Sábado 25 de Marzo de 2017; Centro de Animales de la ciudad de Canterlot; 8:46 hora local.

El centro de animales es algo distinto a como lo imaginaba; es algo amplio, la parte delantera tiene un vidrio grande donde se exponen algunas fotos de los animales, los bordes de la puerta tienen dibujadas huellas de varios animales, el primer lugar que se ve al entrar es un recibidor, con un sofá naranja, una alfombra verde, un tapiz amarillo; hay una pequeña mesa desde la que se atienden [al menos hasta donde puedo saber] los contratos de adopción y tratos con quienes producen comida para animales. Hay unas cuantas jaulas de cristal donde hay unos ratones o hámster, no sé qué son exactamente; del otro lado hay una puerta que lleva a la parte trasera, donde están los demás animales, perros, gatos, aves, torturas, es increíble la cantidad de animales que estos sujetos rescataron.

Yo me quedo justamente aquí; Fluttershy fue atrás para empezar con la primera tarea de todas, sacar a pasear a los perros; no estoy seguro de lo buena que haya sido esta idea.

Esto es complicado. Nunca me he llevado bien con los animales, tienen algo contra mí; simplemente me arañan, muerden o salen corriendo de mí. Siempre he sido de la opinión de que no aprender con los palos es de idiotas. Mírenme ahora, sentado aquí mientras Fluttershy saca a varios perros… perros. Los perros muerden; un gato puede arañarte y hasta sacarte unas gotitas de sangre; pero los perros son los peores; te muerden, te gruñen y obviamente… te muerden.

Varias veces tuve que rajar a un perro para que no me destrozara; ahora que lo pienso, Tirek tenía unos cuantos perros de pelea. Si había un perro que me atacara siempre podía llevarlo como perro de práctica para los de Tirek; se lo tenían bien merecidos esos bastardos.

Escucho el sonido de sus patas contra el cemento del piso; enserio los está trayendo. ¿Cómo rayos me he metido en esto? ¿En qué estaba pensando?

Entonces veo a Fluttershy, no tiene su peinado de costumbre; se ha hecho una coleta, hay algunos mechones sueltos y toda la cosa pero al diablo… es… es hermosa. A veces me pregunto, ¿Cómo es posible que alguien así me tenga como amigo?

- Si no te molesta, me gustaría un poco de ayuda con estos pequeños. – me pide con su voz suave.

¿Pequeños? Si claro Fluttershy, ahí hay un doberman, un terrier, y otros cruces; uno de ellos tiene la cara rajada y yo sé que esa no es buena señal. Me gruñe, ese hijo de perra me está gruñendo.

- Oh perdona, Nerón es algo… tímido. – Vamos… yo sé que no quisiste decir tímido, este se ve más como agresivo; de esos que realmente te puede dejar como un pedazo de carne en el asfalto.

- De dónde lo sacaste. – Trato de no sonar asustado, agradezco que Fluttershy tenga a esa bestia bien controlada.

Se agacha, diablos, Fluttershy, no lo hagas, este demonio de cuatro patas no te tendrá piedad.

- Cálmate Nerón, es solo un invitado, me va a ayudar a hacer los trabajos del centro, eso es todo. – Le habla como si en realidad le entendiera. Pero, que me parta un rayo, este bravucón se calma mientras Fluttershy le da una caricia. No me creo lo que estoy viendo, Fluttershy tiene mansa a esta bestia en un solo momento.

- ¿Cómo lo hiciste?

- Em... solo me calmé… los animales responden a tus emociones de distintas maneras Discord, a veces solamente tienes que saber entenderlos. – Fluttershy continua acariciándolo hasta que de pronto se para. Le da un tirón y se va a un rincón, donde se sienta pacientemente.

Quedan dos perros, Fluttershy les da un suave tirón de la correa, comienzan a caminar junto a ella, hasta que llegan donde estoy, en el sofá naranja.

- Ten… estos dos no son tan tímidos como Nerón, solo presta atención de que las correas no se enreden ni que se pongan muy inquietos eso es todo.

Fluttershy abre la puerta frontal, salimos del refugio; en cierta forma estoy sorprendido, usualmente hay más perros en los refugios, cuatro es un buen número supongo. El parque de perros es cerca, al menos eso me dijo Fluttershy.

Caminamos, trato de acercarme a Fluttershy, pero los perros me jalan a otros lugares, contra dos de estos no sé bien qué puedo hacer. Olfatean todo, marcan… pero de soltar sus otras gracias pues ni hablar; Fluttershy tiene unas bolsitas donde se supone que tengo que recoger esa mierda. Nunca me gustaron los animales, son tontos y aunque me digan que no te traicionan, no les quita lo que los hace diferentes de nosotros.

Los perros se olvidan de mí, jalan sus correas como si la vida les fuera en ello, me van a arrancar el maldito brazo, son fuertes y por mucho que tire me terminan arrastrando a donde quieren; Fluttershy lleva al perrote malo con calma, le sigue a donde va, prácticamente no tiene la correa tensa como los míos. Algo estoy haciendo mal.

Estos dos están felices donde van, bueno, ¿A quién no le gusta ser libre? Recuerdo el reformatorio, siempre me escapaba lo más pronto que podía; era una prisión para chicos de mi edad, ni que decir de mi cuarto en la casa de Tirek, allí debía trabajar todo el día por poco dinero; pero al menos podía irme a leer, a pasarla con algunos sujetos o simplemente ir a camina en el barrio; claro que cuando eran tiempos difíciles debía estar dentro de la maldita casa. Después… llego a la agencia y de nuevo me fuerzan a trabajar. Al menos puedo pasear por calles bonitas de vez en cuando.

- Oye, tienes que relajarte un poco más, ser un tantito firme y ponerles atención. Los perros son geniales comunicándose, te lo dicen casi todo… solo tienes que saber entenderles. –Esa es la voz de Fluttershy, ya no es débil… casi no reconozco a la Fluttershy de siempre; se ha acercado a mí y aunque ese tal Nerón esté gruñéndome, basta que ella le toce una parte de la espalda para que se calme.

- La verdad nunca me llevé bien con los animales; ya sabes, ellos me muerden y yo pues…

Fluttershy niega con la cabeza. Cierto, a la mayoría de las chicas no les gusta la violencia, menos contra animales. Pero ¿Qué puedo hacer si el bastardo merece un buen golpe?

- Los animales no entiende las cosas de la misma forma que nosotros, en realidad ninguno te hace daño porque quiera hacerlo… lo hacen porque eres su presa; estás en su territorio o te ven como peligro. – Me explica mientras su mano derecha toma la correa del perro de mi izquierda; un tirón de ella es suficiente para calmarlo y el otro enseguida para su emoción ¿Cómo le hace?

- Si son tan listos, por mí pueden aprender a alejarse de mí. – Le digo, vaya… pone cara seria; no pensé bien en lo que dije. – Lo siento, es que tengo muchas malas experiencias como para darles otra oportunidad.

De pronto ella se para; toma una parte de su blusa, la izquierda; la veo y me doy cuenta de que la está levantando. Vamos, no estoy para bromas; Fluttershy está mostrándome algo de piel ¿Por qué lo hace? ¿Es una broma? ¿me veo como idiota viendo lo que me muestra? Quisiera que esto no termine, pero lo hace, en un momento para de subir parte de su blusa y veo algo extraño. Tiene un color diferente del amarillo de su piel; los puntos… la reconozco bien, es una mordida de perro.

- Esta marca me la hizo un perro cuando tenía diez años; mi hermano no lo sacaba a pasear seguido y cuando se fue a la universidad de pronto se puso más inquieto; era un cruce entre un dóberman y un pitbull. Solía jugar con él; pero un día se puso más enérgico de lo habitual y me mordió con mucha fuerza. – Entonces baja la blusa.

- ¿Te abrió una herida? – Le pregunto, sé que esas marcas se quedan cuando la cosa es seria.

- Sí. Después mis padres mandaron a sacrificarlo. Aun cuando tuve que llevar algunas puntadas por meses, me dolió perderlo. Lo que pasó no fue que era malo; solo necesitaba más ejercicio, debía jugar con varas y jalando la cuerda en lugar de mis brazos. – De pronto su expresión cambia, enserio está triste por haber perdido a ese perro, a mí me da igual, después de todo vi morir a tantos perros que ya me acostumbré.

- Pero te mordió. – Le recalco.

- No quería lastimarme Discord, es lo que diferencia a los animales de los humanos; por eso me gustan. – Rayos, creo que será mejor que me calle.

- Oye, sí, quizás sea cierto. Por cierto… qué animal te gusta más. – Le pregunto y ella se pone pensativa.

- La verdad no lo sé… todos me gustan muchísimo. Mmm… tal vez las mariposas. – Típico – Es que viven toda su vida preparándose solo para unas veinticuatro horas o algo más… para un momento el tiempo que tienen esos colores y esas alas es demasiado corto. O tal vez los cocodrilos, son extremadamente pacientes y son de los pocos reptiles que cuidan de sus crías… la verdad hay tantos…

- Wow… a mí solo me gustan los dodos. – Le respondo, lo pensé demasiado rápido aunque el chiste ya lo había dicho antes.

- ¿Dodos? – Este es el momento perfecto.

- Sí, eran tontas y fáciles de cazar. – Bromeo, ella pone expresión seria, vaya… chiste equivocado. Enserio estoy echando a perder esto.

- Oye… perdona, solo fue un… - Trato de explicarme pero creo que ya me he pasado de la raya.

- Ya lo sé. No me causa gracia.

- Claro. – No sé qué más decir, con ella me pongo algo nervioso y aunque no quiera termino arruinando todo.

No me he dado de cuenta, pero ya dimos una vuelta completa al parque para perros y este lugar enserio es grande.

- Dime ¿Qué música te gusta? – Le pregunto, será mejor cambiar el tema.

- Mmm… un poco de música clásica, algo de Soul y un poquito de Metal.

De seguro he puesto cara de imbécil, porque la de ella también ha cambiado.

- Lo sé, es un poco raro viniendo de mí. No sé, al principio era solo para molestar a mi hermano, después empezó a gustarme. Y a ti ¿Qué música te gusta?

- Pues también me gusta la música clásica a veces me quedaba escuchando a Mozart hasta dormirme y luego Rap y obvio que tuve que escuchar reggaetón [Recuerden que el personaje es trabajado desde Latinoamérica y no desde estados unidos] hasta que como que no me desagradó tanto.

- Bueno, es un ritmo para bailar supongo. A veces lo escuché cuando iba a visitar a mis primos en Manehattan; su barrio era bastante em… - Vamos Fluttershy, no se es racista por decir a alguien lo que es.

- ¿Surequestriano [Término equivalente a latino o sudamericano]? – Completo su oración.

- ¿Verdad que es repetitivo? – Le pregunto, recordando uno de los mayores defectos de esa música… claro, aparte de la letra.

- Pues sí y la letra… - Dice tímidamente.

- Ni me digas es como… - Por poco se me escapa unas cuantas palabrotas. – Como escribir cualquier cosa con tal de que rime y ya.

- Pero ¿el rap no es igual? – Fluttershy, por favor no claves esa estaca.

- Bueno sí y no. Por una parte es igual porque el ritmo es repetitivo y no necesitas una buena voz para hacerlo; pero por otra, es mucho más libre porque muchos expresan su dolor y crítica en rimas.

- Habría que escuchar para saber.

- ¿Me estás diciendo mentiroso? – Ella sí que sabe cómo picarme en la llaga.

- Por supuesto que no, solo digo que a un amigo que promete a su amiga tener mejores notas en biología y reprueba en su ensayo es difícil creerle.

- ¿Todavía no me perdonas por eso cierto?

- Pues no…

Si supieras que no tuve tiempo… bueno, también estoy seguro que no me verías igual si te lo digo; te decepcioné… rayos Fluttershy. Por qué tienes que ser tan ruda cuando eres sincera. Su peinado en coleta la hace verse mucho más bonita. A veces pienso que solo es mi amiga por compromiso con Sunset. Pero a veces también me trata bien… es la primera persona que conozco con la que realmente me llevo bien y que también me ha tratado amablemente desde el principio. Diablos, si alguien escuchase esto de mí estoy seguro que se reirían y les daría la razón por hacerlo.

Pero al carajo, Fluttershy abre la puerta, supongo que ahora nos toca darles un baño a algunos animales. No tengo vocación para esto; pero al menos puedo pasar un rato con Fluttershy y eso es lo que importa realmente.

Entramos de nuevo al refugio; Fluttershy se lleva a todos los perros. No creo que haya que bañarlos porque creo que es en ese momento donde tengo las manos más cerca de sus bocas llenas de dientes. Me dan escalofríos de solo pensarlo.

De pronto mi celular vibra; lo veo… Sonata. Dice en al información de contacto.

- Hola.

- Hola cordi, bueno, te comento que ya somos libres de ese maldito lugar, ahora nos vamos para la ciudad… ya lo sé… ha llegado el tiempo de cambiar de vida. – Sonata está emocionadísima, comprendo lo que se siente, también me he fugado de los reformatorios. Momento, aquí algo huele mal.

- Oh, eso enserio es fabuloso… ¿No se escaparon o sí?

- Para nada, el mejor comportamiento jamás visto. Eso nos permitió salir; eso y que nos matamos en todas las actividades y juramos en el nombre de un libro extraño que – Enserio, a veces es como si estas chicas vinieran de otro mundo.

- Se llama biblia. – Completo lo que dice.

- Eso… que no volveríamos a hacer nada malo… y queríamos celebrar esta tarde yendo a un puesto de hamburguesas, eres nuestro mejor amigo, ¿Qué te parece?

- Dame la hora y estaré ahí para el desmadre.

- Claro y como en las películas ¿Sabes qué le toca a la chica que espera a su novio de la cárcel?

- Pues no… no veo muchas películas. – Por favor, que no sea lo que imagino.

- Pues… solo te diré que… - Sonata está poniendo una voz entre ronca y algo profunda, a eso le llama voz sexi pero la verdad es más la de una película de terror.

- Basta tonta, no digas esas cosas frente a nosotras. – Esa es la voz de Aria. – pasa el teléfono.

- Espero que estés bien Discord, nos vemos en la tarde y gracias por visitarnos tantas veces.

- No, no es nada Aria. Pero a qué hora exactamente nos veremos.

- Déjalo a las cuatro de la tarde en el supermercado.

- Vaya… está bien.

Fluttershy está tardando mucho tiempo. Paso a la parte trasera del refugio y allí está ella, está limpiando algunas jaulas de unas ratas… no, ese no es el nombre; me acerco. Me escucha y se voltea a verme. Carajo no sé qué tienen esos ojos, siempre me ponen algo imbécil.

- Perdona, estabas ocupado y comencé yo misma. – Me dice mientras quita una especie de tierra, aserrín o lo que sean esas cosas dentro de las jaulas de esos animalejos extraños.

- No… vine a ayudarte. – Le digo poniéndome de rodillas para levantar algunas jaulas.

- ¿Alguien importante? – Me pregunta de repente. Vaya... se preocupa por mis llamadas, enserio se preocupa por quien llamó.

- Viejas amigas. – Le digo, no puedo sacar una sonrisa, especialmente a ellas no había que preguntarles ni siquiera su edad. En especial Adagio, aunque sigue siendo joven, se nota que está madurando, en comparación con Fluttershy es más adulta, o al menos eso creo yo.

- ¿En serio? Y yo que pensaba que en tu vida pasada no tenías amigos. – Entrecomilla, Fluttershy lo repito, esta chica sabe tocar la llaga.

- Está bien, también tuve amigos y amigas… cuando estuve aquí los primeros días me sentía completamente solo.

Fluttershy abre los ojos, no sé por qué. Qué carajo dije; ¿estará ofendida? Me preparo para disculparme pero ella simplemente voltea, no, aquí hay algo escondido.

- ¿Dije algo malo? - Mejor es aclarar las cosas.

- No… todo lo contrario.

- Ya… pero, qué dije. – Le pregunto.

- Nada en realidad. – Esta tipa sabe cómo mantenerme en la intriga y su voz no es para nada odiosa.

- ¿Y después? – Me pregunta a mí…

- Pues llegó Sunset Shimmer y te obligó a ser mi amiga; no sé qué le pasa a ella… ¿Está un poquito deschavetada verdad? – Vamos, esa Sunset es una chica terriblemente extraña; pero genial al mismo tiempo, no sé cómo describirlo.

- No la culpo.

- ¿Qué? – Se podría culparla de mil cosas; aunque yo no tenga la moral para hacerlo.

- Ya sabes… por lo que ella te contó… la magia y todas esas cosas. – Me dice de pronto.

La rechuntísima madre, magia, claro, es por eso que Sunset Shimmer es rara… esa tipa es una demonio encarnizada de verdad. No sé qué diablos estoy haciendo aquí. Se supone que debería estar tratando de recolectar información; Fluttershy sabe algo, tengo que averiguarlo.

- Me contó que hay magia en la escuela y que a veces se manifiesta. – Trato de resumir las cosas, claro que sé mucho más que eso. Debo fingir saber mucho menos para sacar más información, Sombra me enseñó eso a la mala.

- ¿Cómo reaccionaste? Porque a mí por poco me da un ataque de pánico cuando la vi por primera vez con todo eso de la magia. – La expresión de Fluttershy cambia, no tengo idea de lo que voy a decir exactamente. Pero debo sacar información, Tulip es un idiota al cuadrado que me sacará la mugre ni bien vea que no tengo reportes con todo el chisme que quiere escuchar. Qué bien que Fluttershy me pregunte estas cosas.

- Perdona mi expresión pero por poco me cago en los pantalones. – Le digo lo más pronto posible.

- Te entiendo, enterarte de ese tipo de cosas es una verdadera locura. – Me dice, hey, está algo más… abierta con sus palabras, usualmente no maldigo con ella enfrente… pero esta vez enserio era necesario.

Ayudo a Fluttershy cargando un saco donde mete todo ese aserrín lleno de mierda de los roedores esos; no sé por qué a la gente le gustan animales tan inútiles, al menos los perros pueden salvarte de un ladrón o un tipo con ganas de destrozarte hasta el alma.

- Pero nada de contárselo a nadie más… solo te lo hago recuerdo. – Me dice con cierta amenaza en su mirada, enserio debe ser algo muy grande como para que esta chica pacífica me mire de esta forma.

- No te preocupes, ya me lo dijeron todas tus amigas, Celestia, Luna; incluso el profe Discord.

- Por cierto, no creía que el nombre Discord existiese y de pronto llega él y al poco tiempo tú también.

- Me pasa el noventa por ciento del tiempo… - Le digo, ríe un poco… mis chistes no le sacan una carcajada pero al menos le hacen sonreír. Es bueno supongo

- Sí, de seguro; increíble conocer a dos Discord en menos de dos años. Ummm… por favor, podrías llevar esto hasta el contenedor del parque de aquí en frente.

Cargo el saco, es más liviano de lo que pensaba; supongo que es mejor así. De otra forma tendría que tocar a esos roedores. El camino es bastante corto, llego de inmediato y tiro el saco dentro del contenedor; veo la hora: son las doce de la tarde y media. Tengo una idea. Vi una tienda de tacos cerca, me dirijo allá.

/* Viernes 24 de Marzo de 2017; Equestria del sur, bosque de Tulivia, 7:31 a.m.

Sonidos extraños, trinares con voces roncas, aullidos huecos cantos con un ritmo poco establecido, variante algunos insectos también hacían uno que otro ruido; una colmena de hormigas de color plateado, con líneas alrededor del cuerpo formaba una línea frente a él, llevando algunas gotas de agua en sus fauces hacia la colmena.

Le dolía la cabeza, era evidente que esa sería la primera reacción, eso y las inflamaciones alrededor de sus heridas no atendidas; lo primero era revisar su salud entonces.

No estaba en estado crítico, pero había perdido algo de sangre; la articulación de su muñeca estaba dislocada; tenía un montón de moretones en el cuerpo y las heridas de bala no curadas comenzaban a infectarse con microorganismos nacidos en aquel bosque.

Sus ojos se transformaron para ver mejor, sus sentidos se enriquecieron terriblemente; al ver a dichos microorganismos pudo percatarse de algo sorprendente, además de ser muy variados, algunos disolvían el metal, transformándolo en algo diferente, lo consumían para crear una suerte de gases. Si esos microorganismos fueron creados recientemente; suponían un cambio importante, los gases podrían ser nocivos para muchas criaturas; incluidos los humanos. Era mejor eliminarlos.

Cumplida la tarea, le quedaba terminar de curarse; el agua de la lagunilla le permitió estabilizar su salud; regeneró varias heridas; aunque el resto debía hacerlo él. Quitó las balas de su cuerpo haciéndolas levitar fuera de las heridas de la frágil carne humana en la cual vivía mayormente. Por un momento transformarse en un demonio fue bastante estimulante, sentir ese poder, esa sensación que tanto adoraba el Gloom Wane original; pero al mismo tiempo deseaba que todo acabase pronto, como demonio tenía pocas probabilidades reales de sobrevivir, al menos no mientras su magia fuera tan limitada. De hecho estuvo cerca de fenecer realizando una operación tan arriesgada. Al recordarlo se puso de pie a medida que sus heridas eran atendidas por su magia.

Tenía una gran cantidad de labores por realizar; lo que había descubierto era en extremo preocupante, debía actuar al respecto y no perder más tiempo.

Se transportó casi de inmediato, el primer lugar al que debía ir estaba en esa costa casi paradisiaca; debía procurar que ambas Sunset Shimmer estuvieran a salvo, el hecho era que de las dos, era la Sunset Shimmer oriunda de ese mundo la que no podría protegerse del poder de los propios humanos; ningún humano en solitario podría hacerlo realmente. Después debía advertir a su hermana, ella tenía mucho más poder que él, podría defenderse de los horrores de la humanidad, eso era evidente.

/* Sábado 25 de Marzo de 2017; Canterlot Equestria, Refugio de animales de Canterlot 15:35

Pasar casi toda una tarde con Fluttershy, eso sí que es algo bueno; a veces siento como si la conociera desde hace tanto tiempo… sé cómo molestarla, sé cuándo no tengo que fastidiar las cosas aunque no siempre puedo evitarlo. Cuando comimos unos tacos ella me agradeció y estaba a punto de darme el dinero para pagarlos. Pero yo invité. Creo que no le gusta mucho ser ese tipo de chicas, eso me gusta mucho más.

- Dime ¿Qué tipo de amigos tenías antes? –Me pregunta de pronto.

- No me gusta hablar de eso. –Le respondo, es la verdad; hasta ahora, ninguno de mis amigos ha sido tan… bueno conmigo como Fluttershy, ella si que es una buena amiga.

Me recuerda que dentro de todo el grupo de Tirek, muchos buscaban una chica buena, de esas que quieren mucho y perdonan todo. Creo que era una salida de la mierda. Aunque las cosas casi siempre terminaban mal, las chicas buenas no mejoran a los que tienen mierda hasta el cuello; los que tienen la mierda hasta el cuello terminan llevando a las buenas chicas hasta la mierda. Las tres hermanas apenas salieron de ese mundo, también yo. Quizás no habría podido hacer nada si Tirek no hubiera sido capturado, si toda su banda no hubiera sido completamente desarticulada.

- ¿Ellos te hacían estas cosas? – Ella me toca el rostro, no sé bien de dónde salió esta Fluttershy, es menos tímida que de costumbre.

Me está tocando una cicatriz en la mano derecha, esa me la hizo Tirek cuando pensó que estaba robando la merca para otro grupo. Tengo miedo a responder, no sé qué quiere sacar de todo esto, qué pretende hacer.

- Sí… cuando pasas la línea es mejor hacerte respetar o pensarán que pueden hacer cualquier cosa. – Le respondo, yo sé que eso es cierto, el respeto es algo que debe ganarse, no algo que se tiene.

- Te entiendo, antes Sunset Shimmer era la bully de todo el colegio, nadie se atrevía a hablarle siquiera. Pero después de que las cosas cambiaron con la magia y esas cosas; pues… todo el colegio estuvo contra ella, una amiga nos dijo que la perdonáramos y así lo hicimos. Descubrimos que Sunset era una persona completamente diferente, increíble en muchos aspectos; también se hizo claro que actuó como lo hizo porque en el fondo tenía miedo, miedo de no agradar a nadie, de que la lastimaran como en su anterior colegio y al final se sintió más sola que nunca. – Su voz es dulce, pero no lo suficiente para que me trague el pastel que quiere taquearme.

No tengo miedo. Sé lo que intenta decirme, esto no es como esas películas bonitas, yo no le tengo miedo a los gatitos que hay en su colegio, no me interesan en absoluto, ni siquiera cuando hicimos las paces con ese tal Flash Sentry; volvería a romperle la cara si se pasa de la raya solo una vez, lo mismo para ese chico de pelo verde y pose de modelo. Pero no es porque les tenga miedo, es porque… Carajo, Fluttershy, no me vas a hacer decirlo.

- Creo que ya es hora de que me vaya. – Digo de forma seca, ella escucha y me reprueba.

- Discord, no tienes que ser así más… estás en otro lugar. – Me dice; de todas por qué tuviste que ser tú la entrometida… no sabes nada Fluttershy, no puedes decir nada.

Estoy a punto de salir por la puerta; entonces siento sus brazos rodearme, no me la creo. Me está abrazando… pero no es porque me quiere, es porque me compadece.

- Por qué lo haces... por qué crees que necesito tu compasión.

- Discord, yo… no te compadezco solo… solo sé que necesitas que alguien sea amable contigo. A veces solo eso hace falta. – No me suelta…

- Qué quieres de mí. – Le pregunto mi voz ha cambiado, ahora estoy siendo algo más tosco, trato de apartarla con suavidad; pero no me deja. Qué mierda se supone que haga ahora ¿Llorar?

- Nada. – Me dice… Diablos… está jugando conmigo.

- entonces suéltame…

- Deja de temer Discord. – Lo dice tan segura de sí misma. Maldita sea Flutters, no me conoces, no puedes decirme las cosas de esa forma.

- Qué sabes. – Levanto mi voz un poco. – Qué sabes de mí si toda tu vida has vivido en estas calles bonitas, con padres que te quieren y compran todo tipo de cosas que tus caprichos quieren… no sabes nada, absolutamente nada de mi perra vida. – Me suelta de pronto, creo que la he asustado… tal vez levanté mi voz demasiado alto… carajo… la estoy cagando de nuevo. – No sabes cómo fue mi vida Fluttershy, no tengo miedo de unos niñitos malcriados, les tengo odio… piensan que son superiores solo por haber tenido mejor suerte y es solo eso. Solo tuvieron suerte de nacer con padres que los quieren, padres que no pelean cada vez que pueden no saben lo que es comer con su propio esfuerzo y jamás conocerán el miedo de verdad. – Bajé mi voz para ser más comprensivo, pero ella ya no se acerca, sus ojos están a punto de llorar… Me duele. – Lo siento Fluttershy, no quiero… yo no…

No sé qué pensar; por qué saca esto tan de repente.

- ¿Nos odias? ¿Entonces por qué te quedaste en el colegio? – Ella no se ha quedado petrificada, de hecho me mira fijamente, con seguridad; no la he visto así jamás.

- Pues porque… porque es mi puerta para salir de la mierda. - ¿He dicho mierda? Bah, ya no importa.

- ¿Por qué quieres salir de esa m…mierda? – Fluttershy ha dicho mierda, que me parta un rayo, la he hecho maldecir. Diablos, no quiero irme… no quiero dejar de hablar con ella; al diablo con todo esto.

- Porque quiero dejar de temer por mi vida, quiero dejar de ser considerado un delincuente y olvidarme de todo lo que he vivido.

- Entonces por qué no cambiar tú primero… Aquí, En Canterlot High, con tus nuevos amigos, con personas que se preocupan por ti. Sé que tienes muchas personas de ese tipo aquí; tú también lo sabes. Qué tal si por una vez tomas el control de las cosas. – Su sinceridad duele, en pocas palabras me ha dicho tantas cosas.

No sé bien de dónde ha salido una Fluttershy tan… dura. Pone una de sus manos en mi hombro.

- ¿Qué tal si empiezas a ver las cosas de otro modo? No todos quieren hacerte daño, no todos te quieren usar; hay personas que enserio pueden ser amigos verdaderos. Solo tienes que buscarlos. Eres un muchacho sorprendente Discord. Contigo yo soy completamente distinta, me siento libre de decirte casi cualquier cosa, de maldecir vaya… incluso quería golpearte… - Entonces me toma con firmeza, acerca su cabeza a la mía.

De acuerdo, esa no es Fluttershy, qué ha pasado aquí.

De pronto la tienda se abre e ingresa Sunset Shimmer; diablos esa tipa enserio se aparece en los momentos menos esperados. Nos ve tal como estamos y Fluttershy de pronto me suelta y la observa a ella. Sunset me mira con ira; debe estar pensando que yo la forcé, en realidad fue un poco más complicado que eso.

- Yo no hice nada Shimmer, a mí no me culpes… - Le digo; por mucho que lo olvide a veces, sé que esta tipa es la encarnación del mismísimo demonio, nunca en mi vida he sentido tanto respeto por alguien.

- Solo vine por algo de comida para Ray… haré como que no vi nada y me voy… - Dice Sunset, ella es extrañamente genial, a su estilo.

- Oh, está bien; le responde Fluttershy – me suelta y va por lo que sea que coma ese tal Ray.

Al menos Sunset no reaccionó de mala manera. Me acerco a la entrada para ir a la otra habitación, me siento por un rato; supongo que curiosear un poco con ellas no me hará daño.

- ¿Enserio Fluttershy? – Le pregunta Sunset Shimmer. – Después de todos los chicos que babean por ti… ¿él?

- Por qué lo dices. – Le pregunta con timidez.

- No sabía que te gustaba el estilo rudo. – Fluttershy comienza a reír, no entiendo a qué se refiere.

- Ummm… supongo que me harté de los populares y los callados. – Dijo eso o creo que eso escuche… no me jodas, Fluttershy si les tira bola a los chicos.

- Pero él no es tan abierto que digamos; solo te digo… ten cuidado con tratar de "abrirlo" con violencia, es como abrir una bolsa de papitas, puedes perderlas todas por no tener paciencia… ¿Si me entiendes? – No… del todo, están cifrando su conversación pero entiendo algo…sí, Fluttershy ya trató de abrirme. Sunset me conoce hasta cierto punto.

- Por cierto, no sé cómo decirlo… a Ocllo no le ha estado gustando mucho la idea de que yo tenga a Ray… ¿Algún consejo?

- Mmm… algunos animales muy territoriales.

- Sí, pero Ocllo no es un animal… animal. – Le dice Sunset.

Ya conozco a las mujeres empiezan hablando de a y terminan en z, hablarán al menos por dos horas. Bien, aunque no quisiste, lo arruinaste Sunset. Salgo al frente de la tienda, ambas me ven.

- Hola Sunset.

- Hola niño raro. – Me dice mientras me extiende la mano, me la aprieta con algo de fuerza y me mira de soslayo. Sé bien cuando me amenazan, viniendo de Sunset, sé qué significa la amenaza.

Diablos, hubiera sido mejor quedarme dentro; ahora la muy hija del demonio me está diciendo que me mantenga a raya. Cómo no me la vi venir, si no era ella, serían los padres de Fluttershy. Si odio las películas de romance que Sonata me solía obligar a ver con ella, en el fondo tenían razón en una cosa, un chico como yo no puede estar con una chica como Fluttershy. Bueno, ni siquiera sabía que el día terminaría así.

- Bueno, se me hace tarde para otra cosa que tengo que hacer… nos vemos luego. – Me despido lo mejor que puedo. Fluttershy me sonríe; Sunset me suelta y me mira con una sonrisa fingida.

Salgo por la puerta, para escuchar el tintineo de la campana y también una parte de la conversación.

- Umm… pues tienes razón; Ocllo es muy pero muy extraño…

Tan cerca tan lejos… maldita sea mi suerte.


Eso es todo por esta semana, espero que les haya gustado. No me di cuenta de que ya estábamos en el capítulo 25; y yo que pensaba acabar esto en el capítulo 28. Nos leemos pronto.