Capítulo 24 Descubriéndote

El reloj marcaba poco más a las 3 de la tarde cuando Shane y Hermione se encontraban en la salita de la escuela de Kiara.

-Creo que estás vibrando -dijo Shane señalando el bolso de Hermione.

-¿Sí? - contestó el celular –Nicole… está bien, pásamela -rodó los ojos fastidiada- ¡Hola, Lisle! ¿qué pasó?... -preguntó con voz fingidamente alegre- ¿Mañana? -miró a Shane haciéndole señas e indicándole que Lisle los invitaba a comer -No sé, déjame ver que tengo para hacer… -Shane le devolvió las señas- Está bien, acepto… OK, nos vemos mañana –colgó.

-Es un momento estupendo para que te desestreses antes de iniciar el trabajo pesado de la temporada.

-Sí, tal vez tengas razón -se acercó a él -¿Sabes? creo que no me conviene que me conozcas tan bien –susurró.

-Yo creo que si te conviene -replicó dándole un beso en los labios -O ¿qué opinas de hoy en la mañana? -Hermione sonrió pícara recordando lo que habían estado haciendo para aprovechar la mañana después que la despertaran.

Un momento después apareció por la puerta la señorita Miller acompañada de Kiara.

-¡Mami! -exclamó la pequeña corriendo a los brazos de Hermione- No pude verte antes de a la escuela.

-De venir a la escuela -corrigió la señorita Miller.

La niña repitió la corrección.

-Ya lo sé, princesa, pero no pude volver como te había dicho pero ya estoy aquí para que me cuentes cómo te fue -miró a la profesora como pidiéndole que le informara como había estado esa semana la niña en la escuela.

-Se ha portado muy bien y adaptado a las actividades. En sus clases está participando de forma adecuada y con sus compañeras de igual forma, además destaca en la clase de francés.

-Es que antes vivíamos en Francia -informó Shane- es su idioma materno, lo que se le complica un poco es el inglés.

-Sí, claro, ya nos habíamos puesto ala corriente con su expediente.

-Le agradezco mucho, señorita Miller. Despídete, Kiara.

-Hasta el lunes, señorita.

-Nos vemos, Kiara.

Los tres salieron rumbo a su hogar, la pequeña se pasó todo el trayecto hablando de todo lo que había estado haciendo en la escuela, las actividades, las otras niñas incluso de otros grados quienes cuidaban a las pequeñas como hermanas menores, de sus profesoras. Pasó mucho tiempo hablando que tanto Shane como Hermione se sentían mareados de tanta charla. Finalmente, Shane se decidió a interrumpirla para parar un poco su perorata.

-Mañana vamos a ir con Lisle -anunció Shane cuando terminaron de comer.

-¿Vamos a ir con tía? -preguntó emocionada mirando alternativamente a sus dos padres.

-Vamos a ir con tía Lisle, tío Ron y también vamos a ver al tío Harry -explicó Hermione.

-¡Sí! -exclamó llena de alegría- ¿Va a haber otros niños?

-No, pero hay un jardín muy lindo y amplio donde puedes jugar -contestó la mujer.

-¿Puedo llevarme mi snitch? -preguntó esperanzada que tuviera un lugar donde correr para atraparla después.

-No, linda, es una zona donde hay muggles -explicó Shane.

Kiara se quedó seria pero Hermione le levantó el ánimo cuando le dijo que se quedaría toda la tarde con ella.

El resto de la tarde la pasaron juntos los tres en casa. Vieron unas películas e hicieron un poco de tarea que le habían dejado a la niña para el lunes, cosa que Hermione estuvo encantada de apoyar dándole una serie de letras imantadas con un pequeño pizarrón para formar palabras. Por la noche salieron a cenar a un restaurante muggle donde la pareja se dejó fotografiar junto a la niña como la familia perfecta que eran. Kiara se uqedó dormida de regreso al departamento, así que en cuanto llegaron le pusieron la pijama y la arroparon en su cama.

Shane y Hermione se retiraron a su respectiva habitación, ya verían mañana cómo les iba en casa de Lisle.

Kiara por la emoción fue la primera en levantarse e ir a despertar a sus padres brincando en la cama hasta que no tuvieron más remedio que levantarse para prepararse para su compromiso de la tarde.

Por otro lado, Lisle con ayuda de Ron hicieron los preparativos para la comida. Harry llegó acopañado de Ginny Kyle y Luna al medio día. Entre los seis terminaron de disponer la mesa en el jardín de la casa para la comida.

Hermione y Shane junto con Kiara llegaron a la casa de Lisle un par de horas más tarde. Fueron en el auto de Hermione que era el que tenía asiento trasero para sentar a la niña. Tanto Hermione cómo Shane iban vestidos de manera casual, con ese toque de elegancia que desde hacía tiempo ya los caracterizaba al estar involucrados en el ámbito de la moda y el glamour: Hermione llevaba un pantalón pescador color blanco, una blusa strapless en color rojo sobre la cual traía puesta una camisa de manga corta también blanca que llevaba desabrochada y zapatos de tacón mediano de color rojo, su cabello semi rizado lo llevaba recogido en una alta coleta; Shane iba vestido con una camisa azul y un pantalón beige, la niña iba vestida con unos shorts y una camiseta sin manga.

Por suerte el día estaba soleado y no sé sentía nada de frío ni viento que anunciara lluvia a pesar de que estaban ya en otoño.

-¿Cómo están? -preguntó Lisle recibiéndolos– hola, Kiara

-Hola, tía -saludó la pequeña al entrar.

Fueron directamente al jardín donde ya los esperaban los demás invitados Hermione al ver a Ginny, Kyle y Luna casi grita

-Dime que no me van a entrevistar -preguntó susurrando a Lisle.

-No cómo crees… bueno, Luna sí lo pensó, pero le advertí que no lo hiciera si quería venir.

-No es por ser descortés, pero ¿quién invitó a Luna?

-Ginny. Recuerda que son colegas.

Hermione se forzó a sonreír cuando salió al patio a saludar a sus amigos.

Antes de comer sonó el timbre y Luna fue abrir la puerta. Era Draco acompañado de una chica de cabello largo negro y ojos azules, Sky. Llegaban retrasados a la comida.

Hermione rodó los ojos cuando vio a Draco ¿que no podía permanecer lejos? También le llamó la atención la presencia de la otra persona sobre todo cuando Harry salió apresurado a recibir a los recién llegados saludando, según Hermione con mucho énfasis, con un beso en los labios a la chica.

-¿Y esos dos? -preguntó la castaña.

-Están saliendo juntos –contestó Ron.

-Ya quisiera yo salir así con Carlo –apuntó Hermione en toco un tanto coqueto- Ah… momento, eso ya lo hago -puntualizó después recordando que Carlo y ella tenían una relación difícil de definir. Se encogió de hombros restándole importancia y salió de la cocina con una charola bajo la mirada sorprendida de sus dos amigos por el comentario que había hecho. No era que Hermione anduviera pavoneándose por ahí con su novio, nunca lo había hecho, pero ahora casada se jactaba de andar besando a un hombre que ni siquiera era su esposo. Definitivamente Hermione había cambiado demasiado en su ausencia.

Los dos recién llegados salieron al jardín y saludaron a quienes estaban ahí. Draco inmediatamente localizó a Hermione que estaba en cuclillas debajo de un árbol explicándole algo a Kiara. La niña se giró al oír voces que saludaban y corrió hacia Draco y Sky. Hermione se puso de pie cruánzodse de brazos y la observó llegar con el rubio y lanzarse a sus brazos. El chico sostuvo a la niña sin despegar la mirada de Hermione, entonces un recuerdo acudió a su mente. El recuerdo era de la boda de Lisle unos meses atrás en el mismo sitio donde ahora estaba Hermione, sólo que un poco más oculta entre las sombras del árbol.

Salió de su ensimismamiento cuando a la chica que observaba se le acercó Shane tomándola de la cintura y susurrándole algo al oído. Draco no pudo evitar sentir celos, sabía que Shane y él eran amigos, sabía que su matrimonio con Hermione era una farsa y aún así no soportaba verlos juntos tratándose con tanta familiaridad como la que él tuvo con ella un tiempo atrás y que no entendía porqué ahora lo trataba con tanta indiferencia.

Ron métodos de sentarse a comer lo que todos estuvieron dispuestos a hacer pues comenzaban a tener hambre. Conversaron de cosas de la escuela mientras comían. Kiara estaba comiendo la comida del plato de sus padres, de pronto comió de uno y luego del otro y muy poco del suyo a pesar de que contenían lo mismo.

La comida terminó y la pequeña se fue a jugar al jardín con su bolsa de juguetes que había llevado. De conversación en conversación salió a relucir la boda de Lisle que había sido justo en esa casa.

-Hubieras sido una de las madrinas -dijo Ginny.

-Incluso hubieras tenido una pequeña paje – agregó Hermione. Todos rieron.

-Yo creí haberte visto en la boda -espetó Draco recordando cuando vio a una misteriosa mujer escondida por los árboles del jardín y esperando una reacción por parte de la castaña, situación que no sucedió ya que ella siguió impasible ante su comentario- y es posible, digo visitabas a mi madre porqué no venir a la boda de tu amiga.

Todos ahí se dieron cuenta que el comentario tenía la doble intención de provocarle una reacción, pero nadie notó nada, tampoco Shane volteó a ver a Hermione para que se explicara.

-Creo que no es un comentario prudente -pronunció la chica de forma seca y sin ánimo de cruzar muchas palabras con él, sin embargo, tampoco quería dejar cabos sueltos respecto a su prolongada ausencia- pero te voy a contestar. Primero, visitaba Narcisa porque era a mí a quien solía llamar, yo pienso que por lo mismo que me veía cuando iba a chequeo médico después de la crisis de estrés que tuve. Segundo, sí vine a la boda de Lisle justo cuando la ceremonia estaba concluyendo, pero no quise presentarme porque era descortés hacerlo sin recibir invitación. Tercero y ahora que lo reflexiono, les hubiera dado un infarto al verme aparecer. Y cuarto hubiera arruinado la boda –se le quedó mirándolo muy seria a los ojos.

Nadie dijo nada, todos se quedaron callados, el ambiente se sentía tenso y nadie se animaba a hablar para hacer algún comentario que rompiera el momento.

-Mami -llamó Kiara subiendo al regazo de Hermione para susurrarle algo al oído. La mujer sonrió y le contestó de igual forma- Tía -llamó la atención de Lisle, haciendo que el ambiente se distendiera y se relajara un poco -¿Para cuándo nace mi primito?

Lisle se quedó sin palabras, los demás rieron para sus adentros mientras ella no sabía ni dónde meterse de lo roja que se había puesto.

-No, Kiara, no voy a tener a tu primito -logró contestar

-Todavía -no agregó Sky.

Todos volvieron a reír haciendo que se olvidaran los comentarios anteriores.

-¿Por qué me preguntaste por un hermanito? -quiso saber Hermione.

-En la revista decían que yo iba a tener un hermanito -contestó la niña señalando el lugar donde había estado jugando.

-No hagas caso de lo que leas en esas revistas -dijo Shane- Ve a jugar -agregó.

-¿Ya sabe leer? -pregunto Sky sorprendida.

-Un poco en inglés aunque le cuesta trabajo -contestó Shane- En francés habla y lee mejo.

-¿Por qué en francés? -preguntó Luna.

-Porque ella creció en Francia, está acostumbrada al idioma y cuando estuvo en el orfelinato aprendió muy bien a leer, no a la perfección pero alcanza a entender lo que lee…

-A propósito de hermanitos -dijo Ginny mirando a la castaña- y de primitos miro a Lisle y Ron- ¿cómo está eso de querer hacer crecer la familia?- término mirando otra vez a Hermione.

-A mí no me veas, -objetó la chica- esa contestación la dio Derek.

-Sí, claro, ahora échame a mí la culpa -Hermione se encogió de hombros. Shane bufó divertido- Es lo que quieren escuchar, ustedes están dentro de este negocio, ese tipo de noticias vende así que sólo se las otorgamos -contestó el chico de forma indiferente.

El resto de la tarde transcurrió más tranquila hasta que Kiara tratando de alcanzar una flor se subió a unas piedras mal colocadas y se cayó. El grito llamó la atención de todos.

Hermione y Shane fueron los primeros en llegar hasta donde estaba llorando.

-¿Qué pasó, linda? Tranquila, ya pasó -apaciguó la chica mientras levantaba a la niña en brazos.

-¿Está bien? -preguntó Lisle.

-Sí, sólo se raspó y se asustó ¿me dejas cambiarla?

-Claro -señaló hacia adentro.

-Yo la llevo -ofreció Ron guiando a Hermione al segundo piso.

Shane, por su parte, salió al auto por una pequeña maleta con ropa de Kiara que llevó a Hermione para que la cambiara.

-¿Te ayudo? -preguntó Shane abriendo la maleta sobre la cama dónde Ron los había guiado.

-No, deja al futuro papá ayudarme.

Ron se sonrojó y Shane salió dejando a ambos amigos solos con Kiara que seguía sollozando.

-Ya, preciosa, tranquila… sé que duele pero se irá pasando.

La niña lo miro sin decir nada con una de sus manos en la boca.

-¿Tienes alguna poción cicatrizante? -preguntó Hermione.

-Sí, en el baño -señaló Ron una puerta cerrada.

Hermione fue y al regresar encontró a Ron platicando con Kiara, quien había dejado de llorar y ahora reía tímidamente de las cosas que el pelirrojo le estaba contando.

-Vas a ser un excelente padre -opinó la chica al verlo ahí.

-¿Tu crees? -se enderezó sentándose al lado de Kiara.

-Sip, ahora toma, practica -le dio la poción y una gasa.

-¿Va a doler? -preguntó Kiara preocupada.

-Solo al principio, pero es para que se cure y no se infecte -la niña asintió y Ron la recostó. Puso un poco de la poción sobre la gasa y después la colocó sobre la herida de la rodilla y el brazo de la niña, quien apretó sus ojitos cuando le comenzó a doler, después relajó su expresión- ¿Ya no duele? -preguntó. Kiara negó con la cabeza- Bien, vamos a cambiarte de ropa.

El pelirrojo retiró la gasa que ahora estaba sucia y la herida se veía lo suficientemente cicatrizada, después de colocar un poco más de poción la piel se veía únicamente rojiza pero se quitaría al día siguiente y estaría ya como si nada hubiera pasado.

-Muy buena poción -observó la chica mientras veía cómo Ron cambiaba de ropa a la niña.

-La traje del trabajo.

-¿La robaste? -preguntó traviesa.

-La tomé prestada -replicó el chico- De hecho le pedí un poco Malfoy -aclaró.

-Ah, claro, ahora él es el encargado.

Ron asintió.

-Hace dos días fui a cenar a su casa, me encontré a Lisle ahí -se acercó ayudar al chico que tenía problemas para ponerle la camiseta la niña. El chico dudó qué decir- Me dijo que había ido a dejarle unas Jobberknolls para las pociones y se les escaparon -rió- cuando llegué los dos estaban hechos un desastre… Pásame tus zapatos, princesa.

El pelirrojo no sabía qué decir, recordaba lo que le había dicho su esposa al llegar.

-Llegas tarde ¿cómo te fue? -la besó.

-Bien, Ahora preparo la cena… se me hizo un poco tarde, ya sabes, trabajo de última hora.

-No te preocupes, te ayudo.

-Se veían divertidos -agregó Hermione -los Jebberknolls son traviesos cuando quieren ¿o no? -Ron no contestó estaba perdido en el recuerdo de lo que Lisle había dicho -Ron… Ron, despierta.

-Lo siento, ¿lista? -Kiara asintió sonriente -Ahora ten más cuidado ¿de acuerdo? -La niña asintió enfáticamente pero ya con una sonrisa en el rostro -¿Vamos? -la niña se echó a sus brazos y Ron se dirigió a la salida dándose la vuelta para ver su amiga sonreírle desde al lado de la cama donde habían cambiado a la niña- ¿Vienes?

-Ahora voy, déjame recojo todo esto.

-¿Quieres que te ayude?

-No, ahora te alcanzo.

-Está bien.

Ron salió de la habitación y se reunió con todos, Shane entró a la habitación después de ver que el pelirrojo llevaba a la niña. Ayudó a Hermione a guardar la ropa de la niña en la maleta.

-¿Todo bien? -preguntó el chico.

-Viento en popa -contestó la chica con una gran sonrisa.

Shane la detuvo de tomar la maleta y acercándose por sus espalda hizo a un lado su cabello para poder besarla desde la oreja y deslizar sus labios por su cuello. Pasó su mano por su cintura atrayéndola hacia él pegando sus cuerpos. Hermione se giró y quedando frente a él.

Mientras tanto en la sala, Ron observaba a la niña hablando con su esposa, él se sentó pensativo de lo que Hermione le había dicho de Lisle. Su amiga no tenía porqué mentir con respecto a eso, no ganaba nada con ello y ella no era así. Su esposa había dicho que el trabajo había salido de improviso, quizá sólo era eso... sí, seguramente sólo era eso.


Muy bien, qué les pareció la historia.

Voy bien, me regreso... denme sus opiniones para saber si estoy dando la impresión que quiero dar.

Saludos y espero pronto continuar.