Prompt: 054. Encierro

Rating: T

Extensión: 498 palabras

Disclaimer: Bleach y sus personajes son propiedad de Tite Kubo.


En mis labios te sé, te reconozco,

y giras y eres y miras incansable

y toda tú me suenas

dentro del corazón como mi sangre.

Jaime Sabines


Encuentro

El shoji se partió suavemente en dos.

Media luz, aire cálido... El tipo de lugar que suele despertar en uno las sensaciones más arrobadoras. Un silencio muy denso y sofocante dominaba el recinto, como cada noche en que los hermanos se encontraban.

Rukia dio un paso adelante y el aire de la habitación se revolvió. Cerró el shoji y abrió allí sus deseos, un frenesí de perturbaciones que desbordaban ardientemente su voluntad.

El pecho de su hermano mayor se infló a un par de metros.

Ni una palabra, solo pasos los unían. Uno, dos, cinco, ocho; Rukia lo alcanzó. El noble y su recalcitrante costumbre de mirar a todos por encima del hombro, aunque ella, con los años, había aprendido a aceptar que ello no se trataba más que de una de sus tantas barreras.

–Te tardaste –Palabras que la acusan pero que suenan con elocuente educación. Rukia aún no puede contra la autoridad que ese hombre ejerce sobre ella, porque él es justo y ella sabe que es así.

–Lo siento –susurra, concede, mirándole la espalda; ese horizonte de hombros anchos, de nuca media descubierta, de extensión corporal vasta y tibia que la pide y que se encuentra al alcance de su mano–. Pero, ya estoy aquí. Vine a...

Byakuya se da vuelta y Rukia no es capaz de terminar la oración, es un hecho que el mundo se detendrá cada vez que él la mire a los ojos, cada vez que su mirada pesada y asfixiante penetre hasta lo más profundo de su ser. La mirada de Byakuya es difícil de soportar, es un fuego que quema cada fibra de su cuerpo.

Y para él no es distinto. El rostro de su hermana lo lleva a morir cada noche en silencioso decoro.

Le toma la mano, es una caricia suave pero desesperada. La guía hacia el futón y la arrodilla frente a él. Rukia se deja envolver por las suaves garras de esa bestia, criatura cruel y hermosa que devora, imparable, todo su centro.

–Byakuya –suplica, no deja de contemplar su rostro. Byakuya es un mundo de emociones descomunales y ella sabe que es verdad. Sólo tiene que mirar su rostro, ver el parpadeo que cubre la mirada dilatada para entender que cuando él se entrega, es en serio.

El beso empieza en el cuello, lento y arrastrado, no queriendo terminar jamás. La boca de Byakuya quema, desgarra.

–No digas nada –El aliento de ese hombre no puede sino estremecer. Su mano agarra la cintura, tantea la forma de su cuerpo y la guarda en su memoria, porque es allí el único lugar donde ella le pertenece. La otra mano busca el obi y lo desenrolla despacio. El beso desciende, derrite la clavícula y eclipsa la realidad en la que ambos están inmersos, hundidos–. Rukia…

Porque esa es su agonía: el tener que huir del intachable día a día, el tener que escapar de los remordimientos de ellos mismos, para poder al fin encontrarse.


Hace tiempo no actualizaba In bloom, hoy me dieron muchas ganas de tipear algún drabblecito, para no perder la costumbre. Está haciendo falta más amor por esta pareja, cada vez hay menos material en la página.

En fin, gracias por leer :) ¿Reviews?