En Japón, recién empezaban las festividades navideñas y Furinkan no se quedaba atrás, muchos alumnos corrían con adornos para colocar en sus aulas. La escuela estaba movida esos días. En uno de los patios de la escuela dos figuras se encontraban bajo uno de los arboles…
― ¿Y bien? ¿Para qué me querías ver?
― Eto…necesito un favor…
― ¿Favor? Je, cuñadito, ya deberías saber que Nabiki Tendo no hace favores gratis.
― ¡Ya lo sé! Estoy dispuesto a pagar…
― Así que… ¿lo harás?
― ¡Sí!
― ¡Excelente!, a decir verdad, con este y el último favor, no alcanzarías a pagarme en un año. Dime, ¿en qué te puedo ayudar…?
― Pues…es…necesito que…
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Cap. 25. ¿Medidas desesperadas?
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Furinkan
― Eto…Sayuri, ¿has visto a Akane?
― No Aoi, lo siento
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― Daisuke ¿Akane?
― No
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― ¿Nabiki?
― Lo siento chico guapo, no he visto a mi hermanita en todo el día.
― Ya veo, gracias―hizo una reverencia levemente sonrojado y se aparto. Aoi ya tenía varios minutos buscando a la peliazul, pero no la encontraba por ningún lado, a decir verdad, ya eran tres días que no hablaban desde…
― ¡Kinomoto!―llamaron al pelinegro.
― Saotome―observo Aoi la figura del judoka más famoso de Nerima.
― Tú y yo tenemos una cuenta pendiente.
― Ah, eso, pensé que te estabas escondiendo.
― Je, Ranma Saotome nunca se esconde, es solo que he estado bastante ocupado.
― Je, si seguro Saotome, nos vemos
― ¡Aun no termino!
Aoi se detiene, ambos jóvenes se encuentran en uno de los pasillos del edificio.
― Sábado al salir el sol, en el dojo Tendo.
― Allí estaré…
― A propósito―le dio la espalda Ranma―, yo no soy quien se te está escondiendo.
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Justo encima de sus cabezas Akane se encontraba algo pensativa en la azotea de la escuela.
― ¡Hermanita!
― Nabiki…
― ¿Qué haces aquí? Aoi te ha estado buscando por todas partes, ¿no me digas que te estás…?
― ¡No me estoy escondiendo!
― No iba a decir eso…a propósito, Ranma me dijo que…
― ¡Ranma!
― Si, Akane jaja, por lo visto, Saotome sigue siendo tu punto débil, ¿no es así?
― Nabiki, no digas tonterías.
― Bueno, si no quieres sabeeerrrr…―se alejo la hermana.
― ¡Espera! ¿Q-qué te dijo?
― ¡Ah!...eso, pues dijo que al mediodía habría otra competencia entre sus prometidas para ver quien le preparará el almuerzo de ahora en adelante, lo curioso fue que mencionó que no quería siquiera pensar en que tu compitieras dado que eres bastante torpe y…¡Akane! ¡¿A dónde vas?!...je, ya se fue, es bastante predecible aunque sea mi hermana.
…
Más tarde…
― Nabiki… ¿podré confiar en ella…?―meditaba el chico de la trenza en uno de los grandes árboles de los jardines de la escuela―. Ya casi es hora… ¡Será mejor que me preparé!―bajo de un brinco y se quedo estático un momento.
FLASH BACK
― ¿Así que nuestra Akane está siendo robada por un extraño y tu no haces nada?―dijo Ryoga parado en la barda que bordea el pequeño jardín de la casa Saotome.
― ¡Otra vez tú! ¡¿Qué no ves que estoy ocupado?!―bufo Ranma sin dejar de golpear la improvisada viga de entrenamiento.
Ryoga bajo de un brinco y de una patada partió en dos la viga.
― ¡Ryoga! ¡¿Qué te pasa?!
― ¡Que no ves que te estoy hablando Saotome!
Ranma cogió su toalla y la puso en su cuello ignorando por completo al chico de la bandana.
― Je, no sé de qué me preocupo, Akane estará en buenas manos si se queda con ese tal Kinomoto…¡Tú eres quien es pésimo para ella!
Los ojos de Ranma palpitaron a la vez que su puño trono fuertemente.
― ¡Ryoga ya te dije que Akane puede…!
― Ella se deja tratar tan familiarmente por él…
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― Y no importa si él se le acerca dos, tres, las veces que sean…¡Ella se lo permite!
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― ¡Aoi Kinomoto ya ocupa un lugar en el corazón de mi amada Akane...!―empezó a lloriquear Ryoga.
Ranma trago duro y desvió su mirada, el flequillo tapaba sus ojos, ¡por qué diablos Akane permite que ese sujeto salido de la nada la trate de esa manera! Él en cambio siempre era golpeado y maltratado por ella, pero siempre ha estado a su lado, rescatándola, cuidándola…molestándola, insultándola, comparándola con las otras….¡Diablos! Él no podía ser de otra manera, no estaba acostumbrado a mostrar sus sentimientos abiertamente, ¡jamás la invitaría a una cita! o le diría algo cursi…¡Los Saotome no muestran debilidad y…!
― ¡Y eres un estúpido que solo la está dejando ir…!―hablo Ryoga sacando al judoka de sus enmarañados pensamientos.
― ¡¿Estúpido?!―cogió Ranma al chico-cerdo de las solapas dispuesto a golpearlo.
― Je…a mi puedes golpearme todo lo que quieras Ranma, pero eso no evitará que Akane se vaya con ese Kinomoto…nunca la había visto comportarse de una manera tan natural con alguien…y ese alguien, no somos ni tú ni yo―Ryoga se soltó bruscamente del agarre de Ranma y volvió a subir a la pared de un brinco―. De todas maneras, yo la seguiré cuidando…―dijo y desapareció de la ausente vista del peliazul…
FIN DEL FLASH BACK
Ranma sacudió su cabeza como si esto borrara sus pensamientos.
― ¡Allí están! Vislumbro a las jóvenes quienes ya se encontraban en uno de los jardines dispuestas a enfrentarse quién sabe hasta qué extremos.
Al otro lado de la escuela…
― "Ese cuñadito, ¿que estará planeando con todo esto?"―pensaba cuidadosamente Nabiki Tendo.
― ¡Señora Nabiki! ¡Ya están listos cuando usted diga!―llego un estudiante de primer año al lado de ella.
― Bien Kensou, tan solo esperen mi señal―indico al joven―. "Je, eso no es de mi incumbencia siempre y cuando cumpla con su parte."―se dijo así misma emprendiendo la marcha hacia una peculiar competencia.
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Más tarde en uno de los jardines de Furinkan…
― ¡Bien! Estas son las reglas―anunciaba Nabiki con un altavoz…¡La primera que termine su platillo, podrá darlo de comer a Ranma quien decidirá si es o no de su gusto y así sucesivamente…¡Quedan prohibidos estrictamente!:
· Sabotajes
· Sustancias de origen dudoso en los alimentos
· Somníferos
· Pócimas secretas de amor
· Artimañas
· Peleas ilegales…
Una gota de sudor atravesaba las cabezas de la multitud que rodeaba a las contrincantes. Ranma se encontraba sentado y amarrado falsamente a una silla frente a una pequeña mesilla. Una vena palpitante latía en su sien.
― Oigan, ¿Akane no participará?―pregunto uno de los estudiantes.
― ¿Qué? Eso ni pensar, ¡chica violenta no tiene nada que hacer aquí!―dijo Shampoo.
― Así es, Akane ya está fuera del juego―sonrió ventajosa Ukio.
― ¡Esa Tendo Akane solo sería un estorbo para mí!―rio locamente Kodachi Kuno.
― ¡Ni quien quiera a una participante con tan pocas habilidades culinarias en esta competencia!―cerro Ranma sus ojos hablando altivamente.
De pronto una sartén estampo en su cabeza.
― ¡Esto no tiene nada que ver contigo!―apareció la peliazul en la escena― ¡Akane Tendo nunca huye de ninguna competencia!―se acoplo entre el resto de las contendientes quienes se la comían con la mirada.
― "Ranma haces tu parte sin mucho esfuerzo…"―dijo irónicamente Nabiki en voz baja. Luego se acerco a Ranma quien parecía desmayado para susurrarle algo…―. Recuerda que es el la primer puerta a la derecha…
Ranma asintió moviendo su cabeza de la que ya brotaba un chichón.
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― ¡Que empiece la competencia!―anuncio Nabiki y las chicas empezaron a cocinar con el sonido de borboteos de aceite y cuchillos cortando vegetales a gran velocidad tras las pequeñas cocinas improvisadas para cada una (yo no sé de donde salieron tantas cosas, así es el manga ^_^U)
Una bandita en forma de cruz ya cubría el golpe en la cabeza de Ranma cortesía de Akane.
La multitud se amotinaba emocionada alrededor de la competencia.
Aoi llego de pronto y empezó a esquivar a todos los estudiantes hasta llegar al frente.
― ¡Akane!―encontró a la peliazul.
― ¡Aoi que sorpresa!―se acerco a él Nabiki.
― ¿Qué pasa aquí?―pregunto algo confundido.
― ¡Esto! deberías irte acostumbrando, es una de las tantas cosas que se repiten en Furinkan―rio Nabiki―. La ganadora tendrá el derecho de traerle el almuerzo a Ranma a diario.
― ¡¿G-ganadora?!―palpitaron los ojos de Aoi al observar a Akane sumamente concentrada y en bastantes apuros al no poder obtener un corte decente en una zanahoria.
Ranma parecía resignado, luego Aoi se le acerco alzándolo de las solapas. Ranma se levanto aun atado a la silla.
― ¡Kinomoto! ¡Qué rayos quieres!―se enfureció Ranma con un brillo de ventaja en sus ojos.
― ¡Primero las rechazas a todas y ahora dejas que compitan para tu beneficio! ¡Eres tan…!―lo mira Aoi con furia.
― ¡A-Aoi!―lo observa Akane con preocupación― ¡Espera Aoi! ¡Esto no es por Ranma yo…!
― "Es ahora o nunca"―piensa Nabiki dando una indicación alzando un brazo a dos jóvenes quienes se encontraban a varios metros de allí sosteniendo una jaula que se movía bruscamente. Los jóvenes abrieron la jaula y salieron disparados una veintena de gatos en busca de alimentos. La multitud se hizo a un lado dejando pasar a la manada de gatos.
― ¡G-G-GATOS!―empezó a temblar Ranma y luego se soltó para irse a toda prisa mientras un parte de los gatos lo perseguía.
― ¡Ranma!―llamo preocupada Akane corriendo tras él. Los gatos empezaron a hacer desastre en los platillos de las contrincantes.
― ¡¿Dónde?! ¡¿Dónde?! ¡¿Dónde?!―se repetía Ranma sudando frio corriendo a toda prisa, luego vio a uno de los lacayos de Nabiki haciéndole una señal, el joven desconocido tenia sobre sus ropas comida para gatos (del pescado que parece rollito café).
La manada de gatos que perseguía a Ranma perdió interés en el chico de la trenza y se desvió hacia el estudiante que parecía mejor opción para los hambrientos animales. Ranma se metió a uno de los almacenes donde guardaban los accesorios deportivos y allí permaneció a oscuras. Jadeo aliviado, luego saco de sus bolsillos los panes para gato que forzosamente había tenido que cargar todo este tiempo.
― ¡Ranma!―escucho la voz de su exprometida quien lo buscaba en el exterior― ¡Ranma!
― ¡Akane! ¡Es ella! Ahora tan solo tengo que…espera un momento…¡No tengo idea de cómo se hace!―se dijo así mismo frustrado.
Akane caminaba alrededor del almacén buscando al muchacho.
― Pobre Ranma… ¿de dónde habrá salido esa jauría de gatos?...probablemente ya esté bajo el hechi…―de pronto algo la jalo rápidamente al interior del almacén. Su vista tardo un momento en acoplarse a la oscuridad…― ¿Ha…hay alguien aquí…?―pregunto temerosa, un par de balones cayeron de su lugar rodando por la oscura habitación.
― ¡¿Quién anda allí?!
― MiAUUUUUUUUUUUUUU
― G-gato, ¡un gato!―escucho el maullar de un felino.
Detrás de unos cajones de salto se encontraba un colorado Ranma quien trataba de imitar lo mejor posible el sonido de un gato, lo cual le hacía autotemblar.
― "¡¿Qué rayos estoy haciendo?!"―pensaba mientras se mostraba en cuatro patas frente a Akane. Trago duro.
― Mi..ajum..MiAUUUU―la oscuridad disimulaba sus enrojecidas mejillas.
― ¿R-Ranma? Eres tú…es…tra…tranquilo…ven acá―se levanto Akane poco a poco acercándose a él.
― "¿Y ahora qué?"―pensaba Ranma sin saber el siguiente paso.
― ¡AKANEEEE!―escucho la voz de Aoi llamándola afuera.
― ¡Aoi! ¡Espe…!―un par de brazos la alzaron y la sacaron por la ventana.
Ranma corría con Akane. Akane lo observaba con bastante confusión.
― "No recuerdo que hiciera esto bajo el hechizo…"―pensaba extrañada con su corazón latiendo rápido.
Ranma dio un brinco, uno más y estuvo ya en la gruesa Rama de uno de los arboles más altos. Luego dejo a Akane quien se hizo para atrás recargando su espalda en el tronco. Ranma no le mostro su rostro furiosamente sonrojado.
― ¿R-Ranma? ¿Estás bien? ¿Eres tu mismo?―Pregunto Akane tratando de acercarse.
― MiiiiAAAAUUUUUUU―dio un respingo Ranma provocando que Akane se volviera a alejar.
― Aun esta bajo el hechizo…―dijo ella―…de acuerdo…gatito, ven aquí, anda ven, ven aquí―trato ella de inspirar confianza en el felino.
Ranma no se atrevía siquiera a voltear, la vio de reojo llamándolo y se puso más rojo que su camisa china― "¿Por qué Nabiki no me dijo como rayos debía hacerlo…?"―pensaba en su sano juicio.
FLASH BACK
― ¡¿Qué quieres fingir el Neko ken?!―pregunto Nabiki con sorpresa.
Ambos jóvenes charlaban en uno de los jardines de la escuela.
― ¡Shhhhhhh! ¡No lo digas en voz alta!―la reprendió Ranma.
― ¿Y se puede saber para qué cuñadito?
― ¡Eso no es de tu incumbencia! ¡¿Me ayudaras o no?!
― Si estás dispuesto a pagar, ¡seguro que sí!―sonrió Nabiki― Y se puede saber, como rayos piensas hacerlo―pregunto la hermana Tendo.
― ¡Si lo supiera no te estaría pidiendo ayuda!―dijo Ranma cruzándose de brazos.
― ¡Hum!, Ya veo, entonces déjamelo a mí…―brillaron los ojos de Nabiki…
FIN DEL FLASH BACK
― ¡Akane!―volvieron a escuchar la voz de Aoi.
― ¡Es Aoi!―volteo Akane hacia abajo.
Ranma la acorralo de pronto entre el árbol ocultando su rostro sobre el hombro de ella.
― Miiauuuuuu
― R-Ranma, ¿Qué haces?―dijo Akane poniendo sus manos sobre el pecho del joven para alejarlo un poco, sus mejillas se habían puesto del mismo color que las del chico.
― Miiauuggg…. "Vamos, ella cree que eres un ga-gato, aun así, ¿que sigue…?"―se decía Ranma internamente pensando a la carrera, sin despegarse de su exprometida.
― Ran-Ranma…―se alejo un poco Akane observando el rostro del chico quien tenía sus ojos cerrados con fuerza, y un leve sonrojo sobre su rostro.
― A…Akane…―abrió sus ojos Ranma encontrándose con los avellana de ella…ambos estaban bastante cerca el uno del otro, Akane puso su mano en el pecho de Ranma, y el corazón de él palpito fuertemente tratando de escapársele….
― . . .
― . . .
― ¡RANMA SAOTOMEEEEEEEEEE!
Se escucho el sonido de una katana partiendo en dos el enorme árbol derribándolo de un tajo.
Ranma y Akane se precipitaron al fondo tomados por sorpresa, Ranma se apoyo en una rama para tomar impuso y tratar de alcanzarla pero fue detenido por un largo listón rojo que se amarro en su tobillo.
― ¡AKANEEEEE!―grito desesperado el chico.
Una figura ágilmente se impulso sobre un par de ramas y logro tomar a Akane en brazos antes de que callera.
Akane abrió lentamente los ojos y se encontró con Aoi.
― ¿Estás bien?―le sonrió el pelinegro, Akane asintió con su cabeza pasando saliva con fuerza por su garganta― Estuviste cerca…
― G-gracias…Ao-chan―fue depositada sana y salva en el piso por el pelinegro, luego miro por encima de su hombro y observo a Ranma siendo amenazado por el chico de la katana.
― ¡Ranma Saotome! Como te atreves a huir de una competencia que decidirá tu futuro―lo atacaba el kendoka.
Ranma trataba de esquivar las envestidas de Kuno pero el listón de la gimnasta lo hizo tropezar haciéndolo besar el suelo.
― ¡Kodachi! ¡Suéltame!―demandó enérgico.
― ¡Ranma Sama! Regresa a probar los deliciosos manjares que preparé para ti, jojojojo.
― ¡Suéltalo loca!―arrojo Ukio una mini-espátula para liberar el tobillo de Ranma.
― ¡Akane esta…!―se levanto Ranma del suelo buscando a la peliazul con la mirada.
La encontró a un lado de Kinomoto, sus miradas se encontraron por un segundo.
― ¡Ranma volver a la competencia! Todos los gatos se esfumaron con ayuda de Shampoo―apareció la chinita de pronto― ¿Ranma también estar bajo hechizo del gato?―pregunto luego.
Akane y Ranma se sonrojaron al instante.
― ¡No, ya no más! ¡Y ya déjenme todos en paz! ¡Mi madre puede cocinar mi almuerzo!―grito exasperado el chico de la trenza y desapareció por los techos de los vestidores.
Todos lo empezaron a seguir…
Nabiki llego al lado de Akane y descanso un poco después de una carrera.
― ¿Akane estas bien?―pregunto a su hermana.
― ¡Claro! ¡¿Por qué no habría de estarlo?!―dijo la peliazul con tono incomodo y se alejo dando la media vuelta.
― ¡Akane!―la llamo Aoi sin recibir respuesta.
― "¿Abras conseguido lo que buscabas cuñadito?"―pensó Nabiki observando los tejados…
