¡Holiiii! xD...¡Por fin, ya pude terminar este capitulo ò_ó! Y este si me quedó bastante largo, para que vean xD.

Aqui les dejo:

$-$-$-Te cuidare por siempre-$-$-$

Capitulo 26…


No podían estar más sorprendidos, los tres miraban a Azura atónitos de que hubiera intervenido de esa forma en la pelea. Kimitsu no comprendía nada, ¿Qué no se suponía que estaba peleando con Hakudoshi?, y no solo eso, la estaba atacando a ella, su hermana y aliada.

—¡¿Qué significa esto Azura?!—Grita enfurecida.

—Que pregunta tan estúpida—Dice Azura recostando su arma en su hombro manteniendo la calma—Es justo lo que parece.

—Acaso…¿Estas traicionando a Naraku?—Cuestiona Ichigo haciendo desaparecer la máscara, la peliazul lo miro por el rabillo del ojo y simplemente asintió.

Azura volvió a mirar a Kimitsu quien tenía su mirada oculta, la castaña comenzó a reír de forma desquiciada alarmando a los otros dos.

—Así que así serán las cosas ¿Eh?—Dice Kimitsu siendo rodeada nuevamente por aquella aura oscura—Si vas con el enemigo, te mataré como al enemigo—Mira a la peliazul que permanecía inmutable.

—Presten atención porque solo lo diré una vez—Dice Azura llamando la atención de los chicos—Hay una forma de derrotarla mientras está en ese estado, pero será algo complicado.

—¿A qué te refieres?—Cuestiona Ichigo.

—Me refiero a que primero hay que debilitarla y luego atacar a su punto débil, pero me tomará algo de tiempo—Contesta Azura mirándolo.

—¿Y dónde está ese punto?—Pregunta Akago.

—La verdad es que ni yo misma lo sé—Responde Azura volviendo a mirar a Kimitsu—Mientras yo peleo con ella ustedes deberán encargarse de encontrarlo—Dice antes de ser atacada por Kimitsu.

Excelente, no podían estar mejor -nótese el sarcasmo-, como si ya no tuvieran suficientes problemas sabiendo que Naraku ya estaba por allí en algún lugar listo para atacar en cualquier momento, ahora tenían que encontrar el punto débil de esa maniática sin saber exactamente qué y donde buscar. Se quedaron apartados de la pelea observándola muy atentamente asegurándose de no perder a la castaña de vista por más de un segundo.

Ambas estaban muy parejas, sus armas chocaban una y otra vez sin tregua, no lo negaban, siempre habían querido pelear y ahora tenían la oportunidad, la ganadora sería la única que siguiera viva. Azura cubrió uno de sus puños con hielo, parecía un guante con muchas púas, golpeó a Kimitsu en el estomago haciéndola retroceder solo un poco, la castaña contraataco rápidamente lanzándole varias esferas de energía, la peliazul recibió algunas y otras logro esquivarlas. Kimitsu aprovecho la distracción para darle un rodillazo en el estomago y luego la golpeo en la espalda con el codo mandándola contra el suelo, Azura se recupero lo más rápido que pudo logrando detener la naginata de su hermana generando un choque de poder que obligo a Ichigo y a Akago a cubrirse.

—Algo me dice que esta pelea durara un rato—Comenta Akago una vez pudieron volver a ver.

—No si encontramos su punto débil—Dice Ichigo observando a Kimitsu con atención una vez más, cuando sucedió el choque pudo ver algo, tal vez si esperaba un poco mas volvería a suceder.

Ambas se alejaron la una de la otra con una gran nube de polvo a sus espaldas, Kimitsu sonreía con malévola diversión y Azura…no iba a negarlo, por primera vez comprendía el porqué a su hermana le gustaba tanto pelear con gente fuerte, era la primera vez que se divertía tanto durante una pelea.

La pelea continuo, las dos atacaban con gran velocidad y fuerza, sus armas volvían a chocar y sus poderes chisporroteaban con cada golpe. Alejándose de Azura, Kimitsu comenzó a girar su naginata creando una gran esfera de energía que no tardo en arrojar hacia su hermana, la peliazul retuvo el ataque con su kwan dao creando una barrera de hielo con la que logro hacer que la esfera saliera disparada hacia arriba desapareciendo completamente de la vista. Kimitsu rápidamente se puso a su espalda y la hirió, Azura uso Onda para alejarse de ella con una mano en el hombro donde comenzaba la herida sangrante, para evitar que siguiera sangrando la cubrió de hielo para seguir peleando sin problemas.

Otro choque de poderes, Ichigo pudo verlo una vez más, desde la espalda de Kimitsu pudo ver algo similar a cuando un jarrón se rompe, una resquebrajadura que brillaba de un tono rojizo solo cuando la castaña liberaba todo su poder.

—Akago, ya tengo su punto débil—Comunica el pelinaranja llamando la atención del albino—En su espalda, ¿Puedes verlo?

Akago miro a Kimitsu alcanzando a ver la resquebrajadura antes de que ya no pudiera verse al ella separarse de Azura.

—Ya veo, esas tres son mitad Hollow—Dice Akago sin quitar su vista de la pelea—En donde se supone que debería estar el agujero hay una ruptura que se deja ver solo cuando liberan todo su poder. Tiene sentido que ese sea su punto débil.

Ambos se miraron y asintieron desapareciendo al instante. Mientras tanto, Azura continuaba entreteniendo a su hermana lo mas que podía, sentía perfectamente como ambas comenzaban a debilitarse de a poco, ella comenzaba a sentirse cansada de esto, Kimitsu por otra parte le restaba importancia a su debilidad, a fin de cuentas así era como debía ser una pelea a muerte.

—Si vamos a golpearla en ese punto debemos usar todo nuestro poder—Dice Akago reapareciendo no muy lejos junto con el Shinigami sustituto—Tenemos que ser precisos y atacar al mismo tiempo si queremos vencerla.

—No tienes que decirlo dos veces—Dice Ichigo haciendo aparecer su máscara Hollow, sintió una punzada y la piedra reishi en su cuello se resquebrajó ligeramente, esto no era bueno—"Por favor, resiste solo un poco más"—Piensa llevando una mano a la piedra.

Kagome ya se lo había advertido, la piedra reishi le regresaría todo el poder que había perdido los últimos meses, pero no evitaría que los perdiera, eventualmente la piedra se rompería y sus poderes se irían con ella…un último esfuerzo, eso era todo lo que necesitaba en estos momentos, debía resistir un poco más, por Kagome y por todos a los que debía proteger.

Una vez mas Azura y Kimitsu chocaron poderes permitiéndoles a ambos ver la ruptura en la espalda de la castaña, rápidamente se abalanzaron contra ella atravesándola con sus armas, la castaña se sorprendió por el repentino ataque que la hizo toser sangre manchando la mejilla de su hermana, lentamente giro el rostro hacia esos dos.

—Ya comprendo…eso era…lo que planeaban—Dice con voz enfurecida pero débil, ríe por lo bajo—Que ridículo…mira que ser…derrotada de una forma tan patética—Su cuerpo comienza a desintegrarse desde donde había sido atravesada—Pero no canten victoria…Naraku-sama, cuando obtenga la perla completa…los destruirá a todos y creara un nuevo mundo.

—Eso no sucederá—Dice Ichigo con determinación—Acabaremos con él antes de que logre su objetivo.

—Así es, no dejaremos que Naraku se salga con la suya—Dice Akago convencido.

—Eso es verdad—Dice Azura llamando la atención de su hermana—No dejaremos que Naraku destruya este mundo, ya hizo suficiente daño.

Kimitsu la miro en silencio por un momento, luego sonrió.

—Espero que lo logren—Comenta con sinceridad sorprendiendo de sobremanera a los otros—Escuchen…ya deben saber…que Naraku viene acompañado por dos de sus sirvientes.

—Kanna y Byakuya de los sueños—Dice Akago confirmándolo.

—Tengan cuidado…con el espejo de Kanna—Dice Kimitsu volteando a mirarlos—Byakuya no es alguien por quien deban preocuparse, el no fue creado para pelear…solo para observar…pero no estaría de más que se deshicieran de él.

—Lo dices por esa espada que lleva con él ¿No es así?—Cuestiona Azura recibiendo un asentimiento de parte de ella.

—Esa espada no tiene forma…pero si toca los residuos de un ataque…lo absorbe y copia el arma que lo liberó—Dice Kimitsu sintiendo como las fuerzas la abandonaban mientras gran parte de su cuerpo se desintegraba—Pase lo que pase…no dejen…que él y Kuchiki Byakuya…se…enfrenten.

Tras esas últimas palabras su cuerpo se desintegro por completo.

—¿Por qué habrá dicho eso?—Se pregunta Ichigo desapareciendo su máscara.

—Creo que yo sé porque—Dice Azura llamando su atención—Por el poder de su Zanpakuto.

—Es verdad, la Zanpakuto de Kuchiki Byakuya es una de las más poderosas, si ellos obtienen ese poder…será un gran problema—Dice Akago recostando su naginata en su hombro.

—El Capitán Comandante no intervendrá a menos que sea realmente necesario—Dice Ichigo sudando—Pero el que lo haga no nos conviene en estos momentos.

—¿Estás bien Kurosaki? Te vez muy pálido—Comenta Azura acercándose a él para examinarlo.

—Estaré bien, solo estoy cansado por la pelea es todo—Dice Ichigo con una sonrisa débil, otra punzada se hizo presente y la piedra reishi se resquebrajo un poco más, ya no quedaba mucho tiempo—"Kagome…date prisa"—Piensa con algo de angustia observando la piedra.

Azura y Akago se miraron no muy convencidos, pero allá él y sus problemas, no les importaba en lo más mínimo.

… … …

—Parece que derrotaron a Kimitsu, es una verdadera lástima, ¿No deberíamos ir ahora…Naraku?—Cuestiona Byakuya de los sueños observando a su amo.

—Aun no, sigamos observando un poco mas—Contesta Naraku sonriendo con malicia—El que una de mis hijas me haya traicionado me sorprende un poco, admito que eso no me lo esperaba…al menos no tan pronto.

—También es sorprendente que esos tres sigan vivos, en especial Akago, nunca imaginé que sobreviviría tras haber recibido semejante cantidad de veneno—Dice Byakuya observando al albino a través del espejo de Kanna.

—Tsubaki y esa niña han sido las únicas que han podido repeler mi veneno—Dice Naraku haciendo aparecer lo que parecía ser un corazón en su mano.

—Ese es…

—Hm, me parece que ya es hora de devolvérselo—Dice Naraku ensanchando ligeramente su sonrisa, la imagen de la pelea entre Kagura, Matsuri y Rukia se mostró en el espejo.

… … …

Un choque, eso basto para descolocar a Rukia completamente, un hilillo de sangre bajaba desde su cabeza recorriendo su rostro. Otro choque, Kagura se levantó como pudo, la Shinigami se acerco a ella rápidamente y la ayudó a mantenerse en pie, aunque ella apenas y podía hacerlo.

—Es demasiado fuerte—Dice Rukia mirando a Matsuri que se mantenía suspendida a varios metros sobre ellas mirándolas con su semblante estoico.

—Era de esperarse, es hija de Naraku después de todo—Dice Kagura sintiendo un terrible dolor en sus costillas—Tenemos que buscar la forma de reducir su velocidad, aunque al ser tan rápida es casi imposible.

—Si hay algo que eh aprendido últimamente es que no existen imposibles, tiene que haber una forma de detenerla—Dice la Kuchiki con seguridad.

Kagura suspiro, ahora entendía porque era amiga de esa mujer, ambas eran igual de molestas. Matsuri desapareció de sus vistas, ambas miraron hacia todos lados en su búsqueda, aunque sabían que saber donde aparecería era algo meramente imposible, sintieron un fuerte golpe desde la espalda que las mando hacia los árboles del parque. Rukia fue la primera en levantarse y acercarse a Kagura para ayudarla a salir de debajo de un árbol.

—¿Por qué me ayudas tanto?—Pregunta la castaña sin comprender.

—Si lo dices porque casi me matas una vez…solo olvídalo—Responde la Shinigami sosteniéndola de pie nuevamente—Lo pasado, pasado está, además no lo hacías porque querías.

La manipuladora de los vientos sonrió con ironía, eso era verdad, pero aun así no podía comprender su forma de actuar, era tan…ilógica, o al menos lo era para alguien como ella que toda su vida ha vivido en un mundo donde la piedad no existe, un mundo donde era matar o ser asesinado. Rukia la ayudo a caminar hasta salir de entre los arboles llegando a un espacio abierto, eso la hizo pensar, todo estaba completamente despejado, no habían edificios altos alrededor, eso podría ser una ventaja para ambas, y más para ella que manipulaba el viento, los espacios abiertos como ese la ayudaban a maximizar el uso de sus poderes por lo que podría aprovecharlo…llamó a Rukia.

No paso mucho tiempo para que Matsuri las encontrara, gracias a las pocas habilidades curativas que tenia la Shinigami pudo atender las heridas de Kagura y las suyas propias, o al menos las más graves, ahora podían moverse un poco mejor.

—Es hora de que acabemos con esto, Matsuri—Dice Kagura abriendo su abanico.

Rukia desapareció de allí, si iban a hacerlo necesitaba algo de tiempo para prepararlo, esperaba que Kagura pudiera distraerla el tiempo suficiente. La castaña agitó su abanico lanzándole sus cuchillas a Matsuri que las esquivó sin ningún problema, usando Onda reapareció detrás de Kagura para atacarla, pero ella fue más rápida y con un movimiento de su abanico repelió el ataque de Matsuri creando una ráfaga de viento que las hizo alejarse la una de la otra.

Rukia observaba todo oculta en la copa de uno de los arboles, a su lado Sode no Shirayuki brillaba como si palpitase de momentos, una gran cantidad de reiatsu se acumulaba en la hoja, la Kuchiki observó su espada por un segundo y luego volvió a mirar la pelea, las cosas entre aquellas dos iban demasiado parejas, Kagura lanzaba sus cuchillas a diestra y siniestra sin tregua, Matsuri las bloqueaba sin ningún problema y le lanzaba algunas esferas de viento que eran cada vez más grandes y tenían más potencia, la castaña esquivó una última esfera e inmediatamente lanzó sus tornados por todas partes complicándole a Matsuri el usar su velocidad para esquivarlos, al fin había logrado comprender como funcionaba su habilidad.

—¿Qué pasa? ¿Problemas para esquivar?—Cuestiona con una sonrisa sarcástica.

La albina se mantuvo en silencio, así que ya había descubierto la brecha en su habilidad.

—Antes de desaparecer debes esperar cinco segundos para poder hacerlo de nuevo—Dice Kagura dándose aire con el abanico—No es mucho tiempo pero es suficiente para alcanzarte una vez.

Uno de los tornados creados por Kagura logró atrapar a Matsuri hiriéndola gravemente, ya que no solo era viento, también llevaba unas cuchillas que le causaron múltiples cortes a su prisionera, una vez desapareció el tornado la peliblanca cayó al suelo manteniéndose en pie, era increíble que lo hiciera a pesar del estado en el que se encontraba.

—Dime una cosa Matsuri, ¿Por qué sigues las órdenes de Naraku? Y no vengas a decirme que es porque es tu padre—Dice Kagura mirándola fijamente—Por lo que acabo de sentir Azura ya lo ha traicionado.

—Traicionarlo o no, ¿Eso qué importa?, a fin de cuentas nos matará una vez consiga lo que quiere, aun si lo traiciono el resultado sería el mismo—Contesta Matsuri sin cambiar su expresión.

—Entonces ¿Por qué seguir peleando?—Pregunta Rukia regresando con ellas, su espada estaba dentro de su funda y de ella brotaba un vapor gélido.

—Porque al menos así podre morir como una guerrera—Responde Matsuri levantando ambos brazos hacia los lados.

El viento comenzó a arremolinarse en sus manos creando algo parecido a las cuchillas de una sierra eléctrica, una vez tuvieron un tamaño adecuado las arrojó, una se dirigió directamente hacia Kagura mientras la otra fue contra Rukia, ambas las esquivaron, pero con un solo movimiento de los dedos de su creadora las cuchillas comenzaron a perseguirlas. Sin perder el tiempo Matsuri creó varias más haciendo que las chicas quedaran rodeadas, Kagura lanzo sus propias cuchillas logrando deshacerse de algunas, Rukia por su parte de defendia como podía usado Kido.

Siguieron esquivando y destruyendo todas las cuchillas que Matsuri les lanzaba hasta que terminaron chocando de espaldas siendo rodeadas por las dichosas cuchillas, se miraron por el rabillo del ojo y asintieron, era hora de poner el plan en marcha.

Matsuri cerró una de sus manos haciendo que las cuchillas se cerraran alrededor de ellas causando un gran impacto que generó una explosión. Al disiparse el humo vio a Rukia con su Zanpakuto en las manos apuntando hacia ella, la pelinegra alzó la espada sobre su cabeza y luego la agito con fuerza creando así una intensa ventisca de nieve que Kagura maximizó con su poder convirtiéndola en una tormenta. La albina se cubrió con sus brazos para resistir, pero el viento helado era demasiado fuerte, sonrió, este era su fin.

La tormenta de nieve se terminó revelando a Matsuri encerrada en el hielo, Rukia cayó al suelo de rodillas respirando agitada, ese ataque había tomado casi todo su reiatsu, Kagura iba a acercarse a ella para ver si estaba bien, pero antes de dar siquiera un paso sintió algo extraño, se llevo una mano al pecho donde va el corazón, después de tanto tiempo podía sentirlo latir en su pecho, pero Naraku lo había tenido en su poder ¿Por qué se lo devolvió justo ahora?, de repente algo la atravesó en el pecho desde la espalda, era un tentáculo que expulsaba una substancia de color purpura, Rukia vio sorprendida como el tentáculo salía del cuerpo de Kagura haciendo que cayera de rodillas, como pudo se acercó a ella arrastrándose con ayuda de su Zanpakuto.

—K-Kagura—Dice la Shinigami mirando preocupada como un vapor purpura emanaba de aquella substancia.

—Hmp, ya suponía…que esto pasaría—Dice la castaña sonriendo con ironía mientras su mirada era cubierta por su fleco.

—¿De qué hablas? ¿Qué fue…?

—Naraku, el…tenía mi corazón bajo su poder—Dice Kagura mirándola con aparente calma, ya nada podía hacer—Hakudoshi, Akago y yo…sabíamos que me lo devolvería…cuando menos lo esperara…y que luego…me mataría a mi primero…je, lo que Matsuri dijo es verdad, no importa…si estas a favor o en contra de Naraku, el…terminará matándote de todos modos.

—Y aun sabiéndolo decidiste pelear en mi contra—Dice una voz que se escuchaba por todo el lugar.

Un portal se abrió no muy lejos de ellas y por él cruzaron Naraku, Kanna y Byakuya de los sueños, el primero tenía una malvada sonrisa en su rostro.

—Es una verdadera lástima, si hubieras seguido bajo mis órdenes habrías muerto de una forma menos dolorosa—Dice Naraku mirando a Kagura con desdén, ella le devolvió una mirada llena de odio—Pero debes verle el lado bueno, conseguirás aquello que tanto anhelabas, tu li-ber-tad.

Kagura y Rukia lo miraron con desprecio, ¿Cómo podía ser tan cruel?

—Tráelo, Kanna.

La niña obedeció la orden de su amo e hizo brillar su espejo, un repentino temblor se hizo presente por toda la ciudad llamando la atención de los combatientes, en especial la de cierta persona oculta en lo más profundo del bosque, ya casi estaba, solo un poco más. De pronto, algo comenzó a surgir en el rio, todos observaron con gran sorpresa como un ser hecho de alguna clase de cristal salía del agua portando una lanza, era más o menos del tamaño de un edificio y en su pecho tenía lo que parecía ser un espejo, ¿Qué rayos era eso?

—Eres…un monstruo—Dice Kagura observando a aquel ser que comenzaba a caminar en su dirección—¡¿Cómo puedes tratar así la vida de las personas?!—Grita mirando a Naraku que mantenía una sonrisa petulante.

—¿A qué te refieres?—Pregunta Rukia mirándola.

—Esa cosa…ese monstruo de cristal que se dirige hacia acá…está ligado…a la vida de Kanna—Responde Kagura lo más calmada que podía, tenía una mano en su herida y ya casi no tenía fuerzas—En pocas…palabras…todo el daño que…reciba esa cosa…Kanna también lo recibirá y…a cambio…el monstruo se regenerará hasta que Kanna…

—Hasta que Kanna muera—Termina Rukia impactada, luego miró a Naraku como el ser más despreciable del mundo, eso era algo muy cruel.

Naraku rió por lo bajo, Kanna alzó un brazo y el monstruo hizo lo mismo alzando su lanza, la niña movió el brazo hacia un lado y el monstruo agitó el arma hiriendo a varios Shinigamis, monjes y sacerdotisas en el proceso. Planeaba continuar con el ataque casi llegando a golpear a los chicos que estaban no muy lejos de allí sobre un edificio, pero algo detuvo la lanza generando una gran onda de choque que todos pudieron sentir.

—Baya, al fin algo de diversión para mí—Dice aquel que había logrado detener a aquella cosa—Lo siento, pero no puedo dejar que sigas lastimando a mis aprendices.

—Es…Bankotsu-san—Dice Orihime mirándolo con una gran sonrisa, Ishida sintió una repentina punzada de ira.

—Tranquilo, ella solo tiene ojos para ti—Dice Sado colocando una mano en el hombro del Quincy que se calmo un poco ajustando sus gafas, no era el momento para un ataque de celos.

—¿Se encuentran bien todos?—Pregunta Bankotsu reteniendo la lanza de aquel monstruo con su Banryu.

—Sí, muchas gracias Bankotsu-san—Responde Orihime saludando con un brazo sin borrar su sonrisa.

—Me alegra escuchar eso linda—Dice Bankotsu guiñándole un ojo a la pelirroja que se sonrojó con corazoncitos en los ojos.

Ishida estuvo a punto de lanzarle una flecha, pero Sado y el recién llegado Miroku lo detuvieron antes de que hiciera una locura.

—Típico de Bankotsu—Comenta Sango llegando también seguida de Inuyasha y Kikyo.

—No dejes que te afecte, hace eso con todas las mujeres, incluso las que tienen novio—Dice Inuyasha dándole unas palmadas en la espalda al Quincy que respiro hondo para tranquilizar sus instintos homicidas.

—¿Tú te encargaras de él?—Pregunta Kikyo llamando la atención del sabio más joven.

—Sí, déjenmelo a mí y llévenlos a ellos a un lugar seguro, los demás no tardaran en llagar—Responde Bankotsu mirando al monstruo que alejó su lanza de él.

—Como quieras amigo—Dice Miroku acercándose a los demás, segundos después todos desaparecieron de allí.

—Perfecto, así está mucho mejor—Dice Bankotsu sonriendo con diversión—Comencemos con esto, monstruo.

De regreso con Rukia y Kagura, observaban como alguien se enfrentaba a esa cosa, Rukia pudo identificar el reiatsu de Bankotsu sin mucho trabajo.

—Hm, así que los cinco también han venido—Dice Naraku llamando la atención de ambas.

—¿Deberíamos acabar con ellas de una vez? Ella no tardará en llegar—Dice Byakuya de los sueños con calma, tal vez demasiada.

—Sí, quiero saber que pasará si las ve muertas a las dos cuando llegue—Dice Naraku sonriendo con malicia mientras una de sus manos se transformaba en tres tentáculos con los que atacó a las chicas.

Sin embargo el ataque no les llegó, algo había bloqueado el movimiento.

—Escudo de la verdad que defiendes a los heridos, protege ¡Aries!—Un gran escudo dorado con la imagen de un carnero al frente se deja ver, y detrás de él…

—¡Kagome!—Exclama Rukia viendo a su amiga contenta.

—Lamento llegar tan tarde, me tomó mucho más tiempo del que creí—Dice la ambarina mirándola por el rabillo del ojo con una sonrisa—Además de que tuve que ir a ayudar a unos amigos primero.

Dicho eso Ichigo, Hakudoshi, Akago y Azura aparecieron junto a ella empuñando sus armas, gracias al poder curativo de la chica los cuatro ya no tenían heridas que pudieran causarles algún problema, sin embargo no llegaron solo ellos, los demás también aparecieron justo a tiempo, Orihime corrió hacia las heridas para curarlas, pero…

—No intentes…curarme…ya no…tiene caso—Dice Kagura sonriéndole con debilidad.

—Pero…

—Ella tiene razón Orihime—Dice Kagome haciendo desaparecer el escudo, la pelirroja la miró—Ese veneno…ni tu poder ni el mío podrán con él ahora, ya es muy tarde—Aprieta los puños mirando a Naraku con odio.

—Imagino…que con eso tu lucha termina—Dice Azura mirando Kagura.

—Si…ya fue suficiente—Dice Kagura comenzando a desintegrarse tal y como pasó con Kimitsu—Se…que podrán detenerlo…y Rukia…cuídate mucho—Dice mirando a la Shinigami con una sonrisa tranquila, la chica asintió derramando un par de lagrimas mientras veía como la manipuladora de los vientos se desintegraba por completo dejando el abanico en el suelo.

Kagome se acerco al objeto y se agachó para tomarlo, al hacerlo éste despidió un brillo plateado llamando la atención de los presentes.

—Abanico que controlas los fuertes vientos, sopla ¡Águila!—El abanico brilló con más intensidad y su forma cambió.

El abanico era mucho más grande, llegaba a la cintura de la ambarina, en el borde tenía unas cuchillas que simulaban garras en cada una de las divisiones, una imagen de un águila en tonos rojizos claros se destacaba al frente.

—Llegó la hora…de acabar con esto, Naraku—Dice Kagome volteando a mirar al mencionado, los demás hicieron lo mismo.

Naraku volvió a sonreír con malicia, la verdadera batalla estaba por comenzar.

Continuara…


Bueno, espero que les haya gustado :)...lamento mucho mi tardanza, pero la espera valió la pena, el siguiente capitulo probablemente sea el penúltimo, como volvera a abarcar dos peleas puede que sea tan largo como éste o incluso más...espero xD.

¡ESPERO SUS REVIEWS!

¡JA NE! :D