CAPITULO 26

(Pov Jannike)

Estaba aturdida. Aun seguía pensando en las palabras que el señor me había dicho, y me preguntaba donde me llevaba.

Abrió una puerta en la cual entrando y me dejo sobre el suelo.

Recorrí el lugar con la mirada, nunca había visto... algo así. Las paredes eran de un rojo oscuro, y el suelo era de un cuero del mismo color. En las paredes habían varias fustas... y otras cosas que no pude reconocer. También había unos especies de muebles en color negro y de cuero. Y en una de las paredes había como una especie de cruz en color negra. Había poca luz, justo la necesaria.

Me gire y mire al suelo al hacerlo sentí como cruzo mi cara.

No dije nada solo mire a mis manos.

-cuando estés aquí debes estar desnuda y arrodillarte -su voz salió muy ronca.

Mordí mi labio y asentí levemente quitando mi vestido y mi ropa interior para quedar desnuda delante de él, sentí un poco de vergüenza y me sonroje.

Me arrodille como el señor había dicho siempre mirando mis manos.

Pude sentir como se acerco a mí y sin decir nada me sujeto del cabello, y en un rápido movimiento me dejo boca abajo en una mesa recubierta de cuero negro.

Vi como se acerco hacia la pared y cogió una especie de pala de madera recubierta de cuero. Se acerco a mí y sin más comenzó a golpearme en el trasero.

Apoye mis manos en la mesa y cerré mis ojos comenzando a llorar. Golpeaba con fuerza y rítmicamente. Dolía y picaba.

-pare...-susurre con un hilo de voz.

-¿has hablado o me ha parecido? -.

Mordí fuerte mi labio evitando hablar y sintiendo como comenzaba a azotarme con más fuerza.

(Pov Stefano)

Su trasero estaba completamente rojo, podía escuchar como lloraba y se quejaba.

-abres las piernas -le ordene con la voz ronca.

Temblorosa así lo hiso.

Sujete sus tobillos como sus muñecas para que no pudiera moverse.

Camine hacia la pared cogiendo una de las fustas y volví hacia ella. Estaba completamente expuesta, era completamente MÍA. MÍA.

Levante la fusta haciéndola sonar en el aire, y pude ver como se tenso. Sonreí azotando unos de sus muslos.

Grito y quiso moverse pero fue imposible.

Una fina marca de color rosa comenzó a notarse en su blanca piel.

Volví a azotar haciendo que comenzara llorar. Lleve una de mis manos a su sexo y pude notarla húmeda, medio sonreí al recordar lo de la noche anterior, no la había dejado correr y sabia que ella quería hacerlo.

Introduje mis dedos en su sexo haciendo que gimiera con fuerza pero al momento los retire.

Desabroche mi pantalón y baje mi boxer introduciéndome en sus trasero con fuerza, gruñí roncamente sujetándola de las caderas mientras embestía.

Jannike lanzaba gemidos entre placer y dolor, sujete unos de sus pechos con mis manos, con fuerza mientras aumentaba las embestidas hasta que pude correrme y salí de ella antes de que pudiera llegar.

Arregle mi ropa y escuche como comenzó a llorar de nuevo.

-shh... -acaricie su espalda -es pronto para llorar nena, esto apenas comienza -.