Epilogo: El Rey de marfil


Con un fuerte golpe una mano escamosa golpea la madera oscurecida del bar dejando un pequeño vaso vacio sobre ella, del otro lado se acerca un hombre hecho de fuego oscuro a recoger el recipiente y ponerlo en su lugar. El cocodrilo y él cruzan miradas, ninguno se ve intimidado por el otro, han estado así por varios minutos intentando que el otro hable primero.

Una vez la bebida ha sido consumida el primero en abrir la boca es Crocous - ¿Y dónde está tu dueño? – Le dice sin siquiera mirarlo.

- Shigaraki Tomura está herido y siendo atendido en otro lugar, no aquí, estará de vuelta en unos días más –

- ¿Qué? ¿Entonces porque me llamó aquí? –

Crocous se pone impaciente y se levanta de su taburete, Kurogiri sigue limpiando el vidrio del vaso sin ningún problema, termina de hacerlo y lo pone en la repisa antes de hablar – El no fue, fui yo –

- Que planeas –

-Tengo un celular que nos fue entregado por alguien que le buscaba, señor Hoshi, un secuaz de una villana llamada 'Widow' ¿Le suena? –

Widow, hacía años que no escuchaba ese nombre, la recuerda perfectamente, sus curvas, su cabello negro, su seductora personalidad, era una de las mejores en su oficio de ladrona. La última vez que se vieron fue durante el accidente que cobró la vida de White Thunder, donde él quedó inconsciente por culpa -del mismo héroe.

Sin más palabras Kurogiri pone el teléfono sobre la mesa, un pequeño celular viejo, no parece que ni tenga internet.

- No debo mencionarle que la ayuda de una villana realizada como Widow le vendría bien a la liga ¿Verdad? –

El celular se enciende cuando Crocous lo desbloquea y busca ,usando su uña para apretar los botones, en la agenda. Solo hay un numero y pertenece a 'Widow', presiona el botón verde y lo acerca a su oído.

Suena.

Suena.

Tardan en contestar del otro lado.

Finalmente se escucha a alguien que atiende, es una voz masculina y joven, suena risueño quienquiera que sea, no suena a la villana conocida.

- Hola cariño ¿Cómo has estado? –

- El perrito de la viuda, pásame con ella – No quiere ni hablar con él, conoce la voz muy bien, el zafado aprendiz de la viuda, nunca va a ningún lado sin ella – No tengo tiempo para estupideces –

- Lo siento, lagartija, ella no está disponible –

- ¿Como que no? –

El muchacho se ríe en el micrófono, su risa suena exactamente como la recordaba, la autentica risa de un maniaco – Tuvimos un desacuerdo... ella quería vivir y yo quería que muriera –

Hay silencio de ambos lados, Crocous puede escuchar como el lacayo de la villana se sonríe, suspira lentamente y aprieta con su gran mano alrededor del teléfono. Sus siguientes palabras salen escupidas con odio y desprecio.

- La mataste, sabía que eras un maldito psicópata –

- Oh, no me vengas con eso, amigo, tu sabes como es este negocio – Se queja el muchacho – Un día estas bien con todos y al siguiente te apuñalan en el cuello con un cuchillo de cocina –

- ¿Que es lo que quieres niño? –


En la oscuridad de un sucio apartamento hay un hombre sentado, nada puede verse de él, la luna es la única luz que entra por la ventana pero solo alcanza a alumbrar un pedazo de la camiseta que lleva puesta. Sus piernas estiradas y su figura reclinada en la silla de madera totalmente cómodo.

- Pues quiero verdades, quiero saber que haces tú atacando niños de la academia U.A – Dice mientras sus ojos rojos carmesí apuntan a un periódico sobre la mesa – Está en todos lados que andas prófugo –

- Eso no te importa –

- ¡Vamos viejo! ¿No recuerdas quien te sacó de apuros ese día contra White Thunder? Yo te salvé, me debes –

Silencio del otro lado otra vez, es seguido por gruñidos molestos.

- Una liga de villanos, pequeña todavía, atacaron la escuela buscando matar a All Might – Le cuenta todo de un solo saque, casi todo.

- ¿Y por qué quieres tu matar al grandote? –

- No a él... hay una chica, Arashi Sana... –

- Ya veo – Se ríe en voz baja de nuevo, su risa burlona y jovial hacer que el cocodrilo se irrite – Atrapado en el pasado todavía ¿No? Es la edad... –

- Escucha mocoso... –

- Nos veremos pronto entonces, espero que me presentes a tus nuevos amigos cuando lo hagamos ¿Vale? –

- ¡Si vienes aquí voy a matarte! –

- Oh, Crocous – El chico deja de reclinarse en la mesa, su blanca sonrisa por fin alumbrada por la luna al igual que sus pálidos labios casi del color del papel – Sabemos que no harías algo tan estúpido –

Y por tercera vez en su conversación hay silencio, el mencionado hombre reptil queda dudoso del otro lado, su puño se aprieta mas contra el teléfono haciendo un sonido audible para ambos, sabe exactamente que tiene razón. Su furia le dice que vuelva a responderle pero esa risa en voz baja, esa sonrisa pálida, esos ojos rojos carmesí, todos los recuerdos de ese muchacho gritan peligro.

- Nos vemos pronto, viejito –

Con ese último comentario corta el teléfono, lo deja sobre la mesa con un audible golpe y se para en medio de la oscuridad, descuelga su chaqueta y la tira sobre sus hombros sin ponerse las mangas. Lentamente se abre paso hasta la puerta, apoya su mano en la madera de esta cuando escucha un pequeño quejido femenino detrás, un quejido mudo seguido por sonidos de gárgaras, una voz que intenta hablar pero no puede debido a los agujeros en su garganta.

Vuelve su vista de a poco – Si que eres resistente para tener esa edad – Dice con una sonrisita – Lo siento pero tengo una cita, tengo que hacer cosas antes de mudarme a Musstafau... confio en que cuides la base mientras no estoy –

La voz no responde, solo se arrastra por el suelo.

- De acuerdo, ¡Nos vemos!-

El chico abre la puerta para irse, la luz del pasillo ilumina la habitación donde estaba sentado por unos segundos, una cocina, su piso está totalmente manchado de sangre y una figura femenina de pelos negros intenta arrastrarse para llegar a la puerta, sus brazos fallan y tose, sangre escapa por los agujeros de su cuello antes de caer muerta en el suelo en completa oscuridad.


Legacy - Volumen 1


Fin