Demasiadas chispas de chocolate me han acelerado y bueno alguien dijo 3 x 1? bueno el Tres ya esta listo... creo que ese chocolate que me mandaron tenía algo que me puso a escribir.

Disfruten...

Discleimer... Nada me pertenece


CAPITULO 26

PoV Peeta

- Peeta, vamos Peeta dormilón, despierta, amor, quiero enseñarte el lago – la escucho a mi lado, y sé que todo fue una pesadilla, el fuego, el dolor, todo lo que había a mi alrededor, estiro la mano para sentir el cuerpo de mi esposa a mi lado y siento la cama fría y abro los ojos. No hay nadie, en la silla frente a mi esta mi mentor.

- ¿Cómo dormiste? – me pregunta y lo veo cansado, como nunca, deshecho.

- ¿Dónde está Katniss? – le pregunto sintiendo un nudo en el estomago.

- No lo se – me dice afligido y quiero correr a buscarla. No puede ser verdad todo lo que paso ayer.

- Llame a Johanna y a Annie, vienen en el aerodeslizador, de hecho vendrá también Caesar, al parecer alguien les dijo y vienen a cubrir la noticia.

- ¿Qué? – le digo molesto - ¿Por qué?

- Bueno mientras investigan si es Katniss, no quieren perder la noticia, me han dicho que más tarde nos dirán si eran Delly y Katniss.

- Entonces no es seguro.

- No quiero que te hagas falsas ilusiones.

- ¿Por qué eres así? – le pregunto molesto – Se que la querías, se que te duele, ¿Por qué no permites?

- Cállate niño, ustedes maldición se metieron en mi vida, yo no lo pedí, ahora, tengo que volver a sentir, y yo no creo… - sus palabras se quiebran y me acerco a él, ambos estamos sufriendo, pero sé que ella no murió, ella no iría a casa de Delly, su sentido de supervivencia se lo diría, pero ¿Dónde está?

- Vayamos al bosque a buscarla. – le digo.

- Peeta tienes que esperar, no quiero que. –me dice pero lo interrumpo.

- Estoy bien, se que está viva, así que la buscaré se que la encontraré, creo que estan tocando – le digo saliendo de la habitación, no puedo aceptarlo, no hasta que me confirmen que es ella.

Cuando bajo escucho ruidos afuera y al abrir puedo ver que ha llegado el equipo de televisión, Caesar me mira con dolor y le dejo entrar.

- Peeta siento mucho lo que ocurrió con Katniss.

- Gracias yo.

- Ven vamos a hablar – me dice con dolor y le indico donde es la sala, se que debería dejarlo allí e ir a buscarla, pero su dolor es tan palpable que me es imposible, de modo que lo guio a donde ir para poder charlar.

PoV Katniss.

Abro los ojos adolorida, sé que es de noche, porque no hay luz, miro a mi alrededor y veo que estoy en una cueva y me siento como en mis primeros juegos del hambre, el dolor en mi vientre ha disminuido, pero me preocupa su bienestar y de pronto me siento temblar pues un pequeño movimiento dentro de mi cuerpo parece quererme decir que allí esta, que sigue con vida y comienzo a llorar de felicidad.

No sé por cuánto tiempo estuve allí sentada en la cueva llorando mientras mis manos subían y bajaban por mi vientre, en verdad ahora más que nunca temo por este hijo, ¿Qué pasará si algún loco la vuelve a tomar contra nosotros? Pienso en Delly, siempre fue amiga de Peeta, siempre me trato bien y al final hizo esto, también Gale y no puedo comprender ¿Qué te hace llegar a estos extremos para lastimar a los que te importaban?

Escucho ruidos afuera y me siento asustada y en ese momento pienso ¿Cómo llegue a este lugar? ¿Dónde estoy? Nunca vi una cueva, habrá sido Delly, miro mi pie y veo que esta entablillado, y me siento asustada. Escucho risas, risas profundas y me siento asustada veo que hay un palo cerca de donde estoy y tomo e intento protegerme.

- Ah veo que despertaste – me dice un joven rubio que no conozco pero que me mira sonriendo. – Vaya susto que nos diste.

- ¿Quién eres? ¿Qué es lo que quiere?

- Bueno, sigo sin entenderlo caray, mírate ¿Cómo te sientes? Tenemos algo para cenar. – Lo miro y siento que lo conozco, pero luce un poco sucio y comienza a tomar la madera para prender una pequeña fogata. – ¿Te molesto? - me dice pidiéndome el palo que tengo en la mano.

- Lo siento – digo entregándole la madera que tenía como arma y comienza a encenderla.

- Sabes, intentamos que la lumbre no sea muy visible, de modo que cocinamos solo en la noche, parecía tan fácil hacer fuego y tardamos mucho en logarlo, pero ya ahora tenemos practica, dime ¿Qué te paso? La guerra aun sigue, ¿estabas en el 12?

- ¿La guerra? – le pregunto y escucho mas pasos fuera.

- Byron te dije que no le preguntaras nada, se dio un fuerte golpe en la cabeza, veo que entra un hombre con un par de conejos en las manos, despellejados y empalados.

- Katniss ¿Cómo te sientes?

- Bien – le digo sorprendida, mis palabras se han quedado trabadas en mi garganta, es imposible, de pronto se dé donde conozco al chico, es el hermano mayor de Peeta, nunca hable con él, pero los vi a los dos juntos un par de veces en la escuela. – ¿Señor Mellark?

- Llámame Natan – dice el sonriendo – en un momento estará la cena, ¿dime segura que te sientes bien?

- Sí, pero ¿Qué hacen aquí? ¿Cómo es que?

- Pareces demasiado sorprendida, tu amigo no te lo dijo.

- ¿decirme?

- Si Gale, el comenzó a sacar a la gente del distrito, después que hicieras explotar la arena.

- Eso estuvo genial – me dice Byron - papá y yo estábamos en casa de Peeta viendo los juegos cuando eso paso, por eso mamá y Greg no están aquí, ellos no quisieron salir de la panadería.

- ¿Entonces huyeron con los demás? Porque no me llegaron al 13. – les digo con ganas de llorar, pienso en Peeta y en lo feliz que estará por verlos de nuevo. Y las lagrimas comienzan a salir de mis ojos involuntariamente.

- Bueno, sabíamos que Snow la tomaría contra tu familia y la de nosotros, de modo que salimos con todos, busque a mi mujer y a Greg pero nos fue imposible, las bombas caían y caían al llegar al lago le dije a Gale que nos separaríamos, que no podíamos ser la causa de que ellos pudieran morir entonces caminamos por varios kilómetros en sentido contrario que ellos hasta que dimos con esta cueva, así que aquí hemos estado.

- ¿Por qué lloras? – me pregunta Byron – Hasta pareces feliz de vernos.

- Claro que estoy feliz – le digo sonriendo – Peeta estará tan feliz, ha estado muy triste desde que regresamos al 12 – Y se que es por ellos, pero también por mi culpa, principalmente.

- ¿Entonces Gale no se los dijo?

- Nunca me dijo nada – y me siento cada vez más triste, más molesta con Gale, todo ese tiempo juntos, viendo sufrir a Peeta y él sabía que estaban vivos y siento muchas ganas de llorar – Creímos que estaban muertos.

- Bueno pues no – dice – Pero dinos, ¿Cómo va la guerra?

- Terminó hace tiempo, solo duro unos meses – le digo mirándolos – probablemente unos seis meses o un año, no lo sé, yo estuve mal mucho tiempo.

- ¿Tu madre y Prim están bien? ¿Cómo está Peeta?

- Mamá está en el distrito 4 - le digo mirando las llamas- y Prim bueno ella murió en el ataque al Capitolio.

- Lo siento mucho Katniss – me dice dándome unas palmadas en la pierna.

- Entonces –dice el hermano de Peeta – ¿todo termino?

- Si somos libres, ahora es una república todos tienen los mismos derechos y hay mucha libertad, los juegos del hambre desaparecieron.

- Gracias al cielo – dice el padre de Peeta removiendo la comida.

- Ahora dinos – me dice Byron - ¿Qué haces en el bosque? Si no fuera por tus gritos no te hubiéramos encontrado.

- ¿Grite?.

- Si estabas durmiendo pero gritabas, creo que eran las pesadillas que me decía Peeta tenías. - ¿Peeta le hablaba de mis pesadillas? Y me siento sonrojar.

- No seas indiscreto Byron.

- Lo siento, pero bueno, me dijo que gritabas mientras dormías es todo, eso se lo pregunte porque lo vi un poco cansado, y le dije si dormía mal en el tren, y me dijo que le despertaba verte tener pesadillas.

- Bueno, dejen de hablar de eso, dinos ¿Cómo esta mi hijo?

- Bien – le digo sonriendo – Será tan feliz de verlos, yo – digo mirando hacia afuera – Debo volver, se preocupará.

- Bueno a esta hora no es conveniente, hay muchos depredadores, mañana iremos allá.

- Ves papá te dije que debíamos volver, a ver cómo iban las cosas.

- ¿Y ser torturados? – le dice Natan – No hijo, no podría ver a uno de mis hijos sufrir por las torturas del Capitolio. – Y me siento tremendamente mal, pues por mi culpa su hijo sufrió meses de tortura. Siento de nuevo el movimiento en mi vientre y llevo mis manos a él y comienzo a subir y bajar.

- Ya casi esta la comida – me dice Byron pero veo a Natan mirarme sorprendido.

- ¿Niña acaso estas embarazada? – me pregunta sorprendido.

- Si – le digo sonriendo – quizá no sea el momento, pero será abuelo Señor Mellark.

- Abuelo – dice sonriendo – Vaya, pues ya lo era ¿no? Peeta lo dijo en el Vasallaje.

- Yo – le digo suspirando – No, eso no era verdad. – y me mira triste pero a la vez parece haber tranquilidad en su mirada.

- Menos mal, estaba muy preocupado de que tú, en tu estado estuvieras en medio de la guerra, imagina lo que hubieran hecho si tu hijo hubiese nacido en media guerra, era una arma para destruirte.

- Lo sé – le digo recordando mi sueño y me estremezco.

- Viejo serás abuelo – dice Byron riendo mientras nos entrega un trozo de conejo – ¿Y Peeta sigue haciendo pan? Que dice el tonto enamorado.

- Pues le sorprendió la noticia. – le digo soplando al trozo de carne.

- No te preocupes linda – me dice su padre – El siempre fue un poco lento en darse cuenta, por lo menos Byron y yo nos dimos cuenta de que estaba enamorado de ti, en verdad mucho antes que él.

- ¿En verdad?

- Si, siempre te miraba – dice Byron – Cuando salíamos de la escuela, tú eras la excusa perfecta para ganarle en la clase de lucha – dice riendo – Siempre que salías de clase para ir por tu hermana el se distraía y ese segundo le costaba la victoria.

- ¿El lo sabe? – digo sonriendo.

- No, siempre ha dicho que me daba chance, ya vez es mas fuerte que yo, pero su problema fue estar perdidamente enamorado de ti.

- Si ese fue su problema – le digo con tristeza.

- Katniss – dice Natan cambiando la conversación - ¿Cómo es que llegaste al bosque? ¿Por qué saliste en tu estado?

- Yo – le digo suspirando – fue insensatez de mi parte – le digo suspirando, no puedo decirle que fue por causa de Delly, se que el la apreciaba y ella no tiene la culpa de que la locura le ganará, todos luchamos contra ella, pero ella no pudo vencerla y por eso casi termina conmigo y con mi hijo.

- Debes descansar – dice señalando lo que parece una cama hecha de hojas.

- Es cómoda – me dice Byron – Descansa cuñada – me dice sonriendo y los dos salen de la cueva. Me quedo allí sentada en el suelo, me siento muy feliz de verlos, pero estoy muy preocupada por Peeta ¿y si Delly sobrevivo? No quiero imaginar que le dirá a Peeta y me estremezco y me siento en la cama de hojas y me recuerda la canción que le cantaba a Prim, y en ese momento siento que la realidad me golpea, estuve a punto de morir en el lago y lo más terrible es que también mi hijo.

Y comienzo a llorar y esto no me gusta, nunca he sido llorona pero ahora estas parecen querer salir en todo momento, necesito a Peeta a mi lado en este momento, que me diga que todo estará bien, pero ahora no se qué pasará entre nosotros, este niño, no quiero que sufra, me recuesto y pronto siento que el sueño me vence.


Pues ya vieron quienes son los que siguen con vida, la verdad yo también quise revivir a Finn pero creo que sería demasiado difícil, ella sigue bien, ahora Peeta, bueno ya la anda buscando, espero que les haya gustado y les aviso la próxima actualización sera el SÁBADO para que sepan que subiré ese día.

Besos a todos, gracias por sus reviews, por las chispas de chocolate, los ánimos, espero que Haymitch pueda reponer los gansos pronto y reparan a todos los presentes los bollos que contaron.

Besos a todos IRES

Y QUE LA SUERTE ESTE SIEMPRE, SIEMPRE DE VUESTRA PARTE.