ERES LA MÚSICA EN MI
Capitulo 26 "Mentiras y Tiempo"
Syaoran
Ya era lunes y ese día retomaba mis terapias en el hospital después de una semana de vacaciones. Llevaba alrededor de tres meses intentando que mi mano me fuera útil para la música nuevamente, pero…no se veía ningún avance…
Los médicos me dicen que tenga paciencia, que estas cosas llevan tiempo, pero creo que uno puede sentir cuando algo anda mal con nuestro cuerpo, y yo no veía ningún avance, seguía igual y hasta me atrevo a decir que los temblores aumentaron.
A consecuencia de la fractura y los fuertes golpes causados por el accidente automovilístico, varios de mis nervios del brazo izquierdo se vieron afectados, lo que ocasionaba que al hacer algún esfuerzo con ese brazo o la mano comenzara a temblar. Incluso algo tan simple como tomar un vaso de agua ya era una odisea. Y eso no era todo, tuve varias fracturas en la muñeca y eso dejo secuelas también, sobre todo en mi dedo anular que simplemente ya no lo podía cerrar del todo…
En general no era un problema que me limitara en mi vida diaria, podía hacer mi vida normal, incluso me estaba acostumbrado a los temblores de la mano, a tal punto de ni siquiera percatarme ya de ellos. Sin embargo, yo no era como cualquier persona…yo era un estudiante de música a punto de graduarse y comenzar mi vida profesional. Lo de la mano era un total impedimento para continuar con la parte más importante de mi vida...
Sakura había estado conmigo desde la semana pasada. Al no tener terapias por ese tiempo fue fácil ocultarselo, pero ahora que debo asistir nuevamente al hospital cada mañana, será difícil que no se entere y aún le queda toda una semana aquí…no quiero preocuparla…
—Buenos días. -saludo alegre mi novia al salir de su habitación que estaba justo frente a la mía. Eran las 8:30 de la mañana, por lo que salí de mi habitación intentando no hacer ruido para no despertarla. Pero no contaba con que Sakura pensaba madrugar ese día.
—Eh…buenos días. -dije nervioso.
— ¿Vas a salir? -preguntó ya que supongo notó que ya estaba duchado y vestido mientras que ella seguía en piyama.
—Ah…si…tengo unos asuntos con mi padre…en la empresa…-mentí.
—Ya veo… ¿A qué hora regresarás?
—A medio día ya estaré aquí. -intente dedicarle una sonrisa para que no sospechara. —Mis padres tampoco estarán en casa el resto del día, así que siéntete libre de hacer lo que gustes. Puedes nadar en la piscina o usar el piano.
—Lo de la piscina suena bien, últimamente está haciendo mucho calor pero creo que reservaré eso para cuando estés por aquí. Será más divertido si estamos juntos. – sonreía. —Creo que te tomaré la palabra y me dedicaré a ensayar un rato en el piano.
—Vale. Entonces te veo después. -me acerqué y le di un ligero beso en los labios.
A decir verdad odiaba el estarle mintiendo, pero conociendo a Sakura, si se enterara de lo mío, se pondría muy triste, se preocuparía e incluso querría prolongar su estadía aquí en Hong Kong y posponer la universidad y otras cosas personales. Y no, yo no dejaría que ella hiciera eso. Estaba a sólo un año de graduarse, mucha gente importante del medio ya sabían su nombre y conocían su enorme talento, y no iba a ser yo quien frenará eso. Quizá yo ya no pueda ser músico, pero ella aún podía ser de las mejores y estoy seguro de que lo logrará…es por eso que no le he dicho nada y lo mejor será que no se entere… ¿Me pregunto hasta cuándo podré seguir con esta mentira?
…...
— ¿Listo? – preguntaba mi madre en el auto. Por lo general alguno de mis padres me acompañaban a las terapias.
—Si. Vamos. –dije mientras mi madre ponía el auto en marcha.
Ya en el hospital mi madre se quedó en la sala de espera mientras uno de los fisioterapeutas me llevaba a uno de los consultorios.
Las terapias consistían en ponerme varios parches alrededor de todo el brazo izquierdo, desde el hombro hasta la punta de mis dedos. Le daban calor a mis músculos y pequeños choques eléctricos.
Posteriormente, comenzaban a ponerme una serie de ejercicios, desde tomar cualquier objeto hasta cargar cosas de diferentes pesos, tamaños y formas. Incluso me ponían a nadar para ejercitar mi brazo, También eso ayudaba a que mi pierna se rehabilitara, aunque ésta estaba casi curada por completo.
Y para finalizar las terapias, me ponían a hacer cosas tan simples como abrir y cerrar la mano. Alzar el brazo y bajarlo. Moverlo de un lado a otro, etc… A decir verdad, después de 2 horas y media de terapias, siempre terminaba con un dolor bastante fuerte en el brazo por tanta actividad física. Por lo general se me pasaba con algún desinflamante y reposo durante el día.
…...
Regresamos a casa y mi madre me dejó en la puerta, ella tenía que ir a la empresa a encargarse de algunos negocios.
—Bienvenido Joven Li. -me saludaba alegre como siempre Wei. — ¿Cómo le fue el día de hoy? ¿Algún avance?
—Me temo que no Wei…lo mismo de siempre…me pregunto si sirve de algo estar yendo a esas estúpidas terapias…–comenzaba a sentirme algo irritado.
—No diga eso. Verá que pronto se sentirá mejor y...
— ¡Syaoran! -interrumpió Sakura bajando las escaleras. Wei y yo guardamos silencio al instante. —Regresaste. -me dedico una de sus una hermosas sonrisas.
—Si. –devolví la sonrisa.
— ¿Qué quieres hacer hoy? Tomoyo me dijo que hay un hermoso lago cerca de la cuidad, y pensé que podríamos ir y…
—Vale…-interrumpí. El dolor por todo mi brazo estaba comenzando…. ¡Rayos! ¿Cómo voy a disimular? – Dame un momento. Tengo algo que hacer primero…Wei, ¿Podrías llevar a mi habitación lo de siempre por favor? – me dirigí a nuestro mayordomo refiriéndome a la medicina para el dolor. Él lo comprendió al instante.
—Claro Joven Li. En un momento se lo llevó.
— ¿Te ayudó en algo? -preguntó la ojiverde mientras subíamos las escaleras.
—N…no, te preocupes…—termine de decir. Los dolores eran fuertes y me era difícil ocultarlo. —Voy a estar ocupado un rato…nos vemos después ¿Vale? – intenté sonreírle lo mejor que pude.
—Vale…– dijo no muy convencida.
Entre a mi habitación y me tiré en la cama. Comencé a masajear mi brazo y la palma de mi mano intentando contener el dolor. Por lo general me duraba unos 30 minutos. Wei no tardó en llegar a mi habitación. Dejo sobre la cama una charola con un té y una píldora. Sin perder más tiempo me la tomé enseguida.
—Joven Xiao Lang… ¿Quiere que distraiga un poco a su novia? Al parecer la Señorita Kinomoto se quedó un poco preocupada…
—Si, por favor hazlo. Y…que no se enteré por nada del mundo.
—No se preocupe Joven.
…...
Sakura
Definitivamente algo me está ocultando Syaoran. Desde la mañana ha estado extraño y nervioso. Esta actitud ya se la he visto antes. Fue justo en el día que me dijo que regresaría a China, sí, tenía la misma actitud y es obvio que no me está diciendo algo.
Cuando regresó a casa estaba nervioso y ansioso. Le propuse que saliéramos pero me dijo que estaría ocupado un momento, y digo, no es que me moleste que tenga cosa que hacer, es sólo que, siento que no está siendo sincero conmigo…
Syaoran se encerró en su habitación y yo me fui a la mía que estaba justo frente a la suya. Pocos minutos después escuché como Wei se acercaba. No me enorgullezco de lo que hice, pero miré por la rendija de mi puerta y pude ver que lo que le llevaba el mayordomo era una charola con una taza de té. ¿A eso se refería Syaoran con lo de "lleva a mi habitación lo de siempre"? ¿Un té? Algo no cuadraba aquí…
Cómo le había dicho a mi novio, aprovecharé el tiempo para practicar un momento la canción para la presentación de la Universidad, sólo faltaba una semana para eso.
Me senté frente al instrumento y comencé a tocar notas sueltas para calentar. Un momento después, Wei entró a la habitación donde me encontraba.
—Señorita Sakura, disculpe la interrupción. –me dijo muy amablemente.
—No se preocupe. –sonreí. Desvíe un poco la mirada, aún tenía muy presente que ese hombre nos había escuchado a mi novio y a mí en una situación algo comprometedora….
—El Joven Syaoran va a estar ocupado un momento y me preguntaba si le gustaría acompañarme a alimentar a los peces. –comentó.
— ¿A los peces? – pregunté un poco confundida.
—Si. En el jardín tenemos un pequeño estanque y tenemos muchos bonitos peces de diferentes especies. –me decía animado.
— ¿De verdad? Claro, me encantaría. –dije honestamente. La verdad me hacía ilusión exploran el enorme jardín de la familia Li.
Wei y yo salimos por un amplio ventanal que se encontraba en la sala. El jardín era precioso. A pesar de llevar aquí una semana, la verdad no es que haya explorado tanto la mansión. Por lo general iba de mi habitación al comedor, a la habitación del piano, a la Syaoran, y a la sala, ya que casi siempre Syaoran me enseñaba los alrededores y las zonas turísticas de Hong Kong.
El jardín era amplio, en el centro había un camino tan largo que no se notaba hasta donde podía llegar. A los lados se podían ver diferentes tipos de árboles y flores. Parecía un pequeño bosque.
Caminamos por aquel camino hasta que llegamos a un pequeño estanque. Me asome un poco y comprobé que lo que Wei me había dicho era verdad. Había muchos peces de diferentes tamaños, formas y colores. Parecía un pequeño arcoíris en movimiento en el agua. Era un hermoso espectáculo.
—Esto es bellísimo. –comenté con una gran sonrisa, de verdad lo estaba disfrutando.
—Me alegro que lo esté disfrutando Señorita. –me devolvió la sonrisa.
Wei les lanzaba un poco de comida para peces. Ellos iban de inmediato a la superficie para agarrar un poco. Yo también participé un poco e incluso un pequeño pez saltó haciendo que me salpicada un poco.
Nos quedamos ahí un rato y decidí sacar mi teléfono y tomar algunas fotografías para enviárselas a mis amigos y familia, mientras tanto, intenté sacarle un poco de plática al mayordomo.
—Syaoran me comentó antes de regresar a China que tenía que ayudar a su familia con algunos negocios, porque estaban teniendo problemas. ¿Están mejorando? –pregunté sin más. —Disculpe. No debí preguntar eso…no es de mi incumbencia…es sólo que…
—Es sólo que se preocupa por el joven Syaoran ¿Verdad? –interrumpió con su típica sonrisa. –No se preocupe. No es ningún problema que pregunte. Pues bien, verá…los negocios de los Li son muy delicados. –comentaba. –Sus empresas mantienen a la mitad de las demás empresas de toda China. Últimamente han tenido problemas con algunos de sus inversionistas y eso altera a la economía del país. A pesar de que el Joven Syaoran decidió alejarse de este mundo y seguir con el suyo propio en la música, él siempre ha estado involucrado y al pendiente de los negocios de su familia. Incluso al regresar ha estado tomando cursos para poder ayudar mejor a su familia. Él es muy serio, pero es muy listo y su regreso a mejorado un poco las cosas con los negocios. –terminó.
—Vaya…–dije. —No tenia de eso. Él casi nunca habla de su familia y digamos que no le conocía esa faceta suya.
—El joven Syaoran es muy discreto con su familia. Como le comentaba, es muy serio, pero es una buena persona. –se nota bastante que Wei le tiene un gran cariño.
—Eso lo sé. Es el mejor. –comenté con una sonrisa.
—Bien. Debo seguir con mis quehaceres. Sí gusta puede quedarse aquí.
—Si. Es muy relajante estar aquí.
El mayordomo se fue y yo quedé contemplando a los peces e incluso era algo hipnotizante el movimiento del agua. No sé cuánto tiempo me quedé ahí pero en algún momento sentí unos fuertes brazos rodearme por detrás.
—Hola pequeña…–me dijo Syaoran tiernamente. — ¿No te aburrirse? Disculpa que te deje sola un rato…tenía…algo que hacer…
—Hola. –saludé sin separarme del abrazo. —Para nada, la verdad Wei es muy amable y una excelente compañía. Me la pasé muy bien aquí con los peces. –sonreí. ¿Terminaste tus pendientes?
—Si. –dijo sin más. —Hace un momento mencionaste algo de un lago, ¿Aún quieres ir?
—Mmmm…–pensé. —La verdad…es muy relajante estar aquí… ¿Te importa si nos quedamos un rato?
—Claro. Eso suena bien. –me sonrió y me abrazó con más fuerza.
…...
Syaoran
Sakura y yo pasamos el resto de la tarde sentados alrededor del estanque de mi casa. Estuvimos hablando de cosas triviales y compartiendo de vez en cuando un beso o alguna caricia.
Odiaba estarle mintiendo, pero era lo mejor…lo mejor para ella. Aunque, tarde o temprano tendría que decirle, ya que la condición de mi mano no pareciera que iba a mejorar. Era eso…o alejarme de su vida. Ya sé…ya sé que suena muy exagerado, pero ella más que nadie entendería lo que se siente que a un músico le arrebaten la música, y seguramente se sentiría culpable y triste cada vez que tuviera que ensayar o tuviera algún concierto….y no quería eso para ella.
— ¡Hey! Buenas tarde tardes chicos. –Saludó alegre mi padre alegremente acercándose a nosotros.
—Buenas tardes Señor Li. —saludó Sakura.
—Hola padre.
—La cena va a estar lista pronto pero quería saludarlos antes. Dime Xiao Lang, ¿Cómo te fue hoy con…ese asunto? –preguntó mi padre refiriéndose a las terapias. Obviamente Sakura no debía enterarse de eso.
—Ehh…Bien. Es decir. No ha habido avances y….no creo que lo haya. –dije serio.
—No seas pesimista. Verás que muy pronto se arreglará ese problema.
—No soy pesimista. Sólo te digo los hechos como son. –creo que a esas alturas comenzaba a irritarme un poco. Sakura sólo nos miraba confundida no entendiendo la situación para nada.
—De acuerdo…de acuerdo…–decía mi padre resignado. –Bien, este no es el momento ni el lugar para discutir eso. Mejor váyanse preparando para cenar. – le dedicó una sonrisa a Sakura y se marchó hacia la casa.
— ¿Qué fue eso? – preguntó la ojiverde confundida. — ¿Tan mal están los negocios?
—No es nada…no te preocupes. –dije serio ministras me levantaba para dirigirme a la casa, pero Sakura tomó uno de mis brazos y detuvo mi paso.
— ¿Qué no es nada? ¡Mira como te pusiste! –la chica es escuchaba un poco molesta. — ¿Qué está pasando Syaoran? Desde que te fuiste de Japón no has estado siendo honesto conmigo. ¿Por qué no me lo dices…?
—No sé de qué hablas. –contesté rápidamente. La verdad no estaba de humor para tener una discusión con ella ahora. —Vamos a cenar, nos están esperando.
—No. De aquí no nos movemos hasta que me digas qué pasa. –dijo decidida. —Syaoran, la razón de que regresarás a China no fueron los negocios de tu familia ¿Verdad?
Abrí los ojos un poco impactado. ¿De verdad era tan obvia la situación? Rayos, ¿Ahora que le iba a decir?
—No digas tonterías. ¿Qué más va a ser? Obvio estoy aquí por eso. –comentaba irritado, no tanto por ella sino por el hecho de estarle mintiendo.
— ¿Seguro? –dijo molesta. —Sabes Syaoran, te amo mucho y siempre he confiado en ti. Pero desde hace tres meses que te fuiste, eso se me hace imposible. Lo siento pero, no te creo nada…–dijo sin más. —Estoy cansada de esto….te voy a dar dos opciones, o me dices ahora mismo qué pasa realmente e intentamos solucionarlo…o me largo de aquí y esto se termina. –sus ojos comenzaron a empaparse un poco, pero aún así su mirada era firme. Me quedé es silencio un momento, no sabía que decir, así que ella se encargó de romper con el silencio. —La confianza es lo más importante en una relación, y por lo que veo, ni tu confías en mí como para decírmelo, ni yo confío en ti más…
—Sakura…–dije por fin. —Es que…no…tú no entenderías.
—No puedo entender si no me dices qué pasa. –decía molesta.
—Es algo de la familia y…–seguí mintiendo.
—No. –interrumpió cortante. —Sabes perfectamente que no es eso. Syaoran, ¡Por Dios! Te conozco bien y sé perfectamente cuando mientes. ¿Crees que soy estúpida y no me doy cuenta de las cosas? Pues no es así. No te había dicho nada por que esperaba que en algún momento me lo contarás por ti mismo…pero veo que no es así. Tus mentiras siguen unas tras otras y ya no Syaoran. ¡Ya me cansé!
Sakura comenzó a caminar rápidamente hacia la casa, pero esta vez le detuve yo el paso.
— ¡Sakura, espera! –dije tomándola del brazo. —Es que….yo…
— ¿Tú qué…? –seguía molesta.
—Es que…. ¡Rayos! … Discúlpame pero yo…. No te puedo decir… –dije desviando la mirada.
—Perfecto. –decía soltándose de mi agarre. —Entonces quédate sólo con tus mentiras. Hasta nunca Syaoran Li.
Seguido de eso Sakura se fue rápidamente a su habitación. No quería que esto pasara, pero definitivamente ella no puede enterarse.
…...
Sakura
¡Syaoran es un idiota! Lleva meses mintiéndome e incluso ni le importó que le diera un ultimátum. Al parecer sus asuntitos son más importantes que nuestra relación.
Después de discutir fui rápidamente a mi habitación, casi corriendo. Cerré la puerta con llave y saqué mi maleta y comencé a meter mis pertenencias tan rápido como podía. Ya no quería seguir ni un segundo más ahí. Me sentía patética, por qué de seguro, no sólo Syaoran me estaba mintiendo, de seguro su familia y hasta el mayordomo lo hacían para cubrir sus mentiras. Era la burla de toda ésta gente.
Agradecía que mi padre me hubiera dado algo de dinero antes de venir y yo también había traído parte de mis ahorros, así podría comprar un boleto de avión sin tener que pedirle nada más a los Li.
Saqué mi teléfono y compré el boleto con el vuelo más próximo a Japón. Perfecto, saldría en un par de horas. Eso me daría tiempo suficiente para llegar al aeropuerto y hacer todos los trámites necesarios antes de abordar.
A decir verdad, esperaba que Syaoran saliera corriendo tras de mí. Pero para mí sorpresa, pude hacer mi maleta sin la interrupción de nadie. Bien, si lo que querían era que me fuera, yo no iba a darles más molestias.
Terminé de guardar mis pertenencias y salí de la habitación rápidamente con ellas. Intenté no hacer tanto ruido para no tener que hablar con nadie. Baje las escaleras y justo en la puerta se en encontraba a quien menos quería ver…
— ¿Va a un lado Señorita Kinomoto? –decía frente a la puerta Ieran Li.
—Si. Me regreso a Japón. –dije sin más. —Les agradezco su atención, pero tengo que irme…
—Espera un momento y te explicaremos con calma la…
—No. –apareció de pronto Syaoran. —Si ella quiere irse, que se vaya…
A pesar de estar molesta con él, esas palabras dolieron, y mucho….
—Xiao Lang… –reprendió su madre.
—No importa Señora Li. A él no le importa que me vaya, y para ser honestos, ya no quiero seguir aquí. Así que si me disculpan, tengo que irme. Nuevamente, gracias por todo.
Y dicho esto salí por la enorme puerta de la mansión Li. Nadie me siguió o intentó detenerme, lo que me dio a entender que yo ya no tenía nada que hacer ahí.
…...
Varias horas después, yo ya me encontraba bajando el taxi que se encargó de llevarme a mi casa en Japón. Abrí la puerta y me encontré a mi compañera sentada en el sofá, mirándome sorprendida. Bueno, era obvio, se suponía que todavía estaría una semana más en Hong Kong.
— ¡Sakura! Pero…pero... ¿Qué haces aquí? –preguntó confundida.
—Tomoyo…. –no dije más y me lancé a los brazos de mi mejor amiga soltando las lágrimas que hasta ese momento estaba conteniendo.
Mi amiga correspondió mi abrazo intentando calmarme. Unos minutos después le conté todo, la discusión con Syaoran y sus mentiras…
…...
Syaoran
—No puedo creer que la dejara ir así. –me regañaba mi padre.
—Es lo mejor…–dije fingiendo desinterés.
—Solo lastimaste a esa jovencita. –decía mi madre uniéndose al regaño. —Estoy decepcionada de ti. ¿Tan necesario era llegar a esto?
— ¿Decepcionada, tú? –dije molesto. —En primer lugar tú nunca la quisiste. Y piénsenlo bien, esto les conviene a ustedes. Ya no tengo ningún lazo que me haga regresar a Japón. Ya no tengo a la música y ya no la tengo a ella. –mis propias palabras lastiman mi corazón. —Me dedicaré a los negocios de la familia como ustedes siempre han querido por qué mi mano….¡Mi maldita mano no funciona y nunca lo hará! ¡Y ese accidente no sólo se llevó a la música, se la llevó a ella también! –les grite y salí rápidamente de la casa.
Me sentía herido y frustrado. Sabía perfectamente que está situación era únicamente por mi culpa. Sí desde un principio hubiera sido honesto, no habríamos llegado a esto. Pero quizá así era mejor. Sakura ya no tendría que preocuparse por mi nunca más y ella podría seguir con su vida y lograr sus metas sin distracciones ni cargas. Bien, en mi retorcida cabeza eso era un excelente plan.
…...
5 meses después…
Ya habían pasado varios meses desde que Sakura se fue. No volvimos a hablar desde entonces. Mark y Eriol me dijeron que ella se encontraba bien, pero se alejó de ellos y no me ha mencionado para nada. Supongo que ya no quiere saber nada más de mí… Bien, eso es lo que quería yo en primer lugar ¿Cierto?
Hace dos meses que abandoné las terapias. Mi mano nunca se recuperó. Incluso los médicos ya se estaban dando por vencidos. En alguna ocasión había intentado tocar de nuevo, con la mínima esperanza de que pudiera regresar a la música, pero como era de esperarse, cualquier intento era en vano. Ya nunca más volví a intentarlo…
Como les había dicho a mis padres, me dediqué a los negocios de los Li. No me desagradaba hacerlo pero no era lo que tenía planeado para mi vida. He de confesar que me volví aún más serio. Creo que cualquiera que me viera diría que estaba amargado, y quizá tengan razón. Por mi culpa perdí a lo que más he querido en la vida, y no, no hablo de la música…
…...
4 meses después…
Ya era Abril, una nueva primavera había llegado. Hoy es el cumpleaños de la ojiverde… Me pregunto si será conveniente mandarle algún mensaje de felicitación… No, lo mejor será no molestarla…
…...
3 meses después…
Ya era Julio de nuevo y con eso un año sin verla y aparte es mi cumpleaños… ¿Se habrá acordado hoy de mí? Rayos, ¿Por qué me sigo atormentado con eso? … Lo mejor es que ella me olvide por completo, pero al parecer…yo no lo haré…
…...
Sakura
Hoy es el cumpleaños de Syaoran… ¿Qué estará haciendo? ¿Le habrán hecho alguna fiesta? Espero que se haya divertido hoy. Éste mes se cumplió un año desde que me fui de Hong Kong. Él y yo nunca volvimos a hablar, pero estaba segura que sus amigos le platicaban de mi de vez en cuando, claro, eso pensaba, aunque quizá la realidad era otra y él ya no quería saber nada más de mí.
A pesar de todo, yo aún lo seguía amando y obviamente me preocupaba por él. Pero antes que nada, estaba mi dignidad y mi orgullo, y sí, era muy orgullosa.
Ya casi no veía a Mark y Eriol, incluso me distancie de Yui. No quería seguir recordando al ambarino y sus amigos no ayudaban en eso, siempre lo sacaban a tema. Eriol seguía saliendo con Tomoyo, él le platicaba sobre Syaoran y mi amiga a mí. Así estaba un poco enterada de lo que estaba haciendo. Al parecer se dedicó a las empresas Li.
Todavía aún me pregunto qué era lo que me ocultaba y por qué abandonó la música… quizá nunca lo sepa…
…...
2 meses después….
Ya es septiembre, lo que significa que en un par de días me graduaría de la universidad. No podía creerlo, al fin sería una pianista profesional. Toda mi familia y algunos amigos de la infancia vendrían a la ceremonia, estaba muy feliz aunque…me hubiera gustado que él estuviera aquí…
…...
1 año después…
Dios…. Moría de nervios…. Hoy era un día muy importante, era nada más y nada menos que mi debut como pianista profesional en el extranjero.
Me encontraba en Londres, y esa noche me uniría a una de las orquestas más reconocidas del mundo para brindar un concierto y yo era la "estrella".
Aun recuerdo hace un tiempo aquella llamada que cambió mi vida, fue unas semanas después de mi graduación.
— ¿Si? Diga…–respondí el teléfono. —Sí, soy Sakura Kinomoto.
—Buenas tardes Señorita Kinomoto. Mi nombre es Fye D. Flourite…– Esperen un momento…acaso ¿Era el mismo Fye D. Flourite, el famosísimo violinista? ¡Oh por dios! — Me han contado mucho de usted y me gustaría que trabajáramos juntos. –esperen… ¡¿Qué?!
—De… ¿de verdad quiere trabajar conmigo?
—Así es. Me gustaría que nos conociéramos para platicar y contarle a fondo sobre algunos proyectos que mis representantes y yo tenemos y claro, que nos encantaría que usted participara….
Si, eso había pasado hace ya hace un año… Desde entonces, he trabajado con Fye y su equipo, hemos recorrido todo Japón dando conciertos como un dueto. En nuestras presentaciones cada uno tiene su tiempo para lucirse como solista, pero cuando tocamos juntos, definitivamente es una experiencia mágica.
El día de hoy sería la primera vez que nos presentaríamos en el extranjero juntos. Él era muy reconocido en todo el mundo y esta vez él quería que la que se luciera fuera yo. Así que los organizadores y nuestros representantes me dieron muchísimo más de tiempo que el habitual, para que tocará como solista durante el concierto. Estaba muy nerviosa, pero emocionada a la vez.
— ¿Lista? –pregunto Fye justo antes que ambos saliéramos al escenario.
—Estoy nerviosa…–comenté.
—Tranquila. –dijo tomando mi mano y dedicándome una de sus típicas sonrisas. —Siempre lo has hecho muy bien, y está no será la excepción. Eres una increíble pianista.
—Gracias. –le devolví la sonrisa.
…...
Syaoran
— ¿Ya viste esto? – preguntó Mark mostrándome un anuncio en su Tablet. Él se mudó a China hace un par de meses. Actualmente trabaja junto conmigo en las empresas Li.
—No. ¿Qué es? –pregunte desinteresado y sin mirar a la pantalla.
—Pues mira y lo sabrás. –decía.
Mira la pantalla como dijo mi amigo y lo que vi me sorprendió demasiado.
Ahí estaba ella, la chica más hermosa del mundo, la ojiverde… Sakura…
Era un anuncio de un concierto en Londres. Yo sabía que ella ya era bastante reconocida en su natal Japón, y estaba teniendo mucho éxito en sólo un año. La verdad no estaba sorprendido, era obvio, siempre supe que tenía muchísimo talento. Pero lo que si me sorprendía, es que rápido comenzara a darse a conocer en el extranjero.
Pero bueno, creo que la fama de ese violinista la estaba ayudando a despegar rápidamente.
Aquel anuncio era muy llamativo. "Desde Japón, el increíble dueto, el violinista Fye D. Flourite y la nueva sensación, la pianista Sakura Kinomoto".
No puedo negar la ilusión que me hacía ver el nombre de Sakura con esas letras tan grandes. Pero tampoco podía negar los ¿Celos? Si, justo era eso lo que sentía… Me pregunto que si no hubiera sido por el accidente, los de ese anuncio podríamos ser Sakura y yo…y no ese estúpido violinista con sonrisa tonta….
—Wow. –exclamé. —Su carrera va muy bien.
—Así es. Fue genial que le ofrecieran trabajar con él. Gracias a su fama…
—No. –interrumpí. —Quizá su fama ayudó a que ella despegará más rápido. Pero definitivamente ha llegado tan lejos gracias a su talento. Ese tipo sólo ayudó a acelerar las cosas un poco…
—Ay amigo… Se nota que aún la amas ¿No es así?
—Si. Creo que así será por mucho tiempo más…
…...
Sakura
El concierto terminó y fue un éxito. ¡No podía creer que a los ingleses les gustará mi presentación!
—Eso fue maravilloso Sakura. –decía Fye dedicándome un pequeño abrazo.
—Muchas gracias. Tú también lo hiciste increíble. -devolví el cumplido.
—Desde que tocamos juntos, el sonido de mi violín es mejor. Ahora es perfecto, casi como tú... –decía acercando lentamente su rostro al mío. Yo no me alejé, al contrario, yo acerqué un poco el mío también. —Sabes, creo que me…estoy enamorado de ti. –dijo a escasos centímetros de mis labios.
—Fye…me…me gustas demasiado. –confesé. –Pero, no sé si pueda…amarte…–dije pensando un poco en cierto chico de Hong Kong.
—Déjame intentarlo…que me ames…
—Vale. –dije sonrojada. Unimos nuestros labios en un tierno beso. A decir verdad siempre me ha gustado. Incluso antes de conocerlo me parecía un chico de lo más atractivo con esos ojos azules, y su hermosa cabellera dorada un poco más debajo de sus orejas. Y cuando lo conocí, me gustó aún más. Era increíblemente caballeroso, me trataba como toda una princesa y ambos amábamos la música.
Creo que no me importaría darle una oportunidad, aunque…la verdad, mi corazón aún seguía en China…quizá ya va siendo hora del olvidar a Syaoran.
Hola qué tal!
Intentaré actualizar lo más pronto que pueda aprovechando que tengo un poco de tiempo libre ahorita.
¿Qué les pareció el capítulo? Yo me divertí mucho escribiéndolo.
Como siempre muchísimas a todos los que ponen mi historia en sus favoritos y sobre todo a los que me comentan, y también muchas gracias por su apoyo.
Bueno, nos leemos muy pronto! ¡Espero sus opiniones! :D
