Desde que Alya y Nino se convirtieron en novios, Adrien y Marinette habían pasado mucho tiempo juntos. Compartían intereses, ambos veían series o hablaban de cualquier tema. Resultaba que tenían más en común de lo que pensaban, ambos se complementaban muy bien.

Adrien estaba tocando una canción de Jagged Stone en el piano del colegio. Marinette lo observaba embelesada. Adrien tenía un talento asombroso.

—La música de Jagged es muy importante para mí —mencionó él muchacho después de haber terminado con la melodía.

—¿Eso es porque es uno de tus artistas preferidos?

—No. Bueno, tiene que ver con eso un poco —Marinette lo observó con algo de diversión —. Lo que sucede es que el primer concierto al que asistí fue al de Jagged y mis mejores amigos estaban ahí.

Ambos sonrieron ante el recuerdo de aquél concierto, había sido un concierto genial donde todos se habían divertido, bailado y también cantado.

—Lo que más me gustó fue cuando tocó una canción para Ladybug, la melodía fue hermosa, aún la tengo en mi mente.

Adrien comenzó a tocar aquella melodía en su piano, Marinette estaba más que sonrojada. Pensar que ambos habían disfrutado de esa canción era algo muy tierno. Él estaba tarareando la canción, ella lo miraba con gran admiración. Realmente le encantaba lo talentoso que era Adrien.

Ella comenzó a cantar, Adrien la observó con admiración. La voz de Marinette era muy linda, ella tenía un gran talento.

Ambos estaban cada vez más cerca, sus rostros estaban realmente pegados. Podían sentir la respiración del otro chocar contra sus rostros. Ambos dejaron de hacer lo que estaban haciendo, porque solo podía verse con algo de ansiedad. Como perdidos en los ojos del otro, como esperandoque algo sucediera.

La campana los hizo volver a la realidad. Se separaron y la primera en irse fue Marinette que salió prácticamente corriendo del salón para poder ir a la próxima clase.

*
Lo que ningún alumno se imaginaba era que el colegio tenía planes. Iban a realizar una especie de concurso de talentos, en la cual uno podía participar en pareja o en solitario.

Marinette no esperaba que Adrien le propusiera trabajar juntos, eso realmente había sido una sorpresa.

—¡Podemos tocar el piano juntos! Estoy seguro de que nos iría bastante bien —Adrien sonaba tan entusiasmado que ella no tuvo corazón para decirle que no.

Durante las tardes, él le daba clases de piano en el salón de música. Ella se ponía tan nerviosa en su presencia, que con suerte podía intentarlo. Se sentía una tonta y creía que Adrien pronto perdería la paciencia con ella. Aún así, él jamás le dijo nada, ni una sola queja.

—Estaba pensando que como a ambos nos encanta la canción de Ladybug, podríamos tocar esa —propuso Adrien.

—Claro, eso sería genial.

Ella no quería opinar, porque si Adrien amaba esa canción, ¿quién era ella para decir otra cosa? Además, él que tocaba el piano era él. Ella solo cantaba, élseesforzabamás.

—Pero será mejor que tú seas la que cante.

Así que desde ese día, ensayaban todas las tardes la canción de Ladybyg. Adrien se mostraba ansioso, se notaba que disfrutaba mucho de la canción, que significaba algo importante para él. Marinette también daba lo mejor de sí para que todo saliera bien.

*
El día antes de la presentación, Alya y Marinette estaban en el parque conversando un poco. Ya que como buena amiga (o como buena periodidta) Alya se dio cuenta de que algo malo le sucedía a su amiga.

—Ya dime, deberías estar brincando de felicidad por estar trabajando con Adrien —Alya la miraba fijamente —. Sé que hay algo que no esta bien.

—Es solo que Adrien quiere tocar la canción de Ladybug. Es una buena canción, pero me parece muy... repetitiva, sin muchas variantes de sonido o de tonos. Incluso puede llegar a ser algo aburrida.

Alya se cruzó de brazos.

—¿Y por qué no le dijiste nada de eso a Adrien?

—Porque no quería hacerlo sentir mal, él ama esa canción.

Alya tocó sus sienes mientras negaba con su cabeza.

—Si quieres que las cosas salgan bien con Adrien, no tienes que dejar que él sea quién te mande. Las cosas no funcionan así, cada quién tiene su propia opinión —la regañó Alya.

Alya la hizo cantar la canción que ella realmente deseaba cantar. Su voz sonaba fenomenal, se escuchaban los cambios en el tono, en el ritmo. Todo le salió muy bonito, la azabache le había dado su estilo.

Lo que ninguna de las dos sabía, era que Adrien había escuchado todo porque justamente pasaba por ahí, y al ver a sus amigas se acercó a saludarlas. Pero al captar lo que sucedía, se sintió algo mal.

*
Al día siguiente, a las cuatro de la tarde inició el evento. Todos estaban vestidos de manera distinta. Marinette por ejemplo llevaba un vestido rojo, era largo muy largo. Su cabello estaba peinado del mismo modo, pero tenía algunos brillos. Adrien vestía completamente de negro, en un traje con corbata.

Chloé había modelado, no presentó ningún otro talento. Rosita junto a otros amigos cantaron, de nuevo cantó la canción de los unicornios. Nino presentó una de sus mezclas como Dj. Una de las mejores presentaciones fue la de Juleka, que hizo presentaciones de distintas fotografías que había tomado. Ella amaba la fotografía.

Algunos alumnos decidieron simplemente no presentarse. Como en el caso de Alya, que no quiso hacer alguna edición de vídeo o mostrar algo relacionado a Ladybug. Sabrina no se presentó debido a que le dio miedo, ella era muy tímida para ese tipo de cosas.

Cuando fue el turno de Adrien y Marinette, Adrien tomó el micrófono para sorpresa de la azabache.

—Antes de presentarnos, quiero dar un consejo a todos: si alguna vez tienen un trabajo en grupo, no tengan miedo de dar su opinión, porque pueden tener un gran talento oculto. Y la opción de todos es importante.

Él le guiñó un ojo a su amiga y luego le devolvió el micrófono. Las luces se bajaron un poco, iluminándolos de un modo apenas perceptible.

Los ojos de Marinette se abrieron con sorpresa cuando él empezó a tocar HistoryMaker. Ella lo observó casi con lágrimas en los ojos, pero se calmó un poco para poder cantar.

La presentación de ambos fue hermosa, ella cantaba, bailaba, movía los brazos. Adrien incluso cantaba un poco en los coros.

Cuando bajaron del escenario, la azabache no se pudo resistir y le dio un fuerte abrazo a Adrien.

—¿Cómo supiste que quería cantar esa canción? —preguntó aún sintiéndose emocionada.

—Te escuché hablando con Alya —respondió él. Ella bajó un poco la mirada —. Marinette, tú y yo somos amigos y parte fundamental de la amistad es la confianza. Por favor, la próxima vez dime tus sugerencias.

—No quería que te enojaras conmigo —admitió algo avergonzada.

—Sería muy difícil que me enoje con alguien como tú, eres fantástica.

Ambos se dieron otro abrazo, uno lleno de sentimientos. Ambos estaban muy agradecidos con el otro.

—Bueno, dejando de lado los abrazos, ya sé que podremos hacer los fines de semana. Cuando busqué la canción vi que es de un anime. ¿Qué te parece si lo vemos juntos?

—Yo ya lo vi, pero me encantaría verlo contigo otra vez.

—¿Tenemos un trato? —y ambos apretaron sus manos y después rieron.