Capitulo 26

No pasaron más de dos días cuando los entrenamientos llegaron, todos se ponían en forma para asi participar en el nuevo torneo KOF, aun mas para los herederos del Clan del sol y de la luna en el patio del templo Kagura. Ambos chicos siendo entrenados por Zuko y bajo la supervisión sus padres.

—No, no y ¡No! –exclamaba Zuko perdiendo la paciencia. —Dije que sus llamas debían formar uno solo, tienen que estar del mismo tamaño y con la misma intensidad.

—Grrrr ¡Ya me canse de tus estúpidas lecciones! –grito Luke exaltado. —Ya hice todo lo que me pediste y no funciona.

—Es cierto Zuko, estoy cansado... mejor la dejamos para mañana. –sugirió Akira.

—Nada de eso, van hacer la fusión de sus llamas hoy. –intervino Kyo escuchando un suspiro de cansancio de parte de su hijo.

—Zuko, deja que nos encarguemos de ellos, tu ve a tus entrenamientos. –le dijo Iori a su hijo quien asintió.

—Esta bien papa, iré con Jeff y Lily. –Zuko tomo su mochila que había dejado en el suelo y salió del templo.

—Bien, comencemos todo desde un principio. –hablo Kyo tomando el mando.

— ¿Por qué debería obedecer a un Kusanagi? –cuestiono con enojo Luke. —Tampoco me agrada tener como compañero a este niño.

— ¿Disculpa? Solo eres un año mayor que yo. –le contesto Akira enojándose también. —Y tú tampoco me agradas Señor Alacrán. –se burlo.

—Imbécil.-lo tomo de la playera blanca zamarreándolo. — ¡Voy a matarte!

— ¡¿Quieres pelear?! –lo empujo el joven empuñando sus puños.

—Yagami, dime que no éramos asi de idiotas. –comento Kyo viendo como los chicos comenzaron a darse de golpes.

—Solo tu Kyo. –le contesto con cara de aburrimiento.

— ¿Qué dijiste?

—Jajaja. –escucharon la risa de Chizuru que llamo la atención. —Ustedes no cambian.

Los rivales se miraron entre si mientras separaban a sus hijos.

— ¿Limonada? –pregunto Michiru con una sonrisa mientras sostenía una bandeja y les ofrecía a Luke y Akira.

—Vaya Michiru, eres hermosa. –comento el joven Kusanagi mientras tomaba un vaso con limonada, ella se sonrojo un poco. —Bueno, en el futuro también eres una mujer hermosa.

—Guarda tus comentarios Akira. –le dijo mientras tomaba también un vaso y trataba de ignorar a la morena.

—Sabes Luke, ahora que estas de nuestro lado y se que no robaste el espejo, hay que llevarnos bien ¿No crees? –le propuso ella, este solo la miro y asintió.

—Aun mas ya que los tres formaran parte del mismo equipo. –hablo Chizuru y los tres chicos se la quedaron mirando. — ¿Qué? Es buena idea...

—Los tres herederos de los clanes más famosos de todo Japón nuevamente en KOF. –sonrió Kyo.

—Ya lo he visto antes. –hablo Iori curvando una sonrisa.

— ¡Hey! –esta vez la que llamo la atención fue Atenea, estaba con una niña pequeña a su lado a quien tomaba de la mano pero se escondía tímidamente detrás de la chica.

— ¿Aio? –cuestiono Akira acercándose. —pero.. ¿Qué esta haciendo aquí?

—Al parecer Michiru la envió para que pueda ayudarnos. –respondió Atenea.

—Vamos nena, no tengas miedo. –le dijo Chizuru con una sonrisa.

La niña se fue dejando ver por los demás y miro a cada uno algo asustadiza.

—Abue. –susurro la niña corriendo hacia Chizuru y abrazarla.

— ¿Abue? –cuestionaron Michiru y Chizuru a la vez.

—Asi es Michiru.. Aio es tu hija. –le confirmo Atenea viendo como la niña abrazaba ahora a su la joven Kagura.

Los demás quedaron algo confundidos y Luke sintió una extraña sensación de acercarse a esa niña, algo lo impulsaba, camino lentamente hacia ella y se agacho para verla atentamente, esa pequeña tenia el mismo color de sus ojos, turquesa, la niña no sintió miedo de el, levanto su manita y acaricio la mejilla del chico pelirrojo.

—Mi mama me dijo que aquí esta mi papa ¿Tu eres mi papa? –pregunto la niña de apenas cuatro años con interés.

Recordó...

¿Y Luke? –pregunto Athena, teniendo la atención de todos y la del mismo Alacrán. — ¿Qué paso con el?

Unos años antes el se fue dejando a su esposa y a su hija, dijo que algún día volvería... pero nunca apareció. –respondió ella.

¿Esposa? –frunció el ceño el chico ¿Acaso se casara con Luz? Si eso fuera cierto el jamás la abandonaría y mucho menos con un hijo.

Si hermano, te casaras con la mujer más sabia del mundo. –hablo con misterio Atenea mirando a cierta niña morena de quince años y Akira le pego un codazo.

Luke en ese momento miro a Atenea quien asintió sonriendo.

—Asi es Aio, yo soy tu papa. –le respondió de una forma rara, el diciéndole a una niña que es su papa cuando ni siquiera se siente como uno.

— ¡Oh, al fin tengo a mi papa! –expreso la niña morena abrazándolo del cuello, el sonrió conmovido acariciando su espalda.

Mientras tanto...

Athena paseaba por los jardines de la mansión, vio a alguien que descansaba bajo aun árbol, se acerco, era su antiguo maestro Chin quien dormía, sonrió sin entender que hacia ahí.

— ¿Qué te parece? Psycho Soldiers nuevamente en KOF. –escucho la voz de Sie detrás de ella.

—Como en los viejos tiempos. –sonrió ella a voltear a verlo.

Volviendo al templo Kagura...

— ¿Quieres decir que Aio es la hija de mi hija y Luke? ¿Y por eso me llamo abue..? –pregunto Chizuru queriendo entender.

—Si. –contesto Akira. Michiru y Luke se miraron por un momento, era raro que ambos formaran alguna relación.

— Atenea ¿En que puede ayudarnos esta niña? –pregunto Iori mirando a la pequeña morena quien le sonreía.

—Aio posee los poderes no solo del Clan Yata, sino también de los Yagami y Kusanagi, en resumen ella al poseer la sangre de los tres Clanes la convierte en alguien inmune y poderosa, es por eso que puede ser de muy buena ayuda. –les informo Atenea.

—Eso es imposible. –murmuro Kyo sin creer.

—Aio... haz lo tuyo. –le dijo Atenea a la niña quien comenzó a caminar por el patio y estar lo suficientemente alejada de los demás.

Estiro una mano encendiendo una pequeña llama purpura en su mano derecha y en la otra llama color carmesí y al mismo tiempo las aumento de tamaño iguales.

—Si eso les sorprende vean esto. –hablo Atenea y se dirigió a la niña. —Aio, haz la fusión.

—Si. –contesto la niña obediente y acerco sus manos uniendo ambos poderes que eran tan intenso que no dejaba ver y el viento hacia levantar el polvo del patio, poco a poco todo eso de disipo y logro ver a Aio con una sola llama en sus manos, una llama bi color, purpura y amarilla flameaban juntas, brillaban al máximo. La niña conservaba los ojos cerrados con una capa de sudor en su frente mientras sostenía la flama y el viento hacia bailar su cabello. Todos veían con asombro ese nuevo poder, se sentía fuerte y destructivo.

—Eso es solo una muestra pequeña de lo que deben hacer Akira y Luke, unir sus fuerzas para crear este poder. –termino diciendo Atenea mientras Aio desasía ese poder cayendo al suelo sentada y cansada.

La noche cayo en Osaka, Hinako en su apartamento apartaba de sus percheros su nuevo traje de peleas, era un pantalón de cuero negro con tachas y cadenas de adornos, como estrella de Rock debía mantener su estilo, un corcel blanco y una chaqueta negra arriba con el nombre de su equipo "Orochi team"

Tomo toda la ropa y lo dejo sobre su cama, suspiro sentándose en uno de los sillones, pensaba si era lo correcto lo que estaba haciendo, enfrentarse a todos sus amigos a quienes conoció durante su vida por Reiji, por Orochi, en ese momento apareció por su mente la cara de Kyo, paso una mano por su rostro sintiéndose triste y desolada, amaba a Kyo Kusanagi con toda su alma pero lo mejor para el era que ella desapareciera de su vida. El sonido del teléfono de su apartamento sonó y ella fue a atender, había olvidado que había llamado a la rotisería minutos antes.

—Hola soy..

—Si, lo se pasa. –lo interrumpió apretando un timbre para que entrara al edificio. No tardo mucho para que el sujeto tocara la puerta y ella con naturalidad fue abrirla, lo que menos esperaba era que fuera Akira.

—Tú no eres lo que ordene. –comento ella frunciendo el ceño. — ¿Qué quieres?

—Hablar.

— ¿Hablar? –repitió riéndose. —Tú y yo no tenemos nada que hablar.-en ese momento estaba por cerrarle la puerta pero el chico enojado la hizo aun lado entrando al apartamento. — ¡Oye!

—Oh si, claro que si mama. –esto ultimo dejo a la rubia sin palabras.

Mientras tanto en la mansión Yagami, Atenea fue hacia la biblioteca donde Luke la estaba esperando, sabia que necesitaba respuestas y ella era la única que podía dárselas. Entro y lo vio sentado en unos de los sillones y se levanto apenas la vio, cerro la puerta tras si y fue hacia el.

— ¿Quiero saber porque me case con Michiru y no con Luz? –pregunto sin rodeos, ella asintió despacio y lo tomo de la mano para que ambos se sentaran en el sillón.

—No debería decírtelo ya que no debería entrometerme en este tiempo pero te ahorrare muchas investigaciones y el rechazo de ella que romperá tu corazón. –contesto ella.

— ¡Habla ya! –exclamo desesperado.

—Esta bien, solo tranquilízate. –le pidió y el chico obedeció disminuyendo su intriga. —Fudo te confiesa que Saiki fue quien asesino al padre de Luz y la de toda su familia para que asi le cuentes a ella y asi conseguir alejarte de Luz, para siempre ya que sabia que ella era incapaz de dudar del hombre quien la protegió y le enseño todo lo que sabe.

Saiki la adopto a su Clan y le hizo creer que el asesino de su familia fue el mismo quien mato a su abuelo Rugal, es por eso que ella comienza a odiar a Kyo y obedece en todo lo que le pide Saiki para asi acabar también con Kyo. Como lo esperaba Fudo tu fuiste a la mansión de los Hakkesshu y delante de Saiki le gritaste a ella quien era el verdadero asesino de su padre, por supuesto que ella no te creyó, y Saiki te trato de mentiroso, que solo inventaste eso para alejarla de el y convertirla en su enemiga ya que tu te pasaste al otro bando. Luz te abofetea y te exige que nunca vuelvas a buscarla, que no quiere volver a verte ni saber de ti y que te odiara por calumniar al hombre que salvo su vida.

— Sabía que ese maldito era el asesino. –susurro Luke. —Y siempre supo como manipularla a su antojo.

—Yo te recomiendo que no le digas nada aun y que tampoco vuelvas a verla, es mejor que se entere por si misma.

— No podre contenerme.

—Si puedes, falta poco para el torneo King of Fighters. Será ahí será donde se descubrirá todo. –le aseguro ella acariciando su rostro y besar levemente su mejilla.

Kyo sentado en una banca del parque meditaba, siempre buscaba esos lugares tranquilos para estar solo, pensaba en ella, en la mujer quien lo saco de la depresión por la muerte de Yuki, en esa frescura que lo envolvió y lo enamoro como un loco, pero ella es su enemiga ahora, con la que debe luchar y también odiar.

—Kyo. –escucho su voz que lo llamo, su nombre salía tan suave y tranquila. Subió su vista para encontrarse con ella, con Hinako quien lo miraba con pena, como si ella fuera un cachorrito regañado.

— ¿Cómo me encontraste? –cuestiono seco levantándose para estar maso menos a la altura de ella aunque ella era un poco mas baja que el.

—Akira. –contesto simplemente.

—Entonces ya lo sabes, que bien. –quiso irse pero ella lo abrazo por detrás, no quería dejarlo ir. —Hinako...

—Por favor Kyo ¡Perdóname! –suplico. —No quería lastimarte fue un error querer alejarte de mi con ese estrategia, en verdad lo siento.

— ¡Qué fácil es para ti pedir perdón!-se separo mirándola a los ojos.

—Solo quería tu bien y el de Reiji... no puedo dejarlo. –hablo con voz quebrada y de sus ojos caían sus lagrimas.

— ¿Por qué no confiaste en mi? ¡¿Por qué fingías amarme?! –le reclamo ocultando su sufrimiento.

—En eso te equivocas Kyo, yo te amo como nunca creí volver amar. –confeso sinceramente ante la mirada desconfiada del castaño.

— ¿Cómo creerte? Ya no se si volver a confiar en ti. –contesto el evitando verla, temía que sus sentimientos salieran a flote y termine abrazándola.

—Solo dame una oportunidad, solo una. –le pidió acercándose dos pasos hacia el y asi tenerlo aun mas cerca. —Kyo, mírame... -Este la miro mostrando indiferencia. —No puedo vivir sin ti.

Hinako se acerco y roso suavemente sus labios con los de Kyo comenzando a besarlo pero el la tomo de los brazos resistiéndose pero ella no lo dejaba y en su interior el tampoco quería, sentía como en ese contacto ella llorara interiormente como si escondiera muchos secretos en su alma. Cuando se rompió ese contacto Kyo vio que ella tenia la mirada baja, sonrojada y sus ojos nublado por las lagrimas que derramo.

—Ya, no llores. –le dijo Kyo limpiando sus lagrimas con su mano.

—Voy a seguir con Saiki y entrare al torneo como su aliada. –dijo ella con voz tensa a punto que llorar pero sacudió su cabeza haciendo que sus flecos dorados cayeras sobre sus ojos.

—No, es peligroso. –negó Kyo tomando con sus manos la cabeza de ella para verla. —No dejare que sigas con ellos.

—Kyo, faltan dos días para el torneo. –medio sonrió colocando sus manos en las de el. —Descuida, estaré bien.

El volvió a negar y la abrazo contra su pecho, no quería que se alejara de el, tampoco quería que volviera con esos asesinos pero era cierto que el torneo comenzaría pronto y ahí es donde volvería a verla.

Luke daba vueltas en su habitación pensando en como decirle la verdad a Luz sin que hubiera dudas de la verdad... si tan solo estuviera algún miembro de la familia de Luz vivo, en ese momento algo lo detuvo, se acordó de una conversación que tuvo Fudo con Saiki años atrás...

"El fue hacia el despacho de Fudo y estuvo a punto de entrar cuando escucho...

Te recuerdo que debes ir a verla, ya pasaron tres años que no vas. –le reclamaba Saiki.

Te preocupas demasiado, ella no escapara, ni siquiera sabe quien es en ese manicomio. –le respondió como si nada.

No me interesa, mañana mismo iras a verla, necesito asegurarme que esa mujer no sea un problema...

Después de recordar eso Luke tomo su chaqueta y salió apurado de la mansión Yagami, iba a ser lo imposible para averiguar de quien se trataba esa persona y porque Saiki la tenia en un manicomio.