CAPÍTULO 25: SAN VALENTÍN
-¿Qué harás el lunes?- me preguntó Emmett, el sábado por la tarde mientras ambos estábamos en su casa esperando que Jasper llegara para tener nuestra "noche de chicos", el nombre era francamente ridículo y todo era culpa de Alice. Si no fuese por ella, ahora estaría en mi departamento con mi novia, viendo una película de Spiderman, pero no, me vi obligado a pasar la noche con los chicos, porque Alice (es impresionante lo odiosa que puede llegar a ser) dijo que no podía ser tan amargado y pasar la noche solo en mi departamento.
- No lo sé, quizás orden mi colección de cómics de Spiderman- comenté.
-¿En serio?- me preguntó Emmett incrédulo.
- Sí, ¿por qué? ¿qué tiene de malo?
- ¡Es San Valentín!- exclamó como si fuera algo tan importante como el Colisionador de Hadrones del CERN.
-¿Y?- pregunté sin entender, para mí sólo era una fiesta cuyo propósito era enriquecer a los comerciantes, tal como lo eran las fechas del día del niño, del padre, de la madre, etc.
-¡Es San Valentín! Debes hacer algo romántico para tu chica, es una de esas raras ocasiones en que puedes ser cursi y nadie se burla de ti. Además, todas esperan que sus novios, parejas, amigo especial o como quieras llamarlo, les haga algo lindo- dijo haciendo unas comillas imaginarias en la última palabra.
- Bella no es de esas chicas- contesté seguro, acomodándome en el sofá y rogando internamente que llegara Jasper para acabar el tema.
-¿Qué parte de todas esperan que sus novios… blah-blah-blah hagan algo no entendiste? Bella también tiene su lado romántico y te puedo garantizar que si ignoras la fecha, le das una razón válida para terminar.
-¡Oh, por favor!- rodé los ojos- no seas exagerado, es imposible que…
- Estás avisado- me interrumpió Emmett- así que asume las consecuencias si el martes no tienes novia.
- Como sea- rodé los ojos nuevamente- ¿qué harás tú?
- Compraré unas flores rojas, ya sabes, San Valentín, amor, pasión, rojo, ¿entiendes?- preguntó retóricamente- y luego la llevaré a cenar a la luz de las velas a un restaurant especializado en mariscos, dicen que tienen un efecto afrodisiaco y quiero comprobar que es así- rió.
- Me sorprendes, ¿cómo se te ocurrió todo eso?
- No se me ocurrió a mí, debo darle el crédito a mi querido cuñado, es un romántico empedernido, por supuesto yo simplifiqué su idea, a Alice le espera una cena a la luz de las velas con violinista incluido y un discurso cursi de Jasper junto con un ramo de las flores favoritas de la enana.
- Impresionante.
- Sí, aunque me da escalofríos pensar en cuánto gastará en todo ese show- me dijo Emmett.
- Es su dinero, qué más da- me encogí de hombros.
-¿Tú qué harás? Podrías recitarle 33 versos- se burló Emmett.
- Uhm… no lo sé- contesté ignorando su última frase- le pediré a Jasper alguna sugerencia.
- Trata de no demorarte mucho, quiero tener tiempo suficiente para jugar Guitar Hero –sonreí. Quizás una noche de chicos no era tan mala idea, después de todo.
Después de haber jugado durante horas al Guitar Hero y de haber sentido la euforia de que teníamos alma de rockeros y podíamos una banda que sería más exitosa que The Rolling Stones, The Beatles y U2 juntas, estábamos sentados en el sofá, demasiado agotados para hacer algo más.
-¿Tienes todo listo para el 14?- preguntó Emmett a Jasper mientras yo miraba distraídamente el techo.
- Por supuesto, el restaurant, las flores, el violinista, sólo me falta ensayar mi discurso- le respondió.
-¿De verdad harás todo eso?- pregunté incrédulamente- pensé que era una broma de Emmett.
- Edward- dijo Jasper en tono serio- si ignoras San Valentín, serás tildado de insensible.
-¡Por favor!- exclamé hastiado- es sólo una fecha… sin el 14 de febrero, muchos comerciantes terminarían con cifras rojas a fin de mes, pero gracias a ese día, terminan felices.
- No es tan así, San Valentín fue un mártir….
- Hay muchos mártires, ese no es argumento suficiente- rebatí.
- Como sea, lleva a Bella a cenar y cómprale algo lindo- interrumpió Emmett.
- Puedo sugerirte un buen lugar- apoyó Jasper.
- Olvídenlo- los corté- me las arreglaré solo. Ahora sigamos Guitar Hero- terminé de decir. Emmett y Jasper intercambiaron una mirada significativa, asintieron con la cabeza y volvimos al juego.
Eran las dos de la tarde de San Valentín cuando me fui de la oficina, Bree, me despidió con una gran sonrisa, quizás asumió que iría a prepararle una cena especial a Bella, pero la cocina no era uno de mis talentos, siendo totalmente honesto, la cocina era el lugar más inexplorado de mi departamento.
Camino hacia allí, pasé a la florería a retirar mi pedido especial y luego me dirigí a mi departamento, después de mucho pensar, decidí que las cosas simples eran las mejores y que no necesitaba hacer algo demasiado elaborado como Jasper o Emmett para que Bella pensara que era un buen novio, estaba seguro que si no lo fuese, ella habría terminado conmigo, así que algo bueno debía ver en mí.
La hora se pasó rápidamente mientras ordenaba todo para cuando llegara Bella, el hecho que fuera algo simple, no significaba que requería poco tiempo de preparación. Satisfecho conmigo mismo, observé la sala, en una esquina estaba mi teclado, no era tan fantástico como tocar en el piano que tenía en Londres, las teclas eran diferentes al igual que el sonido, pero servía para el propósito de hoy. En la esquina opuesta, tenía las flores que había traído de la florería y sobre ellas, había colocado unas lámparas que simulaban la luz solar, que encendería cuando Bella hubiese llegado.
A las cinco y cuarenta dos minutos, sentí cómo Bella giraba la cerradura del departamento y entraba en él.
-¡Hola Edward!- exclamó sonriente y se acercó a mí para besarme- feliz San Valentín.
- Feliz San Valentín para ti también- le respondí con otro beso.
-¿Y esto?- preguntó señalándome mi teclado y las flores. Diablos. Había pensado tanto en qué todo estuviera perfecto, que había olvidado qué diría.
- Uhm… -me pasé una mano por el cabello- te tengo un regalo… -la tomé de la mano y la conduje hacia la esquina donde estaban las flores. Pensaba colocarlas en un ramo y entregártelas, pero perderían su encanto- sonreí- Bella, te presento la Cichorium intybus, tiene muchísimos nombres, por eso prefiero su nombre científico. Esta flor tiene la particularidad de abrirse a pleno sol y seguir su trayectoria, por eso tuve que instalar esto- señalé las lámparas- estamos en pleno invierno, la probabilidad de que haya sol es demasiado baja - encendí las lámparas que había instalado previamente y las flores se abrieron como por arte de magia. Moví una lámpara y ambos observamos como las flores se giraban en esa dirección.
- Increíble- murmuró Bella- son preciosas.
- Lo sorprendente es que son hermafroditas, pueden reproducirse por sí mismas.
- Y son azules- comentó.
- Es mi color favorito, pero no las elegí por eso- me defendí.
-¿Entonces?
- El azul representa el color del aire, del cielo y del pensamiento, además de significar la verdad eterna en el sentido divino y de fidelidad en el psicológico. En el Islam representa el bien que se hace de corazón y para los romanos es el color de Venus, la diosa del amor y considerando que es San Valentín, pensé que era el color indicado- sonreí.
- Y lo es- me sonrió y me besó.
- Casualmente es el color de las bandas de los oficiales masones y representa los tres primeros grados, de hecho, se llama Masonería azul.
- Contigo siempre aprendo algo nuevo- rió Bella.
-¿Eso es bueno o malo?- pregunté con recelo.
- Es bueno, es ideal, es perfecto- volvió a reír.
- Me alegra que así sea, porque también tengo que decirte que la Flor Azul es el símbolo del romanticismo y por tanto, representa al amor. Por lo general, se cree que esta flor es la Centaurea cyanus, pero también puede ser esta- señalé las flores que Bella rozaba con sus dedos- personalmente creo que debe ser esta, es mucho más interesante- terminé.
- Escuchándote a ti aprendo más que viendo NatGeo y lo hago de una manera mucho más uhm… motivadora.
- Pobre NatGeo- me burlé.
-Pero no es mi culpa, mi único crimen es tener un novio demasiado guapo e inteligente- me dijo guiñándome un ojo y no pude evitar sonrojarme.
-Siéntate en el sofá- dije serio.
- ¿Por qué?- preguntó Bella dudosa.
-¿Ves ese teclado de ahí? Sirve para hacer y tocar música, y ese sofá sirve para que la gente se siente a escucharla.
- Qué sensible- rió Bella- me sentaré- fue hasta el sofá y se acomodó en él- ¿qué canción interpretarás, Ludwig van Masen?- preguntó bromeando.
- Una titulada Para Bella- le respondí siguiéndole el juego.
- Quiero oírla.
- De antemano, pido disculpas por el sonido de mi teclado, no es tan puro como el del piano, pero era la mejor opción disponible- terminé encogiéndome de hombros.
- Disculpa aceptada- sonrió Bella-¿y cuándo comenzará el concierto? Estoy impaciente – dijo dando un saltito sobre su asiento.
- Comenzará ahora- contesté y me coloqué de pie frente a mi teclado, desistí de sentarme sobre un taburete como cuando tocaba el piano, porque con el teclado no sentía la misma conexión. Pero alejé ese pensamiento de mi mente y comencé a tocar una melodía que había creado durante mi estadía en Europa y que ahora había perfeccionado, Bella nunca antes la había oído, por lo que decidí aprovechar esta ocasión para mostrársela. Cuando terminé, Bella se puso de pie y me aplaudió.
- Exagerada- dije negando con la cabeza.
- Sólo soy sincera, tienes talento- repuso Bella entusiasmada- ¿por qué no te dedicaste a la música?
- Me dedico a ella, a tiempo parcial, participo en una orquesta- Bella soltó un bufido exasperado.
- No me refería a eso, sino a por qué no hiciste de la música una profesión, ¿por qué te fuiste por la física en lugar de la música?
- Me atrajo más- respondí simplemente- y no me pude resistir, era como si fuera la Luna y me negara a orbitar en torno a la Tierra. Era imposible negarme ante ese nivel de atracción.
- Qué profundo- murmuró Bella.
- No sé si lo sea, pero es la razón, como sea- apagué el teclado y fui hasta la mesa del centro para tomar una pequeña bolsita- es para ti- le sonreí.
- Gracias- contestó, la tomó y la abrió- ¡qué lindo!- exclamó cuando vio el llavero con un mini cubo Rubik.
- De nada, quería algo que te hiciera acordarte de mí- reconocí mientras me sentaba junto a ella.
- Qué original- me abrazó y luego se levantó del sofá para buscar algo dentro de su bolso. Minutos después, volvió a sentarse junto a mí- feliz San Valentín- me dijo sonriendo y entregándome una bolsita similar a la de mi regalo.
-¿Para mí?- pregunté y ella asintió con la cabeza. Abrí la bolsita y me encontré con un llavero con la imagen de una neurona haciendo sinapsis y una frase diciendo "Pensamiento VIP"- Qué original- repetí su frase.
- Gracias por el cumplido, también pensé en regalarte algo que te hiciera acordarte de mí, pero un libro no era muy portátil- rió- y considerando que estudio neuronas… elegí este lindo llavero- dijo señalándolo.
- En un momento pensé que me regalarías algo relacionado con el 11.
- Lo pensé, pero creo que la fecha es suficiente.
-¿Qué quieres decir?
- 14 de febrero de 2011… si sumas los números… te da…
- 11- terminé por ella.
- Exacto- afirmó.
- Pero al final, ambos nos regalamos llaveros, estamos conectados.
- Nuestro amor es el culpable de la sinapsis que nos ocurre- sonrió Bella. "¿Amor? Llevábamos poco tiempo juntos para sentir algo así… ¿o no?", pero el repentino beso de ella, interrumpió mis pensamientos y cualquier deseo que tuviera de hablar.
- Yo sería la neurona receptora y tú la transmisora, ¿cierto?
- Cierto, pero me queda una duda… -murmuró pasando un dedo por mi pecho.
-¿Cuál?
-¿Qué clase de impulso te transmito? Excitador, inhibidor o modulador. No es difícil la respuesta, son sólo 3 opciones- tragué en seco- ¿necesitas ayuda?- me quedé estático, tenía la ligera impresión que Bella estaba tratando de decirme algo más.
- Uhm… no sé…- me costaba pensar si estaba jugueteando con los botones de mi camisa.
- Tengo unos libros en mi habitación que explican mejor cada impulso, ¿por qué no me acompañas y así te muestro bien?- me sugirió, colocándose de pie y estirando su brazo para que le tomara la mano.
- No lo sé…- dudé.
- No quería ser tan directa, pero no me dejas alternativa… -suspiró Bella y se acercó para susurrarme en el oído- quiero que actives mis neurotransmisores… honestamente me gusta la transmisión excitadora…-ronroneó- quiero que incrementes la probabilidad mi potencial de acción- tragué dificultosamente antes de colocarme de pie y arrastrar a Bella hacia mi habitación. San Valentín se acababa de convertir en mi día favorito.
Holaaa!
Feliz año nuevo! Que todas las metas que se propongan se cumplan y sean muy felices! :D
Después de mis buenos deseos, sólo me queda agregar un par de cosas: graciaaaas por tooodos sus reviews y por seguir mi historia (:
Ojalá les haya gustado el capítulo, especialmente el final ajajajaja y espero sus reviews (;
PD. San Valentín tiene 11 letras xD
