Hola lectores ya nos encontramos en el mes de marzo, como si fuese un fuerte golpe en el rostro ya nos estamos en el tercer mes del año, pero mientras esperamos a envejecer cada año más rápido, nos distraeremos un rato con un nuevo capítulo (Lamento no actualizar ayer tuve unos problemas).

Sin sabes que mas decir, les dejo con el capitulo de esta semana.

Capítulo VIII

El secreto de Dawn

Las personas en el refugio donde se encontraba Dawn y sus amigos empezaron a asustarse, todo el bosque en sus alrededores había muerte en frente de sus ojos, dejándolos con un panorama desértico cuando la tierra empezó a apestar y los arboles se convirtieron en hileras pequeñas de madera seca plantados en el suelo. El temor había invadido a todos en si, el abastecimiento de comida era el único problema pero la solución era crear un pequeño sembradío para abastecerse los días faltantes aunque esa opción se desvaneció en frente de sus ojos.

Pero la mas preocupada de todos era Dawn que no dejaba de pensar en la repentina huida de Ash, apenas podía creerlo ya que unos momentos atrás se sintió tan cerca de el pero la verdad se alejaron mucho mas, un extraño sentimiento la molestaban y un dolor en su pecho la torturaba. Johanna la madre de Dawn intentaba calmar a la gente del lugar, la planta baja que era como la recepción del edificio se encontraba llena, los constantes bullicios de las personas que hablaban alteradas ante la situación no dejaban de entenderse, las palabras chocaban unas con otras dejándolas incomprensibles.

Mientras tanto los amigos de Dawn se encontraban buscando a Ash, May y Kenny salieron al bosque a buscarlo mientras que Brock vigilaba desde lo alto de la azotea del edificio cuando noto a May regresar junto con Kenny al parecer no lo habían encontrado en los alrededores y adentrarse en lo profundo del bosque no seria una buena opción.

Kenny entraba por la puerta. – No encontramos a Ash en ningún lugar, lo mas probable es que se haya ido muy lejos – el grupo se había reunido en la habitación de Ash pero sin decir nada a Dawn que aun se encontraba afectada por la repentina desaparición.

– Aparte de lo de Ash, tenemos un grabe problema que enfrentar… no podremos quedarnos aquí mucho tiempo tenemos que volver a la ciudad – Brock sentado en la silla de ruedas observaba desde la ventana de la habitación.

– ¡Que buen momento tomaste para irte Ash! – sus palabras llenas de cólera resonaron en la cabeza de Brock y May. – Que cobarde es en huir así de la nada…

– ¡Kenny! Ash es nuestro amigo… y tanto tu y como nosotros lo conocemos muy bien – May se molesto ante las palabras de Kenny contra su amigo.

– ¡May! dices que es tu amigo y el se fue sin decir nada… ¡Se fue! – ambos espesaron a discutir.

– Que te pasa Kenny tu no eres así, donde esta el Kenny que conocimos yo y Dawn – May le dio la espada, se sentía molesta ante la repentina reaccione de Kenny.

– ¡Ya estoy arto… todo el tiempo de escuchar el nombre de Ash! Desde que conocí a Dawn solo escuchaba de Ash y lo mismo va para ti May ¡No entiendo que tiene de especial! – Kenny empezaba a levantar fuertemente la voz, haciendo que sus gritos se escucharan en los pasillos.

– Kenny por que te pones así, el también es tu amigo ¡Te ayudo en al guardia, trabajo junto contigo! – May se dio la vuelta y se acerco para mirarle frente a frente.

– Eso no tiene nada que ver, será mejor que me baya, ya no quiero escuchar mas – Kenny aparto su mirada y salió de la habitación azotando la puerta.

– ¡Ahí! Que le pasa – dijo May observando la puerta.

– May no es necesario que te pongas así, a Kenny también le preocupa sino no hubiera salido a buscarlo junto contigo – Brock avanzo con su silla de ruedas poniéndose alado de May.

– Entonces – May dirigió su vista a Brock.

– No lo se May, pero algo le esta pasando – Brock pensaba buscando alguna respuesta.

Ante el caos del lugar Dawn salió por la puerta de entrada del edificio y se dirigió hacia las rejas, poco le importaba como se encontraba el panorama en ese entonces, y sus pasos eran tan tranquilos, ni siquiera le importo que ella no llevaba la venda puesta. Aun había un largo trecho entre ella y las rejas fue en ese entonces que poco a poco empezó a acelerar el paso, fue cuando empezó a correr con mas velocidad y llego a visualizar en frente de ella uno de los sueños que anhelaba desde que era pequeña, pero mas halla de ello vio el rostro de Ash sonriéndole y empezado a gritar "Vamos Dawn tu puedes" Dawn con mas ganas empezó a correr mas y mas, cuando en uno de sus pasos su pie derecho piso chueco, los huesos tronaron unos contra otros haciendo que su pierna se doblase bruscamente y un fuerte grito desgarrador retumbo en todo el lugar y con ello continuaron otros fuertes gritos desgarradores, llenos de dolor y sufrimiento. El fuerte impacto contra en suelo la dejo con grabes moretones y cortadas, sus rodillas sangraban por el desgarramiento de su piel al patinar contra el suelo.

Aquella casaca blanca que llevaba puesta se lleno de sangre y tierra, junto con su short deportivo, mientras que sujetaba con sus dos manos su tobillo derecho intentando aguantar el dolor, y fue cuando empezaron a salir lagrimas de sus ojos cuando empezaron los llantos y gritos de tristeza, impotencia y cólera. – ¡Porque! ¡Porque! ¡Soy una inútil! ¡Aaaah…! – llantos de dolor y sufrimiento no por el echo de haberse lastimado, sino por todo el fracaso que ella sentía en su corazón "De niña no logre nada, siempre fracasaba en todo lo que intentaba y ahora que estaba tan cerca de mis sueños… ya no podre correr mas y no lo volveré a ver"

El cielo se oscureció y un fuerte viento empezó a resoplar en el lugar, cuando empezaron a caer gotas de agua alrededor de ella, un fuerte estruendo resonó en el cielo y aquellas gotas se transformaron en una fuerte lluvia. Dawn se dejo de sujetarse la pierna para recostarse en el suelo, con una mirada perdida observo el cielo y el caer de las gotas de lluvia que no lograba sentir en su piel, su ser se había perdido, un rostro sin sentimiento alguno y con una emoción tan fría como el hielo. Varios charcos se formaron en la tierra, cuando uno se empezó a formar donde se encontraba Dawn y aunque el nivel del agua seguía creciendo ninguna sola gota se atrevía a tocarla. La joven seguía observando el cielo junto con su mente en blanco, las ideas escaparon de su mente y fue cuando en ese momento sus ojos empezaron ha cerrarse para finalmente perder la conciencia, la resistencia del agua cedió y su cuerpo se empapo completamente, sus brazos y cabellos flotaban sobre el agua, cuando la mayor parte de su cuerpo se sumergió en ella.

Kenny bajaba las escaleras intentando llegar a la recepción y ver si todo el alboroto se había terminado, ya que con lo ocurrido toda la organización que tenia el lugar se había mandado al olvido, pero fue cuando llego al lugar y se sorprendió al no ver absolutamente nada, solo llego a encontrase con Johanna la mamá de Dawn recogiendo el lugar. – Señora Johanna.

– Hola Kenny como estas – dijo Johanna sosteniendo en sus manos unos papeles.

– Me sorprende mucho que haya logrado calmar a las personas – Kenny se acerco y empezó a ayudarla recogiendo algunas cosas.

– No fue fácil, las cosas van de mal en peor y sinceramente no se que hacer – La solución ante el problema era algo bastante delicado y Johanna no tenia muchas opciones. Un fuerte estruendo se escucho afuera de la ventana junto con un destello de luz. – Al parecer una tormenta se avecina. Kenny no deberías llamar a los demás se nota que una fuerte lluvia se avecina.

– Después de lo Ash y lo ocurrido con el bosque, todos dejaron sus puestos… Creo que es lo mejor, ya que antes los arboles nos quitaban visibilidad pero ahora podemos observar todo desde aquí, además es poco probable que escapen estando así la situación, pero es cuestión de tiempo… nosotros tendremos que irnos de aquí también – Kenny tomo asiento en una silla, cuando empezó a caer la lluvia como una fuerte catarata.

– Tienes razón, pero no sabemos que nos esperara la volver a la ciudad – Johanna pensativa observaba el diluvio desde una ventana.

– ¡Ah si! Casi lo olvido, vine a buscar a Dawn no la ha visto – Kenny había recordado el verdadero propósito por el que bajo.

– Que raro estaba aquí sentada, seguramente volvió a su cuarto la vi triste por lo de su amigo – dijo Johanna al no notar la presencia de su hija.

Kenny al escuchar aquello decidió ir a buscarla en su cuarto, cuando en una extraña reacción decidió observar hacia afuera y sorprenderse al ver a la joven tirada en el suelo, junto con una enorme lluvia le caía encima. – ¡Oh no Dawn! – empujo la puerta con toda su fuerza y corrió a socorrerla. – ¡Señora Johanna ayúdeme por favor!

La mujer se asomo a la puerta y llego a observa a Kenny corriendo a toda velocidad, hacia donde se encontraba su hija tirada en el suelo. – ¡Hija! – La mujer salió corriendo a ayudarla.

– ¡Maldición Dawn que esta haciendo aquí! – Kenny se tiro al suelo y rápidamente tomo la muñeca de Dawn para revisar su pulso y acerco sus mejilla a su rostro haber si aun respiraba.

– Kenny como se encuentra mi hija – Johanna llego bastante angustiada al lugar.

– No se preocupe esta bien pero se encuentra bastante pálida y su temperatura bajo bastante, tenemos que meterla adentro y arroparla – Kenny tomo a Dawn entre sus brazos y la cargo pero Dawn se encontraba bastante mal, parecía un trapo en lo brazos del joven. – Vaya alistando su cuarto yo la llevare.

– ¡Si! – la mujer corrió hacia adentro, mientras que Kenny avanzaba para meterla adentro aunque tenia miedo de avanzar rápido por todo el fango que se había creado. La lluvia era tormentosa no parecía parar, mientras que Kenny ya estaba a pocos metros de llegar sintió como la joven empezó a balbucear.

– Yo… no, te… dije, la verdad… de… mis, sentí… – fue en ese entonces que algo sorprendente paso ante los ojos de Kenny, el agua dejo de caerle pero seguía lloviendo y los charcos de agua lo rodearon pero no lo tocaron "Que esta sucediendo, la lluvia no me esta tocando… ¿Acaso Dawn tu lo esta haciendo?"

El día paso rápidamente aunque era difícil de saber por que aunque haya terminado la lluvia el cielo no logro despejarse incluso se oscureció aun más, los reactores de energía se terminaron y las velas solo daban para un día mas, la comida se había terminado esa tarde y eran escasas las medicinas que tenían. Mientras tanto Brock, May Kenny y Johanna se encontraban reunidos en la habitación de Dawn, mientras que la enfermera Joy la revisaba.

– Al parecer su temperatura ya esta en su normalidad, las medicinas que tengo son muy escazas para tratar sobre su tobillo, creo que ella intento correr y se lo lastimo mas de la cuenta y aunque calme la hinchazón seguirá empeorando con el tiempo. Tengo que ver a mis otros pacientes y no se preocupen yo estaré pendiente de ella – la enfermera Joy tomo sus cosas y salió de la habitación.

– Vaya susto que Dawn nos dio a todos – dijo May aliviada al ver que su amiga se recuperaría.

– Hoy no fue un buen día para ninguno de nosotros – Brock no dejaba de pensar sobre aquella situación que vivían.

– Tienes toda la razón Brock hoy no fue un gran día, así que seria mejor que todos ustedes se fueran a dormir, mañana lo pensaremos mejor sobre todo esto que esta pasando – Johanna pensó que seria lo mejor para todos.

– si tiene razón, hoy no puede pensar con claridad todo el día y quería disculparme contigo Kenny, no me sentía bien en esos momento y te grite, lo lamento – dijo May inclinando su cabeza a modo de disculpa.

– Yo también quiero disculparme May, insulte a tu amigo y al mismo tiempo te ofendí lo lamento – Kenny se disculpaba de la misma manera de May.

– Esta bien May vámonos – Brock tomo las ruedas de su silla para salir del lugar.

– Hey espera – dijo May corriendo a acompañar a Brock.

Ambos se encontraban afuera del pasillo, así que May sujeto la silla de su amigo y desde afuera se despidieron. – Descansen, hasta mañana.

Mientras tanto Johanna se acerco a Kenny. – Vamos Kenny tu te mereces el descanso mas que todos, trabajaste muy duro todos los días desde que iniciaste la guardia y ahora que no hay tal será mejor que descanses – puso su mano sobre el hombro de Kenny.

– Si pero quisiese ver el momento en le que Dawn despierte, además no se sabe cuando necesiten de mi ayuda – se excuso Kenny intentando quedarse aun mas tiempo.

– Se lo importante que es mi hija para ti, pero soy su mamá y se muy bien como cuidar de mi hija, además tengo la ayuda de la enfermera Joy. Vamos ve a descasar – Kenny no tubo mas remedio que irse y aunque el quería quedarse su condición no era la mejor de todas.

– Esta bien creo que será mejor que descanse ¿No? – Kenny se levanto de su asiento y salió de la habitación sin antes despedirse.

La noche paso como un parpadeo para muchas de las personas que vivían en el refugio, pero para Dawn no fue así ya que toda la noche pesadillas la torturaron constantemente, imágenes de las muertes de sus amigos y familiares recorrían en aquellas pesadillas, pero fue en ese entonces cuando todo se volvió oscuro y una luz se encendía muy a lo lejos empezando a susurrar "no tengas miedo, a mi también me entristece todo lo que pueda pasar" la voz era como la de una niña "en este mundo existen dos llaves para acceder a un poder sin igual en este mundo, pero al mismo tiempo son los seguros para este poder, la primera llave ya fue destruida pero la segunda se aproxima "

Dawn empezó a caminar rumbo hacia aquella luz "no entiendo que quieres decir con eso"

La luz empezó a moverse "Ya viste como la naturaleza murió, esta energía consumirá a todo ser vivo, amenos de que la segunda llave destruyas… pero esta siendo protegida por un escudo, observa la palma de tu mano" Dawn levanto su mano cuando apareció un brazalete metálico color plateado con una piedra cristalina al centro.

"No puedo hacer nada, soy una inútil, yo misma destroce mis sueños y perdí al chico que yo… ni siquiera podre caminar dentro de poco" Dawn se sentó en el suelo y abrazo sus rodillas con sus manos mientras que aguantaba las ganas de llorar.

"Puedo ver en tu corazón y pensamientos todo lo que has pasado pero olvidaste algo muy importante que aprendiste hace mucho tiempo por un chico ¡Nunca te rindas Dawn!" Aquella frase se escucho como si Ash la hubiera dicho.

Aquellas palabras revolotearon en la cabeza de Dawn haciéndola reaccionar, cuando lagrimas cayeron de sus ojos "Quien lo diría aun estando tan lejos te siento tan cerca" Dawn lloraba pero esta vez no era de tristeza sino de felicidad, la sonrisa había vuelto a su rostro.

"Así me gusta Dawn, me caíste muy bien por eso te voy a ayudar con esto" aquella lucecita retrocedió y con toda su velocidad se estrello en la frente de Dawn haciendo que caiga al suelo.

"Ay, ay, ay… ¡Porque hiciste eso!" Dawn se retorcía en el suelo por el dolor que sentía en ese momento.

"ji,ji,ji,ji, no vemos Dawn" Aquella luz desapareció de repente.

– Ay, ay, ay, – Dawn se sacudía de un lado para el otro, sosteniéndose su frente por el dolor que sentía cuando se dio cuenta de que estaba en su cama y con su piyama puesta. – Que paso aquí – se pregunto Dawn cuando el dolor de su frente desapareció.

– Hija despertaste – la mujer emocionada corrió a abrazarla.

– Hay mamá, la recibió con alegría – Dawn sentía en su corazón que se había comportado como una tonta. – Lo lamento.

– No hija perdóname, debí estar a tu lado cuando mas lo necesitaba – La mujer lloraba ante la impotencia de no haber echo nada por su hija. – Pero tengo un regalo que encontré para ti – la mujer saco de su bolcillo dos hojas de papel dobladas.

– ¿Qué es esto? – Dawn tomo dudosa ambos papeles.

– Ash dejo estas dos cartas ocultas en su cuarto, una esta dirigida hacia todos, la leí hace un momento para los demás pero no les dije de la segunda, que te dejo especialmente para ti, no la leí porque se que es un asunto entre los dos – la mujer se aparto y se dirigió hacia la puerta. – Sera mejor que la leas tu sola.

La mujer salió del cuarto dejando a Dawn sola con ambas cartas, pero una sensación le hiso abrir la carta que estaba dirigida especialmente a ella, las primeras palabras eran la de cualquier carta pero a medida que avanzaba sentía como su corazón se aceleraba, sus ojos no se despegaban de cada letra y detalle de la carta, hasta que llego a las ultimas palabras que la dejaron sin aliento, su mano se puso tensa estrujando el papel y en un pequeño suspiro libero las lagrimas que mas deseaban salir. – Ash, yo también – pronuncio con un leve rubor en la mejillas.

Continuara...

Para serles sincero quería saltar esta parte, pero sentí un bajón de inspiración así que los plasme en este capítulo. No me odien por la baja calidad de este capítulo.

Primero: Estoy muy feliz porque ya llegamos a mas de cuarenta favoritos y seguimientos, aunque parezca poco para mi es mucha gente y por consiguiente muchos ojos que miran, uff… que nervios.

Segundo: Vaya al parecer mi segundo experimento resulto del gusto de muchos y si no lo leíste te invito a que lo hagas entrando en mi perfil (No se poner links, si alguien lo sabes díganmelo). Nota que "El reflejo de las hermanas" recibirá una actualización irregular, ósea que cuando lo tenga listo lo subiré lo más rápido que pueda. Saludos y gracias.

Próximo capítulo

"De vuelta en Kalos"