Holissss! Ya va un rato que ando perdido verdad? Pero bueno ya volví, la verdad es que no se porqué pero en mi cole nos hacen exámenes a cada rato, además mi novia linda cumplió años hace poco y estuve ayudando con la fiesta y luego a un amigo lo tronaron y estuve de apoyo moral un rato, pero bueno, ya volví y algo dramoso xD!
Disclaimer: Si hetalia fuera mía los personajes principales serían Canadá, Italia del Sur y China, además U.S.A sería chica, U.K sería chica y Francia sería Chica, además de un Piñero del resto de las naciones que también serían chicas, no habría nekotalia pero aún así usarían sexy cosplay y habría tantas cosas inapropiadas que clausurarían la serie a los tres capítulos. Tomemos un minuto de silencio para agradecer que Hetalia no es mía.
Advertencia: Hmmmm Maldosidad de mi parte, algo creo que no dejé mucha sangre y creo que no maldije en este cap (oh, eso es milagro o mentira xD) y creo que nada nadis más. Ah sí, crisis abecedario jaja, ya van a entender porqué.
Canción: (Torn) by Natalie Umbruglia.
"Well you couldn't be that man I adored. You don't seem to know, Seem to care what your heart is for, but I don't know him anymore. There's nothing where he used to lie, my conversation has run dry .That's what's going on, Nothing's fine I'm torn"
+++I'm all out of faith+++
Beep beep
Su teléfono sonó justo en el momento que dio un paso al frente, miro la pantalla y vio que decía "Francis", era la octava llamada en la última hora y media, decidió ignorarla, sonrió amablemente a los muchachos y algo más tímido a la chica.
-Así que... ¿Es mentira? ¿No crees que soy apuesto entonces?- Odiaba admitirlo pero tenía un lado dormido que pocas veces salía a la luz; su lado francés. Incluso entonces era el método propio y no el de su hermano el que utilizaba- Es una pena...
-¿Pena? ¿Por qué? Será... ¿Será que yo te parezco atractiva?- La joven se sonrojo hasta las orejas y jugaba con su falda de momento, apartó la mirada- por que... Bueno yo... De hecho... La verdad es que... Mmmm... Yo creo que... Ahh... Eres... Algo... Un poco... Muy apuesto.
-Te complicas demasiado S, no es gran cosa- Le dijo uno de los gemelos, siendo golpeado por el otro en la nuca- ¿Por qué me pegas G?
-porque te lo ganaste L, como le dices esas cosas a S, ¿Cierto C? Eso no se debe de hacer... - Le recrimino el otro mirando al mayor, con cara de angelito barato.
-Se pasan chicos, creo que le arruinaron a S toda la jugada- Entonces todos se rieron un poco, incluso Lovino había sonreído, lástima que no era un tiempo hecho para durar- Oh maldición, ahí vienen de nuevo, muevan el trasero chicos
-Que esperanza, oye S creo que te quedarás virgen- A lo lejos se podían ver dos personas, el grupo les hacia caras mientras empacaban todo para marcharse, L metía las botellas de vidrio en el mismo contenedor del que las había sacado.
-Si S, será una suerte sí consigues que alguien te tome la mano cuando menos- Se río G, quién fue reprimido por el pelirrojo- Ya se, bueno vámonos que ya están cerca y no tengo ánimos para ellos.
-Yo...- Los tres muchachos habían empezado a marcharse, Lovino había dado la vuelta, Mathew pensaba seguirlo pero la chica lo detuvo, le plantó un beso en la mejillas y le dio un pequeño papel- No lo ignores...
Luego de esto salió corriendo, su hermoso vestido negro ondeando tras de ella, Lovino se asomó por sobre su hombro insistiendo en sabe que decía el papel, al abrirlo ambos casi se ahogan de la risa.
"Si no sabes eres ignorante;
si lo sabes todo eres ignorance;
Agente S."
-¿Agente? oh dios mío, no puedo creerlo, sabía que esos chicos no eran normales pero resulta que están del todo pirados- Lovino le dio unas palmaditas en la espalda, recuperandose de la risa- Atraes la atención equivocada...
Beep Beep
¿Era su teléfono otra vez? No, se sorprendió al notar como en un parpadeo todo cambiaba, como al cerrar sus ojos por una fracción de segundo todo desaparecía y al abrirlos de nuevo el paisaje era distinto, dos enormes tipos de negro se gritaban cosas horrendas el uno al otro, había algo que le escocia en la garganta y por alguna razón le ardia la cara.
Fue entonces que se dio cuenta de donde estaba, el viejo faro, los cadáveres de clones derritiendose lentamente, los hombres de la mafia que lo perseguían, BBoy arrodillado a su lado; estaba de vuelta en meta city, pero era distinto a cualquier otra noche, esta iluminaba mucho más. Entonces encontró las causas de su molestia física, el fuego le abrazaba el rostro y el humo le quemaba los pulmones, el faro ardia en llamas, vivas pero mortales.
En un determinado punto los orangutanes dejaron de gritarse y al ver que el fuego se volvía incontrolable decidieron huir, otro día quizá podrían cazarlo, aún así el muchacho se preguntaba que había hecho para ser perseguido. Poco le importaba ahora, escuchaba a BBoy toser y el mismo sentía el impulso de sacar todo el humo que había aspirado, el aliento, sin embargo, empezaba a agotarsele y el mundo perdía cada vez más color, pronto escuchó la voz de white Runner y algo más.
Beep Beep
¿Que era ese sonido? Lo estaba volviendo loco y cada vez que ocurría se le ponían los pelos de punta, más ahora, todo había vuelto a cambiar, sólo que esta vez de verdad no veía nada, sólo oscuridad, como sí alguien hubiese apagado la luz del fuego. De hecho, tenía frío, no había más humo pues podía respirar mas el aire tenía un olor estéril, casi a hospital que le revolvía el estómago, sentía el cuerpo algo pesado pero por todo lo demás se sentía el mismo, escuchó voces, aunque tardó un poco en descifrar que decían.
-Estará bien, no me vuelvas a preguntar cuando despertara porque entonces te drogare y te haré dormir a ti también- Esa voz, la conocía, nunca podría olvidarla, el médico de ignorance era alguien a quién consideraba un amigo- Debe tener aire caliente en el cerebro o algo así que déjalo descansar, se lo merece.
-Oí, ustedes dos, creo que está despertando- La voz de Breeze también la reconoció, sus ojos de hecho empezaban a cooperar con respecto al abrirse- ¿Blackbird, estas bien?
-Hey amigo, larga siesta- Por un momento pensó que estaba muerto, había demasiado blanco a su alrededor, pero luego vio sus rostros, White Runner, Breeze y L ponían especial atención en él, el italiano se sentó en su cama, estaba en la unidad médica- ¿Todo en orden?
-Eso creo... - dijo notado al fin de donde provenía aquel dichoso ruido, de su brazo derecho salían varios cables, algunos sólo puestos por fuera y uno era en realidad una vía para meterle suero, esos cables estaban conectados a una máquina que medía sus signos vitales, aquel sonido era su corazón.
-¿Quisieras explicarnos por qué diablos te quiere la mafia?- Le soltó L sin mucha paciencia- Tienes suerte de estar casi ileso, esa gente es peligrosa y presiento que te veré mucho por aquí...
-¿Casi ileso...?
El rubio parecía confundido, no recordaba haber salido casi ileso, recordaba que había salido sin daños mayores, eso para L significaba no herido para nada, ileso era con unos cuántos rasguños y casi ileso era que algo, sólo algo tal vez pequeño pero problemático, el chico se puso a inspeccionar su cuerpo, no había nada en sus piernas, ni en su abdomen, ni en su pecho, no sentía nada extraño en su cara y esperaba que su espalda estuviese bien. Lovino sonrió con cierta tristeza y le tomó las manos, delicadamente les dio vuelta y Mathew juro ver luces blancas, casi se vuelve a desmayar.
Sus pequeñas y delicadas manos estaban llenas de parches rojos, piel quemada por todas ellas, alguna que otra pequeña ampolla que palpitaba viva y el ligero brillo de la crema que L le había puesto, la razón por la que no sentía dolor, lentamente cerró los dedos y los volvió a abrir, era horroroso.
-¿Se quedarán así?- Preguntó el rubio con un hilo de voz, sabía que las quemaduras solían dejar cicatrices feas.
-Fueron quemaduras de tercer grado Blackbird, pero espero reducir el daño lo más posible, quedarán marcas, sí, pero espero que no como esas- El rubio asintió algo ausente, ido en sus destruidas manos- entonces... ¿Qué sucedió?
-Alguien sabe- su vista seguía clavada en sus manos, White Runner entendió a que se refería pero los otros dos no- Mi identidad, alguien sabe.
-¿cómo es eso? No es fácil descubrir a un héroe o villano, mucho menos a un ignorance- Breeze parecía especialmente sorprendido, ligeramente preocupado- Además, ¿Te chantajean?
-Sí, lo hacen pero no me piden nada, sólo me odia... Además... Los de la mafia me perseguían porque quién sea está persona le dijo a Iván (ya saben chicos; Magnet) que yo, ósea mi yo real estaba enamorado de mi, Blackbird.- Era algo complicado pero era así, era algo de locos- Y resulta que Iván también está enamorado de mi, así que me mandó a matar para así tenerme para sí.
-Eso es tan... Enfermo- Soltó White Runner con cierto asco- típico de Magnet
-Es extraño, pero bueno, debes ser popular Blackbird, mira que mandarte a matar y todo- L trataba derritiendo un poco los ánimos, las cosas iban muy tensas.
-Le advertí que sí me mataba me perdería para siempre pues nunca se lo perdonaría y se rió de mi, entonces derribe a uno de sus monos gigantes y salí corriendo, el resto ya lo conocen...- No era como que no quisiera volverles a contar, realmente no recordaba, había un enorme vacío en medio.
Recordaba que había corrido desde la profunda cueva donde Braginski controlaba a sus mafiosos y destruido un par de edificios en el camino, incluyendo las paredes de un museo de arte, dos orangutanes persiguiéndolo hasta llegar al faro, BBoy le había ofrecido ayuda y el no la había negado; la necesitaba. Ambos habían empezado a combatirlos, los gorilas dejaban caer entre golpe y golpe algunos explosivos, unos cuántos no estallaban.
En medio de la batalla ambos aliados se habían logrado liberar de los idiotas y justo cuando se daban el adiós escucharon un pitido, luego otro y luego todo explotó, para su suerte estaban lo suficiente lejos para no salir heridos de esa, los orangutanes no se habían ido, discutían por los explosivos que habían dejado por ahí y ahora no se podían mover, ninguno se podía mover, estaban en un campo minado.
Los mafiosos recordaron entonces la razón de estar allí, sin poder moverse mucho estaban muertos, más el, él no tenía poderes, el cuerpo a cuerpo lo era todo para el pero en aquel espacio tan limitado sería demasiado complicado, BBoy gritó cuando el villano lo pateó en el abdomen, el héroe se las cobró pero fue rápidamente reprimido por ello, a él lo tomaron del cuello, casi rompiéndoselo más que estrangulándole. La mirada del rubio era de fuego... Literalmente, de un momento a otro lo único que pudo ver fueron llamas, entonces todo empezó a arder, ¿La causa? Mathew no lograba recordar nada.
-¿cómo se originó el fuego?- Preguntó White Runner curioso- Era tan extraño... Podías tocarlo, yo pude tocarlo, era hermoso, pero a ti te quemó...
-No puedo... No consigo recordar- El rubio realmente lo estaba intentando, cerró sus ojos tratando de concentrarse pero no consiguió nada- No lo logro aclarar, está todo borroso y luego nada, no recuerdo...
-Hmmm... Quizá sea mejor dejarte descansar, estoy seguro que recordaras después... -L parecía preocupado, sólo un poquito, pero la sonrisa cálida que tenía siempre sacaba lo mejor de todo- buenas noches Blackbird.
Broke Broke Broke
El castaño había salido de la unidad médica algo extrañado, no era normal que su amigo tuviese aquellos vacíos mentales, sólo esperaba que todo estuviese bien y que sanara pronto, no podía negar que no soportaba mirarle las manos, la imagen era terrible y se preguntaba cuanto dolería, parecía como que bastante, y no sólo físicamente.
Se suspendió por un segundo al escuchar un pequeño sollozo a su derecha, siguió el sonido con cuidado y aún más preocupado, no sabía que esperar... Se sorprendió por completo con el resultado, en uno de los balcones, en una esquina, con las piernas recogidas, abrazando sus rodillas y su rostro hundido en ellas estaba Gamma, sus negros cabellos cayendo por ahí. El se le acercó con cuidado y se sentó junto a ella, tratando de no sobresaltarla.
-¿quieres hablar?- Normalmente no habría hecho aquello pero con el antifaz era otra persona, podía ser como quisiera y el trataba de ser como aquel a quién admiraba; su hermano.
-El nunca me querrá- Dijo ella entre sollozos, su voz apenas audible y rota por el llanto- El nunca podrá hacerlo.
-Pero sí eres perfecta ¿Por qué el no puede verlo?- odiaba admitir que un 1.5% de él se alegraba de escuchar aquello.
-El está enamorado de otro, no encaprichado, no es simplemente uno más... Es amor real- Sollozo ella con más fuerza, levantando la vista, sonriendo trágicamente- Amor del tipo en que no te puedes meter en medio, yo No... No soy para el... Sólo quisiera que esa persona que el ama lo amase igualmente... Pero... Está enamorado de Lovino Vargas...
- ¿Ah sí? Ese chico tiene un temperamento algo difícil...- White Runner no tenía ni idea de que decirle, hablar sobre sí mismo nunca sería agradable- ¿Qué crees que el sienta sobre Antonio? Porque bueno, sí el chico que tu amas ama a Lovino tiene que ser o ser Antonio.
-Sí, es el... Yo no sé, no entiendo al idiota de Vargas, decir que su temperamento es difícil es poco, el chico es violento y agresivo y odioso y desagradable y molesto... Pero también pareciera una buena persona...- Susurro Gamma haciendo que el muchacho se tensara- Se que suena extraño, mis amigas me lo han dicho, pero yo siempre he creído que Vargas es realmente tan suave como su hermano pero no quiere que los demás se den cuenta y por eso actúa de esa manera.
-¿eso crees? ¿Por qué crees eso?- El rostro del joven estaba sereno pero por dentro no podía haber más que pánico extendiéndose
-Porque a pesar de que les grita a todos todo el tiempo y refunfuña cada vez que le piden algo, igual lo hace, se queja de las cosas pero no se niega a ellas, además suele insultar a Feliciano cuando lo molesta pero nunca le pide que se marche- Dijo ella entre sollozos aún pero más calmada- Además, con Antonio...
-¿Si?
-Con Antonio es distinto, también hace gestos y dice que le molesta pero se deja abrazar y consentir, además, cuando le llama con aquellos motes tan ridículos el sólo lo insulta pero en sus ojos nace algo nuevo, creo...- Gamma lo miro directo a los ojos con ligera brisa sacudiéndole el cabello- Creo que el también tiene sentimientos por Antonio, supongo que no puedo meterme...
-Supongo, venga, levántate de ahí y ve a arreglarte, ya que Antonio nunca será tuyo eso no significa que nadie nunca lo será... No puedes esperar a tú príncipe azul en esas fachas- El nudo que el muchacho tenía en la garganta apenas y lo dejaba seguir con su teatro- ¿Ok?
-Tienes razón... Gracias- Gamma hizo algo que lo dejó frío; lo abrazo antes de marcharse- Gracias...
Broke Broke Broke
La música siempre lo hacía olvidar, olvidaba todas y cada una de las penas que lo agobiaban, lo olvidaba a él y la olvidaba ella, olvidaba a esa chica que solía ser su amiga pero ahora no sería más que una extraña para él, y aunque su corazón trataba de recordarla la música no le dejaba, y trataba de olvidarlo a él, aquel extraño amigo/conocido/enemigo (?) No sabía bien cuál era la relación que tenían pero sabía que la única que él quisiera tener era imposible, el se negaba a ella, y de pronto cambio de tonada.
A como sus pensamientos cambiaban de objetivo, así de triste se volvía cada nota, cada pedazo de la letra que cantaba daba ganas de llorar o bien lanzarse de la cima de un edificio, hacia que el corazón se retorciese en una melódicas agonía, cada pulsación dolía. Antonio cantaba sobre el amor, pero un amor distinto al de los poetas románticos, meloso y salvador, no, el cantaba sobre un amor peligroso, imposible y dañino, dos amantes que en vez de unirse buscaban como separarse uno del otro, uno obsesionado y el otro venenoso. Dos corazones que se amaban pero se odiaban, mientras que uno perseguía desesperado el sueño de una eternidad juntos, el otro despreciaba cada parte de la idea y solo quería huir para estar solo.
-Cantas muy bonito- Una voz a su espalda lo hizo dar un respingo, no podía creerlo, reconocería aquel tono donde fuese pero que le estuviese dedicando un cumplido era extraño a montones- ¿Crees que pueda sentarme aquí un rato?
-Claro Lovi, toma asiento, ¿Qué te trae por estos lados?- Antonio trataba de no parecer sorprendido, pero la sola presencia del castaño le agitaba el corazón, ahora lucía extrañamente hermoso, con el rostro sereno y no con el seño fruncido a como generalmente podía vérsele, una camisa blanca sencilla de mangas largas y unos jeans algo rotos en las rodillas, nada más nada menos, su cabello moviéndose con el viento y aquel rizo rebelde desafiando la gravedad.
-Tengo algo que decirte- Lovino apartó la mirada del cielo y clavó sus ojos oliva en los verdes brillantes del español, suspiró tomando valor- Yo… Bueno… Yo…
¿Cómo le decía lo que estaba pensando?
