y ahora si tendrás abundancia de nargles- reían exultantes.
-Madam, le importaría si sus hijos pasan a conocer al maestro patisserie para elegir el postre?- preguntó el maître a Hermione, quién supuso que era la madre de Scorpius también- es una costumbre en estas festividades.
Los tres la miraban ansiosos esperaban la respuestas de su madre- pueden ir pero a portarse como corresponde- respondió Draco automáticamente- Hugo estás a cargo- guiñaba un ojo y el pequeño Slytherin le devolvió una sonrisa cómplice.
Los otros amigos miraban como Draco había tomado el rol de padre- si el maître piensa que eres la madre de mi hijo entonces yo le puedo seguirle el juego- se excusó- no te enojes Granger él debe pensar que fui engañado o acaso soy pelirrojo- esto causó mucha risa entre los cuatro.
Cuando se calmaron-segunda noticia- Luna miró directamente su amiga- Theo me confesó que te había anticipado algo sobre mis desapariciones- la castaña asintió- amiga no era mi intención dejarte al margen pero tú no podías viajar tanto como yo pero ahora sí te necesito- tomó agua y Draco la miraba extrañado- Alice y Frank están muy cerca de regresar de su encierro, ellos no enloquecieron- la miró- es un mecanismo de defensa contra lo que vivieron, algunos integrantes originales de la orden del Fénix sabían de este acción y había una persona preparada para ayudarlos a volver, lamentablemente esa persona no recuerda cómo hacerlo y- agregó- el resto de los integrantes ya no están con nosotros, excepto los Weasley pero ellos, me atrevo a asegurar, no saben nada de esto.
-cómo que no recuerda, Luna que estás diciendo?- frunció el ceño.
-déjame explicar- Draco las miraba intensamente- hubo un traidor que se encargó de obliviar al mago destinado a tal fín, que era un mago poderoso, un espía.
-Severus- afirmó Hermione.
-si, él era el que debía devolverlos pero fue traicionado por Pettigrew, entonces el profesor no sabe que debe regresarlos o no lo recuerda para hablar con certezas.
-y dónde entro yo para ayudar?- preguntó entusiasmada.
-necesito que investigues sobre un hechizo que pueda devolverle la memoria de ese hecho en particular, Hermione es muy importante, puedes hacerlo en la biblioteca de la Congregación?
-por supuesto que lo haré, una vez al mes voy para allí, investigo para mi charla y tienen lo que necesito, cuando nazca tu bebé te presentaré- hablaba ansiosa, las noticias eran mucho mejor que lo esperado- ahora, no entiendo por qué viajaste tanto?
-buscando algún encantamiento, poción o hechizo para acelerar su liberación pero fallé en cada viaje Hermione, lo único que podía hacer era hablar con ellos desde mi especialidad, terapia pura, así pude lograr algunos recuerdos y me aferré a ellos, muchos fueron dolorosos pero allí no quise entrometerme, en la mayoría de los recuerdos apareció la imagen de tu padrino Draco, hasta en los dibujos que hacían, por eso estoy segura que él es el indicado.
-por qué no utilizan la biblioteca de mi casa?- habló Draco- hay muchos libros de magia oscura. Están todos registrados en el Ministerio no me miren así- añadió presuroso- y si dices que fue traicionado seguramente usaron magia negra.
- eso sería excelente idea, cuándo podemos ir?- preguntó Luna.
-cuando Granger esté lista, de ella depende- sus miradas se encontraron, él la desafiaba, ella no se acobardaría.
-para cuando necesitas esos datos?- inquirió Hermione sin dejar de mirar a Draco.
-ahora no hay apuro, tengo que esperar que pase el primer trimestre del embarazo, antes no puedo hacer nada- aclaró Luna quien se miraba con su esposo asombrada por lo que sucedía entre sus amigos.
-está bien, iré a tu casa y prepárate para pagar la apuesta Draco Abraxas Malfoy- acariciaba su colgante.
El rubio tragó duro, cuando ella hablaba de esa manera y miraba con esa intensidad era porque se había metido en un gran aprieto, fue testigo de su postura en varias ocasiones durante la época de escuela solo que entonces él no era el blanco de sus enojos.
-puedo sugerir que hablen antes con mi padre y mi padrino, si el traidor estuvo con ellos, deben saber el hechizo a menos que el señor oscuro solo confiara en Pettigrew, que es la opción menos probable.
-es exactamente lo que pensaba- completó Hermione- pero de la apuesta no te salvarás.
Los niños regresaron de la cocina, felices, fue la mejor noche en mucho tiempo. Brindaron por el futuro luminoso. Cuando una vida viene en camino y dos de ellas pueden regresar de la oscuridad nada puede empañar tanta esperanza de un futuro mejor.
-Mamá antes que me olvide, perdí mi libro de Historia de Hogwarts, no sé dónde quedó, puedo usar el tuyo?, adoro tus anotaciones- expuso Rose mientras degustaban de los postres.
-Mañana sin falta lo busco y puedes llevártelo- Draco empezó a toser de repente. Theo lo ayudó con golpes en la espalda, Luna le ofrecía una copa de agua. El rubio agradeció el gesto de los amigos.
Los secretos empezarían a emerger. Ya nada sería igual.
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Ahora sí, oficialmente anuncio que empiezan los últimos capítulos. No es mi intención extenderme más pero me entusiasmo y me dejo llevar.
Gracias a todos. Los adoro.
