La Historia de Holy Blade

Nota autor: La acción trascurre aproximadamente en el capítulo "29. El noveno combate" de "Las Crónicas de Dawn, los últimos destinianos" de Xingmao.

En medio de una intensa oscuridad, se oían voces desesperadas como si un intenso sufrimiento pasaron éstos. Dichas voces de todo tipo se oían por todos lados.

Semental: ¡No por favor...!

Yegua: ¡Os lo ruego...! ¡No nos hagáis daño...!

Potrilla: ¡Mi mamá...! ¡Quiero a mi mamá...!

Semental2: ¡Mi esposa no...

Potrillo: ¿Dónde está mamá y papá? ¿Por qué no les veo?

Yegua2: ¡Mi marido y mi hijo han muerto...! ¿Qué voy a hacer ahora?

Semental3: ¡Toda mi familia muerta...!

Semental4: ¿Qué hemos hecho para merecer esto..?

Las voces cesaron y en ese instante, Holy Blade se despertó. Estaba dormido encima de una mesa y con el sobresalto de la pesadilla que estaba teniendo, hizo que una botella con zumo que estaba sobre la mesa fuera rodando hasta caer al suelo. Se habría roto en pedazos si un casco no la hubiera cogido y acto seguido la colocó encima de la mesa. Holy Blade al ver la botella, la cogió y trató de llevársela al vaso, pero algo se lo impedía moverla. Éste miró que la que sujetaba, era su hermana Dana Blade donde esta lo miraba muy seriamente a su hermano.

Dana: Siempre me toca recoger detrás de ti, hermano.

Le decía de forma bastante seria su hermana, finalmente soltando ésta la botella. Holy Blade con la botella libre, echó el zumo en su vaso y sin apenas mirarla, la dijo.

Blade: Ahora no, Dana.

Decía el semental con algo de desgana para luego echarse un trago. Dana cogiendo una silla y poniéndola con el respaldo de la silla delante de esta, se sentó y con sus brazos apoyados en el respaldo le comentó a su hermano.

Dana: ¿Cuánto ha sido ya? ¿Cuatro años?

Le preguntaba su hermana a Holy Blade. El semental ni siquiera la respondió. Simplemente se bebió el zumo de un sentón. Dana soltando un suspiro, le dijo.

Dana: Hermano...Lo que ocurrió aquel día en Loren. No fue culpa tuya...

Le decía su hermana. Holy Blade sin todavía mirarla, la respondió.

Blade: ¿Qué parte? ¿La parte en que ayude a un tirano a hacerse con el poder...? ¿O cuando éste mató a cientos de inocentes que no tenían culpa de nada...? Solo mía...

Ante la respuesta, Dana Blade le dijo molesta mientras se levantaba para ponerse de pie.

Dana: Ni siquiera me vas a escuchar ¿No, hermano? ¿Acaso no ves como te está afectando esa historia?

Blade: Somos lo que decidimos ser...

Dana: Pues cuando lo tengas claro...Ven a verme...

Decía molesta su hermana, dejando ésta algo sobre la mesa y luego marcharse, dejando solo a su hermano. El semental miró lo que había dejado su hermana y era nada menos que su placa de agente espectro. Una placa con el símbolo dorado del sol de celestia, y la luna plateada de Luna dentro de esta. Holy Blade cogió dicha placa y la miró. Recordó perfectamente cuando la misma princesa Celestia se la dio y lo nombró agente espectro. Se sintió tan orgulloso aquel día en cuanto lo obtuvo, antes de lo de Loren. En ese momento, se sintió consigo mismo como un completo idiota.

El semental se fue a desayunar y vio a su hermana junto con Dusk en la misma mesa. Éste se acercó a su hermana y la saludo.

Blade: Hola, hermana. Hola, Dusk.

Dana: Hola, hermano.

Dusk: ¿Qué hay, amigo?

Blade miró a su hermana. Ambos mantuvieron la mirada unos instantes, hasta que el semental finalmente la dijo.

Blade: Hermana, yo...Gracias...Realmente lo necesitaba.

Ante esas palabras, Dana sonrió y le dijo.

Dana: No hay de que, hermano.

Blade sonrió ante las palabras de su hermana. Ahí comentó.

Blade: Está decidido. Después de mi combate que será en breve, lo contaré todo a nuestros amigos.

Dana se sorprendió ante esas palabras.

Dana: ¿En serio, hermano?

Blade: Así es. Es hora de que me quite esta carga de encima de una vez por todas.

Dana sonrió. Aunque en parte estaba preocupada ésta. No sabía como le sentaría a su hermano contar lo que ocurrió en Loren hace cuatro año y que no iba a ser fácil para él contarlo. El semental finalmente se despidió de su hermana y su novio, para luego irse. Dusk confundido, le preguntó a Dana.

Dusk: ¿De qué estabais hablando tu hermano y tú?

Dana soltó un suspiro y le dijo.

Dana: Eso es algo que solo mi hermano puede contar.

Dusk no comprendía lo que quería decir Dana Blade.

En otro lugar, el carruaje donde iban Dolf y Xeno, se paró delante de una cueva. El barón junto con el hechicero, se bajaron del carruaje.

Dolf: Bien. Hemos llegado.

Xeno: ¿Seguro que es aquí, barón?

Preguntaba el hechicero. Dolf sonriendo maliciosamente, le comentó al hechicero.

Dolf: Al igual que yo, tú deberías sentir ese gran maná maligno que surge de esa cueva.

El hechicero tuvo que darle la razón al barón, ya que Xeno también sentía la influencia maligna proveniente de la cueva. Ambos entraron solos en dicha cueva mientras los caballeros esperaban fuera.

Dentro de una habitación bien decorada, tumbado en una cama estaba Lord Pain. Un alicornio negro con melena roja y negro que le cubre parte de la cara, con ojos rojos como sus pezuñas. Su pata derecha era mecánica y hecha de oro. Cutie mark de un espectro oscuro. Tumbado a su lado estaba Chrysalis la reina de los changelings. Ambos no estaban solos. Con ellos estaba Red Eye, la aprendiz personal de Lord Pain. Una yegua alicornio de pelaje violeta muy oscuro con crin y cola larga color rojo claro con negro. Su cuerno de unicornio estaba roto. Llevaba una cazadora como botas oscuras y unas pulseras doradas. Llevaba puestas unas lentes negras. Su cutie mark era una guadaña con una rosa sangrienta dentro de un circulo negro.

Los tres estaban tranquilamente en el cuarto, donde también había una cuna con un bebe dentro, hasta que llamaron a la puerta.

Pain: ¿Quién es? ¿Quién osa molestarme en mi momento de meditación?

No hubo respuesta. En ese momento, la puerta se abrió y por ella apareció el barón Dolf.

Dolf: Buenos días. Espero no molestaros en algo importante je, je, je, je...

Bromeaba el barón entrando en el cuarto junto con el hechicero. Pain sorprendido por la presencia de ambos desconocidos dentro del cuarto, se levantó y objeto.

Pain: ¿Quiénes sois vosotros? ¿Cómo habéis evitado a mis guardias? ¡Responded!

Ordenaba el alicornio. Dolf sin inmutarse, se alzó de hombros y le respondió.

Dolf: Tranquilo, Lord Pain, amigo. Soy el barón Dolf del reino de Loren y este es mi socio Xeno, el hechicero. Vine a hablar con usted si me permite.

Decía el barón acercándose levemente, pero Red Eye interponiéndose en medio, le gritó.

Red: ¡Alto! ¡Nadie se acerca a mi amo sin más! ¡Retroceded o ateneos a las consecuencias!

Amenazaba la yegua. Ahí Xeno intervino.

Xeno: Aparta, niña. Esto es cosa de mayores.

Dolf: Sí, pequeña. Así que se buena niña y deja a los mayores hablar je, je, je, je..

En respuesta, la yegua trató de darle un puñetazo al barón, Dolf la detuvo con su casco con facilidad. Red se sorprendió por ello, pero acto seguido trató de golpearlo de nuevo con varios ataques, pero el barón con tranquilidad, detenía los ataques prácticamente sin esfuerzo alguno con su casco. Finalmente el barón creó un pulso mágico que lanzó a la yegua contra la pared. Red Eye furiosa se levantó y mirando al barón, le gritó.

Red: ¡Maldito! ¡Ahora vas a morir de forma horrible!

La yegua se quitó las gafas, revelando sus ojos completamente rojos sin brillo ni pupilas. Solo eran dos círculos rojos en medio del blanco de ellos. Xeno se tapó los ojos, pero Dolf en cambio, se mantuvo en el sitio. Red Eye miró a los ojos de Dolf esperando que su habilidad maldita lo matase al instante, Dolf riéndose, dijo.

Dolf: Bonitos ojos...Y otra cosa. Pierdes el tiempo. Esa ridícula habilidad tuya no tiene efecto con los de mi clase.

Decía en plan burla el barón. Red Eye se sorprendió al ver que al barón no le hacía efecto alguno su habilidad maldita. Lord Pain la dijo a su alumna.

Pain: Red Eye, para. Deja hablar a nuestro peculiares visitantes.

Red Eye obedeció y se colocó de nuevo sus lentes.

Dolf: Gracias por concederme su tiempo, poderoso Lord Pain.

Pain: Lo que sea ¿Qué te trae a mis dominios?

Decía de forma autoritaria el alicornio. Dolf sin abandonar su sonrisa, le dijo.

Dolf: Como gustéis, lord Pain. Vengo a proponerte un trato...

Pain: No creo que tengas nada que me pueda interesar...

Decía en tono molesto el alicornio, éste dudoso de que el barón pudiera ofrecerle algo que le pudiera interesarle. El barón riéndose levemente, le contestó.

Dolf: ¿Y la total destrucción de los grandes padre y madre te es suficiente motivación para ti?

Tanto Lord Pain como Red Eye se sorprendieron ante las palabras del barón. Ahora Lord Pain interesado en las palabras del barón, le comentó.

Lord Pain: Ahora sí que has captado mi interés...¿Qué quieres proponerme?

El barón sonrió al conseguir lo que buscaba. Ahí le comentó.

Dolf: Sé que tienes problemas con unos destinianos. Pero creo que no es solo de ellos de quien tienes que preocuparte.

Pain: No me digas.

Dolf mediante un hechizo, mostró la imagen mágica de Holy Blade. Ahí el barón le comentó.

Dolf: También deberías preocuparte de este alicornio. Holy Blade se llama. Y si es lo que yo creo, podría ser en el futuro una amenaza tan grande como esos destinianos. Incluso mucho mayor que éstos.

Lord Pain escuchaba las palabras del barón. Ahí le preguntó.

Pain: ¿Y por qué debería a mi preocuparme un inútil alicornio?

Dolf: Porque si el llamado Holy Blade es como yo creo que es. Es muy posible que en realidad el sea un...

Volviendo al coliseo, Holy Blade tuvo por fin su ansiado combate y su rival fue contra un pegaso llamado Firestorm. Tuvo un combate verdaderamente reñido, donde pudo ganar por los pelos, pero alzarse con la victoria al fin.

Finalmente el la zona común, estaba Holy Blade junto con su hermana y Kasidi. También estaban sus amigos Comet Galaxy, Eyedragon, Gunsmith como otros, al igual que los destinianos y las mane 6 y el dragón. Sin que nadie se percatara de su presencia, Brodek estaba asomándose detrás de una cortina, donde hasta ahora nadie se dio cuenta todavía de que estaba en la mansión voladora.

Dawn: Oye, Blade ¿Por qué nos has reunido a todos aquí?

Preguntaba el destiniano. Holy Blade le respondió.

Blade: Muy sencillo, amigo. He decidido contarlo todo. Lo que sucedió en Loren hace cuatro años.

Aquello captó la atención de todos los presentes.

Sheikdark: ¿Lo que ocurrió en Loren?

Blade: Así es. Todo empezó en el día que fui nombrado agente espectro. Y mi primera misión que tuve que realizar.

Comentó a narrar el alicornio.

Flashback.

En la sala del trono donde estaba Celestia sentada en dicho trono. Tenía delante a un joven Holy Blade, que acababa de ser nombrado agente espectro tras terminar su formación en la guardia real. El semental llevaba su placa en su cazadora, indicando su posición como agente espectro.

Celestia: Holy Blade. Uno de los mejores de la academia donde superaste con honores. Es un gran placer nombrarte agente espectro.

Decía la princesa con una sonrisa. Holy Blade haciendo una reverencia a la princesa, la agradeció el gesto.

Blade: Muchas gracias, princesa. Es todo un honor.

Celestia: Holy Blade. Como ya sabes. Los agentes espectros son agentes especiales del gobierno de Equestria. Los espectros no se entrenan, se eligen. Y tú sin duda, has sido una gran elección.

Comentaba la princesa con orgullo.

Celestia: Como seguramente ya sabrás, los agentes espectros tienen carta blanca para resolver sus misiones por los métodos que sean necesarios. Por esa razón, solo intervienen en misiones muy especiales como específicas, que requieran una rápida intervención. Confío que sabrás como actuar según la situación, agente espectro Holy Blade.

Blade: Por supuesto, princesa. Puede confiar en mí.

Respondía el alicornio con plena convicción. La princesa sonrió ante la buena motivación del alicornio.

Celestia: Bien, agente Holy Blade. Como agente espectro, voy a encargarte una importante misión. Tu primera misión como agente espectro.

Blade: ¿De qué se trata?

Preguntaba el alicornio, en parte éste emocionado de tener ya una misión como agente.

Celestia: Bueno ¿Conoces las tierras de Loren?

Blade: ¿Las que están al otro lado del mar?

Celestia: Así es. El rey que la gobernaba, murió por una enfermedad.

Blade: Algo he oído. Y por lo que tengo entendido, no era muy querido por la gente.

Celestia: No andas mal encaminado. El rey era un ser ávido de poder, que no se preocupaba por su pueblo. Sobra decir que muchos celebraron su muerte. Pero el problema es el siguiente.

Decía seriamente la princesa. Holy Blade la escuchaba atentamente.

Celestia: Por lo visto, estalló una guerra civil en dicho reino. Muchos luchan por hacerse con el poder y varios señores de la guerra están surgiendo del conflicto. Tu primera misión será ir a las tierras de Loren y si puedes, tratar de parar esa guerra y traer el orden allí ¿Podrás hacerlo?

Ante la pregunta, Holy Blade sonrió plenamente y la respondió.

Blade: Por supuesto, alteza. Puede contar conmigo para eso. Puede darlo ya por solucionado.

Celestia: Me alegra oír eso. Puedes partir de inmediato.

Más tarde, Holy Blade iba viajando en barco hacia las tierras de Loren. Holy Blade en aquel entonces, estaba en parte emocionado, ya que era su primera misión como agente espectro. Y ya se preguntaba de que formas podría celebrar el triunfo de cumplir su primera misión.

Tras un largo viaje, finalmente el alicornio llegó a puerto. De momento el puerto todo estaba tranquilo y no parecía ocurrir absolutamente nada malo. Veía a los pescadores llevando la carga. Los mercaderes subiendo y bajando mercancía. Lo normal, hasta que de repente ocurrió algo inesperado.

Un grupo de bandidos aparecieron y comenzaron a atacar a la gente. Holy Blade al ver eso, se preparó para combatirles.

Blade: Apenas acabo de llegar y parece que va a haber jaleo.

Decía el alicornio, sacando éste una espada de guardia real. Por aquel entonces, el alicornio no tenía ni la Vandal Heart ni la Lion Heart. Solo una simple espada de guardia real.

El líder de los bandidos, un gran pony terrestre cubierto de telas típicas de bandidos y con la cabeza cubierta de las mismas telas, portando un gran mazo de hierro, iba dando ordenes a su banda mientras estos saqueaban a los habitantes del puerto. Justo en ese momento, apareció Holy Blade atacando a los bandidos con su espada, logrando acabar con varios de ellos. El alicornio mirando al líder de los bandidos, le dijo.

Blade: ¡Dejad en paz a esta gente inmediatamente!

Ordenaba el alicornio de forma autoriatira mientras empuñaba su espada. El líder de los bandidos al ver eso, ordenó a sus bandidos que dejaran lo que estaban haciendo y que acabaran con el que se estaba haciendo ahora mismo de héroe. Los bandidos obedecieron y fueron a atacar al alicornio.

Holy Blade no se hizo esperar y se lanzó hacia los bandidos, al primero le dio un tajo con su espada acabando con él. A otro le dio un puñetazo en toda la cara derribándolo al suelo. Un bandido armado con una porra de metal, trató de atacarlo por detrás, pero el alicornio le dio un codazo derribándolo al suelo y hacer que soltara la porra en el aire, donde el alicornio la cogió con su casco y la usó para golpear fuertemente a un bandido que lo iba a atacarlo. Un bandido logró sorprender al alicornio agarrandolo por detrás, pero el alicornio le dio un codazo quitándolo de encima y luego una fuerte patada que lo estrelló contra la pared.

Más bandidos aparecieron y rodearon al alicornio. Holy Blade concentró su magia y creó un campo mágico, que golpeó a los bandidos que iban a atacarlo, logrando derribarlos a todos. El jefe de los bandidos harto de que su banda no se pudieran ocupar de un simple pony, decidió ocuparse él mismo del asunto. Holy Blade al ver al líder ir hacia él, comentó.

Blade: Veo que has decidido actuar en persona en vez de esconderte detrás de tu banda.

Decía el alicornio empuñando su espada. El bandido lanzó su ataque con su mazo de metal, donde el alicornio lo bloqueó con su espada, aunque con algo de dificultad. Holy Blade aplicó fuerza para empujar al bandido para atrás y se lanzó hacia este para atravesarlo con su espada, pero el bandido lo evadió echándose a un lado y tratar de golpearlo con su mazo, pero el alicornio saltó y rodó por el suelo para esquivarlo y lanzarle un rayo que le dio de lleno que lo aturdió temporalmente.

Holy Blade cargó de energía para lanzarle un Atomic Blast, que lo lanzó contra el bandido y este no pudo esquivarlo. La explosión borró del mapa al líder de los bandidos. El resto de los bandidos al ver como cayó su líder, huyeron del lugar.

Blade: Parece que esto ya está.

Celebraba el alicornio mientras guardaba su espada. Los habitantes del puerto le dieron las gracias por salvarles.

Después de eso, el alicornio prosiguió su camino.

Durante varios días, estuvo el alicornio ocupándose de bandas de bandidos al igual que de señores de la guerra que trataban de hacerse con el control de las tierras por la fuerza.

Pese a los esfuerzo de Holy Blade por parar las guerras entre señores de la guerra y tratar de ayudar a la gente a estabilizar sus vidas, apenas lograba avanzar nada.

Durante la noche, estaba el alicornio bajo un árbol de un bosque y con una fogata delante suya. Holy Blade estaba afilando su espada y preparándose para dormir, ya que había tenido un día bastante largo. Aunque no quería admitirlo en un principio, el alicornio estaba preocupado. Pese a todos sus esfuerzos, no parecía que lograse adelantar nada en su misión.

Blade: Tengo la misión de traer la paz en estas tierras...Quizás me dejé llevar por el momento al pensar que esta misión sería fácil. Que equivocado estaba. Hasta ahora no había logrando si quiera apagar el fuego de las rebeliones ni de los señores de la guerra.

Comentaba el alicornio tras terminar de afilar su espada. El semental había sacado un saco de dormir y se metió dentro a una distancia prudencial del fuego todavía encendido.

La noche cubría por completo el cielo, siendo el fuego lo único que lo iluminaba, donde poco a poco se iba apagando. Todo estaba tranquilo y el alicornio dormía placidamente, hasta que en ese momento sus sentidos percibieron algo y abrió los ojos.

Blade: Hay visita...Y no pacifica precisamente...

Decía el alicornio saliendo del saco de dormir y adoptando postura de batalla. El alicornio estaba atento a cualquier cosa que pudiera pasar y esa cosa paso finalmente. Una flecha surgió de la oscuridad, donde obligó al alicornio a esquivarlo y a ponerse a cubierto detrás de un árbol. El alicornio se asomó con cuidado por detrás del árbol, pero acto seguido tuvo que apartarse para evitar otra flecha que se clavó en el árbol por donde este estaba.

Varias flechas surgieron de la oscuridad, obligando al alicornio a moverse de un lado a otro para esquivarlas. Una la pasó por debajo, otras las desvió con su espada. Una que iba hacia él, la esquivó por un lado al mismo tiempo que con su espada la partía en dos. Finalmente el alicornio creó un campo protector alrededor suyo para protegerse de las flechas. Holy Blade ya hartó de que el enemigo lo estuviera atacando, lanzó un hechizo que consistía en lanzar una bola de luz que ascendió hasta el cielo y una intensa luz surgió del cielo nocturno, iluminando así el bosque por donde estaba él. Ahí pudo ver a sus atacantes, unos bandidos que subidos en las ramas de varios árboles por donde le disparaban las flechas.

Blade: Ya os tengo.

Dijo el alicornio, lanzándose éste hacia los bandido donde al ver que habían sido descubiertos, trataron algunos de huir o atacar al alicornio con sus flechas, pero fue inútil. El alicornio con su espada o con su magia, acababa uno a uno hasta que finalmente no quedaron ninguno. El alicornio había acabado con ellos rápido.

Blade: Estos tipos se metieron con el alicornio equivocado.

Comentaba el alicornio mientras limpiaba su espada de la sangre de los bandidos. Pero la calma duró poco, ya que se oían los pasos de más bandidos, cosa que lo puso en guardia.

Finalmente el alicornio pudo ver a más bandidos que lo rodearon e incluso algunos volaban por el aire. El alicornio no tenía vía de escape alguna, por lo que le iba a tocar pelear contra cientos de bandidos.

Blade: Bien. Si tengo que pelear hasta el final. Lo haré.

Decía desafiante el alicornio empuñando su espada listo para pelear.

Los bandidos se lanzaron a la vez contra el alicornio y ahí comenzó una dura batalla entre el alicornio y los bandidos. Holy Blade con su magia y su espada, iba matando más y más bandidos, que lo atacaban por todas partes. Pese al número que iba matando, surgían más y más bandidos donde al final se les unió algunos señores de la guerra. El número de bandidos no parecía tener fin. Habrían seguido atacando si no hubiese ocurrido algo completamente inesperado.

Una lluvia de flechas surgió del cielo y comenzaron a matar a varios bandidos. Acto seguido aparecieron varios caballeros ponis con armaduras tanto por tierra como por el aire, y atacaron a los bandidos. Holy Blade no se esperaba aquello en absoluto.

Blade: ¿Y eso...?

Un bandido iba a atacarlo por detrás pero justo en ese momento una hoja de espada enorme le atravesó por detrás acabando con él. Holy Blade pudo ver a su salvador, al cual en el futuro lo conocería como Kane.

"Interrumpiendo historia"

Gunsmith: Un momento ¿Te salvaron Kane y sus soldados?

Preguntó el alicornio marrón. Holy Blade asintió.

Blade: Sí. Para entonces no le conocía en absoluto, ni a lo que se dedicaba.

Comet: Vaya forma de conocer a quien es ahora nuestro enemigo.

Eyedragon: Ya te digo.

Dawn: ¿Y qué más paso?

Blade: Bueno. Tras salvarme la vida y entre los dos junto con los guerreros que este trajo, acabamos rápido con los bandidos. Después de eso, su líder Kane me llevó con quien vosotros conocéis ya bastante bien.

Draigon: El Rey Lorken ¿Verdad?

Dijo apareciendo de repente el alicornio de las estrellas. Holy Blade reconociéndolo, exclamó alegremente.

Blade: ¡Draigon, amigo! ¡Estás aquí!

Exclamó el alicornio blanco al ver a su viejo amigo el alicornio de las estrellas aparecer por la puerta. Ambos amigos se saludaron alegremente.

Blade: ¿Cuándo has llegado, amigo?

Draigon: Hace rato. Casi al principio cuando comenzaste la historia, pero no te quise molestar. Vine cuando me enteré del torneo y decidí asistir como espectador.

Gunsmith: ¿No recibiste invitación, socio?

Preguntaba el alicornio marrón que estaba sentado en un sofá. Draigon pasando su casco detrás de la cabeza y mirando a otro lado, respondió.

Draigon: Bueno...Posiblemente el lugar donde vivo...No suelen llegar muchos correos...

Ultimate: Bueno, amigo ¿Qué tal si continuas con tu historia?

Le comentó el pegaso. Holy Blade asintiendo, respondió.

Blade: Por supuesto. Como ya os dije, Kane me llevó hasta Lorken, solo que para entonces no era rey...Todavía.

"Retornando historia".

Holy Blade acompaño a Kane y sus guerreros hacia un campamento.

Kane: Por aquí. Sígueme y conocerás al líder de nuestro grupo.

Decía el semental mientras guiaba al alicornio por el campamento. Holy Blade pudo ver a soldados entrenándose como diversos quehaceres diarios. A diferencias de otras bandas o grupos compuestos por señores de la guerra, éstos estaban bastante organizados y entrenados.

Kane llevó al alicornio hasta una gran tienda que estaba en medio del campamento. Kane se metió primero, siendo seguido por el alicornio.

Kane: Señor conde. Ya he vuelto. Y le traigo al guerrero que hasta ahora se ha estado enfrentando a los diversos señores de la guerra que tantos problemas dan y los ha vencido a todos los que se topo.

Decía el guerrero haciendo un saludo militar mientras el conde, era nada menos quien en el futuro sería el rey Lorken. Dicho semental estaba sentando enfrente de una mesa junto con varios lideres de soldados mercenarios. Llevaba un traje de general de ejercito del antiguo régimen del difunto rey. Lorken mirando a Kane, le dijo sonriente.

Lorken: Ah, comandante Kane. Me alegro de que volviera. Y veo que has traído al alicornio como te ordene.

Kane: Así es, conde. Tal como me ordenasteis.

Respondía de forma respetuosa Kane. Holy Blade al oír eso, preguntó.

Blade: Esperad un momento ¿Me estabais buscando?

Lorken acercándose al alicornio, le respondió afirmativamente.

Lorken: Así es. Soy el conde Lorken. Llevó tiempo tratando de traer la paz a estas tierras con ayuda de mis hombres de confianza y de varios mercenarios. Aunque eso sí. Con algunos problemas debido a la cantidad de insurgentes que hay.

Explicaba el conde. En ese momento, alguien más entró en la tienda. Era nada menos que el barón Dolf.

Dolf: Lamento llegar tarde. Tuve algunos contratiempos.

Se disculpaba el barón. Dolf cuando vio al alicornio, comentó.

Dolf: Ah. Este debe ser el alicornio que hasta ahora ha derrotado a varios señores de la guerra. Un trabajo verdaderamente admirable.

Comentaba el barón en cierto modo admirando al alicornio. El conde Lorken le presentó al barón.

Lorken: Hola, barón Dolf. Me alegro de que viniera para conocer a nuestro visitante...Señor...

Blade: Holy Blade. Agente espectro Holy Blade. Un placer.

Se presentó el alicornio de forma respetuosa. Algunos de los presentes se sorprendieron al ver que tenían un agente espectro de Equestria entre ellos.

Lorken: Vaya. Que sorpresa. Un agente espectro entre nosotros. Ahora si que me explico muchas cosas. Solo un agente especial de Equestria podría plantar cara a tantos señores de la guerra y derrotarlos a todos hasta ahora.

Comentó el conde con una sonrisa de confianza. Dolf también asintió.

Dolf: Oh, sí. Los agentes espectros. Agentes duros y fuertes. Donde son capaces de hacer cualquier cosa con tal de cumplir su misión. Y cuando digo cualquier cosa...es cualquier cosa.

Comentaba el unicornio mirando con interés al agente espectro. Holy Blade ahí respondió.

Blade: Así es. La princesa Celestia me envió aquí para acabar con las revueltas y traer la paz y el orden a estas tierras. Pero de momento no me está siendo fácil. Por muchos señores de la guerra que derrote, siguen apareciendo más y más, y la gente apenas tiene con que arreglárselas por culpa de esos malnacidos.

El conde escuchaba las palabras del alicornio y mientras meditaba, comentó.

Lorken: Ya veo. Entonces nuestros objetivos son los mismos.

Decía el conde mientras daba vueltas por la tienda de campana. Ahí comentaba.

Lorken: Señor Blade. Desde que nuestro antigua rey muriera, donde puedo asegurarle que era un grandísimo miserable, me he propuesto traer la paz y el orden a estas tierras y acabar con esos malditos señores de la guerra que tantos problemas traen a nuestra bien amada tierra.

Explicaba el conde sin dejar de caminar. Luego parándose enfrente del alicornio, le comentó a éste.

Lorken: Por esa razón, señor Blade, le pido que se una a nosotros. Con su ayuda y mis recursos, podremos acabar de una vez por todas con estas revueltas y traer la paz a esta tierra. Devolver la esperanza a la gente por un futuro mejor.

Le decía el conde a Holy Blade mientras este le escuchaba. La barón Dolf secundó al conde.

Dolf: Agente Holy Blade. El conde tiene nobles intenciones de traer la paz a esta tierra. Usted también trata de traer la paz a esta tierra al igual que nosotros. Creo que nuestros objetivos coinciden por lo que deberíamos unir nuestras fuerzas.

Holy Blade se quedó pensando. Durante bastante tiempo llevó luchando contra los señores de la guerra tratando de acabar con el conflicto y traer la paz a sus gentes. Pero desgraciadamente no podía hacerlo solo y necesitaba ayuda. El conde le ofrecía los medios para conseguir completar su misión encomendado por la princesa. Al final después de meditarlo bastante, el alicornio aceptó.

Blade: Muy bien, señor conde, acepto. Entre todos deberíamos poder lograr acabar con esta guerra de una vez por todas.

Respondía el alicornio con confianza. El conde sonriendo ampliamente, se alegró de que el alicornio aceptase.

Lorken: Perfecto. Me alegro de que aceptara. Entre todos deberíamos acabar con esos malditos desechos de la sociedad y traer la paz a esta tierra. No sabe como le agradezco que nos brinde su ayuda, agente Holy Blade.

Blade: A usted. Con mis habilidades y con sus tropas, deberíamos acabar con esto en un periquete.

Lorken: Por supuesto, señor Blade.

Ambos se dieron de casco en señal de acuerdo.

Interrumpiendo Flashback.

Twilight: O sea. Así es como conociste al rey Lorken y a los otros.

Preguntaba la alicornio. Holy Blade respondió.

Blade: Así es. Así es como conocí al quien en el futuro, se convertiría en el rey de todo Loren.

Comet: ¿Y qué pasó entonces?

Blade: Durante un tiempo, seguimos luchando contra los señores de la guerra y entre los dos logramos pasos agigantados para acabar con las guerras. Lográbamos acabar con diversos señores de la guerra y asegurar diversas zonas donde la gente podía vivir en paz al menos de forma temporal, ya que hasta que los señores de la guerra fuesen detenidos, esa paz no duraría.

Cloud Moon: Lógico. En tiempos de guerra, la gente no puede vivir en paz.

Comentó la alicornio destiniana.

Insight: ¿Y qué más paso?

Blade: Bueno. Durante la reconquista del reino, se unieron varios guerreros. Entre ellos Dallas el minotauro, Kurtz el grifo y Sabina la unicornio. Hábiles guerreros cada una especializado en una arma convirtiéndolos en seres mortales y enormemente peligrosos, y en una inestimable ayuda en nuestra campaña.

Rainbow: No ha tenido que ser fácil pese a todo ello.

Blade: Como lo sabes. Pero contábamos con el apoyo de la gente ya que esta estaba ya cansada de tanta guerra. Después de varias semanas de lucha, logramos acabar con la mayoría de los señores de la guerra y los que quedaron, se rindieron o lucharon hasta morir.

Zola: Ya veo que algunos no estaban dispuestos a renunciar a lo que les costó conseguir como señores de la guerra.

Blade: Así es, Zola.

Pure: Y luego fue cuando Lorken se convirtió en el nuevo rey ¿No?

Blade: Así es. Tras acabar con la guerra y después de todo lo que hizo el conde, la gente decidió por mayoría absoluta, que él fuera el nuevo rey del reino.

Gunsmith: Pero algo salió mal ¿Verdad?

Preguntó el alicornio marrón. Holy Blade soltando un suspiro, respondió afirmativamente.

Blade: Así es...Pensé que todo había terminado, que mi misión había acabado bien y que la paz había llegado por fin en Loren...Que equivocado estaba entonces...En ningún momento me imaginé lo que ocurriría después.

Volviendo al Flashback.

Finalmente la guerra entre los señores de la guerra terminaron. El nuevo rey Lorken como nuevo gobernante, trajo la paz al reino y en poco tiempo formó un gran ejercito compuesto en parte por voluntarios y algunos de los antiguos guerreros a ordenes de los señores de la guerra, donde se unieron cuando sus lideres originales murieron o fuesen arrestados. La paz parecía que había llegado al reino.

Holy Blade se quedó un tiempo en el reino para asegurarse de que las cosas se habían calmado y que ahora habría una paz duradera. Pero durante un tiempo han habido revueltas en algunos pueblos pequeños, algunos rumores se extendían de que los soldados estaban abusando de su poder para extorsionar a sus habitantes o quitarles la mayoría de lo que producían estos en sus campos. El agente considero falsos esos rumores y que el rey no consentiría una cosa así. Hasta que un día...

Holy Blade iba caminando por una ciudad, hasta que vio algo que lo alertó.

Habían varios caballeros atacando a diversos ponis armados con palos con pinchos y con simples cascos de metal como única defensa. Los caballeros eran demasiado poderosos para esa gente y los abatían con facilidad matando a la mayoría de ellos. Holy Blade no queriendo permitir una masacre semejante, fue corriendo hacia estos y les gritaba.

Blade: ¡Ya basta! ¿Qué creéis que estáis haciendo si se puede saberse?

Les gritaba el alicornio captando la atención de los caballeros.

Caballero: Señor Blade. Ahora estamos ocupándonos de unos rebeldes.

Le decía el caballero. Holy Blade viendo a los muertos que no eran más que simples ponis comunes armados con palos, les recriminó por ello.

Blade: No son más que simple gente corriente. No son una amenaza para nadie. No es necesario matarlos.

Caballero: Señor Balde. Estos rebeldes de alzaron en armas para atacarnos y no tuvimos más remedio que eliminarlos. La mayoría se esconden en una iglesia cercana de aquí.

Blade: Bien. Yo me ocuparé de esos rebeldes procurando no emplear la violencia a ser posible. Vosotros apartaos.

Les decía el alicornio, molesto éste porque los caballeros se dedicasen a matar gente cuando podían reducirla sin matarlos. El alicornio se fue a la iglesia y lo primero que hizo fue entrar. Dentro vio a varios rebeldes armados con palos, que al ver al alicornio entrar se pusieron en guardia.

Rebelde: ¡No de un paso más!

Rebelde2: ¡Pensamos defender nuestra libertad pase lo que pase!

Rebelde3: ¡Así que ni un paso o atacaremos!

Amenazaban los rebeldes. Holy Blade parándose en el sitio y alzando sus brazos en señal de paz, les decía a éstos.

Blade: Calmaos...Calmaos un poco. Vengo en son de paz. Solo quiero hablar.

Rebelde: ¡Sí, claro! Y esperas que nos lo creamos.

Rebelde2: Viene con esos tipos. Acabemos con él.

Rebelde3: Sí. Matadlo...

Los rebeldes donde no se creían las palabras del alicornio, iban a atacar hasta que una voz los detuvo.

¿?: ¡Alto!

Los rebeldes se detuvieron y se apartaron para dejar paso a un pony vestido con traje elegante negro. Era un pony de avanzada edad de pelaje gris y crin blanca como un pequeño bigote. Su cutie mark no se veía por el traje.

Pony elegante: Por favor. No luchéis más. Dejemos hablar a este alicornio.

Rebelde: Pero, señor Dan. Este tipo vino con el enemigo.

Dan: Os comprendo, pero conozco a ese alicornio. Es un agente espectro de Equestria que vino para traer la paz a nuestras tierras. Lo sé, porque mucho antes de que los señores de la guerra fuesen eliminados, este alicornio me salvo de morir a manos de un señor de la guerra.

Explicaba el señor Dan. Luego mirando a Holy Blade, le comentó.

Dan: Supongo que venís para acabar con esta rebelión.

Blade: Así es. Cuando vi a los caballeros matando a gente, quise detenerlos y les convencí para que me dejaran hablar con vosotros y negociar.

Rebelde2: Sí, claro. Como si esos tipos quisieran hablar.

Explicaba molesto el rebelde. El señor Dan lo hizo callar y ahí hablo.

Dan: Señor Blade. Creo que no sois conscientes de las acciones que hacen los caballeros a ordenes del rey.

Blade: Créame, señor Dan, que seguramente el rey Lorken no estará al corriente de esto. Le informaré al rey de esto y estas matanzas terminaran. Puede confiar en mí.

Le decía el alicornio con una sonrisa de confianza. Dan asintiendo con la cabeza, respondió.

Dan: Bien, señor Blade. Sé que es usted un pony de palabra.

Luego girando hacia los rebeldes, les dijo.

Dan: Bien. Deponed las armas. Esto ha terminado.

Los rebeldes obedecieron y tiraron las armas.

Kane: Bien, bien. Esto está mejor.

Se oyó la voz de Kane entrando por la puerta de entrada junto con varios caballeros. Holy Blade mirando al general, le informó.

Blade: Todo está en orden, general Kane. Los rebeldes se entregaran sin luchar.

Kane: Eso me gusta. Y ahora quiero saber ¿Quién es el líder de estos rebeldes?

Dan: Soy yo.

Habló Dan acercándose hacia Kane para entregarse.

Dan: Me entrego sin oponer resistencia. Por favor, no sea duro con mis camaradas. Solo seguían ordenes.

Explicaba el señor Dan. Kane sonriendo perversamente, le dijo.

Kane: Bien. Como quieras ¡Soldados! Coged a ese tipo.

Los caballeros obedecieron y cogieron a Dan para llevárselo. Lo que ocurrió después no se lo esperó tanto Holy Blade como los rebeldes. Kane mirando a los rebeldes restantes, sonrió malignamente y ordenó.

Kane: Al resto...Matadlos...

Aquello sorprendió en gran medida tanto a Holy Blade como a Dan, al cual vieron como los caballeros se lanzaron hacia los rebeldes desarmados, donde estos últimos horrorizados trataron de huir, pero no había salida alguna. Los caballeros rápidamente mataron a todos los rebeldes que había, hasta que el suelo estaba cubierto por todos los cadáveres de los rebeldes.

Kane: Bien. Una molestia menos.

Dijo el general con una sonrisa perversa. Holy Blade y el señor Dan estaban estáticos, en ningún momento se esperaban en absoluto lo que iba a hacer el general en absoluto.

Dan: No..Todos...Muertos...No ...

Decía el señor Dan sentándose en el suelo, donde miraba horrorizado los cadáveres de sus camaradas. Holy Blade mirando furioso a Kane, le gritó.

Blade: ¡Kane! ¿Se puede saber por qué has hecho eso? ¡Ya se habían rendido! ¡No había necesidad de matarlos!

Kane: Oh, señor Blade. Era para eliminar futuros problemas y espacio en las mazmorras. Es mucho más practicó eliminar a las ratas que espantarlas.

Respondía el general con una diabólica sonrisa. Holy Blade estaba furioso y faltó poco para que lo atizara, aunque eso solo habría causado más problemas.

Kane: Bien. Llevaos al idiota ese a las mazmorras del castillo. Nos vamos.

Los soldados obedecieron y llevándose a Dan se fueron de allí quedando solo Holy Blade. El alicornio miró a los cadáveres de los rebeldes, sintiendo una enorme lastima por ellos. En ese momento, se sintió culpable por lo sucedido. Les había prometido paz, y solo los condujo a la muerte.

Más tarde en la sala del trono del castillo de Lorken, donde estaban las paredes adornadas con diversos cuadros y armaduras, donde el rey estaba sentado en un lujoso trono dorado con incrustaciones de joyas, junto con el barón Dolf. Ambos estaban mirando informes, hasta que de repente la puerta de entrada se abrió de golpe y entró nada menos que un furioso Holy Blade.

Blade: ¡Rey Lorken! ¡Tenemos que hablar!

Gritaba furioso el alicornio dirigiéndose al rey, unos guardias que estaban ahí trataron de pararlo, pero el alicornio los apartó con un golpe mágico que los estrelló contra la pared. Varios guardias iban a detenerlo, hasta que el rey los ordenó detenerse.

Lorken: Alto, guardias. Dejad que hable.

Ordenaba tranquilamente el rey. Holy Blade le contó al rey lo sucedido en el pueblo. En vez de mostrar disgusto el rey, éste se rió.

Lorken: ¿Eso es todo, señor Blade? Oh, por favor. Tampoco es para tanto.

Dijo tranquilamente el rey sin darle importancia al asunto. Holy Blade sorprendido por la respuesta del rey, le recriminó por ello.

Blade: ¿Qué no es para tanto? ¡Tus caballeros están matando a gente de forma discriminada, como quitándoles la mayoría de sus cosechas como cosas, y usted no hace nada para detenerlo!

Gritaba indignado el alicornio ante la impasividad del rey. El rey ahí le respondió.

Lorken: Créeme, señor Blade. Traté por todos los medios pacíficos de parar el conflicto, pero por desgracia, hay gente que no sabe escuchar. Además que mantener al ejercito no es nada barato, por lo que los siervos se tienen que sacrificar en parte por el bien del reino.

Dolf: Por esa razón hay que tratarles con mano dura y demostrarles quien manda desde el primer momento. Sino, no aprenden a respetar a sus superiores.

Le secundó el barón Dolf. Holy Blade molesto, le dijo el rey.

Blade: ¿Estás son sus ideales de paz que tanto me dijo en su principio?

Lorken: Jo, jo, jo...A veces por la paz...Hay que hacer sacrificios...

Blade: ¡Maldita sea! Si matas porque sí y no te esfuerzas por traer la paz por medios pacíficos, entonces no es usted distinto al antiguo rey como los señores de la guerra. Si lo llego a saber...No le habría ayudado..

Lorken: Pero lo hiciste. Reconócelo, Blade. Si no llega a ser por mí, tú aun seguirías luchando contra los señores de la guerra y no habrías terminado nunca. Ahora gracias a tu ayuda brindada, el reino vuelve a tener un gobernante fuerte que traerá el orden a este reino. Y si para conseguirlo debo matar a todos los que se opongan, lo haré.

Respondía el rey. Holy Blade estaba furioso, pero una parte tenía razón el rey. Si ahora él era el rey, fue con ayuda de Holy Blade. El alicornio furioso no dijo nada, simplemente se marchó de allí sin decir absolutamente nada.

Lorken: Espero que no nos traiga problemas en el futuro.

Dolf: No se preocupe, majestad. No creo que haya que preocuparse por él...

Le dijo el barón, donde desde hace un tiempo, dicho barón miraba con interés en el alicornio blanco.

Fin del Flashback.

Holy Blade había terminado de contar su historia. Un intenso silencio se formó en la sala.

Comet: ¿En serio...paso eso...?

Blade: Por desgracia sí...

Twilight: No me lo puedo creer...¿Cómo podía el rey hacer cosas horribles?

Blade: Y las cosas fueron a peor por desgracia. Y pensar que yo le ayude...

Decía el alicornio sintiendo una gran culpabilidad en su interior.

Dawn: Blade, amigo. No fue culpa tuya. Tú no podías saberlo.

Le decía el destiniano a su amigo con tal de consolarlo, pero Holy Blade molesto le dijo.

Blade: Eso no es excusa, Dawn. Yo creí que Lorken era los vientos de cambios que necesitaba el reino de Loren, para luego descubrir que estaba tan corrupto como el antiguo rey y los señores de la guerra. Todo aquel sufrimiento que pasa la gente, todo fue culpa mía...Yo ayude a ese maldito déspota a convertirse en rey y todo lo malo que sucedió después. Mi primera misión como agente espectro...y fue un completo desastre...

Terminó de hablar el alicornio, sintiendo éste un gran aire de culpabilidad. Su hermana Dana miraba con tristeza a su hermano. Los amigos no pudieron evitar mirar con lastima al alicornio blanco.

Spike: Vaya...Sentimos que te ocurriera eso...

Dijo el dragón.

Zola: Blade, amigo. Comprendemos por lo que pasas. No es fácil prever las consecuencias de nuestras acciones.

Eyedragon: A veces ocurren cosas que escapan a nuestro control.

Gunsmith: Sí. No siempre podemos pretender que todo salga bien. Si lo sabré yo.

Sheikdark: Amigo. Pase lo que pase, cuentas con nuestro apoyo para lo que sea.

Comentaba sus amigos a Holy Blade. El alicornio mirando a todos, les agradeció su apoyo.

Blade: Gracias. Y también por escucharme. La verdad es que me ha venido bien hablar de ello.

Dawn: No hay de que, amigo.

Draigon: Sí. Ya verás, Blade. Algún día ese miserable recibirá su justo castigo.

Blade: Eso espero.

El alicornio finalmente sonrió al igual que sus amigos.

Volviendo con Lord Pain, éste terminó de hablar con Dolf. El alicornio negro tenía una expresión de asombro como Red Eye.

Pain: ¿Hablas en serio? Es imposible. No puede ser verdad eso.

Dolf: Aunque no lo creas...Existe esa posibilidad...

Le respondía el barón con una sonrisa maligna. Lord Pain mirando al barón, le comentó.

Pain: En caso de ser verdad ¿Cómo pretendes comprobarlo?

Dolf: Muy simple. Con ayuda de esto ¡Legendarium!

El barón sacó el libro y ahí se puso a explicar.

Dolf: El Legendarium me permite dar vida y controlar a criaturas de leyenda. Y estoy seguro que para alguien como tú, éste te resultará interesante...

Comentaba el barón, mostrando éste el libro al alicornio oscuro en una pagina concreta. Lord Pain al mirar lo que era, se sorprendió al principio, pero luego sonriendo malignamente, le respondió.

Pain: Sí...Conozco esta leyenda. Y si es lo que tú dices, puedes darle vida ¿No?

Comentaba el alicornio oscuro con una sonrisa maligna. Dolf sonrió también de forma maligna al ver que había logrando una posible alianza con el destiniano maligno.

Mientras en un habitación. Estaba un solitario Gunsmith al cual el alicornio marrón estaba sentado a un lado de la cama. Su rostro figuraba tristeza.

Gunsmith: ¿Por qué, Dana? ¿Por qué Dusk y yo no?

Se preguntaba para sí mismo el alicornio. Por lo visto, éste no se había tomado bien la noticia de que Dana Blade se iba a casar. Aquello lo entristecía, ya que este pese a que tenía un montón de chicas para él solo, solo había una que le cautivo el corazón y era nada menos que Dana Blade. Por alguna razón que él no comprendía, había algo en la alicornio que lo atraía enormemente. Quería tenerla para sí, que fuera su novia y todo eso. Pero ahora mismo estaba fuera de su alcance para toda la vida.

Mientras se sumía en sus pensamientos, un portal mágico apareció enfrente de él. El alicornio se puso en guardia esperándose cualquier cosa. En ese momento apareció del portal nada menos que Dana Blade.

Dana: Hola, Gunsmith ¿Cómo estás, amigo mío, que hace mucho tiempo que no te veo?

Hablaba la alicornio como si de algún modo no hubiese visto al alicornio marrón en mucho tiempo. Gunsmith enseguida se relajó y dijo.

Gunsmith: Ah, Dana. Eres tú. La del otro mundo.

Dijo no con demasiada emoción el alicornio. La Dana del otro mundo fue hacia él y lo abrazó muy efusivamente mientras esta comentaba.

Dana: Me alegro de verte, amigo mío ¿Cómo estás?

Gunsmith: Bien. Supongo..

Respondía no con demasiadas ganas el alicornio. Dana lo notó.

Dana: ¿Algún problema, Gunsmith?

Gunsmith soltó un suspiro. Ahí la contó lo de Dusk con Dana y que ambos pensaban casarse, cosa que a él le sentó bastante mal, ya que estaba enamorada de la Dana de este mundo, y ahora que estaba completamente fuera de su alcance para siempre. Cosa que lo entristecía bastante.

Dana: Ya veo. Así que se trata de eso.

Gunsmith: Así es. Ahora ya nunca podré tener a mi querida Dana nunca más.

Respondía este con tristeza en su voz. La otra Dana con intención de animarle, le decía.

Dana: Oh, vamos, Gunsmith. Tampoco es el fin del mundo. Hay otra chicas en el mundo.

Gunsmith: Pero ninguna como mi Dana Blade. No hay otra como ella.

Dana: Vamos, hombre. Con la cantidad de dimensiones que hay. No veo por que no podrías ir simplemente buscarte otra Dana Blade que te corresponda y ya está.

Gunsmith: Pero ninguna de ellas sería mi Dana Blade. Por muy iguales que sean a éstas.

Dana: Por favor. No entiendo como puedes ponerte de esa manera por una tontería. Me parece una estupided que te pongas así por una simple Dana cualquiera.

Gunsmith: ¡Maldita sea! Pero no es una Dana cualquiera. Es la Dana Blade de mi mundo y ahora esta prácticamente fuera de mi alcance ¿No lo entiendes? ¡Ahora ya no tengo motivos para seguir en absoluto! ¡Todo mi mundo se ha ido al garete!

La gritaba furioso el alicornio a la otra Dana, completamente dominado por la ira. En ese momento Dana comenzó a llorar.

Dana: Oh, Gunsmith...¿Por qué...Por qué te empeñas siempre en hacerme tanto daño...? ¿Por qué disfrutas haciéndome sufrir?

Gunsmith: ¿Cómo...?

Dana: La Dana de este mundo...La Dana de este mundo aquello...La Dana de este mundo por ahí...Solo piensas en una Dana concreta cuando podías tener las que quisieras en otros mundos, pero tú, maldito idiota, te empeñabas en perseguir a una chica que no se interesaba en absoluto en ti y a íi por supuesto no te importaba en absoluto.

Gunsmith: ¿Qué quieres decir con eso?

Dana mirando con sus ojos llorosos a Gunsmith le comentó.

Dana: Yo siempre estuve enamorada de ti e incluso quería hacerlo contigo alguna vez, pero tu solo pensabas en una maldita Dana Blade en concreto y por supuesto yo jamás te importé.

Gunsmith: ¿Qué? Eso no es cierto.

En respuesta Dana le dio una bofetada a la cara y le gritó.

Dana: ¡Claro que sí, Gunsmith! ¡Sabías que yo estaba enamorada de ti, pero tú pasabas de mí y pensabas en la otra Dana! ¡Todo porque disfrutabas haciéndome sufrir de un amor inmerecido!

Gunsmith iba a responderla, pero en ese momento se dio cuenta de su error. La otra Dana Blade estaba pasando por lo mismo que estaba pasando él. Sintiéndose como un idiota, trató de disculparse.

Gunsmith: Dana...Yo...Lo siento...Estaba tan enfrascado en auto compadecerme, que no me paré a pensar en tus sentimientos.

Gunsmith pasó su casco bajo la barbilla de la yegua mientras esta lloraba y tratando de consolarla la dijo.

Gunsmith: Lo siento, Dana. Debí haberme dado cuenta antes de tus sentimientos antes ¿Podría hacer algo para compensarte?

Ante la pregunta, Dana sonrío. Estaba claro lo que quería.

Nota autor: Parte lemon. Los no interesados saltaos esta parte.

Ambos amantes estaba sobre la cama besándose con verdadera pasión mientras Gunsmith recostaba delicadamente a Dana sobre la cama. Luego de un rato de besos apasionados rompieron la unión y este bajó hasta los atributos de Dana, al cual esta las agrandó a su tamaño normal.

El semental veía tales maravillas al cual no podía negar que eran hermosas. El semental comenzó a masajearlas con ambos cascos haciendo gemir levemente a esta. El semental masajeaban lentamente ambos elementos, pellizcaba sus puntas o los apretaba con fuerza para gozo de la yegua y aun mas cuando el semental comenzó a saborearlas. Luego de varios minutos líquido lácteo comenzó a brotar de ambas cosa que el semental disfrutaba.

El semental bajó ahora hasta la flor de la yegua donde pudo ver que era virgen. Dana la confeso que lo estuvo guardándola para él. Gunsmith sonrió y separándola de piernas comenzó a lamerlo haciendo gemir levemente a esta.

Una y otra vez iba pasando su lengua por ella, mientras Dana recostándose completamente y echando para atrás su cabeza sobre la almohada, disfrutaba de aquello al mismo tiempo que sujetaba la cabeza del semental para no dejarlo escapar. Luego de varios minutos esta no pudo contenerse mas y se vino en la cara del semental, al cual este saboreo sus jugos con sumo placer.

Ahora Gunsmith se puso encima de ella y colocó su miembro a la entrada virgen de la yegua. Ahí comenzó a meterla poco a poco mientras la yegua gimiendo de placer le sujetaba por detrás con sus patas. Cuando llegó a la barrera, el semental fue empujando mas y mas hasta que finalmente rompió dicha barrera, haciendo que la yegua soltara un leve grito de dolor.

cuando la yegua se calmó, Gunsmith fue metiendo poco a poco y despacio para no lastimarla. Luego de un rato cuando la yegua al cual al principio lloraba de dolor, se fue acostumbrando al aparato del semental, este comenzó ya a embestirla poco a poco y aumentando el ritmo a medida que la yegua iba disfrutando y el dolor que sentía iba siendo sustituido por el placer.

El semental embestía cada vez mas rápido y profundo para placer de la yegua al cual esta gemía mas y mas fuerte. Sus atributos botaban sin control de alante y atrás mientras iban surgiendo líquido de ellas empapando parcialmente a ambos. Gunsmith como macho en celo iba embistiendo como si quisiera cazarla en la cama a la yegua. Sentía que tenía que poseerla pasara lo que pasara y no quería dejarla escapar de ninguna forma.

Durante largo rato estuvieron los dos en su actividad. Sus cuerpos estaban cubriéndose de sudor al cual se iba mezclando con el líquido lácteo de la yegua. Finalmente ambos llegaron al límite y se vinieron al mismo tiempo. La yegua gritó de placer al mismo tiempo que con sus patas se aferraba al cuerpo del semental con todas sus fuerzas.

Después del grito ambos se miraron a los ojos y luego se besaron brevemente. Cuando rompieron el beso continuaron de nuevo con su sesión.

Ahora Dana estaba recostada de lado con Gunsmith detrás de ella y sosteniéndola de una de sus patas traseras que tenía en alto. Ahí la fue penetrando en su segunda feminidad haciendo gemir de dolor a este por ser su primera vez. Poco a poco iba el semental penetrándola, mientras esta lloraba de dolor pero poco a poco se iba acostumbrando.

Cuando finalmente Dana se adaptó al aparato del semental, este comenzaba a penetrarla cada vez mas fuerte y rápido para placer de la yegua que no paraba de gemir de placer. Una y otra vez la penetraba con mayor fuerza y velocidad, mientras sus atributos botaban sin control alguno de alante atrás y la yegua jadeaba de placer.

El semental ahí con un casco la cogió de uno de sus atributos y lo apretó con fuerza, todo eso sin parar de penetrarla haciendo que la yegua jadeara y jadeara mas y mas fuerte.

Sus cuerpos estaban ya empapados de sudor al cual se mezclaba por la sustancia láctea de la yegua. Durante largo rato estuvieron los dos con ello hasta que finalmente llegaron al límite. El semental se vino con fuerza en el interior de la yegua haciendo que esta gritase por completo de placer.

Finalmente los dos rendidos se tumbaron en la cama ambos cubiertos de sudor y sustancia láctea. La yegua abrazaba muy amorosamente al semental al cual estaba esta tumbada encima de este, mientras el semental lo abrazaba. La yegua estaba ya dormida encima de este, mientras el semental sonriente pensaba.

Gunsmith: Que idiota he sido...Todo este tiempo obsesionado por una Dana Blade que no me correspondía...Cuando mi verdadero amor estaba en otro lugar...

Comentaba el alicornio dando un beso en la frente de la dormida Dana Blade y luego este se echó a dormir con ella.

Fin de la parte lemon.

Continuara.

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