Ok llego al hora de acelerar un poco
BECKETT
Observo como Alexis juega sobre la alfombra después de la cena, ha sido un domingo genial, pero para mí mala suerte ya termino y debemos volver a casa, sé que Rick insistirá en que nos quedemos, pero la mochila y el uniforme de Alexis están en mi departamento.
Creo que es hora de que nos vayamos - digo con un suspiro mientras me acerco al lavaplatos, para dejar la tasa en la que minutos antes bebía un delicioso café.
¿Se van? - dice Rick rápidamente -¿porque?
El uniforme de Alexis está en mi apartamento, al igual que su mochila - le explico.
Yo puedo ir por ellas - contesta tratando de encontrar una solución.
No - digo acercándome a él y dejando un suave beso en sus labios - Rick no es necesario, tú ya haces demasiado por nosotras.
Pero...
Además creo que necesito un rato de chicas con mi hija - digo interrumpiéndole - necesito hablar con ella y ver cómo se siente con todos estos cambios que hemos vivido en tan poco tiempo.
¿Crees que le moleste que estemos juntos? - pregunta preocupado viendo a mi hija por sobre mi hombro.
Creo que le encanta, pero quiero estar segura - digo con una sonrisa.
Está bien las dejare ir, pero me llamas para desearles buenas noches ¿sí? - dice sonriendo.
Te lo prometo - digo besándolo nuevamente.
Apenas entre en casa y ya extrañaba a Rick, él se estaba volviendo indispensable en mi vida y en la de mi hija, solo ver cuánto les costó despedirse era prueba de ellos, se habían besado y abrasado como si nunca más fuesen a verse cuando realmente solo pararían algunas horas separados. Sonreí ante el recuerdo y guarde el teléfono en el bolsillo de mi pantalón, ya había cumplido mi promesa a Rick y era hora de dormir a mi princesa.
Bien cariño, es hora de dormir - dije a mi hija cuando la vi aparecer en su habitación después de lavarse los dientes.
¿Mami? - dijo con timidez.
Dime cariño - dije acariciando su rostro después de colocar bien las sabanas sobre ella.
Si Rick y tu son novios, ¿él va a ser mi papá? - preguntó en voz baja y por un momento no supe que contestar. - Es que a mí me gustaría que el fuera mi papi, él es divertido, cocina rico y me cuida y me quiere mucho y yo a le - dijo tratando de convencerme.
Princesa lo que tú quieres es complicado - trate de explicarle - Yo sé que tú quieres mucho a Rick y él te quiere mucho a ti. Y eso no va cambiar nunca.- suspire - Pero no porque sea mi novio significa que deba ser tu papá.
¿Pero los papas de mis amigos de la escuela son novios? - dijo tratando de no llorar.
Lo sé pero nuestro caso es distinto - bese su frente.
Pero... - sollozo - ¡yo quiero que él sea mi papi!
Lo se cariño, pero no debemos presionarlo, es algo que no podemos decidir así por así. - suspire reteniendo mis lágrimas odiaba ver a mi niña así - ahora a dormir princesa.
La observe mientras poco a poco se quedaba dormida y un par de lágrimas escapaban de sus ojitos al cerrarse por el cansancio, lo que más hubiese deseado es decirle que sí, que Rick seria su padre, pero no podía decidir por él, ellos se quería, no lo dudaba, pero no sabía si Rick está dispuesto a adquirir esa responsabilidad.
Salgo de la habitación, aun con un nudo en la garganta y pensando en el deseo de mi niña, pienso que quizá debería de hablar este tema con Rick, pero inmediatamente lo descarto, apenas vamos empezando una relación y no quiero presionarlo o alejarlo de nosotras. Suspiro pesadamente y trato de pensar con claridad, pero a la única conclusión que llego es que debo dejar que las cosas fluyan y quizá más adelante hablar el tema con él.
Quien iba decir que eso sucedería más pronto de lo que esperaba…
Dos semanas después.
Me muevo en la cama, siento frio y vacío por lo que sin abrir los ojos muevo mis brazos buscando a Rick, ya que lo último que recuerdo es que ambos estábamos desnudos y abrazados, vencidos por el cansancio.
Mis manos lo buscan, pero solo encuentro las sabanas frías. Abro lentamente los ojos que se adaptan a la luz y descubro que estoy sola en la cama, veo el reloj de la mesita y me doy cuenta de que he dormido más de lo que debería y ahora mi hija llegara tarde a la escuela. Suspiro y me levanto de la cama para vestirme rápidamente he ir a buscarla.
Tengo el día libre, ya que trabajamos muchas horas extras durante este par de semanas para cerrar un caso complicado, pero el hecho de tener una hija no me permite dormir todo el día como deseo. Sin embargo no cambiaría a mi princesa por nada del mundo.
Cuando salgo de la habitación me sorprende lo que veo, allí cerca de la puerta están Alexis y Castle, mi hija esta vestida con su uniforme y su hermoso cabello rojo cayendo suelto por su espalda. Rick está colocándole su abrigo y un pequeño gorro para cubrirla del frio.
Ya está princesa – dice Castle con esa sonrisa paternal, que me llena de emoción cada vez que la veo. – Heres la princesa más linda del mundo – le comenta mientras deposita un suave beso en su frente y susurra un "Te quiero"
Mi hija sonríe como nunca y se abraza al cuello de Castle, lo que mi hija más desea en el mundo es que Rick sea su padre y de alguna manera lo es y honestamente no pude desear a alguien mejor para serlo.
Yo también te quiero, papi – dice mi hija, me sorprende que lo llame así y por lo que veo a Castle y a ella también, ya que mi hija rápidamente se retira del abrazo y coloca sus manitos sobre su boca, en señal de vergüenza.
Estoy asustada ya que Rick no dice nada durante algunos segundos que parecen eternos. Cuando estoy a punto de caminar hacia ellos para que noten mi presencia y hacer un recuento de daños, Castle abraza a mi hija lleno de emoción y veo como a pesar de tener una gran sonrisa algunas lágrimas se escapan de sus ojos. Alexis se sorprende pero rápidamente se abraza a él, escondiendo su carita en el pecho del escritor.
¿No estás enojado? – pregunta mi hija alejándose un poco para ver el rostro de Rick, ella lo ve con miedo y esperanza.
No cariño, es lo más hermoso que me has dicho – contesta Castle – Yo te quiero mucho Alexis, tú y tu mami son mi todo, lo que más deseo en este mundo es que tú seas mi hija.
Alexis sonríe como nunca se la ve tan feliz. Yo solamente observo como vuelven a abrasarse y no sé cómo puede ser posible pero el ver como Rick trata a mi hija hace que lo ame más y me convenza mucho más de que es el hombre de mi vida (Aunque aún no se lo he dicho).
¿Entonces te puedo decir Papá? – le pregunta mi hija, veo como Rick duda y me asusto de que él se arrepienta de lo que dijo antes.
A ver princesa, yo te quiero mucho y lo que más deseo es que me digas papá, pero es algo que debemos hablar con mamá, ella tiene que darnos permiso – el escuchar eso, me sorprende ya que no lo esperaba, pero a la vez agradezco que Castle respete mi opinión.
¿Y qué crees que diga mamá? – pregunta mi hija.
Mama dirá que si – digo yo, haciendo que ellos finalmente se den cuenta de que estoy allí. Castle me observa sorprendido. Yo me acerco y me arrodillo junto a Rick observando a mi hija.
¿Me quieres preguntar algo cariño? – le digo suavemente. Ella ve a Castle quien asiente suavemente, luego me ve a mí, respira hondo.
Mami ¿le puedo decir papá a Rick? – pregunta con duda en sus ojos. La observo y sonrió.
¿A ti te gustaría decirle papá? – pregunto con una sonrisa, ella asiente enérgicamente. La observo por un momento y luego veo a Castle quien sonríe con sus ojos vidriosos.
Y a ti, ¿te gustaría que Alexis te diga papá? – le pregunto mientras una lagrima se escapa de mis ojos.
Nada me haría más feliz – dice con una sonrisa, ambos vemos a Alexis.
Pues entonces no se diga más, de ahora en adelante Rick es tu papá – digo mientras abrazo a mi pequeña, ella se separa de mí y se lanza a los brazos de Castle quien la recibe con los brazos abiertos, yo me acerco a ellos y los abrazo. No sé cuánto tiempo llevamos allí pero es Rick quien rompe el abrazo.
Princesa se nos hace tarde – dice viendo la hora en su reloj. Nos levantamos yo con mi hija en brazos, le doy un beso y un abrazo, como despedida.
Nos vamos papá – dice feliz y veo como esa simple palabra hace que Rick sonría y sus ojos brillen de felicidad.
Si princesa nos vamos- dice acercándose a mí para darme un suave beso de despedida – Gracias – susurra sobre mis labios al separarse, luego toma a Alexis en brazos y veo como las dos personas que más amo en este mundo salen de casa.
