LA PROTEGIDA

(Ward)

Por LavenderGoddessV

Traducido por Inuhanya


Capítulo 26 - Planes


"Ella es mi protegida, a pesar de mi estatus marital. Yo la reclamé, escogí su destino, no mi esposa resucitada," Vegeta insistió en su punto mientras permanecía ante los nueves líderes de la alianza.

"Vegeta, por favor," Sycro, el orador del grupo, escondió una carcajada mientras se recostaba casualmente en su silla. "No suavices las palabras; todos entendemos por qué quieres mantener aquí a la joven princesa. Cualquier hombre de sangre roja desearía ininterrumpido acceso a tan hermosa criatura, pero si puedo recordarte, ya tienes una hermosa mujer con quien puedes compartir una cama todas las noches. Y como no puedes probar tus reclamos de que ella ha estado tomando medidas para considerarse una reina inútil, tiene todo el derecho a desear que tu amante sea removida de la situación."

"Mi amante!?" Gritó Vegeta, habían muchas acusaciones que podría soportar antes de estallar. "Déjame decir esto de nuevo en un lenguaje que tal vez los ancianos puedan entender, Bulma es mía, mía para decidir su destino y mía para mantener bajo mi techo si así lo deseo. Su vida está en mis manos como lo dice el acuerdo que hice con Aclon hace ocho años. Un acuerdo hecho conmigo, no con Juuhachigou!"

"Entendemos eso, Vegeta," Sycro levantó su mano para detener más discusión, "sin embargo el acuerdo fue hecho para que la princesa Bulma se volviera tu protegida, y por tus propias costumbres Saiyajín, un ciudadano es reconocido como adulto en su cumpleaños dieciocho, una fecha por la cual Bulma pasó hace cuatro años. Así que por tu ley, Vegeta, técnicamente no es tu protegida, sino en vez, como la reconociste hace siete años, una princesa Saiyajín. Y por tus propias leyes otra vez, el Rey y la Reina tienen poder de decisión en lo que será de sus subordinados-"

"Poder de decisión," Vegeta interrumpió para enfatizar ese punto. "Pero en cuestión de una disputa, la decisión recae solamente en las manos del rey para elegir. Y he hecho mi elección para permitirle a Bulma tomar su propia decisión referente al matrimonio. Así que deben honrar mi decisión como lo declara la ley Saiyajín."

El silencio se extendió por el salón por varios minutos mientras los jefes del senado contemplaban sus reglas. Después de compartir susurros y breves miradas sobre la doctrina de la ley Saiyajín, una resolución fue anunciada. "Muy bien, Vegeta. Honraremos tu derecho a hacer la ley en el tema de la vida marital de la princesa Bulma. Puede elegir a cualquier pretendiente que le parezca y durante la noche del cierre de esta conferencia, desposará a dicho pretendiente ante la corte pública. Creo que será un evento espléndido, ustedes no, caballeros?" él se giró hacia sus colegas líderes, aparentemente inconsciente de la cegadora rabia que estaba desarrollando el Saiyajín no Ou.

"No dije nada sobre un tiempo límite en su decisión!" recordó Vegeta mientras obligaba la atención del grupo de nuevo hacia él. "No la obligaré a casarse en un ridículo período de tres malditos días!"

Sycro frunció levemente sus ojos mientras escuchaba la cruda orden del rey. "Ese es el compromiso, Vegeta, tu protegida elige a su marido como deseas su libertad para hacerlo, y luego se casará al final de estas conferencias, como lo desea tu esposa. Es un compromiso razonable, Vegeta. Tu princesa ha tenido cuatro largos y cómodos años de soledad, para todos los estándares planetarios debió haberse casado hace mucho tiempo. Es hora de que se vuelva una próspera esposa para un afortunado rey o príncipe. No puedes mantenerla en aislamiento para siempre, Vegeta. Es mejor que rompas lazos ahora antes de que te ates más de lo que ya estás."

Vegeta se giró para mostrarle su espalda a la asamblea intentando controlar su rabia. Esto no podría estar pasando, no ahora que él y Bulma finalmente están moviéndose en una dirección en la que había soñado por mucho tiempo. Después de tomar varios respiros, se giró hacia los líderes y decidió otra aproximación, "todo esto depende solamente de mi matrimonio con Juuhachigou. Una vez que nuestro matrimonio sea anulado, este fallo suyo se evitará, no?"

Levantando una sospechosa ceja, Sycro intentó no leer mucho en la declaración del rey. "Asumiendo que tienes motivos para una anulación; pero de lo que he reunido de ti y de ella, no tienes ninguno. De hecho, suena corto a un divorcio, tu unión no será rota; por supuesto, si te divorcias ella adquirirá muchas de tus riquezas, y sé que no quieres eso."

Vegeta no se molestó en responder mientras se giraba y salía del salón. No tenía más tiempo para el grupo de idiotas. Sabía lo que tenía que hacer, tenía que encontrar alguna forma de convencer a Juuhachigou para otorgarle una anulación y tenía que hacerlo rápido.


"Qué demonios quieres decir con que anoche tuviste sexo con un desconocido Saiyajín!?" Juunanagou casi grita después de escuchar la forzada admisión de su hermana. Sólo dios sabe qué habría pasado si Juurokugou no hubiese encontrado a su hermana y obtenido la confesión.

"Me sentía miserable!" Juuhachigou declaró mientras saltaba con rabia contenida. "Tienes alguna idea de lo humillante que fue saber que Kakarotto estaba casado? Por qué demonios no me dijiste?"

Juunanagou pasó sus dedos por su cabello con frustración, "eso es en todo lo que puedes pensar?!" apenas pudo contener su rabia ante su absurda excusa. "Te he dado una oportunidad para reclamar tu vida, obtener venganza del hombre que te hizo daño, tomar el poder que te ha sido negado por tanto tiempo! Y así es como me pagas?! Al acostarte con qué? Un guardia de bajo nivel de palacio? Un ayudante de establo? Tienes alguna idea de lo que has hecho? Si Vegeta supiera de este acto de adulterio tendría motivos para su anulación y serías humillada y deshonrada, igual como la última vez. Eso es lo que quieres?!"

"Sabes que no!" La voz de Juuhachigou irrumpió interrumpiendo los duros reclamos de su hermano. Bajando su cabeza para cubrir sus labios, conteniendo unos amenazadores sollozos; apenas logró murmurar, "Cómo te sentirías si descubres que al que amas fue reclamado por otro? Estaba devastada Juun, estaba-" su idea fue interrumpida cuando sintió dos brazos envolverse alrededor de su torso para halarla en el confortante abrazo de su hermano. Hundiendo su rostro en su hombro, sollozó por su amor perdido.

El rey Adajinzoun envió una despedida mirada hacia su silencioso compañero mientras hermano y hermana finalmente se quedaban solos para abrir sus corazones mutuamente en privado. "Sé por lo que has pasado, confía en mi, lo sé," una pizca de amargura se entrelazó en sus palabras mientras hacía la admisión. "Pero no puedes perder el foco de tus metas." Separándola para poder tomar su rostro en sus manos, la obligó a mirar en sus ojos. "Escúchame Juuha, no puedes permitir que esto regrese para plagarte. No puedes cambiar el hecho de que Vegeta te separó de Kakarotto, haciendo posible para él continuar con esta arpía que encontró, pero lo que puedes cambiar es la clemencia de tu esposo en el asunto. Toma la rabia y la miseria que sientes y redirecciónala hacia él, Juuha, has vivido mucho tiempo para este día para desperdiciarlo por un momento de debilidad."

Sacudiendo su cabeza en comprensión, Juuhachigou secó sus lágrimas mientras retrocedía de su hermano para acomodarse. "Seguiré nuestro plan," ella reafirmó su intento, "y prometo que no me perderé de nuevo."

Con un pequeño suspiro Juunanagou asintió, "excelente. Ahora por qué no vas a tu habitación para asearte y tomarte un tiempo para relajarte?"

Juuhachigou asintió en silencio y desapareció de la habitación por la puerta adjunta que conectaba su habitación con la de su hermano. Casi inmediatamente después de que estuvo fuera de vista, Juurokugou, emergió en la habitación, ya sabiendo qué orden declararía después. "Mátalo," declaró Juunanagou comenzando a pasearse de un lado a otro por su habitación. "No sé qué tengas que hacer para averiguar con quien se acostó, pero descubre quién es, y asegúrate de que no viva lo suficiente para susurrar una palabra de esta indiscreción!" Juurokugou asintió en silencio y luego procedió a comenzar su salida de la compañía de su rey para completar la tarea cuando le fue dado otro requerimiento, "Oh, y Juurokugou, asegúrate que su muerte sea discreta. Lo último que necesito es que Vegeta me persiga por esto."

"Sí, señor," la tranquila afirmación llegó del gigante antes de desaparecer de la habitación. Seguro que ser el guerrero perfectamente entrenado que era, la tarea sería completada rápida y letalmente.


"Chi-Chi?" Bulma llamó el nombre de su institutriz mientras completaba su búsqueda en los establos. Después de buscar en todo el sótano del castillo y dar una vuelta por el exterior del palacio, infortunadamente terminó su búsqueda sin estar cerca a tener una pista de dónde estaba su profesora. Con un suspiro, ella avanzó hacia su caballo y comenzó a sacar su silla en preparación para lo que anticipó sería una búsqueda en el bosque, cuando la sensación de una mano grande agarrando su hombro evocó de ella un horroroso grito.

"No estamos increíblemente nerviosos?" la profunda voz de su guardia calmó sus temores mientras giraba gentilmente a Bulma para poner a descansar sus preocupaciones. "Sólo soy yo."

Sintiendo la tensión desvanecerse lentamente de su rígida espalda, la princesa sacudió su cabeza apologéticamente mientras confesaba, "Lo siento, Radditz, es sólo que justo estaba aquí la noche que fui atacada, supongo que aún estoy nerviosa."

El hombre asintió comprensivo, pateándose mentalmente por no ser más considerado. "Sabes, si hay algo que puedas decirme para ayudar a atrapar al perpetrador, debes hacerlo ahora. Merece ser castigado apropiadamente por intentar violarte."

"Deseo poder ayudar," Bulma sacudió su cabeza, "simplemente estaba muy oscuro, no podría distinguir su rostro. Lo mejor que puedo ofrecer es que era alto, aproximadamente del cuerpo de Nappa. Algo más, no podría decirte."

"Bueno, es un comienzo," Radditz asintió su cabeza, recordándose conscientemente de mirar el tema personalmente. "Supongo que tampoco tuviste suerte de encontrar a Chi-Chi," él rápidamente cambió de tema mientras recordaba su propósito para estar en los establos en primer lugar.

"Lamentablemente, no," la princesa frunció con decepción. "Pero Kakarotto aún no ha regresado, tal vez la encontró," ella forzó el comentario optimista, intentando desesperadamente ignorar la punzante sensación de que algo estaba terriblemente mal.

"Encontró a quién?" la voz del rey Saiyajín hizo eco por el salón mientras alertaba a sus subordinados de su presencia.

"Chi-Chi," informó Radditz mientras le ofrecía un rápido saludo de cabeza a su soberano. "Kakarotto no la ha visto desde que tuvieron un improvisado encuentro con tu esposa. Estábamos intentando ayudarlo a buscarla."

Vegeta asintió entendiendo antes de comentar cruelmente, "Entonces parece que Juuhachigou ha estado esparciendo su veneno en más de un lugar. También ha hecho un número con los miembros del consejo."

"Tuviste alguna suerte con ellos?" preguntó Bulma nerviosa. Después de todo, era su destino el que estaba siendo determinado.

Vegeta cerró y abrió lentamente sus ojos mientras masajeaba su frente, "Si 'suerte' significa que sólo llegué a la mitad de mis demandas, entonces supongo que tuve alguna." Liberando su frente se giró para enfrentar a Bulma directamente mientras explicaba, "por ley Saiyajín rey y reina tienen igual poder, salvo por una ocasión donde se llega a un punto muerto. En tal caso un compromiso debe hacerse, para que el congreso tome en consideración las demandas de Juuhachigou y las mías y tomen una decisión."

Silencio procedió por varios segundos antes de que Bulma demandara, "Y?" ella no pudo soportar el suspenso, necesitaba conocer su destino.

"Y te casarás al final de estas conferencias," le tomó toda la fuerza del rey para detenerse de ahogar sus palabras. "Pero el poder de elegir con quien te casarás descansa solamente en tus manos." Retrocediendo un paso para poder recostarse contra el establo de Hikari, Bulma intentó controlar su respiración mientras escuchaba la deprimente declaración. "No necesitas temer," Vegeta avanzó hacia ella cuando vio la horrorosa mirada en el rostro de su protegida. Envolviendo sus manos alrededor de sus mejillas la obligó a mirar sus ojos mientras prometía, "esa es la decisión, pero no pasará. En tanto como pueda desacreditar a Juuhachigou o convencerla de retirar su demanda sobre tu estatus marital esta pesadilla simplemente acabará."

"Y qué si no!?" Bulma liberó su rostro, "Honestamente crees que en cuestión de dos días Juuhachigou verá la luz cuando ha estado planeando tu ruina por los últimos diez años!? Despierta, Vegeta! Esto no se irá, sólo yo!"

"No necesariamente," el guardia que había guardado silencio durante la mayoría del intercambio habló finalmente. Una vez que estuvo seguro que tenía la atención del par, sugirió, "Puede casarse conmigo."

"Qué?!" Vegeta se giró para mirar mortal al guardia de clase baja. "Eres un soldado de segunda clase, no puedes casarte con la realeza, está prohibido."

"Tal vez, pero si fuera digamos, elevado al rango de una élite, por ley Saiyajín sería elegible para participar por la mano de la princesa," sugirió él mientras observaba la furia elevándose en el rostro de su rey, mientras un exuberante suspiro de alivio de la princesa cambiaba el humor grandemente.

"Sí, es verdad," Bulma aprobó su valoración de la posibilidad, "y si me caso con Radditz, entonces podría quedarme en Vegetasei!"

"Y desperdiciar el resto de tu vida como la mujer de un guardia de clase baja? No lo creo," Vegeta le disparó al soldado una furiosa mirada. No dudó por un minuto del motivo interior del hombre.

"No el resto de su vida, sólo hasta que este desastre con tu esposa, quien ha puesto a Bulma en este predicamento en primer lugar, sea solucionado. Sólo permaneceré casado con ella por tanto como sea necesario. Por ley Saiyajín en cualquier momento podemos obtener un expediente de anulación en tanto como la unión no haya sido consumada y ambas partes deseen voluntariamente separarse del otro."

Vegeta hizo una mueca ante la posibilidad de alguna de las dos condiciones, pero no dijo nada. En tanto como resintiera notarlo, el guerrero ofrecía una perfecta solución a un desastroso predicamento. "Crees que sea una buena idea?" Vegeta se giró hacia Bulma mientras hacía la pregunta. La brillante sonrisa y rápido asentimiento de su cabeza más que confirmaba su complacencia. Indefenso para hacer algo más, Vegeta asintió. "Bien," el siseo en su voz enfatizó su disgusto contenido en el asunto. "Anunciaré tu ascenso de rango, junto con tu compromiso con la onna esta noche en la cena."

"Muy bien, señor," Radditz dijo formalmente, sabía lo que debía estar tomándole a su golpeado ego hacer esto.

"Gracias, Vegeta." Bulma alcanzó su mano para agarrar gentilmente la suya y guiarla hacia sus labios para un suave beso. "Esto sólo será temporal," recordó ella, esperando en silencio, que este nuevo arreglo no le estorbara a su interés de iniciar algún tipo de cortejo con ella.

"Será mejor," dijo el monarca amenazadoramente hacia Radditz mientras usaba el agarre de su protegida contra ella, y con un poco de rudeza halaba su delicado cuerpo contra el suyo. "Aún tenemos asuntos sin terminar," las palabras fueron dichas despreocupadamente contra su oreja antes de que Vegeta forzara un apasionado beso en la sorprendida mujer. Ella no había esperado tan fuerte demostración de su afecto por ella, especialmente en la presencia de ojos observadores.

Una vez que Vegeta se separó de sus labios, se tomó un momento para disparar una sugestiva mirada hacia el futuro esposo de la princesa, asegurándose de que entendiera por qué fue la pequeña escena.

Radditz no hizo movimiento para reconocer la escena, pero sintió un poco de duda en la obvia ejemplificación de territorialismo de su rey. Bulma era suya, y si quedaba alguna duda en la mente de Radditz, seguramente ahora se había ido. "Llegaremos pronto a la cena esta noche," la declaración estuvo destinada a separar al par y admitir su complacencia en la situación. Ambos lo hicieron.

"No han encontrado a Chi-Chi?" la distante voz interrumpió a los tres mientras miraban para ver a un preocupado Kakarotto corriendo hacia ellos.

"No," Bulma fue la primera en ajustarse al rápido cambio en la conversación. "Estábamos esperándote. Radditz y yo esperábamos que la encontraras."

Sacudiendo su cabeza frenéticamente, el guardia insistió, "Tenemos que encontrarla. Entre más esté desaparecida, más preocupado me pongo. No es como si simplemente se fuera así, aún si está enojada conmigo."

"Cierto," Bulma aceptó mientras ordenaba que llevaran su búsqueda a los bosques y a las villas cercanas. Después de un sonoro acuerdo con su plan, Radditz y Kakarotto montaron rápidamente a Karyudo y a Chibi Odango y se separaron para buscar en las dos villas más cercanas, ambos prometiendo regresar a este lugar en dos horas, si su búsqueda resultaba vacía.

Bulma estaba preparada para investigar en unos de los lugares preferidos de su institutriz, cuando una fuerte mano agarró las riendas de su caballo, deteniendo su partida. "A dónde crees que vas, onna? Te ordené no quedarte sola mientras Juunanagou ande por ahí." Su tono se suavizó para mantener una pizca de empatía cuando vio su hundida expresión al escuchar sus palabras. "Onna, sé que estás preocupada, pero déjale la búsqueda a Kakarotto y a su hermano. No arriesgaré tu seguridad en una búsqueda que probablemente terminará en un no."

Mirando a su protector, Bulma discutió, "Chi-Chi es como una madre para mi, Vegeta! No me quedaré tranquilamente mientras sólo dios sabe lo que le pasó. Ahora, o sales de mi camino y me permites encontrarla o enfrenta los cascos de Hikari."

Con una sonrisa contenida, Vegeta se hizo a un lado, "está bien, onna, tú ganas." Era persistente, una cualidad que amaba de ella. Silbando, él llamó a su bien entrenado caballo de su establo.

Levantando sus cejas, Bulma preguntó, "Qué estás haciendo?"

"No esperas que te permita viajar sola, verdad?" preguntó él mientras montaba su negro caballo. Dirigiendo a Akuma hacia la luz de la tarde, se burló, "bueno, vienes o no?"

Sacudiendo su cabeza, Bulma se preguntó en silencio si esta sobreprotección era una señal de lo que estaba por venir si su relación se desarrollaba más. Dios, esperaba que sí. Sin respuesta, Bulma, seguida por Vegeta, se dispuso a buscar a la mujer extraviada, esperanzada de que fuera encontrada ilesa.


"Déjame aclarar esto," Juunanagou frunció sus ojos mientras miraba al líder político. "Aún están obligando a casarse a la princesa, pero tiene la libertad de elegir al afortunado?!"

Sycro asintió rápidamente; él hombre continuó caminando hacia el comedor para una merienda antes de la cena. "Sí, esa es mi decisión, un compromiso entre esposo y esposa. Simplemente no había una forma más justa de manejar el asunto."

"Sí, la había!" protestó Juunanagou, "pudiste haber mantenido tu juramento con mi hermana de que haría la selección para el pretendiente de Bulma."

Sacudiendo su cabeza, Sycro despidió la insistencia del hombre. "Si no me comprometía, Vegeta podría haber contestado a la decisión de la corte, y además anular cualquier orden que diera. Tus planes aún están en orden. Simplemente tienes que convencer a la princesa de casarse contigo. Lo hiciste alguna vez; tengo fe de que puedes hacerlo de nuevo."

Gruñendo ante los planes extra que ahora tomaría este desastre, Juunanagou se giró del líder con la intención de partir sin más palabra cuando un sórdido recordatorio cosquilleó sus orejas. "Y no olvides nuestro acuerdo, Juun, una vez que sea tu esposa, me la entregarás para una noche llena de felicidad."

Juunanagou hizo una mueca mientras sonreía falsamente y asentía en acuerdo a su arreglo, recordándose en silencio hacer la muerte del líder particularmente brutal por creer que sería lo tonto suficiente para compartir un premio como la princesa. Estaba destinada a ser suya, y sabía de sólo una forma para asegurar de que aceptase casarse con él. Era un último recurso, por que tenía que mostrar sus verdaderos colores para alcanzar tal hazaña, pero parecía que no tenía más opción.

Dirigiéndose hacia su dormitorio, tenía que poner en acción unas estratagemas antes de asegurar su victoria. Una victoria que ya casi podía saborear.


Traducciones: Karyudo - Cazador

Chibi Odango - Pequeña Bola de Carne

Hikari - Luz

Akuma - Demonio

Nota de LGV: Oh, mucho está pasando! Chi-Chi será encontrada, y si es así, en qué condición? Juurokugou se dará cuenta que Radditz es el amante misterioso de Juuhachigou, y si es así, seguirá con matarlo? Y cuál es el perfecto plan de Juunanagou para tener a Bulma? Funcionará, y si es así, qué significará para Bulma y Vegeta? Descúbranlo la próxima vez!!