CAPÍTULO 23
EL BOSQUE DE PIEDRAS
En el camino mientras Aleph y Mith conversaban sobre las instrucciones de la invitación Bigdrith se sentía muy interesado por lo que estaba viendo ya que se encontraban en un bosque de piedras mientras que Saicrom dormía colgado de las patitas de este. Bigdrith también tenía una rapidez increíble tanto que en un segundo desaparecía de cualquier lugar así que este decidió explorar ya casi era de noche y mientras paseaba por cada rincón del bosque de piedras pudo vagamente divisar a lo lejos un murciélago. Él creía que era uno de ellos que en ese bosque existían muchos como el entonces decidió ir en su alcance y se olvidó de Saicrom a quien dejó en las faldas de una de las piedras y empezó a seguir al murciélago quien se dirigía a una cueva. Cuando entró en la cueva no veía nada todo era oscuro no sabía cómo volver y recordó que había dejado solo a Saicrom y también a Mith y Aleph. Entre tanto dar vueltas y vueltas por la cueva empezó a ver una pequeña luz y muchos sonidos melodiosos, y así fue acercándose a la entrada de Posada La Rosa de los Vientos, lo había logrado, mientras se acercaba pensó en voz alta y dijo
—Entonces era cierto lo que la pequeña Mith dijo— y llegó.
Mientras tanto Mith y Aleph se sentían muy cansados y muy tristes porque Bigdrith y Saicrom habían desaparecido. Se encontraban en una isla entonces Mith propuso descansar un rato y después seguirían caminando hasta llegar, Aleph estaba de acuerdo entonces ubicaron un lugar cómodo donde descansar y se quedaron dormidos, al poco rato Aleph despertó y se propuso ir a buscar comida mientras Mith dormía; supuso que no tardaría tanto y que ella aún no habría despertado a su regreso, por lo que se alejó de ella. Pero una mariposa se posó en la nariz de Mith quien al despertarse sintió mucho miedo ya que no encontró a Aleph a su lado. Se puso de pie y empezó a correr gritando el nombre de Aleph quien ya estaba perdido en un antiguo laberinto de la isla.
— ¡Alephhhh… Alephhhh!, vuelve por favor no te are enojar nunca maaaaaaaaas— dijo Mith entre sollozos y así fue caminando cabizbaja hasta que cuando se dio cuenta todo estaba oscuro se asustó aún más, pero a lo lejos vio y oyó lo mismo que Brigdrith al fin ella también lo había logrado, se secó las lágrimas y dando pequeños saltitos fue acercándose a la entrada…
Aleph también lo había logrado en aquel laberinto al no poder hallar la salida empezó a correr desesperado y de pronto ya se encontraba en la posada, no podía creer lo que estaba viendo…
¿Pero que había sido de Saicrom?
Cuando se encontraba en un profundo sueño escuchó la voz de la bruja Zalef y al sentirse tan asustado se levantó algo sonámbulo y empezó a caminar en aquel camino había una concavidad muy profunda casi sin final donde Saicrom cayó y así también pudo llegar a la Posada aún dormido.
Al fin los cuatro aventureros habían logrado encontrar en lugar perfecto para perderse…
